Los personajes son de S. M.

100 Días Con El Sr. Arrogante

Capitulo 11.- ¡No mientas!

Bella esperaba impaciente la llegada de su profesor. ¿Cómo debería de actuar frente al él? No podía dejar de pensar en eso. No podía negarlo, nunca en su vida se había sentido tan nerviosa.

Abrió su celular y se puso a reproducir un video, de los tantos que tenía guardados de él. Se miraba a Edward acostado en la cama, mientras leía un libro. Estaba tan concentrado que ni cuenta se dio que Bella lo estaba grabando. Se escucho la risa de Bella, llamando la atención del chico quien giro a verla.

-¿Qué haces?- pregunto bajando el libro. Mas risas de Bella- para.

Bella lo ignoro y continúo grabándolo. Edward regreso su concentración al libro, pero no totalmente, aun miraba a la chica quien sostenía su celular grabando.

-Para ya y estudia- la miro "molesto".

Bella sonrió mirando en la pequeña pantalla en rostro de Edward.

-Bella- se escucho la voz de su mama al otro lado de la puerta- tu profesor esta aquí.

Bella guardo su móvil, y se puso de pie, aun mas nerviosa de lo que ya estaba, respiro profundo y espero a que Edward entrara.

La puerta se abrió y primero paso su mama, seguida de cerca por una mujer. Bella espero pero Edward no entro. Dirigió su vista a Renée y después a la mujer.

-Saluda- dijo Renée- es tu nueva profesora.

¿Qué? ¿Nueva profesora? ¿Dónde está Edward?- esas eran algunas de las tantas preguntas que Bella se hacía. Miro sorprendida tanto a su madre como a su nuevo tutor. Permaneció en silencio.

Renée se dirigió a su ventana y la cerro con fuerza acomodando las cortinas de tal forma que no pudieran ver nada de dentro a fuera ni viceversa.

A pesar de ya no poderla ver, Edward permaneció un poco más en la ventana, mirando el mismo lugar. De verdad Renée se había tomado muy enserio sus palabras.

Bella estaba triste, ella quería ver a Edward, pero él no estaba ahí, y por más veces que mirara su ventana seguía sin ver nada al otro lado.

-Me llamo Tanya- dijo la joven mirando a Bella- no la pasaremos muy bien, ya verás.

Bella la miro, se miraba joven, no más de veintidós años. Seguro era estudiante de universidad. Tenía el cabello rubio con destellos rojizos, y una cara bonita y ni que decir del cuerpo, parecía modelo.

Bella trataba de concentrarse en lo que la joven decía, pero simplemente no podía. Por más que le explicara algo, ella no lograba entender nada. Pero Tanya se mostraba amable y comprensiva y volvía a explicar tantas veces fuera necesario.

Aun después de que Tanya se fuera, Bella continuaba igual, sin ganas de nada, y sin mirar los libros abiertos que tenia frente a ella.

Tomo su celular y le envió un mensaje, esta vez no se esmero en escribirlo, y no dudo en enviarlo. Pero nunca recibió la respuesta. Por más que espero Edward no respondió. Pensó en llamarlo, pero se retracto.

Tres días habían pasado, y Bella no sabía nada de Edward. No respondía sus mensajes. Ya se estaba cansando de mandarle un mensaje cuando despertaba y uno antes de dormir. Al final era lo mismo, Edward no respondía a ninguno.

Bella paso frente a una cabina telefónica en su regreso a casa de la escuela. Quiso probar suerte y entro.

Marco el número que tan bien conocía y espero, espero y espero hasta escuchar la voz de la operadora, y aguantando sus ganas de llorar volvió a colocar el teléfono en su lugar.

Como cada día al llegar al edificio dirigió su vista al frente, quizás podría verlo, busco su ventana, pero estaba cerrada, como todos los días. Miro el estacionamiento, estaba su auto, ese Lexus que era el culpable de que todo esto estuviera ocurriendo.

Camino, terminando con esa distancia y miro de cerca el auto, estaba en el lugar de siempre, eso quería decir que Edward estaba en casa. Sintió un poco de esperanza y se dirigió al edificio. Toco el timbre nerviosa, pero nadie respondía. Miro otra vez el número para cerciorarse de no haberse equivocado de timbre y volvió a llamar.

