CAPITULO 12: EL LAGO.
HERMIONE POV.
-Si no me dicen quien inicio esto, suspenderé el campamento.- dijo el profesor Banner.
-Yo.- dije saliendo de debajo de la mesa. Me miro con los ojos entrecerrados.
-Y yo.- dijo Draco, saliendo también de debajo de la mesa.
-Síganme.- dijo el maestro, a pesar de todo solté una risita. Draco sonrió y rodó sus ojos grises. Me tomo la mano... ¡enfrente de todos! Me sonroje mucho y el soltó una risita.
-¡No! Miente profesor. Solo fue Granger la que inicio esto.- dijo Pansy echando humo por las orejas.
-¿Es cierto eso?- pregunto el maestro.
-No, señor. Yo le arroje puré de papa a Hermione. Los dos somos culpables.- dijo Draco. Él se estaba echando la culpa por mí...
-Ok, síganme.- los dos lo seguimos y durante el camino me iba riendo.
-¿Qué sucede?- me susurro Draco.
–Nada.- articule con mis labios. Él sonrió.
-Ok. Como castigo, los pondré a limpiar la cafetería juntos y luego recogerán la basura que esta tirada por ahí.- dijo yo asentí mi cabeza al igual que Draco. – Esperen a que todo salgan de la cafetería para empezar.- dijo y salió de nuestra vista. Me empecé a reír como loca.
-Cálmate.- dijo Draco con una sonrisa.
-No... No... Puedo.- dije mientras caía al suelo.
-Camina, ya salieron todos.- dijo, pero yo todavía no me calmaba.
-Rápido, Hermione.- dijo con una risita. Al ver que yo no paraba, me tomo y me echo sobre su hombro llevándome hacia la cafetería. Eso solo causó que riera más y más. Llegamos a la cafetería y me sentó en una banca mientras me calmaba.
-Ya, Hermione.- dijo soltando una risita. Asentí mientras tomaba aire.
-Iré a conseguir mopas, escobas y trapos para limpiar, ¿ok?- dijo él y yo asentí. Salió de mi vista y regreso con todo lo que necesitaríamos.
-Mírate, eres un desastre.- dije mirándolo de pies a cabeza.
-Tu no estas mejor, eh.- dije mirándome también. Sonreí.
-Dame eso.- le dije arrebatándole la mopa de las manos. Él sonrió abiertamente. Empecé a trapear y el a limpiar las mesas.
-Creo que esto es tuyo.- dijo tirándome un poco de espagueti. Yo me reí.
-No empieces, Malfoy.-Le dije mientras reía. Él me sonrió con mi sonrisa favorita. Al cabo de media hora, terminamos de limpiar la cocina.
-Costo un poquis, pero terminamos.- le dije mientras me sentaba y miraba el lugar.
-Si.- dijo él.
-Ahora tenemos que limpiar afuera.- dije con una mueca.
-Vamos.- dijo. Salimos ye empezamos a limpiar todo el lugar. Llenamos dos bolsas de basura.
-Iu, necesito un baño.- dije con asco.
-Yo también.- dijo él y me miro malvadamente.
-¿Qué?- le pregunte.
-¿Necesitas en baño?- me dijo yo asentí cautelosa. Él sonrió y soltó las bolsas, me tomo acunada entras sus brazos. Me empecé a sonrojar.
-¿Qué haces?- le pregunte.
-Te ayudo a darte un baño.- dijo... ¿qué?
-¿Qué?- le pregunte y vi donde nos dirigíamos.
-A no. No, no y no.- dije mientras miraba el lago acercarse más y más.
-¿Por qué no?- pregunto Draco. Me empecé a reír mientras luchaba. Caminó hasta el muelle del lago.
-¿Lista para tu baño?- me pregunto.
-¡No! ¡Draco!- grite pero ya era demasiado tarde. Ya había caído al agua y mis pies no tocaban el suelo. Sentía que me iba a ahogar hasta que sentí a Draco al lado mío. Me agarre fuertemente de su cuello mientras flotábamos.
Él se estaba riendo de mí.
