Una invitación difícil de rechazar
Sakura esta acostada boca arriba y tiene su brazo derecho encima de su frente. Sus ojos están cerrados al estar completamente dormida, pero por la expresión en su rostro y al estar empapada de sudor se deja ver que está teniendo una pesadilla.
La chica se remueve incomoda, incluso ante sus movimientos la sabana ya había caído al suelo.
En cuclillas en el marco de la ventana se logra ver la sombra de un hombre, por la oscuridad no se logra distinguir quién es.
Kuro parado en la cama, alado del rostro de Sakura mira al hombre de forma amenazante.
Sakura comenzó a removerse más y despertó de golpe, mostrando terror en sus ojos y sentándose de golpe, respirando agitada. Justo en ese momento el hombre que estaba en la ventana desapareció.
La peli-rosa pasa una mano por su frente limpiándose el sudor a la vez que su entrecejo se frunce, y sus ojos cambian de terror a fastidio, aunque una leve capa de tristeza también se impregna en ellos.
-(Otra puta pesadilla. No puedo dejar de tenerlas desde que eso pasó. –la peli-rosa voltea hacia donde esta Kuro notando que este la mira con esos enormes ojos que muestran inocencia que ella sabe no tiene, mientras está sentado y mueve su cola de un lado a otro. –Al menos fue Kuro quien me vio despertar así y no Dania, o seguramente ya le tendría preguntarme si volví a tener una pesadilla, mirándome de esa forma de que lo sabe todo, mofándose de mi debilidad) –Sakura soltó un profundo suspiro y se dejo caer acostada nuevamente, intentando conciliar el sueño, aunque ella sabía que no lo iba a conseguir.
Por las oscuras calles de la aldea se ve caminando de una forma despreocupada a Itachi, quien tiene sus manos metidas en las bolsas delanteras de su pantalón. Mientras camina, el chico alzo su rostro mirando el oscuro cielo adornado de estrellas.
-Se ha puesto más hermosa. –dijo para sí mismo, y una leve sonrisa apareció en su rostro. – (Como me hubiera gustado abrazarla o consolarla por la pesadilla que estaba teniendo, pero seguro si lo hacía me mandaba a freír espárragos, y me remata si sabe que la observaba mientras dormía, ya que tío Minato me dijo el carácter que ahora se carga) –un largo y profundo suspiro salió de sus labios y enderezo el rostro.
Ya había amanecido y en la casa de la familia principal Uchiha, Mikoto ya se encontraba levantada y preparando el desayuno para cuando despierte su amado esposo y venga su bebito de hacer la guardia.
Mientras cocina, la mujer tararea una canción y contonea levemente sus caderas al son de la música.
La mujer no se dio cuenta que su hijo mayor había entrado a la cocina, y al verla se recargo en el marco de la entrada, cruzando sus brazos a la altura de su pecho, mirando divertido a su madre.
-¿Puedo saber el motivo porque esta hermosa mujer esta tan feliz? –dice con diversión y de forma galante.
Mikoto se sobresalto ante la sorpresa y volteo viendo a su hijo mayor en esa pose chula reafirmándose a sí misma que los hijos le salen muy apuestos.
-¡Itachi-chan! –exclama emocionada, echándosele a los brazos de su hijo, quien lo recibió gustoso.
La mujer abrazo con fuerza a su hijo, en verdad lo había extrañado e Itachi sonrío feliz, respondiéndole el abrazo.
-¿Cuándo llegaste hijo? –pregunta a la vez que pone sus manos en el fornido pecho de su hijo y se aleja un poco, alzando el rostro para verlo, ya que su hijo es una cabeza más alto que ella.
-Como a las tres de la mañana, pero no quise despertar a nadie, así que me metí a hurtadillas a mi habitación. –dice con diversión, para después darle un cálido beso en la frente.
-Sabes que no me hubiera molestado si me despertabas, te extrañaba mucho. –dice en forma de reproche.
-Yo también te extrañaba mamá, por eso me levante temprano, para verte. –dice juguetón y Mikoto le sonríe.
-Siéntate cariño, ya va estar la comida. –dice con emoción separándose completamente de él para seguir preparando la comida.
-¿Sasuke-chan aun no llega? –pregunta mientras se sienta en una de las sillas y toma una manzana que está en el frutero que esta sobre la mesa.
-Ya no debe de tardar. –dice con tranquilidad. –Por cierto, ¿qué crees hijo? –pregunta de forma misteriosa.
-¡Mmmm…! –Itachi se soba la barbilla dándole un aire pensativo. – ¿Sakura-chan está viva y Sasukito ha vuelto a hablar? –pregunta curioso, haciéndose el que no sabe nada.
-¿Cómo supiste? –pregunta sorprendida.
-Lo adivine. –dice juguetón y Mikoto lo mira con severidad. –Vale, te diré la verdad. –dice divertido, extendiendo al frente sus manos. –Ayer cuando llegue me tope con Sasukito, y vi a ese demonio con el que vino Sakurita. Y bueno cuando fui con tío Minato me explico todo.
-¿Y viste a Sakura-chan?
-No, tal parece que ella no fue a hacer patrullaje. –dice con decepción. –pero espero verla hoy. –dice más animado.
-A mi también me gustaría verla…. ¿Sabes? Ayudare a Sasuke-chan para que logre acercarse a Sakura-chan, tengo algo en mente que se que funcionara. –dice animada, dándole la espalda a su hijo mayor para seguir meneándole a la cacerola, por lo que no vio la expresión sombría que adquirió su hijo mayor, la cual solo estuvo ahí unos segundos, y cuando se quito lo remplazo una sonrisa juguetona.
-¿Qué planeas madre? –pregunta travieso.
-Planeo invitarla a comer para darle la oportunidad a Sasukito de que se acerque más a ella. –dice soñadora, orgullosa de su plan.
-Espero que acepte. Me han dicho que Sakurita se volvió más amargada que oto-san y Hiashi-san juntos. –dice con burla.
