Capítulo 11: Una batalla con cuerpos ajenos

Dark Soul en el cuerpo de Luna veía con una sonrisa infantil a Estela que estaba en el cuerpo de Darkwing que la miraba con valentía.

—Muy bien, "compañera". Vamos a patearle los flancos. Así que fusionémonos— decía el fénix parado en la cabeza de la potrilla.

—… ¿Fusionar?— Darkwing estaba confundida.

—Sí. Tú sabes linda. El bankai, o sea lo que había dicho Darkwing antes de pelear contra "Luna"— comentaba Dark Cloud lo más obvio del mundo.

—Aaaaaaa ok. Emmmmm ¿Ban…kai?— la potra lo decía incomoda.

—No, no, no, no. Hacelo con más ganas. Grita, grita como lo hace Darkwing y mueve esos flancos como lo hace Darkwing— decía el fénix alentándola.

—Ok— pero en eso, la aludida giraba sus ojos hacia arriba para mirar a su "compañero" muy confundida — ¿Qué?

—Digo, digo, solo grita eso. Je, je, je— Dark Cloud pasaba un ala por detrás de su nuca apenado. La potrilla rodaba sus ojos mientras cerraba los ojos y respiraba profundamente para luego abrirlo, y exclamaba.

— ¡Bankai!— dicho eso, el fénix se fusionó con Darkwing haciendo aparecer su armadura.

Lo hiciste bien. Eso sí fue un grito, preciosa. Je, je— decía Dark Cloud en su mente.

Oh vaya, me siento… más fuerte que antes— pensaba la potra mirando su armadura.

—Je, je ¿Dejarás de contemplarte tus nuevos accesorios o vendrás a pelear? Je, je, je— se reía con burla Luna. La potrilla al oírla, la miraba desafiante y se ponía en posición de ataque —Je, je, je. Es la primera vez que te veo tan decidida. Je, je— la princesa se ponía en posición de ataque también —Pues adelante, hermanita. Enséñame lo que tienes— agregaba con una sonrisa infantil.

Darkwing no lo pensó dos veces ya que su cuerno brillaba y lanzaba un rayo blanco en dirección a Luna y la aludida también lanzaba un rayo de su cuerno, pero negro haciendo que los dos se chocaran y producía una pequeña explosión. La potrilla aprovechaba eso apareciendo a un lado de la alicornio azul para darle una patada en la cara, pero Luna la bloqueaba con una pezuña y la empujaba hacia atrás haciendo que cayera al suelo mientras daba un salto para darle una patada vertical. Darkwing rápidamente, se echaba a un lado esquivando la patada, con su magia hacía aparecer un guante de box en su pezuña derecha para darle un puñetazo en la cara, pero la princesa inclinaba su lomo hacia atrás como si fuera flexible haciendo que la potrilla fallara el golpe. La alicornio de golpe, le daba un cabezazo mandándola a volar hacia atrás. La potra intentaba estabilizar el vuelo y lograba detenerse, pero tuvo que apartarse de ahí por un lado, antes de que le diera con un potente rayo negro.

Darkwing se tele transportaba para aparecer detrás de Luna con la cola de hierro, le iba a darle un coletazo, pero la alicornio, la bloqueaba con su cola que también era de hierro, se oía el sonido de hierro chocándose entre sí. La princesa la miraba con su típica sonrisa y la cola de ella volvía a la normalidad para agarrar la cola de la potrilla, y empezaba a azotarla en el suelo con fuerza haciendo que escupiera un poco de sangre. Luego la giraba en el aire para después lanzarla hacia delante y terminaba rodando en el suelo. Como podía, clavaba sus cuatros cascos en el suelo haciendo un surco en la tierra para lograr detenerse. Respiraba un poco agitada y tenía un hilo de sangre saliendo de su hocico. Se pasaba una pezuña para limpiarse la sangre.

Preciosa, tienes que usar los ataques de Darkwing también ¿Tú sabes cómo se hacen o como se llaman sus ataques… al menos?— preguntaba el fénix en su mente.

—… La verdad si, si sé cómo hacerlos… creo— pensaba la potra volviendo otra vez a estar insegura. Dark Cloud sentía eso, aunque no sea su "compañera" aún seguía siendo el cuerpo de Darkwing.

No te preocupes. Sé que lo harás bien. Solo confía en ti misma y en Darkwing. Total, estas usando su cuerpo— decía el fénix intentando animarla.

… Ok— la potrilla respiraba hondo, pero en eso, veía como Luna iba volando a toda velocidad hacia ella con una pezuña hacia delante. Se sobresaltó de miedo — ¡Garra Sombría!— exclamaba rápidamente haciendo que sus pezuñas se crearan unas garras oscuras, pero lo sorprendente, era que estaba combinado con un color blanco como si fuera una luz. Ponía sus garras delante deteniendo en seco el puñetazo de la princesa. Darkwing se sorprendía por eso — ¿Pero qué?

