Dia tras día el cansancio de la jornada empezaba a calar en los huesos de todos, Chad y Christian apenas si podían separarse de Jared a estas alturas por un incidente entre todos los arrieros; Todo había estallado hace una semana atrás, con una pelea en el grupo de hombres por quien tenía más derecho o no de tener a Jared para un rápido alivio o de obtener todas las atenciones del mismo por el resto del viaje, claro de esto el castaño no tenía idea cuando irrumpió en la pelea junto con Christina su derecha, ambos amigos se quedaron en blanco al saber el porqué del altercado cuando el más viejo de todos ellos escupió el porqué de todo eso, pero inmediatamente Jared miro a Christian y le pregunto directamente si acaso no se habían corrido el rumor de que él estaba con Jensen de novios, su amigo asintió con una mueca disgustada mirando mal al resto de su compañeros.

Solo que de entre los hombres una voz que parecía querer permanecer anónima, protesto porque en un viaje largo como el que hacían no había noviazgo o pareja que valga, Jared lejos de ofenderse se molestó por la manera de objetivizarlo del grupo, como también por etiquetarlo como una revolcada fácil, lo cual no estaba lejos de su antigua realidad, pero que ahora todo era demasiado diferente para seguir con ese comportamiento, por lo que sin tapujo alguno Jared les dijo que eso se había acabado y que el solo tendría relaciones con un hombre y ese era su novio Jensen, pero como la mirada hambrienta no parecía mermar en ninguno de ellos al mirarle, resoplo y empezó a nombrar uno por uno con los que compartió algo y les espeto que se acompañe entre ellos solos porque a él no le tocarían un pelo, a pesar de estar a dos semanas de terminar el trabajo además de que sus necesidades sexuales no eran siquiera importantes en el trabajo o para él.

Claro que fue inocente creer que eso zanjaría el asunto esa noche, cuando uno o dos días después Jared fue sorprendido por la noche por unos compañeros cuando estaba tomando lista y debió romperle la cara a dos de ellos, por eso mismo sus amigos debieron pegarse a su trasero por más que a él no le gustase, vamos, que le puede cuidarse solo siempre lo ha hecho, pero aunque no lo admitiera en voz alta podía sentir como empezaban a acecharle silenciosamente mientras pasaban los días, a acosarlo en grupos de dos o tres hombres por lo que tuvo que aceptar la continua compañía de sus amigos para poder ocuparse de su trabajo.

Con una tercera parte del ganado entregado y con solo cien cabezas de res para entregar a unos doscientos kilómetros más teniendo una semana para volver, Jared está mirando los papeles de las entregas, corroborando que las fechas estén correctas, firmas por duplicado en el lugar preciso como la cantidad de reses entregadas en ambas entregas, las dos cuentas de Christian y Chad son las mismas por lo tanto todo está en orden, levanta la vista y los hombres están amontonados en diferentes grupos alrededor del ganado y el sol esta en lo más alto, el busca entre ellos a sus amigos, pero solo ve a Chad conversando con otros dos tipos que no recordaba realmente sus nombres.

Con un leve trote en su dirección logro alcanzarlo y le pregunto por Christian, Chad rumio la respuesta con la tira de regaliz rojo en su boca y con un movimiento de su mentón le indico la dirección por donde lo vio marcharse, no lejos había una senda de pinos que se notaban espesos y bajos, por lo que con un tirón de la rienda hizo virar a su caballo y galopo hasta esos árboles.

Tanto calor parecía haber menguado en esa zona pero aún estaba cubierto por una capa de sudor y tierra, la fresca brisa que corría por el altiplano que recorrían apenas acariciaba la piel de Christian y a los pinos los olían muy bien ayudándolo a pensar, las sombras dibujaban formas sobre él y su cabello cuando el sol atravesaba los pequeños espacio en ellos, pero fueron los recuerdos y la angustia lo que lo llevo a recostarse sobre el crin de su caballo, agotado física y mentalmente de solo poder pensar en Steve.