-Veras que hare que acepta… ¡wuajajajaj…! – dice de forma tétrica divirtiendo a Itachi, de pronto Mikoto dejo de reír y puso una expresión seria, que por darle la espalda Itachi no logro ver, aun así la miro extrañado porque haya parado de repente su risa tétrica. –Itachi. –el pelinegro se extraño al oírle ese tono serio y mas porque no le agrego el "chan" a su nombre. –no quiero que pienses que no te apoyo a ti porque quiero más a Sasuke-chan. –Itachi ensancho los ojos sorprendido. –Yo siempre supe que amas a Sakura-chan, eres mi hijo y te conozco muy bien, se cuando mientes, o cuando ocultas tus emociones. –Itachi no cavia de la sorpresa, él siempre pensó que como a todos también engañaba a su madre. –Pero si yo siempre apoye a Sasuke-chan con Sakura-chan es porque sabía que ella lo ama tanto como él la ama a ella. Ella no te amaba a ti hijo, y si ella en vez de amar a Sasuke-chan te hubiera amado a ti créeme que hubiera sido a ti a quien apoyaría.
En el corazón no se manda itachi-chan, y no quería apoyarte dándote falsas esperanzas para que no sufras mas, pero… pero te diré algo; si cuando vea a Sakura-chan en esa comida que hare y veo que ella ya no ama a Sasuke-chan, entonces yo seré neutral, no apoyare a ninguno, y si tú decides luchar por enamorarla al igual que se que Sasuke-chan lo hará para volverla a enamorar. Los dejare a ambos hacer su luchita sin yo meter las manos. Y escoja a quien escoja ella yo lo apoyare.
Mikoto se sobresalto al sentir a su hijo abrazarla por la espalda, escondiendo su rostro entre su cuello, acercándola a él.
-No cabe duda que un hijo nunca puede engañar a su madre. –dice en tono juguetón, aun escondiendo el rostro en el cuello de ella. Y Mikoto sonrío levemente apoyando su rostro en la cabeza de su hijo. –Mira que eres un genio Mikoto, hacer esa comida no solo para lograr que Sasukito y yo nos acerquemos un poco a Sakurita, sino que lo haces para verificar si Sakurita aun ama a Sasukito. Sin duda saque lo inteligente de ti. –dice juguetón.
-¡Claro! ¿Qué esperabas? ¿Qué solo soy un ama de casa que fue cazadora en su juventud y ahora solo se dedica a cuidar la familia?
-Sinceramente. –Itachi alza su rostro dejando ver esa sonrisa llena de diversión y pega su mejilla a la de su madre. –pensé que eras una súper heroína que salva el mundo y aun tiene tiempo para sus retoños. –dice con admiración y Mikoto ríe divertida.
Recargado en la pared que divide la cocina de la sala se encuentra Fugaku, que viste un simple Kimono de color negro. El hombre tiene sus brazos cruzados a la altura de su pecho, y una leve, pero muy leve sonrisa adorna su rostro, mientras escucha la melodiosa risa de su mujer siendo acompañada por la ronca risa de su hijo mayor.
-(Conozco a Mikoto y estoy seguro que como todo lo que se propone lo logra, conseguirá que Sakura acepte la invitación a esa comida, pero algo me dice que esa comida de tranquilidad no tendrá nada) –la frente se le sombreo de negro a la vez que se le borraba la sonrisa.
-¡Estoy en casa! –se oyó la voz de Sasuke desde la entrada haciendo que Fugaku se enderece y camine hacia la entrada de la cocina para que su hijo menor no se dé cuenta que andaba escuchando a escondidas.
Dania y un aflojerado kakashi van llegando a la casa del segundo. Al peli-plata se le notaba a leguas que se moría del sueño, mientras que la pelinegra anda como si nada.
Cuando ambos estuvieron frente a la casa vieron a una rubia conocida para ambos parada frente a la puerta, haciendo que ambos alcen una ceja. La rubia viste unos jeans azules, unas zapatillas lilas y una blusa ceñida sin mangas color morada.
-Ino-chan, que sorpresa. –dice con aburrimiento Kakashi al estar más cerca de ella, haciendo que la rubia voltee viéndolos.
- ¡Kakashi-san! –dice haciendo una leve inclinación a modo de saludo. –Sé que es temprano, pero vine a ver a la frentona, pero estuve tocando mas nadie me abre. –dice con fastidio al darse cuenta que la razón por la que no le abrían es porque no había nadie. –traje unos pastelillos. –dice sonriendo de oreja a oreja apuntando con la mirada la caja que carga en manos.
-Seguramente Sakura está dormida, por eso no te abría. –dice pensativo Kakashi. –pero ven, ahorita Dania la despierta y le avisa tu visita. –dice despreocupado caminando hacia la puerta para abrirla siendo seguido por las dos chicas.
Kakashi abrió la puerta y se adentro junto con las otras dos, cuando entraron a la sala se sorprendieron al ver a Sakura de lo mas despierta sentada en el sillón, leyendo un libro que dejo de leer al oírlos entrar, y verlos, pero su entrecejo se frunció al ver a Ino acompañando a Dania y Kakashi.
La peli-rosa viste un pantalón deportivo ceñido color rojo y una blusa ceñida de mangas cortas color negra.
-Hasta que llegas idiota. Tengo hambre, hazme algo de comer. –dice cortante mirando a Dania.
-Oye frentona no seas caprichosa y pide las cosas con más amabilidad. –regaña la rubia, poniendo sus manos en su cadera estilo jarra y mirándola con desaprobación, mas Sakura ni la miro haciendo que una vena se hinche en la frente de la rubia.
-¿Qué esperas? ¿Una invitación a la cocina? –pregunta molesta mirando a Dania.
-No mi señora, en unos minutos estará listo su almuerzo. –dice de forma educada comenzando a caminar a la cocina.
A Ino se le desencajo la mandíbula al ver como el demonio obedecía sin chistar y además no se quejaba ante como la trataba Sakura. En cuanto Kakashi simplemente bostezo.
