HOLA! Chicas, ¿me extrañaron? Sé que si o-o

Les traigo un nuevo capitulo de mi fic, ya pronto acabara y espero subir todo de una vez port todas.

Bueno sin más me retiro y las dejo disfrutar


"LEES MI MENTE"


Ya estaba harta de tener que evitar a Marron como si ella tuviera culpa alguna de algo que la Rubia no parecía entender, decidida llego hasta donde se veía a Marron disfrutar de la paz y tranquilidad que ese lugar apartado de la multitud le daba…

—Hola Marron— dijo con voz queda tratando de no forzarla

— ¡Susan!, que te trae por aquí, pensé que estabas mejor con todo el montón de imbéciles incluyendo a James, por supuesto…— una mirada frívola sintió Susan quien trataba de controlar la situación

—Mira Marron no tengo idea del porqué de tu comportamiento conmigo, pero es una lástima que puedas ser tan incrédula algunas veces…— exclamo con gran paciencia en cada una de sus palabras mientras se ponía de cuclillas a la altura de la rubia

—El que James sea una basura no te da derecho a querer interferir en mi vida— seguía a la defensiva tratando de evitar una discusión con ella

—Ok, tomare eso como una forma sutil de mandarme al diablo pero una cosa sí, cuídate de James no será tan fácil que te libres de él, si tratas de aléjanos a todos— sentencio Susan mientras se incorporaba para así marcharse pero la voz de la rubia la detuvo

— ¿A qué te refieres?— dijo confundida, con los ojos cristalinos apretado fuerte la mandíbula

—a Trunks, no lo conozco muy bien pero lo que veo, es que él solo ha tratado de encontrar un punto entre los dos donde quites esa barrera que impones con los que más te quieren, y si lo haces solo empeoras las cosas, piénsalo un poco Marron, no crees que has sido un poco egoísta con todos ¡y que hablar de todos nosotros…! De ti…— dio un suspiro volviéndose a poner de cuclillas tratando de darle un poco de aliento a Marron quien ocultaba su rostro lleno de lágrimas con el libro evitando que Susan la mirara pero lo que verdad sentía Marron era que no tenía idea de lo que Trunks pudiera pensar, cuando se fue ella tenía la vaga idea de que la chica millonaria lo haría feliz pero no, todo este tiempo se fue por una mentira, mentira que le costó su felicidad y cambio su personalidad, pero creyendo no del todo tener la culpa también creía que Trunks nunca fue franco con ella haciendo de Marron una persona osca y terca


Tranquila pero con un tanto de temor de llegar a su oficina, caminaba por los estrechos pasillos, una idea en su mente no dejaba de dar vueltas desde que se apodero de ella

Krilin había logrado que su hija no pudiera dejar de pensar en que sus acciones la tenían tan ocupada que el hecho de trabajar para Biomep la consumía de un modo que ni ella se daba cuenta, pero desde entonces la idea de estar en una insufrible corporación no estaba entre sus planes, Marron prefería la naturaleza, los paisajes, el arte; ahora estaba decidida a renunciar y darle vocación a sus conocimientos de los que tanto presumía Oxford y que ella estaba segura que tenía.

Habían pasado las cuatro primeras horas que para ella siempre eran eternas. La hora de tomar un descanso ya se aproximaba. Con lentitud pero decidida, mordiéndose el labio inferior y clavando sus frágiles uñas un poco largar a la carpeta que portaba, como si ese simple objeto la pudiera proteger de lo desconocido aun para la rubia, se dirigió a la oficina de su jefe tocando la puerta con los nudillos haciendo un pequeño ruido casi imperceptible, los nervios la dominaron y una vez más se retiró a todo vapor

El sentirse una cobarde no la consolaba de tener que seguir en ese lugar hasta que tuviera el suficiente valor de tirar esa carpeta llena de todo los costeos que siempre tenía que captura y verificar, ella no se sentía una secretaria de oficina odiaba estar encerrada un millón de horas para que al finar del día no se sintiera satisfecha de lo que ha estado haciendo de su vida

Salió a toda marcha sin mirar mientras seguía su paso, era el segundo día consecutivo que al parecer James faltaba y eso le quitaba un peso de encima pero no podía confiarse de que él jamás apareciera por ningún lado

"Sana y salva" repitió en su cabeza una y otra vez al poder llegar a su auto en una sola pieza, con gran ánimo y una pequeña sonrisa se dirigió a casa.