Ha estado tratando de controlarse todo este tiempo de no dar media vuelta y volver por donde vino al rancho, tomar a Steve y encerrarlo en una habitación con el hasta que le perdone o entienda que no fue su intención causarle ningún tipo de daño, con el peso sobre el pecho por lo que le hizo al rubio no le deja respirar bien el aire a su alrededor parecía tan espeso como la melaza, fue tan iluso creer que una solución vendría de su amigo Jared, al contarle lo que había pasado con el rubio, se olvidó por completo de que Jared en esto de tener una relación estable era un novato tanto como él, pero también creyó que sería un alivio para el… no fue así.

Cerro sus ojos que poco a poco lo adormecían en el calor del día y el fresco de la sombra de los pinos sobre él, su cuerpo estaba dolorido y tenso por dormir en el suelo, extrañando su estúpido colchón de una plaza y sus estúpidas viejas sabanas, incapaz de sacar de su mente los besos que probó de Steve sus ojos se cerraron por completo envolviéndolo en la sensación que sintió al tocarlo, como se esparcían por piel la deliciosa combinación de calor áspero y fortaleza del cuerpo de Steve en oleadas ahora hacían tintinear su piel en todos los lugares correctos.

Su mente situándolo en esa camioneta en la tibia madrugada, hundiendo el cojín del asiento trasero con el peso de ambos, de luces de neón azules y violetas intentando invadir la oscuridad peleando con las anaranjadas de la calle, el cabello de Steve entre sus dedos no se sentían suaves o finos pero si dóciles y fuertes, arremolinándose salvajes contra su tacto, los sonidos de su voz difusos entre el leve espacio de sus labios juntos, que húmedos y jadeantes intentaban apagar la necesidad ardiente en su pecho; temblar, vibrar por el solo hecho de poder saborearlo lengua contra lengua y sentir como le reclamaban más besos, su mente disparando flashes de su acompañante en su mente, de cada ángulo en que lo estuvo observando los últimos dos años.

Paladeo su seca boca por la falta de humedad en ese día extenuante, la ausencia de ese sabor doliéndole como un puñal que no podía ver, sentir secos sus labios por la necesidad de ese hombre habría una cavidad en su cuerpo que no sangraba solo latía con necesidad, una que solo creaba un espacio vacuo más grande, más doloroso que le impedía poder relajarse o dormir bien, jamás había sentido pena tan profunda, jamás le había importado tanto otra persona como para sentirse así.

Apretó los labios al escuchar las entre cortadas palabras que dirigía al hombre rubio debajo de sus parpados cerrados, se relame la huella que el calor de la piel de sus labios dejo en él, como el sonido de sus preguntas mientras lo tenía en sus brazos en aquel asiento trasero, preguntándole si lo disfrutaba, si sus besos le llenaban, si sus caricias le hacían sentir bien, quería saber todo lo que Steve sentía con sus acciones, él podía percibir algunas de esas en el calor que emitía su cuerpo, en como sus manos se enroscaban en el cuello de su camisa tirando de él, en los temblores de su espina con su mano sosteniendo en la base de su espalda.

Su mano acariciando su fuerte quijada como la áspera superficie de su barba creciendo en la superficie, el aliento entrecortado acariciando su rostro al intentar responderle, recuerda el grito de Chad a lo lejos como la interrupción más indeseada, el sonido de los autos y como el rubio se apartó de él como si le quemara, repentino e instantáneamente, quería replicar, enojarse, pero Chad abrió la puerta del copiloto de la camioneta y replico por ellos, no está seguro de que dijo… solo podía mirar a Steve intentado bajarse de la camioneta y Chad intentando subirse sin lograrlo, obligándolo a tener que salir del vehículo tirar de su camisa y subirlo al asiento trasero, cuando noto como Jared y Jensen se besaban en la puerta del club no muy lejos de ellos.

Todo terminando demasiado pronto para su gusto, sin saber realmente que pasaba por la cabeza de Steve, sin poder saber qué hacer para poder estar juntos indefinidamente, Steve se subió a la camioneta en el asiento del copiloto apartándolo del camino y él lo detuvo unos instantes diciéndole que lo piense, sobre ellos estando juntos, queria que le diga cuando esté listo ¿Que es lo que quiere? Porque él se adaptara a sus deseos, pero el rubio con las mejillas completamente rojas solo asintió mirando el suelo, metiendo sus muletas al cubículo antes de treparse a la carrocería y entrar en la camioneta.

