Aclaración: los personajes no me pertenecen, son de S. Meyer...

Mío son algunos de los personajes y la historia...


Un nuevo estilo de vida.

Edward POV

Me sorprendí demasiado al ver a Heidi hablando tan animadamente con Esme, claro eso no se comparo en nada al ver sus ojos, con ese cambio era prácticamente imposible que aquella vampiresa que estaba de visita en su casa fuera una Vulturi.

Heidi POV

Había tenido que pasar muchas cosas en el último año, todavía no entendía como había logrado permanecer tanto tiempo al lado de los Vulturi, de pronto fue la sensación de poder que me brindaban todos aquellos miembros de la guardia, pero definitivamente lo que le escuche decir a Gianna a Félix, era completamente cierto, yo para los Vulturi, no era nada más que un cuerpo bonito que les conseguía la comida, de una manera más fácil, y les evitaba a ellos, el trabajo de salir a buscar su propia comida, eso se había demostrado con el encargo que me dieron después de la última visita que hicimos a América, solo de recordarlo siento como si me fallara algo.

Creo que el comentario de Gianna fue lo que más me impulso a salir de aquel castillo, eso y el hecho de que lo hiciera justo después de mi misión, todavía me pregunto cómo fue que soporte tanto, y no encuentro respuesta a mi pregunta.

Claro que el problema más grande fue comunicárselo a Aro, aunque él dice, que nadie está atado a estar en la guardia, para nadie es un secreto que eso es completamente falso, si tú no quieres estar en la guardia, y encima no posees un don especial como el de Jane, Alec, Demetri, Chelsea, o el o uno siquiera parecido al de él, tú no eres nadie.

Yo misma estuve en algunas ocasiones cuando guardias no permanentes, se quisieron ir de aquel lugar y por no poseer un don el acabo con sus existencias. Para nadie es un secreto que los únicos que han pertenecido a los Vulturi y han podido salir sin el más mínimo problema, fue Carlisle, este por su alimentación y Eleazar y eso porque él tiene un poder, claro ambo salieron por la estrecha amistad que tuvieron con Aro, si no la historia también sería otra.

Aunque todavía me parece extraño que me hayan dejado ir así como así, y al principio pensé que era una broma, cuando ya estuve libre, pensé que me iban a seguir a cualquier lugar al que fuera, pero sorprendentemente tampoco fue así.

También creo que la razón por la que me dejo ir tan fácilmente, es, gracias al campista que le traje de Budapest, además de que no cree, ni él, ni cayo, creen que yo pueda existir sin la compañía de ellos, no creen que lo pueda hacer sola, pero me encargare de demostrarles que eso no es así.

Una semana fue lo que me tomos, darme cuenta que a pesar de ser nómada, yo no me quería alimentar de humanos, pues tras mi primera caza fuera del castillo, me volví a sentir asqueada de mi misma, por haber matado a esa indefensa mujer de la que me alimente. No lo tuve que pensar demasiado, y tras recordar que la sangre de animales no era tan mala, decidí seguir esa nueva dieta para mí.

Llevo seis meses y medio con esta dieta y todavía me es duro, no sé ellos como lo logran, pero yo soy fuerte y aunque me cueste, yo sé, que voy hacer capas de convivir con los humanos como lo hace el clan Cullen, y hasta de pronto el Clan Denali. Creo gracias a lo poco que me alimente en el último año, de mi permanencia a la guardia, es que poseo mayor resistencia, aunque todavía me atrae la sangre humana, he descubierto que tengo bastante fuerza de voluntad, que es lo que ha impedido que mate algún humano.

Mis ojos a pesar del poco tiempo que llevo alimentándome de animales, ya son tan dorados, como los de cualquiera de los clanes vegetarianos de este planeta.

Me encontraba de caza, eso es algo que hago con demasiada frecuencia, para no perder el control cuando estoy rodeada de humanos, estaba tan concentrada que no me di cuenta de un olor vagamente familiar.

