Capítulo 12

Anteriormente, Ash logró vencer a Mallow en una batalla doble gracias a su Pikipek y su Rowlet que, durante el combate, evolucionó a Dartrix. En Hoenn, Serena y sus amigos fueron a la Cascada Meteorito y lograron encontrar la mega piedra de Altaria. Cayó la noche, momento en el que Serena le contó un poco su relación con Yazir a su amiga. Al día siguiente, se encontraron con Steven Stone, y Shota corre a saludarlo seguido por los demás.


Los chicos estaban desconcertados de reencontrarse con el actual campeón de la región, Steven Stone, en esa ciudad donde se llevaba a cabo el Concurso Pokémon, luego de lo acontecido en la región de Kalos. El campeón se dio media vuelta y reconoció a Shota y Serena, sonriendo al verlos.

—¡Pero si eres tu Shota! Y veo que vienes acompañado. —dijo Steven, saludándoles con un gesto de su mano y una sonrisa, mientras Yazir se quedaba atrás—. Tú eres la amiga de Ash, ¿verdad? —inquirió Steven fijándose en la peli miel, que afirmo con la cabeza, sonrojándose un poco—. ¿Cómo está él?

—¡Un gusto saludarlo! Pues… no lo sé. No lo veo desde que nos separamos en Kalos. —señaló, bajando un poco los hombros al recordar la distancia que los separaba, tratando de ser consolada por Dawn, que puso una mano en su hombro.

—Y veo que una chica los acompaña. ¿Cómo te llamas? —preguntó viendo a Dawn.

—¡Hola un placer, mi nombre es Dawn y vengo de la región de Sinnoh! —contestó Dawn alegremente, emocionada de conocer al campeón de Hoenn— ¿usted también conoce a Ash?

—No me digas así Dawn, no soy tan viejo —aclaró el campeón riéndose un poco—. Sí, lo conocí en isla Dewford hace ya algún tiempo, cuando viajaba por Hoenn. Ahora contéstame algo, ¿Cynthia sigue siendo la campeona de Sinnoh cierto?

—Sí, así es. —contestó Dawn.

—Por lo que veo, también conoces a Ash, ¿cierto? —inquirió el campeón.

—Sí, nos conocimos durante su viaje por Sinnoh.

—Hmmm, ya veo… Ash siempre está viajando, no tiene remedio. —Volteó a ver a Yazir, mirándolo por unos segundos—. ¿Eh? Pero si eres tú...

—Hola... nos volvemos a ver. —comentó Yazir con el ceño fruncido.

—Fue una buena batalla la que tuvimos. —dijo Steven viendo a Yazir, el comentario impresiono a Shota y Dawn.

—¿Se conocen? —preguntó Serena viendo a su amigo, este asintió si quitarle la viste de encima a Steven.

—Sí... tuvimos una batalla antes. —aclaró Yazir sin darle importancia, la chica se impresiono ante esto.

—Fue una batalla muy reñida. —agregó Steven viendo a Yazir, este solo bajo los hombros.

—Aun así, no pude ganar. —dijo el chico con dureza, en eso Serena se fijó que tenía una cadena en su cuello.

—¿Eh? Eso es… —en eso Yazir se fijó en la mirada de su amiga y se acomodó bien la cadena.

—¿A dónde se dirigen? —preguntó Steven viendo a las chicas.

—¡Se nos hace tarde para el concurso! —exclamó Serena en voz alta viendo su reloj preocupada, mientras Yazir se llevaba una mano a la frente, mirando a Serena sin sorprenderse mucho.

—Vamos rápido, no está muy lejos de aquí —dijo Yazir empezando a caminar, las chicas salieron corriendo rápido detrás de él.

—Será mejor que me adelante, lo siento Steven, un gusto saludarlo otra vez. —dijo Shota con una gota de nerviosismo mientras el chico se iba.

El campeón los miraba mientras se marchaban, metiendo su mano derecha en el bolsillo de su pantalón una Piedra Llave, mirándola detalladamente, perdido en sus pensamientos. Luego, comenzó a andar hacia la sede del Concurso Pokémon.

Después de unos minutos, las chicas llegaron al edificio del Concurso Pokémon, ambas venían agitadas, en eso se fijaron que Yazir ya las esperaba en la entrada.

—¿Oye de aquí a cuando eres más rápido que yo? —preguntó Serena un poco molesta viendo a su amigo, jadeando.

