Capítulo XI: Nuevas Amenazas


-"Son demasiado listos"-murmuró la joven viendo la esfera- "Los he subestimado, mi señor le pido que me de otra oportunidad"- reverenció

El hombre en el trono solamente la observó

-"Debido a que eres mi espía te perdonaré esta vez, pero será la última… debes debilitarlos no fortalecerlos"

-"De acuerdo"- la mujer desapareció

El hombre se quedó solo en la habitación mientras observaba las puertas del oscuro lugar

Esperar era muy aburrido

-"¿Estás seguro de querer darle otra oportunidad?"- preguntó una voz ajena

Una temible presencia invadió el lugar por completo haciendo que el hombre prestara más atención en lo que le rodeaba

Odiaba que esa persona hiciera eso, lo obligaba a prestarle más atención de lo que usualmente haría

-"¿Has venido a molestarme?"

-"En lo absoluto"- respondió con diversión- "Esperar sentado es muy aburrido, deberías ocupar ese tiempo para aterrorizar a los aldeanos"

-"Eso ya no es tan divertido"- murmuró apoyando su cabeza en su mano

Su interlocutor solamente permaneció unos segundos en silencio

-"¿Y quién ha dicho que es para divertirte?"- cuestionó con voz de burla- "Es para sembrar el temor en Cephiro, así el ambiente se tornará de un agradable oscuro para nuestro líder"

El hombre sonrió con burla ante lo dicho por su acompañante

-"¿Por qué no vas tú si tanto te importa teñir los cielos con oscuridad y ensombrecer la tierra?"

-"Mi trabajo es hacerlo cuando los aldeanos no estén asustados, sino aterrados, en ese momento se hará… sin embargo el tuyo es prepararlos para que el ambiente se torne más espeluznante"- hizo una pausa- "Cosa que no podrá pasar con esa mujer haciendo intentos"

El hombre apretó los dientes con fuerza, tenía razón, a ese paso no iban a lograr nada, esa mujer se estaba tardando demasiado en sembrar el temor

La mujer tampoco se había encargado de difundir el rumor acerca de los genios algo que en cuestión de 3 días fue disipado por su aparición

-"Isaac no subestimes la inteligencia de esos seres"- advirtió la figura encapuchada- "Tampoco subestimes su fuerza, podrían sorprenderte y será un punto en contra de nuestro lado"

El hombre de ojos oscuros solamente cerró su puño, su acompañante y maestro tenía toda la razón, el plan de traer a la oscuridad a Cephiro se estaba comprometiendo por esos retrasos

-"Es hora de que las águilas alimentadas con mi poder aparezcan y devasten todo"

Sacó una joya y esta se oscureció, luego unas enormes águilas negras hicieron acto de presencia

-"Vuelen criaturas… hagan que el temor invada este mundo"

Las criaturas se marcharon dejando a los presentes allí solo observando

-"Es hora de hacer acto de presencia"- rió de manera macabra


-"¡No es justo!"

La joven solo suspiró con pesadez, ya llevaba demasiado tiempo explicándole lo mismo a Mina, no importaba la paciencia que tuviera ya se le estaba agotando

-"Ya te lo he dicho, por ahora debes quedarte en el palacio, cuidando de los que están aquí, no puedes venir conmigo"

-"¿Por qué no?"

-"Debo ir con los genios por eso"

La chica estuvo a punto de marcharse pero una barrera interfirió en su caminar, era tan poderosa que el impacto hizo que saliera volando un árbol retuvo la caída

-"No es posible… ¡Mina trae aquí a Guru-Clef!"

La criatura se fue volando mientras la mujer solo observaba de manera horrorizada el campo de energía

Lentamente se acercó a él y lo tocó, palideció al instante cuando una corriente de energía recorrió dolorosamente su cuerpo haciendo que cayera al suelo sumamente adolorida

En ese momento escuchó pisadas apresuradas aproximarse hacia ella, observó que eran las mismas guerreras las que se acercaban

-"¡Jeanne!"- gritó Lucy socorriéndola

-"Vallan con los aldeanos… algo grande y oscuro se aproxima"

-"¡Windam!"

-"¡Ceres!

Las guerreras al llamar a sus genios se marcharon, Lucy encaminó a la princesa hacia el palacio se veía muy lastimada

En ese momento llegó Guru-Clef, el mago observó con horror en la distancia un campo de energía negro dispersarse y dejando salir muchas águilas negras

-"Esto es obra de la joya de Jewel"- murmuró sorprendido

-"Lucy ve con ellas te necesitan"- pidió la princesa mientras se incorporaba a duras penas

-"Pero…"

-"Ve con ellas"

No supo si era por su mirada decisiva y autoritaria o por el hecho de que la situación no era buena para sus amigas, la joven no le quedó más opción que asentir y salir corriendo del lugar

-"No se lo perdonaré"- apretó su puño con molestia hasta que sus uñas hicieron que su palma enrojeciera

¿Pero que importaba el pequeño dolor de su palma?