-Yo tengo sueño. Encárgate de la visita Sakura. –dice despreocupado y sin más camina hacia las escaleras para ir a su habitación.
Sakura gruño molesta, maldiciendo en su mente a Kakashi por dejarle la visita a ella.
Ino suspiro con pesadez y como si estuviera en su casa se encamino hacia Sakura, dejando los pastelillos en la mesa de centro, en eso su mirada se topo con el hermoso lobito que estaba dormido en las piernas de la peli-rosa y esta le acaricia el pelaje. Al instante sus ojos tornaron forma de corazón.
-¡Que monada! –exclama melosa, cargando al lobito aun adormilado, y alzándolo viéndolo maravillada.
-Oye, no le gusta que lo toquen, mucho menos que lo carguen. –dice con aburrimiento Sakura.
-No seas envidiosa y mentirosa frentona, si vi como lo acariciabas tu. –dice mirándola, para después regresar su vista al lobito que la miraba, enterneciéndola más al verle esos grandes ojos.
-Conste que te lo advertid. –dice despreocupada y mejor se concentro nuevamente en su lectura.
Kuro gruño furioso, pero a Ino se le hizo más encantador, ya que se oía como el gruñido de un cachorro, al instante el lobito se transformo en esa enorme bestia, tirando a la rubia al suelo, quien lo miraba asustada mientras que el lobo con sus patas las tenia encima de las extremidades de la rubia inmovilizándola.
-¡Kyaa…! ¡Frentona quítamelo de encima! –grita horrorizada, mas Sakura la ignoro y siguió con su lectura como si nada.
El lobo pelo los dientes mostrándose más intimidante y acercándose al rostro de la rubia que lo miro mas asustada. La maldita de Sakura no la iba a ayudar eso se lo dejo en claro así que estaba segura que morirá a manos o garras del lobo que no puede quitarse de encima para defenderse.
-(Al ser cazadora sabia que moriría a manos de un demonio, pero no pensé que fuera de esta forma… ni batalla le pude dar, sin duda soy un fracaso como cazador) –Ino lloraba internamente.
El lobo abrió el hocico mostrándole a Ino cuál era su destino, asustándola mucho mas que era una suerte que no se haya zurrado en los pantalones.
-Por favor frentona, ayúdame. –dice suplicante, mirando hacia Sakura que con aburrimiento despega la vista de su libro, apoyando un codo en el brazo del sillón, y apoya su mejilla en el puño de este en una pose aburrida.
-Te dije que odia que lo carguen y toquen. –dice aburrida.
-Per… pero a ti te dejo cargarlo y acariciarlo, por eso pensé... –la rubia más que mueca de asco cuando una enorme plastota de saliva del animal le cayó encima de la cara, era una sola gota que le empapo toda la cara ante el tamaño del animal. –siento no haberte hecho caso Sakura-sama, por favor ahora quítame a esta bestia de encima. –dice suplicante y Sakura suelta un profundo suspiro, no mostrando la satisfacción porque esa rubia la llame de forma respetuosa.
-A mí no me hace caso cuando elige presa para desayunar, solo obedece a Dania… así que te sugiero aproveches tus últimos minutos de vida, agradece que a Kuro le gusta jugar con su comida, le gusta asustarla por unos minutos y luego se la come. –dice indiferente.
-¡No te creo frentona! ¡Sé que puedes controlarlo! –dice furiosa.
-Kuro, detente. –dice con indiferencia, mas el lobo ni la miro, seguía mirando a su presa con ganas de devorársela y una sonrisa burlona adorno su rostro al ver más horror en los ojos de la rubia. – ¿Vez? No mentía. –dice con burla.
-Mi señora, traje algo de té para que beba con su visita acompañada de los pastelillos mientras hago en desayuno. –dice con tranquilidad Dania llegando a ellas con una bandeja en manos, ignorando al gran lobo encima de la asustada rubia.
-¡Dania-sama, ayúdeme! –dice suplicante Ino.
Dania termina de acomodar las tazas de té sobre la mesa de centro y voltea hacia la rubia que la mira suplicante, luego voltea hacia Sakura y esta asintió con aburrimiento.
-Kuro. –lo llama con firmeza.
El enorme lobo volteo hacia ella y al verle los ojos simplemente aulló a la vez que su cuerpo volvía a ese aspecto chibi y salta a la cabeza de Dania.
Ino miro impresionada y asustada como el maldito lobo se había quitado encima de ella con solo mirar al demonio. Pero al darse cuenta que tiene toda la cara ensalivada se sienta en el suelo e intenta limpiarse con una mano y mira asqueada la viscosa saliva.
Dania se pone en cuclillas frente a la rubia y le sonríe de oreja a oreja. Ino se asusta al ver encima de la cabeza al lobo que la mira sin mostrar nada, pero baja la mirada cuando Dania le extiende un pañuelo.
-Disculpe las molestias que le causo Kuro-chan. No entiendo porque reacciono así. –dice falsamente apenada.
-La pendeja lo cargo. –dice con burla Sakura.
Ino toma el pañuelo que le ofrecían y fulmina con la mirada a Sakura, la cual amplia su sonrisa burlona.
-Ahora entiendo. Es que Kuro-chan no le gusta ser cargado por nadie que no sea yo. Supongo que sabe que los demonios clase "C" son muy rebeldes y orgullosos, y solo obedecen y le son fieles a quien toman como amo. –explica con tranquilidad Dania.
-Si tú eres su ama, ¿por qué ese demonio solo deja que Sakura lo cargue y acaricie? –pregunta a la vez que se limpia la cara.
-En muchas cosas obedece a mi señora porque yo se lo ordeno, mas no en todo, necesito ordenárselo yo para que obedezca. Y a Kuro-chan le gusta que Sakura-sama lo cargue y acaricie porque ella tiene mi sangre corriendo por sus venas. –dice con tranquilidad, sonriéndole de esa forma tan falsa. E Ino miro impresionada a Sakura que la miraba con aburrimiento.
-Ya fue mucha explicación. Vete a hacerme la comida. –ordena con desdén Sakura.
