Hola a todos.
Yo pensaba que esta semana no habría actualización porque estuve hasta el tope de trabajo y además fue una semana un poco de la "#$&/&/#. En esas situaciones es cuando uno se alegra de tener FF y ciertas historias para balancear. Asi que, me esforcé (léase desvelé) y pues si conseguimos terminar el capítulo a tiempo para el fin de semana.
Hay dos razones principales para el esfuerzo:
La primera edicarle este capítulo a NeoCervantes-kun por (otras) dos razones:
-La primera es porque el "Entrenador de Tsunderes" es una historia maravillosa que me ha hecho los últimos días nomas de leerla. Si no la han leído, pues no saben de lo que se pierden. ¡Vayan y léanla por Dios!
- La segunda es solo porque se me da la gana. (¡Ah, que ganas tenía de decir eso!)La verdad es que temo haber leído demasiado "Entrenador …" y no sé qué le haya hecho eso a mis neuronas.
La segunda razón del esfuerzo es por que apreciamos muchísimo las reviews que todos nos han dejado. Muchas gracias a NeoCervantes, Rogue D, Popi, mariacr95, Sailah, Darkcaro3d, Milo-sama, Reader y Mirx como siempre. El "#!$&%& sitio de todavía no me deja responder las reviews personales asi que he batallado un poco con los PMs. Y pensando especialmente en Rogue, este es un capitulo LAAARGO! … Y tiene DE TODO!... Leánlo despacio para que les alcance para la próxima semana…Gracias a todos por seguir la historia, nos seguiremos esforzando hasta el final.
Dicho lo cual, el soundtrack de hoy es: Because the Nigth por Domina Noctis
Recuerden que las escenas XXX no deben hacerse sin protección ;)
ADVERTENCIA: Este fic es Fate-Nanoha, y está clasificado M, por contenidos fuertes y/o violentos, así como escenas íntimas de carácter sexual entre dos mujeres. Si este tipo de contenido no es de su agrado, por favor no lo lean.
DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores.
"El Legado" por Aleksei Volken & Galadan
CAPITULO 12. Complicaciones.
"...within the core of each of us is the child we once were. This child constitutes the foundation of what we have become, who we are, and what we will be." Neuroscientist Dr. R. Joseph.
"Dentro del núcleo de cada uno de nosotros está el niño que alguna vez fuimos. Este niño constituye la base de lo que hemos llegado a ser, quienes somos y que seremos." Neurocientífico Dr. R. Joseph
Suburbio Habitacional de la Universidad Rigeliana de Midchilda. Día 28 Doceavo 10:00 hrs.
-Así que finalmente te cogieron como Dios manda, eh?-
-¡A-Alisa-…chan!- el rostro de Nanoha adquirió un nuevo nivel de rojo pero trató de mirar asombrada y enojada a su increíblemente entrometida compañera de departamento.
-¡Alisa-chan, no puedes hacer esos comentarios de esa manera!,- al menos Suzuka tenía la decencia de apoyar a su compañera en aprietos.
-Pues es que mira la cara que tiene y la sonrisa estúpida que trata de disimular cada dos minutos…sin éxito por cierto, ¿eh Nanoha?...Ni siquiera cuando lo hizo la primera vez estaba tan…-
-Suficiente, Alisa-chan,- Suzuka estaba ya zarandeando a su irreverente amiga rubia.
Nanoha estaba completamente apenada y ruborizada, encogida sobre el desayuno que se había preparado nomás al llegar a su casa. Para su mala suerte sus compañeras de departamento estaban ahí y no pudo evitar que la acosaran…bueno, no….que ALISA le cayera encima con preguntas difíciles que no sabía cómo contestar.
-Ni siquiera te acordabas que estamos en final de semestre y que el cierre de año está a unos días.-
Esa era la razón por la que sus amigas estaban en casa y no habían ido a la universidad. Tendrían algunos días libres por el cierre de año. Alisa y Suzuka tenían todavía un año para terminar sus doctorados así que estaban aprovechando los días libres…para desgracia de Nanoha.
-Bueno…te lo facilitaré entonces,- dijo Alisa mirándola fijamente, -Alta…rubia…con uniforme negro…aunque también en vestido se ve bien…. ¿Cómo se llama por fin?-
Nanoha cerró los ojos. No iba a poder ocultarlo más. La habían visto ese día de la cena. Y la habían visto cambiar radicalmente en las últimas semanas que había estado colaborando con TSAB. Había sido un milagro que no lo descubrieran antes o que no se lo hubieran dicho.
Levantando la mirada para ver a sus amigas se encontró con que no la miraban como si fuera un extraterrestre sino como siempre, interesadas y Suzuka quizá, hasta preocupada por ella. Alisa quizá tenían un poco de interés morboso pero nada fuera de lo habitual.
-Fate…- dijo con timidez al cabo de un momento.
-Entonces, ¿admites que pasaste la noche con ella?,- insistió Alisa.
-Alisa-chan, deja respirar a Nanoha-chan, ella nos dirá lo que considere…apropiado.-
-¡Ah no! ¡Pero si yo quiero saber todos los detalles! ¡Qué tal que me estoy perdiendo del mejor sexo de mi vida por no "ampliar mis horizontes"!-
-Mou,… por favor Alisa-chan…-
Nanoha finalmente decidió sincerarse con sus amigas ya que no habría otra manera de parar a Alisa. Aunque sin entrar en detalles de lo que estaba haciendo en TSAB, les platicó como se había encontrado con Fate al día siguiente de la noche en que les había ayudado y cómo desde entonces, por parte de la Universidad había estado ayudando en una investigación y había estado pasando mucho tiempo al lado de Fate. Les contó como ya sabía que se sentía atraída hacía ella desde hacía varios días, pero solo hasta ayer su "relación" había alcanzado "otro nivel".
Durante un rato Alisa protestó y renegó de cómo Nanoha había podido dejarlas al margen de semejante acontecimiento en su vida, o sea ¡había visto a Fate al día siguiente que la conocieron!
-¿Cómo has podido en engañarnos un mes?- Alisa la miraba indignada.
-¡No ha sido un mes y no les he estado engañando! Apenas….pasó ayer,- admitió poniéndose de mil colores otra vez.
-Bueno,- dijo Alisa cuando Nanoha terminó y se quedó en silencio, -¿Y cuándo la invitas a cenar para conocerla?-
-¡Alisa!...es demasiado pronto, yo, es decir, Fate y yo lo estamos tomando con calma, todavía no sabemos…-
-No me irás a decir que son solo "Fuck Friends"... ¿verdad?- Alisa la miraba amenazantemente mientras hacía la pregunta.
-Err….n… no es exactamente eso,- Nanoha sabía que no debía profundizar en ese tema porque ni ella misma sabía que esperar de la relación que había empezado con Fate.
-¡Nanoha! ¡Esa mujer por muy buena persona que te parezca nunca te va a tomar en serio si aceptas eso! – Alisa le reclamaba como si ella nunca hubiera estado en ese nivel de relación con chicos antes.
El detalle ahí era que Alisa sabía perfectamente que Nanoha no era como ella…además ella era la que usaba a los chicos, no ellos a ella. Y le preocupaba que su santurrona amiga científica se clavara con la súper agente y terminara lastimada.
-Es muy pronto Alisa… Fate y yo estamos teniendo realmente mucho trabajo y hay muchas cosas moviéndose en este momento…Yo misma no sé muy bien que es lo que quiero y necesito el apoyo de ustedes,- dijo al fin mirando a sus amigas. –Yo,… realmente me gusta mucho Fate y no sé…nunca me había sentido de esta manera con nadie y nunca me hubiera imaginado que quién me haría sentir asi sería… una chica.-
Alisa finalmente se quedó callada mirando a su amiga.
-No importa que sea una chica o un chico, Nanoha,- le dijo Suzuka tomando la mano de su amiga. –Para nosotros siempre lo más importante serás tú. Incluso Alisa, a su estilo…está preocupada por ti.-
-O sea que la rubia esa es realmente buena en la cama para tenerte atontada de esa manera.-
-¡Alisa!,- le reprocharon a dúo sus amigas.
-Ok, ok…me guardaré mis suposiciones…por ahora. Pero si, Suzuka tiene razón. No quiero que nadie te lastime Nanoha.- Eso último lo dijo muy seriamente y con una expresión diferente a su irreverencia habitual.
Nanoha le sonrió, y por primera vez en días se sintió más en paz con sus amigas. Le dio gusto que el menos importante de los detalles fuera que estaba viendo a una chica y más aún le gustó saber que contaba con ellas como siempre.
Hablaron un rato más, Nanoha les dijo como se sentía (lo que podía al menos) y de porque le gustaba tanto Fate, hasta que tuvo que salir corriendo otra vez hacia la Universidad.
Alisa y Suzuka se quedaron pensativas viendo a su amiga salir a toda prisa todavía con la sonrisa estúpida en los labios.
-"Fate-chan es….maravillosa."-
-Nanoha no dijo eso Alisa-chan,- le reclamó su amiga ante el nada ligero tono de sarcasmo de la otra.
-Pero lo piensa… Y eso de que no sabe lo que siente es una patraña. Se va a enamorar como una estúpida sino es que ya lo está. Suzuka…la conocemos desde que teníamos SEIS años. Nunca, jamás de los jamases… la habíamos visto como está ahora… ni siquiera cuando teníamos dieciséis. Y sí… nada más y nada menos que por una chica.-
-Habrá que darle tiempo para que lo descubra por ella misma Alisa-chan.-
La rubia miró a su amiga morena muy seriamente. –Puede ser, sin embargo si esa rubia resulta ser una mundana "playgirl" y lastima a Nanoha, por muy agente especial que sea, le arrancaré la cabeza.-
Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, Día 28 Doceavo 10:00 hrs.
-Vaya…finalmente decides acompañarnos Fate.-
Fate sabía que su sigilosa entrada a la sala de juntas no pasaría desapercibida para su jefa.
-Lo siento mucho,- comentó removiéndose un poco incómoda en su asiento, con el comentario de Hayate todas las miradas estaban sobre ella. –Tal vez las pastillas que me dio Shamal me hicieron dormir un poco…de más.-
-¡Pero te ves muy descansada Fate así que valió la pena!,- le dijo Shamal misma tratando de apoyarla, aunque su comentario solo logró que la rubia ahora si se sonrojara solo de acordarse como había estado "descansando" la noche anterior.
Fate sintió la mirada penetrante de Hayate atravesándola. Durante varios segundos (que se le hicieron eternos a Fate), la perspicaz Coronel solo la miró en silencio, hasta que finalmente se levantó para dirigirse a Rein y continuar con el siguiente tópico de la junta.
