Finalmente les traigo la parte que faltaba, el epílogo. Lamento la espera! Quisiera aprovechar para agradecerles nuevamente por todos sus reviews y sus comentarios, me motivaron a terminar de escribir este fic como no tienen una idea, muchísimas gracias por eso! Siento que debería poner otra cosa, pero creo que ya fue suficiente espera, así que mejor dejo que sigan leyendo, espero que les guste! ^^
Disclaimer: Hetalia no es mío y nunca lo será, ¿porqué siempre me hacen repetirlo? T.T
-Ya te dije que no me gusta que me llames así.
El sueco observó extrañado a su pareja, cayendo en cuenta después de lo que había enfadado a Tino. Lo había llamado Suomi sin querer.
-P'rdón-se disculpó bajando la mirada.
Sabía que al ojivioleta todavía le afectaba lo sucedido y que aunque no lo dijera en voz alta y se esforzara por ocultarlo lo mejor posible, temía que Berwald no se hubiera olvidado de su alter ego femenino y sólo lo estuviera usando como un tipo de reemplazo para compensar que Suomi no era real. Pero Tino no podría estar más equivocado. Era simplemente que el sueco lo llamaba así como si en realidad le estuviera diciendo "querido" o "cariño". No lo había dicho con mala intención.
-¿E'tonces c'mo q'eres que te ll'me?
-Sólo Tino está bien.
El de lentes pareció un poco decaído y el otro rubio pareció notarlo. Tres meses a su lado siendo él mismo le habían enseñado a entenderlo un poco mejor y a su peculiar forma de pensar. Seguramente pensaba que por ser pareja deberían de tener sobrenombres cariñosos o algo así. Suspiró resignado y en parte algo conmovido. Berwald era realmente tierno.
-Bueno, ¿qué sugieres?-intentó arreglar las cosas-Mientras no me digas "novia", "cielo"…o Suomi-pronunció lo último con dificultad-cualquier cosa estará bien.
Berwald lo miró ilusionado y pensó cuidadosamente su respuesta. Por su mente cruzó la palabra "esposa", pero sintió que se estaba precipitando un poco. Lo discutiría con Tino cuando su relación pasara del año.
-¿F'n?-dijo algo dudoso y el ojivioleta no supo a qué se refería-Por F'ndlandia, si'nifica lo m'smo que S'omi pero es d'ferente-agregó para explicarse mejor.
-Está bien-asintió luego de considerarlo unos minutos que al sueco le parecieron eternos-Pero si tú me llamas así, yo también quiero llamarte de otra forma…
Ante lo último, el más alto palideció. En su tiempo juntos había llegado a descubrir el gusto tan "original" que tenía su novio para los nombres y no sabía que esperar.
-Si yo soy Fin…entonces tú serás Su, por Suecia-acordó con una gran sonrisa, de esas que tanto le gustaban a Berwald-¿Te parece?
El de lentes asintió entusiasta ante la propuesta.
Aún guardaba en su memoria aquella noche cuando descubrió la verdad acerca de Suomi y Tino. En ese entonces se había sentido traicionado y herido.
"Dame tiempo" Fue su petición en ese momento. Necesitaba tiempo para meditarlo todo con cuidado. Tardó una semana y varias noches en vela para volver a presentarse ante el finlandés y decirle que quería conocerlo siendo él mismo, sin disfraces ni máscaras (ni vestidos).
Poco a poco, recobró la confianza en Tino y el sentimiento de incomodidad entre ambos desapareció. Le tomó al sueco casi un mes (todavía se reprendía haber tardado tanto) y varias noches de insomnio más, admitir que así como en su momento fue cautivado por la dulce sonrisa de Suomi, se sentía igual cuando el ojivioleta le dirigía el mismo gesto. Y también, el recordar la expresión triste del finlandés cuando le contó todo, le ocasionaba una fuerte opresión en el pecho y un nudo en la garganta. Pensó que se habría sentido igual de haberse tratado de algo completamente diferente dicho por Suomi. Porque a fin de cuentas, sus sentimientos no habían cambiado, aún le pertenecían a la misma persona.
Y es que si al principio se enamoró del finlandés en su versión femenina, y después fue cautivado por él al conocerlo y volverse amigos, era que simplemente estaba destinado a quererlo de cualquier forma, era inevitable. Pero el temor no sólo a lastimarse él, sino también a Tino, fue lo que le hizo esperar para decírselo.
Hasta que finalmente se armó de valor y lo citó en el parque que con tanta frecuencia visitaban, y además, le pidió que llevara el anillo que le dio aquella noche.