En ese momento la puerta se abrió y Edward la atravesó, sin siquiera mirarla, continuo su camino pasando a su lado, ignorándola. Bella lo miro sorprendida y triste a la vez.

-¡Edward!- lo llamo corriendo a su lado, pero Edward no respondió y continuo caminando-¿Va todo bien?- pregunto cuando llego a su lado.

-¿Que quieres?- pregunto Edward sin mirarla caminando aun mas rápido.

-Estaba preocupada- Bella acelero su paso para mantenerse a su lado- no he podido ponerme en contacto contigo y…

-Todo está bien- dijo Edward interrumpiéndola- o que ¿No puedes estudiar sin mi?

Bella lo miro sorprendida.

-Tampoco te estaba enseñando nada- dijo llegando a su auto.

-No necesito estudiar- Bella detuvo su caminar, sonando muy seguro de sus palabras- ¿Qué sentido tiene que estudie? Si yo sé que no soy muy lista.

Edward la miro sorprendido y preocupado a la vez, pero no lo quiso demostrar mucho.

-Voy a dejar la escuela…

-¿Y qué piensas hacer entonces?- la interrogo Edward molesto- ¿Qué piensas que será tu vida en un futuro?

Bella sonrió y corrió a su lado abrazándolo.

-Me voy a casar contigo- dijo como si fuera lo más obvio.

Edward la separa rompiendo el abrazo, y se burlo un poco antes de abrir la puerta del auto.

-¡Edward!- lo llamo una vez Bella.

-Mira- Edward la miro sosteniendo la puerta abierta pero sin entrar- Despierta de una vez. Fue divertido jugar contigo…- entro al auto ante la cara de sorpresa de Bella- fue divertido mientras duro, pero ya me canse. Entiéndelo, se acabo- cerró la puerta y encendió el auto.

Bella estaba aguantando las ganas de llorar, lo que Edward decía no podía ser verdad. No lo era.

-Igual, aun no entiendes la situación- dijo mientras bajaba la ventanilla- pero yo, no tengo suficiente tiempo libre para ser tu compañero de juegos, así que ya deja de molestarme.

Sin esperar mas respuesta de Bella arranco en auto, saliendo del estacionamiento y alejándose de la vista de Bella. Quien aun trataba de no llorar.

Renée estaba preocupada por su hija, comía menos y parecía un zombi.

-Bien- dijo Tanya sonriendo, después de tanto tiempo Bella estaba leyendo un libro, estaba sentada frente a ella, lucia feliz con una sonrisa en su rostro.

Tanya se acerco más a ella, para ver que capítulo del libro estaba leyendo, y se llevo una gran sorpresa. Le quito el libro a Bella de las manos, y saco la fotografía de Edward negando con la cabeza, miro a Bella quien la miraba molesta.

-Mejor pasemos a otra cosa.

Bella estaba muy concentrada escribiendo algo, Tanya la miraba feliz y reviso sus notas.

Edward, Edward, Edward, Edward, Edward…

Eso era lo único que estaba escrito en tres páginas de la libreta de Bella.

Tanya comenzaba a perder la paciencia, cada día Bella salía con una locura nueva, era tan difícil darle clases. Pero lo peor fue el día que Tanya miro el brazo de Bella, donde había un pequeño tatuaje falso de un corazón donde se podía leer "Edward Cullen Forever"

Tanya sentía que ya no podía más, pero aun así iba cada día, a la misma hora y trataba de animar a Bella. Aunque siempre era ignorada.

-La mitad de la población es masculina- dijo Alice abriendo una cerveza y pasándosela a Bella.

-El no es el único hay muchos mas ¿no?- secundo Rose mirando a su amiga.

-Si, eso es- dijo Alice con entusiasmo abriendo una cerveza para ella- mi madre me conto que olvidar a un hombre, solo cuesta 10 segundos.

-Eso es cierto- dijo Rose levantando su cerveza- anda bebe, bebe y olvida.

-¡Bebamos!- grito Alice, llamando la atención de las demás personas que estaban en el pequeño local. Las tres chicas bebieron un gran trago de cerveza.

-Eso es- hablo Rose- bébela toda y olvida todo.

-Si- Alice miro su reloj- ya pasaron los diez segundos ¿Ya lo olvidaste?

Bella asintió antes de volver a tomar más cerveza.