Subrepticiamente mientras sincronizaba su dispositivo con el de Fate para actualizarla con las últimas novedades, Signum le paso un mensaje personal a su pantalla.
"Ruborizarse de esa manera no es sano Testarossa. Además te hace lucir culpable."
Eso no hizo sino incrementar el rubor de Fate.
Rein tomó la palabra para informarles el siguiente punto. La junta que había convocado Hayate incluía a sus tres equipos de investigación así que la sala estaba bastante llena.
-El Almirante Graham y las directoras han autorizado un nivel de clasificación especial para la información que estamos manejando relacionada con el caso de los asesinatos de investigadores. Amy ha dispuesto un servidor especial, alterno a los servidores que usualmente usamos de TSAB para sincronizar nuestros dispositivos. Deben ser todos, extremadamente cuidadosos. Programaremos nuevos métodos de acceso para todos y en caso de que alguien que no sea ustedes trate de accesar su dispositivo, este iniciará un protocolo de seguridad que borrará toda la información.-
-A partir de este momento, tendremos tres casos prioritarios,- les dijo Hayate. –Desde luego, los asesinatos de investigadores, donde Fate seguirá a cargo. La custodia del Dr. Zest Grangaitz que está a cargo del Almirante Chrono Harlaown y donde nuestro enlace principal con Operaciones de Campo será Griffith; y abriremos un nuevo caso para dar seguimiento a una nueva investigación sobre el Dr. Jail Scaglietti. Verossa conducirá esa investigación.-
Fate pidió la palabra en ese momento.
-Casi sé lo que vas a decir Fate pero no puedes hacerte cargo de dos operaciones al mismo tiempo. Además Scaglietti no debe sospechar, tener a Nanoha en tu equipo ya es un riesgo suficiente. Verossa es la mejor opción, él sabrá cómo manejar a Scaglietti.- Hayate seguía mirándola extrañamente mientras le informaba de la decisión.
Fate no creía que el haber llegado tarde influyera en la forma que Hayate había decidido las cosas pero no podía evitar sentirse culpable.
-Entiendo el punto Hayate, pero la investigación que ya llevamos a cabo ya está relacionada con todo…con lo que dice Grangaitz así como una posible relación de Scaglietti.-
-Lo sé y seguiremos trabajando de manera conjunta; todos debemos sincronizarnos y mantenernos informados frecuentemente. ¿Qué tenemos respecto a Scaglietti de momento Verossa?-
-Recién tenemos el nivel de autorización necesario para iniciar las búsquedas en la base de datos de TSAB. Ellis y Thoma empezaron ya pero todavía no ha arrojado nada más que lo que Lucino y Alto descubrieron anoche.-
-¿Anoche?- preguntó Fate mientras revisaba en su dispositivo. Lucino y Alto eran de su equipo, ella debía tener ahí esos datos.
-Fate... nadie de tu equipo, salvo Lucino y Alto ha visto esa información.- Le dijo Rein viendo que la rubia buscaba esos datos.
-¿Cómo?,- preguntó directamente a Hayate.
-Sí, Fate. Lo lamento pero quería esperar hasta la reunión de esta mañana para comentárselos. Y de hecho, me da gusto que Nanoha no esté ahora aquí con nosotros porque todavía no decido como manejaremos esta información con ella. Ella después de todo es solo una colaboradora civil, una que tiene una relación laboral con Scaglietti. Creo que puedes ver el conflicto de intereses ahí, ¿no Fate?-
Fate solo miro a su jefa. Evidentemente Hayate había pensado mucho al respecto, aunque no hubiera tomado una decisión…quizá.
-Encontramos muchas referencias a Scaglietti en la base de datos de TSAB, algunos eran incluso registros de la policía que estaban encriptados, ocultos dentro de otros registros. Solo porque las chicas se lucieron con sus habilidades de búsqueda hemos sido capaces de dar con ellos. Ha sido literalmente un golpe de suerte. Como encontrar una aguja en un pajar.-
Hayate les relató entonces que al menos tres acusaciones por hostigamiento de menores y otras tantas por abuso sexual habían sido "limpiadas" del expediente de Scaglietti. Dado que era un contratista militar dicha información debía aparecer en el detallado expediente que se guardaba sobre él pero no era así. Era tal y como había dicho Zest. Los datos habían sido borrados. Para cualquiera, incluso alguien con un nivel de autorización alto que no supiera donde buscar, la información simplemente no existía. Alguien la había ocultado demasiado bien.
-"Alguien,"-dijo Fate,- que tiene interés en usar después esa información para presionar a Scaglietti.-
-Por decir lo menos,- dijo Hayate.
Fate entendió entonces porque Hayate quería fragmentar los casos y darle justo el de Scaglietti a Verossa. Ella y Hayate estaban demasiado relacionadas con Graham. Carim, aunque era una aliada tenía intereses independientes. Si el rastro de putrefacción que estaban vislumbrando guiaba a algo realmente nefasto dentro de TSAB, necesitarían que la indicación viniera de alguien que no fueran ellas.
Pero eso no quitaba de la mente de Fate otra cuestión fundamental.
-¿Y no confías en que mi equipo o yo podamos manejar esa información?-
Hayate la miró sin humor.
-No sé si Nanoha pueda manejar esa información. Ella trabaja con Scaglietti, es una persona honesta y le debe lealtad a él. Además no es una agente encubierta, ni esta entrenada en contraespionaje, ni nada parecido. ¡Es una civil, por Dios Fate!-
-Sería una oportunidad única para obtener una visión desde adentro del entorno de Scaglietti.- insistió Fate pese a la clara advertencia en el tono de Hayate. - ¿Todavía no podemos obtener una orden para su laboratorio?-
-Imposible, se supone que no hemos visto la información que hemos visto,- negó Hayate con vigor.
-Esto suena mucho al modo de trabajo de la Sección Nueve,- terminó Fate un poco decepcionada.
Y era justo lo que pensaban los demás pero no había nada que pudieran hacer al respecto.
Después de eso y pese a que no era directamente su caso, Fate sugirió al equipo de Verossa hacer una correlación entre los casos de niños desaparecidos, como el de Lutecia Alpine con la investigación de Scaglietti. Lutecia nunca había aparecido y la Sección Nueve nunca había aportado información al respecto. Tal vez no era el único caso.
Todos sabían que en los casos de secuestros, especialmente de niños en los que nunca se pedía rescate o se contactaba a la familia, tenían muy pocas horas; cuarenta y ocho a lo más, para encontrarlos vivos. Para desazón de todos, era muy probable que Lutecia hubiera muerto poco después de haber sido secuestrada.
Para terminar la junta, Shamal les contó lo que había encontrado sobre la apotoxina de la escena de los Segbrecht.
-Esta sustancia,- dijo Shamal mostrando su versión microscópica en pantalla, -se adentra en el torrente sanguíneo y produce una parálisis corporal total, sin embargo no afecta el sistema el sistema parasimpático, es decir la personas pueden seguir respirando y realizando todas las funciones involuntarias que los mantienen vivos, sin embargo todas las funciones motoras voluntarias son afectadas.-
-Los individuos quedan totalmente vulnerables al agresor,- dijo Fate.
-Exacto.-
-¿Perdida de conciencia?,- preguntó Griffith y todos sabían lo que esa pregunta implicaba.
Shamal negó tristemente. –El individuo pierde el control del sistema simpático y toda la acción muscular. Los individuos estarán totalmente exangües pero conscientes de lo que sucede… Tampoco atenúa la capacidad de sentir…dolor.-
-O sea que ese maldito pervertido sabe perfectamente lo que hace.-
Shamal nuevamente asintió a su compañero de trabajo.
-Ya sabíamos que estábamos persiguiendo a un psicópata, lo que no sabíamos era cómo lo hacía,- les dijo Hayate para encuadrarlos nuevamente. -¿Qué más Shamal?
-Es un compuesto orgánico pero nunca en mi vida lo había visto, estoy tratando de rastrear los componentes originales pero desafortunadamente la base de datos de TSAB no es la mejor opción para esa clase de búsquedas.-
Después de ordenarles que cada quién siguiera enfocado en sus respectivas tareas y sobre todo, que se mantuvieran actualizados, Hayate terminó la junta y mando llamar a Fate a su oficina.
Rein miró suspicazmente a su jefa. Ella también había notado la diferencia en Fate esa mañana pero la reacción de Hayate a esa diferencia no había sido lo que ella hubiera esperado. También la sorprendió que Hayate no le pidiera quedarse para su conversación con Fate lo cual no auguraba nada bueno.
Fate se quedó de pie frente al escritorio de Hayate mientras ésta se sentaba.
-¿A qué te referías cuando sugeriste que Nanoha sería una excelente opción para tener una visión "desde adentro" de Scaglietti?-
Fate tragó y se preparó. Hayate Yagami, la gran fan de Nanoha estaba inusualmente seria esa mañana.
-Hayate, tú le has dado a Nanoha un lugar importante en esta investigación, me extraña que ahora tú precisamente quieras mantenerla a margen.-
Hayate la miró en efecto, con esa inusual seriedad en toda su actitud y su semblante. Fate podía leer a su amiga Hayate, pero no a la Coronel Yagami cuando se ponía en ese traje impenetrable e implacable. A veces hasta le parecía increíble que tuvieran la misma edad y se conocieran de toda la vida.
-Le he dado ese lugar porque ha demostrado su valía…hasta que surgieron las revelaciones sobre Scaglietti. Además, tu parecías muy renuente a trabajar con ella, ¿A qué se debe este repentino cambio, Fate?-
-No es ningún cambio Hayate…aunque debo decir que durante la entrevista con Grangaitz ella fue la que "lo convenció" de que colaborara con nosotros. Salvo los pormenores clasificados de la existencia de Vivio y los detalles de las investigaciones Sankt Káiser, Nanoha escuchó todo lo que Grangaitz dijo de Scaglietti.-
Fate tuvo entonces que contarle a Hayate que era lo que Nanoha había hecho con Vivio aunque evitó decir que Zafira la había ayudado. Zafira podría ser el hermano de la Coronel pero era un miembro de su equipo y Fate se vería como una cobarde haciendo eso y además, le hubiera gustado o no, el plan de Nanoha había resultado.
-No puedo decir que esa decisión me haya gustado Fate, fue totalmente imprudente de tu parte hacer eso. Aunque ya Zafira me dijo que no tuviste muchas alternativas.-
Fate se sonrojó. Debió imaginarse que Zafira haría algo así.
