Capitulo 12

Caminaban por el centro comercial mirando tienda tras tienda, deteniéndose en todas ellas, ya era para mirar o para comprar, no paso mucho para que una tienda en especial llamara la atención de Sango, que sonrió picaramente, tomo a una desprevenida Kagome y la jalo del brazo entrando a la tienda, la joven escritora se sonrojo levemente al mirar a su alrededor mientras Sango controlaba una carcajada por la mirada de su amiga.

Sango que hacemos aquí?

Es solo lencería Kagome

Se lo que es, lo que no se, es por que esta?

Si me voy a casar tendré una luna de miel no?- cuestiono divertida mientras se alejaba de su amiga y miraba una que otra prenda

Si claro pero…segura que ocupas una de estas….?- susurro fijando su vista en un modelito en especial totalmente transparente y con olanes en su falda, si se le miraba bien , se notaba que su largo no era mas allá de medio muslo, Kagome camino tras Sango que miraba otro mas 'normal' de color beige de tirantes gruesos y bellos bordados en el pecho, lo tomo y le sonrió a Kagome

No te llevaras tú uno?- la joven se sonrojo, giro su vista a todos lados mirando todos y cada uno de los diseños, sonrió al ver uno que le había gustado, Sango sonrió, al parecer esto le era muy divertido

XX

El avión aterrizo en la pista de vuelo, no paso mucho para que los pasajeros bajaran uno por uno, unos de ellos miraba el lugar mientras muchos recuerdos llegaron a su mente, en especial el de una chica pelinegra, sonrió y tomo su maleta, mientras pedía un taxi, el joven suspiro, solo esperaba que ella no lo hubiera olvidado

XX

La chica suspiro arrojándose al sillón de su jefe, quien solo la miro un segundo para continuar con lo suyo- y por que no la llevas a cenar?- Sesshomaru la miro interrogante, a lo cual ella prosiguió- ya sabes, restaurantes, comida, romance, vino…

Se a lo que te refieres, pero tengo mucho trabajo…

Ay! Por favor Sesshomaru!- el chico la miro seriamente a los ojos, a lo que soltó una risa –jejeje..….y que tal mañana?- Sesshomaru sonrió, cosa que espanto a Kagura que lo miro nerviosa

Reserva mesa para dos en el Palace…

SIII!- afirmo la joven feliz, como le encantaba ver a su jefe con Rin, eran el uno para el otro, una dulce, ingenua, y el otro… bueno no tenia que decirlo para entenderlo, solo esperaba poder salir ella con 'su chico' esa misma noche. Kagura salio del recinto siendo observada por Sesshomaru con una sonrisa en su rostro, ¿Qué acaso la chica no recordaba con quien trataba? Si creía que se había tragado el cuento de 'salir con tu chica fortalece la relación…' y demás tonterías suyas, estaba mas que equivocada, pero no le parecía mala idea pasar esa noche con Rin

XX

Por las calles de Nueva York se veía a dos amigas caminando llevando bolsas con distintos nombre en ellas, de las tiendas a las que ya habían visitado, pero para su desfortunio una de ellas hablaba sin parar por el celular mientras la otra bebía de su refresco mirando a la otra con curiosidad

si lo entiendo pero… es que yo!... si señor…voy para allá…- concluyo mirando a Kagome que la miraba sorprendida

que pasa?- pregunto segundos después de que Sango colgara su celular

era mi jefe, que según sus 'matemáticas' yo debería estar trabajando hace dos dias

es todo? Por tu mirada no lo creo

suspiro- si no estoy en la oficina en 15 min. me doy por despedida…

a ya veo… entonces que esperamos!

Que quieres decir?- pregunto mientras miraba a Kagome apresurar su paso

Vamos Sango tenemos solo 15 min. hay que apurarnos- Sango solo sonrió mirando a Kagome que le miraba traviesa

XX

Puedes dejar de hacer eso?... me pones de nervios…- murmuro el joven que leía una revista mientras su amigo daba vuelta tras vuelta en su apartamento

Y como quieres que este tranquilo?... ya tardaron demasiado, dijeron: "solo serán dos horas chicos, los veremos a la hora de comer"- dijo fingiendo la voz de Sango y cruzando sus brazos

Vamos Inu Yasha, son mujeres, por ley tardaran mas que eso- comento dejando la revista de lado para prestarle mas atención a su amigo, o de lo contrario, callarlo seria una gran reto

Que tal si las roban? O peor el que quiere a Kagome la encuentre! Hay que hallarlas! – se apresuro a la puerta, pero Miroku lo detuvo

Por que no admites que extrañas a Kagome? Vamos hazlo!

