Me preguntaron en qué mes estábamos, así que decidí decirlo por si alguien más también tenía la duda. Según mis cálculos (muy particulares) digamos que estamos en octubre, la primera mitad del mes.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Le pertenecen a la gran Yoshiki Nakamura-sensei que me tiene con la tortura de tener que esperar todo un mes para ver el capítulo del manga.
Algo muy importante. Toda la info que voy a poner aquí la van a necesitar para entender el capi, en especial el pasado de Kyoko. Podría haberlo puesto dentro de la historia, pero no sabía cómo incluirlo y que quedara bien así que decidí simplemente ponerlo acá. Esto tal vez sea confuso, y si se quieren quejar con alguien, échenle la culpa a mi mente que fue quien me dijo que lo hiciera así.
La preparatoria Akatoki es una escuela de música (muy poco de actuación también, tal vez).
Akatoki no tiene entrada directa, o sea, no tiene estudiantes de primer año. Para ingresar a Akatoki primero deben pasar el primer año en una preparatoria X (a la cual no me dedique a buscarle nombre o simplemente cualquier preparatoria), donde tienes que demostrar ser un estudiante, digamos responsable.
Saena solo le pagó a Kyoko la matrícula de la escuela, el dinero del alquiler lo ganaba ella en trabajos de medio tiempo, a diferencia de Sho que lo tenía todo pagado. Saena NO es pobre, tiene dinero, y hasta ahí los detalles.
Pensamientos
Narraciones
-diálogos-
Aquí va el capi
Capítulo 12 Un encuentro no deseado
- Ne Sho-chan, ¿por qué tenemos que esperar por el resto? Adelantémonos como siempre y ya.
- No podemos Mimori. Son las reglas.
No. No puede ser. Esa voz es… Kyoko buscó con la vista y se encontró con una chica de cabello negro y largo que acompañaba a un chico alto y rubio. No. Son alucinaciones mías. Esto no está pasando. La chica se retiró pasando casi por al lado de Kyoko y se encontró con la mirada del chico. Kyoko desvía la mirada y las chicas se preocupan pues en unos minutos había actuado muy extraño. Espero que no me haya reconocido. ¿Por qué tenía que encontrármelo justamente aquí? Pensaba Kyoko.
Esas chicas son muy bonitas, en especial la del pelo naranja, que de hecho acaba de mirar hacia acá. Será entretenido piensa Sho y se acerca a las chicas.
- Hola chicas. ¿Andan solas?
Justo lo que nos faltaba, un chico con ganas de coquetear y Kyoko sin reaccionar. – Vamos Kyoko reacciona – dijo casi sacudiéndola.
- Oh, te llamas Kyoko. Ese es un nombre muy bonito. Por cierto, mi nombre es Fuwa Sho.
¿¡No me ha reconocido?! No me lo creo. Kyoko reacciona mientras llegan Yashiro y Ren. Es ahora o nunca. Kyoko intenta irse, pero Sho le aguanta la muñeca.
- Yashiro-san y Tsuruga-san ya vienen. Es hora de irnos.
- Oye ¿No crees que es un poco maleducado de tu parte mirar fijamente a alguien y después marcharte como si nada?
- Lo siento, te pareces a un conocido mío y te he confundido. Ahora si me disculpas, mis amigos esperan por mí.
Sho la suelta y mientras se aleja de él Kyoko se cruza con Mimori pero no la nota, en cambio, Mimori sí lo hace. Creo que la he visto en algún lado, me pregunto dónde.
.
- Kyoko, ¿estás bien?
- ¿Por qué preguntas Moko-san?
- Es que… has estado comportándote extraño desde hace un rato.
- Estoy bien, no se preocupen.
Aunque Kyoko dijo eso, no es como si ellos fueran a dejar de preocuparse e ignorarla.
- Discúlpenme un momento – dijo Kyoko y se fue.
- Ren, ¿para dónde vas tú? – dijo Yashiro al ver que Ren iba en la misma dirección.
- Al baño, ¿acaso no puedo?
- Sí puedes.
En el baño Ren se encontró con Sho. A pesar de no conocerse no pudieron evitar mirarse el uno al otro, pero sin dirigirse palabra alguna. Ren a Sho porque después de que él apareciera Kyoko se había comportado diferente; y Sho a Ren porque el andaba con las "chicas que él había visto". Ren fue el primero en salir, e inmediatamente lo hace Kyoko.
- ¿Segura que no pasa nada Mogami-san?
- Segura, no te preocupes.
Esa es la voz de la chica de hace un rato. Espera, ¿él ha dicho Mogami? ¿Kyoko? No puede ser la misma. Sho sale buscando a Kyoko.
- ¿Kyoko?
- ¿Tú de nuevo? Sí, mi nombre es Kyoko, pero agradecería que no me llamaras con tanta confianza.
