Por la mañana: En la práctica. Pt. 3

- Suficiente - siseó Yuri Plisetsky, - los golpearé.

- Yuri, ¡espera! - Mila rodeó los hombros del rubio con sus brazos, apresándolo.

- ¡Suéltame, vieja! - se removió. - ¡Que me sueltes!

- ¡Solo espera un momento! - los ojos azules de la pelirroja no estaban tratando de encontrar los verde jade del menor, no, para nada.

- ¿Pero que...? - el menor se erizó, - ¿¡por qué te sangra la nariz, vieja?!

- ¿Lo hace...? - ella estaba demasiado ocupada observando al peliplata penta campeón abrazando por detrás a un colorado pelinegro medallista de plata como para preocuparse por eso.

- ¡Vieja!