¿Qué le importaba si en ese momento se encontraba débil por el campo de energía con el cuál había chocado minutos atrás?

Haría que ese ser fuera quien fuera pagara por sembrar temor en su planeta

En ese momento su mano se dirigió hacia su arco el cuál se convirtió en una majestuosa espada

Su mirada se azulada, que se caracterizaba por ser gentil y cálida, se tornó fría y muy serena

Guru-Clef observó con sorpresa como la mujer observaba a las águilas aproximarse mientras que ella solamente solo los esperaba sin inmutarse de su postura

Guru-Clef escuchó el aleteo de unas alas a la distancia y luego un sonido de una ruptura

Observó cómo las 5 aves se alejaban y desaparecían dejando escapar un humo negro el cual el hechicero se encargó de desaparecer

-"Esto no me gusta"- murmuró el gran maestro con preocupación- "¡Las chicas! ¡Están en peligro!"


-"¡Es mejor salir ahora!"- gritó la casi histérica Caldina

Los presentes guardaron un profundo silencio intentando saber la razón de su inusual comportamiento

-"¡Las águilas de Jewel están atacando las aldeas y los aldeanos están aterrados!"

Ráfaga y Paris se levantaron en el acto y corrieron hacia la salida del enorme jardín

-"¡No se muevan!"- gritó Ascot

Los hombres pararon en seco y observaron al convocador de monstruos acercarse en dirección hacia la salida

-"¡¿Por qué nos detienes?!"- preguntó con frustración el esgrimista

Ascot sintió como una corriente eléctrica emanaba en el aire, sin punto fijo

¿Qué estaba sintiendo?

¿Acaso era magia?

¡Claro que lo era!

Él era el único que se encontraba en el palacio aparte de Latis capaz de sentir la magia, el resto eran seres muy buenos en las armas, pero no la poseían

Era normal que el esgrimista y su prometida lo estuvieran observando de manera confundida, mientras tanto por su parte el príncipe lanzó una pequeña piedra

Esta sin llegar a tocar el suelo se prendió en llamas

-"Si quieres ser cocinado vivo adelante"- murmuró Paris ante los ojos sorprendidos de Caldina y Ráfaga- "Bien hecho amigo"

-"Debemos encontrar la manera de hacer que quién quiera que sea el que está haciendo esto se detenga, alguien inocente puede salir lastimado"

-"Concuerdo contigo"- murmuró el futuro Rey- "Pero solo hay dos personas capaces de poder quitar esta magia… Guru-Clef y Lucy"

-"Guru-Clef está ocupado con Jeanne"- la voz de un recién llegado los hizo girar su vista en torno a donde provenía la voz- "Las águilas han aparecido nuevamente, me temo que él no podrá ayudar"

La figura felina de Mina se logró divisar salir de los enormes jardines del palacio con un semblante lleno de preocupación

¿Por qué se veía de esa manera si sabía que la princesa y el hechicero eran muy fuertes en batalla?

Un fuerte presentimiento invadió a Paris, algo malo le había ocurrido a su hermana, de eso estaba seguro

-"Hay que buscar a Lucy"


-"¡Remolino Azul!"- convocó con todas sus fuerzas

El ataque se dirigió rápidamente hacia el ave haciendo que cayera al suelo con velocidad, el impacto causó un enorme hoyo en el suelo

Marina agarró su espada y cortó las gemas que se encontraban en la frente del águila negra

En ese momento una gran cantidad de humo se dirigió a ella

El aire comenzó a hacerle falta, se sentía muy acalorada

¡No podía respirar!

-"¡Marina!"- gritó Anaís al darse cuenta

Marina cayó al suelo por la falta de aire

¿Qué era lo que estaba pasado?

¿Acaso el águila negra estaba causando esto?

Anaís intentó con sus fuerzas apartar el humo, pero sin importar nada no se quitaba

-"¡Guru-Clef ayúdame!"

-"¿Qué ocurre?"

El hombre agachó su cabeza un inmenso dolor lo invadía, luego una punzada en su pecho lo hizo erguirse de dolor

¿Qué rayos estaba pasando?

Algo andaba muy mal

-"¡Ayúdame Guru-Clef!"

-"¿Anaís? ¿Qué ocurre?"

-"¡Marina no puede respirar un humo negro acaba de entrar en su cuerpo!.. ¡Se está asfixiando!"

El hombre palideció en el acto

Rápidamente se quitó la pesada capa, sin quererlo la lanzó casi en la cara de la rubia y comenzó a correr con todo lo que sus pies le daban

En ese momento agradecía no tener esa vieja apariencia de niño que tuvo que tener al disminuir su poder a causa de su genio

¡No era momento de pensar en estupideces!

Debía llegar lo antes posible antes de que ese humo, que obviamente era un hechizo maligno matara a la dueña de Ceres

-"¡Usa el poder del viento para darle aire! ¡Voy en camino!"