—Desde que te volviste más chaparra. —respondió Yazir, en tono de broma, Serena se empezó a molestar.

—Lo siento, caminan muy rápido y me perdí un poco. —dijo jadeando, recuperando el aliento. Yazir en ese momento se dio la vuelta y empezó a caminar—. ¿Eh? ¿siempre es así?

Serena solo se quedó callada, había tocado un tema que le dolía, cuando ella y Yazir habían vivido buenos tiempos.

—Serena... será mejor que vayas a inscribirte. —señaló Dawn.

—Sí... tienes razón, vamos Dawn. —agregó Serena cambiando su mirada empezando a caminar hacia la recepción.

—La verdad no entiendo como dos personas tan opuestas son mejores amigos. —dijo Shota viendo a Serena hablar con la recepcionista.

—Ni yo lo entiendo. Hay una parte de la historia que no sabemos, y por lo que veo, a Yazir no le gusta hablar de eso —intuyó Dawn viendo a su amiga, estaba terminando su inscripción, de ahí la chica se volvió a acercar a sus amigos—. ¿Todo bien Serena?

—Sí, apenas llegué a tiempo para inscribirme, pero ya estoy lista.

—Lo bueno es que lo lograste. Shota y yo nos vamos adelantando a las gradas.

—¡Buena suerte Serena, te estaremos apoyando en todo momento! —aseguró Shota empezando a caminar hacia las gradas.

—¡Suerte Serena! —exclamó su amiga acercándose a Serena dándole un abrazo, luego cambió la expresión de su rostro, a una de picardía—. Piensa que Ash te está apoyando junto a nosotros. —cuchicheó a su amiga.

—¡Dawn! —exclamó Serena con un claro sonrojo mientras la peliazul se reía con malicia antes de irse—. ¡Oh rayos! Nunca va a dejarme en paz con Ash... —Se lamentó.

—¿Y por qué nunca te va a dejar en paz con él? —preguntó alguien cerca de Serena, sobresaltándose al ver que se trataba de Yazir.

—¡Yazir! Me asustaste —protestó Serena, molesta consigo misma por hablar así nada mas—. ¡No se te quita eso de escuchar a otras personas aún!

—¡Yo no tengo la culpa de tener un buen oído! —aclaró frunciendo un poco el ceño por el regaño, aunque Serena era menor que el, era frecuente que lo regañara, aún en su niñez—. No me cambies el tema. ¿Por qué Dawn te molesta tanto con ese chico?

—¡¿Eh?! Este pues... yo —balbuceó. En eso sonó el altavoz del edificio, anunciando que los coordinadores Pokémon fueran a la sala den espera—. Lo siento, tengo que irme. —«Ufff, salvada por la campana.», pensó la chica.

—¡Me debes una explicación! Oye antes de que te vayas, ten esto. —agregó, entregándole una cadena de oro con una figura en forma de Pokebola.

—¿Eh? Yazir... esto es —dijo impactada, Yazir solo asintió y empezó a irse, en eso Serena se puso la cadena alrededor del cuello—. ¡Muy bien vamos allá!

Después de un rato, varios coordinadores habían pasado antes de Serena, la chica se encontraba nerviosa, aunque sabía que, si daba todo de sí misma le iría bien. Pero en ese instante, mientras pensaba en su presentación le vino a la mente Ash, sintiendo en ese momento la falta que le hacía, así como su apoyo; se preguntaba que estaría haciendo en ese momento y sobre cómo le estaría yendo en su actual viaje, de seguro ya estaba en otra región y había conocido otro buen grupo de amigos. «Sí, un buen grupo de amigos… ¡oye espera un momento!», pensó alarmada al pensar en las amigas, sacudiendo la cabeza de un lado al otro para olvidarse de eso, sabía que no le hacía bien pensar esa clase de cosas.

«Vamos Serena, tranquila, puedes estar segura que Ash no te ha olvidado… creo. ¡Rayos no puedo sacarme eso de la cabeza!» —pensó preocupada.

—Ahora es turno de la Coordinadora Serena. —Se escuchó por uno de los altavoces. Serena se levantó, seguida de Luz.

—¡Bueno, es nuestro turno Luz! —dijo la chica viendo a su Pikachu tratando de concentrarse. Luz asintió empezando a caminar hacia le entrada.

Serena al llegar al escenario saco a su Braixen de la Pokebola, haciendo que tanto el fuego y la electricidad se unieran dejando un hermoso destello cosa que asombro tanto a los espectadores.