-Aunque no te preocupes, Zafira solo me dijo que había desobedecido tus órdenes y que había actuado sin tu conocimiento pero no me dijo que fue lo que había hecho. Eso no lo exime de una reprimenda Fate.-
Fate solo asintió, ese era un asunto pendiente que tenía con el gigantón para después. Nerviosa y tratando de salir al paso lo más rápido posible, Fate trató de regresar al tema en cuestión.
-Justo le pedí a Nanoha que fuera muy cuidadosa con Scaglietti, Hayate. Yo creo, al igual que tú espero, que ella es una persona que puede manejar ese tipo de información y además brindarnos una ayuda excepcional.-
-¿Cuándo exactamente le pediste eso a Nanoha?-
Fate se quedó de piedra. "Idiota, idiota, idiota….piensa algo rápido…RAPIDO!"
-¿Te estás acostando con ella Fate?
"Demonios."
Fate se le quedó mirando a Hayate. Seguramente la Coronel lo hubiera sabido aunque ella no hubiera metido la pata tan garrafalmente. Tal vez lo intuyó desde que entró a la sala de juntas esa mañana. Aunque ya no importaba, lo que importaba era lo que Hayate iba a decidir a partir de ese momento.
Esperó durante angustiantes segundos en los que el silencio de Hayate no auguraba nada bueno. Hubiera esperado alguno de sus comentarios sarcásticos, cualquier cosa hubiera sido mejor que ese silencio.
-Nanoha no puede seguir en tu equipo Fate.-
-Hayate, espera…no es lo que tú piensas...-
-Con un demonio Fate… no me importa que sea, ¡tú tienes una relación con esa chica que puede poner en riesgo todo el caso! En circunstancias normales, no me importaría con quien te acuestas, es más hasta me daría gusto…como tu amiga. ¡Pero no ahora y no en éstas circunstancias!- un poco más clamada prosiguió. –Además es demasiado riesgoso para Nanoha.-
-¿A qué te refieres?- preguntó Fate a la defensiva.
-Si Scaglietti realmente está involucrado en ilícitos tan graves como los descritos por Grangaitz y además con un caso de corrupción que involucre altos mandos de TSAB… ella podría estar en riesgo si se descubre que nos ha dado información. No voy a ponerla en riesgo de esa forma Fate, ella es una civil y más que eso, es una chica que realmente…me cae bien. Tal vez si las circunstancias fueran otras, hasta me gustaría que fuera mi amiga.-
Fate se quedó en silencio. La verdad es que no había considerado los puntos que Hayate mencionaba.
-Ella vendrá esta tarde a la reunión de equipo como siempre,- le dijo Fate por fin.
-Hablaremos con ella entonces.-
-Scaglietti puede sospechar también si repentinamente quitamos a Nanoha de la investigación,- argumentó Fate.
-En eso tienes razón, por eso Nanoha seguirá trabajando con Vivio pero solo con ella. Ya no se involucrará en el resto de la investigación. Y espero que así sea en todos los planos Fate.-
Fate miró fijamente a Hayate, -No me estarás diciendo que no la vea ¿verdad?-
-Es tu vida personal Fate, no hay nada que yo pueda hacer para impedirlo si eso es lo que decides, solo toma en consideración las consecuencias que tus acciones puedan tener y que estas afectan a otros. Graham, Carim y Lindy nos han dado todo su apoyo, incondicionalmente, por una razón.-
Fate no dijo nada. Había varios puntos en los que su mente le decía que Hayate tenía razón, la misma mente racional que le decía que no tenía una relación con Nanoha, que no tenían ningún compromiso, ni ninguna obligación. Eso había quedado muy claro la noche anterior. No tenía que darle ninguna explicación ni a Hayate, ni a la misma Nanoha de lo que decidiera hacer.
Entonces ¿por qué sentía que algo en su interior dolía sin una razón aparente?
-¿No te parece que fue rudeza innecesaria la que aplicaste con Fate?,- Rein estaba mirando por el gran ventanal de la oficina de Hayate sin mirarla.
-¿No te parece que es poco profesional escuchar las conversaciones privadas de tu superior?,-
-No escuché tu conversación con Fate,- le dijo su escultural asistente volviéndose a mirarla. La mirada de Rein era fija y penetrante, una de las pocas que podían cuartear la implacable superficie de la Coronel Hayate Yagami.
-¿Cómo puedes afirmar eso entonces?-
-Mi lugar es allá afuera ¿recuerdas? Soy tu Cancerbero personal de lujo. Vi salir a Fate de tu oficina y vi la cara que tenía. También vi la cara con la que llegó a la junta esta mañana. Parecía una persona una persona completamente diferente… en ambos momentos. Me gustaba más la cara que tenía en la mañana-
Hayate no dijo nada de entrada. Trabajar al lado de Rein era siempre un desafío en muchos sentidos pero era realmente raro que Rein, específicamente la desafiara de esa manera.
-Se involucró con la Dra. Takamachi en un plano… muy personal,- le dijo finalmente a manera de explicación.
-¿Y?-
-¿Y? ¿Cómo que "Y"? ¡No puedo creer que tu entre todas las personas Rein, no veas la implicaciones que eso tiene!-
-Lo entiendo, pero Fate no es ninguna novata. Además pensé que como su amiga te daría gusto que alguien, especialmente alguien como la Dr. Takamachi; finalmente, hubiera podido atravesar todas las barreras y obstáculos que Fate ha construido a su alrededor y lograra acercarse a ella.-
-Rein, este caso va mucho más allá, si fuera un caso rutinario…quizá. Pero no lo es, tú estuviste en la reunión con Graham. Nos estamos jugando el cuello, tanto Fate como yo….Y de todos modos es una violación al código de ética.-
-¿Desde cuándo te importa TANTO tu cuello y desde cuanto TÚ sigues TAN religiosamente el código de ética?-
Rein evidentemente se refería a la jugada en la que había atrapado a Signum y a Shamal usando a Verossa, entre muchos otros planes "no muy éticos" que siempre tenía en mente ejecutar. Pero esto era diferente.
-Esto es diferente.-
-¿Por qué Fate lo hizo por sí misma sin necesidad de tus elucubraciones? ¿O porque es algo que no puedes controlar?-
-Rein,- dijo Hayate cerrando los ojos un momento para calmarse, -¿Sabes que te puedo mandar a arrestar por contravenir a un superior verdad?
-Por supuesto…- dijo Rein moviéndose de la ventana para acercarse a su jefa. Lentamente, se acercó a Hayate poniendo ambas manos en el descansa brazos del sillón donde Hayate estaba sentada, acercándose hasta que sus rostros estuvieron a centímetros de distancia. Desde ahí la miró fijamente a los ojos. – ¿Va a arrestarme Coronel?-
Hayate tragó y aguantó la mirada de su asistente hasta que esta se separó.
-Ojala sepas realmente que es lo que te motiva a tomar las decisiones que estas tomando Hayate. Y ojalá también confiarás más en Fate como ella confía en ti…Tú estás muy preocupada por "EL CASO" pero parece que te olvidas que para quién más difícil es, es justamente para Fate.-
Dicho lo anterior, Rein miró una vez más a Hayate y se encaminó a la puerta, desde donde le dijo sin mirarla antes de salir.
-Estaré en el sitio que me corresponde Coronel, si necesita algo déjeme saber por el interfono.-
Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, Día 28 Doceavo 17:00 hrs.
Fate había estado un poco desganada todo el día. Su conversación de la mañana con Hayate la había dejado…intranquila y con un nudo en el estómago pese a todos los argumentos que esgrimía constantemente en su cabeza. Internamente estaba hecha un lío y eso la turbaba y la enojaba.
Racionalmente, sabía que lo mejor para Nanoha era ya no trabajar bajo su supervisión pero justo ahora sentía que no la quería lejos de ella. En realidad, desde que Nanoha había llegado a colaborar con ellos lo que había querido desde el principio no era alejarla, sino protegerla. Quería alejarla físicamente de ella, para que lo que pasó la noche anterior no pasará (cuando que de todas maneras había terminado pasando); pero quería protegerla de lo que implicaba lidiar con la clase de crímenes violentos que ellos trabajaban. Y ahora, justo ahora que finalmente podía reconocer la diferencia entre sus deseos, le preocupaba que lejos de ella, no pudiera protegerla como sentía que debía hacerlo.
Por enésima ocasión, sentada en su escritorio con una mano en la frente y otra sobre el informe frente a ella, Fate hizo un esfuerzo por concentrarse en la actualización de los avances del caso. El día había sido intenso siguiendo las pistas que la escena del crimen de la familia Segbrecht les había dejado; habían avanzado pero todavía había un gran trecho por recorrer. Su lista de posibles sospechosos se había reducido significativamente al cruzar la base de datos de posibles sospechosos con los datos físicos que habían podido recabar pero, todavía seguían siendo cientos de nombres. Las huellas de la escena les habían indicado que estaban buscando un hombre de al menos uno setenta y cinco y hasta uno ochenta metros de estatura, de acuerdo al tamaño de la huella que tenían, pero necesitaban definitivamente mucho más que eso. Necesitaban reducir esa lista. Necesitaban encontrar a un sospechoso factible pronto. El instinto le decía a Fate que el cerco se estaba cerrando demasiado y que se estaban quedando sin tiempo.
Después de lo que había pasado con la familia Segbrecht, ese mismo día, Carim junto con otros altos mandos de TSAB habían decidido mudar a las Doctoras Irene Noa y Quint Nakajima con sus familias a las instalaciones de TSAB. Descontando a Jail Scaglietti y Zest Grangaitz, ellas eran las únicas investigadoras relacionadas con los proyectos militares de Sankt Káiser restantes… vivas. Los altos mandos de TSAB querían tener la certeza de que seguirían así.
Ambas mujeres protestaron airadamente al principio, especialmente Quint y Genya Nakajima pero Hayate y Carim se encargaron de convencerlos después de darles la cifra de decesos de la última escena. Simplemente era un riesgo que no podían correr. Hasta que atraparan al tipo, ellas y sus familias estarían bajo estricta custodia en las instalaciones de TSAB.
Subaru se sentía muy satisfecha con esa decisión ya que las últimas semanas su aprensión por la seguridad su familia había crecido con cada nuevo asesinato, pero no se podía decir lo mismo de su hermana Ginga y su padre. Ambos tuvieron que salir con licencia por tiempo indefinido de sus labores en la policía. Adicionalmente a la molestia de los agentes Nakajima, la policía misma reaccionó ofendida pero terminó también accediendo a regañadientes al enterarse del número de agentes de TSAB que ya habían muerto desde que perseguían a ese asesino. Nuevamente, exponer a los oficiales de policía era otro riesgo que no podían correr.