En ese instante se pudo divisar varias águilas acercarse a dos figuras en la distancia, las cuales reconoció como Marina y Anaís

Antes de que pudiese darse cuenta tenía una espada en una de sus manos

Guru-Clef sintió esa vieja pertenencia que de indicaba que siguiera, sentía una corriente -no dolorosa- de electricidad

Reconoció como su vieja aliada comenzaba a brillar casi cegando a Anaís cuando observó con notable asombro la enorme e imponente espada

Una enorme espada que solo él podía cargar, su agarre era de un pulcro oro blanco con hermosa piedra azulada en la unión con la hoja casi transparente, era muy fina y pulcra, cuyo filo se pudo apreciar desde la lejana distancia de la joven guerrera del viento

Alzó el arma hasta quedar en una posición completamente vertical

-"¡Furia de Rayos!"

Una gran cantidad de rayos se desprendieron de la espada en dirección a las aves las cuales volvieron a soltar un humo negro al desaparecer, pero nuevamente el hechicero volvió a encargarse de desaparecerlo absorbiéndolo en su recién transformado báculo

Anaís ahora entendía de donde había salido esa espada

Era el mismo báculo del hechicero

Rápidamente corrió hacia Marina y le sostuvo la cabeza

¡La guerrera no estaba respirando!

Colocó su mano ligeramente separada de su pecho, esta comenzó a brillar haciendo que el humo saliera, luego de que sacó la mayoría comenzó a darle respiración boca a boca

En su interior sentía que había algo más que le estaba impidiendo respirar

Anaís solo podía observar como los desesperados intentos de Guru-Clef para poder hacerla respirar no daban resultados

Observó como el hombre aún intentando revivirla mientras ocultaba su miedo con sus intentos, la mujer de ojos verdes retuvo el aliento por unos instantes

¿Podría ser que él estuviera…?

Por su parte el hechicero solamente sentía el más profundo terror

Sólo podía pensar en lo que ocurriría sí no podía salvarla, su vida sin la de la dueña de Ceres... No podía permitirlo

Nunca se iba a perdonar sí algo malo le ocurría

Marina comenzó a toser escupiendo gran cantidad de agua negra que no supo cómo había terminado allí

-"Guru-Clef"- murmuró cuando sus ojos azules se abrieron- "Gracias"

Sin importa nada, ni quiénes estaban allí, el hechicero sólo atino a lanzar un sonoro suspiro, mientras que sus calidos brazos rodearon la delgada figura de Marina

Marina sólo retuvo su aliento su sorpresa al verlo de esa manera, casi intentando recuperar la calma que sabía que había perdido y lo podía probar por los notables e incontrolados latidos de su corazón

-"Estas a salvo"- pudo escuchar en un susurro

Marina solo pudo sonreír ligeramente, no tenía idea alguna de la razón por la cual el hombre actuaba de esa manera, pero muy en el fondo estaba feliz por ello

Sintió como algo en su interior aflorara, ella sabía que se trataba de ese viejo sentimiento que nunca se permitió olvidar

Aún sentía ese mismo amor que una vez en su adolescencia pudo apenas entender, seguía latente y más fuerte que antes

¿Era muy pronto para juzgarlo así?

No le interesaba en lo más mínimo si era muy pronto o no, habían pasado 5 largos años desde que ella había pensado en sus sentimientos hacia el hombre, sabía que por ellos nunca pudo enamorarse de alguien más en su mundo ni había dejado que alguien ocupara su corazón

-"¡Qué conmovedor!"- una voz ajena hizo que el gran maestro y la guerrera mágica del agua se separaran bruscamente- "Deberían preocuparse más por los que están en el palacio cuya vida peligra"

Esto hizo que se levantaran de golpe intentando buscar el lugar proveniente de la voz que les advertía el peligro con burla

Un brusco escalofrío invadió los cuerpos de los presentes, no era algo bueno y de eso no había duda alguna


-"¡Rayos rojos!"- convocó destruyendo finalmente el águila

Observó como los jardines eran invadidos por el humo que habían liberado las águilas que había destruido momentos atrás

Estos inevitablemente se prendieron fuego

El espadachín que en ese momento se encontraba a su lado intentó apagar el fuego que comenzaba a extenderse

-"¡Lucy ten cuidado!"- gritó mientras intentaba correr hacia ella pero el fuego le impidió el paso

Una columna se derribó a su lado y le hizo un roce que le arrancó algunas gotas de sangre, las cuales cayeron al suelo y la columna la atrapó

Su pierna quedó completamente atrapada entre la columna y el lastimoso camino de piedra, que tenía relieves y estos le provocaban un intenso dolor

Se mordió el labio inferior conteniendo el sonoro grito que iba a dejar salir

-"¡Lucy!"- escuchó el grito del pelinegro en la distancia

Pero pese a que quería ir o responder a su llamado… no podía

Si intentaba responder, el grito que estaba callando se escaparía de sus labios y eso preocuparía aún más a Latis

Sintió un intenso calor a su alrededor, entonces observó las llamas aproximarse a ella y a la salida de los jardines

-"¡Debo hacer algo antes de que alguien salga herido!"

