Nombre: "Mi Dulce Cenicienta" –Parte 1

Basado en: Bokura no Gash Bell!

Personajes Principales: Kurumi Allen y Zeon Bell

Género: Comedia, cosas de la vida

Descripción: Kurumi es una chica amable que siempre está corriendo para llegar a la escuela. Esta vez su mal hábito la meterá en problemas, pero para su suerte un Príncipe llamado Zeon la salva de un castigo, ella le agradece su buen acto, pero el chico le pedirá algo a cambio de mantener la mentira que la salvó ¿realmente todos los Príncipes son tan buenos como los pintan?

Espacio: Mundo Mamodo

Advertencias: Es como una versión alterna de "La Cenicienta", así que los roles de los personajes pueden ser muy diferentes a los originales.


"MI DULCE CENICIENTA –PARTE 1–"

-Levántate, Kurumi. – Una joven de cabellos dorados y rizados de 16 años estaba tratando de despertar a la joven de cabellos negros que dormía plácidamente en la cobija que estaba en el suelo de la habitación. – Llegarás tarde si no te das prisa. –

-Uh… - La pequeña de 8 años abrió los ojos y miró a la joven rubia. – Buenos días, Cherish… ¿Dónde están los demás? – Kurumi se sentó mientras intentaba abrir los ojos. - ¿Qué hora es? –

-Ya se fueron, son las 8:50. –

-¡¿Qué?! – La chica se puso de pie inmediatamente y, con gran prisa, buscó su ropa para cambiarse. - ¡Ya es tarde! ¡¿Por qué no me despertaste?! –

-Lo hice. – Cherish se sentó en el suelo y miró tranquilamente a su apurada amiga. – Diez veces para ser exacta. –

-¡Ah, me matarán! – La chica terminó de arreglarse y tomó su mochila del suelo. - ¡Me voy, adiós! – Kurumi salió a toda prisa y apareció unas alas rojas en su espalda para después emprender vuelo hacia su escuela, al menos esa habilidad suya era útil en momentos como este.

-Todos los días es lo mismo con ella. – Cherish soltó una risita y después se levantó. – Bueno, es momento de comenzar con mis deberes. – La rubia tomó una escoba y una franela para comenzar a limpiar.

-Espero que no haya nadie en la puerta… - Kurumi logró llegar a la escuela, pero para su mala suerte los guardias estaban en las puertas. – Rayos…no me dejarán entrar… - La joven descendió y se escondió entre dos paredes del edificio. - ¿Cómo burlaré a los guardias…? – La joven caminó un poco más para adelante para tener una vista del guardia y la puerta, cuando estuvo lo suficientemente cerca sacó un poco la cabeza. – Bien, solo necesito-… -

-¿Qué estás haciendo? – Un chico peligris de ojos violetas brillantes estaba pasado por ahí en ese momento y miró con algo de extrañez a la joven. - ¿Por qué te escondes? –

-¿Eh? E-Esto…y-yo… - Kurumi se sonrojó algo apenada, no sabía cómo explicar la situación. – Bue-Bueno, y-yo… -

-¿No sabes decir algo más? – El joven soltó una risita. – Eres una chica torpe. –

-¡No soy torpe! – Kurumi gritó algo molesta, llamando la atención del guardia. - ¡Rayos! –

-¡Señorita Allen! – El guardia se dirigió hacia donde estaban ambos jóvenes. - ¿Otra vez llegando tarde? –

-N-No, este…bueno…y-yo… - Kurumi se puso nerviosa.

-Se le advirtió que no llegara tarde de nuevo o se le castigaría. – El guardia la tomó del brazo. – Tendré que llevarla con el director. –

-¿Qué? ¡N-No, por favor! ¡Deme otra oportunidad! – Kurumi intentaba zafarse del agarre. - ¡No volveré a hacerlo, lo prometo! –

-Disculpe. – El peligris miró al guardia. – Yo le pedí que se detuviera un momento a conversar sobre un proyecto de clase, fue mi culpa. –

-¿Eh? – El guardia lo miró fijamente. - ¡Ah! ¡Príncipe Zeon! – El hombre inmediatamente hizo una reverencia. - ¡Lo lamento mucho! ¡No sabía que la señorita Allen era amiga suya! –

-No importa, ¿podría dejarlo pasar por hoy? – Zeon lo miró con indiferencia.

-¡S-Sí! ¡Mis disculpas, Príncipe Zeon! – El guardia miró a Kurumi fijamente. – Sé ha salvado por hoy, pero la próxima vez no se salvará ¿entendido? –

-S-Sí… - Kurumi hizo una reverencia. – Lo siento. –

-Bien, entonces me voy. – Zeon ignoró a ambos y continuó su camino hacia el edificio.

-¿Eh? – Kurumi lo miró alejarse, así que se dirigió hacia el guardia inmediatamente. – Debo ir a clases, con su permiso. – Con algo de prisa y confusión, la pelinegra corrió para alcanzar al chico. - ¡Oye, disculpa! –

-¿Hm? – Zeon volteó a verla con indiferencia. - ¿Qué quieres? –

-¡Gra-Gracias por salvarme! – Kurumi hizo una reverencia ante él. - ¡Se lo agradezco mucho! Ummm… -

-Mi nombre es Zeon. – El chico desvió la mirada. - ¿Y tú quién eres? –

-Ku-Kurumi Allen. – Kurumi lo miró un poco sonrojada.

-Bien, Kurumi, deberías agradecerme por salvarte. – Zeon la miró con algo de malicia. – A partir de hoy serás mi sirvienta. –

-¿Eh? – Kurumi no entendió lo que Zeon decía ahora. - ¿Qué dijiste? Creo que escuché mal. –

-Dije que serás mi sirvienta personal a partir de ahora. –

-¿Qué? ¿Por qué debería hacer eso? – Kurumi ahora estaba irritada.