– ¿Heidi? ¿Heidi Vulturi? ¿Ere tú? ¿Qué haces aquí?

Cuando me di la vuelta para ver quién me había reconocido, me encontré con el maternal rostro de Esme Cullen.

–Esme, que gusto verte, solo estaba de caza, pero si es el territorio de los Cullen mejor cazo en otro lugar no quiero ocasionar problemas, además de que no sabía que los Cullen se encontraban en esta zona. –le respondí bastante sorprendida de encontrarme por estos lados, pues pensé que era el territorio de los Reeves.

–No tranquila, eso se me hace extraño por estos lados no hay ningún humano, por lo que es supremamente extraño ver a un Vulturi por esta zona –me dijo amablemente como si no le molestara mi dieta, pero era obvio que estaba extrañada por mi presencia en ese bosque.

–Esme, yo ya no pertenezco a los Vulturi, se puede decir que me independice, y pues como veras en mis ojos ya no son rojos, son dorados como los de ustedes decidí probar con su dieta un reto personal por así decirlo y me gustando así que me seguí alimentando de animales. –le dije lo del reto personal, para no contarle mi verdadera historia.

–Veo que lo de tu dieta es verdad –me dijo con una sonrisa, para después mirar directamente a mis ojos–… pero no creo que hayas llegado a probarla solo por reto personal, no me tienes que decir mentiras querida, que te parece si vamos a mi casa, y allí más cómodas me cuentas todo –me dijo muy intuitivamente, lo cual me sorprendió bastante.

Después de que me quedara viéndola como si tuviera un tercer ojo, me dijo con una sonrisa de esas que te hacen sentir culpables cuando dices mentiras, por lo que accedí, no sin antes asegurarme de que no había nadie en la casa, ella me dijo que hasta donde tenía entendido, solo se debía encontrar Carlisle, ya que los chicos estaban en otro lugar.

Valla sorpresa la que me lleve al darme cuenta que el clan Cullen estaba viviendo en Forks, me pregunto si ya se encontraron con el Clan Reeves…

Ahora que me acuerdo todavía seguiría viva aquella humana que tenía una relación con Dylan, si eso fuera así, eso significaría un gran problema para mi autocontrol, ya que ella ha tenido una de las sangres más dulces que he percibido en mis muchos años de vampira.

Por el momento deje pasar el tema y me enfoque en seguir a Esme hasta su casa.

Al llegar me sorprendí, los Vulturi siempre fueron, bueno son ostentosos, pero a pesar del lujo que recubre el castillo, aquel es mus oscuro. La casa de los Cullen es todo lo contrario es muy iluminada, y aunque esta también tiene lujo, es un lujo mucho más sobrio, más elegante, esa es la palabra, es una casa realmente hermosa, tanto que me dejo sin palabras, estoy segura que a nadie, ni siquiera a los de nuestra especie se nos ocurriría pensar que en aquella mansión – porque eso es lo que parecía–, podría vivir un clan de vampiros.

– ¿Te gusta la casa? – me pregunto Esme mientras se acomodaba en un gran sofá blanco en medio de la sala.

–Si es muy hermosa, y muy elegante –le respondí con sinceridad.

–Me alegra que pienses eso, uno de mis mayores pasatiempos, es ser decoradora de interiores, y restauradora, así que se puede decir que yo fui la que organizo y modernizo esta casa, claro con la ayuda de los demás miembros de mi familia, no me puedo quedar con el crédito yo sola.

Familia, se notaba que lo decía de corazón –aunque nosotros no tuviéramos, ella parecía que si–, lo decía tan naturalmente que me llegue a sentir triste y la vez la llegue a envidiar porque yo nunca podría tener algo como lo que ella tiene en este momento, empezando por que ella tiene una pareja y yo no, solo me acuerdo de los intentos de relación que tuve con algunos de los guardias con el pasar de los años, e incluso lo que siento por Edward, claro que a mí ya me quedo completamente claro que el no siente, ni quiere tener algo conmigo.