Pero…

¿Qué podía hacer?

No podía siquiera levantarse, no podía moverse, las heridas le estaban causando un terrible dolor y ni siquiera podía conjurar

¡¿En qué demonios estaba pensando?!

En ese momento poco importaban sus heridas, importaba lo que podía pasar si el fuego se extendiera fuera del lugar

Como último pilar de Cephiro y como guerrera mágica debía impedirlo a como diera lugar, sin importar nada más

¡Mucha gente contaba con ella y con sus amigas!

-"¡Lucy!"- volvió a escuchar como la llamaban

Pero no pudo responderle, tal vez si lo hacía él no se iba a preocupar tanto por su situación

-"¡E-Estoy bien!"- respondió mientras intentaba evitar que el sonoro quejido escapara e hiciera que el hombre se preocupara

-"¡¿Te has hecho daño?!"

-"¡No es nada!"

Latis supo que le estaba mintiendo, su voz sonaba demasiado adolorida como para decir que sus heridas fueran las que fueran no eran nada

Sabía que algo muy malo le había sucedido, pues Lucy jamás decía cuando tenía heridas para evitar preocupar a la gente

-"Rayearth… necesito tu fuerza"

La joven sabiendo que su genio escucharía su ruego desesperado y adolorido, dejó de sentir ese calor que la estaba debilitando, en ese momento lo supo

Esas llamas habían sido causadas por una magia muy oscura

¿Era acaso que así se sentía el uso de magia oscura como si estuvieras derrotado, sin fuerzas y sin esperanzas?

No podía pensar en eso ahora, debía salir de esa difícil situación

Posó sus entumecidas manos que minutos antes las había cerrado fuertemente en puños en la columna, sabiendo de antemano que al empujarla le iba a doler pero debía intentar cualquier cosa para liberarse y poder apagar el fuego

Lucy empujó con todas sus fuerzas la columna intentado alejarla de su pierna notablemente hinchada y obviamente rota

La columna se movió permitiendo que la chica se pudiera levantar, sin apoyarse de su pierna derecha

Hizo un esfuerzo sobrehumano para poder encaminarse hacia el centro del jardín, llegando a fin a donde se encontraba su espada, la cual había salido volando cuando la columna le cayó encima

Levantó su espada mientras que una luz rojiza la envolvía, las llamas como si de destellos de luz roja se trataran se dirigían hacia la espada con velocidad, en poco tiempo no había señal alguna de que las llamas hubieran estado allí

En ese momento observó la mirada sorprendida de Latis dirigirse a ella, pero esta vista fue obstruida cuando el peso de su pierna casi sana que soportaba todo su peso, se debilitó y se desplomó en el suelo

El espadachín mágico corrió en dirección a ella y la tomó en brazos teniendo cuidado con sus piernas las cuales estaban muy heridas

-"¡Lucy!"- una voz en la distancia hizo que Latis se girara quedando frente a frente con la persona que la llamaba- "¡¿Qué rayos te pasó?!"

-"Las águilas atacaron y en la lucha me cayó un pilar encima"- respondió- "¿Qué ocurre Paris?"

-"Hay una energía muy poderosa que no permite que podamos salir, Ascot pudo sentir esa presencia y ese poder tiene que ver con el fuego"- suspiró- "Es mejor que no se acerquen, ambos tienen heridas… creo que debemos esperar a Guru-Clef…"

-"No hay tiempo de esperarlo, presiento que hoy ese cobarde mostrará su cara"- intervino una voz ajena

-"Qué confianza tienes Zafiro"- comentó sarcástico el príncipe

-"Cálmese ustedes dos"- intervino una voz femenina apareciendo repentinamente

El príncipe saltó ante la voz que había reconocido como la de su hermana, definitivamente le tendría que pedir algo a Geo y a Zaz para saber cuando su hermana haría sus repentinas apariciones

-"¿Qué haces con la capa de Guru-Clef?"- preguntó al darse cuenta de lo que traía en brazos y parte de sus hombros

-"Le surgió algo de suma importancia y me arrojó literalmente su capa en la cara"- suspiró- "Creo que tiene que ver con Marina"

-"¿Cómo lo sabes?"

-"Intuición"- respondió con tranquilidad- "Ahora debemos hacer que esa energía desaparezca antes de que alguien salga lastimado"

-"Hay que apresurarnos"- intervino Latis

Los jóvenes solo atinaron a correr en dirección a las afueras de uno de los jardines del enorme palacio, observando lo que más temían

Había varias águilas afuera esperando para atacar, pero los presentes estaban atrapados dentro del palacio, no podían poner ni un pie fuera

Pero la situación no terminaba allí, Lucy estaba muy herida y gimiendo por lo bajo por sus heridas, no solo ella estaba así

Caldina y Ráfaga también estaba allí con muchas heridas menores y Ascot apenas estaba consciente, es era el más grave de los presentes

