Y aquí vengo con un nuevo capítulo de este fic. Supongo que habréis notado que mi ritmo ha disminuido, me temo que lo más probable es que se quede así, ya que tengo bastantes cosas entre manso como para dedicarle más tiempo, pero como ya he dicho varias veces, esto llegará hasta el final, incluso me estoy planteando una posible secuela.

Espero de verdad que os esté gustando la historia y cómo la estoy llevando. Sé que no hay mucha interacción entre Mara y Luke, pero es que en este punto eso es bastante complicado de conseguir. Muchas gracias a los lectores que seguís mi historia y la agregáis a favoritos, ahora sin más dilación, vamos con el capítulo.

El camino de un Jedi

Luke ya llevaba una semana en Dagobah… ¿O era más de una semana? Desde que su entrenamiento con el maestro Jedi comenzó había perdido casi completamente la noción del tiempo. Era bastante complicado distinguir el día de la noche teniendo en cuenta la bruma por la que el planeta estaba siempre completamente cubierto. Además de eso, no parecía que llevasen un horario fijo, era Yoda el que decidía cuando comían, cuando dormían y cuando entrenaban, de modo que se podría haber estado dos días o tres sin dormir, y después dormir cuatro veces en dos días.

A pesar de ser una experiencia increíblemente esclarecedora, era probablemente cuando peor lo había pasado el joven rebelde en toda su vida. El trabajo físico y mental al que su maestro le estaba sometiendo era brutal, pero Luke sabía que ese era el precio a pagar por convertirse en un Jedi y que, además, tendría que recibir de forma intensiva el adiestramiento que un Padawan convencional habría empezado quince años antes que él.

Los únicos tiempos de descanso que tenía eran cuando ambos estaban sentados en la pequeña cabaña de barro que servía de vivienda para el pequeño maestro verde. Sin embargo, las lecciones no acababan. Las conversaciones que mantenían solían centrarse en el código que un Jedi debía seguir, en cómo era la orden de la antigua república y demás cosas. Luke había preguntado por su padre alguna que otra vez, pero Yoda había esquivado el tema dándole respuestas genéricas como "Un poderoso Jedi era él, uno de los más poderosos que conocido he." O cosas de ese estilo, que no concretaban nada sobre su personalidad o su historia, era como si el viejo maestro no quisiese que supiese demasiado sobre su padre.

Pero no era un pensamiento que ocupase la mente del joven Luke demasiado, al fin y al cabo el cansancio físico no le dejaba tiempo para mantener una conversación con Yoda la mayoría de las veces, no tenía ni idea de cómo habría sido la academia imperial o la instrucción rebelde… Pero estaba seguro de que era mucho mejor que aquello.

Pero había varias cosas que le ayudaban a sobrellevarlo lo mejor que podía, sin contar que, evidentemente, su deseo de ser un Jedi y derrotar de una vez por todas al Emperador y a Vader era un combustible más que suficiente. Pensaba en Leia y en Han, en lo que el imperio le había quitado a la princesa de Alderaan y a tantos y tantos otros. Cómo Chewie, que había sido esclavizado en su momento… O en Biggs, que había muerto a manos de Vader, igual que Ben o su propio padre. Sin embargo, entre todos esos pensamientos, siempre se acertaba a colar cierta joven pelirroja. Luke pensaba en Mara más que en cualquier otra cosa cuando se podía permitir el lujo de pensar… Y a veces incluso cuando no debería hacerlo. Debido a eso ,el maestro Yoda le había recriminado varias veces su falta de concentración… Era algo que al joven aspirante a Jedi le costaba mucho, había tantas y tantas cosas de las que preocuparse que el estar allí, meditando o haciendo el pino mientras trataba de hacer levitar unas rocas le provocaba una sensación de inutilidad… Pero se repetía a sí mismo una y otra vez que iba a merecer la pena. Cuando saliese de allí sería un Jedi, igual que su padre. Sería lo suficientemente poderoso y hábil para enfrentarse a los Sith, Vader y Palpatine… A veces le entraban dudas, pero entonces pensaba en Mara y se sentía con fuerzas renovadas para retomar el entrenamiento.

