En la sala sólo se encontraban dos jóvenes completando los ejercicios que les habían mandado, aunque uno de ellos no estaba completamente concentrado; no dejaba de verla y preguntarse cómo es que pudo lograr esos tiros.
-Y ahora sólo tienes que sumar estas dos cifras... Link. Ahora tu eres el que me pone nervioso con tantas miradas.- (t/n) se sonrojó un poco.
-¿Por qué no me dijiste que estuviste en el equipo de arquería?
-Ah, eso... -cerró el cuaderno con la mirada baja.- no creí que fuera importante. Y sinceramente, no me siento lista para regresar.
-¿Y por qué no? Eres brillante. ¿Por qué lo dejaste si eras tan buena?
Ella sólo suspiró y desvió la mirada
-Bueno... Después de volverme capitana, entramos a una competencia a nivel nacional. Escuché que los equipos eran muy fuertes y los arqueros extremadamente hábiles. Me presioné demasiado porque quería ser la mejor del mundo. Practiqué día y noche, a veces me quedaba todo el día en el campo de prácticas sin comer o descansar. Dejé de disfrutarlo y mi mente sólo pensaba en ganar. Para el día de la competencia, mis dedos no se movían, mis manos temblaban, mis brazos no aguantaban la tensión del arco y no lograba fijar la vista. Tuvieron que reemplazarme y quedamos en segundo lugar. Entré en una crisis nerviosa, y hasta hace unas horas... No había sido capaz de tomar un arco sin entrar en pánico.
-Pero lo conseguiste, e hiciste cosas que jamás creí que podía ver. -se acercó a ella y la tomó del hombro.
-¡¿Qué?!
Al finalizar las clases el viernes, ambos decidieron ver si ya habían puesto los resultados de las pruebas. Para su enorme sorpresa, esta el nombre del rubio, pero también el de la chica a su lado.
-No puede ser. Yo ni siquiera me inscribí. Yo no quería entrar al equipo. ¿Por qué me incluyeron?
-Porque eres simplemente genial.
Voltearon para encontrarse con el pelinegro de ese día, recargado en la pared detrás de ellos y sonriendoles.
-¿Tú lo hiciste?
-En parte. Pero no fue todo mi culpa. El entrenador estaba emocionado de haberte visto dar en el blanco sin que tuvieras problemas. Deseaba mucho que volvieras con nosotros. - luego miró al hyliano que no le apartaba la vista con curiosidad- lo lamento, creo que no nos hemos presentado. Me llamo Sebastian. Soy el asistente del entrenador de tiro con arco. Por cierto. Quiero felicitarte por tu excelente actuación y disculparme por el comportamiento tan infantil de Aarón.- se acercó y rodeó con un brazo los hombros de Link.- Si me permites darte un consejo. No te separes de (t/n) durante los entrenamientos. Puedes aprender mucho de ella.
-No he dicho que acepté entrar. Tengo que pensarlo muy bien. -la joven se dio la vuelta y se abrazó ligeramente.
-Sabes que no voy a obligarte, pero estaría encantado de volver a verte por las tardes. Cuidate y ojalá lo consideres. Nos vemos Link. Cuidate (t/n).
El ojiverde caminó por el pasillo y salió al patio trasero. El rubio se volteó a ver a su amiga y acarició levemente su cabeza.
-Tampoco planeo obligarte, pero debo decir que estaría feliz de entrenar contigo. Tenemos varias cosas en común, incluyendo ésta. Y sin mencionar que eres mi mejor amiga en éste mundo. Sea cual sea tu decisión, tienes todo mi apoyo incondicional.
Se vieron y Link le dedicó una suave sonrisa que le cortó la respiración por unos segundos a la chica. Lo miró a los ojos y volvió a ver al piso.
-L-lo pensaré este fin de semana. Vamos a casa...