Recuerda despertar con él a su lado, recuerda el tener que ir a trabajar esa misma mañana y el deseo incontrolable de solo tomar a Steve entre sus brazos y apretarlo contra su cuerpo el resto del día. Abrió sus ojos recordando los inesperados sucesos en las caballerizas como una bofetada, sintiendo como el estómago se le revolvía haciendo que su boca le supiera a hiel, alzando su peso del caballo y sentarse más erguido, aun con la cabeza a gachas por el dolor que sintió al escuchar las palabras del arriero unos días antes de marcharse.

- Cristian…- alzo su texano y su mirada a la voz que le tomó por sorpresa.

- Hey…- miro al frente sin notar que el rostro lo tenía húmedo, Jared le miro con preocupación y en un intento de que dejase de hacer eso, se refregó el rostro notando que estaba llorando como un niño.

- ¿Estás bien? – pregunto ya a su lado sus caballos caminando juntos.

- No…- inspiro hondo intentando hinchar su pecho y enterrar sus sentimientos por un par de días más.

- ¿Qué es lo que vas a hacer…? - pregunto, sabiendo perfectamente la razón de su estado, algo que Jared había estado esperando durante todo el viaje pero que el pelilargo no se permitió hasta ahora.

- No lo sé, no puedo pensar en la pesadilla que es que no me hable además de que no me perdone…- Jared miro frente de ellos y la hilera de pinos terminaba y el ganado pasaba enfrente de ellos.

- ¿Intentaras que vuelvan a ser amigos? – Christian francio el ceño y lo miro enajenado por lo que Jared solo alzo los hombros.

- No puedo volver atrás…- le dijo inspirando el aire seco y caliente del ambiente notando nuevamente el olor al ganado avanzando al galope.

- Hagas lo que hagas… tienes mi apoyo, cualquier cosa que pueda hacer. – Jared se ofreció y apoyo su mano en su hombro apretando el agarre para acentuar sus palabras.

- Gracias, pero no creo que puedas hacer más que mirarme como voy a suplicarle…- Jared levanto su texano un poco con su pulgar y con el rostro en blanco sopeso sus palabras.

- Suplicar… es un buen plan…- le dijo sin saber si sonreírle o ponerse serio, Christian le dio un golpe con el reverso de su mano sobre su brazo al saber que en parte era gracioso, Christian Kane suplicando de rodillas, si en su cabeza también era gracioso.

- Es en lo único que pude pensar todo este tiempo, suplicarle al punto de arrastrarme a sus pies e insistirle hasta que me tome a prueba o algo por el estilo, no me importa ya, no quiero vivir sin el cómo lo he estado estas semanas… - Chad silva a unos cincuenta metros de ellos y los dos miran hacia él, mientras se acerca haciéndole señas de unas cabezas de ganado que se separaron del rebaño cerca de ellos.

- Yo voy…- dice Jared y Chris alza su mano deteniéndolo, le da un empujón al caballo con los tacos de sus botas.

- No, déjamelo…- es lo único que dice antes de perseguir rápidamente el ganado.

Jared miro como se marchaba, volviendo a su postura de arriero seco y callado que él tenía de él siempre, no sabía si ponerse contento porque su amigo en realidad no estaba dispuesto a desistir de los sentimientos que Steve le inspiraba, o sentir pena por qué sufriría aún más si su otro amigo no le aceptaba.

Se despierta sobresaltado en mitad de la tarde, completamente empapado en sudor y mirando rápidamente a su alrededor tratando de ubicarse, las cajas de cartón apiladas con enormes letras negras rodeándole mientras su respiración volvía a el poco a poco, el sillón cubierto por varias sabanas y su ropa extendida sobre el respaldo es lo primero que reconoció, tomándola como pudo intentando respirar más acompasado.

Tembló conscientemente al sentirse rodeado por el temple sereno de Christian a pesar de estar completamente solo en esa habitación, las palabras que el suplicaba se repetían en sus oídos, necesitando que le respondiese en el asiento trasero de la endemoniada camioneta de Chad, la sensación del afecto impreso en cada toque como el de su aliento sobre su cuello; escucho la voz de Jensen desde la cocina, sacándolo de sus pensamientos como si le arrojaran una cubeta de hielo encima, miro la hora y no pasaban de la siete de la tarde, por la ventana que daba a la calle el cielo empezaba a ponerse anaranjados cambiando los colores a su alrededor en tonos azules que se ponían violáceos con la luz del atardecer en las paredes.