Esme al parecer se dio cuenta de mi cambio de ánimo, así que me empezó a preguntar por mí, como había terminado dejando a los Vulturi, como había empezado con la dieta.

Aunque al principio estuve muy renuente a contarle, ella me inspiraba demasiada confianza, así que termine contándole todo, después de que termine con mi relato, ella me miro comprensivamente y como noto, que no me gustaba hablar mucho del tema, decidió cambiar de tema y me conto anécdotas que han tenido en distintos lugares a los que ha ido, por lo que yo decidí contarle algunas de las mas graciosas situaciones en las que me vi envuelta durante el último año y medio, que es el tiempo en el que prácticamente he estado sola.

Estaba tan entretenida que no me di cuenta que alguien entro a la sala hasta que Esme alzo la vista, por acto reflejo yo dirigí mi mirada hacia la misma persona que Esme estaba observando y me lleve una gran sorpresa al ver que se trataba de Edward, su cara obviamente reflejaba la duda, con respecto a mí, al parecer se le hacía muy extraño verme allí, eso y el color de mis ojos, es más que obvio que eso también lo tenía claramente desconcertado, ya que la última vez que nos encontramos mis ojos eran violetas por los lentes de contacto (*) que llevaba puesto, para cubrir mis ojos rojos.

– ¿Heidi? ¿Eres tú? Que pregunta tan idiota es casi obvio que eres tú, lo que no entiendo es ¿tus ojos? Son… Distintos –me dijo Edward una vez salió del estupor.

–No son mas distintos que los tuyos Edward… –intente hacer una broma.

–Tienes razón, pero si a como siempre los has tenido. –y al parecer si le hizo gracia.

–Todos cambiamos y se puede decir que yo cambie en el último año.

– ¿Y qué piensa Aro de tu cambio de dieta? –me pregunto.

–Lo que el piense me tiene sin cuidado, igual yo ya no pertenezco a los Vulturi.

–Wow, eso sí es extraño, y no me lo esperaba –dijo bastante sorprendido por mi declaración.

–Pues mira, decidí dejar la guardia, si me dejaron ir, es porque yo no era de tanta importancia en ella. ¿No crees? –le dije lo que yo creía, y de lo que estaba segura.

–Si tienes toda la razón.

–Edward, hijo que haces aquí, pensé que estaban es Seattle con tus hermanos –preguntó de repente Esme.

–No me lo recuerdes, además es más que obvio que yo en aquel lugar estaba de más, no soportaba los pensamientos desagradables hacia mí, por parte del clan Reeves –dijo Edward con el resentimiento y el odio marcada en su voz.

– ¿El clan Reeves? ¿Qué te hicieron esos ya Edward? – se me salió la pregunta, antes de que me diera cuenta.

– ¿Los conoces? –me interrogaron ambos.

–Digamos que conocer, lo que se dice conocer no, pero si he tenido mis encuentros con ellos, y no es que nos llevemos muy bien que digamos. –dije acordándome de mi último encuentro con parte de aquel clan.

–Hay chicos calma, es mejor que se estén tranquilos, e intenten alejarse de ese clan para evitar problemas –nos aconsejó Esme como una madre, que quiere que sus hijos no se metan en problemas.

–Yo creo lo mismo –dijo Carlisle de repente apareciendo en la sala–, Heidi es un placer volver a verte.

–Carlisle, el gusto es mío.

– ¿A qué se debe tu visita? Por lo que he escuchado, y sin intención de ser chismoso, es que ya no perteneces a la guardia… –me comento con ansias de saber más, de mis propios labios.

–Tiene toda la razón en lo ultimo Carlisle, y estoy aquí por una invitación para conversar que me ha hecho Esme.