- ¿Qué clase de broma es esta Kyoko?
- Disculpa, pero no sé de qué hablas.
- Sí como no. Como si fuera posible que existieran dos Mogami Kyoko.
- Si bien ese es mi nombre no sé a qué te refieres.
- ¡Detente! Deja de actuar como si no me conocieras.
- Lo siento, pero yo no conozco a ningún Fuwa Sho. Debo irme.
- Espera – y le agarra la muñeca.
- Suéltame.
- No.
- Mogami-san ha sido clara contigo – dijo un Ren muy enfadado sujetando la muñeca de Sho para que este soltara la de Kyoko, y así lo hizo. – Debemos irnos, nuestros amigos nos esperan.
Ren y Kyoko se retiraron dejando a Sho completamente en shock. Ren evitó hablar del tema, pero Kyoko no se recuperaba. Así pasó el resto del día, incluso cuando terminaron de comer. Después que regresaron de bañarse Ren ya no pudo soportar ver a Kyoko deprimida.
- Mogami-san, ¿qué relación tiene tú y es chico que nos encontramos en el santuario?
¡Lo preguntó! Pensaban los otros tres que se encontraban en una situación parecida a la de él.
- ¿Por qué la pregunta?
- Porque has estado diferente desde que lo viste a él.
- … -
- Tsuruga-san tiene razón Kyoko – intervino Kanae – Se ve que algo te molesta, y lo único que ha pasado ha sido el encuentro con él. Puedes contar con nosotros. Somos amigos ¿no? Y los amigos se apoyan sé que decir eso es un golpe bajo, pero tengo que hacer que lo cuente para poder ayudarla.
- Supongo… - Kyoko estaba indecisa y todos estaban expectantes. – Está bien, les contaré sobre mi pasado.
Todos estaban ahora muy atentos a Kyoko.
- No pongan esas caras de quien quiere matar su curiosidad - aunque no los culpo – Bien, debería empezar desde el principio de todo. Recuerdan que les hablé del chico que me gustaba – todos asintieron – El chico que nos encontramos y yo fuimos amigos – o eso pensé siempre – su nombre es – si él no quiere que se sepa yo no soy quien para evitarlo – Fuwa Sho. Antes yo era una niña un poco llorona y él siempre me molestaba por ello, pero después de que el chico que me gustaba se fuera quien me ayudó y estuvo a mi lado fue él. Así fue como nos hicimos amigos, eso fue durante la primaria. Él siempre fue un chico bastante popular, y aunque al principio no le importaba, poco a poco eso fue cambiando. Fue durante la secundaria que empezamos a distanciarnos, de cierta manera. Un día de tercer año, él me dijo que quería ir a estudiar a Tokyo y me preguntó si yo iría con él, que así no se sentiría solo. Conversamos con nuestros padres y aceptaron – unos más fáciles que otros – hicimos las pruebas y nos aceptaron a ambos – la única diferencia fue que Sho no tuvo que trabajar para pagar su alquiler y yo sí -. El primer año de preparatoria no fue nada como yo había pensado, ya que él y yo casi nunca teníamos tiempo para vernos o hablar fuera de la escuela – incluso dentro había días en los que no hablábamos – y fuimos alejándonos. Un día, poco después de que se publicaran las notas de los exámenes finales escuche a unas chicas diciendo que él se iba a cambiar a la preparatoria Akatoki. Cuando lo desafié no solo admitió que se iba, sino que solo me había usado, se refirió a mí como si fuera una pertenencia suya. Después de eso peleamos y no volví a la escuela, así que no lo volví a ver hasta hoy.
Durante unos minutos hubo un silencio incómodo en la habitación, aunque Kyoko no sabía por qué, pero por el aura que había alrededor de sus amigos le daba la impresión de que querían matar a alguien. A medida que pasaban los minutos la magnitud de sus auras disminuyeron y hablaron.
- Pero cuando él vino a hablarnos no parecía reconocerte – dijo Chiori.
- Y no lo hizo, lo notó más tarde, aunque no sé cómo – eso fue lo que más me molestó. ¿Conoces a una chica de toda tu vida, pero no puedes reconocerla porque tiene un poco de maquillaje? Solo él.
- ¿Puedo preguntar algo?
- Ya empecé, echarme para atrás ahora es un poco tarde. Pregunta Moko-san.
- ¿Por qué fuiste a nuestra escuela?
- No quería volver a Kyoto, me sentía incómoda volver de esa manera, así que decidí que al menos terminaría la preparatoria en Tokyo. Cambié de apartamento y casualmente la Preparatoria Takarada era la mejor y me quedaba bastante cerca. Mi madre aceptó hacerme el traslado si era capaz de aprobar los exámenes. Así fue como llegué.