De sobra está decir lo nervioso que lucía el ojivioleta, y el de lentes también sufría una profunda ansiedad. Temía que en algún punto el otro pensara que si quería estar con él era para aferrarse a un espejismo.
De modo que, haciendo acopio de toda su expresividad, elocuencia y diplomacia, se las ingenió para abrir su corazón (de manera bastante torpe, pues olvidó el discurso que había preparado para la ocasión) y decirle:
"No olvidaré a Suomi y no cambiaría nada de lo que pasó, porque así fue como te conocí y como pude descubrir tu verdadero yo. Me gusta, todo tú me gustas. Amo a Tino Väinämöinen y de ninguna manera eso cambiará"
Tras lo cual le pidió el anillo y se lo puso. El ojivioleta finalmente comprendió el significado del "Dame tiempo" que le hubiera pedido Berwald: "Dame tiempo, quiero aceptarte y tal vez así pueda entregarte el anillo apropiadamente". Le tomó un poco, pero logró cumplirlo y ni Tino ni Berwald podrían estar más felices.
Pasaron su primera tarde como pareja sentados en una banca del parque, apoyados uno en el otro y tomados de la mano. Luego, en algún punto, Berwald cerró los ojos y cuando los abrió, notó que ya estaba anocheciendo. A su lado, Tino también se hallaba sumido en un profundo sueño. Era más que obvio que alguien además de él pasó varias noches presa de insomnio.
Sabía que para otros eso sería considerado como una muy aburrida primera cita. Pero tanto para el ojivioleta como para él, era un recuerdo muy valioso y al igual que ciertos eventos pasados por los que (y a pesar de los que) terminaron juntos, no lo cambiaría por nada.
Además del hecho que fueran pareja, muchas cosas habían pasado en ese tiempo.
Iván decidió tomar en cuenta la "gentil" recomendación de Suomi y comenzar a ser más amable con los demás. Específicamente, con un cierto estudiante chino a quien le contó la dramática historia de cómo terminó con el ojo morado por defender a una pobre e indefensa chica de un malvado e intimidante desconocido.
Y eso bastó para ganarse a Yao. Si bien hubo muchos que pusieron en duda la veracidad de ese relato, fue algo que nunca se pudo comprobar del todo. Porque ver al ruso con un ojo morado era algo increíble. Pero nadie se molestó en investigar al respecto.
Para desgracia de algunos y felicidad de otros, como por ejemplo el chico mencionado en el punto anterior, debido al trabajo de su padre, Natalia fue transferida a otra escuela en otra ciudad. Gracias a la distancia, le era imposible merodear por su antigua institución. Si bien cada cuando se encargaba de mandarle cartas a Iván para asegurarse que no la olvidara. E Iván optó por omitir mencionar el hecho de que se había cambiado de casa y por lo tanto esa ya no era su dirección y no las recibía.
Soren y Nils continuaban con su relación. Para sorpresa de muchos, era una bastante estable. Incluso llegaron a salir un par de veces en compañía de Berwald y Tino. Pero hablar de lo sucedido en aquellas citas dobles probablemente sería muy largo. Basta con saber que irremediablemente, sueco y danés terminaban peleando y sus respectivas parejas tenían que intervenir para separarlos (o en el caso de Nils, intervenir para noquear a Soren).
Feliks era otro de los que disfrutaba de la ausencia de Natalia. Y no era para menos, así tenía a Toris para él sólo. El polaco aún continuaba ensayando junto a Elizabetha, Lilly y MeiMei, la nueva integrante del equipo. Se podía decir que gozaban de bastante popularidad y muchos estaban seguros que ganarían el próximo festival de talentos. Y hablando de eso…
-¡Tino!
El aludido se giró al oír su nombre. Se encontraba a mitad de una agradable cita con Berwald. Ambos acababan de salir del café habitual cuando se toparon con Elizabetha y Feliks. Lilly y Meimei veían algo más atrás.
-Que…bueno que…te encontramos-expresó la húngara mientras intentaba recuperar el aliento.
-¿Sucede algo?-cuestionó el finlandés con cierta prudencia. No sabía porqué pero tenía un mal presentimiento. Berwald percibió el nerviosismo de su novio, porque tomó su mano, esperando que eso lo tranquilizara un poco.
-Tipo, queríamos pedirte un fa…
-¡No!-exclamó sin darle oportunidad a Feliks de que terminara de hablar y se ocultó detrás de su novio, como si eso pudiera hacerlo desaparecer-¡Sé lo que van a pedirme y la respuesta es no!