La princesa observó a las aves y luego cerró los ojos

No había sonido alguno, ni siquiera el de la numerosa fauna del planeta o los aldeanos correr de un lado para otro, ni el de los niños riendo o jugando

Su cabeza giró en torno a un punto fijo

-"Sal cobarde"- murmuró mientras tomaba su arma

-"Parece que la princesita se ha dado cuenta de mi presencia"- la voz de un hombre resonó por el lugar

-"No te conviene hacerme esperar, ya estoy bastante molesta… o sales ahora mismo o te sacaré yo misma"

La joven rubia al no recibir respuesta alguna clavó con fuerza su espada en el suelo, se sujetó de ella con ambas manos

-"Fuerza de la tierra, muestra tu furia y firmeza, yo te llamo ira del cielo, ven y manifiéstate"- en ese momento el suelo comenzó a temblar, luego una corriente de electricidad solamente lo recorría, su mano tocó el suelo- "¡Muéstrate!"

La tierra comenzó a temblar con mucha fuerza y la corriente de electricidad podía verse chocar contra las llamas que el hechizo sobre la tierra provocaba

Una sombría figura salió de un árbol esquivando los rayos que se dirigían hacia el árbol, eso lo obligó finalmente a salir, luego una figura femenina apareció a su lado

-"Tú has sido el cobarde que ha hecho todo esto ¿cierto?"

El hombre sonrió quitándose la capa mostrando sus ojos oscuros y cabello castaño

-"¡Oh! Su alteza, siempre tan alerta y astuta"- rió de manera macabra

La princesa tomó su espada y la dirigió hacia él, su mirada era muy seria, sus ojos azules eran tan fríos y cortantes, que les inspiraba un temor muy grande a los más valientes, incluyendo a los que habían osado intentar destruir Cephiro

-"Jeanne no hagas ninguna locura"- advirtió Paris conociendo el temperamento de su hermana cuando alguien la enfadaba- "Tu poder…"

-"¡Olvida de una vez mi poder!"- alzó la voz aún sin desviar su mirada de sus enemigos- "¡No creo en tener que proteger a alguien que posea gran poder! Creo en proteger a los inocentes y sin importar si me arrancan miembro por miembro dejaré de luchar… ¿Ha quedado claro?"

-"Jeanne"

-"La sangre real no significa ser protegido, sino proteger"- murmuró- "Nacimos con una gran responsabilidad y debemos afrontarla, no ver como el mundo es despedazado mientras estás lleno de lujo mirando la devastación"

-"¡Qué niña más ingenua y ridícula!"- exclamó la mujer mientras atacaba- "¿Realmente piensas luchar con esa gran herida en tu hombro?"

Los presentes la observaron, en ese momento ella solo sonrió con gracia y se quitó su capa lanzándola al suelo, dejando ver una gran mancha de sangre

-"¿De verdad piensas que soy una princesa común que por romperse una uña dejará de pelear y hará un berrinche?"- se burló- "Aunque me arranquen miembro por miembro no me detendré"- repitió

En ese momento la mujer atacó con una gran lanza negra que llevaba consigo, la princesa interceptó el ataque con su espada

Mientras eso ocurría el hombre sonriente comenzó a atacar con magia negra una de ellas le dio a Paris en la pierna

-"¡Paris!"- gritó la princesa observando a su hermano agarrarse su ensangrentada pierna con mucho dolor

-"¡E-Estoy bien!"

El suelo comenzó a romperse en pedazos, las esferas negras seguían a los demás

Latis fue obligado a dejar a una Lucy muy mal herida en un sitio que consideró seguro al menos por el momento, debía alejarla de todo lo que pudiera causarle más daño de lo que ya le habían hecho

-"¡Resplandor!"

El ataque se dirigió a la mujer que luchaba contra la princesa, este la golpeó con mucha fuerza alejándola de la hermana menor de Esmeralda

-"Te debo una"- murmuró a lo que asintió

-"Atacar a una mujer así es hacer trampa"- se burló el hombre sacando una joya negra- "Salgan criaturas"

La joya negra comenzó a brillar haciendo que muchas águilas negras aparecieran en cuestión de segundos

Las águilas comenzaron a volar hacia el cielo desapareciendo de la vista de todos, una técnica que Lucy bien conocía

Había mucho silencio

No se escuchaban los animales en la distancia, ni el aleteo de las alas de lo que se suponía eran las aves

Sin aviso alguno, 5 águilas se dejaron caer al suelo enterrando su pico en la dura tierra, algo que a duras penas pudieron evitar ese ataque, casi ilesos

Antes de que siquiera pudieran reaccionar las aves se fueron volando nuevamente hacia el cielo y cayeron 10 más

A duras penas el grupo pudo evitar que salieran gravemente lastimados, pero algunos no tuvieron tanta suerte

La princesa aún con las gotas de sangre cayendo sobre el duro suelo se incorporó con mucha dificultad luego de haber sido lanzada bruscamente contra el suelo, el príncipe corrió hacia ella intentando socorrerla pero la mujer que ayudaba a Isaac se interpuso en su camino y comenzó a atacarlo