- ¿Por eso fuiste distante al principio?
- Así es, aunque me puse muy feliz cuando se preocuparon por mí, nadie lo había hecho antes.
¡¿Qué clase de vida ha tenido esta chica?!
- Todo está bien ahora. Nosotros somos tus amigos y no te vamos a abandonar nunca.
- Sí, lo sé – les dijo Kyoko y les dio una sonrisa tierna.
- Kyoko así es muy adorable – dijo Kanae dándole un abrazo.
- ¿M-m-moko-san?
- Está bien. Nosotros te cuidaremos.
Y dicho esto Kyoko se echó a llorar de la felicidad y todos se rieron por su reacción. Después de ello decidieron ir a dormir ya que era tarde.
Kyoko se sintió feliz como hacía mucho tiempo no lo hacía, pero revivir viejos recuerdos le costó su sueño. No puedo dormir. Tal vez no debí haber dicho nada. No. Si no lo hubiera hecho me sentiría peor. Cuando les conté sentí que perdía una carga, me pregunto si debí haberles contado a detalle. No, es mejor así. Aún recuerdo ese día como si fuera ayer.
Flash Back (POV de Kyoko)
Iba caminando cuando escuché a unas chicas hablando.
- ¿Has escuchado? Sho se marcha a Akatoki.
- Sí, le han otorgado el traslado.
- ¿Y esa chica que siempre está detrás de él?
- ¿Mogami? Imposible. Ni siquiera lo sabía. Ni tenía por qué, después de todo no la necesitará más.
- Así que después de todo si la estaba utilizando.
- Y la muy tonta la seguía a todos lados.
"No. Están mintiendo. Sho-chan nunca haría algo así" fue lo que pensé. Corrí lo más rápido que pude hacia donde estaba Sho. Sabía dónde estaría y tenía que verlo. Cuando llegué estaba con Mimori.
- Sho-chan, yo también voy a ir a Akatoki, me llegó la respuesta mira.
- Ya veo que sí Mimori.
Ella también lo sabía, incluso se va con él. Entonces es verdad. Abrí la puerta de manera abrupta y sin llamar
- Sho… - no pude decir nada más.
- Mimori, nos puedes dejar un momento solos.
- Eh
- Después te veo ¿sí?
- Está bien. No vayas a escaparte.
Después que Mimori se fue estuvimos unos minutos en silencio.
- ¿Qué querías Kyoko?
- Pensé que eras tú el que iba a decir algo ya que le pediste a Mimori que se fuera. Por lo visto a ella también le dieron el traslado.
- Veo que te enteraste.
- Aunque no de la mejor manera.
- ¿Y que querías?
- ¡Haberme enterado por ti! – por primera vez en mi vida alcé la voz, pero necesitaba hacerlo – Me hubiera gustado que fueras tú quien me lo dijeran y no haber sido la última en saberlo.
- Olvidé decírtelo.
- ¿Cómo también olvidaste decirme que pensabas ir allí en primer lugar?
- … -
- ¿Qué soy para ti Sho?
- ¿Eh?
- Es una pregunta sencilla.
- Pues no la entiendo.
- Entonces di algo.
- ¿Qué quieres que diga? – Sho también alzó la voz.
- ¡Que soy tu amiga y no un objeto que consideras te pertenece! – estaba enojada, muy enojada, pero sobre todo dolida.
- … - Su silencio fue más que suficiente pero aun así quería que escucharlo de él.
- Sabes que lo que más odio son las mentiras. Por lo menos dime la verdad. Creo que es lo menos que merezco.
- … -
- ¡SHO!
- Sí, te usé. – aunque sin motivos para hacer, Sho estalló como si estuviera furioso – Sabía que para entrar en Akatoki necesitaría trabajar duro y pensé que tú podrías encargarte de ello por mí, por eso te hice venir…
- ¿Solo eso? No te detengas ahora. ¿Y cuándo éramos niños? Tú no podías saber si te seria de ayuda en aquel entonces.
- Estabas vulnerable. Las chicas deprimidas son fáciles de controlar.
- ¿Estás diciendo que solo te acercaste a mí porque pensaste que podrías utilizarme en un futuro?
- Pues sí. Siempre actué. Es imposible que "tu príncipe" vuelva, no importa como lo mires. Aunque no entiendo que vio en una chica tan simple como tú. Lo más probable es que estuviera aburrido y quería entretenerse hasta que se marchara. Sin embargo, pudo haber escogido a alguien más para eso, que idiota.
Slap.
No lo soporté más y le di una cachetada.
- Podrás decir de mí lo que quieras, pero no permitiré que hables mal de Kuon.