-Si mi señora. –dice obediente poniéndose de pie y caminando hacia la cocina con Kuro encima de su cabeza.
-A ver si así te das cuenta que no todo lo que es lindo es bueno. –dice con burla Sakura mirando a Ino que sigue sentada en el suelo limpiándose la cara.
-¿Cómo iba a saber yo que se convertiría en esa cosa y me atacaría? –pregunta molesta.
-No sé, tal vez al ser un cazador debiste suponer que es un demonio "C" del cual nos hablaron en la academia y nos dijeron que esos demonios a pesar de ser lindos odian que los acaricien y carguen al menos que se trate de aquel a quien toman por amo. –dice con aburrimiento a la vez que se inclina para tomar su taza de té y uno de los pastelillos que están en la caja que trajo Ino.
-Pero imagine que no me haría nada al ver que tú lo acariciabas sin problemas. Imagine que a ese demonio le agradan los humanos y te tomo como su ama y señora como Dania-san. –dice molesta mientras se pone de pie para sentarse en uno de los sillones.
-Por favor Ino. –dice con burla para después echarse todo el pastelillo a la boca y la rubia mira sorprendida como se inclina para tomar otro. – los demonios de la clase de Kuro solo toman como amo a un demonio que los cautive, es imposible que tomen a un humano como amo, ya que ningún demonio siente agrado hacia los humanos. –dice con obviedad, luego se echa el pastelillo a la boca y se inclina para tomar otro ante la sorpresa de Ino.
-(Recuerdo perfectamente que antes no comía tanto) –Pero Dania-san…
-Dania es como todos los demonios, se siente superior a los humanos y no son de su agrado. Si a mí me obedece es porque me debe la vida. –dice con aburrimiento, luego se echa el panecillo a la boca y se inclina por otro.
Ino empezó a sentirse nerviosa ante el apetito de la peli-rosa que ingería esos panecillos como si nada.
-Como sea frentona, pero ¿no se te hace que estas comiendo mucho? –dice algo nerviosa mirando como Sakura tomaba otro pastelillo. –a este paso te pondrás obesa por tanta azúcar, además que no comerás el desayuno que te están preparando.
-Trajiste estos pasteles para mi ¿no? –pregunta cortante, tomando otro, ya la caja le quedaban solo dos.
-Si, aun así ni Choji se los comería todos de una sentada… bueno él sí, pero pensé que era el único anormal. –dice nerviosa al ver como la chica tomaba el penúltimo pastelillo de la caja. –a este paso morirás.
-No moriré por algo tan estúpido. –dice cortante tomando el otro pastelillo. – ¿Vez? Me los comí todos y aun tengo hambre así que deja de joder con que no me comeré el desayuno. –dice cortante.
-Te pondrás obesa. –dice mirándola con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente.
-¿Qué más da? Es mi cuerpo no el tuyo, así que deja de joder. –la rubia la fulmina con la mirada ante lo perra que se ha vuelto su amiga. –de igual forma, llevo años comiendo así y sigo igual. –dice agitando una mano restándole importancia.
-(Que envidia, y yo que tengo que hacer dieta y mucho ejercicio cuando como de mas) –pensó con lamento la rubia.
Sakura tiene una mueca de fastidio mientras come, la rubia sentada frente a ella se las ingeniaba para hablar y comer sin verse mal educada. La peli-rosa admitía que eso es tan sorprendente como que la rubia no se ahogara, cosa que lamentaba. No entendía porque Ino no se iba y la dejaba comer en paz, ya estaba por perder la paciencia y terminar corriendo a patadas a esa rubia que ha ido a molestarla demasiado temprano.
Dania parada alado derecho de Sakura mantenía esa sonrisa enigmática, mostrándose tranquila. Sinceramente a ella también le tenía harta esa parlanchina rubia, pero no lo demostraba, lo peor es que no se puede mover de ahí porque Sakura le ordeno quedarse ahí por si se le ofrece cualquier cosa, pero ella está segura que lo hace porque quiera que ella también sufra su martirio. En cuanto Kuro esta acostado en la cabeza del demonio completamente dormido, ignorando todo a su entorno.
La puerta principal fue tocada y Sakura miro de reojo a Dania, está entendiendo el pedido hizo una leve inclinación y camino hacia la salida de la cocina para ir a abrir mientras que la rubia mira curiosa a la peli-rosa.
-¿Esperas a alguien?
-No. Recuerda que esta no es mi casa. –responde cortante.
Dania abrió la puerta dejando ver a una hermosa mujer de cabellera negra que tiene facciones que al demonio se le hicieron conocidas.
-¡Buenos días! ¡¿Tú debes ser Dania? –dice amigable la mujer, dedicándole una leve sonrisa, haciendo que el demonio alce una ceja.
-¡Así es! ¿Y usted es…?
-Uchiha, Uchiha Mikoto.
-(Otro Uchiha) –el demonio alzo mas su ceja.
-Vengo a buscar a Sakura-chan. ¿Se encuentra?
-Si. Pase. –dice con amabilidad haciéndose a un lado.
-(Primer demonio amable que conozco) –piensa impresionada adentrándose a la casa.
-Entonces cuando nos dimos cuenta Choji ya se había comido toda la comida para el viaje, así que tuvimos que buscar comida por el bosque para tener energías para la misión…
Sakura tiene un tic nervioso en su ceja, esa rubia ni aire toma para hablar, no entendía como de niñas la soportaba, aunque ahora que se da cuenta se volvió mas parlanchina que de niña.
-Yo tenía mucha hambre…
-(¡Hasta que se cayó!) –Sakura alzo la vista viendo a la rubia que miraba impresionada hacia atrás de ella, curiosa volteo y no pudo evitar sorprenderse al ver a Uchiha Mikoto alado de Dania, sonriéndoles de forma cálida.
Mikoto aun sonriendo algunas lagrimas de felicidad comenzaron a brotar de sus ojos, y es que no es para mas, está viendo a la pequeña niña que pensó muerta a la cual le tiene una cariño muy especial. Sin poder evitarlo abraza a la peli-rosa que aun sentada tenía una expresión de completa sorpresa.