Ok. Eso no me lo esperaba. Se supone que la garra sombría, solo es eso, una garra oscura que no tiene ninguna parte blanca— pensaba Dark Cloud sorprendido.

—Je, je, je. Vaya, que sorprendente ¿verdad? Je, je— Luna le iba a darle un puñetazo con su otra pezuña, pero la aludida la detenía con una garra de luz sombría y así tenerla agarrada de sus pezuñas.

C-creo que es mi poder combinado con el de Darkwing, o sea yo controlo la luz por así decirlo, supongo y Darkwing…— el fénix continuó diciendo.

Y Darkwing controla la oscuridad… Vaya, luz con oscuridad u oscuridad con luz. Je, je. Que irónico— decía Dark Cloud con ironía.

—…— la potra no decía nada. Solo miraba sus garras de sombras combinado con un blanco luminoso por alrededor. Luna se tele transportaba para estar lejos de la potrilla y la observaba con una sonrisa infantil.

—Je, je, je. No sabía que la luz fuera compatible con la oscuridad. Je, je, je. O ¿si lo sabía? La verdad, no lo sé. Je, je, je— se reía un poco la alicornio. Darkwing seguía mirando sus garras para luego mirar a la princesa y sin decir nada, fue volando hacia ella para darle un zarpazo con una de sus garras, pero Luna daba un salto hacia atrás esquivándolo mientras con su magia, hacía aparecer unas garras en sus pezuñas, aunque hacía que se rompieran las zapatillas que traía — ¡Oigan! ¡Mírenme, soy Wolverine! Je, je, je— se ponía en dos cascos con las garras alzadas.

… ¿Sabes algo? No sé cómo una gatita tan linda como tú, tenga de hermano a ese que está dentro de ella ya que se le zafó un tornillo— pensaba el fénix.

No se le zafó un tornillo, fueron varios tornillos que se le salieron— decía Darkwing con molestia. Luna se lanzaba con las garras en alto para desgarrarla.

— Je, je, je ¡Veamos quien tiene las mejores garras, tu o yo! ¡Je, je, je, je!— se reía como lunática y llegaba hacia la potrilla para darle un zarpazo con una garra. La aludida reaccionaba justo a tiempo para bloquearlo con una de sus garras de luz sombría y así la princesa daba zarpazos con sus dos garras con rapidez, pero Darkwing los bloqueaba como podía. La potrilla al bloquear otro zarpazo, daba un salto a un lado y le daba un zarpazo a la alicornio logrando herirla, le dejó una marca de su garra en el hombro de la princesa. Luna no mostraba mueca de dolor, solo giraba su cabeza para mirarla con su típica sonrisa —Je, je, je, je. Bien hecho, hermanita. Lograste herirme. Je, je, je, je— sin previo aviso, le daba una patada giratoria por el suelo o sea un barrido haciendo que la potrilla cayera al suelo de espalda. Darkwing estaba un poco aturdida, pero veía como la alicornio de la noche se ponía arriba de ella con las garras en alto —Je, je, je. Me da curiosidad. Solo se muere Darkwing al ser su cuerpo o también tú te mueres hermanita. Je, je, je. Porque no lo vemos en vivo. Je, je— iba a clavarle las garras en su cabeza, pero rápidamente, los bloqueaba con sus garras y empezaba a forcejear. Tenía las garras de Luna cerca de sus ojos.

¡Animo Estela! No quiero que mi compañera se muera, porque si eso pasa, yo…— el fénix se callaba de golpe.

—… No te preocupes… no permitiré que eso pase— pensaba la potra y de improvisto, la potrilla alzaba un poco sus cascos traseros y le daba una doble patada en su estómago haciendo que se vaya para atrás y lograba quitarla de encima. La pequeña se levantaba y sus garras desaparecían. Respiraba algo agitada y Dark Cloud suspiraba aliviado. Luna estaba en dos cascos con sus pezuñas sobándose el estómago, sus garras desapareció también.

—Auch. Eso si dolió. Casi me sacas la cena. Je, je, je, je— se ponía en cuatro y le sonreía de forma siniestra —Veamos si sobrevives a esto, hermanita. Je, je, je— su cuerno brillaba con fuerza y aparecía una bola de energía oscura en su cuerno del tamaño de un balón de futbol para lanzárselo que iba a una velocidad anormal. Darkwing al ver eso, rápidamente, se lanzaba a un lado haciendo una voltereta y la bola de energía pasaba de largo chocando contra un árbol a lo lejos, y se producía una explosión. La potrilla miraba lo que dejó la dicha explosión.

—… Es mi imaginación o esa tipa o tipo le gusta la pirotecnia— decía el fénix al ver esa fuerte explosión que dejó otro cráter más en el lugar.

Pueeeeees posiblemente— pensaba Darkwing con una sonrisa nerviosa y giraba su cabeza para ver a la mentora que se reía infantil.