Sho me miró atónito, no sé si fue porque fue la primera vez que golpeé a alguien, específicamente a él, o por el hecho de que me salieron lagrimas que no pude reprimir, y es que hacía mucho tiempo no me veía llorar. Ya no quería mirarlo a la cara, no quería verlo, así que salí corriendo. Por suerte ya habían terminado las clases y no había casi nadie en los alrededores, no paré hasta que llegué a mi apartamento, me alegré de no tener trabajo en el Daruyama ese día. Cuando llegué lloré, lloré como hacía años que no lloraba, todas las emociones reprimidas durante años salieron a flote mediante las lágrimas. Usada, más que nada me sentía usada, decepcionada por haber creído en personas que nunca pensaron en mí, sino en ellos mismos.
"No pienso volver a verlos, a ninguno de ellos. Me iré lejos, pero no volveré a Kyoto, no por ahora". Busqué, y supe que había una preparatoria muy buena cerca del Daruyama. Gracias al Jefe y a Okami-san pude cambiar de apartamento, y mamá aceptó sin problemas que cambiara de escuela si era aceptada, lo cual lo hizo todo más fácil.
Fin del Flash Back (continúa POV de Kyoko)
Pero no pienso llorar, no quiero, no por él, pero no puedo dormir. No hay sol, pero tal vez eso funcione con la luz de la luna. Cogí a Corn y salí al balcón que había en la habitación, me alegré que todos estuvieran durmiendo y no me hubieran sentido. Ahí estaba la luna, y había luna llena. Levanté mi mano con Corn y la luz pasó a través de la piedra. Es incluso más bella que cuando se reflejaba la luz del sol. Cuando lo he hecho con el sol, la piedra desprendía un destello dorado, pero ahora lo hace un plateado azulado
- Realmente es mágico Kuon.
- ¿Qué es mágico Mogami-san?
Fin POV de Kyoko
- ¡Tsu-tsuruga-san! ¿Qué hace aquí? – ¡Pensé que todos estaban durmiendo!
- Bueno, yo salí a tomar un poco de aire. ¿Qué haces tú despierta a estas horas?
- T-tenía insomnio.
- Oh. Pero no me has respondido. ¿A qué te refieres con magia?
- N-no es nada.
- ¿Segura? – Ren se fue acercando a Kyoko.
- S-sí - ¿Y por qué se acerca tanto?
- Tus titubeos me dicen otra cosa – dijo Ren más cerca.
- ¡Deje de molestar por favor! Ya he tenido suficientes burlas.
- ¿Y qué te hace pensar que me voy a burlar de ti? – dijo Ren algo molesto - ¿Acaso alguna vez me he burlado de algo que has dicho?
- No.
- ¿Entonces?
- Ah – Kyoko suspiró derrotada – Se trata de esto – dijo enseñando la piedra.
- ¿Esa no es la piedra de ese chico?
- Sí. Kuon me la regaló. Me dijo que si miraba a través con ella a través de la luz produciría un destello…
- ¿Un destello?
- Un destello mágico – Dijo Kyoko sonrojada y evitando contacto visual.
Se ve adorable cuando se sonroja - ¿Y qué hace ese destello?
- Elimina la tristeza.
- Debí suponerlo.
- O.O?
- Todavía estás deprimida por tu encuentro con ese tal Fuwa, ¿no es así?
Kyoko solo asintió.
- Entonces, ¿funcionó la magia o no?
- Pues – ya no me siento tan mal – Sí.
- Entonces sí fue magia.
- Tsuruga-san, ¿crees que la magia existe?
- ¿Hay algo que pruebe lo contrario?
Kyoko negó.
- Entonces existe. Ahora, creo que deberíamos regresar a dormir antes de que los otros noten que no estamos, además deberías descansar, las ojeras no se ven nada bien en una chica.
- ¡Tsuruga-san, dijo que no se burlaría de mí!
- No en un mal sentido. Pero ahora deberías ser capaz de dormir, ¿verdad?
- Sí, gracias – y le sonrió como le sonreía de niña.
Ren y sus capacidades de cambiar el estado de ánimo (no entremos en comentarios), por eso quiero verlo en el manga. ¡ LO EXTRAÑO!
¡He golpeado a Sho! Técnicamente fue Kyoko pero fui yo quien hizo que pasara, y es que un puntapié no es suficiente, Sho se merecía algo más fuerte, preferiblemente, un golpe entre las piernas…
Sí, fui cruel con Kyoko, pero para que lo sepan casi lloro cuando lo escribí, pero ya estaba escrito y mi mente no me dejaba ir atrás.
Aunque no lo crean, es bastante difícil escribir tanto en un solo capítulo, y es que no me gusta escribir de muchas cosas en uno solo por lo que se complica; además, me siento de alguna manera realizada cuando veo que soy capaz de escribir tanto, y lo soy más cuando leo sus reviews, los cuales estoy esperando leer. Nos vemos.