-Pero si no es nada malo-quiso excusarse Elizabetha, y tras ella Lilly y Meimei asintieron. Berwald las observaba confundido, para luego centrar su atención en el ojivioleta. Sentía que se perdió de algo importante.
-¿Creen que no se que ya comenzaron con los ensayos para el próximo festival?-reclamó apenas asomándose de su escondite. El sueco mientras tanto, pronunció un sencillo "ah" en señal de comprensión- Y sobre todo…¿creen que no se que alguien –todas las miradas se centraron un distraído Feliks- ha estado promocionando el grupo como un quinteto?
Eran matemáticas simples y un poco de lógica, al menos para Berwald: tres chicas más un polaco dan igual a cuatro. Pero un quinteto está formado por cinco personas, no cuatro. Considerando los eventos ocurridos anteriormente, era más que obvio en quién habían pensado para que fuera el quinto integrante. Y era más que obvio que el susodicho no estaba para nada contento.
-No lo haré y no pueden obligarme. No volveré a ponerme un vestido y salir así en público-negó enérgicamente el ojivioleta, y su novio le pasó un brazo por los hombros en señal de apoyo, aunque lo cierto es que en su mente aparecieron varias imágenes referentes al último comentario- ¿Ya olvidaron todo lo que pasó la última vez?
-Pero…al final todo salió bien, ¿no es así?-intervino tímidamente la pequeña Lilly y Tino pensó que la pequeña rubia había pasado demasiado tiempo con Elizabetha.
-Lilly tiene razón-habló Meimei con una gran sonrisa-Me contó toda la historia y quisiera aprovechar para darte las gracias por la gran ayuda que les diste mientras yo no estuve, y también decir que sería un honor compartir el escenario contigo.
-¡Tipo, como que tienes que decir que sí!-insistió Feliks con su mejor carita de cachorrito abandonado. Esa técnica nunca fallaba con Toris, suponía sería igual en esta ocasión, sobre todo porque el resto de las chicas lo imitaron.
-Yo…uh…e-es que…-el finlandés retrocedió un paso y miró rápidamente al sueco como buscando apoyo. Lástima que el de lentes estaba demasiado ocupado pensando en…quién sabe qué, pero tardaría un poco en volver a la realidad. Suspiró resignado, le quedaba una última alternativa y esperaba que funcionara- ¡Miren!-gritó señalando un punto tras ellos completamente horrorizado-¡Es Natalia y viene hacia acá!
Berwald salió de su ensoñación a tiempo para notar las expresiones preocupadas y confundidas de los demás al contemplar…bueno, él no veía nada fuera de lo común. Se disponía a preguntarle a Tino qué sucedía, cuando éste lo tomó de la mano y lo jaló para que lo siguiera, ambos corriendo a toda prisa y no se detuvieron hasta que el ojivioleta juzgó estaban lo suficientemente lejos.
-¿Puedes creerlo?-le preguntó una vez que su agitada respiración por la carrera se normalizó- ¡Quieren que lo haga de nuevo! En un escenario, en público…otra vez…¡Agh!-sacudió la cabeza con fuerza. El sueco le dirigió una mirada cargada de inquietud y le puso una mano en el hombro. Suspiró- No es que no quiera ayudar, si se tratara de otra cosa lo haría encantado, pero después de todo lo que pasó…
-A mí no me m'lesta-repuso de inmediato a su pareja-Yo ent'endo, porque son tus am'gos-se sonrojó un poco-Pr'metí que n'da h'ría camb'ar lo que s'ento por ti, así que en s'rio e'tá b'en.
Tino lo observó confundido por unos segundos antes de sonreírle. Berwald, siempre tan comprensivo y amable, y cálido y tierno en su manera tan única a pesar de su inexpresividad. Esas eran tan sólo unas de las razones por las que le gustaba tanto.
Volvió a suspirar. Tal vez estaba exagerando. No que pensara acceder a vestirse de chica de nuevo, pero las palabras de su novio le hicieron sentirse más tranquilo. En el muy hipotético caso que accediera a la petición de Elizabetha y el resto del grupo, esta vez sería mucho más cuidadoso. Además de el hecho de que ya no tenía que cuidarse de Natalia y que Iván estaba demasiado ocupado con…(su amigo, novio, nueva víctima, era difícil de describir) Yao como para prestarle atención. Y lo más importante, ya no tenía nada que ocultarle a Berwald. El mismo sueco le había asegurado al comienzo de su relación que estaba bien si quería seguir usando faldas o lo que fuera, para él siempre sería su querido Tino y siempre lo encontraría igual de lin…
-¿No dices eso solamente para verme en un vestido, verdad?