—Je, je, je. Que hermoso fuegos artificiales. Je, je, je.

—…— la potra se quedaba pensativa para saber que ataque usar hasta que exclamó — ¡Látigo de condenación!— creaba un látigo encadenado desde su brazo, pero la diferencia que no era hecho de oscuridad, más bien, estaba hecho de luz con una aura oscura alrededor.

—… ¿Segura que es el látigo de condenación? Más bien sería el látigo de la luz brillante que te deja ciego— decía el fénix en su mente al ver lo brillante que era el látigo.

Yo… no tengo idea— pensaba Darkwing mirando su látigo con los ojos entre cerrados, pero en eso, sintió algo y tenía que dar un mortal hacia atrás esquivando un mazo que tenía en las pezuñas Luna que golpeó con fuerza el suelo donde estaba la potrilla dejando una forma circular en el suelo. Miraba a la potra con una sonrisa de lunática. La aludida caía en dos cascos y le lanzaba un latigazo a la princesa, pero ella daba un salto esquivando con el mazo en alto.

— ¡Aquí va una entrega especial a mi queridaaaa hermanita! Ja, ja, ja, ja— Luna fue a atacarla rápidamente. Darkwing con miedo, tenía que lanzarse hacia delante rodando por el suelo esquivando el fuerte golpe del mazo que hacía temblar la tierra un poco. La potrilla se volteaba con rapidez y lanzaba el látigo logrando agarrándole de sus cascos traseros.

¡La tenemos! ¡A darle!— decía Dark Cloud con entusiasmo. La potrilla no lo pensó dos veces haciendo que con el látigo en su brazo, alzaba a la alicornio que dejaba caer el mazo al suelo y desapareció.

Esto me dolerá… creo. Je, je, je— pensaba Luna riéndose mientras estaba en el aire antes de ser azotada en el suelo de espalda para luego elevarla otra vez y la azotaba en el piso de cara. Estaba azotándola en el suelo de un lado a otro hasta que empezaba a girar en su propio eje, giraba muy rápido hasta que el látigo la soltaba mandándola a volar haciendo que atravesara los arboles de un lado dejando que el claro del bosque se extendiera más. La potrilla respiraba agitada.

¿La derrotamos?— preguntaba el fénix al no ver señales de la alicornio azul.

—… No, todavía no…— decía agitada aun sintiendo el poder de su hermano. Su látigo desaparecía y no bajaba la guardia.

… A todo esto… me está pareciendo raro con tantas explosiones y arboles saliendo volando ¿No debería estar aquí ponis como la guardia de Celestia o Mike o hasta Vulcan que quiere explotar cosas? Con todo esto, no debería pasar desapercibido ¿no lo crees "compañera"?— decía Dark Cloud confundido de que no viniera nadie a ver lo que pasaba en el bosque o que alertara a los ponis vecinos al menos.

—Mmmmmm. Ahora que lo dices, es extraño del porque nadie ha venido a averiguar lo que pasa aquí— decía la potrilla extrañada, pero en eso, escuchaba una risa infantil. Darkwing miraba que por donde había salido volando la princesa, regresaba la alicornio caminando como si nada, aunque tenía unos moretones en todo su cuerpo, raspones, su melena y cola estaban despeinadas hasta tenía un hilo de sangre salir de su hocico. El cual se lo limpiaba con una pezuña.

—Je, je, je. Eso es muy fácil de responderte, hermanita. Je, je, je ¿Por qué crees que este bosque está aquí? Je, je, je. Este bosque lo creó tu gran hermano. Je, je, je— la potra no se mostraba sorprendida, porque ella ya lo sabía, si al entrar la atacaba unos árboles, pero el fénix si estaba sorprendido de que creara un bosque de la nada —Je, je, je. Además este bosque es muuuuuuuuuuuy especial. Je, je, je.

— ¿Cómo que "especial"?— preguntaba Darkwing extrañada.

—Pueeeeeeees todo lo que pase en este bosque, nadie lo escuchará fuera de este bosque y además. Je, je, je. Este bosque se llama "el bosque olvidable"… Si, lo sé. Es un nombre muy "original"— decía Luna con sarcasmo.

Vaya nombrecito— decía Dark Cloud un poco burlón.

— ¿Y por qué se llama así? ¿Es un bosque que nadie lo recordará o que cosa?— preguntaba la potrilla curiosa.

—Más o menos. Je, je, je. Solo que lo que no recordarán, es lo que se adentraron en el bosque o más bien, si le pasa algo malo a "x" ponis. Je, je, je— se reía la princesa infantil.

— ¿Qué? ¿Me estás diciendo que…?— la alicornio azul asentía con la cabeza rápidamente.

—Sí, sí, sipi. Si la mocosa muere en este lugar, nadie la recordará ni siquiera sabrán que existió igual que el fénix. Je, je, je, je— Darkwing y Dark Cloud se impactaban al escuchar eso —Je, je, je. Nadie vendrá en su ayuda, están solos en esto. Je, je.

