Wolas!

Con todo esto de los exámenes me pasan las semanas volando y ya no sé cuando toca actualizar y cuando no.

Lamento el retraso

Comentarios, como siempre, a bajo.



La morena cabellera de Arashi entró como alma que lleva al diablo en el Gran Comedor parándose justo delante de su grupo de amigas.

- ¿Cuándo pensabas decírmelo? – gritó haciendo que medio Gran Comedor se girará hacia ella

- ¿Perdón? – preguntó Nikki parpadeando repetidamente

- Tú no Nikki, la otra pelirroja – Lily que había echo como si eso no fuera consigo continuaba hablando animadamente con Sirius - ¡Lily! – gritó Arashi exasperada

- ¿Qué te pasa?

- ¡¿Cuándo pensabas decírmelo?!

- Cuando te viera – Arashi levantó su ceja izquierda en señal de no creerla – Vale, lo siento, debería habértelo dicho pero te has enterado solo tres horas más tarde que…

- ¡Que todo Hogwarts! ¡Y soy tu amiga!

- Ya, pero nosotras tenemos reunión está noche y Hogwarts no la tiene – sonrió la pelirroja de Gryffindor

- OH – Arashi creyó que eso era mejor y decidió sentarse - ¿Y dónde está James?

- Diciéndoselo a las pocas personas que no se han enterado – sonrió Sirius al recordar como su amigo casi había ido a poner un anuncio al Diario del Profeta

- Es decir a los elfos domésticos – aclaró Prue a la explicación de Sirius

- Que él, James Potter, está saliendo con Lily, Lily Evans – dijeron a la vez Remus, Sirius, Nikki y Prue quienes habían visto como James repetía veinte veces esa frase

- Aunque, técnicamente, no estamos saliendo – un silencio sepulcral se hizo en el círculo de amigos – Nos hemos besado pero ni él ni yo hemos acordado los términos de la relación

- No se lo digas a James – dijo Prue con voz desesperada. Todos asintieron con la cabeza viendo avecinarse la Tercera Guerra Mundial si alguien decía nada – No se lo diremos

- ¿El qué no tenéis que decirme? – la voz de James hizo que a todos les pasara un escalofrío por la columna vertebral

- Que no estamos saliendo – Prue se lanzó en plan plancha contra Lily para taparle la boca pero llegó tarde

- Ya

- ¿No…no le has pedido que salga contigo y se lo has dicho a todo Hogwarts? – preguntó Arashi incrédula

- Si me dejarais hablar de vez en cuando os hubiera dicho que mañana hemos quedado – aclaró Lily mientras sentía que James, sentado ya a su lado, le rodeaba la cintura con el brazo - ¿No?

- Sips – mientras daba un suave beso en los labios de la pelirroja de Gryffindor

- ¿Qué? – preguntó ella al ver como James tenía una sonrisa de victoria en la cara

- Se siente muy bien poder besarte siempre que quiera – le susurró en el oído provocando el sonrojó de ella

- Idiota – dijo ella mientras le daba un suave golpe

- Eso también ha cambiado

- Bueno, nos encanta que estéis juntos pero dejad de comer delante los hambrientos – se quejaron Nikki y Arashi – Aunque tú también tienes poco a decir futura señora Diggory – aclaró la oriental - ¿En qué habitación es la reunión?

- En la vuestra. Si faltamos se pensaran que hemos estado con Remus y James y ya – dijo Prue encogiéndose de hombros – Además, James nos dejará la capa

- ¿Des de cuándo? – preguntó el merodeador que se había quedado en la idea de pasar una noche con Lily

- Des de que Lily es tu novia

- Aún no – aclararon los integrantes de la próxima pareja formal

- Pero yo nunca he dejado de ser tu prima – sonrió de forma inocente Prue

- Son una manipuladoras y tú tienes una prima y una casi novia en ese grupo, no sabes dónde te estás metiendo – le advirtió Sirius


- Vale pelirroja con cuidado no tropieces – susurró James en su oído

- Como quieres que no tropiece si llevo seis centímetros de tacón fino – refunfuñó Lily. Los dos iban vestidos de gala. Él con un traje y ella con un vestido muggle de color rojo oscuro que le quedaba como un guante – Y ya me dirás donde vamos

- Ni saliendo conmigo no mejoras tu carácter – Lily giró sobre sí misma para ponerse delante de él

- Y me dirás que eso no te encanta – James sonrió de lado mientras atraía a la chica por la cintura

- No me encanta pero…puedo soportarlo

- Tonto – sonrió ella mientras pasaba los brazos alrededor de su cuello y lo atraía para besarlo. - ¿A dónde vamos?

- Sorpresa

- Un lugar elegante

- Sino no te habría hecho poner unos zapatos de…

- Seis

- De seis centímetros – después cogió a la chica de la mano, entrelazando los dedos con ella, y continuando caminando por un pasadizo secreto que los llevaría fuera de Hogwarts, a Hogsmeade, donde James había conseguido sitio en el restaurante más elegante del pueblo.

James sonrió al notar que Lily se pegaba a su cuerpo y él la abrazó sintiendo su calor y su aroma. Lily no era un capricho y estaba seguro de ello. ¿Qué chica sería capaz de continuar comportándose como la pelirroja después de estar saliendo juntos?

Para ellos, los Merodeadores, un chico que podía tener a cualquier chica una relación no podía ser, nunca jamás, bajo ningún concepto, monótona.

Al sentir que la pelirroja estornudaba, cortando su más profunda reflexión del día (el tener a Lily cerca con la posibilidad de besarla no daba para muchas reflexiones) hizo que soltará una carcajada.

No, estaba seguro que su relación con ella no sería monótona


Prue, Sirius y Remus estaban en la Sala Común de Gryffindor compartiendo caramelos. Habían dejado su disputa para más tarde, cuando Arashi también estuviera.

