Vengo aquí después de años y sé que no tengo perdón pero se me borro la historia del ordenador y no tuve la fuerza suficiente como para volver a escribirla. Hace un tiempo me empecé a ver de nuevo la serie de Castle y volvieron a mi esas ganas de seguir con esta historia, porque en mi cabeza está perfectamente estructurada, solo quedaba volver a escribirla. La historia tiene ya bastantes capítulos escritos (y guardados en el disco duro) por lo que tengo bastante margen para ir escribiendo y subiendo, aquí os dejo un capitulo y mañana tendréis el siguiente. Siento todo lo que paso y las veces que deje esta historia, pero siempre vuelvo, porque esta historia no sé qué tiene que me encanta a mí, aunque este feo decirlo xD

Cenaron en la playa, entre besos, caricias y te quieros, parecían salidos de una película romántica, parecían dos adolecentes que acababan de descubrir lo que era el amor. Y eso eran Castle y Beckett, dos críos en el cuerpo de dos adultos.

Estaban los dos mirando el mar, escuchando como las olas rompían en la orilla a unos escasos metros de donde estaban, Kate tenía su espalda apoyada en el pecho de Rick.

-¿Sabes? Podría estar así de por vida- le confeso kate apretando las manos que él tenía sobre su barriga

-Y yo… - y aspiro el dulce aroma que Beckett desprendía, como siempre, un dulce aroma a cerezas- Te he echado mucho de menos- tras esto Kate giro la cara lo suficiente como para mirarlo.

-Y yo a ti- y sello sus palabras con un beso.- Será mejor que volvamos al hotel antes de que anochezca del todo ¿sí?

-Como usted quiera señorita- le susurró en el oído haciendo que Beckett se estremeciera. Bajo la atenta mirada de Beckett recogió todo lo que había utilizado y lo metió en las bolsas de plástico para luego tirarlas, finalmente cogió a Beckett en brazos para acercarla a la silla que seguía en el mismo sitio donde la habían dejado, durante el camino al coche estuvieron en total silencio, un silencio cómodo, pero cuando el coche ya iba por la autovía devuelta al hotel Kate decidió hablar.

-Rick…. Muchas gracias por todo esto, de verdad, me va a faltar tiempo para agradecértelo- y acaricio la mano que reposaba sobre la palanca de cambio de marchas.

-No tienes que agradecerme nada Kate, ya lo sabes, hago esto porque quiero, porque te quiero, y quiero que estés bien.

-No va a ser fácil el camino que me queda

-Que nos queda- e hizo que Beckett sonrieran- Beckett, sabes que lo nuestro nunca ha sido fácil, nuestro camino siempre ha estado plegado de baches, piedras y un muro, un muro demasiado grande, y siempre hemos seguido hacia delante, somos unos expertos superando obstáculos, y este no va a ser menos

-Pero este es el más jodido Castle, en todos los sentidos

-Bueno, pero al menos estamos juntos ¿no?- y la miró, no habían hablado nada sobre qué tipo de relación tenían, si eran pareja o no, pero Castle rogaba a sus adentros que así fuera, en ese momento no había nada que deseara más que estar con ella para el resto de sus días.

- Si ¿no? Quiero decir… ¿estamos?

-Eso es lo que te estoy preguntando- dijo girando la cara de la carretera para mirarla

-Mira hacia la carretera Castle. ¿Tú quieres? ¿Quieres que… estemos juntos?

-Claro que quiero, es lo que más quiero

-Bien, yo también-dijo sonriendo

-Entonces…. ¿volvemos a ser pareja?

-Sí, eso parece- dijo radiante

No tardaron mucho en llegar al hotel y decidieron que se iban a quedar ya ahí, Castle se había empeñado en ver una serie, y como el Hotel tenía Netflix había que aprovecharlo… Pero cuando estaban los dos tumbados en el sofá y a punto de darle al play sonó el teléfono de Beckett, esta lo cogió casi corriendo.

-Lanie ¿Qué pasa?- dijo olvidándose de su habitual forma de contestar

-Tranquila Kate, no pasa nada, es Kevin….ha despertado- dijo en un tono bastante más serio de lo que la noticia requería

-¿Qué? ¿Y como está? Es genial…

-No recuerda nada…

-Bueno habrá que darle tiempo, poco a poco irá recordando todo- dijo mirando a Castle con una gran sonrisa

-No Kate, no recuerda absolutamente nada, no sabe ni quién es él, ni Jenny ni nadie… solo recuerda tu nombre- Kate se quedo paralizada, mirando cualquier punto de la habitación e intentado digerir lo que su amiga le acababa de decir

-¿Qué? Lanie, no, no puede estar así… él… joder. ¿Tiene algún tipo de daño cerebral?

-Por ahora no, le siguen haciendo pruebas

-¿Recuperará la memoria?
-No lo sabemos Kate, es difícil cuando la pérdida es total y más tras un trauma así….

-¿Y solo me recuerda a mi?

