Edward PDV

-Alice, ¿me quieres decir por qué estas actuando de esta manera?

Ella solo me miro tristemente. Su mirada destrozada.

-Te enteraras en cuanto lleguemos al instituto- Me respondió.- No puedo creer que ella….- Hablo por debajo antes de salir corriendo fuera de la casa y hacia el bosque.

Acabábamos de llegar de la caza y fui a mi cuarto a ducharme y ponerme una muda de ropa limpia.

En cuanto me vestí tire la ropa manchada de barro y verde a lavar.

Agarre mi mochila y corrí al auto mientras les decía que se apurasen a los demás.

Emmet se sentó delante conmigo mientras que Rosalie, Jasper y Alice atrás.

-¿Me dices que te pasa mi dulce Alice?- Alice no le contesto a Jasper y lo ignoro completamente. No era normal. Ella siempre tenía tiempo para Jasper.

Edward me estoy empezando a preocupar- La voz de Jasper inundo mi mente y le miré por el espejo retrovisor. Nuestras miradas se encontraron y

le intente transmitir por mi mirada que yo también lo estaba.

Llegamos al instituto y el comportamiento de Alice cambio totalmente.

Jasper absorbió su enojo y sin querer lo transmitió a el resto de nosotros haciéndonos saber como se sentía Alice. Enojo, tristeza, odio,

se sentía tan traicionada por alguien o por algo que casi nos caemos al suelo. Jasper recuperó el control y nos envío una onda de tranquilidad.

-Alice, me tienes que decir que sucede. Esos sentimientos son muy fuertes.

Se le oscureció el rostro y sus ojos, ahora negros, destellaron peligrosamente.

-Ahora se van a enterar

Rosalie suspiró y rodó los ojos. Yo solo fruncí el ceño.

Escaneaba el estacionamiento en busca de la horrible camioneta de Bella cuando mi vista fue bloqueada por Jessica.

Le sonreí educadamente- Buenos días Jessica. ¿Precisabas algo?

Ella me sonrío un poco maliciosamente y también con un dejo de disculpa en los ojos.

Yo solo la mire curioso.

-Em, mira Edward, talvez esto te suene raro pero… Tengo que hablar contigo urgente.

-Bueno, si. Esta bien. ¿Aquí esta bien?

-Si, si. Aquí esta bien… Bueno pues, mira. ¿Vistes la fiesta que di a la que tu no fuiste pero Bella- Dijo su nombre con disgusto- si?

-Eh, si. ¿Jessica a que lleva todo esto?

-Bueno Edward. Es que necesito que sepas que te estoy hablando con total sinceridad no estoy mintiendo.- Yo asentí- Em… Mira yo creo que es justo que sepas esto y…

Bueno, la cosa es que, Bella te engaño con otro.

Sentí la necesidad de reírme.

¿Bella? ¿Engañarme? Era imposible…¿Cierto?

-¿Perdón?

-Bella se acostó con el nuevo chico, Tom.

-…

Ella solo me miró.

-Yo estaba con Bella pero tuve que ir a hablar con Mike y cuando regrese donde la deje no estaba. La busqué por todos lados y

cuando no la encontré en la planta baja decidí buscar arriba y, y yo…Yo la encontré en mi cama con Tom.

Un calor empezó a subir por mis piernas y estaba seguro de que mis ojos se habían vuelto negros. Cómo se atrevía a decir tal blasfemia de MI Bella.

Se me ocurrió que talvez por esto estaba tan enojada Alice. Sentí la presencia de los demás detrás mío, sus pensamientos totalmente en blanco menos el de Alice

que se encontraba disparando groserías para todos lados.

Abrí mi boca para poner a Jessica en su lugar cuando una imagen inundo mi mente y fue todo lo que pude ver. Quemándome los ojos, el corazón y todo mí ser.

Esta imagen fue lo mas devastador que había visto en mi vida. El extraño calor desapareció por completo.

Bella se encontraba en la cama de Jessica, con los pantalones por las rodillas y Tom encima de ella. La boca de Bella estaba abierta, en lo que parecía placer.

Sentí como mi corazón se destrozaba y se perdía en la inmensidad de emociones que corrían por mi cuerpo.

No quería volver a ver eso. Sentí como un agujero se abría en mi pecho y me quemaba como si ácido hubiere sido vertido sobre mi piel.

La imagen se repetía una y otra vez en la cabeza de Jessica. Quería gritar de dolor y llorar.

Me aferre la cabeza con mis manos en dolor.

Ahí mismo decidí bloquear todas las mentes a mi alrededor. No quería volver a ver esa imagen. Nunca. Mas. Y si bloquear las mentes de los

demás por el resto de mi vida era lo que hacia falta, lo haría sin importar lo demás.

El dolor seguía pero ningún pensamiento llego a mí.

Aliviado de no ver más esa sucia imagen, suspiré.

Abrí mis ojos, los cuales no me había dado cuenta que había cerrado, y Jessica me miraba preocupada.

-Oye, Edward. ¿Estás Bien?

Sacudí mi cabeza y me aclare la garganta. Mi voz se quebró igualmente.

-Necesito… Necesito un tiempo a solas.

Arrepentimiento pobló sus ojos pero asintió de todos modos.

-Lo siento Edward, pensé que seria mejor si sabías esto.

-Eh, si, si. Adiós Jessica.

Me di vuelta y enfrenté a mi familia.

Sus rostros, los cuales estaban preocupados y un poco desconfiados, excepto Alice, cambiaron radicalmente al ver el mío.