Prue decidió que era lo mejor aunque las palabras de Nikki no paraban de resonarle en la cabeza

"Pero, la pregunta que deberías hacerte es… ¿qué te molesta más? ¿Qué se lleve bien con Remus o con Sirius?"

Era absurdo. Remus era el chico de sus sueños, del que llevaba enamorada perdidamente des de cuarto curso y finalmente en sexto habían empezado a salir. Era su primer chico en todo.

La sonora risa de Sirius le hizo recordar algo que había pasado hacía mucho tiempo.

- Eres un irresponsable Sirius – decía enfadada una Prue que iba a tercer curso

- No soy irresponsable solo que no me preocupo tanto por las cosas como tu – dijo él, un niño totalmente adorable del que incluso las chicas de séptimo estaban enamoradas platónicamente, provocando que Prue dejara ir un suspiró cansado

- ¿Y para que me necesitas?

- Necesito decirte algo y poder sacármelo de encima – Prue lo miró extrañada – Me gustas – dijo a bocajarro

- ¿Cómo? – preguntó ella mientras los colores empezaban a subirle al rostro

- Y quería preguntarte si… ¿quieres salir conmigo? – preguntó el chico por primera y última vez dominado por la timidez

- Sirius yo… - Prue levantó los ojos. Eso había sido demasiado directo. Una chica necesitaba tiempo para que un chico demuestre su interés. – Yo… - y entonces vio a Remus pasar por detrás, cruzando el pasillo opuesto y pasando de largo sin percatarse de la presencia de la pareja – Me gusta Remus – mintió descaradamente

- OH – dijo Sirius totalmente desilusionado – Vaya…

- Lo siento Sirius pero… - pero antes que pudiera arreglar un poco la respuesta Sirius la había cogido de su mano y le plantó el más inocentes de los besos que Sirius Black jamás daría.

Un incesable zarandeó la despertó de sus pensamientos. Era Sirius. No pudo evitar sonrojarse violentamente. Ese había sido el primer beso. Y se atrevería a decir que el primer beso de ambos.

Si tan solo Sirius hubiera tanteado el terreno a lo mejor hubiera recibido una respuesta afirmativa pero, después de dejar ir esa mentira tan grande sobre Remus resultó que pasó a ser verdad y finalmente, sin pensárselo, él se fijó en ella.

- Estás en la luna Prue – dijo Sirius – Aunque no en la llena porqué ahí no podrías encontrarte con Remus

- ¿Era un chiste Sirius? – preguntó sarcástico Remus

- Lo intentaba

- ¿Qué querías Black? – preguntó Prue mientras rodaba los ojos ante el humor infantil del chico

- Iba a por más comida. A Remus le da pereza venir conmigo… ¿y a ti?

- No, yo voy, necesito estirar las piernas – dijo Prue mientras estiraba la mano para que Sirius, ya de pie, la ayudará a levantarse

- Vaga – dijo él merodeador mientras tiraba de la mano de la chica

- Ahora vuelvo – dijo Prue mientras daba un beso en la mejilla a Remus y se dirigía hacia Sirius que la esperaba con el Mapa Merodeador en las manos


Salieron de la cocina con una bolsa con varios pasteles de chocolate y otras porquerías que harían que "No pueda pasar por el agujero del retrato de nuestra Sala Común", palabras textuales de la chica Potter.

- Pues bien que te los comes – sonrió divertido Sirius

- Es un desperdicio dejar que te los comas tu – contestó Prue sacándole la lengua

- ¿Ya no estás enfadada conmigo?

- No – mintió Prue – Si quieres ir con Arashi al baile ve

- ¿Estás segura? Puedo ir…

- No – negó la chica con la cabeza – Prefiero que vayas con ella. Puedo… ¿hacerte una pregunta indiscreta?

- Claro, no tengo secretos – sonrió él mientras rebuscaba en la bolsa un pastel que no fuera de chocolate

- No hay – le respondió Prue a la pregunta no formulada por él - ¿Arashi…es esa chica? – Sirius se quedó parado en medio del pasillo.

Prue había visto la reacción del chico y estaba rezando a quien quiera que fuese que la respuesta fuera no sin preocuparse de porqué quería con todas sus fuerzas que esa fuera la respuesta.

Sirius estaba examinando la chica. La respuesta, tanto la verdad como la mentira, solo consistían en dos letras, si o no, pero… ¿qué debía decir? ¿Qué debía hacer?

Ella lo miraba expectante. Y él no sabía que responder.

De repente Peeves pasó por el pasillo y los sorprendió a los dos.

- ¡Alumnos fuera de sus camas! ¡Alumnos fuera de sus camas! – empezó a gritar incansablemente

- Travesura realizada – susurró al mapa viendo que el fantasma se dirigía hacia ellos y que, con un golpe de viento, había conseguido que volará hasta el principio de las escaleras – Vamos

- Pero…el mapa…

- Filtch llegará en dos segundos – antes de que ella pudiera decir nada se escondieron detrás de una armadura. Sirius se encargó de conjurar en medio de las escaleras un poco de residuo de fantasmas para que el celador se enfadará lo suficiente con el fantasma para olvidarse de ellos.

Se quedaron quietos unos segundos y Filtch apareció y empezó a gritarle a Peeves que, al parecer, la "broma" para salvar el pellejo de Sirius le había caído extremadamente bien (lo que haría que ahora solo respetará a ese par de alumnos) y se llevará al celador de ahí.

Los dos Gryffindors volvieron a respirar como normalmente.

- Eso estuvo cerca – susurró Prue mirando a Sirius y de repente los ojos de los dos se conectaron dándose cuenta, por primera vez, de la situación en la que estaban.