-No, no te recuerda a ti, o eso creemos, recuerda tu nombre… Si te ve quizás…

-Mañana mismo cojo un vuelo para Nueva York

-No Kate, tu estas allí para tranquilizarte y para despejarte y olvidar toda esta mierda

-¿De verdad crees que me voy a olvidar por estar aquí? Tengo una jodida pierna menos Lanie, recuerdo ese atentado cada segundo, aquí no hago nada, pero si estoy allí y puedo ayudar a Kevin estate segura de que iré para allá. ¿Cómo esta Javier?

-Igual… sigue conectado al respiradero, pero al menos no ha empeorado…- Beckett noto como la voz de su amiga se iba apagando, y lamentó no poder estar al otro lado del charco para poder abrazarla

-Es un hombre fuerte Lanie, saldrá de esta, todos lo haremos

-Seguro

-¿Tu cómo estás?

-Bien, lo llevo como puedo, solo rezo porque Javi despierte cuanto antes.

-Y lo hará, solo tenemos que tener fe. Lanie, hablamos mañana, voy a intentar comprar los billetes

-Vale Kate, dale saludos a mi escritor favorito.- Finalizó con una amarga sonrisa.

-¿Qué pasa Kate?
-Es Kevin, ha despertado pero no recuerda nada, no sabe quién es, al parecer solo recuerda mi nombre, Lanie cree que si me ve… puede que recuerde mas- y una culpa se instauro en sus ojos- Castle , lo siento, me estaba gustando mucho el viaje, pero necesito volver, quiero ayudar a Ryan en esto y desde aquí no hago mucho.

-¿Pero está bien? – dijo cambiando su gesto a uno nuevo algo más preocupado

-Por ahora sí, le están haciendo pruebas pero noto que tengo que estar allí.

-Bien comprare el primer vuelo que salga mañana y nos iremos

-Tú no tienes porque volver Castle, te gusta mucho esto y no quiero estropeártelo

-Ehh tu no me estropeas nada- y alargo su mano para acariciarle la mejilla- ahora este sitio tiene más encanto aun, porque lo he compartido contigo, ya volveremos en otro momento, cuando se haya solucionado todo en Nueva York, y disfrutaremos aun mas ¿vale?- como respuesta se encontró con el asentimiento de la policía, y finalizo la conversación dándole un beso suave en los labios.

-Castle te pagaré todo esto, de verdad

-No digas más tonterías anda, estamos juntos ¿no? Lo mío es tuyo y lo tuyo es mío- y le giño un ojo mientras se levantaba e iba a por su móvil, se quedaron un rato en silencio, Castle buscando los billetes y Beckett observándole, lo adoraba y no sabía cómo había aguantado todo ese año sin él, jamás pensó que una persona se podría llegar a enamorar tanto de otra, adoraba todo de él, incluso lo que más odiaba en el fondo le gustaba, le encantaba la parte inmadura que tenía, le encantaba los días en los que parecía un niño, su ilusión por los juguetes y cosas así, también adoraba su faceta más seria, sus miradas, le transmitía tanto esos ojos azueles. Tampoco pensó nunca que se llegaría a enamorar de Richard Castle, su escritor favorito pero imaginó aun menos que ese escritor se enamoraría de ella, que dejaría de ser un mujeriego por ella y que dejaría a su espectacular mujer, alta, delgada, pelirroja, con curvas de infarto, madre de su hija, con dos piernas por ella… una mujer, que trabajaba como policía, con el corazón chungo y sin una pierna, pero así era él, siempre la sorprendía y estaba vez lo había vuelto hacer y más al saber que no la había olvidado en ese año. Se fijo en él, en su gesto de concentración, recordó como su mirada cambio al enterarse de lo de Ryan, Castle quería a sus amigos, hermanos prácticamente, era un hombre bueno y había acogido a su familia como a la suya propia, y ahí estaba, recién llegados de nueva york y apunto de enfrentarse a 12 horas de vuelo por ella, por ayudarla, no pudo evitarlo y se acerco más a su escritor, coloco un dedo en su barbilla para girar su cara hacia ella y besarlo, suavemente, despacio, no quería darle un beso salvaje que era lo que le pedía el corazón porque sabía que después iba a ser muy difícil el parar.

-Oh, vaya, ¿a que ha venido esto?- preguntó Castle cuando se separaron, con una sonrisa en la cara

-Te quiero Rick

-Y yo a ti a Kate- y volvió a acortar distancia con ella.- Mira he encontrado estos dos billetes, es para mañana a las dos de la tarde, así no tendremos que madrugar tanto, ¿te parece bien?

-Perfecto

-Pues comprado- dijo volviendo a toquetear el móvil.- Quizás incluso mañana podamos ir a ver a Ryan al hospital.

-Esperemos ¿me ayudas a sentarme en la silla? – y nada mas decirlo sus ojos se entristecieron, odiaba tener que pedir ayuda.

-Si claro- y rápidamente la agarro de la cintura para ayudarla a ponerla de pie, acerco la silla con su pierna y la ayudó a sentarse- ¿Dónde vas? – preguntó al ver como Kate empujaba la silla

-Al baño

-¿Necesitas ayuda?
-Me las puedo apañar sola, gracias- y siguió su camino hacia el baño, dejando a un Castle preocupado porque aun no se dejaba ayudar.

Sé que este capítulo es corto, pero tranquilidad que el de mañana es prácticamente el doble de largo. Un beso a todos y una vez más, lo siento.