De que hablas! No me digas que no te preocupa Sango? O mejor dicho, tu futura esposa?

No es para tanto amigo, solo fueron de compras, el tiempo se les va volando

Seguro que están de compras?... son casi las cuatro y media… no me gusta alterar pero..

No me digas? En serio! –bromeo el ojiazul, pero Inu Yasha lo ignoro y continuo

Podrían estar en cualquier lado

Inu Yasha estas poniéndote paranoico, de verdad te gusta la chica…

Ya te dije que NO!- ambos quedaron en silencio mirándose fijamente, Inu Yasha frunza el ceño y Miroku parecía ceder… o mas bien parecía contagiarse de la preocupación del otro

De verdad crees eso?...- Inu Yasha se apresuro a mover su cabeza de forma afirmativa, Miroku no tardo en tomar su celular y marcar el numero de Sango… ¡viva la seriedad, Inu Yasha suspiro y se dirigio a la cocina, el hambre comenzaba a hacer acto de presencia, mientras Miroku oía impaciente el tono en el teléfono hasta que oyó la voz de la joven contestar

Que ocurre Miroku?

Bueno.. yo… solo quería saber donde estabas

Recuerdas el camino a mi trabajo?

Si

Pues muy lejos de ahí! Y ni una maldito taxi se detiene- contesto frustrada viendo los intentos vanos de Kagome por detener un taxi

Ocurrió algo?- Inu Yasha se acerco a oír mientras Miroku cambiaba su semblante cada vez mas serio oyendo a Sango explicarle la situación, con un inu Yasha que no entendía nada- de acuerdo, dame la dirección donde estas y estaré ahí en 5 min., no te preocupes-Inu Yasha solo miraba a su amigo ponerse su chaqueta y dirigirse a la puerta con prisa

Que pasa?- Miroku solo lo miro

Es mejor que no lo sepas…- salio del departamento, Inu Yasha solo se quedo quieto mientras todo le llegaba con claridad a la cabeza, solo tardo unos segundos, para que los nervios se le pusieran de punta, tomo las llaves de su auto y justo abría la puerta para salir, cuando el ruido de su celular lo detuvo, frunció el ceño maldijo su suerte y contesto el teléfono al parecer se habían acabado sus vacaciones, mientras, afuera del edificio Miroku salía en su vehiculo sin poder contener la risa, pero su amigo se la tenia bien merecida, lo malo, cuando se enterara seria hombre muerto, pero bueno, que mas daba si se podía divertir, giro en una calle y tomo velocidad, el lugar donde su novia y Kagome estaban no era muy lejos. Avanzo un poco mas de cinco minutos cuando diviso a dos chicas adelantándose a paso apresurado, giro y avanzo hasta quedar a su lado, bajo el vidrio y les sonrió, Sango desesperada subió en el asiento del copiloto y Kagome en la parte trasera del vehiculo, al subir ambas y acomodarse Miroku acelero y en menos de lo esperado ya se veía cerca el edificio del trabajo de Sango. Las pisadas de los tres se escuchaban en el pasillo que conducía a la oficina del jefe de Sango, al estar frente a ella, se arreglo un poco la ropa y golpeo levemente, oyendo como respuesta la voz de Izumi la secretaria del jefe, entro lentamente al lugar siendo seguida por Kagome y Miroku

El señor Matsuoka la esta esperando, pase por favor – sonrió a los jóvenes a lo que Sango soltó un suspiro y entro por la puerta hacia la oficina del jefe, al entrar se encontró con el respaldo de la silla, camino segura y se sentó en la silla frente al escritorio

14 y ½…

Perdón?- contesto Sango confundida a lo que la silla giro dejando ver un hombre de no mas de 35 años, cabello castaño con alguna que otra cana, de ojos color almendra que eran cubiertos por los lentes para miopía que llevaba puestos , su mirada seria, fría y calculadora estaba clavada en la chica, que, como bien se sabia, no se dejaba intimidar

Eso fue exactamente lo que se retraso Santillán, medio minuto mas y estaría despedida, sabia eso?