Con los pantalones en la mano y apretándolos tan fuerte como pudo se cubrió el rostro, el hilo de pensamientos que tuvo antes de entrar a la caballeriza… el recuerdo exacto de ese momento entraron en su caveza como un tornado, llenando cada rincón de su cuerpo con la ansiedad de obtener todo de ese hombre, como si fuera un estúpido adicto al chack, llenándolo de un deseo de que ese sujeto comparta definitivamente su vida solo con él, la piel se le helo con una imagen salida del mismo dolor que sintió instantes después al ver a Christian con Luke.

La mano sobre su hombro derecho lo sobresalto y Jensen le miro preocupado.

- Esto… está matándome… - soltó antes de que Jensen pregunte y Jensen se sentó a su lado cruzando su mano al otro lado de sus hombros, respirando profundamente antes de hablarle.

- Quisiera poder hacer esto más fácil para ti Steve, pero solo pudo apoyar tus decisiones, si esto te hace tanto mal… ¿Tal vez deberías pensar en alejarte? - Jensen quería que sopesara las opciones si esto se volvía demasiado doloroso para su amigo.

- No Jensen, es difícil tenerlo lejos y no poder descargar mi impotencia en él o decirle todo lo que en realidad pienso… marcharme, dejar el primer hogar que he tenido en tanto tiempo no es una opción, pero soñar con el… - le dijo volviendo a apretar la áspera tela contra su rostro, su cabello húmedo se hondeaba contra su sien y Jensen ladeo la cabeza al escucharle.

- ¿Soñar? Estabas soñando con el… - pregunto en tonos suaves, sintiéndose identificado con su amigo, porque él también estaba siendo afectado por la distancia que el viaje que los arrieros hicieron.

- Es... algo en lo que no puedo dejar de pensar y que parece perseguirme, la noche que tú te reconciliabas con Jared yo era atrapado por los besos de Christian… pero cuando lo sueño es cómo vivirlo una y otra vez, sentirlo como se fuese real... escuchar sus palabras y hoy recordé cual era mi respuesta por esas palabras, lo que había decidido… - Jensen apoyo sus codos en sus rodillas y espero, pero su impaciencia se tornó intensa y pregunto de nuevo.

- ¿Que habías decidido? – los ojos verdes atraparon su mirada cuando este dejo caer sus jeans.

- Ese día… yo, me sentía tan perdido… pero en el buen sentido, era como si al fin hubiera alguien que me anhelara lo suficiente para abandonar toda una vida y transformarla solo por estar conmigo, en vez de ser abandonado para tener una vida lejos de mi ¿Sabes? Y solo quería decirle que sí, que deseaba estar con él y ser novios no lo sé. ¿Pareja o compañeros? No sé qué título tendríamos en realidad solo pretendía mudarme a su cubículo para pasar más tiempo con él, necesitaba que me besara estando sobrio demonios… y verlo así con alguien más, había destrozado esa estúpida esperanza que me hacía sentir como si estuviera flotando. - Steve se tomó de la cabeza apretando sus dedos contra su cráneo hasta ponerlos blancos, quería llorar, pero hacerlo de nuevo y enfrente de Jensen solo le hacía sentir más lastimero y patético.

- Dios… estas tan enamorado que yo mismo quiero hacer desaparecer a Luke de la faz de la tierra…- Jensen suena tan fastidiado de que las cosas hubieran surgido así que hace que Steve suelte una carcajada corta.

- Yo quisiera lo mismo… - sonrió y estiro los pantalones para meter las piernas en él.

- Solo quedan unos días…- Jensen le miro esperanzado mientras el rubio se levantaba y se enfundaba en los jeans gastados.

- Y aún tenemos que mudar todas estas cosas… - Steve miro a su alrededor y no entendía como el contador tenía tantas cosas. – creo que puedo hablar con algunos hombres en el rancho, puede que ayuden por unas cervezas y algo de pollo frito…- Jensen se rio con una carcajada enorme. – ¿Que? - dijo Steve poniéndose la camisa y empezando a abrocharla.