Muchas veces se había planteado preguntarle a su maestro sobre la conversación que había tenido con Mon Mothma… Estaba seguro de que Yoda sabía más sobre su padre de lo que le contaba, y a pesar de que eso le molestaba, podía vivir con ello. Sin embargo, quería saber si Padme Amidala era de verdad su madre y, ante todo, quería preguntarle sobre la supuesta prohibición que los Jedi tenían hacia las relaciones románticas. Pero temía la respuesta. La temía de corazón. Realmente esperaba que Yoda le explicase la razón para ello, aunque lo que más miedo le daba era que tuviese sentido, y era probable que así fuese. Si la razón le convencía… Si de verdad pensaba que no debía tener una relación para ser un Jedi… ¿Sería capaz de renunciar a Mara? La respuesta había llegado más rápido que el Halcón Milenario la primera vez que se lo había planteado: No.

La pelirroja se había convertido en una parte importante de su vida y sobre todo ahora que ambos habían iniciado… Bueno… Al menos hecho el amago de iniciar algo entre ellos, con la necesidad de hablarlo la próxima vez que se vieran.

"Tus pensamientos centra" escuchó la voz, denotando clara molestia, de Yoda reprenderle "el más profundo control debes mantener, la calma y el sosiego para un Jedi de vital importancia son."

En ese instante el joven Padawan volvió a centrarse en lo que estaba haciendo. Estaba sosteniéndose boca abajo sólo con sus manos, haciendo el pino, mientras el maestro le observaba desde el suelo. Hacía poco que había comenzado a incluir nuevos elementos en ese ejercicio, al principio sólo se trataba de Luke intentando mantener el equilibrio durante horas… Algo que era realmente agotador, pero el pequeño maestro verde le instaba a mantener la calma y la mente concentrada, y el joven había descubierto que realmente podía hacerlo si se concentraba, podía usar la fuerza para mantenerse en equilibrio y que el cansancio no se acumulase. Eso sí, por la noche tenía unas agujetas terribles.

Una vez hubieron terminado con esa fase, el anciano empezó a pedirle que levitase rocas. Al principio Luke había dudado, ya que jamás había movido algo tan grande, el objeto de mayores dimensiones que había logrado mover era su sable láser… Pero vio que no le resultaba tan difícil, esos ejercicios de concentración le habían ayudado a sentir la fuerza a su alrededor y ahora la veía como algo tangible… Era capaz de levitar las rocas con menos esfuerzo de lo que antes necesitaba para mover un boli… Y eso le gustaba, le hacía ver que progresaba. De hecho, había avanzado más en ese tiempo en Dagobah que desde que Ben había muerto.

"Tu mente libera, siente, no pienses… Tu instinto usa" le indicó Yoda "con la fuerza a tu alrededor conectarte debes… Siente su energía fluir…"

Luke cerró los ojos y respiró hondo, dejando su mente tranquila, en paz, o al menos intentándolo. Se concentró en la fuerza a su alrededor, tratando de captar todo lo que podía, las cosas parecían brillar, y a pesar de tener los ojos cerrados podía ubicar perfectamente lo que había en el suelo. Se concentró en una de las rocas y comenzó a hacerla levitar suavemente.

Sin embargo, algo pasó, en medio de todas esas sensaciones algo se encendió en su cabeza, al fondo de su consciencia… Esa presencia que creía olvidada. Pero esta vez no había sido él el que la había invocado.

La conversación con Leia había sido, en cierto modo, esclarecedora para Mara. La princesa de Alderaan tenía razón… El no tener a Luke cerca la había hecho ver que le echaba de menos. Ya no podía engañarse a sí misma diciendo que era todo por la misión, había hecho lo único que no debía hacer, implicarse emocionalmente con un objetivo. Por suerte, no era un objetivo con una diana en al espalda y la pelirroja se había agarrado a la posibilidad de que el joven Skywalker se uniese al imperio como un clavo ardiendo.

