Summary: ¿Quién diría que cumplirle ese capricho momentáneo a su querido Potter sería tan beneficioso?

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.

Advertencia: Slash. Ósea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.


Momentos

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Vistiendo La Ropa Del Otro.

...

—¿Y bien?—preguntó el azabache una vez listo y con la ropa arreglada, claro, lo más arreglada que la podía llevar él.

Malfoy tenía los ojos abiertos, y la sorpresa era fácil de notar en ellos - al igual que en el resto de su blanquecino rostro - y eso estaba comenzando a poner nervioso al Gryffindor, ¿No se veía bien? ¿Su idea había sido demasiado mala? Bueno, aunque con Draco había ido a la perfección, o por lo menos eso le parecía a él.

—Lo repito, el no aceptar ir a Slytherin es un crimen sin precedentes, Cara Rajada.—fue lo único que dijo al sonreír de lado y acercarse a su pareja.

El mago blondo observó a su pareja con detalle, con ese brillo especial e inusual bailando en sus orbes plateadas y con esa sonrisa torcida adornando su rostro. Disfrutando del sonrojo del Niño Dorado - y de la vista, también -, Draco acarició una de las mejillas coloradas, mientras que con el dedo índice de su mano libre acariciaba con calma, adoración, el escudo de Slytherin que se mostraba orgulloso en su túnica - ocupada en esos momentos por su novio - y con ese mismo sentir arregló el nudo de la corbata verde que también era usada por el león.

—El verde te va de maravilla, Harry.—le susurró en el oído.—Hace que tus ojos se vean mucho más bonitos.—añadió antes de robarle un beso.

Harry sonrió en medio de éste, mientras correspondía gustoso.

Una vez que el beso concluyó, la serpiente siguió observando curioso al menor, prácticamente encantado. ¿Quién diría que cumplirle ese capricho momentáneo a su querido Potter sería tan beneficioso? Podía apreciar al dueño de las orbes esmeraldas con el uniforme de su Casa, además de verlo en otra faceta que podía etiquetar como encantadora.

El chico de cabellos cual nido de pájaros sólo sonrió, abrazando por el cuello al Príncipe de Slytherin y darle un beso en una de las blancas mejillas, levemente sonrosadas.

—Y a ti el escarlata te queda genial, Draco.—comentó sonriente.—Bueno, todo te queda genial.—murmuró por lo bajo, como intentando que el mayor no le escuchara, cosa imposible ante la poca distancia entre ellos.

El de las orbes plateadas asintió, levantando el mentón, creído.—En eso tienes razón.—y un brillo malicioso apareció en los ojos de Malfoy.—¿Te imaginas el ataque que le dará a la Comadreja en cuanto se enteré que me puse el uniforme de los leones?—cuestionó divertido.

—¡Draco!—regañó el chico de las gafas. Aunque no pudo evitar reír.

Por su parte, el aristócrata mago consideraba que el cumplirle esos caprichos a su amante no era tan malo, menos cuando podía verle usando su ropa.

Bien, ahí el tema era, exactamente, ¿Qué le gustaba más de esa situación?


A ¿Dos dias? De despedirme de alguien que quería mucho y ya no esta en este mundo, con la tristeza en mi alma pero escondida de los demás y faltando sólo tres días para mi cumpleaños número quince, desde lo más profundo de mi ser espero les haya gustado...

Lo de siempre, perdonen cualquier error. Gracias por los reviews y demás :')

¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~

¡Hasta luego!~

PD: Ya que me retrace demasiado, intentare publicar más seguido, si no me duermo publicaré dos mas.