Si señor, pero es que yo…!- intento excusarse pero la mirada de su jefe la cayo

No quiero tus excusas, quiero tu trabajo y si no lo puedes hacer bien, buscare a alguien que si, usted dígame, ¿Qué hago? – Sango solo atinaba a imaginarse al 'jefe' en una silla siendo torturado por un verdugo, de verdad no lo soportaba, no sabia que decir, solo le miraba a los ojos, decidida, firme, a lo que Matsuoka comenzaba a molestarle- estoy esperando…- la puerta se abrió de golpe, entrando por ella un Miroku molesto, Sango se sobresalto, si antes no sabia que hacer, ahora mucho menos- quien es usted?... salga de inmediato, esto es una conversación privada – dijo de forma calmada sin alterarse un poco, pero eso solo irrito mas a Miroku

Usted no tiene derecho a hablarle asi…- la voz del ojiazul era clamada, con un deje de fastidio, pero sin intención de pelear, las miradas de ambos eran intensas

Y que sabe usted de cómo hablarle a mis empleados?- cuestiono tomando unos papeles y guardándolos en un cajón del escritorio, Miroku sonrió

No lo se, pero si se como hablarle a una dama

Una dama dice?... yo solo veo a una chiquilla mimada que cree ser buena para su trabajo- Sango sentía la sangre arder, ¿Quién se creía ese tipo al hablar asi de ella?

Y me vas a decir que eres mejor tu?- el formalismo callo por los suelos, ni muerto permitiría que hablara asi de Sango, humillarla frente a el era el peor error que hubiera podido cometer

Por supuesto…- respuesta equivocada

Disculpen pero sigo aquí…- la mirada de ambos se clavo en ella- si van a hablar de mi por lo menos tomen mi opinión- miro a su jefe a los ojos y agrego- si, soy su empleada, pero eso no le da derecho a tratarme como una basura, todo este tiempo eh hecho lo mejor, ya eh pasado varias veces mi limite, y si eso no es suficiente entonces dígame que es!- alterada? Tal vez, pero eso no la limitaría a defenderse, mientras al otro lado de la oficina, tanto Kagome como Izumi, escuchaban todo pegadas a la puerta y ante las palabras de Sango ambas soltaron un gritito casi perceptible, estaban felices Sango las hacia sentir orgullosas

Eso dice usted, pero su trabajo dice otra cosa, y usted- dijo mirando a Miroku- si vuelve a intervenir o lo vuelvo a ver por aquí ella estará despedida

El es MI prometido y estará aquí cuando quiera, además usted es tan codo que no me despediría , por no querer darme mi dinero, me obligara a renunciar, y eso… no lo lograra- concluyo

XX

La noche había caído, el espectáculo de luces en la ciudad se hizo presente los clubes nocturnos comenzaron a abrir sus puertas y la muchedumbre hacia fila para entrar al lugar, el cual Sango tenia la costumbre de visitar cada cierto mes y ahora era una ocasión mas que especial, bueno dependiendo el lado en que lo vieras, entre la fila se podía divisar a cuatro jóvenes, muy alegres a excepción de uno, que para su suerte sabia disimular muy bien

fiesta! Fiesta! Fiesta! – repetía animada una y otra vez Sango siendo acompañada por las risas de Kagome y un Miroku sonriente, mientras eran mirados por Inu Yasha que fingía una sonrisa, la muchedumbre avanzaba rápido, no tardo mucho para que pudieran entrar al espectáculo el cual ahora comenzaba, las luces de colores iluminaban la pista y con ella a las persona que bailaban al compás de la música, Sango arrastro a Miroku a la pista y ambos comenzaron a moverse al ritmo, mientras la mujer sobre la plataforma entonaba la letra de una o dos canciones siendo acompañada por la banda tras ella, el ambiente era tentador hasta para la persona mas tímida del mundo, Inu Yasha emitió una mueca recordando su visita el club Shadow, la gran diferencia es que este pequeño club era muy reconocido, pero el 'ruido' seguía siendo el mismo, tanto se había metido en sus pensamientos que no se había percatado de la mirada preocupada de Kagome, hacia rato que lo llamaba para encontrar una mesa, pero este estaba ido en si mismo y sacarlo de ese trance comenzaba a ser tardado

