Nota de la autora: bueno, no creáis que esto va a durar mucho mas, gracias a todos por los reviews, y espero que sigáis leyendo hasta el final.
Capítulo XII
1 de la tarde del 1 de Noviembre de 1891, camino a Lyon, Francia.
Rachel no pudo terminar la frase, algo la había golpeado, y calló al suelo, todos sacaron sus armas y vieron detrás de Rachel y sujetando a esta a un hombre.
¡Clark! – dijo Narya sorprendida hola Kildare – contestó el irónicamente Narya ¿lo conoces?– preguntó Daniel despistado Es largo de explicar... ¿Por qué has hecho eso? – Interrumpió Van Helsing. Bueno... exactamente, no lo sé... – dijo el hombre – era un antojo. ¿¡QUE!? – Narya no comprendía - ¡genial, nos a tocado un chalado! ¿Vosotros dos no sois médicos? – preguntó el hombre señalando a Narya y a Van Helsing Tú lo has dicho, médicos, no loqueros – contestó Van Helsing Bueno, esto no me hace falta ahora, ¡tomad! – Dijo el hombre empujando a Rachel contra ellos. Daniel la cogió.El hombre sacó de su maletín un cuchillo y se dirigió a Van Helsing clavándole no muy profundamente (por falta de tiempo) y de pronto sonó un disparo, y el hombre cayó al suelo dejando ver al revolver humeante en la mano de Narya.
¿Estas bien? – Preguntó Narya acercándose a él. Si, no es nada... – Van Helsing puso su mano en el brazo heridoCuando Narya se giró para volver a disparar al hombre este había desaparecido.
joder... – musitó Narya oye, Narya, de que conocías a ese hombre... – pregunto de nuevo Daniel Me topé con el en el tren, antes de que este se parase y bajásemos, me invitó a una copa, y me dijo que se llamaba Arthur Clark. ¿por qué te llamo "Kildare" – preguntó Van Helsing levantándose ayudado por Narya. Cuando yo me presente mentí sobre mi nombre, y a partir de ahora también lo haré, y Rachel también. ¿cómo so llamaríais? – preguntó curioso Daniel Yo Kildare Monaghan, y Rachel... – Narya se puso la mano en la cabeza intentando recordar, "me lo había dicho" penso, y recordó aquella vez en Irlanda que pensaron en cambiarse los nombres – Rachel dijo Evelyn... Evelyn Cournert – se oyó la voz de Rachel ¿Estas bien? – Preguntó Daniel ayudándola. Sí, menudo golpe... ¿con que me a dado? Con esto – interrumpió Van Helsing con una botella rota en la mano, la miró y dijo. – Una botella de ron. Que irónico, ¿verdad Rachel? – dijo Narya cargando su revolver. Ja, muy bueno, oye, ¿a quien vas a disparar? Lo tendré cargado por si acaso. Yo no lo cargo en 7 segundos como los soldados... – contestó Narya guardando el arma. ¿En cuanto lo cargas? – preguntó Van Helsing en 9 – contestó Narya Bueno, ¿nos vamos? – dijo Daniel ¿Por qué no? – Aceptó Narya.Caminaron hasta la ciudad, no quedaba muy lejos, fueron dos millas (N/A: Información adicional juasss à 1 milla 1 852m. Haced cálculos, jeje)
Al llegar a ella fueron directamente a la estación de tren. Allí preguntaron al taquillero.
¿Disculpe, cual es el próximo tren que sale a España? – preguntó Rachel se han suspendido los trenes que se dirigen a España – dijo el anciano taquillero sin prestar mucha atención y sumido en la lectura de unos papeles que había en su mesa. ¿Cómo? ¿No hay ninguna manera de llegar? – Preguntó Narya alarmada. En carruaje o en barco,. Y ahora, pueden leer el cartel que hay aquí al lado en vez de hacerme perder el tiempo – contestó el taquillero. ¿Cartel? – Musitó Narya mirando la pared de al lado.El cartel decía sí:
"A los viajeros con dirección: España
Los trayectos en tren han sido suspendidos ya que una vía situada en Zaragoza a sido destruida en varios puntos.
Disculpen las molestias, pueden usar transportes como el carruaje o el barco."