Una vez Leia desapareció por la puerta, la mano del emperador decidió probar algo… Jamás lo había hecho antes, pero sabía que era capaz. Se levantó y caminó hacia el pequeño camarote en el Halcón que estaba usando, era el más pequeño, aunque se conformaba con tener uno, teniendo en cuenta que la nave contaba con dos tripulantes extra. Se sentó en la cama con las piernas cruzadas y se colocó en posición de meditación, respiró hondo y conectó con la fuerza a su alrededor. Podía sentir la frustración y la confusión de Leia en su propio cuarto, y la satisfacción pero también miedo de Solo… La urgencia de Chewbacca por arreglar la nave… Sin embargo, desechó todos y cada uno de los sentimientos que la rodeaban, sólo para concentrarse en esa luz al fondo de su mente, esa presencia que había estado ahí desde el primer día que llegó a Hogar Uno. Casi inmediatamente sintió que Luke respondía, o al menos que su aura se intensificaba. Donde quiera que estuviese se había percatado de su presencia, y no sólo eso, si antes brillaba como un faro sin control, ahora parecía más calmado… Como si su poder hubiese aumentado, y eso le llevó a Mara a preguntarse qué demonios podía estar haciendo dónde quiera que estuviese.

Sin embargo, aquello no duró mucho. Debió haberlo supuesto, el abrir su mente a la fuerza, por mucho que fuese enfocada en la presencia de Luke, también sería evidente para alguien más, y Mara pudo sentir cómo esa otra persona invadía deliberadamente sus pensamientos con una llamada demandante.

"Mara" la voz de Palpatine resonó en su mente y la hizo estremecerse "¿Cómo van las cosas? ¿Qué estás haciendo?"

"Estoy tratando de localizar a Skywalker a través de la fuerza, maestro" explicó ella, al fin y al cabo era cierto, y estaba segura de que el emperador podría ver si mentía.

"Oh… Desconocía que fueses capaz de conectarte con entes a distancia usando la fuerza, hija mía, jamás te he enseñado eso" le reprendió él, y la pelirroja pudo captar claramente el tono de desaprobación de su maestro al pensar que estaba tratando de aumentar su poder sin su consentimiento. No fue un pensamiento que Palpatine quisiese ocultar, sino más bien dejarle claro a su acólita que eso no le agradaba, en absoluto.

"No lo soy, maestro…" explicó ella "pero algo extraño ha ocurrido con Skywalker… En una de sus meditaciones pude sentirle en mi cabeza y, por alguna razón que desconozco, se ha establecido una conexión entre nosotros. No temáis, me he escudado de forma eficiente para que no sospeche de mí, pero pensé que podría usar esa conexión para rastrearle."

"¿Debo deducir, entonces, que has perdido a tu objetivo, Mara? Eso no había ocurrido nunca… Me siento decepcionado."

"Lo siento, maestro… No me esperaba que Skywalker abandonase la base al finalizar el asalto que Vader organizó… ¿Era ese el plan del que me hablasteis? ¿Capturar a Skywalker durante la batalla? Estuvo a punto de morir varias veces…"

"No debes preocuparte por eso, el plan de Vader aún está en marcha… Pero es de vital importancia que localicemos a Skywalker para que tenga éxito…" una vez más, el emperador dejó ver que no estaba contento con la actuación de su agente, ante lo que Mara no pudo evitar sentirse mal consigo misma, le estaba fallando a su maestro, jamás lo había hecho.

"Lo lamento, maestro… Os juro que no me esperab…"

"Creía que Skywalker y tú erais cercanos… ¿No lo suficiente como para mencionarte sus planes? ¿Cómo para no marcharse sin despedirse?"

"Yo… Os prometo que lo somos… Me he ganado su confianza como me ordenasteis. De hecho, estoy bastante segura de que Luke está enamorado de mí…" ni siquiera se dio cuenta de que había usado el nombre del joven en lugar del apellido, pero Palpatine no lo pasó por alto "pero no ha hablado de sus planes con nadie, ni siquiera con la princesa de Alderaan… Lo ha querido mantener completamente en secreto, pero dadme otra oportunidad… Os juro que le encontraré…"

"No es necesario…" dijo entonces el Lord Sith "la información que me has proporcionado es suficiente para encontrarle. No hay necesidad de que te arriesgues a que Skywalker te descubra intentando ponerte en contacto con él. Puede que esta vez haya sido satisfactorio, pero espero un rendimiento mayor en tus próximas misiones, hija mía. No vuelvas a decepcionarme."