-"¡Jeanne!"- gritó Lucy horrorizada al ver la cantidad de sangre que había en el suelo, quería levantarse y ayudarla pero no podía

Observó como una criatura parecida a un pegaso blanco con un zafiro en su frente se acercaba y la ayudaba a levantarse, en ese momento su mirada se posó en el castaño que por el esfuerzo había caído al suelo igualmente herido

Quedó sorprendida cuando volvió a mirar a la princesa y esta vez no estaba con la criatura, la cual había mandado a auxiliar al convocador de monstruos, estaba parada, completamente erguida

-"Esto te va a costar caro"- musitó mientras estiraba su mano

La gigantesca espada voló con velocidad hacia su mano y rápidamente se convirtió en un gran báculo

Con las águilas aún atacando y el espejo de Lucy aún reaccionando advirtiendo los ataques, la mujer se dispuso a atacar pero se tuvo que detener al sentir una muy poderosa presencia y una corriente de aire sostuvo el báculo

Esto la enfureció más aún

-"No te atrevas a usar ese báculo"- advirtió una voz masculina la cual reconocía a la perfección

La delgada e imponente figura del Gran Maestro de Cephiro se divisó en el horizonte, aún sin su capa o túnica, lucía sencillamente una camisa y un pantalón negro, pero lo impresionante era que el hombre tenía en sus brazos a una joven de cabello azulado y a su derecha a la dueña del corazón del príncipe

Guru-Clef en su vida había lucido tan adulto y masculino como en ese instante

La princesa cerró los ojos sintiendo la presencia de un objeto muy conocido, pero que contenía los mismos poderes del gran mago, sabía que ésta objeto en particular había cambiado por completo

-"Has despertado nuevamente tu fuerza… pero no hay necesidad de que expongas tu cuerpo ahora"- murmuró dejando a Marina al lado de Lucy

-"¡Marina!"- exclamó al verla débil a su lado casi incapaz de levantarse

-"¿Qué rayos pasa aquí?"- preguntó una Caldina muy confundida

Todos entendieron que entre tantos sucesos Caldina se había perdido por completo al ver como Guru-Clef en vez de cargar su báculo, tenía una espada muy grande en su cintura

¡¿Una espada?!

La sorpresa de ver al gran mago portando un arma por primera vez, era increíble, algo que los guardianes del palacio y miembros de la corte real no podían creer

Guru-Clef se posó al lado de la princesa y levantó su espada, pero algo interrumpió su conjuro

-"Van a pagar, el hecho de haber herido a mi hermano… van a pagar caro el obligar a Guru-Clef a volver a portar un arma"- apretó su puño con fuerza

El mencionado solamente cerró los ojos, esa chica era definitivamente muy apegada a su hermano y a él, de alguna manera era algo que lo conmovía pero, en el fondo sabía que ese profundo amor de la princesa hacia todo ser vivo, en especial a sus amigos iba a ser lo que al final acabara con su vida

-"¡Rayos Celestiales!"

Una luz cegadora y muy pura emanó de la imponente y pesada espada del hechicero, dirigiéndose hacia el cielo, en cuestión de segundos el humo negro que soltaban las águilas negras a ser destruidas comenzó a descender

Pero un poderoso, cálido y gentil brillo envolvió el humo y lo hizo desaparecer fácilmente

Todos observaron con impresión al gran maestro, nunca se imaginaron que poseyera tanto poder como en ese momento

Era obvio que por ser el Gran Maestro de Cephiro tuviera ese poder tan grande, pero nunca que los presentes recordaran había demostrado de lo que era capaz

En ese momento se habían dado cuenta que Guru-Clef había estado conteniéndolo todo ese tiempo

O a penas lo recuperaba- ellos no tienen idea del 7 genio- esa fuerza que se presumía que tenía

-"Así que finalmente lo hemos encontrado"- murmuró Isaac

La princesa al escuchar esto se puso en guardia, adelantándose amenazadoramente, mientras colocaba su mano en su aún sangrante herida

-"¿Qué estás haciendo?"- preguntó la mujer

-"La razón por la cual no puedo usar mi poder es porque si lo deseo puede ser una bomba muy letal... con solo una gota de mi sangre"- la mujer se alejó entendiendo al instante, mientras que Isaac solamente abría los ojos con sorpresa- "Me pregunto... ¿Qué pasará si más de una gota toca a una persona?"

-"¿Es una amenaza?"

-"Una promesa... acércate y te arrepentirás"- su mirada estaba fija en ellos- "Si vuelves a intentat siquiera de acercarte o llevarte a alguno... no me dentendré hasta hacerte sentir el miedo"

-"Quiero verlo"- sus miradas se tornaron desafiantes- "Justo el día en el que despierte el señor de la oscuridad"

En ese instante un rayo de luz apareció impactando contra los enemigos derribándolos por completo

Los presentes con sorpresa voltearon a ver hacia los lados notando una figura ajena, una mujer de cabello largo vestida con trajes chinos

"Tú eres…"- murmuró la dueña de Windam con sorpresa

-"Es mejor que te largues de una vez"- murmuró en tono amenazador- "O verás que ni polvo quedará de ti"

-"¡Aska de Fahren!"