La distancia que quedaba entre la pared y la armadura era bastante pequeña para que dos personas pudieran caber sin ningún tipo de problemas así que estaban bastante apretados. Sirius sentía el pecho de Prue subir agitadamente. En realidad, los dos respiraban agitadamente, intentando recuperar el oxigeno no sabiendo si por el susto momentáneo o por la situación.

Ninguno de los dos hacia ningún movimiento que indicase querer salir de ahí.

- Quieres… ¿quieres saber la respuesta de la pregunta? – Prue asintió emitiendo algo parecido a un gemido. Mientras una mano de Sirius se estaba colocando en la cintura de la chica y la otra en la mejilla de ella, acariciándola suavemente - ¿Segura?

- Si – logró articular ella mientras sentía que cada vez el aliento de Sirius estaba más cerca de sus labios

- ¿Estás segura que aún no lo sabes? – susurró casi contra sus labios – Tú – Sirius optó por una opción que no había pensado en ningún momento. En una declaración

Y después sus labios se unieron, apasionadamente, como si hiciera minutos, horas, días, meses y años que lo estuvieran deseando.


Remus aburrido de esperar a esos dos decidió salir a dar un paseo aún sin contar con la ayuda del Mapa Merodeador.

Se extraño al ver a Filtch tan cerca de la Sala Común. El hombre miró con mala gana al Gryffindor pero, al ser prefecto, no podía saber si hoy le tocaba o no le tocaba guardia así que, dispuesto a no perder tiempo en informar al director de lo hecho por Peeves, decidió pasar del joven.

Aunque el joven no pudo dejar de ver sorprendido el pergamino que estaba en el bolsillo de Filtch, un pergamino que se parecía asombrosamente al Mapa Merodeador borrado pero antes de poder profundizar en esos pensamientos vio a Arashi pasar por delante suyo sin percatarse de su presencia.

Decidió seguirla.

No sabía porqué pero había algo que lo impulsaba a hacerlo.

Vio como ella se quedaba delante de una ventana mirando las estrellas y él se dedicó a mirarla a ella. A admirar sus facciones pálidas, sus ojos oscuros, su cabello largo y liso que lo fascinaba, su cuerpo pequeño…

Hasta que vio como la luz de la luna menguante hacia brillar una pequeña lágrima en su mejilla.


Arashi miraba encantada las estrellas esa noche, tener a dos de sus amigas como prefectas era una ventaja porqué por la noche podía pasearse sin tener miedo del celador Filtch.

Dejó ir un suspiro. Tenía ganas de llorar.

Tenía casi 17 años y aún no había besado a un chico. La excusa que ponía ella era que no quería, debía mantener la promesa con sus padres y, aunque eso era verdad, sentía que no despertaba el deseo sexual de los chicos y cada vez se sentía peor.

Nikki estaba prometida des de los ¿14 años? Y seguía, y seguiría con Amos, lo sabía, hacían una increíble pareja. Solo con mirar a los ojos de él se podía ver que la deseaba y la quería más que nada en el mundo y ella, como mejor amiga de la heredera Adams, sabía que para Nikki no había nada más importante que su compromiso con Amos, a parte de sus amigas.

Prue…Prue era la chica perfecta. Aunque físicamente quizá no era un "bombón" era la chica que cualquier chico desearía tener de novia. Era alegre, divertida, atrevida. Todo lo contrario de ella. Ella, Arashi Aikawa, era tímida, no muy divertida, nada atrevida y esperaba que el amor de su vida entrara por la puerta como por arte de magia.

Negó con la cabeza.

Y finalmente Lily. Lily. Quien había dicho "Ni por nada del mundo saldría con Potter" Y ahora esbozaba una sonrisa de felicidad cada vez que oía su nombre.

Sintió como una lágrima resbalaba por su mejilla.

Era verdad, no necesitaba ningún chico pero…de vez en cuando necesitaba que alguien le dijera que era guapa o simplemente que le demostrará que la necesitaba para algo más que contar las aventuras sexuales con sus respectivos novios.

- Arashi – la voz masculina y ronca de Remus la despertó de sus pensamientos

- Remus… ¿qué haces aquí? – preguntó ella nerviosa mientras intentaba secarse la lágrima fugitiva

- Eso debería preguntarte yo, no prefecta – dijo mientras llegaba al lado de ella

- Ya…necesitaba pensar sin la mirada atenta de Nikki – susurró mientras sus pensamientos volvían hacia ella y sus amigas

- ¿Qué pasa pequeña? – preguntó él mientras pasaba el brazo por los hombros de ella y la atraía hacia su pecho

- Me siento…confundida – dijo sin importarle el sobrenombre que parecía que Remus le había dado

- ¿Confundida?

- Yo… - respiró profundo y después giró sus ojos para que se encontraran con los de color miel de Remus - ¿Me encuentras atractiva?

- ¿Perdón?

- Es que…no entiendo porqué no soy capaz de…gustarle a ningún chico y…

- ¿Estás preocupada por eso? – preguntó sorprendido el chico

- Que tú seas un sex symbol, tengas una novia maravillosa y tu vida sexual sea perfecta no significa que…

- ¿Te has mirado al espejo? – Arashi se deshizo del brazo de Remus

- ¿Me estás llamando fea?

- No, te estoy diciendo que no te has visto lo suficientemente bien, está clarísimo que le gustas a más de uno

- Nombra uno – declaró desafiante

- No lo sé Arashi – se encogió de hombros – Pero estoy seguro que para alguien el verte sonreír es lo más importante del mundo

- Pues yo no lo veo – Arashi hizo morritos, gesto que a Remus le pareció lo más gracioso y tierno del mundo y decidió que debía ayudarla, de alguna manera.