- ¿Qué pasa con ustedes los vaqueros con la comida y el alcohol? – le dijo sintiendo el ambiente distendido, le gustaba eso, como Steve podía cambiar de tema fácilmente y mostrando ese rostro de no entender el porqué de su pregunta.

Steve se había marchado una medio hora después, con una cerveza en la mano y las llavee de la camioneta de Chad en la otra, paso por la agencia de mudanzas de Dallas para confirmar el horario y el día, solo en caso de que algo en el camino pase y Jensen termine con seis hombres metidos en su casa esperando por el camión.

Le toma casi seis horas y algo mas llegar al rancho, calcula el espacio en la camioneta y la gasolina para llevar a los hombres hasta Dallas de ida y vuelta, esta oscuro cuando estaciona frente a las barracas, reflexionando a quienes pedirá ayuda y quieres de esas personas podrían o no pedir un día libre a Morgan.

Se baja de la camioneta sumergido en la sensación de soledad en la que se encuentra por culpa de Christian y en cómo ayudar a Jensen... cuando nota que no tiene las llaves en la mano y vuelve sobre sus pasos para tomarlas de la ignición de la camioneta, en el momento que una voz lo llama y el sube su texano para ver quién es.

- ¡Steve! ¡Que bueno que te encuentro…! - es Morgan quien le saluda con la mano en alto a unos diez pasos de él más alegre de lo que él le ha visto, junto a él un hombre moreno asiente le saluda en silencio.

- Jefe… - dice metiendo las llaves en el pantalón trasero de su pantalón.

- Este es Edgar Ramírez, nuestro nuevo veterinario… Edgar, él es Steve Carlson uno de los arrieros de los que te hable. - Morgan aun lucia su amplia sonrisa y los hoyuelos se marcaban debajo de la barba como dos marcas oscuras.

- Un gusto…- dice el hombre de cabello ondulado tendiéndole la mano y lejos de ser descortés Steve la estrecha con firmeza unos instantes.

- ¿Qué paso con Hank…? - dijo mirando devuelta a Morgan sin que su expresión pareciera siquiera un poco amigable.

- Se mudó hace un par de semanas al otro lado de Austin y bueno no puedo pagar su gasolina de ida y vuelta hasta aquí, es mas caro que las consultas o los tratamientos…- Morgan se ríe tratando de sacar la tensión que Steve con su silencio y su impasible rostro impartían a rajatabla.

- Bienvenido a bordo… si tiene alguna pregunta no dude en preguntar a cualquiera… - Steve con dos de sus dedos en la punta de su texano hace un saludo y Morgan le mira irse mientras la sonrisa se le borra del rostro.

- Creo que no le caigo bien… - dice Edgar como no quiere la cosa mientras ambos ven a Steve entrar en las barracas.

- Nahhh…. él siempre es así… no le gustan los cambios abruptos, pero esto son negocios y el otro veterinario ya hace tiempo me estaba dando fuga de capital…- dice Morgan y suspira apretando el hombro de Edgar, volviendo una sonrisa más deslumbrante al hombre. – Vamos te presentare con los otros muchachos… quiero que prestes especial atención a uno de ellos, su nombre es Luke… siempre anda metiendo la pata con los animales más importantes del rancho, casi me demandan por su culpa… si no fuera por Padalecki…- menciona Jeffrey mientras lo dirige a otro de los edificios donde las luces aún estaban encendidas y el murmullo de la gente comiendo se es cuchaba dentro.

- ¿El que dijiste que curo las heridas de la Mustang y que no dejo marca alguna en la piel? - dice Edgar entusiasmado apunto de cruzar la puerta del comedor general.

- Ese mismo... apenas vuelva de la arriada te lo presentare… tiene madera de líder por más que el solo quiere ser el vago del rancho, no es algo que le salga muy bien en realidad… - Morgan abre la puerta y son bañados por la luz del lugar antes de que haga el gran anuncio de su arribo al rancho frente a todos a viva voz.

Su piel se pone blanca como la leche al ver esos ojos oscuros a lo lejos reconociéndolos al instante, su corazón late en un murmullo excitado cuando no es capaz de moverse ni siquiera para poder respirar con normalidad… pensó que jamás en la vida volvería a ver a ese hombre, pero ahí estaba, parado al lado del amigo de su padre, sonriendo y asintiendo en dirección al enorme grupo de hombres que estaban cenando allí.