Los dos fueron envueltos por un aura negra y desaparecieron sin emitir otro sonido

La rubia separó su mano ensangrentada de su enorme y sumamente dolorosa herida

Observó con mucha tristeza esa cicatriz que se había abierto a causa de ese campo... ese doloroso recuerdo se le vino a la memoria, obligándola a cerrar los ojos

Odiaba recordarlo

Una luz emanó de su mano y se dirigió hacia su herida haciéndo que se una venda apareciera

Guru-Clef notó con asombro el gesto de la princesa, en ese momento pudo saber que la mujer escondía un doloroso secreto

La criatura que antes había intentado ayudarla, la mujer solo sonrió al ver a la hermosa criatura

-"He observado una gran tristeza manando de ti"- una voz muy preocupada resonó en su mente, sabiendo de quién se trataba

Eso la había sorprendido

Nunca se imaginó que esa persona en tan poco tiempo pudo ser capaz de hablarle mentalmente a la joven y menos sabiendo lo débil que se hallaba por haber convocado tantos monstruos todo el día

-"Has de entender que crecer solo no es fácil... pero... ¿sabes? Con ello la felicidad de tener a un gran amigo me hace seguir adelante"

-"Espero que se trate de mí"

-"¿Estarías celoso de ser lo contrario?"- escuchó una carcajada por su parte

-"Puede ser"

-"Gracias por tu ayuda Ascot"

La chica se desvaneció en ese momento, su debilidad hizo acto de presencia y cayó al suelo sumamente cansada y sin fuerzas


"Es la primera vez que tengo este sentimiento"

Se acomodó en su cama en un intento por conciliar el sueño que no venía a él, tal vez debía tomarse una poción para dormir

Pero si se la tomaba no iba a poder estar alerta

De todas formas aunque se la tomara no iba a poder dormir tranquilo debido al miedo que sentía en lo profundo de su alma

¿Miedo?

¿Miedo a qué?

Oboeteiru
Hi no hikari de
Kotori no you ni mezameta hi wo
Mirai nante atarimae ni
Kuru mono dato omotte ita

Por primera vez en su vida sentía como si lo más importante para él iba a perderse y de alguna manera iba a pasar

La única persona que había amado durante toda su larga vida había estado a punto de morir

De todas formas no iba a poder consiliar el sueño, el simple hecho de que le haya ocurrido algo a la dueña de Ceres y que por ello casi moría... era algo que no se podía perdonar

Simplemente no podía

Marina había estado al borde de la muerte y todo había sido culpa suya por no tomar las medidas necesarias para que las guerreras estuviesen suficientemente protegidas

¿Cómo hubiera reaccionado si la hubiese perdido?

¿Qué iba a ser de su vida sin la presencia de Marina en ella?

Había vivido un auténtico infierno esos 5 largos años, en completa soledad... solo él y sus antigüos y gruesos libros de magia

Pero los libros no hablaban

Suki na hito to zutto
Issho ni itai
Sonna tanjun na yume wo
Kanaerarezu ni
Bokura wa koko de
Hanarete
Shimau no

Ni siquiera se había preocupado en ver la situación de la princesa de tristes ojos azulados, la cual por el simple hecho de chocar contra una barrera se le había abierto una gran herida en el pecho

Dos personas inocentes expuestas un grave peligro a causa suya

"Es la primera vez que siento tanto miedo y tanta angustia"

"¿Será acaso que el profundo amor que sentía por Marina ha regresado con su sola presencia?"

"No en realidad nunca se fue, 5 años apartándome del mundo, siempre encerrado en la biblioteca del palacio, solo por el hecho de que no quería aceptar que por primera vez en toda mi vida me había enamorado de alguien, aún más doloroso es que esa persona vive en otro mundo"

Por un instante el recuerdo de la guerrera marchándose a su hogar le vino a la memoria, sintiendo una dolorosa punzada en su pecho, ese recuerdo siempre lo entristecía, le dolía

¿Qué es lo que realmente le causaba tanto dolor?

La respuesta era muy simple… su partida

Odiaba pensar en el hecho de que la joven de cabellos azules y mirada cálida iba a irse, dejándolo en su propio mundo con la tristeza y la soledad que secretamente su alma había embargado tanto tiempo

¿Y quién no se sentiría triste y solitario con la larga vida que había tenido?

Había visto a mucha gente morir, ser herida, sufriendo y nunca había logrado apaciguar tanto dolor, nunca había logrado amar a alguien como en ese instante, y el solo hecho de saber que la perdería… se le rompía el corazón

Hayaku ichiban taisetsu na hito no
Tokoro e kono mama kimi wo
Hontou ni ushinau
Sono mae ni
Kotae wa tokku ni kimatteru
Omoi wo
Katachi ni kaerun da

Ese noble, generoso y gentil corazón que se caracterizaba por tener

Un corazón que pese a las apariencias de Mago Supremo y Gran Maestro, nunca fue de piedra; él también sufría, él también era un ser humano que debía expresarse alguna vez

Pero no podía

Su debilidad crearía el miedo, obedecer era la única libertad que tenía

¿Obedecer qué?