- Si lo que te preocupa es…el ser virgen pues…creo que no tiene gracia si no lo haces con alguien al que realmente quieras – dijo él mientras se revolvía nervioso el pelo

- No me preocupa ser virgen, me preocupa ser…inexperta en todos los sentidos – Arashi negó con la cabeza – Soy estúpida, debes pensar que…

- Pienso que cada día me gustas más – Arashi se giró de golpe y por alguna razón, Remus se vio obligado a arreglar esa frase, era como si ambos supieran que no era una simple frase de ánimo que le dedicas a la mejor amiga de tu pareja – Y te aseguro que todos los chicos que pasan por tu lado no saben que se pierden – Arashi dio una sonrisa nerviosa

- Gracias – susurró ella mientras sus piernas empezaban a temblar – Voy…a mi…Sala Común – debía irse, Arashi sabía que debía irse.

- Te acompañó – se ofreció Remus

- ¡No! – después esbozó una sonrisa – Iré…sola… - después se giró para irse

- ¡Arashi! – Remus la agarró instintivamente de la mano. Los dos se quedaron mirando la unión. Después poco a poco sus ojos subieron. Se quedaron conectados por el contacto visual y el físico de sus manos. – Buenas noches – susurró Remus finalmente, contento de haber eliminado esa tensión

- Buenas noches – susurró ella, después se giró, sin dejar que sus manos se separasen y empezó a andar, lentamente, sintiendo como poco a poco su mano dejaba de estar cogida por la del licántropo


Cuando Arashi llegó a su Sala Común tuvo que respirar un par de veces para poder pensar con calma.

Se levantó el flequillo para secarse el sudor aún estando en pleno mes de abril en Escocia hacia bastante frío y no era normal sudar de esa forma.

Se deslizo hasta el suelo para quedar sentada y responderse a la pregunta de por qué, ese sonido de tambor tan molesto, correspondía a su corazón.

La oriental negó con la cabeza.

No podía pasar eso, no con Remus, no con el novio de su mejor amiga.

Suspiró sonoramente, intentando contener su corazón y rompiendo a llorar al final viendo lo que se le avecinaba encima si seguía por ese camino insensato.


Prue se levantó con ojeras y lo confirmó al mirarse en el espejo del baño. No había dormido. Estaba…nerviosa. ¿Qué pasaría hoy?

Después de besar a Sirius simplemente…había corrido hacia su habitación para encerrarse a cal y canto. Ni tan solo sabía si Remus estaba en la Sala Común a la vuelta o no.

Remus.

- Por Merlín Prudence – se dijo ella misma al reflejo del espejo.

Remus era su novio y había besado a…al mejor amigo de su novio.

Aunque, el problema no estaba ahí.

Si solo hubiera sido un beso se lo diría y todo quedaba en…en un roce de labios, intercambio de saliva.

Pero había sido mucho más que un intercambio de saliva, había sido una declaración.

- Por parte de los dos – volvió a decir en voz alta para después ahogar un gritó con una toalla del baño


Sirius se despertó, por primera vez, el primero de sus amigos y ni se molestó en despertarlos.

James: no, debía descartar la opción de contarle a James que había besado a Prue, aunque fuera el único que supiera que años atrás se había enamorado tontamente de la pequeña Potter.

¿Remus? Claro, y de paso romper la amistad que los unía.

¿Peter? Si se lo contaba a Peter lo sabría todo el colegio.

Y entonces se le ocurrió, una persona con la que podía confiar y que además siempre se levantaba temprano.


- Hola – Arashi se sobresaltó al sentir la voz de Sirius tan bajo

- ¿Qué? – preguntó la oriental del mismo tipo mafioso

- Tengo que contarte algo – Sirius continuaba hablando con susurros

- ¿Y es algo tan importante que no puedas decirme en voz alta? Así parecemos más sospechosos – sonrió Arashi hablando en voz bajísima

- Vale – a la Slytherin le sorprendió el cambio radical del tono de voz – Debo contarle a alguien esto y eres en la única en la que confió lo suficiente

- A cambio de que yo también pueda contarte algo – Sirius asintió mientras pensaba en como comenzar


Prue bajó con Lily a desayunar, sentía a Lily hablar de cosas triviales, quizá insultando a James por ser tonto (y es que a James no se le ocurrió nada mejor que ponerse una colonia de Sirius a la que la pelirroja resultó ser alérgica, que James no se quejará de monotonía) o simplemente diciendo el porqué había sido una cita perfecta.

Y al entrar al Gran Salón vio algo que hizo que acabará de sentarle mal la mañana.

Sirius y Arashi, Arashi y Sirius hablando muy confidencialmente casi como…

- Vaya parejita – saludó Lily haciendo que el seño de Prue se frunciera mucho más

- ¡Prue! – exclamaron los dos

- Yo también os he saludado – dijo Lily haciendo un gesto exagerado

- Buenos días Lily – saludó Arashi mientras miraba a Prue por si había escuchado algo

- Oye yo…

- Vale, después te busco – se despidió Arashi mientras Prue y Sirius se evitaban las miradas

- Bueno, Arashi, ¿de qué hablabas tan confidencialmente con Sirius?

- No hablábamos confidencialmente solo…hablábamos – sonrió Arashi, claro, no podía decirle a Lily que acababa de enterarse que Sirius había besado a Prue y que Sirius acababa de enterarse que a ella Remus empezaba a presentarse como un problema entre su amistad con Prue

- Ya


Lily llegó de la biblioteca junto con Nikki, el día había sido muy pero que muy espeso para las dos pelirrojas. Se sentó al lado de Arashi mientras miraba a Prue y a la oriental.

- ¿Qué tal el día?

- Bien – contestaron las dos a la vez. La pelirroja buscó a la otra pelirroja que se encogió de hombros

- ¿Cómo lleváis el trabajo de la poción?