Ino al ver la escena sonrío feliz, mientras que Dania simplemente observaba, se le hacia curioso que Sakura no repeliera del abrazo, ya que ella no soportaba el toque de cualquier persona aunque fuera mujer debido a su trauma.
Ante el abrazo, en vez de sentir repulsión como siempre que alguien la tocaba sintió una gran calidez que le sorprendió y se le hizo difícil rechazarlo, al contrario deseaba responder ese abrazo que por primera vez en años la hacía sentir cálida, pero se contuvo.
-¡En verdad estoy muy feliz de que estés viva Sakura-chan! –dice Mikoto y su voz sonó llorosa, mientras la toma de los hombros para separarse de ella, mirándola de una forma que a Sakura le hizo que se le acongoje el corazón, esa mujer la está mirando como la solía mirar su madre, y no supo como logro controlarse y mantenerse indiferente. – ¡Pero mirate! ¡Eres ya toda una mujer, estoy segura que Tsunade estaría orgullosa al verte y Dan haría de todo para alejarte pretendientes! –dice con diversión.
A Sakura se le hizo un nudo en la garganta y no pudo evitar que una leve sonrisa sincera, sin ningún toque de burla o arrogancia adorne su rostro. Tanto Dania como Ino se sorprendieron al verle esa sonrisa, y el demonio chasqueo la lengua con molestia.
-Tome asiento Mikoto-san. –dice respetuosa, apuntando hacia una de las sillas.
Ino se sorprendió mas al ver que Sakura era amable con alguien, pero pensó que no debería sorprenderse tanto, después de todo es Uchiha Mikoto, la mujer que la quería y trataba como una hija, al igual que Namikaze Kushina, sabía que con esa mujer Sakura por mucho que haya cambiado también sentiría respeto.
-¿Qué paso con el tía Mikoto? –dice en forma de reproche la mujer mientras se sienta.
Sakura la miro nerviosa, de niña la mirada severa de su madre, Mikoto y Kushina siempre la ponía así y comprobó que ahora no era diferente. Miro de reojo a Ino que la miraba burlona haciéndola fruncir el entrecejo, luego miro a Dania que le miraba como si dudara que fuera a decirle tía a esa mujer, para después regresar su mirada a Mikoto que la miraba mas sebera haciéndola suspirar con pesadez, dándose cuenta ni pasando los años podrá contra esa mirada, jamás le perderá el respeto a la mujer que siempre la trato como si su propia madre fuera, ella y Kushina ni pasando los años les perderá el respeto.
-Lo siento tía Mikoto. –dice algo apenada, con sus mejillas sonrojándose ante la pena de mostrarse débil a los ojos de Ino y Dania, por eso hacia lo posible por no mirar a ninguna de esas dos aunque sintiera las miradas de ambas en ella.
Ino desencajo la mandíbula al ver lo que la gran Uchiha Mikoto logro con Sakura la ahora amargada, es ahí donde entendió que esa mujer es poderosa contra los amargados, por algo es esposa de Uchiha Fugaku y madre de Uchiha Sasuke, unos de los mas amargados de la aldea. En cuanto a Dania se le comenzó a hacer divertida la escena, el ver a la niña caprichosa y enojona a al que sirve pareciendo una tímida niña frente a esa mujer era divertido.
Mikoto sonrío satisfecha, al ver que ante ella Sakura seguía siendo la misma niña respetuosa, tímida y linda que conoció, aunque tenia presente que había cambiado, no solo se lo ha dicho su esposo e hijo sino que también lo puede ver en sus ojos. Esos hermosos jades mostraban mucho dolor, soledad, tristeza y frialdad, eso le entristeció, pero no lo demostró.
-¿Gusta acompañarnos a comer Uchiha-sama? –pregunta amigable Ino haciendo que Mikoto la voltee a ver sonriendo.
-¡Pero si eres Ino-chan! ¡Tengo tiempo sin verte, tu también has crecido y te has vuelto una linda señorita! –dice amigable e Ino se sonrojo, mientras que Sakura bufaba haciendo que la rubia la fulmine con la mirada divirtiendo a Mikoto. –Y bueno, gracias por la invitación, pero acabo de almorzar. Pero te aceptare una taza de té.
-Dania. –dice firme mirando de reojo al demonio, que asintió y fue a preparar el té.
-¿Y que cuentan chicas? ¿Ya tienen novio? –pregunta emocionada la pelinegra.
Ino se sonrojo toda y Sakura frunció el entrecejo.
-Yo estoy saliendo con Shikamaru, pero aun no somos novios, y quién sabe si ese vago me lo pida algún día, porque para él todo es problemático. –dice con algo de resentimiento.
-Dale picones querida y veras como se le quita lo vago y ya no se le hará problemático pedir ser tu novio y autoproclamarte como suya. Todos los hombres son unos machistas posesivos aunque unos los demuestran más que otros, pero igual todos sacan las garras por muy vagos que sean cuando ven que la chica que les gusta esta interesándose en otro mejor. –dice con sabiduría e Ino la miro impresionada, desde ahora convertiría a esa mujer en su ídolo. – Nombre, si Fugaku ahí como lo vez de amargado, solo le di un poco de picones y lo tuve regalándome chocolates, rosas y varios detalles cuando se me declaro. –dice con arrogancia y entonces Ino pensó en ponerle un altar a la mujer, era un genio.
En cuanto Sakua se sorprendió y después se le sombreo la frente de negro de solo imaginarse a Fugaku declarándose acá todo romántico hacia Mikoto, y es que es difícil imaginarse a Fugaku así.
– ¿Y tu Sakura-chan? ¿Tienes novio? –pregunta curiosa.
-No es algo que me interese ahora. –contesta con tranquilidad, no quería mostrarse cortante con la mujer.
-Pero si están en la edad donde se anda de noviera besando sapos para conocer a su príncipe, deben aprovecharla. –dice con sabiduría e Ino asintió dándole la razón. –Ambas son hermosas y seguro les llueven pretendientes, así que aprovéchense de ellos, como solíamos hacerlo Kushina Tsunade y yo. –dice con arrogancia.