Y así la conexión se cortó de pronto, dejándole a Mara una sensación de vacío que jamás había sentido. Su maestro estaba decepcionado con ella por primera vez, y ahora le había prohibido directamente que contactase con Luke, o que siquiera tratase de sentir su presencia. Se sentía perdida, y sola… Se había acostumbrado demasiado a tener al joven granjero optimista y alegre a su alrededor, y ahora que no lo tenía a él había contado con que su maestro la reconfortase, pero también la había abandonado temporalmente como castigo por su fracaso. La había dejado allí, teniendo que guardar su tapadera, hasta que el plan de Vader se pusiese en marcha… No podía tratar de cumplir su misión al no poder contactar con Skywalker y nadie en esa nave sabía nada de él… Pero tampoco podía marcharse. Por primera vez en mucho tiempo, Mara Jade no sabía que hacer.

…..

En el momento en el que esa presencia se hizo notoria en la mente de Luke, su concentración no lo soportó. Empezó a dejar que sus pensamientos volasen hacia las preguntas que tenía sobre la identidad… Pero no le duró mucho, de pronto algo ocurrió, se sintió angustiado, como si algo atacase su mente y le ahogase, y de pronto en su psique pudo ver varias imágenes, como si estuviese parpadeando muy rápido y sólo lo viese en fotogramas, pero reconoció esa visión. Era ese sueño que le perturbaba, pero mucho más aterrador. Esta vez Mara no le besaba en el Ala-X, se abalanzaba sobre él directamente y le apuñalaba repetidas veces en el pecho, el abdomen y el cuello.

"¡AAAAAGGGHHH!" con un grito el joven rebelde perdió el equilibrio, dándose un costalazo al caer al suelo, empapado en sudor y con el corazón latiéndole a mil por hora.

"¿Qué ha pasado?" preguntó entonces Yoda, mirando fijamente a su alumno "tu mente bien estaba, hasta que de pronto tu concentración has perdido."

"He sentido… Algo…" explicó el joven "cuando he abierto mi mente a la fuerza, he conectado con una presencia en el fondo de mi cabeza que lleva mucho tiempo ahí… Y entonces he revivido una pesadilla recurrente que he estado teniendo, sólo que esta vez era peor."

"Uhmmm… Inquietante es…" respondió el maestro "¿Ese sueño, de que trata?"

"Es… Dolor… Muerte… Y traición" dijo Luke, levantándose para limpiarse la parte trasera del pantalón.

"Uhmmm…" el pequeño Jedi frunció el ceño, esa respuesta le recordaba demasiado a una conversación que había tenido con un Skywalker, varios años atrás "¿De ti mismo tú hablas, o de algún conocido?"

"De… Ambos" respondió Luke "pero no significa nada ¿No? Quiero decir… Es sólo un sueño."

"Uhm… Difícil de decir es, pero obsesionarte no debes, poderosos Jedi sucumbido han por a los sueños demasiada importancia darles" dijo Yoda entonces, negando con la cabeza "el miedo a la traición y a la pérdida un camino hacia el lado oscuro son… El apego algo muy peligroso es en la vida de un Jedi."

"Maestro Yoda…" el joven Skywalker tragó saliva. Ahí estaba, el propio anciano lo había mencionado, que el apego era peligroso para un Jedi. De modo que no tuvo más remedio que preguntar "he escuchado que a los Jedi no se les permitía tener… Relaciones… Ni implicarse de forma romántica con alguien… ¿Es eso cierto?"

"Una gran confusión siento en ti, joven Skywalker… Una confusión provocada por aquellos hacia los que apego sientes. En tu entrenamiento no eres capaz de centrarte por estar pensando en ellos. Mayor eres, esa es una de las razones por las que a los Jedi desde niños se les entrenaba, para evitar que relaciones personales desarrollasen" le explicó el gran maestro.

"¿Qué debería hacer? No me siento capaz de perderles… No me imagino mi vida sin ella… Ellos…" se corrigió inmediatamente, pero no le pasó desapercibido al maestro Yoda.