Fate finalmente se estaba concentrando, barajando en su mente las posibilidades que le estaban dejando al asesino con los últimos movimientos cuando ligero golpe en su puerta la hizo levantar la mirada.
Cualquier traza de concentración de disipó a causa de la falda que Nanoha estaba vistiendo esa tarde. Azul, ajustada… y corta. Especialmente esto último. Las neuronas de Fate simplemente se petrificaron ante la vista de las largas piernas de Nanoha frente a ella.
Por lo general la investigadora llevaba faldas más largas, pantalones en alguna que otra ocasión, pero siempre con la sempiterna bata blanca (y especialmente, larga) encima. La imagen mental de Nanoha en la cabeza de Fate era siempre la de alguien cubierta hasta las pantorrillas. Hasta ahora.
-Hola Fate-chan… ¿Te interrumpo?,- la saludó Nanoha un poco intrigada del silencio de Fate.
-Buenas tardes Dra. Takamachi, no interrumpe para nada, ¿verdad….Fate-chan?-
La voz de Hayate detrás de Nanoha las sorprendió a ambas pero al menos consiguió sacar de su ensimismamiento a Fate, aunque el comentario y el énfasis en la forma cómo había llamado a Fate, hicieron sonrojar a Nanoha.
Rápidamente Fate se puso de pie, cerró el archivo frente a ella y las invitó a pasar. No sabía si Hayate querría tener esa conversación con ellas ahí mismo o les pediría ir a su oficina pero al menos le ayudaría a recuperar el control.
-Hola Nanoha…Coronel, pasen por favor. Nanoha acaba de llegar… Coronel Yagami.-
A Nanoha le intrigó muchísimo el tratamiento excesivamente formal de Fate hacía Hayate. Muy raras veces Fate se dirigía a ella de esa forma. Cuando no era por alguna razón formal era por lo general porque estaba enojada.
-Gracias…Fate, pero vayamos mejor a mi oficina. Me gusta más el té de Rein que el tuyo,- dijo mientras se encaminaba a su oficina.
Ya en su oficina, en lugar de dirigirse a su escritorio, Hayate se enfiló hacía la pequeña sala que tenía en su espacioso despacho, muy diferente del estrecho sofá en la oficina de Fate. Una vez que Rein les trajo té y salió sin siquiera mirar a su jefa, Hayate se acomodó en el sillón con su taza y las miró.
Hayate se había sentado en su sillón individual favorito mientras que Fate decidió que lo más seguro para ella era sentarse en el otro sillón individual, lo más lejos posible de Nanoha, donde pudiera ver a Hayate de frente y no a las piernas de la pelirroja. Nanoha se acomodó, sola, en el largo sofá principal.
-Fate me comenta que escuchaste la información que el Zest Grangaitz nos proporcionó sobre el Dr. Scaglietti, Nanoha.- empezó Hayate después de darle un sorbo a su té y registrar la decisión de asiento de Fate.
Nanoha asintió.
-¿Y qué opinas al respecto?-
La pelirroja había tenido realmente muy poco tiempo de pensar en nada. Fue hasta esa mañana cuando llegó al laboratorio que todo lo que Grangaitz les había dicho finalmente hizo mella en su cerebro. Anteriormente, lo único en su mente (y en otras partes de su cuerpo) había sido Fate.
-Reconozco que no me lo esperaba Coronel,- dijo sinceramente, -El Dr. Scaglietti es un genio, pero adicionalmente, es una persona extremadamente…excéntrica. Fue hasta este día que me preparé para verlo con otros ojos. Pero dado no estuvo durante todo el día en el laboratorio me concentré en hacer un recuento detallado de mis impresiones durante el tiempo que he trabajado con él…-
En ese momento, Nanoha sacó su tradicional libreta roja de notas. Hayate arqueó una ceja. En el ambiente tecnológicamente súper avanzado en el que TSAB se movía, esta chica todavía tomaba notas en papel.
-Nanoha…no creo que sea seguro que uses ese método de…registro,- le dijo mirando fijamente a Fate.
Nanoha la miró un poco desconcertada pero entendió después de un momento.
-Oh…entiendo a qué se refiere Coronel. Pero no estoy haciendo anotaciones explicitas…referidas al Doctor, quiero decir. Tengo muchos datos de observaciones diversas en esta libreta y dudo mucho que alguien más que yo pueda entenderlos,- y con la misma le extendió la libreta a Hayate.
Hayate echó un vistazo rápido y en efecto, no entendió mucho de lo que estaba ahí pero prefería no correr ningún riesgo.
-Entiendo el punto pero Fate se puede encargar de que tengas un dispositivo más… seguro, ¿verdad Fate?...pero lo más importante, me decías de tus impresiones…-
-Ah, si…El Doctor Scaglietti siempre ha sido un hombre extremadamente reservado. Si, se puede decir que tiene algunas características "obsesivas" que podrían considerarse como indicadores de alerta pero nada que me haya hecho sospechar o verlo como un agresor.- Miro a Hayate muy seriamente antes de concluir. –Debo decirle Coronel, los agresores pedófilos son los más difíciles de identificar… a menos que confiesen ó sean atrapados infraganti.-
Fate sintió el impulso de decirle a Nanoha que ya habían comprobado que las denuncias que Zest había mencionado si habían existido en realidad, lo cual le daría la validación que necesitaba; pero se contuvo. Hayate había sido muy clara respecto al punto en la mañana, especialmente en su caso.
-Fate…- la llamó Hayate. Fate la miró con atención desde el primer segundo pero Hayate mantuvo el contacto visual sin decir nada algunos segundos. -¿Qué opinas de darle la información con la que contamos a Nanoha?-
Fate se sorprendió por la pregunta. Lo que menos esperaba era que Hayate le preguntara eso y menos, frente a Nanoha. Espero unos segundos mirando a su jefa pero Hayate continuaba con la misma actitud. Seria pero amable.
-Creo que si sería necesario que Nanoha lo supiera,- dijo al fin. Y realmente lo creía, tanto por su seguridad como por lo que podría aportar al caso con su visión.
Hayate le explicó a Nanoha que las denuncias habían sido, en efecto, verídicas. Después, con una parsimonia que dejó a Fate asombrada, le explicó que habían abierto un caso especial para verificar esas acusaciones contra Scaglietti.
-Lo que menos queremos es ponerte en riesgo Nanoha. No podemos pedirte que "espíes" a tu jefe. Has hecho una labor excelente e inestimable ayudándonos con este caso y si Fate así lo considera apropiado, quisiéramos que siguieras ayudando pero eso no será espiando a Scaglietti.-
La sorpresa de Fate creció al escuchar las palabras de Hayate.
-Sin embargo, hay algo que quisiera preguntarte Nanoha, … ¿Tú crees que Scaglietti podría haber secuestrado, no solo a Lutecia Alpine, sino a otros niños también?-
Nanoha lo meditó varios, largos, segundos.
-Es extremadamente difícil decirlo solo a partir de la información de mi interacción laboral con él. Pero….si lo de las denuncias es cierto, eso incrementa la posibilidad. Los pedófilos abusadores rara vez lo parecen, eso es lo que los hace tan efectivos y peligrosos. Pero hay una sola cosa que es segura con ellos: siempre reinciden. Al igual que el impulso homicida de un psicópata, no lo pueden controlar y no dejaran de agredir por voluntad propia.-
-O sea que si ponemos una vigilancia muy estrecha y extremadamente discreta sobre él, sería posible que detectáramos algo más concluyente,- no era una pregunta pero parecía que Fate esperaba una confirmación.
-Sí, totalmente.-
Tras la respuesta de Nanoha, Fate miró a Hayate.
-Verossa está ya en eso Fate. Scaglietti no va a poder ni ir al baño sin que lo sepamos.-
Esa perspectiva de alguna forma no le entusiasmaba a Fate pero había un punto que si le preocupaba.
-Pero, ¿no habrá posibilidades de que se percate de la vigilancia?- mientras hablaba seguía pensando en Nanoha y en su seguridad.
-Verossa puede ser discreto cuando quiere Fate. No te preocupes,- le dijo Hayate casi como supiera el origen de la preocupación de Fate.
Hayate le explicó a Nanoha que no podrían darle muchos detalles de la investigación del Agente Verossa pero dejaba a discreción de Fate la decisión de cuál información podría ser necesaria para ella, principalmente por el aspecto de seguridad.
Fate seguía en silencio, preguntándose cuál era la jugada de Hayate. Eso no era lo que le había dicho en la mañana.
Después, casi como si esa conversación de la mañana no hubiera ocurrido, Hayate misma puso al tanto a Nanoha de los descubrimientos de Shamal sobre la apotoxina encontrada en los cuerpos y el efecto que tenía.
-Desafortunadamente, en ese rubro la base de datos de TSAB no es muy eficiente. Shamal no ha encontrado de donde podría venir esa toxina, cómo se sintetizó o cuál es su componente base original. Sin embargo, pensé que sería útil que supieras esa información por si requieres precisar algún detalle sobre el perfil del sospechoso que buscamos.-
-Totalmente,- dijo Nanoha sin mirar a Hayate, tomando notas casi furiosamente en su libreta. –Ya sabíamos que el control era uno de los puntos clave del sujeto pero esto lo lleva a un nuevo nivel. El control es lo MÁS importante para él. Las víctimas no tienen la más mínima posibilidad ante él y él quiere que lo sepan antes de morir. El perfil es mucho más grave de lo que pensaba originalmente.-
-¿A qué te refieres?, le preguntó Fate moviéndose en el sillón y sentándose casi en el borde.
-Definitivamente tenemos que buscar a un sujeto con un historial comprobado como víctima de abuso sistemático, físico y muy probablemente, sexual. Pueden descartar de su lista a todos aquellos que se compruebe que no haya sufrido ese tipo de vejaciones…extremas.-
-¿Así de tajante?- Hayate miraba a Nanoha, nuevamente incómoda de que tomara notas en esa libreta de esa manera.
-Asi de tajante Coronel. No hay una explicación para la maldad, es difícil…traducir a nuestros estándares la manera de pensar de alguien como este sujeto pero ese nivel de sofisticación no es "natural". Esa podría inclusive ser la razón del odio reflejado en las escenas.-
-El otro punto que es fundamental,- continuó Nanoha, -deberían descartar a todos los que no tuvieran una educación universitaria al menos, si no es que un grado superior. Sea lo que fuere esa toxina, no es algo que se compra en la farmacia de la esquina. Él la prepara, solo o con ayuda, pero no es un proceso sencillo.-
Fate y Hayate se miraron, la miraron y antes de que le pidieran que se explicara, les dio los detalles.