Bueno, que elegimos – preguntó Daniel mientras se separaban de la taquilla. El barco no me trae buenos recuerdos... – musitó Narya ¡Te acuerdas! – dijo sorprendida Rachel si, y de poco mas, creo que ya empiezo a comprender la situación... bien, entonces tomaremos el carruaje – decidió Van Helsing Si, podríamos hacer escala en Barcelona, y de ahí, a Alicante, ¿qué os parece? – propuso Rachel a mi me parece bien, esperemos que no haya ningún altercado esta vez – bromeo Danielalquilaron un carruaje son conductor, por si ocurría lo de aquella vez, se turnarían para coducirlo.
Comenzaron el viaje y empezó conduciendo Rachel (N/A: OO, que extraño!) Daniel, Van Helsing y Narya iban dentro.
Narya... ¿que recuerdas? – preguntó Van Helsing ¿a que viene esa pregunta? – dijo ella dejando el libro que estaba leyendo en su regazo. No, bueno, no es nada...Daniel salió del carruaje captando que deberían estar solos.
¿Sabes que e perdido la memoria? – dijo Narya Lo extraño es que lo sepas tu. – contestó Van Helsing – Rachel dice que tu no sabes nada Rachel no sabe lo que e recordado. ¿Hasta donde recuerdas? No, no es lo que piensas, solo tengo partes, partes de mis recuerdos, pero nada encaja, nada... – dijo ella bajando la cabeza ¿Qué es lo mas extraño? Me veo rodeada de fuego...Van Helsing recordó entonces esa imagen, cuando se marchaba de Dublín junto a Daniel y desde el barco, vieron fuego.
¿algo mas? A Owein, a... Vanessa... Eso no son buenos recuerdos... Se que Rachel te a prohibido decírmelo, pero yo lo sé. ¿el que? Vanessa me mató.Van Helsing palideció, recordó lo que ocurrió, errores, errores por no escuchar las advertencias, ella murió por su culpa, pero, ¿lo recordara?
Al ver la expresión de Van Helsing Narya le puso la mano en el hombro.
No te avisó, no dio tiempo, son las circunstancias. ¿Recuerdas aquella vez en Bristol? Cuando estabamos sentados en el parque y hablamos de Anna, yo si me acuerdo. ¿Recuerdas lo que te dije? "Lo hecho, hecho queda, todos nos veremos ahí arriba" Veo que te acuerdas. Ahora, ¡ánimo! Ten – dijo Van Helsing ofreciéndole una pistola a Narya – tengo el presentimiento de que te servirá ¿Qué es? – preguntó Narya cogiendole y mirándola Cuando dispares lanzara una cuerda con un gancho, te servirá. ¡Gracias!Otra vez, de nuevo esa sonrisa que hacía tanto que no veía, esa sonrisa endemoniada que hacia que todo volviese a la vida, pero no. Habían cosas que no podían volver. No. Él lo sabia, sabia que no volvería ver a Anna, por que lo que ocurrió con Narya... era especial, McDouglas era diferente, era... mágica.
Daniel entro de nuevo en el carruaje.
¡Hola! – dijo con mucha alegría ¡Hola! – Imitó Narya sonriendo de nuevo. Estás animada, ¿eh? Si. – contestó desperezándose – por cierto, ¿alguien sabe francés?Daniel y Narya se miraron como si se contestasen con tan solo mirarse, y después miraron a Van Helsing.
Bram, dime que si sabes... – dijo Narya preocupada Te diré que si sé. Pero poco... – Contestó él sonriendo. ¡Entonces hemos adelantado algo! – la voz de Rachel sonó en el carruaje ¡¡Rachel!! ¿¡Que haces!? – Dijo histérica Narya. ¿Visitaros, no lo ves? – contesto Rachel sin dar importancia ¿¡Pero quien conduce!? – dijo Daniel Bueno, ya es hora de que alguien me cambie el turno, ¿no? – Contestó sacando una manzana de su mochila.Narya se levantó rápidamente, salió del carruaje y cogió las riendas.
El viaje hasta Lyon transcurrió tranquilo. Cuando llegaron a la ciudad dejaron el carruajes a lado de un parque. Era mediodía (la una para ser exactos) así que se dirigieron a un restaurante. Se sentaron en una mesa al lado de un ventanal.