Sakura no pudo evitar sonreír divertida recordando cómo eran esas tres juntas. En cuanto Ino tenía curiosidad de saber cómo eran esas tres en su juventud.
-Aquí tiene su té. –dice con respeto Dania colocándole el té frente a Mikoto, sobre la mesa.
-¡Gracias querida! ¡Por cierto, tú piensas igual que yo ¿verdad? Aunque seas un demonio sigues siendo mujer, así que estás de acuerdo conmigo en que las mujeres debemos aprovechar nuestros encantos para hacer que los hombres nos traten como reinas.
Dania sonríe divertida, mientras Mikoto e Ino la miraban curioso por su respuesta y Sakura con advertencia para que no diga una mensada.
-Concuerdo con usted Uchiha-sama. Todo hombre es débil ante los encantos de una mujer. Y si la mujer sabe usarlos a su favor puede embrujar a un hombre hasta con su mirada. –dice con diversión y Mikoto aplaude con emoción.
-Sabias palabras querida. –felicita la Uchiha, e Ino tomo nota mental, sin duda esas mujeres saben mucho, por algo una es un demonio de muchos años y la otra una mujer no con tantos, pero sin duda ambas tienen experiencia.
-Vez Sakura-chan e Ino-chan, usen sus encantos que créanme son muchos, porque ambas son hermosas, y verán como pronto conocerán su príncipe… aunque sinceramente yo espero que uno de mis bebés termine siendo tu príncipe. –dice pensativa Mikoto mirando a Sakura.
Sakura que segundos antes le había dado un trago a su te comenzó a ahogarse y Dania rápidamente se coloco atrás de ella para darle palmadas en la espalda para que no se muera. En cuanto Ino sonrío divertida al ver que esa mujer no tiene pelos en la lengua y sabe ser discreta a la vez.
Mikoto mira preocupada a Sakura, ocultando su emoción al verle ese tipo de reacción cuando ella menciono eso. Por otro lado Dania mientras le palmeaba la espalda a Sakura llego a la conclusión que esa mujer de tonta ni un pelo, sabe cómo dar en el blanco.
-Créame Uchiha-sama, la gran mayoría de las mujeres desean que uno de sus hijos se convierta en su príncipe. –dice divertida Ino, mirando a Sakura que ya había dejado de toser y la fulminaba con la mirada, teniendo los ojos llorosos por el casi ahogo.
-Lo sé. Es que es imposible que no lo deseen, después de todos mis dos bebés son muy apuestos. Y solteritos chicas así que ambas pónganse las pilas antes de que se los ganen. –dice con diversión.
-Yo paso Uchiha-sama. Ya pase mi niñez enamorada de uno de sus hijos y sé que cuando ellos se enamoran solo tiene ojos para esa mujer. –dice divertida mirando a Sakura que comenzaba a enfurecerse.
-Si. Ese es el encanto Uchiha, cuando se enamoran y son correspondidos son los mejores amantes y mejores parejas, fieles ante todo, además que defienden a su amada ante todo y son posesivos. –dice soñadora y orgullosa la mujer. E Ino asintió dándole la razón.
-¿Y a que debo el honor de su visita tía? –pregunta con tranquilidad Sakura cambiando drásticamente de tema y todos lo notaron.
Ino sonrío burlona mas Sakura la ignoro, en cuanto Mikoto se sintió satisfecha, por eso no seguiría insistiendo sobre el tema.
-Veras querida, esta tarde preparare una comida en mi casa para celebrar tu regreso. Sera algo familiar, solo mis hijos, Fugaku y yo. Tu también estas invitada Ino-chan y Dania-san también. –dice con amabilidad.
Sakura frunció el entrecejo, no quería ver a Sasuke, pero tampoco le podía negar una invitación así a esa mujer porque sabría que la ofendería y no quería eso.
-Muchas gracias Uchiha-sama, pero lamento decirle que yo no podre ir. Esta mañana nos asignaron una misión y saldremos en un par de horas por eso vine temprano a ver a la frentona. –dice apenada la rubia.
Sakura agradeció porque la rubia andará en misión y así ya no la molestara mas por unos días, pero también se sintió decepcionada por no tener misión ella para librarse de la invitación, pero luego se dio cuenta que estando de misión estará más tiempo con quien por no quiere aceptar la invitación de Mikoto.
-Lástima. Pero entiendo, trabajo es trabajo querida, ya será para la próxima. –dice con tranquilidad Mikoto mirando a la rubia para después mirar a Dania.
-Dania no ira. –dice rápidamente Sakura haciendo que todas la miren a ella. –Tiene cosas que hacer. –dice indiferente. – (Respeto mucho a tía Mikoto como para llevar a su casa a un asqueroso demonio)
-Mi señora tiene razón. Tengo que preparar unas tareas que ella me encargo y son urgentes. –dice de forma educada el demonio, sospechaba la razón por la que Sakura no quería que fuera y la verdad le restaba importancia, si ella no quería no va.
-Que lastima. ¿Qué me dices tú Sakura-chan? –pregunta ansiosa y al verle esa mirada a la mujer suspiro resignada, esa mirada que le recuerda a la de su madre cuando le pedía algo no le podía decir que no, menos cuando estaba preparando esa comida para ella.
-Será un honor tía. –dice con amabilidad.
-¡Genial! –exclama emocionada e Ino asintió sin borrar su sonrisa. –Te espero a las dos de la tarde Sakura-chan. –dice con tranquilidad a la vez que se pone de pie. –fue un gusto platicar con ustedes, pero tengo que irme para comprar en el mercado lo de la comida. —ambas chicas asintieron poniéndose de pie.
-La acompaño a la puerta. –dice Sakura con tranquilidad y Mikoto asintió, sonriéndole con calidez.