Gracias al cielo que estaba oculto entre todos ellos, vistiendo igual que todos, embarrado igual que todos, al menos podía pasar desapercibido si intentaba escapar, miro de reojo la salida de emergencia frente a sus ojos, y empujo su plato para marcharse de allí en ese mismo instante, pero cuando la voz de Jeffrey se escuchó sobre toda la multitud pronunciando su nombre y todo el comedor volteo a verlo a él, su cuerpo se congelo a medio camino de levantarse del banco metálico.

Volteo lentamente ante el llamado de su jefe con la mandíbula apretada, pasando su manga arremangada por su rostro para quitar el sudor fio y la tierra que le quedo al ser arrojado de lomo de su ultimo corcel de ese día, espero a que llegaran hasta el allí parado como un imbécil cuando Edgar le había reconocido al clavar sus ojos en él, podía notar el interés en sus ojos y en la expresión iluminada del moreno, pero aparto sus ojos claros de él solo para enfocarse en Morgan y así poder respirar.

Los sonidos que salían de su boca eran entendibles mientras el murmullo a su alrededor de la gente volviendo a su plato se hacía más y más fuerte, lo único que pudo procesar era que el hombre que conoció en ese cine unas semanas atrás era el nuevo veterinario, al cual su jefe había mudado a una de las residencias más cercanas al rancho, Luke mastico aire lentamente como si algo le molestara en la muela y Morgan puso su mano en su hombro un segundo después notando su tención.

- Hijo estas bien… estas pálido…- siempre le había agradado ese tono paternal con el cómo le miraba atento y preocupado, pero ahora mismo no podía disfrutarlo.

- No me cayó bien la comida, creo... justo me dirigía al baño…- le dijo y Morgan dio dos palmadas más sobre su brazo.

- Hombre haberlo dicho antes, no te entretengo más… Edgar acompáñame a la casa, quiero presentarte a mi mujer y seguramente ella quera presentarte a sus mascotas…- le dice con una amplia sonrisa y Edgar solo se deja llevar sin perder de vista como Luke aún permanece allí parado sudando la gota gorda.

Luke camina enérgico a las barracas cuando ve como Morgan y el veterinario entran a la casa principal, aun sin poder recuperarse del shock de tener a ese sujeto en el rancho y con la noticia de que estará viviendo apenas media hora de allí además de estar trabajando con todo el mundo todos los días, su camisa esta empapada en sudor y sus piernas tiemblan, niega tanto como puede de lo que paso entre ellos ese día cayendo sobre la encimera del baño.

Ni si quiera pueda mirarse al espejo frente a él, él no es así, él no es de la manera que Morgan o Cristian dicen y Edgar no debería afectarle de esa manera, además si le afecto es porque estaba en medio de un cine gay, frente a hombres desnudos en una pantalla de seis metros por diez de porno… es solo eso, no es él y todo es subjetivo y aun así no puede respirar…. Abre a manotazos el agua fría y trata de tirarse algo en la cara, en la boca, pero falla brutalmente hasta que cae sobre una rodilla e intenta sostenerse de la encimera como puede, pero el cuerpo le falla abruptamente.

- ¿Estás bien? - es lineal y fría la voz que viene de la entrada del baño.

- Tu…- es lo más que sale del fondo de su garganta cuando trata de inhalar.

- No luces bien… quieres que llame a la enfermera…- y el apenas puede enfocarse en el cuando ya esta sentado sobre el piso recargándose en uno de los lockers del baño.

- No…- intenta respirar y en su afán romper uno de los botones al tratar de quitarse la camisa para que el aire entre en sus pulmones.

- Estas ahogándote… - le dice cuando da unos pasos hasta donde dejo la canilla abierta, presionando sus dedos en la boquilla del agua sale disparada hacia donde Luke está sentado mojándolo repentinamente.

- Esta… gracias… ya, estoy, bien… - balbucea abriendo y cerrando la boca como un pez fuera del agua…

- Luke…? - se escucha por el pasillo detrás de Steve y este se da la vuelta para ver al nuevo veterinario.