-Si esa sustancia trabaja en el sistema nervioso en la forma que me indican, una dosis equivocada mataría o insensibilizaría a la víctima. Él no quiere eso, él quiere a la víctima a su merced; consiente, sensible, sensorial y completamente vulnerable. Consiente para sentir el dolor que les infringirá y también para darse cuenta que no pueden mover ni un solo dedo para evitarlo. Completamente sin defensas….Así justo es como él debe haberse sentido en algún momento de su vida, tal vez durante muchos años de su vida. Ese momento es el que tienen que identificar para encontrarlo a él.-
-O sea que no solo agrede el cuerpo de su víctima, sino también…-
-Su conciencia,- les dijo Nanoha a ambas aunque era Hayate quien había hablado finalmente, - exactamente Coronel. Su gratificación viene de ambas vejaciones. Por eso les comento que no estamos buscando solo a un psicópata sino a uno extremadamente sofisticado.-
-Pídele a Rein que llame a Shamal y a Signum, Fate. Necesitamos darles estos datos y ver cuánto se puede reducir nuestra lista.-
-De inmediato,- dijo Fate levantándose para tomar el teléfono de Hayate.
De pronto Nanoha se interrumpió recordando algo, -Me olvidaba, en relación a la toxina, tal vez yo pueda ayudar a Shamal con el rastreo.-
-¿Cómo?- preguntó Hayate mientras escuchaba a Fate hablando con Rein de fondo.
-Sí, un amigo mío de la infancia es el Director de la Biblioteca Infinita de la Universidad. Tal vez la base de datos de TSAB no contenga los registros suficientes al respecto, pero la Biblioteca Infinita seguro si los tiene. Mi amigo nos podría ayudar a buscar.-
Hayate estaba sopesando la declaración de Nanoha. No hacía ni una hora que una extremadamente frustrada Shamal le había dicho que su avance era nulo. Los datos simplemente no existían.
-No podríamos darle ningún detalle de la investigación a tu amigo Nanoha, ¿Tú crees que esté dispuesto a ayudar de esa manera; prácticamente abriendo la Biblioteca Infinita sin restricciones, sin hacer preguntas y prácticamente a ciegas?
-Eso seguro, yo confió en Yunno-kun y sé que él confía en mí. Hace poco me invitó a la Biblioteca Infinita justamente para mostrarme el nuevo motor de búsqueda que él diseñó. Esta sería la oportunidad ideal para hacerlo apoyando la investigación.-
Hayate lo consideró. Nanoha hablaba muy entusiastamente acerca de su amigo. Por un momento, al margen de la investigación que llevaban, se preguntó si debía preocuparse por el bienestar de su amiga. Aunque Fate no lo aceptara (y estaba segura que Fate no lo aceptaba), la Coronel había visto que estaba cautivada por la investigadora. Hacía unos minutos en su oficina, literalmente se le caía la baba a Fate mirándola, Hayate lo entendía, las piernas de Nanoha se veían espectaculares en esa falda pero... ¿Sería Nanoha una buena chica solamente explorando su lado bisexual, experimentando nuevas emociones o estaría realmente interesada en Fate?
-¿De qué apoyo a la investigación hablan?,- pregunto Fate reincorporándose a la charla.,
Nanoha le explicó nuevamente su idea a Fate y cuando terminó esta última miró a Hayate. Hasta el momento la Coronel no había dicho nada de lo que Fate pensaba que iba a decir.
-Shamal, quién está a cargo de esa parte de la investigación, es parte de tu equipo Fate… al igual que Nanoha, - Hayate hizo una pequeña pausa que no le pasó desapercibida a Fate, -Si tu consideras que es la mejor opción, yo apoyaré la decisión que tu tomes.-
Fate casi se levanta a tomarle la temperatura a Hayate después de ese comentario. Casi ni le importaba que Hayate se burlara de la cara de incredulidad que estaba segura que tenía en esos momentos.
Toques en la puerta anunciaron la llegada de Shamal y Signum. Rein las hizo pasar y ambas se sentaron en el sofá junto con Nanoha, a quién Shamal saludó efusivamente.
-Vivio te ha extrañado mucho también Nanoha-san,- le dijo la doctora con una amplia sonrisa.
-Iré contigo al ala médica en cuanto terminemos aquí Shamal-san, yo también tengo muchas ganas de verla.-
-Ese es otro punto que tampoco podemos descuidar, Nanoha, Fate, Shamal,- apuntó Hayate, -Vivio es un testigo clave. Conforme más nos acercamos a un sospechoso, más se acerca el momento en que Vivio tal vez tenga que identificarlo positivamente y sin ninguna duda. Ella debe estar preparada para eso.-
-Estamos conscientes de eso, Hayate. Nanoha y yo trabajamos a diario con ella. Aunque no sabemos cuándo pueda hablar, se comunica bien; pese a su edad, escribe algunas palabras sencillas ya.-
-Asi es, Coronel,- continuó Nanoha por Shamal. –De hecho, para avanzar en su proceso de rehabilitación sería importante que ya no estuviera confinada solamente al área médica, al menos durante una parte del día. Necesita ir recuperando algún sentido de normalidad. Y algo de estabilidad familiar, reconstrucción de lazos afectivos. Necesita contacto humano y afecto como cualquier niña de seis años.-
Durante un rato Hayate, Shamal y Nanoha hablaron sobre Vivio mientras Fate y Signum solamente escuchaban y asentían. Al final Hayate consintió en permitir que Vivio saliera con Shamal y Nanoha siempre acompañadas de Zafira o Signum y al menos, otros dos agentes más de TSAB.
-Ya veremos qué alternativas hay para lo del ambiente familiar,- comentó Hayate. Una idea se le estaba ocurriendo pero no sabía qué le iba a parecer dicha idea a Fate asi que decidió esperar… de momento.
Después de poner al tanto a Shamal y a Signum de la propuesta de Nanoha, Fate decidió que la propuesta era viable y debían explorarla. Así pues quedó se decidió que Fate, Nanoha y Shamal irían a la Biblioteca Infinita al día siguiente.
-Solo una cosa Fate…no sabemos que tanto pueda relacionarse esto con el caso de Scaglietti que está llevando Verossa, pero para cubrir todos los ángulos lleven a Ellis con ustedes. Rein se encargará de avisarle.-
Después de ultimar algunos detalles, todas se prepararon para salir y regresar a sus tareas, pero Fate se demoró un poco. Tenía que cruzar al menos un par de palabras con Hayate en privado.
Cerró un poco la puerta antes de salir y se dirigió a su jefa en el mismo tono formal que había estado usando todo el día con ella.
-Me sorprendió mucho su decisión Coronel, ¿está segura de que es la decisión correcta?,- le preguntó sin ambages, mirándola fijamente.
-No,- le respondió Hayate mirándola con idéntica determinación. –Pero estoy segura de que confío en ti.-
Fate se quedó sin palabras. Hayate siempre la dejaba sin palabras cuando le hablaba de esa forma. Su amiga siempre tenía alguna manera insospechada de sorprenderla.
-Nada más prométeme una cosa…-
Fate se puso a la defensiva. Ya sabía que no podía ser tan bello. -¿Qué?-
-Prométeme que vas a pensar con la cabeza y no con…-
-¡Hayate!,- siseó Fate para no gritar, casi zarandeando a su jefa con la cara MUY roja.
-Promételo,- insistió.
-Lo prometo,- susurró Fate antes de salir casi corriendo de la oficina.
Rein la miró pasar con curiosidad.
Signum la miró con curiosidad cuando se acercó adonde las tres mujeres hablaban.
Aclararon algunos detalles para el día siguiente, Rein se encargó de avisar a Ellis y después ya en el pasillo camino a sus actividades, Shamal casi arrastró a Signum en dirección contraria; dejando a Nanoha y Fate unos minutos a solas.
Estaban en el pasillo, todavía muy cerca de la oficina de Hayate. No había mucho que pudieran hacer de todas formas. Fate maldijo por dentro nuevamente que Nanoha hubiera escogido ese atuendo para ese día en particular. Aunque la verdad es que la falda arriba de la rodilla le quedaba espectacular a la pelirroja.
-¿Irás a ver a Vivio entonces?- le preguntó Fate.
-Si…- Nanoha se moría por preguntarle si estaba bien esperar a que Fate saliera e irse juntas, pero no encontraba el valor. No quería presionar a Fate, pero la verdad era que no había podido dejar de pensar en ella durante todo el día.
-Bien… yo fui a verla en la mañana, después que llegué,- Fate no quería alargar demasiado la conversación y tampoco quería distraerse demasiado mirando a Nanoha. Lo que Hayate le había dicho en la mañana seguía pesando en su parte racional; quizá mucho más ahora más después de ese "reconsiderado" voto de confianza.
Así que, pese a sus deseos, ninguna de las dos dijo nada de verse más tarde ese día.
Ambas se despidieron mirándose tímidamente y con un nudo en el estómago, quedando de encontrarse al día siguiente temprano en la oficina para ir a la Universidad.
-¿Se le ofrece algo más Coronel?-
La pregunta le llegó a Hayate a través del interfono, fría y distante.
-Sí,- Rein sabía perfectamente que odiaba hablarle al aparato. Ella siempre entraba para despedirse al terminar el día o para comentarle lo que fuera. –Se me ofrece que entres.-
Un crack en la línea le indico que Rein había cortado. Dos segundos después su puerta se abría y Rein entraba quedándose a dos pasos del umbral con la puerta abierta mirándola directamente. Con esa actitud aséptica y estrictamente de negocios que Hayate también odiaba, y que Rein había tenido TODO el día.
-Cierra la puerta, Rein.-
Rein la cerró pero no se movió un ápice de donde estaba y tampoco le habló.
Hayate la miró. Eso iba a resultar más difícil de lo que se imaginaba. "Rápido y sin dolor es lo mejor."
-Ya arreglé las cosas con Fate, ¿Ok?,-
Rein no se inmutó y la expresión de su cara tampoco cambió. –Me alegro por la Agente Testarossa.-
Silencio.
Rein no había movido ni un músculo. Desde que había cerrado la puerta, se había quedado de pie, casi en posición de firmes pero tomando sus manos frente a ella.
-Rein…- Hayate sabía lo que debía hacer pero no encontraba el camino hacía esas dos palabras.
-¿Si Coronel?,-
-Le dije a Fate que confiaba en ella y que apoyaría la decisión que tomara.-
La Rein original, la que podía ver dentro de ella y casi adivinar (sin el casi) sus pensamientos le hubiera dicho algo como "Un pequeño paso para la humanidad pero un gran salto cuántico para la Coronel Yagami" u otra cosa igual o más irónica. Pero esta Rein fría y distante solo repitió.