Bueno, ¿qué pediremos? – preguntó Rachel No sé... – contesto Narya abriendo la carta. Esto tiene buena pinta... "suffl" – comento Daniel Dani eso es un postre... – intervino Van HelsingEl camarero se acercó a ellos.
Bonjour Buenos días – dijo Narya en español, y por esto recibió un patada en la espinilla por debajo de la mesa por parte de Van Helsing - ¡Au! Bonjour – contesto Van Helsing al camarero. Comenzó a pedir cosas en francés.El camarero recogido las cartas y se marcho
confío en que hallas pedido algo bueno – dijo Rachel entretenida dando vueltas a su copa. Lo he hecho, no te preocupes – dijo Van Helsing – y Narya, podías haberte reprimido un poco, ¿no crees? ¿Por qué? Soy extranjera, no sé su idioma. Además, ¿A caso sabes lo que he dicho? Supongo que buenos días en español...Narya arrugó los labios y puesto que estaba al lado de la ventana se cruzó de brazos y comenzó a observar el ir y venir de la gente francesa.
Esperaron a que la comida viniese.
así que de algo te acuerdas... – dijo Rachel para cortar el silencio Si, bueno, no de mucho pero de algo si me acuerdo – contesto Narya. Y bajo el tono de voz: – así que deja de ocultar nada, Rache, sé que esto a ocurrido por que estuve muerta. No hay nada que ocultar. Bueno, tranquila, yo solo la hacía por si te... afectaba... – dijo Rachel Puedo preguntar de que te acuerdas – intervino Daniel Son pedazos de lo que ocurrió. No hay nada que concuerde. Recuerdo a Owein, Irlanda, y a mi hermano, y sobre Vanessa. Poco más.Rachel se acercó a Van Helsing y le susurró:
lo tuyo lo seguiremos manteniendo en secreto, ¿vale? – Van Helsing asintió.El camarero trajo la comida, todo tenía buena pinta asi que se lanzaron a comer (N/A: estaban muertecitos de hambre XD) paso una hora, tomaron postre y café(N/A: que no falte!) Pagaron (o más bien, pago Van Helsing) y se marcharon hacia donde habían dejado el carruaje. Por la calle comentaron.
¿Bueno, nos iremos ya mismo o veremos un poco la ciudad? – sugirió Rachel yo prefiero irme ya – contesto Narya si, yo también – añadió Daniel Yo... en Francia no tengo muchos buenos recuerdos. Y cuanto menos nos acerquemos a París, mejor – dijo Van Helsing recordando su incidente con el Dr. Jequill. (N/A: aunque en realidad no se que pintaba Van Helsing persiguiendo a Mr. Hide en pleno París... (suspiro) pero se lo pasamos al señor Sommers, se habrá leído el libro "Drácula"? Sin ánimo de ofender si tiene algún traductor por ahí y esta leyendo esto(cosa que dudo)dios cuanto paréntesis!!! XD) Bueno entonces, nos iremos ya – dijo Rachel entre suspiros.Llegaron al parque en donde habían dejado el carruaje. Extrañamente no había un alma por la zona, nadie. (N/A: eso seria por que habría mucho español por ahí y estarían tos durmiendo la siesta . A que estáis hartos de mí?)
Van Helsing notó una extraña presencia detrás de sí, algo suspiraba en su nuca tenia un aliento caliente y una respiración pausada, como si estuviese esperando, pero, ¿a qué? Y el eje de la cuestión ¿quién o que era lo que estaba esperando?
Van Helsing giró lentamente la cabeza para mirar a sus compañeros, vio a Narya, pero no a Daniel y a Rachel, se giró hacia el otro lado y tampoco estaban. Eso o ese continuaba detrás de él, con su respiración erizando el vello del profesor. Miró de nuevo a Narya, ella estaba quieta, impasible, mirando al frente con una expresión seria en el rostro, también había algo detrás de ella, pero se giró y le devolvió la mirada. Narya respiraba rápido, parecía nerviosa y a la vez decidida, estaba concentrada mirando a los ojos de Van Helsing. Algo resonó en la mente del profesor, era una voz.