- Ya la he terminado – contestó rápidamente Arashi

- Yo la terminaré pronto – Nikki y Lily volvieron a mirarse, respuestas demasiado cortas, ni una sola queja ni de Remus ni de Sirius

- ¿Ha pasado algo? – preguntó ahora Nikki

- ¿Por qué debería haber pasado algo? – preguntaron las dos chicas a la vez

- No sé, estáis raras – admitió Lily

- No estoy de ninguna manera – las dos se levantaron para irse

- Esperad que vamos con vosotras – dijo Nikki aunque sabía que debía tener una larga charla con su compañera de Slytherin


James miró a sus dos amigos. Tanto Sirius y Remus no apartaban la mirada de la mesa de Slytherin, exactamente en el sector donde estaban cuatro chicas que conocían muy bien.

De Remus lo entendía, al fin y al cabo Prue estaba ahí pero… ¿Sirius? Además, eso no era justo, era él el que debía estar así, contando la entretenida cena con Lily, las bromas, los chistes y la alergia de la pelirroja por la colonia de Sirius.

Y fue en ese momento cuando se dio cuenta, Remus no miraba a Prue y Sirius estaba muy concentrado en seguir cada movimiento de su prima.

Cruzó una mirada tanto con Lily como con Nikki pero pareció que solo la pelirroja de Slytherin captó enseguida que estaba pasando.


Nikki entró en su habitación de Slytherin y se encontró a Arashi muy concentrada haciendo los deberes de alguna asignatura.

- Hola – dijo ausente Arashi

- Hola cielo – contestó al ver que su amiga no decía nada – Prue me ha dicho que has hablando con Sirius

- Si – los ojos negros de Arashi se levantaron - ¿Y Prue te ha dicho algo más?

- ¿Algo como qué?

- No sé, algo – dijo evadiendo el tema

- Arashi – Nikki se sentó delante de ella y apartó las hojas de los deberes – Soy tu mejor amiga, eres mi mejor amiga, si piensas que no me voy a dar cuenta que te pasa algo estás arreglada

- Yo…

- Vamos, Sirius no es el único en quien puedes confiar

- ¿Cómo sabes que…

- Sirius no ha apartado la vista de Prue, imaginó que pasó algo entre ellos y te lo ha venido a contar a ti y tú le has contado lo que me vas a contar ahora a mí.

- Nikki…yo…

- Te has enamorado de Remus – la oriental se sonrojó y escondió su cabeza entre sus rodillas

- ¿Qué voy hacer? ¿Qué voy hacer Nikki? – Arashi levantó la cabeza violentamente haciendo que su pelo liso se moviera al unísono – Es…Remus, Remus, el novio de Prue, el mejor amigo de Lily

- El primer chico que ha llegado a la verdadera Arashi Aikawa

- No puedo estar enamorada de Remus, Nikki – la pelirroja se acercó a ella y la abrazó mientras la heredera Aikawa empezaba a llorar


Lily estaba haciendo deberes cuando James se sentó a su lado y le dio un beso en la mejilla.

- ¿Cómo has estado Lily?

- Bien. Me has visto todo el día y me lo has preguntado cuatro veces – respondió divertida

- Quiero estar seguro de que no te arrepientes de salir conmigo

- No me agobies y todo irá bien – sonrió ella levantando la cabeza de sus deberes - ¿Y tú qué tal estás Potter?

- Bastante bien Evans y seguro de que mi colonia no te hará alergia

- ¡Fue tu culpa! Mira que fiarte de Sirius, quizá sino me acercó a él es por algo ¿no?

- Bueno, no había caído en eso – Lily sonrió – Pero tampoco no es justo que me quedará sin beso de despedida

- Culpa tuya, no podía acercarme a más de diez centímetros sino querías que te llenará de babas

- A mí no me importa

- ¡Eso es asqueroso! – en ese momento entró Prue

- ¡Prue! – la llamó James – Remus está a punto de irse y…

- Enseguida bajo – dijo viendo como Sirius bajaba de su habitación acompañado de Peter

- ¿Le pasa algo? – preguntó Lily

- No lo sé – medio mintió James – Quizá deberías averiguarlo

- Pues no sé cuándo. Hoy debo hacer la ronda de prefectos sola porqué ni tú ni Remus estáis

- Lástima, hubiera sido una perfecta oportunidad para… - sonrió él mientras entrelazaba su mano con la de Lily

- No te emociones James, que la última vez te quedaste sin beso de despedida

- Eso se puede arreglar – Lily sonrió mientras notaba como la mano de James se acomodaba en su nuca y la atraía hacia él. No era tan malo tener a James para ella sola.


James había subido a hablar con su prima cuando la profesora McGonnagall había aparecido pidiendo la presencia de Lily por algo referente a un trabajo.

Entró en la habitación. Diferenció el lado que ocupaban Prue y Lily a la primera, como ya le había sucedido años atrás. No vio a su prima por ninguna parte, no sentía ningún ruido en el baño. Iba a irse, pensándose que a lo mejor había salido hasta que vio la puerta de vidrio que debía conducir a un pequeño balcón.

Se acercó lentamente y entonces oyó los pequeños sollozos, siendo disimulados sin mucho éxito.

- Prue… - James entró con cuidado en la pequeña terraza

- James – ella levantó su cara, escondida entre sus rodillas. Después intentó secar las lágrimas sin éxito - ¿Qué haces aquí? – preguntó aún limpiándose las mejillas

- Te buscaba – se acercó a ella y se sentó al lado de ella

- No cabes, gordo – se quejó ella

- Claro que cabo – Prue no sabía cómo se lo había hecho pero ahora ella se encontraba sentada encima de él - ¿Qué pasa?

- Nada

- Prue…eres mi hermana

- No lo soy – James levantó una ceja y Prue esbozó una sonrisa – Aunque podría aceptarlo

- Algo te pasa. Y a Sirius

- No me pasa nada con Sirius

- No he dicho que hubiese que ser una cosa conjunta – James sonrió cuando ella escondió la vista - ¿Te ha dicho algo?

- ¿Algo de qué?