- Estas barracas son privadas, no deberías estar aquí…- es lo primero que dice mirando directamente a Edgar desde la puerta del baño y este se detiene a mitad del pasillo.

- Disculpa… estoy buscando a Luke Bracey ¿Lo has visto por aquí? Creí verlo entrar aquí…- Steve sin mover un solo musculo de su rostro y sin siquiera pestañar le responde.

- No lo he visto, y será mejor que te vayas de aquí si no quieres que le cuente al personal que has estado husmeando por las barracas privadas en busca de un jinete…- es abrupto recuerda que incluso Chad le ha llamado la atención por su manera de hablar con gente nueva en el rancho, el sujeto no le gusta no es personal, pero Hank es su amigo y aunque comprende las razones de Morgan, no tiene por qué gustarle el cambio.

- Jinete… ok, no quiero nada de eso... disculpa el inconveniente…- Edgar trata de mirar detrás de Steve, pero este está apoyado contra el lindel de la entrada a los baños secándose las manos con una toalla, por lo que lentamente se dirige de nuevo a la puerta.

Steve al verlo cruzar las puertas del mosquitero se da media vuelta y se dirige a donde esta Luke sorprendiéndose al verlo hecho un ovillo, llorando contra sus rodillas mojado y temblando.

Realmente quiere preguntarle que demonios pasa, porque esta asi por aquel hombre, pero solo toma una toalla de los lockers y se la tira sobre la cabeza para poder levantarlo del piso y llevarlo a su cubículo, no le hace ni pisca de gracia tener que estar haciendo todo esto, en realidad si hubiese algún pozo sin fondo, Steve lo llevaría alli y lo lanzaría dentro sin pensarlo, pero el hombre está temblando como jamás en su vida hubiera imaginado verlo.

ese hombre al caer en su cama y enroscarse en su manda a llorar cuando de los labios se desliza entre el sollozo que todo es culpa de Christian, la sangre helada de Steve hasta ese momento empieza a hervir, sus puños se aprietan y sus dientes empiezan rechinar entre si, su puño en alto, esta alli a la altura de su rostro en el Angulo perfecto para desfigurarle la cara, cuando el siguiente sollozo lo deja helado… a milésimas de golpearlo.

Es más, como un mantra ahogado contra la manta que presionaba contra su rostro, la mano del arriero apretada contra la toalla blanca y presionada contra su rostro, pero para el que aún está allí sin que el jinete lo comprenda, es bastante entendible.

- No soy gay no soy gay no soy gay…- Steve camina tan rápido como sigilosamente lejos de allí, con el celular en la mano y sin saber que sentir.

Llama a la única persona a la que en realidad puede llamar, porque no hay nadie más allí con el que tenga este tipo de cercanía, no sabe lo que surca por su cuerpo, si ira o vergüenza, o algo parecido a la impotencia, pero solo espera el tono caminado en círculos frente a la camioneta de je Chad hasta que se sube nuevamente a ella encendiendo el motor cuando Jensen atiende del otro lado.

Habla apresuradamente mientras intentando encontrar un punto medio a todo lo que siente, presionado por la cercanía del regreso de Christian al rancho y este sujeto, Jensen trata de que se calme y de que detenga la camioneta porque su aceleración hace que el vehículo demuestre que en realidad tiene la capacidad para ir a gran velocidad, pero Steve solo puede seguir hablado de Luke y de cómo parecía sufrir dentro de su negación.

Algunas palabras de Christian antes de que se marche entrando en su cabeza muy lentamente y el avista una licorería a un costado del camino y sale de la carretera en un santiamén, la camioneta frena de golpe resbalando por la tierra del costado del camino y el sale de la camioneta aun con el teléfono en el oído, escuchando como Jensen trataba de calmarlo.

El pecho subiendo y bajando como si fuese su propia desesperación, demonios el conoce a Luke de años y siempre fue un imbécil con mayúsculas importantes, como molestaba a Jared todo el tiempo, como lo perseguía y acosaba, demonios Jensen fue testigo de toda esa mierda, Luke Bracey siempre fue un homofóbico por lo que saber que esta así por Christian o por ese tal Edgar en realidad… lo dejaba más que desconcertado.