-Me alegro por la Agente Testarossa.-
Hayate casi se levanta de su escritorio a sacudirla.
Se miraron durante lo que pareció una eternidad hasta que Rein preguntó, -Si no se le ofrece algo más Coronel, ¿puedo retirarme?-
Hayate respiró profundamente para calmarse.
-No…no se me ofrece nada más Rein; puedes retirarte,- dijo casi con tristeza pero su tono tampoco provocó empatía en su asistente.
-Buenas noches Coronel,- dijo y sin esperar respuesta se volvió y salió cerrando la puerta tras de sí, dejando a Hayate con un solo pensamiento en la cabeza.
"Ok, brillantísima Coronel Yagami, ¿Ahora como rayos va a arreglar las cosas?"
Área Habitacional del Cuartel General TSAB, Día 28 Doceavo Mes, 22:00 hrs
Esa noche, aunque tarde, toda la familia Yagami estuvo reunida para la cena por primera vez en días. Hayate está contenta que al menos "esa" parte de sus elucubraciones hubiera salido como ella esperaba.
Después de cenar, Shamal salió a la terraza sin siquiera preocuparse que la cocina había quedado un poco desordenada. Pese al desorden de la cocina y los tiempos agitados que vivían, no podía evitar sentirse feliz.
Salvo por el hecho que no estaban todavía en su casa, la cena había sido como muchas otras que habían compartido en familia. Salvo que esta vez había algo diferente, algo que hacía que su corazón latiera más a prisa; ella y Signum ya no se miraban de la misma forma e incluso los más leves roces mientras ponían la mesa, mientras cenaban, mientras hablaban, significaban ahora otra cosa.
Un par de días atrás, antes que nuevamente el asesino pusiera la vida de todos patas arriba, Shamal había descubierto de la manera más inesperada que Signum tampoco la veía "solo" como su "hermana". Ese día, cuando finalmente salió de la duchas de la oficina, Shamal estaba sonrojada y le costaba trabajo caminar sin temblar. Solo se habían besado interminablemente, pero ¡de qué manera!
De pie en la terraza, se estremecía al recordarlo y no era precisamente a causa del frío de la noche. Recordaba vagamente la forma en que Fate, (quien en efecto, se había quedado de guardia frente a la puerta sin dejar entrar a nadie) la había mirado intrigada cuando salió, pero no dijo nada. Shamal se imaginaba que había entrado después a ver a Signum; quién no le había comentado nada al respecto todavía y ella ni quería, ni podía imaginarse o preguntar que le había dicho Signum a Fate; ella misma todavía no podía creer que eso finalmente estuviera pasando. El ajetreo en que todos habían estado metidos los días anteriores no le había ayudado a pensar en ello… pero tampoco había disminuido su felicidad.
Para ella, era claro que las dos querían más que besos apasionados pero definitivamente, no en las duchas de la oficina. Y en cierta forma, era demasiado pronto. Todavía estaba haciéndose a la idea de que no estaba soñando y que efecto, ir más allá de esos besos ardientes era algo que las dos deseaban con la misma intensidad.
Escuchó a Signum salir detrás de ella y detenerse a una prudente distancia de ella.
-¿Todo bien?- le preguntó.
Shamal solo asintió con la cabeza mientras Signum se acercaba para apoyarse en el barandal de la terraza con ella, tocando su mano ligeramente.
-¿Algo te preocupa?- era un poco inusual tener una Shamal tan silenciosa.
-¿A ti no?,- le respondió Shamal con una sonrisa triste.
-¿De trabajo o personal?- prefirió precisar Signum para no errar.
-Personal,- le dijo Shamal mirándola.
-Solo me preocupas tú,- le dijo acercándose.
-Espera, Signum…los chicos están adentro,- dijo Shamal deteniéndola preocupada.
En la locura de los últimos días, se veían y se cruzaban constantemente en la oficina, y si algo había cambiado, era que ahora se sonreían más en esos encuentros pero casi no se habían tocado y mucho menos, habían hablado de lo que había pasado entre ellas. Esa era la primera noche, las primeras horas que podían estar juntas sin que fuera de trabajo y que estaban a la misma hora en su casa temporal. Eran lo más parecido que habían tenido en días a unos momentos de paz.
-¿Y?
-¿¡Y! No hemos hablado con ellos; bueno, ni siquiera hemos hablado tú y yo desde… esa mañana,- se corrigió sonrojándose.
Signum se acercó a ella, tomándola por la cintura y acercándola a su cuerpo íntimamente, -Tu… ¿Quieres esto?-
Shamal entendía que se refería a ellas de esa forma, como amantes.
-Sí,- susurró, -no tienes idea de cuánto.-
-Entonces no hay nada que decir, solo deja que se enteren,- diciendo eso, Signum cerró la distancia entre ellas para besarla suavemente, como había deseado hacerlo tantas veces durante esos días después de la primera vez. Era un beso medianamente casto pero que no dejaba duda a las personas que estaban mirándolas desde la estancia de qué clase de beso se trataba.
Adentro, sentados en la estancia estaban Zafira, Hayate y Vita hablando después de la cena. Hayate no estaba totalmente lista para quedarse a solas con sus pensamientos después de su fría despedida con Rein en efecto, los tres veían muy claramente lo que pasaba afuera en la terraza.
-Argggh….Hayate-chan, ¿eso quiere decir que ahora esas dos va a ir besuqueándose y haciéndose arrumacos por toda la casa?
Algo finalmente hizo reir a Hayate como su humor habitual, - Conociendo a Signum, lo veo difícil Vita-chan; tal vez solo las veamos un poco…más "afectuosas" que de costumbre.-
-¿No estas feliz por ellas Vita?- le preguntó Zafira. El hombretón pocas veces había visto a Signum como esa noche durante la cena, relajada y en paz, casi feliz. Especialmente después de aquellos días oscuros donde se veía casi atormentada. Ya era hora que Signum sacara la cabeza del agujero y aceptara sus sentimientos.
-Sí,- dijo la joven renuentemente, -Pero ¿eso significa que se irán a vivir…lejos, por su cuenta?
-Hmmm, no lo sé Vita-chan. Nosotros somos su familia y siempre lo seremos, pero tal vez necesiten un poco de espacio a veces, como ahora. ¿Qué tal si vamos a preparamos para mañana y les damos un poco de privacidad?,- sugirió Hayate dando un último vistazo a la pareja. Según veía el "tono" del beso había subido de nivel mientras ellos conversaban.
-¿Todavía están ahí?,- preguntó Signum cuando se separaron un poco.
-No,- se rio apenada Shamal, ruborizándose.
-No te preocupes, son nuestra familia y siempre lo van a ser,-dijo Signum casi parafraseando a Hayate sin saber, mientras ponía su frente sobre la de Shamal.
La otra se dejó estar, con los ojos cerrados, disfrutando de la cercanía y de la sensación de estar en los brazos de Signum por fin, exactamente de la forma en que quería estar. Hasta que una pregunta la sobresaltó.
-¿Vamos a tu habitación o a la mía?-
-¡Signum!-
Shamal nunca se imaginó que Signum pudiera tener esa clase de pensamientos tan…mundanamente carnales.
-¿No te parece que es un poco… pronto?,- Shamal estaba completamente roja.
- ¿No te parece que bastante nos hemos tardado ya?...Después de todo, hace años que nos conocemos y… ya no tenemos nueve años ¿sabes?,- le rebatió la otra mientras la volvía a acercar para hacer un camino de besos por la línea de su quijada hasta bajando por su cuello mientras sus manos bajaban por sus caderas, intima, posesivamente.
La sensación de urgencia entre sus piernas le dejaba perfectamente claro a Shamal que ya no tenían nueve años, pero tampoco estaba lista para dar ese paso con Signum, todavía no. No porque no lo deseara sino porque necesitaba todavía de algo más.
-Pero no… nos habíamos conocido de esta forma,- jadeó Shamal estremeciéndose bajo las caricias de la otra. Si Signum seguía haciendo eso no iba a poder resistirse mucho tiempo más. Si, realmente hacía mucho tiempo que anhelaba esa cercanía, de esa forma.
Lentamente, Signum subió desde la base de su cuello donde había estado besándola, hasta su oreja para susúrrale, -Te deseo….muchísimo…
…pero podemos esperar si eso es lo que quieres- terminó diciendo mientras se alejaba un poco, sonriendo, pero sin soltarla.
Con la respiración entrecortada, Shamal se aferró a la tela de la blusa de Signum, para no ceder.
-Yo también…- dijo Shamal pero sin completar la frase, con solo de escuchar a Signum decir que la deseaba de "esa" forma sus entrañas se habían transformado en fuego, -solo un poco, por favor…-
Se quedaron un poco más afuera, cerca la una de otra y cuando entraron, el resto de su familia ya se había ido a dormir.
A Signum le costó mucho trabajo dejar a Shamal en la puerta de su habitación para que entrara, sola, pero el beso que esta le dio antes de entrar, anhelante y entregado fue una promesa suficiente para que pudiera irse a su propia habitación con una sonrisa en los labios.
Suburbios de Midchilda. Día 28 Doceavo 22:00 hrs.
El camino a casa se le había hecho interminable a Fate pese a la hora.
Sus pensamientos y sus emociones todavía estaban descontrolados; así que después de estacionar su auto, se dirigía un poco cabizbaja a la entrada de su edificio donde a quién menos esperaba encontrar, esperándola, junto a la puerta de su casa… era a Nanoha
-Nanoha… ¿Qué haces aquí? Pensé que no te vería hasta…mañana.-
La investigadora la miró un poco tímida y levantó una bolsa de lona del supermercado.
-Recordé el estado de tu alacena Fate-chan. No puedes vivir de esa manera.-
Fate recordó que en efecto, sus provisiones eran nulas pero no quería que Nanoha hiciera eso por ella. Sonaba mucho a lo que una novia haría por ella y era en lo que menos quería pensar en ese momento.
-Escucha Nanoha…,- empezó, -No es que no te lo agradezca…pero no debiste...-
Nanoha bajó la bolsa nuevamente y desvió la mirada. En la oficina se dijo mil veces que lo que menos debía hacer era presionar a Fate; realmente no quería hacerlo, pero no había podido resistirse: Se moría por ver a la agente nuevamente,… a solas.
Le apenaba aceptar aun ante sí misma que llevarle algo para su despensa había sido una excusa un poco estúpida.