- Prue…

- ¿Lo sabías? – James la miró sin entender - ¿Sabías que…Sirius…

- Lo sabía – admitió James al ver a qué se refería su prima

- ¿Y por qué no me lo dijiste?

- No era yo quien debía decírtelo

- Me besó, James – susurró ella

- ¿Qué? – no podía ser cierto lo que le estaba contando

- Me besó y… ¡Estoy hecha un lío James! – Prue se abrazó a él, volviendo a llorar.

James la abrazó mientras acariciaba su cabeza. Un escalofrío le recorrió, por un lado, era la primera vez que se sentía tan cercano a Prue, la quería, muchísimo, era su prima-hermana y por primera vez ella le había confiado algo de tanta importancia pero, por el otro lado, que su prima estuviera hecha un lío significaba una cosa: problemas entre sus dos amigos.


Arashi entró en la Sala Común de Gryffindor acompañada por Lily.

- ¡Vaya! Preciosa compañera ¿qué haces aquí? – bromeó Sirius mientras palmeaba el sitio vacío a su lado en el sofá

- Venía a verte – sonrió ella mientras se dejaba caer en el sofá.

- No puede vivir sin mi – Sirius le pasó el brazo por los hombros y la atrajo hacia él

- Claro que puede Sirius – bromeó Lily mientras se sentaba al otro lado del Merodeador

- ¡Mirad quien se está haciendo popular! – dijo Sirius mientras pasaba el brazo por los hombros de Lily y la abrazaba de la misma manera que a Arashi – Espero que James y Remus aparezcan para que se mueran de la envidia – Arashi se removió incómoda. Sirius se giró hacia ella, recordando la conversación que habían tenido él respecto al beso con Prue y ella respecto a los sentimientos que empezaba a tener hacia Remus - ¡James!

- Saca las manos de la cintura de mi novia si no quieres que empiece a estornudar

- ¡Achís! – y como llamada por arte de magia Lily estornudo debido a su alergia a la colonia del Merodeador

- ¿Cómo está Prue? – preguntó Arashi

- Liada – confesó James, como una indirecta hacia Sirius – Por los deberes – añadió para que nadie sospechara

- Voy a verla – se ofreció Arashi

- Voy yo, tu reciente amistad con Remus la ha puesto muy celosa – bromeó Lily. Antes de ir hacia su habitación le dio un suave beso a James y desapareció por las escaleras

- Perfecto – Arashi se dejó caer en el sofá - ¿Queréis que os acompañe? – preguntó a Sirius que volvió a abrazarla para reconfortarla

- Eso depende de la mayoría – dijo Sirius mirando a James

- Hay algo que no me cuadra. Vosotros no estáis juntos ¿no?

- No – aclararon los dos

- ¿Y qué tiene que ver Remus en… ¡Santo Cielo! ¡Estás colgada de…

- ¡Potter cállate! – le regañó Arashi que se había levantado de un salto y estaba al lado

- No, no y no – dijo él – No puede ser. Tú – dijo señalando a Sirius – Mantén tus labios lejos de ya sabes quién y tú oriental con cara de santa, tú mantén todo tu cuerpo hecho para la perdición masculina fuera del alcance de ya sabes quién. Sobre venir hoy, por razones tanto de seguridad física como mental mejor que no

- Yo…no era mi intención si pudiera… - James abrazó a Arashi por los hombros

- No puedes decidir de quien enamorarte – Arashi, aún extrañada de la actitud de la actitud del Merodeador, se dejó vencer y sollozó un poco

- Te acompañó a la Sala Común – y antes que Arashi pudiera decir algo Sirius la llevaba colgada del hombro - ¡No pesas nada!

- ¡Peso 48 Kg! ¡Te dislocaras el hombro Sirius! – gritó Arashi con la cabeza colgando - ¡Mi pelo! ¡Sirius bájame! ¡Sirius! – James no pudo evitar una sonrisa mientras sentía que la voz de Arashi se alejaba. Quien se lo hubiera dicho. Sirius Black estaba las 24 horas del día con una chica y no sentía necesidad de ligársela

- Ver para creer – después de eso se dirigió a buscar a Peter para irse con Remus


No faltaron rumores al ver la creciente amistad entre Arashi Aikawa y Sirius Black. Los dos prácticamente se pasaban el día juntos, compartían muchas clases en las que iban juntos y no paraban de reír llamando la atención de todos.

Lily últimamente también iba con ellos ya que James había convencido al Merodeador más codiciado a cambiar de colonia y la pelirroja ya no se veía obligada a estornudar continuamente. Lo que Lily si notó era que mientras ella iba conociendo a Sirius, y pasaba más rato con Arashi, Prue se iba alejando. Ya no hablaban en la habitación y ella estaba…diferente.

Remus había venido a hablar con ella sobre su novia. No sabía que le pasaba, estaba fría, aunque debería decirse que él tampoco era un ejemplo de actitud. Llevaba mucho tiempo distanciado de los Merodeadores y pasaba mucho más tiempo con James y con Peter que con Sirius.

Nikki era la única que se mantenía medio al margen. Su relación con Prue era la misma, con Lily y con Arashi, bueno, quizá ya no pasaban las 24 horas del día con ella como antes pero no podía quejarse al igual que hacia Lily, pero la tensión que se respiraba entre Arashi y Prue era palpable y que decir cuando se les unía Remus o Sirius.

Así que decidió actuar.

- Potter – Nikki atacó a James un día que estaba solo en la biblioteca

- Adams

- Tengo que hablar contigo – el chico señaló la silla de delante suyo invitándola a sentarse

- ¿Sobre?

- Supongo que te lo imaginas. No puedo ver como dos de mis amigas se pelean por dos chicos – James se tiró hacia atrás con la silla y se revolvió el pelo

- ¿Cómo es que me lo preguntas a mí? ¿Por qué no a Lily?