"que le pasa" – trato de encontrar que era lo que llamaba su atención pero no el miraba a la nada pronto comenzó a desesperarse y camino hasta una mesa algo alejada de la gente, lo que obligo a Inu Yasha a regresar a la realidad

Espera Kagome! – grito siguiendo a la chica hasta la mesa donde ambos se sentaron, el silencio entre ellos era muy tenso, no sabían que decir, Kagome por su parte jugaba con sus dedos siendo observada disimuladamente por Inu Yasha, pronto se acerco a ellos una chica rubia de ojos castaños y ropa 'casual' tomando en cuenta el lugar Kagome la miro

Que van a tomar?- pregunto abriendo una libretita y tomando una pluma en posición de anotar

Bueno yo… que es lo que tienen?- pregunto Kagome sonriente, Inu Yasha miro a la chica esperando que comenzara a decir el menú de bebidas

Bien tenemos, cerveza, martini, piña colada, margaritas, brandy, vino, perro salado, vampiro, vodka sky, o prefiere el tequila? –Kagome la miro nerviosa Inu Yasha comenzaba a divertirle la situación – o la especialidad de la casa

Y cual es esa? –pregunto

Bien es como un yuki del sabor que prefiera con alcohol, o un agua nieve igual como prefiera

Me podría traer un agua nieve de piña colada?- Inu Yasha la miro sorprendido nunca se espero que ella pidiera eso – pero sin alcohol – la rubia sonrió y anoto en su libreta, Inu Yasha rió un poco

Y usted?- dijo mirando a Inu Yasha

Gracias pero no prefiero nada por ahora

Ok, no tardo- sonrió alejándose del lugar y llegando a la barra, Inu Yasha rió

Que?- pregunto curiosa

No nada

Bueno por lo menos sonríes, desde que Miroku fue por ti no lo habías hecho, te paso algo acaso? – vaya que la había subestimado ni siquiera Sango que era la mas observadora se había dado cuenta, pero ella, Kagome, que casi no lo conocía se había percatado de su estado

Bueno yo…- trato de decir algo cualquier cosa pero nada salía, mientras Kagome recibía sonriente su aguanieve y bebía un poco

Disculpa…- Inu Yasha giro para ver a la joven castaña que estaba sonriente frente el y la miro extrañado, mientras Kagome fingía ignorar la situación

Si?

La pelirroja de allá esta embobada contigo, deberías sacarla a bailar antes de que ella lo haga, y debo aclarar que nunca acepta un no como respuesta

Lo siento pero no vengo solo, y no me interesa que no acepte un 'no'

Anda Inu Yasha ve con ella, te desnudo con la mirada – se oyó a Kagome refunfuñar jugando con su popote y mirándolo por el rabillo del ojo, inu Yasha se sonrojo, pero comenzó a asustarse, nunca se hubiera imaginado es su miserable vida que oiría a ella, Kagome Higurashi mencionar tales palabras ¿acaso estaba celosa, su mirada se volvió seria y miro a la castaña que sonreía victoriosa

Ya oíste a tu amiga, no le importa ve con ella antes de que te la ganen

Que pena, es muy hermosa- Kagome lo ignoro y tomo un poco de la bebida- nunca has oído que preferimos dar el primer paso? Asi que por favor deseo estar a solas con mi 'amiga'- la sonrisa del rostro de la joven se borro y salio del lugar hasta la pelirrojo, Kagome lo miro acomodarse en el asiento

Que tonto nunca llegan oportunidades de esas

Suspiro- las pelirrojas me aburren son demasiado… como se dice? Falsas

Falsas?

Si usa tinte no lo notaste, es un pelirrojo muy oscuro para ser real

Pareces muy experto

Lo soy

A si?

Si, podría decirte todo lo que quiere una mujer y de lo que es capaz solo por salirse con la suya- Kagome sonrió eso le sabia a reto, pero de inmediato se sonrojo, no se había dado cuenta que ambos se habían acercado mucho, la mirada de Inu Yasha se clavo en sus ojos chocolates, era demasiado intensa, expresaban una gran decisión, pero la miraban de la manera mas sensual que hubiera imaginado jamás, pero no desistió, sonrió provocadora

Pruébalo…

Un reto Kagome Higurashi?