-Me moría por verte Fate-chan,- le dijo al fin, de botepronto y sin mirarla, -y no solo de la manera en que nos vimos en la oficina…pero sé que no debí hacerlo sin hablarlo contigo antes.- Después reuniendo todo su coraje, ofreció, -Me iré si eso es lo que quieres.-
Aunque por dentro rezaba "Que no me diga que me vaya, por favor, por favor, que no me diga que me vaya…" Nanoha estaba decidida a aceptarlo si eso era lo que Fate decía.
A Fate se le encogió el estómago de escuchar la oferta de Nanoha y especialmente, de ver que estaba dispuesta a cumplirlo. No, no era eso lo que quería. No quería que se fuera. Pese al malestar que sintió desde su conversación con Hayate, pese a su mente racional diciéndole lo que era lo mejor,… deseaba intensamente ver a Nanoha.
-Déjame ayudarte con eso,- le dijo tomando la bolsa con comestibles un poco precipitadamente mientras abría la puerta y le hacía señas a una sorprendida Nanoha para que entrara.
Durante el trayecto en el elevador Fate no dijo nada y Nanoha tampoco se atrevió a decir nada.
Casi no habían terminado de entrar al apartamento cuando Fate ya estaba soltando la bolsa de comestibles en el piso para atrapar a Nanoha en un abrazo y besarla apasionadamente. Eso era lo que realmente quería y lo que había estado deseando hacer desde que la pelirroja llegó esa tarde a la oficina.
Fate tenía a Nanoha con la espalda apoyada contra su puerta, ya cerrada, mientras la besaba y sus manos se perdían debajo de esa falda que la investigadora había escogido para ese día y que había atormentado a Fate desde el primer segundo que la vio.
Nanoha jadeó cuando las manos de Fate finalmente alcanzaron su destino pero haciendo acopio de fuerza de voluntad consiguió separarse un poco para murmurar, -Fate…espera un poco,…por favor.-
Fate se sorprendió de su propia pasión abrumándola; más aún que esa mañana. ¿Qué le había dado esa chica para tenerla en ese estado?
Controlándose a duras penas, se separó un poco respirando agitadamente; solo un poco, ya que en realidad no deseaba soltarla. Nanoha la miró en la penumbra, Fate esta vez no había encendido ninguna luz y la única iluminación les llegaba desde afuera, por las ventanas que tenían todavía las cortinas descorridas. Tomando el rostro de Fate entre sus manos, Nanoha se acercó para explorar sus labios; no con el estilo apasionado (y casi desesperado) de Fate, sino más suavemente; acariciándolos con los suyos mientras hacía el beso más y más profundo.
Se besaron de esa forma profunda y lenta, hasta que Fate sintió que enloquecía. Podía sentir la humedad creciendo entre sus piernas con cada segundo y sus manos ya estaban otra vez en el trasero de Nanoha, levantando su falda y atrayéndola hacía sí para incrementar el contacto que había iniciado con una pierna de la última subiendo sobre la cadera de Fate.
Hasta el momento, Nanoha prácticamente había dejado que Fate acaparará la iniciativa pero como un niño descubriendo un nuevo mundo, había muchas otras cosas que quería experimentar. Así que antes que Fate nuevamente le arrebatara el control; la pelirroja se las ingenió para invertir los papeles.
Apoyándose firmemente mientras Fate la estrujaba en sus brazos, giró para dejar ahora a Fate contra la pared. Lentamente, Nanoha comenzó abrir el ya más familiar uniforme de Fate, quitándole la chaqueta.
-Hay algo que he deseado mucho hacer desde ayer,- murmuró Nanoha en el oído de Fate mientras abría los botones de su camisa.
-¿Qué… podría… ser?- preguntó Fate entre besos mientras sus manos bajo la blusa de Nanoha acariciaban sus senos.
-Quédate quieta un momento y lo sabrás,- le dijo la otra apartándose pese a los sonidos de protesta de Fate, quien a su pesar, la miró alejarse para encender la lámpara de mesa más cercana.
Ya iba Fate detrás de ella, cuando Nanoha la detuvo.
-Ah, ah….Fate-chan,… te dije que te quedaras quieta.- Le dijo atrapándola y empujándola nuevamente a la pared. -Realmente tienes un problema de "hiperactividad sexual"-
-Es culpa tuya,- le dijo Fate tomándola de la cintura para besarla nuevamente.
-Sí, parece que últimamente todo es culpa mía,- dijo con una sonrisa antes de que Fate la besara. La mirada triste y el tono sombrío de unos minutos antes en la puerta del edificio de Fate habían quedado completamente olvidados.
Nanoha realmente había conseguido su objetivo de arrancar la tristeza de la mirada de Fate pero ninguna de las dos se había dado cuenta de ese detalle.
En ese momento, lo que mantenía ocupada a Nanoha era sentir como las manos de Fate comenzaban a moverse por su cuerpo; asi que decidió que era momento de actuar y tomar la iniciativa antes que la pasión de Fate se desbordara y la arrasara.
Lentamente, terminó de abrir los botones de la camisa de Fate y se apartó un poco para mirarla sugestivamente mientras sus manos continuaban con la hebilla de su cinturón.
Fate la miró desconcertada; todavía no estaba muy familiarizada con esas miradas intimas en Nanoha, pero la mirada que tenía la pelirroja en esos momentos era completamente… hambrienta.
-¿Qué haces?- le preguntó como si no fuera perfectamente claro.
-¿Qué te parece que hago?,- la molestó Nanoha mientras iniciaba un camino de besos entre sus senos y continuaba bajando por su abdomen mientras sus manos terminaban de abrir los pantalones de Fate.
La agente jadeó cuando la boca de Nanoha llegó al borde de su ropa interior y sintió unas manos que deslizaban lentamente hacia abajo sus pantalones del uniforme. Para entonces Nanoha, ya estaba de rodillas frente a ella, depositando besos húmedos en la piel del vientre y los muslos de Fate, alrededor de la zona que más le interesaba en realidad.
-Espera…Nanoha,- jadeó Fate, -Yo, no….-
Nanoha levantó la cabeza para encontrarse con una Fate roja hasta las orejas.
-¿Tú… no?- por un momento Nanoha casi temió que Fate le dijera que no lo deseaba aunque su cuerpo parecía estar gritando todo lo contrario.
-Yo no…me he duchado desde la mañana,- alcanzó a decir Fate sin mirarla.
Nanoha sonrió y volvió a su tarea de besos, solo que esta vez incluyendo la zona cubierta todavía por la ropa interior. Sus manos sostenían a Fate por las caderas pero en ese momento, una se movió para rozar el monte de Fate y moverse un poco más atrevidamente, en medio de sus piernas. Podía sentir lo húmeda que Fate estaba incluso sobre tela, que se deslizo sobre el sexo de Fate cuando Nanoha incrementó la presión.
Los gemidos de Fate y la forma en que se aferraba a la pared y a ella misma, le indicaron a Nanoha que no estaba equivocada. Fate en efecto, lo deseaba tanto como ella.
-Creo que ese detalle no me importa en lo más mínimo…Fate-chan,- dijo mientras sus manos deslizaban la ropa interior de Fate para ir descubriendo lentamente el ligero vello púbico rubio en su monte y la parte que más le interesaba, perlada de la humedad del interior de Fate.
-Fate-chan…es realmente muy hermosa,- le dijo mientras rozaba con su nariz y sus labios la zona alrededor del centro de Fate pero sin tocarla directamente. –Por favor…. No termines tan rápido esta vez.-
El sentido de las palabras de Nanoha apenas estaba llegando a su cerebro cuando sintió unas manos tomarla firmemente por las caderas y unos labios, increíblemente suaves finalmente, abarcar su sexo en el beso más íntimo y tuvo que apoyarse aún más en la pared para no caer. Los labios de Nanoha se movían lenta e íntimamente en su sexo como antes su habían movido en su boca, explorándola,…atormentándola en un ciclo donde su lengua circundaba su clítoris para después tentar la abertura en medio de sus labios y después regresar a su clítoris.
Sin que su boca soltara en ningún momento a su presa, Nanoha terminó de remover los pantalones y la ropa interior de Fate y después lentamente, la hizo abrir más las piernas. Ahora no había nada que le impidiera disfrutar de la esencia de la rubia como tanto lo había deseado.
El cuerpo de Nanoha estaba prácticamente entre las piernas de Fate, aferrándose a sus caderas y devorándola mientras Fate gemía sin control. Pese a la solicitud de Nanoha, Fate sabía que no iba a aguantar mucho más. Las atenciones de Nanoha estaban completamente enfocadas en su centro de placer y desde hacía varios minutos, su lengua no lo estaba tomando con calma.
-Nanoha…- musitaba Fate en medio de jadeos…Estaba en el borde. Nanoha sintió a Fate estremecerse y aprisionó el hinchado clítoris de Fate para succionarlo directamente hasta que escuchó a Fate gritar mientras sus caderas se convulsionaban.
Fate jadeando y sin aliento, se apoyaba como podía en la pared para no caerle encima a Nanoha ya que sentía que las piernas no la sostenían y la cabeza la daba vueltas.
En su sexo, sentía pequeños ramalazos de electricidad cada vez que Nanoha la rozaba con sus labios. Estaba demasiado sensible y necesitaba recuperarse. Lentamente, muy lentamente fue dejándose ir hacía el suelo. No podía hacer nada más.
Nanoha la ayudó a sentarse con la espalda apoyada en la pared y después se abrazó a ella depositando pequeños besos en el cuello y los labios de Fate.
-Eso…fue…- alcanzó decir Fate al cabo de un rato, -demasiado extremo.-
-Solo apenas si lo comparas con hacerlo en la cocina.-
Fate se rió. Era cierto. La noche anterior ella había "atacado" a Nanoha en su cocina y no había sido particularmente considerada.
-Me moría de ganas de… hacerlo contigo,- le confeso Nanoha después. Nunca hubiera pensado que se atrevería pero se sentía extremadamente bien después de tocar a Fate de esa manera tan íntima y ahora estar sentadas en el piso semidesnudas, abrazándose y besándose.
-¿Nunca jugaste al doctor con tus compañeras de la escuela primaria?-
-¡Fate…-chan! ¡Eres una completa….pervertida! ¡¿Cómo puedes pensar que yo haría "eso"… en la escuela primaria? – Nanoha estaba positivamente escandalizada y ruborizada mirando a Fate mientras la otra se reía.
-Bueno, bueno…no quiero decir hacer exactamente "eso", pero tú sabes…te da la oportunidad de mirar un poco.-
-Fate-chan…jamás lo hubiera imaginado de ti,- Nanoha la miraba sin saber si Fate la estaba molestando o realmente había hecho eso en la primaria.