- Lily… - Nikki miró a James, no sabía si podía decírselo, Lily se lo había dicho en exclusiva

- ¿Qué la pasa a Lily?

- No vengo a hablar de tu novia.

- No voy a hablar hasta que me digas que le pasa a Lily – Nikki dejó ir un bufido

- Dentro de una semana son vacaciones de semana santa, ve con ella a ver a sus padres – recogió las cosas rápidamente – Y después ayúdame a solucionar nuestros problemas


James entró en la Sala Común donde Lily estaba pasando apuntes. Se dio un par de minutos para observarla.

Tenía los ojos verdes abiertos mirando con atención un pergamino que parecía de pociones. Su pelo pelirrojo estaba recogido en un moño mal hecho con unos palos chinos que le sonaban de habérselos visto a su prima, mientras no paraba de leer intentaba recogerse unos mechones del cabello que eran demasiado cortos para llegar a su recogido.

Llevaba el uniforme del colegio aunque se había sacado los zapatos dejando que sus pies cubiertos por los calcetines azul oscuro descansaran sobre una silla delante de ella. James tragó al fijarse que la falda se había subido un poco más de lo normal, revelando parte de carne donde siempre había tela.

- Lily – se obligó a intervenir antes de tener que ir a tomar una ducha fría

- James. ¿Qué pasa? – preguntó al ver la cara de Merodeador

- ¿Qué harás por Semana Santa? – ella parpadeó un par de veces y lo miró curiosa

- ¿Por qué?

- Curiosidad

- No pienso invitarte, seguro que Prue te lo ha dicho para que no se sienta culpable

- ¿Por qué?

- Cada vez que llegan las vacaciones nos turnamos y no sé cómo se lo ha hecho tu prima que nunca ha podido venir conmigo a mi casa. Había pensado que sería ideal pasarlas juntas, ya sabes, Prue está muy extraña estos últimos días, sobretodo conmigo y con Arashi pero…al parecer, había prometido a Nikki que la acompañaría a conocer a los padres de Amos y Arashi tiene…que ir a ver a un "candidato" – dijo haciendo el signo de las comillas – Y yo tengo que ir a casa, y no me apetece hacerlo – dijo bajando la vista

- ¿Pasa algo en tu casa? – preguntó el chico al ver la reacción de ella

- ¿Por qué debería? – respondió ella sorprendida

- Lily, te conozco más de lo que crees, llevo más de dos años observándote en silencio – James sonrió al ver que ella se sonrojaba – Así que sé que me escondes algo

- No quiero presionarte para que conozcas a mis padres, no quiero que nuestra relación suene tan…formal – Lily dejó su pluma encima de sus libros mientras notaba que el moño se le estaba deshaciendo por minutos

- A mí no me importa

- Y ya sabes que yo necesito aire – James sonrió, si había una cosa que había aprendido era a no atosigar a la pelirroja.

- Aire vital

- No te rías – dijo dándole un golpe en el hombro de él

- Iré como amigo – Lily levantó una ceja – Tu mejor amigo

- Gracias – susurró ella, James sonrió con ternura y le dio un suave beso en los labios

- Cualquier cosa por mi princesa – Lily se dejó abrazar mientras sentía algo que no había sentido hasta entonces, mariposas en el estómago.


Arashi entró en la biblioteca casi desesperada y se sorprendió al encontrar a Remus con Sirius y Peter. Era la primera vez en semanas que encontraba a Sirius con Remus. Sus rodillas temblaron un poco, buscó con la mirada a Prue, no quería enfrentarse más a ella de lo que ya estaba. Cuando su vista se cruzó con los ojos de Remus pensó que, en realidad, aún no había hecho nada y el sentimiento de culpabilidad se disipó cuando el chico le sonrió.

- Necesito vuestra ayuda – dijo Arashi dejando caer todos los libros al lado de Sirius que era el único que tenía un espacio libre a su lado en la mesa de cuatro en la que estaban, popularmente conocida como "la mesa de los Merodeadores"

- Hola Arashi, yo también te quiero – dijo Sirius en plan irónico

- Tonto – dijo ella mientras le sacaba la lengua y se sentaba en la silla

- ¿Qué quieres? – preguntó Remus

- Calla Sirius que me distraes – dijo Arashi y lo calló levantando una mano – Debo pediros un favor

- Ahora me vienes con favores después de haber tratado tan mal al gran Sirius Black

- De gran no tienes nada – se quejó ella - ¿Me ayudaréis?

- Claro – accedió inmediatamente Peter, contento de poder hablar con la guapísima Arashi Aikawa

- Gracias Peter, es muy amable por tu parte – sonrió Arashi – Pero no hace falta, estoy segura que Sirius y Remus vendrán conmigo, además, Nikki no estará – Remus sonrió del buen carácter siempre amable de Arashi, era bien sabido que la oriental no podía ver al pequeño Merodeador des de que éste había empezado a acosar a Nikki en plan de "James II" pero Arashi siempre, siempre tenía una sonrisa y una respuesta agradable para todo el mundo - ¿Verdad? – la morena se giró primero hacia Sirius y después hacia Remus

- ¿Debemos ir los dos? – preguntó Sirius

- Los dos. Si vas solo tú, a mi padre le dará algo porqué seas el Black rebelde y si va solo Remus mi padre se pondrá furioso porqué conozca a un amigo sangre sucia, lo siento – se disculpó inmediatamente – No sabes cómo se puso cuando conoció a Lily

- OH, sí lo sé – sonrió Remus – Juró no volver a ver a tu padre nunca más por lo que creo que es un peligro potencial para mi

- Y para mi

- No si vais los dos – reaccionó rápidamente Arashi. Remus abrió la boca al mismo tiempo que Sirius, se dieron dos segundos para decir quién iba primero pero Arashi tomó el relieve – Gracias, sé que puedo confiar en vosotros – y esbozó su mejor sonrisa, esa que sabía que ni tan solo su padre podría evadir y contradecir.