A si es Inu Yasha Taisho…- el chico sonrió sensual parecía haber descubierto una Kagome que nunca imagino, esa noche alguien diferente estaba frente a el, al parecer le había encontrado los cuernos a la pequeña angelito y esa si era una oportunidad única, se levanto y la tomo del brazo jalándola hacia si, Kagome se dejo llevar a la pista, Inu Yasha la rodeo por la cintura y Kagome solo comenzó a moverse de un lado a otro al compás de la música dejándose llevar

Una mujer desea que siempre las trates bien…- comenzó, seguido con su mano derecha tomo su mano y la estiro alejándola de el delicadamente a lo que Kagome por reacción regreso enrollándose con el brazo de Inu Yasha quedando de espalda a el y pegada a su pecho, el tomo sus manos abrazándola de nuevo por la cintura sin soltar sus manos formando una 'x' en ella, Inu Yasha acerco su barbilla a su hombro lo mas cerca de su oído y susurro- les agrada que les hables al oído palabras dulces…- su tono sensual le provoco un escalofrió por todo el cuerpo sentía que comenzaba a derretirse, pero un reto era un reto y no desistiría, mas bien trataría de fingir que no le afectaba, Inu sonrió al sentir como Kagome, inconcientemente, entre cerraba sus ojos y se relajaba en su abrazo, aprovechando esto soltó una de sus manos y la coloco en su espalda arqueando el cuerpo de Kagome lentamente junto con el suyo – dime tu Kagome.. que sabes de los hombre? – acto seguido sin deshacer la posición la giro imitando un tango, terminando por posicionarla frente a el, Kagome con su brazo izquierdo le rodeo el cuello y acerco su rostro, su respiración y pulso eran acelerados al igual que Inu Yasha, el 'baile' comenzaba a reflejar mas bien sus sentimientos, dejando de lado el pequeño reto- a los hombres les gusta que los admires y adores- Inu sonrió, a cada frase de Inu Yasha le acompañaba una caricia o una acción improvisada siendo esto mas una seducción que un simple baile, el momento comenzaba a ser histórico la siempre tímida Kagome Higurashi estaba abierta a las sensaciones del baile, en su vida entera había estado tan cerca de un chico al bailar lo mas cerca que lo había estado había sido en su fiesta de quinceaños lo cual solo fue por 5 minutos, puro baile aburrido y coloquial, mientras que esto era totalmente nuevo para ella, sabia que lo que hacia nunca imaginó que lo haría, pero por extraño que le pareciera el hombre frente a ella despertaba sus mas profundos instintos, aproximadamente tres meses de conocerlo y ya había vivido toda una montaña rusa con sus subidas y bajadas y ahora parecía como si toda la vida lo hubiera conocido, sonrió, simplemente seguía a Inu Yasha, el la manejaba aplacer diciendo una y otra cosa de las mujeres, mientras ella solo soltaba carcajadas mientras el la giraba, o la alzaba, la abrazaba y la alejaba, el por su parte había olvidado su preocupación y se había centrado en admirar la belleza de la chica frente a el, su ya definido cuerpo era perfectamente delineado por el vestido verde oscuro de tirantes que llevaba, ajustándose perfectamente del pecho hasta la cadera y suelto hasta las rodillas, su cabello suelto con un pequeño broche del lado izquierdo y sandalias negras de listones que subían hasta un poco mas debajo de las rodillas, muy sencillo a comparación del resto de las mujeres del lugar, su maquillaje era totalmente natural logrando que se viera hermosa ante las luces y sobre todo ante sus ojos, el baile continuaba, siendo todo un espectáculo, el seguía seduciéndola y ella solo se dejaba llevar, poco a poco la gente se fue juntando alrededor de ellos dejándolos en el centro, ambos seguían ignorando al mundo a su alrededor, estaban perdidos uno en el otro, la canción ya llegaba a su fin Inu Yasha la tomo de la cintura y la pego lo mas que pudo a el, dejando a propósito sus rostros extremadamente juntos, el respirar de uno chocaba en el otro y viceversa, la mirada de Inu Yasha se clavo en la de Kagome, perdiéndose en ellos, Kagome había perdido, se derretía en sus brazos y el lo sabia, Inu mojo un poco sus labios y miro los de Kagome, ella estaba ya sonrojada ante el, por ultimo le susurro - y sobre todo, que pierdas la razón con solo rozarla, dejar que se pierdan en tus ojos, pero mas que nada…- su pausa fue una eternidad para ella