"no te austes, soy yo"
"¿Narya?" – pensó Van Helsing
"Si, he conseguido desarrollar telekinesis. Ahora escucha atentamente"
"dime"
"no son nada, tan solo dos licántropos"
"¿Tan solo?" – penso irónicamente él.
"Si, pero tienen algo extraño. Escucha. Carga lentamente tu revolver, sin hacer ruido, poco a poco ponlo en el abdomen del licántropo y cuando yo diga "ya" dispara"
"De acuerdo. ¿Y Dani y Rachel?"
"¡Eso no importa ahora! ¡Haz lo que te he dicho!"
Van Helsing obedeció, cargo el revolver (con balas de plata evidentemente) lentamente puso el cañón en el abdomen del lobo y disparó.
Este fue impulsado hacia atrás, el licántropo que Narya tenia detrás continuaba sin moverse.
"¡Mierda!" – penso Narya
En ese instante Narya sacó una daga de su cinturón y se la clavó al licántropo, este se defendió propinando un buen guantazo a Narya y estampándola contra la valla que había en el otro lado del parque. Detrás de esa valla había un río (N/A: vale, no sé si hay algún río que pase por Lyon, ¿alguien lo sabe? No se me da bien la geografía...)
Van Helsing sacó su otro revolver, ya que no le daba tiempo a cargar el otro, el licántropo que habia herido a Narya se dirigía hacia el.
Cuando el lobo alcanzó a Van Helsing este disparó pero falló ya que el lobo salto por encima de él. Y así comenzó una cruenta batalla.
Mientras tanto Narya intentaba levantarse agarrada de la valla, una mano de ayuda se extendió enfrente de ella. Narya alzó al vista para ver quien le ofrecía ayuda.
¡Clark! – dijo asombrada si señorita Monaghan... – dijo mientras la ayudaba a levantarse – ¿o debería decir McDouglas? ¿Cómo lo ha...? ¿Sabido? Simple, se te ve en los... ¡ojos! – en ese instante Clark la agarró del cuello y la lanzó al río.Van Helsing se percató de eso y acabando de una vez con el licántropo corrio hacia donde estaba Clark.
¡¡NARYA!! – Grito apoyando en la valla y observando como ella era arrastrada por la corriente. No durara mucho en la superficie, las sirenas la cogerán – dijo Clark ¡Cabrón! – Dijo Van Helsing lanzándose a darle un puñetazo, pero el Clark agarró su puño y lo apretó hasta que Van Helsing tuvo que separase por el dolor. - ¿¡y Rachel y Daniel!? Eso no puedo decirlo. ¡Mira! ¡Empieza el espectáculo!Ambos miraron al río, Narya se habia agarrado a una rama e intentaba salir del río, pero algo tiraba de ella hacia abajo. Una de ellas se asomó. Piel azulada, no había nada de color en sus ojos, tan solo negro, manos palmeadas y aunque extraña, hermosa. Su cabello era largo y flotaba en el agua, no tenia color, pues lo componían todos los colores existentes. Sus hermanas eran como ella, pero todas de la misma raza: mujeres perdidas en el mar, esposas de Phoseidon. Sirenas.
Van Helsing se giró para golpear a Clark, pero este no estaba. Rapidamente volvió la vista al río, de pronto, Narya salió del agua con un cuchillo en la mano y todas las sirenas se alejaron de ella. Narya salió del agua y se sentó en la tierra. Sacó de su cinturón el arma que Van Helsing le había dado antes, apuntó a un árbol que había al lado de Van Helsing y disparó. Narya se impulsó y subió. Van Helsing la ayudó a bajar de la barandilla en la que había tenido que subirse para volver al parque.
¿Estas bien? – preguntó Van Helsing Sí... ¡gracias por el arma! – Contestó Narya devolviéndole el arma a Van Helsing. ¿Y Rachel y Daniel? – Dijo Van Helsing yendo junto a Narya hacia el carruaje. ¡¡Estamos aquí!! – se oyó la voz de Rachel desde el carruaje ¿Por qué no habéis salido? – Dijo Narya mientras se acercaban al carruaje. Por que no podemos... estamos atados – contesto Daniel.De pronto una chispa se encendió a los pies de Narya y Van Helsing y en ese instante el carruaje se prendió fuego.
FIN DEL DUODÉCIMO CAPITULO
Aniram McDouglas