Las crueles reglas que tenía el hermoso planeta, una de ellas y la principal… No DEBÍA enamorarse

"Enamorarme significa la muerte, esa era la cruel realidad que nos persigue a las máximas autoridades de este planeta"

"Pero eso fue hasta que Lucy, anuló el sistema del pilar"

"Estaba tan feliz de que ahora podía confesarle a Marina mis sentimientos, pero ya era hora de que se marchara y nunca le dije"

"Hoy sentí lo que es el miedo, el miedo de que podía llegar a perderla, de que me odiara por involucrarla en otra guerra por un planeta del que nuevamente se irá"

"No importa cuanto la ame... ella regresará a su mundo y se olvidará de mí"

"Ella jamás se quedaría aquí... conmigo, no la culparía por no hacerlo, su familia y amigos están allá, su felicidad no se encuentra aquí"

Soba ni ite mo kizukenakute
Ima ni natte wakatta koto
Moshikashitara ano koro yori
Boku wa kimi no chikaku ni iru

"Nunca le pediría que a Marina que lo abandonara todo solo para que estuviese a mi lado"

Se sintió egoísta de solo pensarlo

¡De ninguna manera lo haría!

La guerrera no se merecía esa clase de vida, arriesgándolo todo por un planeta que ni siquiera la había visto nacer

Simplemente no se lo merecía

Chikara makase ni tada
Dakishimetatte
Mamoru koto wa dekinakute
Boku wa daiji na mono wo ikutsumo
Kowashite
Kita kedo

El recuerdo de la muchacha exigiendo aire y retorciéndose en el suelo vino a su mente provocádole un agresivo escalosfrío

Si eso había pasado con un monstruo en ese momento... ¿Qué pasaría después?

¿Qué pasaría si la atacaba un monstruo más fuerte?

¡No podría soportarlo!

"Al fin y al cabo solo soy un hombre solitario"

"No puedo amar a nadie, no puedo estar con alguien, solo puedo velar por Cephiro"

"No debo hacerlo"

Hashire ima jiyuu ni naru boku no ishiki
Todoke genshoku no hane ni notte
Maiagare kitto maniau
Saihate no mukou de
Kanarazu aerun da

Guru-Clef cerró los ojos con tristeza, era doloroso pero debía hacer lo posible para dedicarse a su deber

Siempre había entendido lo doloroso que era sentirse de esa manera pero nunca se imaginó que vivir eso en carne propia era mucho peor de lo que se hubiera imaginado

Ahora entendía mejor la razón por la cual Esmeralda lloraba tanto cuando pensaba que estaba sola

Era mucho más duro de lo que pensaba

"Pero aún así no me arrepiento"

"No me arrepiento de haber amado a una persona, ni me da miedo admitirlo"

"Ahora mi lugar no solo es velar por la paz de Cephiro, también velaré por la felicidad de Marina"

Hayaku ichiban taisetsu na hito no
Tokoro e kono mama kimi wo hontou ni ushinau
Sono mae ni kotae wa zutto kimatteta
Bokutachi wa shitteita
Omoi wo katachi ni kaerun da
Bokura wa sore wo mirai to yobun da

"Seré feliz si ella lo es"

Con ese pensamiento en la mente el sueño logró finalmente alcanzarlo y quedó profundamente dormido

CONTINUARÁ


Notas de Autora: Hola ¿cómo han estado todos?

De antemano les agradezco los reviews y les agradezco que hayan seguido leyendo la historia

Tardé muy poco en terminarla, solo que tuve problemas con la canción, no podía hallar la más adecuada para poder expresar bien ese momento de miedo que tuvo Guru-Clef

¿Qué les puedo decir?

Afortunadamente la inspiración atacó y bueno, ya que hoy actualicé les confieso que la canción fue literalmente puesta al último minuto, se llama Sonic Boom de Maaya Sakamoto… para los que lo notaron:

¡Así es, es el mismo opening de Tsubasa Shunraiki, de Tsubasa Reservoir Chronicles! ¡Otra de las mejores obras de CLAMP!

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Avances:

Las guerreras faltantes reciben un extraño y sorpresivo presente del oráculo de Cephiro, todo mientras que la princesa lucha por recuperarse mientras que a su lado está su mejor amigo

Guru-Clef entabla una conversación con Aska para saber las razones que la trajo sorpresivamente a Cephiro

Mientras que el enemigo se deshace de una carga que para él es una molestia

Mitsuko cuenta la historia de las poderosas reliquias y sus guardianes, sobre todo la naturaleza de la poderosa sangre del hechicero y la princesa

Capítulo XII: La Historia de las reliquias