—¡Vaya, Serena se pensó muy bien esa entrada! —dijo Dawn viendo a su amiga, el escenario se veía como si fuera mágico.

—¡Es cierto, se ve increíble! —dijo Shota maravillado, Serena se le veía con una sonrisa radiante en su rostro.

—¡Bien Braixen, usa Lanzallamas! —ordenó Serena a su Pokémon, Braixen hacia esto con una gracia increíble, mientras Luz iba saltando haciendo que sus movimientos electrificaran los lugares alrededor de Serena.

—¡Luz usa Impactrueno! —dijo Serena con una sonrisa, ambos Pokémon elevaron sus ataques haciendo que tanto el fuego como la electricidad chocaran provocando que se dispersaran dando un toque mágico al lugar—. ¡Terminado!

En las gradas se escuchó un enorme grito mientras Serena veía a todos con una sonrisa, esto a un chico le hizo recordar algo.

—Serena... —dijo Yazir mirando a su mejor amiga, recordando aquel día, hace ya nueve años atrás.


FLASHBACK

Hace nueve años…

En una Escuela de Pueblo Boceto, varios niños y niñas, alrededor de los seis a siete años, jugaban en el patio, pero más allá de ellos se encontraba un niño de diez años, apartado de los demás, con cara de pocos amigos mirando al suelo. No parecía tener interés en jugar con los demás. Aun recordaba aquel fatídico día, en el que todo le fue arrebatado de cuajo y sin compasión, preguntándose por qué, por qué le tuvo que pasar a él, conteniendo lo más que podía unas pocas lágrimas, llenas de tristeza y rencor. En eso, nota que alguien se puso frente al él, viendo sus zapatos. Alzo la mirada y vio que se trataba de una niña de piel blanca, ojos azules, cabello rubio color miel y con un vestido rojo, y unas pequeñas botas de color marrón muy claro.

—Hola ¿estas bien? —preguntó la niña viendo a Yazir, levantó su mirada con algo de frialdad.

—Estoy bien, solo me entro algo de basura en el ojo. —dijo Yazir secándose una lágrima. Serena lo vio con algo de reproche.

—No es cierto, siempre nos evitas al querer que juegues con nosotros —dijo la chica un poco molesta, aunque Yazir no le hizo nada de caso—. ¡Oye estoy hablando contigo!

—¡Ya déjame en paz, lo hago porque no tengo amigos y no los necesito! —exclamó Yazir molesto, la niña en ese momento agarro la mano de Yazir y tiro de ella.

—¡No es cierto, se ve que quieres tener amigos, además ya tienes una! —añadió la niña sonriendo, mientras Yazir abrió los ojos, incrédulo por lo que acababa de escuchar—. ¡Vamos levántate!

Este hizo caso por una extraña razón, mientras sentía que su corazón se llenaba extrañamente de una sensación que no tenía desde hace ya algún tiempo. Se levantó mirando a aquella niña, que le sonreía de oreja a oreja, sonrojándose un poco.

—Bueno, ¿cómo te llamas? —dijo la pequeña mirando al pelinegro.

—Me llamo Yazir —respondió sintiéndose mejor, como hacía meses no se sentía.

—Mi nombre es Serena, es un placer. —respondió la niña feliz.

FIN DEL FLASBACK


Yazir sonrió ante ese recuerdo, como hacía tiempo no lo hacía, pensó que se le había olvidado como hacerlo, olvidándose de todos los problemas que tenía desde hace ya cinco años cuando se separó de su amiga. Se fue de las gradas, sabía que Serena lo había logrado, mientras los jueces fueron dando sus opiniones impresionados ante la actuación de la chica.

—¡Una increíble presentación de Serena! —dijo la anunciadora mientras Serena salía del escenario muy segura de sí misma.

—¡Lo hicimos! —exclamó Serena eufórica a sus Pokémon, que dieron un pequeño salto felices, aunque había ganado tres concursos esto le ponía aun nerviosa— ¡Gracias amigas! —«Y también a ti… Ash.», pensó feliz.

Después de unos minutos se mostraron a los que pasaron a la siguiente ronda, entre ellos Serena.

—¡Pasamos! —exclamó Serena emocionada mientras abrazaba a sus Pokémon, estos respondieron el gesto mientras la tabla de combates era creada, empezando así la segunda ronda del concurso.

Continuará…