"La vida de un Jedi dedicada a ayudar a los demás debe estar, en sólo un grupo de personas centrarse no debe… No está mal sentir cariño por otras personas, pero un caballero Jedi debe tener la más profunda concentración. La mente más equilibrada, distracciones no debes permitirte."

"Sí, maestro" al ver que Yoda no parecía decir mucho más, Luke simplemente inclinó la cabeza en señal de respeto. Pero su mente seguía llena de dudas. Al fin y al cabo, a pesar de que lo que le había explicado tenía sentido, si no llega a ser por Han o Leia o Mara Luke no estaría aquí… Y ellos le habían salvado al vida, y él a ellos, porque le importaban y él les importaba a ellos… No estaba muy seguro de ser capaz de seguir ese camino que el anciano Jedi parecía querer que siguiese.

….

Lord Vader acababa de ordenar al almirante Piett que sacase el Súper Destructor Estelar "Ejecutor" del campo de asteroides dónde estaban rastreando a la nave de Han Solo. Su maestro le había solicitado que se pusiese en contacto con él de forma inmediata, y Vader sabía muy bien que no debía desobedecer a su señor.

En cuanto llegó a la sala de hologramas, se arrodilló en el lugar indicado y la figura del emperador apareció frente a él, inmensa y con un brillo azulado alrededor de su cuerpo semitranparente.

"¿Qué deseáis, mi señor?" preguntó el Lord enmascarado.

"Lord Vader… Hay una perturbación en la fuerza" dijo la figura encapuchada.

"Lo he notado… El joven que destruyó la Estrella de la Muerte se está haciendo más fuerte."

"Es imperativo que le traigas a mi presencia antes de que alcance su máximo potencial como Jedi. De ser el caso, podría destruirnos."

"Es sólo un niño, Obi-Wan ya no puede ayudarle." Inquirió Vader, ante lo que el emperador asintió.

"Lo sé… Pero su poder es grande. No me cabe duda de que este muchacho es el vástago de Anakin Skywalker." A pesar de que no se le veía la cara, la confusión y asombro de Darth Vader fueron evidentes cuando preguntó.

"¿Cómo es posible?"

"Explore sus sentimientos, Lord Vader, sabrá que es cierto" Palpatine pudo percibir claramente la rabia en la presencia de su aprendiz "os ordené capturar a ese joven, y sé que vuestro plan tiene un alto porcentaje de éxito, pero sería mejor si añadieseis un nuevo factor…"

"¿A qué os referís, maestro?"

"Hace unos meses envié a mi mano a infiltrarse en la rebelión, con el objetivo de acercarse a ese muchacho…" reveló el emperador, y su interlocutor asintió.

"Lo sé… Me la encontré en el asalto a la base Echo."

"Todo ha ido incluso mejor de lo que había previsto… Al ser revelada la identidad de Skywalker pensé que sería difícil de atraer. Pero he descubierto que el joven tiene intensos sentimientos hacia la joven Jade. Y tú, mejor que nadie, debes de saber lo fácil que puede resultar utilizar esos sentimientos en nuestro favor."

Vader no contestó, simplemente esperó a que su maestro continuase hablando… Ese asunto no le gustaba en absoluto, pero no podía contradecir a su maestro, aunque tampoco le daría el gusto de confirmar lo que él ya sabía. El emperador sonrió.

"Lo dejo en tus manos, Lord Vader" ordenó el Lord Oscuro, y su aprendiz se inclinó de nuevo.

"Como deseéis, mi maestro"

Y hasta aquí llegó el capítulo. No tengo mucho que comentar sobre él, a decir verdad. Era un capítulo necesario y la conversación con Yoda era inminente, pero no creo que esperaseis que el maestro le diese carta blanca a Luke para tener una relación ¿No?

Creo que lo más importante que ha ocurrido es la evolución como personaje de Mara y sus sentimientos, por favor decidme lo que pensáis de ello, recordad que escribo esta historia para vosotros y cualquier opinión, consejo, sugerencia y crítica constructiva es bien recibida.

No tengo nada más que decir, así que nos vemos en el próximo capítulo. No olvidéis comentar, sed buenos y que la fuerza os acompañe :P