Ya son pasadas de medio día y en el dojo que hay en la casa principal Uchiha esta Sasuke sentado estilo indio en el piso de madera, uniendo sus manos y con sus ojos cerrados intentando meditar, pero esa vena hinchándose en su frente dejaba en claro que no esta concentrando.
Y es lógico que no se pueda concentrar pues a su lado esta su querido hermano mayor picándole con un dedo su brazo mientras lo mira con ojos de borrego degollado.
- ¡Vamos Sasuke-chan! ¡Di otra palabra! ¡Probemos diciendo aniki nuevamente! –dice de forma aniñada y berrinchuda. –haber dilo después de mí: a-ni-ki. –deletrea hablándole como si Sasuke fuera un bebé que esta aprendiendo a hablar.
- ¡MALDITA SEA ITACHI! ¡DEJA DE JODERME! –ya había llegado a su limite de paciencia y un aura de fuego lo rodea.
Itachi se abraza a si mismo, queriendo llorar y mirando dolido a su hermanito.
- Yo solo quiero que platiquemos todo lo que estos cinco años no hablamos Sasukito, o más bien lo que no hablaste tú. Aniki solo extrañaba tu voz de macho. –dice dolido con unas gotas de lagrimas asomándose por la comisura de sus ojos.
A Sasuke le apareció un tic nervioso en su ceja derecha, sabia que su hermano se divierte molestándolo.
- ¡Chicos! –ambos voltean a la entrada al oír la voz de su madre viéndola entrar al dojo sonriéndoles de lo mas feliz. –la comida ya va estar. Ayúdenme a poner la mesa.
- ¡Claro mami! –dice sonriente Itachi como si fuera niño bueno, que de eso ni un pelo tiene, y se pone de pie.
Sasuke suspiro con pesadez, mas no dijo nada, se puso de pie y camino hacia su madre junto su hermano mayor.
Sakura viste unos jeans grises y una playera de mangas cortas y ceñida de color negro, y unos tenis negros. La peli-rosa va caminando por las calles de la aldea, mostrándose tranquila en su expresión, ignorando las miradas de los aldeanos que estaban por donde pasa, que la miran con admiración ante su bello físico.
- (Al regresar aquí no tenia en mente convivir con quienes tuve lazos en el pasado, pensaba ignorarlos todo lo que pudiera porque no quería reforzar esos lazos, porque se que cuando mi cometido este cumplido moriré a manos de Dania que tomara mi alma, pero tal parece que no puedo conseguir alejarme de esos lazos, aun así hare lo posible con no convivir mucho con ellos… Aun recuerdo la última vez que comí en casa de tía Mikoto) –un profundo suspiro broto de los labios de la peli-rosa.
Flash back
Sasuke y Sakura teniendo doce años se encuentran parado fuera de la mansión estilo oriental de la familia Uchiha.
- ¡Tadaima! –grita el pelinegro desde la entrada.
El pelinegro se quitaba los zapatos con tranquilidad al igual que la peli-rosa, ya haciéndolo se pusieron unas pantuflas que había en la entrada. Ambos caminaron por el corredor hasta adentrarse a la cocina en donde vieron una hermosa mujer de cabellera negra que cocinaba con tranquilidad.
- Ya estoy en casa oka-san. –dijo Sasuke haciendo que su madre voltee a verlo.
- Bienvenido hijo. –dijo de forma cálida dedicándole una dulce sonrisa, después sus ojos se posaron en la acompañante de su hijo.
- Muchas gracias por la invitación Mikoto-san. –dijo respetuosa con ese tinte en su mejillas haciendo un lave inclinación en forma de saludo y agradecimiento.
- ¡Kya…! ¡Como adoro a Sakurita! Es tan tierna. –dijo melosa con los ojos en forma de estrellitas corriendo a abrazarla restregando su mejilla con la de ella mientras que Sasuke suspiraba con pesadez ya acostumbrado a que siempre pasara eso. –pero Sakura-chan ya que eres novia de Sasuke-chan deberías de llamarme oka-chan. –dijo separándose de ella y mirándola con seriedad.
Al instante Sasuke que había sacado un jugo del refrigerador y se lo estaba bebiendo lo escupió y Sakura se puso toda roja mientras que humo le salía de las orejas.
- ¿Cómo…?
- ¿Cómo lo se? –Mikoto completa divertida la frase de su hijo. –Me lo dijo Itachi. –dice divertida. Sasuke maldijo al chismoso de su hermano y Sakura tenia los ojos en espiral ya que no pudo soportar tanta información. –desde que son bebés sabia que terminarían juntos y estaba ansiosa porque eso pasara porque siempre desee tener una hija como Sakura-chan. Nada más falta que se casen y me den lindos nietos.
- ¡Oka-san! –grita exaltado y avergonzado Sasuke. – ¡apenas tenemos doce años!
- Lo sé. –dijo deprimida bajando el rostro. –aun son unos pre-adolecentes y falta mucho para que cumplan quince y se casen. –dijo mas deprimida y Sasuke sele salieron los ojos de sus cuencas mientras que sus mejillas se sonrojaban más.
- ¡Oka-san no nos casaremos a los quince porque aun seremos muy jóvenes! –grita avergonzado.
- Ósea que aceptas que terminaran casándose. –dice una voz masculina
haciendo que tanto madre como hijo volteen viendo a Itachi.
- Deja de molestar Itachi. –dice molesto el pelinegro cruzándose de brazos volteando su rostro paraqué no vea sus sonrosadas mejillas.
- Bueno si tu no te quieres casa con Sakurita yo no le quitare la ilusión a nuestra madre, así que yo me casare con ella. –dijo pasando su brazo por los hombros de la chica atrayéndola a él en un abrazo y al instante Sasuke lo fulmino con la mirada. – ¿Qué? Después de todo somos hermano y tenemos lo mismos gustos. —se justifico burlón y Sasuke llego a su limite así que estaba dispuesto a ir a alejar las manos de su hermano mayor del cuerpo de su novia cuando el grito emocionado de su madre lo distrajo.