Oh vaya, creo que preferí no saberlo— decía el fénix preocupado.

—…— la potrilla no decía nada, aún tenía expresión de sorpresa.

—Je, je, je. Creo que debemos seguir con nuestro jueguito ¿no? Je, je, je— se reía Luna un poco y antes de que dijera algo la potra, la alicornio desapareció para aparecer detrás suyo. Darkwing giraba su cabeza para ver a la princesa que tenía una sonrisa siniestra —Je, je. Creo que es mi turno. Je, je, je— y antes de que reaccionara, una cuerda delgada apareció mágicamente para luego amarrar los cascos de la potra haciendo que cayera al suelo para luego elevarla mientras la cuerda se amarraba a su cuerpo y la ponía frente a la cara de la maestra —Je, je ¿Quieres jugar al yoyo? Solo que la diferencia, es que tú eres mi yoyo. Je, je— usaba su magia bajando a Darkwing con rapidez chocándola contra el suelo. La subía, la bajaba con fuerza y la subía nuevamente como si fuera un yoyo para después lanzarla hacia adelante. Cuando la cuerda llegó a su límite, se detenía y dejaba ver los cascos amarrados de la potrilla. La elevaba en el aire para chocarla en el suelo con fuerza enterrando la mitad de su cuerpo.

Luna ni la miraba, solo jaló con fuerza la cuerda sacándola de la tierra para ir con la alicornio mientras la cuerda se amarraba nuevamente a su cuerpo hasta que se ponía frente a la princesa como si estuviera arropada con una manta de recién nacida. Se veía lleno de moretones en la cara de Darkwing hasta le salía sangre de su nariz y además que estaba atontada.

—Je, je, je. Eres mejor que un yoyo normal. Je, je, je, je.

Darkwing digo Estela ¿estás bien?— decía Dark Cloud preocupado, aunque adolorido.

—… S-sí, estoy b-bien— pensaba la potrilla adolorida.

Me alegro, pero haz algo. No me gusta que nos trate como si fuéramos un yoyo para un crío— comentaba el fénix fastidiado. Darkwing miraba a Luna con los ojos entrecerrados. La alicornio tenía su típica sonrisa y lanzaba nuevamente a la potra hacia delante. La potrilla tenía que pensar rápido hasta que cuando llegó nuevamente al límite viéndose sus cascos amarrados, exclamó.

— ¡Espada Sombra!— se creaba una espada de luz con algunas manchas de sombra. Lo agarraba con su magia y de golpe, cortaba la cuerda liberándose, aunque caía al suelo de lado. Usaba su espada para cortar la atadura de sus cascos para luego ponerse en sus cuatro cascos adolorida y agarraba la espada con una pezuña. Respiraba agitada viendo como Luna desaparecía la cuerda y aún tenía esa típica sonrisa que no se le iba de su cara.

Ok ¿Qué clase de espada es esa?— preguntaba Dark Cloud al ver ahora la espada "sombra" modificado.

Emmmmm. La espada luz ¿manchada?— pensaba Darkwing muy confundida mirando la espada.

Suena raro.

—Sip— la potra sin perder el tiempo, fue volando hacia Luna, aunque con un poco de dificultad para darle un tajo, pero ella sin preocuparse, hacía aparecer una espada de juguete que era de colores y tenía un dibujo de una luna en la empuñadura para luego bloquear el tajo. La potrilla no se paró ahí, seguía dándole tajos por todas direcciones con rapidez, pero la alicornio los bloqueaba con facilidad, aunque de forma imprevista, Darkwing al dar un tajo, daba un mortal hacia atrás y daba un barrido por debajo de Luna dejándola confundida. Pasaba por abajo suyo ya que tenía sus dos cascos traseros algo separados y al estar detrás de ella, se levantaba de un salto y daba otro salto hacia atrás para luego exclamar — ¡Gran Murciélago Oscuro!— la potra convocaba un murciélago de fuego mitad oscuro y mitad blanco para después apuntar con su espada a la mentora haciendo que vaya directo hacia ella. La alicornio azul solo giraba su cabeza hacia atrás para ver como ese murciélago iba por ella.

... Je, je. Que murciélago más raro— pensaba Luna con una sonrisa infantil y cuando la tocó, se producía una gran explosión. La potrilla miraba fijamente en donde lanzó el ataque.

¿Ya la vencimos?— preguntaba el fénix.

—… No, todavía no— Darkwing se volteaba rápidamente para bloquear un tajo de la espada de juguete de la princesa que la miraba con su típica sonrisa.

— ¿Pero qué? Si ella está aquí, entonces…— Dark Cloud estaba confundido. La potrilla giraba su cabeza para mirar en donde antes estaba la alicornio azul, solo para ver la mitad delantera de una princesa Luna de peluche y se veía su relleno por el suelo chamuscado — ¿Luna puede hacer eso?— preguntaba el fénix sorprendido.