Dio unas vueltas en la entrada de la licorería antes de pisar dentro del local, caminando por los anaqueles repletos de botellas, buscando ese algo que lo calme de una vez…pone su mano en la botella de vodka de cereza que según Chad es una bebida de mujeres, pero eso a él nunca le importo, pero con la voz de Jensen ahora preocupado por Luke miro al otro lado del anaquel donde Christian siempre tomaba su burbon o wiski… camino hasta allí lentamente como hipnotizado y tomo el burbon de etiqueta negra esa noche pudo saborear de Christian.

Solo en ese momento con la botella en la mano y caminando lentamente a la caja es que puede escuchar atentamente a Jensen, todo parecía caer en su sitio… dentro de su cabeza, las palabras de Christian hablándole, explicándole… ahora entendiendo el porqué de ello, el porque del odio irracional de Luke por Jared… todas y cada una de las trastadas que el jinete le hizo a su amigo, el cajero pronuncio el precio del licor y el saco su billetera calmadamente mientras su amigo repetía su nombre en el teléfono que

dejo sobre el mostrador.

- Estoy aquí…- dice al guardar la billetera y el cambio, tomando el teléfono junto a la botella y caminando apaciblemente a la camioneta.

- Demonios, no me dejes hablando solo parezco un loco y me pones de los nervios Steve. - Jensen le reclama mirando la pava que puso al fuego para un té.

- Lo siento solo…-

- Que tan mal lo viste…-

- Muy mal… no se podía mantener el pie, era como como…

- ¿…Un ataque de pánico?

- ¿Cómo sabes…?

- He tenido muchos a lo largo de mi vida… más aun cuando era adolescente y no sabía realmente quien era yo o lo que me gustaba…- dice apagando el fuego y buscando una taza para su te.

- No sé qué hacer ahora… -

- No hay mucho que puedas hacer…

- ¿Solo lo dejare ahí… sufriendo? Por algo que Christian hizo estallar en su cabeza… - Steve se muerde los labios y mira la botella, poniéndola entre sus muslos para abrirla con una sola mano.

- No es como si pudieras invitarle un trago y charlar el asunto… ¡tiene algún amigo… cercano al que el puedas decir que está allí?

- Amigo… no lo he visto nunca pasando el rato con nadie, siempre estaba hablando mal de Jared, haciendo estupideces y dirigiendo al grupo como si quisiera imitar a Morgan…-

- Ya veo…

- Eso no me hace sentir mejor Jensen… ahora mi siento más culpable que antes…

- Nada de esto es tu culpa Steve… el solo está enfrentándose a esto...

- Solo…

- Sí, pero eso tampoco es tu culpa… sabes lo que te hizo y el dolor que te provoco al involucrarse con Christian…

- Si lo sé, pero ya no sé si lo estaba viendo del ángulo de la realidad o solo del despecho o la traición de Christian…

- ¿Crees que hay otro punto de vista aquí?

- No lo sé… solo sé que de repente mi cabeza se siente liviana, como despejada y todo tiene más sentido, por qué Christian… hizo lo que hizo… o porque Luke dejo de ser un imbécil por casi cuatro semanas…- da el primer trago y todo ese sabor que incendia su garganta le hace disfrutar de la imagen de Christian en su cabeza.

- Tiene mucho mas sentido es cierto…

- Y afrontémoslo Chris es impulsivo y tonto a veces y mal humorado y impulsivo…

- Eso ya lo dijiste

- Pero lo es y…disculpa que te despertara Jensen… enserio, yo… solo…

- Entraste en pánico? Porque yo entre en pánico por como hablabas sin control

- Lo siento…

- Está bien aún no me había dormido… ¿Qué piensas hacer ahora?

- No lo sé…- arranca la camioneta y espera hasta dar el segundo sorbo al burbon. – pero no seguiré molestándote, te veré pasado mañana… iré con los hombres que consiga…

- No me malinterpretes, pero eso sonó sucio…- Steve suelta una fuerte carcajada y golpea el volante antes de girarlo y subir la camioneta a la ruta.

- Tal vez pero no tengo tanto sexapil como para atraer a más de un hombre… creo…- fue Jensen el que rio ahora dejando su taza en la mesada, sonriendo ampliamente.

- Ok nos vemos mañana… -

- Pasado mañana… adiós. -

- Nos vemos…-