-Bien- dijo Rose pasándole otra cerveza a Bella- fin del juego, se acabo.

-Si- continuo Alice- al final ¿Que es el amor?- Bella la miro triste- el amor no es nada.

Rose la miro y volvió a beber de su cerveza.

-Sí, solo te cierra los ojos- Rose miro a Bella- y hace que lo olvides todo.

Bella termino su segunda cerveza y ordeno una más.

-¿Cómo te sientes?- pregunto Rose.

Bella bebió un poco de su nueva cerveza antes de responder.

-Mi corazón- seco una lagrima que rodaba por su mejilla- aun duele.

Las tres chicas caminaban abrazadas, tratando de mantener el equilibrio con el cuerpo de la otra.

-¡Oigan!- grito Bella.

-¿Qué?- preguntaron las dos amigas.

-Si un hombre puede fumar en la calle, una mujer también.

Las tres chicas asintieron.

-También pueden mear donde quieran- continuo Bella- incluso juegan con el corazón de otra persona.

-No, no pueden- grito Alice agarrando más fuerte a Bella.

-Si lo hacen- continuo gritando Bella- y nadie les dice nada- termino comenzando a llorar.

Bella termino llegando sola a casa, aun estaba mareada, pero al menos ya no gritaba tantas incoherencias mientras lloraba en la calle.

Antes de llegar a su edificio, se topo con Edward. Ambos se quedaron parados mirándose sin decir nada. Después de unos segundos Edward continúo con su camino, pasando por un lado de Bella. Sin decir nada, sin mirarla más, solo continúo caminando.

Bella no se giro, no lloro ni lo miro cuando paso a su lado. Agarro con más fuerza su bolsa, respiro profundo y lo llamo.

-¡Edward!

Al escucharla decir su nombre detuvo su caminar, pero no se giro, solo se quedo de pie, sin decir nada.

-¿Estas disfrutando tu vida?- dijo Bella ahogando esas ganas de llorar- ¿Eres feliz?

Edward agacho la cabeza, y solo la escucho.

-Debes serlo, ahora que ya no ando detrás de ti, fastidiando tu vida, molestándote. Solo soy una chica molesta- Bella se giro, pero Edward aun continuaba en la misma posición, sin mirarla.

-Déjame preguntarte una última cosa- estuvo tentada a caminar a su lado, estar frente a él, quería escuchar la respuesta de la pregunta que le haría mirando sus ojos- ¿De verdad solo jugabas conmigo?- quería saber que no le mentía, que lo que diría era la verdad.

Edward continúo en silencio, sin moverse. Bella lo decidió y camino, al principio lento, pero después lo hizo más rápido, hasta estar frente a él. Lo miro a los ojos, esos ojos verdes que tanto le gustaban, esa mirada tan intensa que tanto amaba.

-Estabas mintiendo ¿Verdad?- continuo con su monologo sin recibir respuesta alguna- dime que estabas mintiendo- en este momento ya no pudo más y comenzó a llorar nuevamente- Te estabas riendo de mi ¿No es cierto?

Edward desvió la vista.

-¡Respóndeme!- grito Bella- ¡dime que no es verdad!

Edward agacho la cabeza, sin decir nada.

-Dime que no era verdad- repitió Bella llorando aun mas fuerte- que no era verdad. Dime que no ibas en serio. Por favor, solo dime que no es verdad.

Edward la miro.

-Ya basta- dijo lento, mirándola- ya detente. Es suficiente.

-Edward, por favor…- rogo sin poder detener su llanto, limpiando algunas lagrimas que nublaban su vista- ¡ya no es divertido!- grito cayendo de rodillas sin poder detener su llanto, sin poder parar esas lagrimas que no dejaban de salir, que no la dejaban ver por última vez el rostro de Edward.

Edward la miro solo por unos segundos más, y continuo caminando, entrando a su edificio, sin mirar atrás una sola vez.


Hola!

Aqui les dejo un nuevo cap, espero que les guste... y aviso, a este fic ya no le queda mucho, quizas tres o cuatro caps mas y ya... y esta es la parte de mas drama y asi que no se preocupen, no sufriran mas :)

Gracias por sus comentarios, favoritos y alertas, me hacen muy feliz :D y tambien gracias por leer (*_*)

Se cuidan ^^

Ale :)