Luna no. Mi hermano si— pensaba Darkwing mientras dirigía su miraba a la lunática yegua de la luna. Las dos forcejeaban con sus espadas hasta que la potrilla desvió la espada de Luna a un lado para dar un salto hacia atrás. Las dos se miraban desafiantes. Una con seriedad y algo cansada, y la otra, con una sonrisa perturbadora, aunque no se mostraba signos de estar cansada.

Vaya ¿Debe haber una forma de detenerlo? Si seguimos así, puede ser que uno de mis ataques la mate por accidente— pensaba Darkwing frustrada, pero de repente, se le venía una idea. Miraba su espada y sin pensarlo, le lanzaba la espada con la punta al frente hacia Luna.

— ¿Qué tratas de hacer con eso, hermanita? Je, je, je— la alicornio de la noche desviaba la espada con su espada de juguete a un lado, pero al hacer eso, la potrilla exclamó.

— ¡Puñales de Sombra!— Darkwing lanzaba puñales hecho de sombra con la punta brillante como la luz hacia la princesa. Luna al ver eso, rápidamente creaba un escudo hacia delante bloqueando el ataque, pero la potra aparecía por un lado con la espada que había desviado para darle un tajo, aunque de forma inesperada, la alicornio se rodeó de un escudo mágico de color negro con líneas azules horizontales haciendo que la potrilla se chocara contra dicho escudo para luego bajar lentamente como si se hubiera chocado contra un vidrio. Luna la agarraba con su magia para luego atraerla hacia ella con fuerza haciendo que se chocara contra el escudo un par de veces para después lanzarla y caía en el suelo rodando un poco hasta quedar boca abajo —Auch…— se intentaba levantarse de forma adolorida hasta estar en cascos, aún tenía la espada en su pezuña.

—Je, je, je, je ¿Qué pasa, hermanita? ¿Te gustó ver muy de cerca mi genial y fabuloso escudo? Je, je, je, je— se reía como lunática. Darkwing gruñía frustrada. Levantaba vuelo para ir hacia ella empezando a darle tajos en el escudo intentando romperlo, pero no le hacía ningún rasguño —Inténtalo con más fuerza. Je, je, je— la potrilla seguía dándole tajos, pero en un momento, se detenía respirando agitada. La alicornio la observaba —Awwww. Pobrecita. Déjame ayudarte a "descansar"— Luna daba un gran salto con la ayuda de sus alas hasta estar muy arriba de ella, pero aún tenía el escudo puesto haciendo que pareciera una bola negra con rayas azules para luego caer de golpe a una velocidad anormal. Darkwing daba un grito de miedo y salía volando de ahí esquivándolo justo a tiempo haciendo que se chocara contra el suelo y se producía un gran temblor por la fuerza que impactó. La potra la miraba impactada.

Vaya, otro poco y ya seríamos historia, una historia olvidada— decía Dark Cloud un poco aliviado. La potrilla solo asentía con la cabeza por lo que decía el fénix. Darkwing miraba como Luna se volteaba para mirarla de forma infantil.

—Je, je, je. Vamos hermanita. Intenta lanzarme lo que tienes. Ja, ja, ja, ja— se reía la princesa de forma siniestra.

—…— la potrilla se quedaba pensativa para intentar saber que ataque lanzar hasta que le venía en la mente algo. Su cuerno empezaba a brillar con intensidad a un blanco brillante — ¡Rayo Lunar!— disparaba un rayo de su cuerno directo a Luna. Ella despreocupada, era recibida por el rayo que impactaba contra el escudo. Darkwing al ver que no le hacía ningún rasguño a ese escudo, subía la potencia del rayo, pero haciendo que se agotara por el esfuerzo que hacía hasta que en un punto, dejó de lanzar el rayo y respiraba agitadamente. Observaba a la alicornio azul con la cara sudada para ver que el escudo seguía como nuevo.

—Je, je, je, je. Debes intentarlo con una de esas técnicas locas con más fuerza. Je, je, je, je— se reía con burla la princesa.

—… … Así no lograré hacer nada. Lo único que hago… es cansarme…— pensaba la potra frustrada. Había llegado tan lejos como para rendirse y huir, ya no había vuelta atrás. No podía arrepentirse de la decisión que tomó, si no lo derrotaba ahí, entonces todo habrá sido en vano para Estela. Todo ese sufrimiento, soledad, tristeza, no quería seguir siendo una inútil, no quería que otra víctima sufriera. El fénix sentía los sentimientos que estaba produciendo la gata, aunque no sea Darkwing la que estaba en su cuerpo, aun así, era como si ese cuerpo le perteneciera a ella —…

Estela, aún podemos vencerla. Así que pase lo que pase, yo te apoyaré y no te sientas así, no estás sola, estoy yo, el magnífico, asombroso y apuesto fénix, y mi compañera oscura y sensual Darkwing— decía Dark Cloud con un tono bromista intentando hacer sentir mejor a Estela. Ella se reía un poco.