Que… es lo que mas deseamos las mujeres Inu Yasha?- susurro entrecortada por la respiración, el sonrió

que las beses apasionada y locamente….- Kagome se sonrojo el se ladeo un poco , Kagome cerro los ojos y…

BRAVO!- los gritos y aplausos de la gente los volvió a la realidad antes de concluir su 'ritual' inu Yasha frunció el ceño y soltó a Kagome exclamo un feh! Y cruzo los brazos, Kagome por su parte suspiro se llevo la mano al pecho y giro su mirada a una Sango que gritaba emocionada un " fue sensacional" una y otra vez junto a una mirada picara de Miroku, al parecer la noche había comenzado bien.

XX

A miles de kilómetros del lugar donde se divertían los chicos, en el piso superior de un rascacielos, un hombre que había hecho su secreta fortuna, de robos y transacciones ilegales, hablaba por teléfono con una chica en Manhatan. Las dos personas llevaban años trabajando juntas de hecho una hacia el trabajo sucio y el otro se encargaba de recibir y librarse de la ley. Sus medidas de seguridad eran simples ambos usaban un dispositivo en el teléfono para deformar la voz y otro que impedía rastrear el numero, para que asi la conversación no quedara registrada en alguna parte y nadie, ni siquiera el FBI con los mas sofisticados sistemas de espionaje del mundo, podría averiguar en que consistía la conversación de ambos.

Ella, que se hacia llamar el especialista conseguía cualquier cosa por un precio, claro que para él el precio era insignificante a comparación de alguien mas que quisiera sus servicios. Podía asesinar al presidente, poner una bomba en un avión de Lufthansa, obtener la corona real de Inglaterra, secuestrar al Papa, o sustituir la Mona Lisa en el Museo del Louvre. No necesitaba promocionarse, jamás le faltaba el trabajo, todos los que se interesaban en sus servicios sabían llegar a ella, claro ningún cliente le conocía en persona, por lo que sus clientes esperaban en listas por meses antes de que les llegara su turno, su forma de operar era muy simple y siempre la misma, en cliente depositaba el dinero en una cuenta de cualquier banco, dinero que por cierto no era reembolsable y el cliente esperaba a que sus 'datos' fueran rigurosamente verificados. Al poco tiempo recibía la visita de un agente, por lo general de aspecto anodino, tal vez una joven estudiante o un sacerdote. El agente lo entrevistaba para ver en que consistía la misión y tiempo después el trato se cerraba con la llamada del especialista, pero para él, el hombre para el que había trabajado casi toda su vida, esto no importaba el siempre estaba primero, no le agradaba pero no le quedaba de otra.

De él no hace falta explicar ella simplemente lo conocía como Naraku, y eso era suficiente, tal vez otros lo conocieran por otros nombres, pero eso no le interesaba, lo ahora importante era su discusión, Naraku deseaba concluir un trato con una tal Kikyo y ella solo debía actuar si la muy estupida fallaba en su parte, lo que se debía hacer era acabar con una chica que al parecer les había dado algo de molestias, las razones de Naraku las sabia, pero de la tal Kikyo no, y eso la tenia con curiosidad, ¿para que matar a una chiquilla? Una razón debía tener, pero sabía que por ahora el preguntar seria inútil

y bien… ¿la operación seguirá igual Naraku?- so oyó a la chica cuestionar, Naraku sonrió

tal como la planeamos cariño…

no confió en ella, de seguro fallara

lo se, pero para eso estas tu, descuida, nos pidió tiempo y eso le daremos, que te parece dos meses?

Es suficiente diría yo…

Excelente…dime y si fallas?

Naraku… yo nunca fallo- Naraku sonrió lo sabia pero le encantaba oírla molestarse cada vez que se lo insinuaba, ella odiaba fallar y nunca lo había hecho, Naraku colgó el teléfono, no faltaba mucho par que el tablero comenzara a moverse, y las piezas estaban a su favor, o eso creía el.