- Hola – Arashi maldijo por lo bajo su suerte – Arashi – Prue la saludó sorprendida

- Hola cielo – Arashi optó por hacer ver que no pasaba nada aunque la tensión se podía palpar – He convencido a Sirius y a Remus para que vengan conmigo las vacaciones de Semana Santa

- Lo siento, debía ir yo pero se lo prometí a Nikki – Arashi negó con la mano

- No importa, tendré dos guardaespaldas que me protegerán – dijo en plan broma. Prue sonrió mientras sentía que algo dentro de ella, algo que le había faltado, estaba volviendo lentamente - ¿Qué tal estás? Hace días que no hablamos, si quieres podemos hacer reunión

- Estoy bien y me encantaría pero tengo entrenamiento de Quidditch – Remus miró a su novia, era la mentira más grande que había oído des de que la conocía – Prometo escribir en vacaciones

- Voy a obligar a Nikki – sonrió de medio lado la Slytherin, sabía que era mentira.

- Nos vemos – dijo mientras recogía los libros que había dejado sobre la mesa

- Enseguida vuelvo – dijo Sirius dispuesto a recuperar la amistad, aunque solo fuera amistad, de la joven Potter


- Prue – la chica hizo como si no lo oyera, no estaba preparada para hablar con Sirius de nuevo aunque los consejos repetidos de James eran "habla con él, no estará dispuesto a perder tu amistad" - ¡Prue! – Sirius se paró delante de ella

- ¿Es breve? Porqué tengo prisa – dijo ella sin sonar malhumorada

- No lo sé, todo depende de lo que tú quieras – Prue levantó una ceja – Y no iba hacia ese lado

- Sirius, por favor…no estoy en mis mejores momentos y…

- Quiero que vuelva a ser como antes

- ¿Antes? ¿¡Antes!? – repitió Prue incrédula - ¿Te das cuenta de lo que me estás diciendo? Me has dicho que sientes algo por mí. Sirius, soy Prudence, no sé si te acuerdas, la prima de tu mejor amigo y la novia de otro de tus mejores amigos.

- Me acuerdo Prue, siempre me acuerdo – Sirius sabía que sus argumentos eran estúpidos – Pero también sé que yo no soy solo Sirius para ti, sino me hubieras gritado y me hubieras pedido que lo olvidáramos, y no lo hiciste, huiste y no puedes decirme que las cosas con Remus vayan bien últimamente

- Tienes razón Sirius, he sido una imprudente. Las cosas con Remus no van bien, tienes toda la razón en eso, pero quiero intentarlo otra vez. No estoy dispuesta a perder a Remus, son demasiadas cosas y, sobre lo de huir, también me equivoqué así que, te lo pido ahora, olvídalo. – sin nada más que decir la Gryffindor esquivó a Sirius y siguió su camino.

- Genial – susurró él mientras daba una puntada de pie en el suelo


- Voy a dejar el libro. ¿Quieres algo Remus? – preguntó Peter en un susurró.

- No gracias Pete – el chico negó con la mano y se fue. Y fue en ese momento en que se dio cuenta, estaba a solas con Arashi. Levantó la vista con cuidado y se dio cuenta que ella lo estaba mirando

- Gracias por aceptar venir – dijo finalmente – Sé que las cosas con Prue no están del todo bien

- Todas las parejas tienen altos y bajos – Arashi asintió apesumbrada, sentía que algo de eso era culpa suya – Te he extrañado – dijo el Gryffindor de repente. Arashi parpadeó.

- Yo también – susurró aun sin creerse lo que Remus le había dicho y sin quererlo, sin hacer nada, sus manos se entrelazaron por encima de la mesa

- ¿Nos queda alguna poción por hacer? – preguntó él en broma

- No pero puedo inventarlas – sonrió ella – A veces necesito hablar con alguien de las cosas que hablaba contigo

- Está Sirius – Arashi hizo una risita, tanto por el tono celoso como por la referencia a Sirius a algo serio.

- Sirius tiene bastantes problemas como para que vaya con los míos. Nikki demasiado ocupada para caer bien a sus suegros, Prue casi ni me habla y Lily…

- Soy la última opción

- Eres mi única opción muchas veces – Remus se sorprendió y sintió que algo se calentaba en su interior y que la unión con Arashi empezaba a hacerle cosquillas.

- Tengo… - dijo él señalando los libros, intentando salir de esa

- Sí, claro, ya me voy – Arashi se levantó, deshaciendo la unión y saliendo, apresuradamente, de la biblioteca, esperando que toda volviera a su cauce habitual en pocos días.


¡Ya está!

Debo decir que este es uno de mis capítulos favoritos, si bien es verdad que casi no hay nada en lo referente a una de mis parejas favoritas (James y Lily) las otras dos han avanzado, y bastante, y me gustó como me quedó.

La conversación de Arashi y Remus está inspirada en conversaciones que mantenemos una amiga mía y yo, de hecho, Arashi está inspirada en ella. Pero me parece que el personaje de Arashi puede trasladarse a todos nosotros, quizá no en este momento, o quizá sí, pero en algún momento u otro todos hemos sido algo Arashi. Queriendo querer y ser queridos.

Y Sirius ha abierto la caja de Pandora y Prue es incapaz de cerrarla. Veremos qué pasa.

Como siempre, gracias a MaryGin, mariiana, y Armelle Potter por encontrar un mini tiempo para dejarme un review.

Las personas que no están registradas en la página encontraran un review mío en mi este mismo fic contestando su review y sus opiniones.

Si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.

El próximo capítulo, como siempre, dentro de 15 días si no pasa nada extraordinario.

Se despide con un fuete abrazo.

Aya-Mery