—Gracias… Dark Cloud— pensaba la potra con una sonrisa mirando a Luna.

—Je, je, je. Entonces hermanita ¿Cuál será tu siguiente movimiento sensual? Je, je, je. Mmmmm ¿Qué te parece esto? No haré nada. Solo me quedaré aquí sin moverme con el escudo puesto. Je, je, je. Así que elije tu último movimiento. Je, je. Porque tú y yo sabemos que este combate duró demasiado. Así que aquí ganará tu o yo. Así que ¡adelante hermanita! ¡Dame en todo el pecho, en el pecho!— la princesa se ponía firme y se golpeaba con su pezuña en el pecho de forma retadora.

… Ok Estela… estas muy cansada… depende del ataque que use… terminaré agotada… y puede ser que pierda o gane… aquí se acaba si o si… — pensaba la potrilla respirando agitada.

Pues adelante. Lancemos el mejor ataque que tenemos— decía el fénix desafiante en la mente.

…— Darkwing observaba la espada que había creado con luz y manchas de sombras —… Tengo una idea…

—Oh genial ¿Harás una carga de victoria de Darkwing?— decía su compañero en su mente con curiosidad.

Nop… este ataque no será de Darkwing, si no mía. Algo inventada, supongo y diferente a esos que hacen ustedes…— pensaba la potrilla con decisión.

— ¿En serio? Ok. Quiero verlo— decía Dark Cloud interesado.

—... Muy bien, hermano ¡no dejaré que tu dañes a este mundo! ¡No dejaré que mates a ésta potrilla para que sea olvidada! ¿Y sabes una cosa? Tú no eres el único que puede hacer esto— decía Darkwing con seriedad y con la espada en alto.

—… No me digas que harás eso— Luna se quedaba sorprendida por primera vez en todo el combate, pero sin quitar la sonrisa de su cara.

—…— la potrilla no le respondió, solo la apuntaba con su espada y exclamó — ¡Game Over… Filo brillante sombría!

En la pantalla, aparecía una pared con líneas blancas en diagonal izquierda y líneas marrones en diagonal derecha. Había una espada brillante tallada en el centro de la pared. Debajo de la espada, había un escrito hecho a computadora con letras mayúsculas y en la esquina inferior izquierdo, tenía otro escrito.

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FILO BRILLANTE SOMBRÍA

Cargando…1…5…10…20…40…80…100%

El lugar había cambiado a una gran pradera. La alicornio azul observaba alrededor impresionada, el cielo estaba entre blanco y negro. La potra alzaba su espada que brillaba con intensidad, el filo estaba brillando de blanco como la luz y tenía un aura oscura alrededor de dicho filo para luego agarrar la empuñadura con sus dos pezuñas y lo ponía a un lado de su cuerpo.

—Je, je, je. Qué ironía. Pretende derrotarme con uno de esos game over que siempre digo. Je, je, je— Luna miraba a Estela en el cuerpo de Darkwing que empezaba a correr en dos cascos en dirección a la alicornio —Je, je, je. En todos estos años, por fin das la cara contra mí, defenderte y todas esas cosas. Je, je, je— la potrilla escuchaba atentamente lo que decía, pero no se detenía, estaba cerca de ella y casi iba a impactar contra el escudo —Je, je, je. Siempre eres una depresiva, insegura, pero ahora veo que ya dejas tu inseguridad de lado por detenerme. Je, je— la potra daba un tajo horizontal al escudo para luego aparecer desde el otro lado del escudo por atrás de Luna estando de espalda Darkwing con la espada en horizontal y nadie decía nada, pero de repente, el escudo se partía por la mitad y desaparecía, el collar que tenía la princesa se partía cayendo al suelo dejando ver una cortada en el pecho. Luna no quitaba su sonrisa de la cara —Je, je, je. Bien hecho, hermanita. Por primera vez, me has ganado. Je, je. No me lo puedo creer. Je, je, je— se miraba la cortada en el pecho para luego girar su cabeza y decía algo que la impactó ya que nunca se esperó escuchar esas palabras viniendo de su hermano —… Estoy muy orgulloso de ti, hermanita.

Darkwing se impactaba y giraba su cabeza para ver que la princesa le sonreía, pero no infantil ni siniestra, sino más bien, de orgullo. Aparecía un aura oscura alrededor de Luna y se iba a una dirección como si fuera humo saliendo de su cuerpo dejando a la princesa sin rastro de esa oscuridad. La alicornio caía arrodillada para después caer al suelo de lado con los ojos cerrados.

El lugar volvía a la normalidad. La espada que tenía la potrilla desaparecía. Ella rápidamente fue hacia Luna para examinar que estuviera bien, ponía una pezuña en su cuello para ver si tenía pulso y respiraba aliviada al sentir que aún seguía viva, solo que estaba inconsciente, estaba temiendo lo peor.