-No, tienes razón. Nunca hice eso en la primaria,- le dijo al cabo de un rato con una sonrisa, ya que estaba omitiendo mencionarle que quien sí le había sacado partido al juego del doctor en la primaria era Hayate. No le parecía apropiado desclosetar a su jefa y amiga de semejante manera con Nanoha. –Era solo en venganza por lo que me has hecho pasar.-
-¿No te gustó?,- le preguntó Nanoha mitad en serio mitad preocupada. Nunca lo había hecho antes y la única referencia que tenía era lo que Fate le hiciera sentir la noche anterior y su instinto.
-Me encantó,- le respondió Fate mirándola fijamente, con esa mirada penetrante y cálida que hacía estremecer a Nanoha, para después sellar su comentario besándola otra vez en los labios.
Después de un rato besándose y sintiendo la pasión crecer otra vez, ambas de dieron cuenta que no habían pasado todavía de la puerta del departamento. Estaban levantándose para seguir en la cama cuando el móvil de Fate comenzó a sonar. Un poco a regañadientes la rubia lo busco en su chaqueta, quedándose fría al ver quien le llamaba pero contestando de todas formas apresuradamente.
-Sí, ¿hola?... ¿Mamá?-
-¡Hola Fate-chan!... ¿Porque has tardado tanto en contestar? Por un momento pensé que todavía estarías en la oficina y estaba a punto de colgar y llamar a Hayate para reclamarle.-
-Ah…no, no, mamá…es solo que… yo dejé el móvil en la chaqueta y no lo encontraba.-
-Vaya, muy impropio de ti…- Lindy hizo una pausa sin imaginarse que su hija le contestaba ruborizada, desnuda de la cintura para abajo, con la camisa abierta y el sostén desabrochado después de un orgasmo salvaje. -¿Estas bien, Fate?
-Sí, si claro mamá, ¿Y ustedes cómo están? ¿Por qué me llamas tan tarde?-
-Tu padre bien, es igual que tú y que Chrono, TSAB y su trabajo es siempre lo más importante. Aunque Chrono parece estar preocupándose más por Amy y los gemelos últimamente….-
Más y más generalidades de la familia mientras Fate se sentía positivamente idiota de estar hablando con su madre, semidesnuda en su sala con Nanoha mirándola y conteniendo la risa apenas. Nanoha le hacía señas de que verla así y no tocarla era una tortura, por lo que amenazaba con ponerla en la situación difícil.
Hasta que Lindy finalmente le dijo la razón de la llamada.
-…Pero realmente llamaba para verificar que no te olvides de la cena Fate.-
Muy a su pesar, Fate balbuceó -¿C…ce…cena?-
-Fate…me estás empezando a preocupar. Ya no debes trabajar de esa forma. Yo sé que ese caso es muy importante, estoy horrorizada de las implicaciones. Tu padre y yo queremos tener una seria charla al respecto contigo, pero no puedes obsesionarte de esa forma y olvidarte de todo lo demás.-
-Yo…entiendo el punto mamá.- Fate sabía que nada más que su cooperación calmaría a Lindy. Además, Nanoha tomándola de la mano y jalándola hacía la cama, la distraía demasiado para concentrarse en la llamada como debería.
-Dentro de dos días tenemos la cena de cierre de año…como siempre Fate. Tu padre está muy entusiasmado este año porque Albert McGaren viene a cenar con nosotros… con su hija.-
Fate, a quién Nanoha ya había recostado sobre la cama, levantó la cabeza y se puso repentinamente alerta. Cierto. La cena de fin de año. Siempre cenaban en la casa Harlaown y los últimos tres años sus padres siempre invitaban a alguna chica conocida por tener las mismas "preferencias" que ella para ver si Fate finalmente caía con alguna. Realmente se esmeraban, siempre escogían chicas lindas, de buena familia y con elevado "pedigrí" en herencia TSAB. Y al parecer este año habían escogido precisamente a Ellis McGaren.
Ellis, con quién mañana irían, ella y Nanoha a la Biblioteca Infinita. Maldito día.
-Eh…mamá, Ellis es mi compañera de trabajo.-
-¡Cierto! ¿¡No es estupendo! ¡Asi es como Chrono y Amy se conocieron y supieron que eran el uno para el otro! Y trabajaban bajo mi mando en ese entonces… recuerdas…-
"Mierda." Ese no era el momento de pelear esa batalla. Además si su madre se lo estaba informando ya no había nada que hacer, los McGaren ya estaban invitados y Fate no sabía cómo iba a mirar a Ellis a la cara los dos días siguientes.
Besos húmedos en sus pantorrillas subiendo por su pierna, la regresaron a su habitación y supo que tenía que terminar esa llamada…YA.
-No te preocupes mama, lo tengo presente. ¿A las ocho, verdad?-
-Ojala pudieras llegar temprano Fate. Tu padre y yo realmente queremos hablar contigo. Llega después del mediodía si es posible y pasa la tarde con nosotros aquí.
Conforme Nanoha subía y se detenía en su abdomen con sus besos, Fate encontraba más difícil concentrarse en lo que su madre le decía.
-Haré lo posible mamá, no puedo asegurarlo pero llegaré lo más temprano posible. Cuídate y dale besos a papá.-
-Eso siempre lo hago cariño. Tú también cuídate,- le dijo su madre antes de colgar.
Fate colgó y se quedó silenciosa, recostada sobre su almohada, mirando hacía la ventana, mientras Nanoha seguía besándola y acariciándola. Por un silencioso momento Fate deseó haberle dicho a su madre que no era necesario que invitara a ninguna chica este año, que ésta vez ella quería invitar a alguien a la cena pero las palabras no salieron de su boca.
Sin compromisos habían dicho.
Una cena familiar de fin de año sonaba demasiado como un compromiso.
Además, seguro que Nanoha también ya tendría un compromiso para ese día y Fate se sentiría como una estúpida diciéndole eso a su madre sin saber siquiera si Nanoha podría (o quería) realmente ir con ella.
-Un millón por sus pensamientos Agente Testarossa,- le dijo Nanoha quién había subido hasta su altura y la miraba tiernamente.
Nanoha no preguntó por la llamada y Fate tampoco explicó. Como estaban las cosas, vivir el aquí y el ahora era lo mejor que podían hacer en esos momentos.
-Un millón… ¿de qué Dra. Takamachi?,- le respondió Fate siguiendo el juego.
-De besos, desde luego-
-Será mejor que empieces ya o no vas a terminar,- le dijo Fate atrayéndola hacia sí, besándola apasionadamente otra vez; recién se había dado cuenta de que Nanoha tenía todavía demasiada ropa encima y que había que balancear las cosas.
Aquí y ahora, lo único que Fate necesitaba con toda su alma era hacerle el amor a la mujer a su lado hasta que el tiempo se detuviera y nada existiera más que su piel en la de ella.
El joven lo único que quería era que el hombre sobre él, terminara lo más pronto posible. Ya estaba acostumbrado. Ya no dolía como hacía años. Pero seguía sin gustarle…en lo más mínimo.
"Un día, muy pronto…lo mataremos y esto terminará."
Algún día, eso pasaría.
Pero de momento, tenía que morderse los labios y aguantar las embestidas. A veces, muy raras veces, incluso había tenido una erección mientras el otro lo penetraba salvajemente, pero eso era cuando otros recuerdos poblaban su mente. Recuerdos de mujeres gritando mientras hacía con ellas todo lo que no podía hacer con él. Recuerdos de "sus familias" y los "momentos" que pasaba con ellas…
Pero ahora lo únicos recuerdos que poblaban su mente eran los de una alta mujer rubia entrando a su departamento con una pelirroja.
"Un día… pronto, la mataremos a ella también."
Un día, muy pronto, eso también pasaría.
El joven sintió los últimos estremecimientos del hombre encima de él, mientras le jalaba violentamente el cabello al descargarse en su interior. No había nada que pudiera hacer. Tenía las manos y los pies amarrados como siempre a cada extremo de la cama; como siempre, yacía boca abajo, completamente expuesto y amordazado. Aunque nunca hubo mucho que pudiera hacer, las primeras veces se resistió como un animal salvaje, pero eso solo incrementaba el placer del hombre. Él no lo sabía en ese entonces pero finalmente lo descubrió. Hacía muchísimos años que ya no se resistía.
Esta vez él se había tardado más de lo habitual. Cada vez se tardaba más. Era su culpa, le decía a veces; porque había crecido, porque ya no era tierno y pequeño como antes… ahora era un hombre y lo despreciaba por eso.
Lo sintió moverse y salir de él. Ahora venía la peor parte.
-Eres un sucio malnacido…mira como me has dejado,- le dijo el hombre.
Liberó sus extremidades para después atar dolorosamente sus manos detrás de su espalda y después sus pies, para después arrástralo y tirarlo al suelo.
-Límpiame,- le ordenó.
Como pudo, se incorporó y obedeció pero pese a los esfuerzos de su boca, el miembro del otro se mantuvo fláccido, como el pedazo de carne muerta que algún día sería.
Enfurecido, el otro lo pateó hasta dejarlo en el piso, doblado, desnudo y temblando para después pasearse como un poseído por la habitación farfullando.
-Esos malditos están detrás de mí…..Creen que no lo sé pero son tan obvios... - una nueva patada, -Todo por culpa de algún puto infeliz que piensa que asesinar investigadores brillantes es divertido….Solo espero que venga por mí y entonces le enseñare… igual que a ti…-
Una patada más y después la habitación quedó en silencio. No lo vio salir, todavía tenía los ojos cerrados para no verlo. Seguro iría a visitar a sus pequeños "invitados" más recientes. Entonces si se le pondría dura.
Eventualmente, en la madrugada o en la mañana, cuando estuviera aterido, muerto de frío y acalambrado, vendría y lo soltaría. Y después, como si nada, le pediría que tomaran el desayuno juntos antes de ir al trabajo.
Eventualmente, un día, las suposiciones de ese hombre se harían realidad. Un día iría se encontrarían sin máscaras y… el resultado sería muy diferente a lo que el otro pensaba.
Eso es todo por ahora chicos y chicas. Sí, yo me imagino que tal vez algunos y algunas querían un poco más de intensidad entre Signum y Shamal… control mental, hay un límite para la cantidad de sexo en un capitulo, ya saben, hay que dejar espacio para la trama ;) pero ya vendrá, ya vendrá…
Nuevamente muchas gracias a todos los que nos siguen y especialmente a los que nos dejan sus comentarios y nos animan. Ojala les haya gustado.