El sueco se sonrojó intensamente y desvió la mirada al saberse descubierto.
-¡Berwald!-exclamó el finlandés a la vez que lo golpeó en el brazo. No fue su intención usar tanta fuerza, por lo que al notar la mueca de dolor en su rostro, su enojo se enfrió un poco-Perdón, no quise lastimarte…¡Pe-pero pensé que eso ya había quedado claro! ¿O es que acaso quieres…?
A pesar de que no terminó la frase, el sueco sabía lo que intentó decir: "¿O es que acaso quieres ver otra vez a Suomi?". Claro que no quería eso, pero no sabía cómo se tomaría Tino lo que verdaderamente pensaba. Porque, ¿qué pensaría si le decía que le encantaba la forma en acentuaba su figura? ¿Qué le permitía admirar mejor su cintura, su cadera, sus piernas…? Además de lo ofendería (de eso estaba seguro), quedaría como un completo pervertido. Claro que no podría decírselo, pero tampoco podía dejar que se quedara con la idea equivocada.
-Me g'stas, en s'rio-sus ideas sobre el tipo de ropa con la que quisiera verlo vestido eran algo completamente aparte. Tomó su mano y lo vio directamente a los ojos para evidenciar que era sincero, a pesar que tenía la cara completamente roja-Porque…eres T'no y mi ún'co F'n.
Y continuaría repitiéndoselo hasta convencerlo de una vez por todas que era él a quien quería.
Contuvo la respiración mientras el ojivioleta lo observaba atento, evaluando si decía la verdad. Luego de unos angustiosos instantes finalmente se animó a sonreírle y lo abrazó.
-Está bien, Su. Te creo.
El sentimiento era mutuo. Ambos sabían lo importante que era confiar en el otro, especialmente considerando las circunstancias bajo las que se conocieron y posteriormente empezaron su relación. Tino se alegraba de no tener que guardar más secretos y Berwald pensaba aprovechar al máximo la nueva oportunidad que se les presentó para estar juntos.
-¿Qué dices si continuamos con nuestra cita?-preguntó el finlandés. Sabía que no tardarían en encontrarlos nuevamente y volverían a insistir para…mejor no pensar en eso. Debía enfocarse mejor en pasar un buen rato al lado de su novio.
El sueco asintió y tomó su mano. Era un sentimiento muy agradable. Habían pasado apenas tres meses, pero quería pensar que iban por buen camino y así seguirían por mucho tiempo más.
-¿Y…vas a act'ar en el f'stival?-quiso saber, esperando que pasara como un simple comentario casual y sin ponerse en evidencia.
Tino volvió a darle un "leve" gopecito.
Respuestas a sus reviews!
Espe Kuroba: Q bueno saber q me comprendes T.T Completamente de acuerdo contigo, sobre todo porq si intentas forzarla la muy maldita no coopera y sale contraproducente –lo aprendió a la mala- en fin v.v…Cuidado con el finlandés enojado! O algo así XD Espero q te guste el epílogo.
Mikaelaamaarhcp: Y creo q esto responde tu pregunta, ojalá que te haya gustado y muchas gracias por el review ^^
Sakura Hiwatari D: Me alegra q pienses eso, sobre todo porq al principio se suponía no iba a durar más allá de 4 o 5 capítulos…pero se me salió de las manos…como siempre …En fin, creo q ya no importa mucho. Muchas gracias por tu comprensión.
Laila.X. Carriedo: En serio? o.o Muchísimas gracias! Y bueno, podría aplicar el "las grandes mentes piensan igual"? Pues aquí está el epílogo, lamento la espera!
Eirin Stiva: Con énfasis especial en el fashion XDDDD que bueno q te gustara ^^
Hezziel Leiya: No, no podía dejarlo así…aunque admito que la idea resultó bastante tentadora…Whatever, la escuela es un asco! T.T –breve momento de desahogo- y he aquí el epílogo, lo prometido es deuda.
Vikusa-san: Jamás! Tenía que terminarlo así terminara en coma por darme de topes contra el teclado! …8D Bueno, es que necesitaba a Iván y a Natalia para meter drama, es q me encanta el drama XD
Setsuka Minami: Perdón perdón perdón! T.T no quería tardar tanto, pero es q…! T.T bueno, esto lo enmienda un poco, no? Y al final todo se arregló pese a la intromisión de Natalia XD Y esta vez no tardé tanto con el epílogo! O al menos eso creo…en fin, espero q te guste.