Menos mal, porque si no, no sé cómo se lo explicaría a Darkwing— decía el fénix aliviado. Los dos se desfusionaron estando Dark Cloud ahora en el lomo de Darkwing, aunque se notaba muy cansado igual que la potrilla, pero en eso, la potra miraba a una dirección, veía el humo negro que había salido de Luna, se juntaba formándose una silueta de un gato hasta que de golpe, se disipó el humo para dejar ver a Dark Soul con su túnica morada de siempre, estaba parado en dos con una sonrisa infantil mirando a Darkwing.

—Bravo, hermanita. Je, je, je. Me ganaste. Algo que yo no esperaba para nada, me quedé flipando la verdad. Je, je, je— se reía un poco el gato oscuro. La potrilla lo miraba inexpresiva. Abría su hocico para luego salir un humo blanco y cuando salió completamente, los ojos de Darkwing volvían a la normalidad y tenía una mirada de confusión hasta que tuvo que acostarse en el suelo de lado, se quejaba de dolor y sentía un gran cansancio.

— ¿Q-que pasó? … ¿G-ganamos?— preguntaba la potra con dificultad y sin dejar de sentir dolores en todo su cuerpo. Dark Cloud se paraba a un lado de su cabeza para verla.

—Si linda. Ganamos— decía el fénix con una sonrisa emocionado.

—Je. Q-que bien… — mencionaba muy cansada y miraba al humo blanco a un par de metros de ella formando a una silueta de un gato igual como el otro, se disipaba dejando ver a Estela con su túnica rosada. Estaba en dos patas mirando a su hermano, respiraba muy agitada. Dark no se mostraba para nada cansado. La potrilla estaba confundida y miraba al felino — ¿E-ese era el que estaba… dentro de Luna?— preguntaba.

—Sí. Así parece…— decía Dark Cloud extrañado con la situación.

—…— los dos gatos no se decían nada. Estela lo miraba inexpresiva, pero luego cambiaba la expresión a una de tristeza y Dark la veía con una sonrisa infantil.

—Déjame decirte que me he divertido mucho. Hace tiempo que no jugamos así. Je, je, je— se reía un poco el gato negro.

—… … Hermano— la gata caminaba lentamente hacia él —Por favor… regresa a casa… conmigo— la felina seguía acercándose, pero algo le agarraba sus patas, miraba abajo para ver una enredadera que sujetaba sus patas para que no siguiera avanzando, alzaba su vista hacia su hermano.

—Je, je, je. Ay por favor ¿en serio no aprendiste nada? Deja de razonar. Eso no funciona conmigo, que te quede claro eso. Je, je, je— decía Dark con una sonrisa mientras le daba la espalda con las garras en los bolsillos y caminaba alejándose de su hermanita. Estela estiraba una de sus garras como si quisiera alcanzarlo.

—Hermano… por favor… — comentaba con una voz deprimida y le salía una pequeña lágrima de uno de sus ojos. Darkwing al ver a la gata, se entristecía y a la vez se enfurecía con el gato. Quería levantarse para darle lo suyo, pero su cuerpo no reaccionaba y también le dificultaba hablar hasta Dark Cloud pensaba igual que la potrilla, aunque también no podía. El felino se detenía en seco y suspiraba un poco fastidiado. Sacaba una de sus garras para chasquearlo y abría un portal frente a él. Se volteaba para mirar a la felina.

— ¿Sabes algo, hermanita? Je, je, je. Deberíamos jugar de esta forma otro día, quizás. Je, je, je. Aunque ¿Quieres que te de un consejo, hermanita? Je, je— la gata lo miraba curiosa y se limpiaba la lagrima que le había salido —Es mejor que ya no me persigas. Je, je— Estela se quedaba en shock por lo que decía —Es por tu bien. Si apenas me derrotaste usando el cuerpo de alguien y yo también usaba un cuerpo. Entonces ¿Qué lograrás con eso? Je, je, je. Pero te soy sincero, nunca, jamás, jamás de los jamases, me derrotarás otra vez. Tu sabes mejor que nadie que yo no usé todo el poder para pelear. Solo usé el diez o cinco por ciento al estar en el cuerpo de Luna y mira la paliza que te di. Je, je, je, je— la felina al escuchar eso, bajaba la vista. Ella le daba la razón, si no estuviera en el cuerpo de Luna, sería diferente y Darkwing moriría si o si, aunque usara el cuerpo de la potrilla —Si no entrenas o practicas magia o yo que sé, podrías dar lo mejor de ti misma. Je, je, je. Si no robas magia como lo hice yo, peeero sé que no lo harás ¿verdad? Je, je— Estela asentía lentamente la cabeza. La potra veía eso en silencio, sentía lastima por la gata —Bueno, haz lo que te dije y todo eso. Yo no me quedaré atrás. Je, je, je. Entrenaré como se debe, cuando me dé ganas. Je, je, je, je. Y ya no robaré más magia, es un entrenamiento muy fácil y sin esfuerzo. Je, je, je— la felina alzaba la vista de golpe mirándolo sorprendida por lo que decía.