–Y no solo eso querida, para mí es un placer invitarte a quedar en la casa, como un miembro más de la familia –me ofreció de la nada Esme.

–Yo concuerdo con lo que dice Esme –la apoyo Carlisle situándose al lado de su esposa.

–Pero no quiero molestar… –dije emocionada por la propuesta, pero a la vez, era cierto que no quería molestar, además de que estoy casi segura de que no a todos en ese clan le agradará mi visita.

–Tranquila querida que no es molestia, la casa es lo suficientemente grande.

–Pero de pronto a los demás no les agrada la idea –y lo decía de verdad, no me quería ni imaginar la cara de Alice y de Rosalie en cuanto se enteraran.

–Hagámoslo por votación de los presentes, yo digo que sí, Carlisle ya dijo que sí, ¿Tú Edward que dices? –le pregunto Esme a Edward.

–No hay problema, por mi Heidi puedes quedarte aquí el tiempo que gustes –me dijo Edward.

– ¡Enserio Edward! ¿No te molesta mi presencia? –dije entre asombrada y feliz, por saber que Edward me aceptaba, sin ningún tipo de problemas.

–Para nada Heidi.

–Entonces está decidido, eres una nueva integrante de la familia –me dijo Carlisle con ese tono solemne y pasivo con el que él habla.

– ¡Hay muchas gracias a ustedes por permitirme quedar en su casa! – yo no podía aguantar la alegría, en parte eso era lo que yo quería, pertenecer a un clan

–Claro que hay una condición –ya sabía yo que no todo era color de rosa.

–La que usted diga Carlisle.

–Bueno más bien dos.

–No hay problema –estaba dispuesta a cualquier cosa por quedarme con el Clan Cullen.

–La primera que nos trates de tu, nada de usted, me hace sentir viejo –bromeo Carlisle, con lo último.

–Jajaja tranquilo, me tomara un poco de trabajo pero verán que lo lograre, y la segunda ¿cuál es?

– ¿Cuantos años tenias al ser transformada? – la verdad no entendía para que quería ese dato, ni yo misma sabia.

– ¿Eso es para qué?

–Para plantear adecuadamente la segunda condición – con eso me dejo mas desconcertada aun.

–Pues creo que tenía alrededor de 18 o 19 años, no me acuerdo muy bien.

–Excelente, pues la segunda condición es que entres al instituto como los demás.

Eso enserio no me lo esperaba, pero si era lo que me imponían por quedarme en la casa, lo haría, claro que me seria un poco duro pues desde que me había convertido en vampiro nunca he asistido al instituto, y dudo mucho que cuando fui humana a las mujeres se nos permitiera estudiar.

–Por eso no te preocupes Heidi, yo te ayudare.

No entendí al principio lo que me dijo Edward, hasta que me acorde que él podía leer la mente, y me sentí como una estúpida, por parecer una completa burra (**) en un completo sentido de la palabra.

–Ya te dije que no te preocupes por eso, yo te ayudare, y si es necesario seré tu tutor personal.

–Gracias Edward.

–Por eso no te preocupes.

Edward POV

Lo que acaba de descubrir de Heidi no me lo esperaba, por lo menos por el momento no le iba a decir nada, iba a esperar a que empezara a estudiar, y le propondré ser mi pareja más adelante, con la escusa de que me ha interesado mas, después de conocerla mejor, con todo lo de las clases y con lo de que es mi compañera.


(*) Lentes de Contacto: Lentillas

(**) Burra: ya saben no muy inteligente...


Bueno ahora sí!

Lo lamento no tengo perdón se que son 2 meses sin actualizar pero no he tenido mucha imaginación que digamos,

Y los trabajos del cole no me dejan!

Y si a eso le sumamos los examenes finales, si que menos...

Espere que les haya gustados...

Yo creo que esto no se lo esperaban...

Ya no molesto mas, prometo intentar actualizar pronto...

Diana