-¡No es gracioso! ¡No sé nadar!- le dije entre risas. El río conmigo.
-Y si no es gracioso, ¿por qué te ríes?- me pregunto. Hizo que riera más.
-¡Por que sí!- le dije.
-¿Quieres que te enseñe a nadar?- me pregunto. Yo moví mi cabeza de lado a lado.
-No.- le dije y él se río.
-Hermione, estira las piernas. No es tan hondo...- dijo. Hice lo que me pido pero los pies no llegaban al suelo.
-No es cierto, mis pies no tocan el suelo.- dije tomándolo más fuerte para que no me soltara. Él se rio.
-Hermione, si me sigues apretando así, me vas a asfixiar.- dijo mientras reía. Yo reí con él.
-Sí, ok. Pero no me sueltes.- le dije soltándolo un poco más.
-Gracias.- dijo mirándome a los ojos. Ver sus ojos me hizo darme cuenta en la posición en que estábamos. Yo tenía enredados los brazos alrededor de su cuello y él tenía sus manos en mi cintura. Me empecé a sonrojar.
-¿Qué sucede?- dijo Draco, mirándome a los ojos.
-N-nada.- dije. Él se burló de mí.
-¿Por qué siempre te ríes de mi cuando me sonrojo?- le dije el miro con ojos tiernos.
-Porque nunca me dices la razón.-dijo el, poniendo su frente contra la mía. Solté una risita.
-Y eso es... ¿malo?- le dije. Él se limitó a mirarme.
-No... Pero es frustrante no saber lo que piensas...- me dijo mientras miraba mis ojos.
-Está haciendo frio aquí no crees.- le dije, alzando mis ojos para ver los suyos ya que nuestra frentes seguían unidas.
-Sip. Creo que podemos pescar un resfriado.- dijo. Yo sonreí. El me miro a los ojos y sonrió y luego mis labios. Sentí, otra vez, la sangre fluir a mi rostro. El soltó una risita mientras se acercaba más a mis labios. Esta vez estábamos solos, sin que nadie nos molestara. Nuestras narices se rozaron y solté una risita y el soltó otra, sus labios estaban a 2 milímetros de los míos, incluso se rozaron... hasta que nos interrumpieron... de nuevo.
-¡Malfoy, Granger, salgan de ahí ahora mismo y vallan a sus respectivas cabañas, se resfriaran!-dijo el maestro Moi. Baje la mirada irritada y Draco apoyó su mentón en mi coronilla... ¡cuántas veces van a interrumpirnos! ¡Por Dios! Sabía que si el maestro nos miraba así, iba a pensar que Draco y yo... la verdad no me importa.
-Rápido.- dijo él. Draco tenía los labios presionados uno con el otro, haciendo una delgada línea. Me ayudo a salir y estábamos empapados. Caminamos hasta las cabañas. Cuando llegamos voltee a ver atrás y el maestro ya se había ido.
-Buenas noches, Hermione.- dijo Draco. Le sonreí y él se acercó y me dio un beso en la mejilla haciendo que me sonrojara otra vez. Él sonrió y camino hasta su cabaña. No se él pero yo me voy a duchar. Entra a la habitación y busque mi ropa. Cuando termine me puse de pie y vi una muy sonriente Fleur mirándome.
-¿Qué haces? Me asustaste...- le dije. Ella se levantó todavía con la sonrisa en su rostro.
-No nada, pasando rato... entonces... ¿cómo te fue? ¿Por qué estas mojada? ¿Qué hiciste?- me bombardeó Fleur con sus preguntas. Seguro vio algo...
-Nada.- le dije.
-Mañana me lo dirás.- dijo amenazante. Asentí mi cabeza. A veces Fleur me asusta. Entre al baño y me duche. Me cepillé los dientes y me cambié. Definitivamente esta había sido un grandioso día. Me fui a acostar y Fleur todavía seguía con la sonrisa en su rostro.
-Buenas noches, Fleur.- le dije. Ella sonrió.
-Buenas noches, Mione.- dijo y apago la luz. Me dormí en un instante.
¡Gracias por leer!
Pues… ya saben…
5 reviews = actualización INMEDIATA!