— ¿Ya no robarás magia?— preguntaba Estela sin quitar la cara de sorpresa.

—Sip. En esta pelea, me di cuenta que debo entrenar, en vez de robar magia. De igual forma, robar magia ya pasó de moda. Je, je, je— se reía un poco bromista —Así que bueno, hermanita. Cuando de verdad estés preparada, búscame, estaré fastidiando por ahí. Je, je, je— se daba media vuelta empezando a caminar hacia el portal —Nos vemos. Je, je, je, je— atravesaba el portal y se cerraba detrás de él escuchándose su risa infantil, pero de repente, el portal se abrió de nuevo y se asomaba la cabeza del gato —Oh, por cierto, es mejor que se vayan del bosque, se los recomiendo. Je, je, je. Bueno, ahora sí, chaito— se metía otra vez al portal y se cerraba nuevamente. Las enredaderas que sujetaba las patas de la felina desaparecían dejando que se moviera. La gata veía a donde se fue su hermano y suspiraba deprimida. Se volteaba para caminar lentamente hacia Darkwing que la aludida se entristecía al verla así.

— ¿Estás bien?— preguntaba Estela al detenerse frente a la potrilla.

—Pues… como decirlo… siento como si hubiera hecho el papel de Vulcan y me hubieran dado tortazos en todo el día… — decía Darkwing con un tono bromista, aunque cansada.

—Sí. Ya me doy cuenta— comentaba la felina con una pequeña sonrisa. La potrilla giraba sus ojos para ver a Luna.

—Mi maestra… ¿Cómo está?— preguntaba la potra lastimada. Quería ir con la princesa, pero su cuerpo no le respondía para nada.

—Está bien. Solo creo que cuando despierte, sentirá un dolor como si la hubieran atropellado con un tren de carga— decía la gata esta vez en tono bromista. Darkwing se reía un poco, aunque luego se quejaba de dolor —… Lo siento… por llevar al límite tu cuerpo… — se disculpaba.

—Oh. No te preocupes… ya estoy acostumbrada… y además tengo una amiga que nos puede curar… a mí y a mi maestra… solo tienes que… llevarnos— decía la potra apenada.

—Oh. Claro, no veo problema con eso, pero. Emmmm— estaba muy nerviosa —No hace falta. Yo te llevaré a mi hogar, soy buena médica. Ji, ji. No sentirás nada de dolor en una o dos horas. Ji, ji— se excusaba Estela para no ir con su amiga la médica. La potrilla la miraba con extrañeza por su actitud.

—Oh. Ok… pues llévanos entonces— decía Darkwing muy cansada hasta intentaba no cerrar sus ojos.

—Claro— la gata chasqueaba su garra para abrir un portal a un lado de ella para luego acercarse un poco más a la potrilla —Es mejor que descanses, Darkwing y no te preocupes, estarás en buenas garras— sonreía tímida y sincera. La potrilla al ver eso, le devolvió la sonrisa.

—Ok… amiga…— y sin evitarlo, Darkwing cerraba sus ojos y se quedaba dormida de golpe. El fénix volaba un poco, aunque con dificultad y se posaba en la cabeza de Estela. La felina giraba sus ojos hacia arriba para verlo.

— ¿Y tú? ¿Por qué no duermes? Se nota que estas muy cansado— decía Estela extrañada.

—Je, je. No te preocupes, linda. Yo puedo estar despierto las 24 horas del d…— comentaba inflando su pecho con orgullo, pero de repente, bajaba la cabeza de golpe y empezaba a roncar quedándose dormido encima de la cabeza de la felina. Ella daba una pequeña risita, con su garra, chasqueaba para hacer aparecer dos camillas por un lado de Darkwing y Luna. Una garra brillaba de blanco haciendo levitar a las dos y las acostaba en sus respectivas camillas para luego levitar dichas camillas. La gata entraba primero al portal con Dark Cloud en su cabeza dormido seguido por las dos camillas con las pacientes y el portal se cerraba detrás de ellos.

A lo lejos, se observaba el misterioso bosque y en lo alto, aparecían unas palabras amarillas arriba del bosque en grande que decía.

ESTELA WIN

CONGRATULATION

ENHORABUENA

Después salía fuegos artificiales por el cielo cerca de las letras y luego las palabras desaparecían para aparecer otras palabras:

VICTORIAS DE DARK SOUL: 999

VICTORIAS DE ESTELA: 1

Después de eso, cambiaba a otras palabras que decía.

GOOD BYE

Dicho eso, se producía una fuerte explosión en todo el bosque como si le hubieran lanzado una bomba atómica. El humo tenía forma de un pulgar arriba.

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Luego de esas palabras, desaparecían del cielo dejando ver como el bosque desapareció sin dejar rastro de que alguna vez hubiera existido.

Continuará.