-Yo mentí para ayudarte, así que me lo debes. – Zeon la miró sin borrar su sonrisa maliciosa. – Pero no te obligaré a hacerlo, claro está que tampoco estoy obligado a no decirle al guardia que llegaste tarde. –

-¿Eh? – Kurumi estaba sorprendida, ¿cómo era posible que una persona que momentos atrás era tan amable ahora sea tan…creída? – No-No lo harías… ¿verdad? –

-Sí, lo haría. – Zeon respondió con tranquilidad. - ¿Aceptarás o debería ir a decirle al guardia la verdad? –

-¡E-Está bien, lo haré! – Kurumi apretó sus puños. – Seré tu sirvienta…pero no le digas a nadie ¿de acuerdo? –

-Bien, mi clase está al lado de la tuya, te mandaré a hablar cuando necesite algo. – El chico se dio la vuelta para ir a clases. – Hasta luego. –

-S-Sí… - Kurumi agachó la mirada y luego saltó algo confundida. – Espera ¿dijo al lado de la mía? ¿Cómo sabe cuál es mi aula…? – Kurumi lo miró por unos segundos, luego comenzó a correr como si de un maratón se tratase al recordar que tenía que llegar a clases.

-¡Señorita Allen! – Una profesora riñó a la recién llegada. - ¡Que sea la última vez que la recibo a estas horas en mi clase! –

-¡S-Sí! Mis sinceras disculpas. – Kurumi hizo una reverencia e inmediatamente fue a tomar asiento al lado de una joven de cabellos rojizos.

-Siempre es lo mismo contigo. – La pelirroja se rio un poco de su compañera.

-No te rías, Tío. – Kurumi le reprochó, pero en ese momento la imagen de Zeon se hizo presente en su mente. – Oye, Tío… -

-¿Hm? ¿Qué sucede? – Tío la miró confundida.

-¿Conoces a alguien llamado "Zeon" de la clase de al lado? –

-¿Zeon? No, a nadie, ¿por qué? – Tío sonrió picara. - ¿Acaso te gusta? –

-No, no es eso. – Kurumi rápidamente respondió, ese tipo de persona no podría gustarle nunca.

-¿Entonces quién es? – Tío preguntó con curiosidad.

-Eso mismo quiero saber… - Kurumi suspiró resignada y decidió prestarle atención a la clase.

"Toc toc", alguien tocó a la puerta del salón.

-¿Quién es? – La maestra preguntó sin dejar de escribir una especie de hechizo en el pizarrón.

-Vengo a entregarle esto a la señorita Allen. – Un chico Mamodo con forma de Leon pero cuerpo parecido a un humano estaba detrás de la puerta.

-Allen, te buscan. – La maestra continuó escribiendo.

-¿Para mí? – Kurumi fue a la puerta y el chico le entregó un libro negro que estaba en blanco. - ¿Qué es esto? –

-Te lo manda Bell-sama. –

-¿Bell-sama? ¿Quién es? – Kurumi intentó identificar el nombre, pero no recordaba a nadie que se llamara así.

-Zeon Bell. –

-¡¿Ze-Zeon?! – Kurumi se impactó, así que el apellido del joven era Bell. - ¿Y qué es esto? Está en blanco… -

-Es un libro mensajero, cuando el escriba algo en el suyo, aparecerá en el que tienes tú. –

-Ya veo…Gracias. –

-No es nada, adiós. – El joven se retiró y Kurumi regresó a su asiento.

-"Me pregunto para que me lo envió…" ¿Eh? – Kurumi notó que unas palabras comenzaron a aparecer en la primera página. – Apareció algo… -

Pez Limón a la parrilla en término medio, puré de papa y alguna ensalada de algas húmedas recientes. A las 10:15 am en el jardín trasero, junto al árbol más grande.

-¿Eh? – Kurumi inmediatamente se irritó. – "¡Ese maldito mocoso…!" –

Tío miró confundida a su compañera, era sumamente raro que estuviera haciendo corajes mientras veía un libro en blanco.

-¿Y a esta qué le picó? – Tío decidió no darle mucha importancia y mejor siguió escribiendo lo que estaba en el pizarrón.

-"Ese príncipe no es nada bueno… ¡Definitivamente odio a Zeon!" – Kurumi escribió abajo del mensaje de Zeon, si lo que él escribía aparecía en el libro de ella, funcionaría viceversa ¿no?

Estaré ahí con ello.

Solo una cosa…¿te he dicho cuánto te odio?

Una pequeña risa de diversión y malicia fue emitida de los labios de Zeon.

– Esta chica es interesante…Espero que cumpla mis expectativas. –

El Príncipe cerró su libro y continuó prestando atención a la clase, este día sería, probablemente, el inicio de los nuevos días de diversión para Zeon.


¡Yahallo y buenas noches! xHimemikoYukix presente :3

Bueno, aquí la primera parte de este one-shot llamado "Mi Dulce Cenicienta", espero que les haya gustado :3 como pudieron darse cuenta, la historia no tiene nada que ver con los one-shots o fanfics anteriores, ya que, en primera, Kurumi no conoce a Zeon ni a Gash y, en segunda, vive con Cherish uwu bueno, algunas personas cambian, pero otras se conversan...sino me creen, pregúntele a Zeon :v xD

Bueno, eso ha sido todo por hoy, dudas, quejas, comentarios, opiniones, traumas y demás en los review y los responderé en la siguiente actualización :3

¡NOS LEEMOS!