- -¡Sii…! ¡Que emoción! ¡Mis únicos hijos peleándose por el amor de una linda chica! –dice emocionada tocándose las sonrosadas mejillas y Sasuke la miraba como si estuviera loca mientras que Itachi la miraba divertido. –les deseo suerte a ambos. Que gane el mejor y esfuércese para que alguno de ustedes se case con Sakura-chan y la convierta en mi hija. –dijo con firmeza e Itachi levanto su pulgar en son de aprobación. A Sasuke le dio un tic nervioso en su ceja derecha.
- (ya recordé porque no me gusta que Sakura venga a casa) –pensó el pelinegro viendo a su novia notando que no había aguantado la situación y el alma se le estaba saliendo de la boca. – ¡Sakura! –grita exaltado y preocupado acercándose a ella y alejándola de su hermano abrazándola de forma protectora. –ya ven lo que hicieron. –dice molesto apuntándolos. –la hicieron llegar a su limite. –dijo furioso.
- Se ven tan monos dejen traigo mi cámara. –dijo emocionada Mikoto saliendo de la cocina. –¡Itachi menéale a la comida para que no se queme! –se oyó su grito.
- ¡Hai! ¡Pero me regalas una foto a mí también! –grita el pelinegro divertido caminando hacia la estufa.
- ¡Claro tesoro! –grito Mikoto desde donde sea que estuviera de la casa
Sasuke aun abrazando a Sakura estaba con un tic nervioso en su ceja, una vena hinchada en la frente y un aura obscura rodeándolo mientras que la pobre peli-rosa tenia los ojos en espiral y el alma saliéndosele de la boca.
Ya estando recuperada Sakura y que Mikoto tomara las fotos, se pusieron a comer con Itachi coqueteándole a la peli-rosa para hacer enojar a su hermano menor, Mikoto platicando sobre la futura boda y diciéndole las cualidades de sus hijos a una apenada Sakura que hacia un gran intento para soportar la vergüenza que la abordaba y Sasuke imaginándose una y mil formas de matar a su hermano mayor de una forma lenta y dolorosa para disfrutarla mas.
The end flash back
Sakura frunció el entrecejo con molestia, sintiéndose furiosa por estar recordando cosas del pasado.
- (Malditos sentimientos, desearía no tenerlos, asilas cosas serian mas fáciles) –furiosa consigo misma empezó a caminar de forma apresurada para terminar con esto de una vez.
Itachi y Sasuke están acomodando la mesa, el pelinegro menor agradecía que su hermano solo este tarareando una canción de lo mas feliz y no le este jodiendo la existencia como lo ha estado haciendo desde que despertó.
En cuanto Fugaku esta sentado en la cabecera de la mesa ya que su esposa lo llamo para que tomara asiento en lo que sus hijos acomodaban la mesa.
- ¿Vendrá alguien? –pregunta extrañado Sasuke al ver que Itachi colocaba un plato mas.
- Mamá dijo que tenía un invitado especial. –contesta Itachi, sonriéndole de forma misteriosa.
Sasuke suspiro con pesadez, solo esperaba que ese invitado no fuera Kushina o seguro la comida se volverá una faena con las pláticas de ella y su madre. En eso se oyó que tocaban la puerta.
- ¡Ya llego! –grito emocionada Mikoto que venia entrando a la comedor sosteniendo una cacerola. –¡Iré a abrir! –exclama emocionada dejando la cacerola en la mesa y se va corriendo.
Sasuke alzo una ceja ante el entusiasmo de su madre. Fugaku se mantenía tranquilo mientras que Itachi se encontraba ansioso, él sabía quien era la visita y admiraba a su madre al conseguir lo que quiere.
A los pocos segundos se empezó a oír un par de pisadas acercándose a la cocina haciendo que los tres varones volteen hacia la entrada.
- (Despierta se ve mucho más hermosa. –Itachi sonrío de oreja a oreja a la persona que venia con su madre que tenia la misma sonrisa que él. –aunque esa frialdad en su mirada no va con ella, sin duda le queda mejor la calidez, que espero pronto recupere.)
- ¡Sakura! –exclama en un susurro Sasuke, mirando con ojos muy abiertos a la peli-rosa, sinceramente no se imagino ni tantito que seria ella. No sabía como su madre había logrado que aceptara la invitación y sin que ese demonio la acompañara, pero no pudo evitar sentirse realmente emocionado y agradecido con su madre, por lo que una leve sonrisa adorno su rostro.
Sakura paso su mirada indiferente a Itachi, luego Fugaku y al final a Sasuke, pero al ver que él la miraba de forma penetrante no pudo mantenerle la mirada así que rápidamente las desvió, ese detalle no paso desapercibido para Mikoto e Itachi, el ultimo borro su sonrisa feliz y una vacía la remplazo mientras sus puños se apretaban.
- ¡SAKURA-CHAN~! –con los ojos en forma de estrella, mejillas brillando, sonrisa de idiota y brazos abierto Itachi corrió hacia Sakura y la abrazo, restregando su mejilla con la de ella en forma melosa
- Yo también te quiero mucho hijo. –dice divertida Mikoto.
Itachi se separa de quien abrazaba viendo que era su madre y volteo hacia Sakura viéndola atrás de él, ignorándolo, haciendo que se quede en shock. Sasuke sonrío de forma burlona, vio perfectamente como Sakura se movía a una velocidad impresionante esquivando a su hermano, el que no se deje abrazar por él lo lleno de una satisfacción enorme.
- (En momento así siento pena ajena al tener un hijo como Itachi) – Fugaku tiene los ojos entrecerrados, formándose dos franjas y su frente esta sombreada de negro pero al sentir la mirada de Sakura volteo hacia ella, mirándola con seriedad.
- ¡Buenas tardes! –dice de forma educada la peli-rosa haciendo una leve inclinación de cabeza hacia Fugaku y este la imito en forma de saludo.
Continuara
es dificil no kerer a Itachi, es tan mono cuando se lo propone, ke me da cosita no poner su amor siendo correspondido TwT
spero el kap les haya gustado n_n
cuidense
GRACIAS POR SUS REVIEWS
BESOS
KRISS