La rubia no salía de su cabeza, parecía que se burlaba de él al no poder dejar de verla riendo y brincoteando por ahí en lo más profundo de sus pensamientos, estaba un tanto ansioso ya que mañana seria el gran día que la volvería a ver, pero una pequeña cuestión lo despabiló de su delirio, ¿Cómo reaccionaría Marron con su llegada?, eso podría imaginárselo, ya que ha perdido la cuenta de cuantas han sido las veces que la rubia lo ha recibido de mal humor, o peor aún con un golpe, pero eso no es lo que le debería de preocupar ya que quieran o no, los dos se reclaman uno al otro, por más que la rubia lo niegue, una sonrisa un tanto oscura aprecio en su rostro mientras se acomodaba para descansar "mañana será otro día" dijo el joven Brief perdiendo su mirada azulada de entre la oscuridad de la noche


— ¡Despierta!— dijo su madre con una dulce y encantadora voz, mientras que Marron asomaba sus grandes ojos celestes que se veían hinchados y llorosos, entre bostezos y débiles movimientos de pies y manos por poderse zafar de su cama que parecía aferrarse a ella, después de segundos logro levantarse y ponerse frente a su madre que seguía mirándola con gracia, esa melena alborotada, la saliva seca a un costado de su boca y para terminar el rímel y delineador embarrados por todo el contorno de sus ojos la hacía lucir desastrosa, mientras que para ella la cara de su madre la hacía fruncir el ceño

— ¿Cuál es la razón de tu cara?— dijo carraspeando

—… ¡mírate!…— contesto su madre entre pequeñas risas, pero no pudo esconder la gracia que le provoco observar que, Marron se mirara al espejo y después verla correr veloz a lavarse la cara para luego acomodarse un poco sus cabellos rebeldes

Un baño no venía mal después de todo, tendría que ir a recoger sus papeles a la universidad y después por la tarde-noche vendría la fiesta que tanto ansiaba Bra y su madre. La idea era ya un desastre y más si los integrantes de las familia Brief y Son estarían por ahí rondando poniéndola nerviosa y sin poder dejar de pensar en cierto joven apuesto de cabellos lilas

Salió de Dirección junto a su madre y le dio una gran sorpresa que hace minutos no se había percatado por ir platicando todo el camino con su madre, el campus era extraño sin tanto atleta, tantos chicos caminando por cualquier lugar a donde mirara, pero por sobre todo tanta niña boba que siempre trataba de lucirse siendo una más en las porristas. Definitivamente no extrañaría ese lugar.

Faltaban alrededor de dos horas para que los supuestos invitados comenzaran a llegar. Desde su balcón podía observar como tanta gente estaba invadiendo su jardín acomodando y trayendo tantas cosas provocándole un poco de pavor, no sabía cuándo ni cómo se metió en ese lio, pero no tenia de otra. El sonido de su puerta abriéndose la hizo girarse en seco encontrando la imagen de su madre portando un lindo y largo vestido color azul profundo, corte griego de un solo tirante, su mirada fue directo a contemplar aquella delicada tela haciéndola soltar un suspiro que le quito su preocupación que anteriormente tenia, tomando entre sus manos el vestido decidida de probárselo

Después de cinco largos minutos frente al enorme espejo que tenía en su baño salió un tanto apenada y con las mejillas rosadas al mostrarse con ese vestido sutil y encantador a su madre y a Bulma que segundos antes había llegado a la escena

— ¡te vez preciosa!— exclamo fascinada Bulma quien no pudo ocultar una gran sonrisa, Marron estaba casi segura que ella se había encargado de su vestido al verla reaccionar con expresión triunfante

— ¡Estas hermosa!— dijo Dieciocho segundos después de Bulma, quien aún seguía sin poder parpadear, Marron estaba de acuerdo con las dos mujeres, era más que perfecto ese vestido para ella y agradecía que lo pudiera lucir muy bien.


Llegó a casa temprano, el pasar de las horas era demasiado lento para él, ansiaba el momento de volver a mirar a los ojos a la única mujer que podía tenerlo a su merced, bajo las escaleras observando un ambiente tranquilo que muy pocas veces se podía contemplar, no tenía idea de a donde habrían podido ir todos, al parecer no había nadie en casa, camino un poco más llegando a una especie de salón donde habían unos cuantos muebles que se encontraban cubiertos con sabanas un tanto empolvadas por el tiempo que llevaban sobre aquellos objetos, el simple hecho de estar ahí le provocaba nostalgia recordar que en ciertas ocasiones las dos pequeñas Bra y Pan corrían por toda la casa huyendo de la rubia a quien inocentemente siempre molestaban arrebatándole su rosado sombrero, después de la gran maratón que la hacían correr terminaban siempre en el mismo lugar donde agraciadamente trataban de ocultarse de ella, solo que después de tres ocasiones, siempre una igual a la otra se dio cuenta que las dos pequeñas traviesas lo que querían era oír una buena historia de aventuras y fugaces encuentros románticos que, la rubia encantada siempre terminaba contando. Llego una ocasión en que él caminaba perezoso por los pasillos de la mansión en busca de su pequeña hermana a quien minutos atrás perdió de vista después de verla entrar velozmente detrás de Pan parecía que huían de alguien y esperaba ver quién era el desafortunado, pero la voz de su madre al micrófono lo impidió, después de segundos que para él fueron eternos logro retroceder de entre la multitud que animada escuchaba a su madre un poco, solo un poco ebria.

Después de eso, no recordaba el porqué de su insistencia con ir tras de Bra, pero sonaba divertido si se trataba de molestarla un poco, ya que no tenía más que hacer, después de todo Goten estaba muy ocupado charlando con una "amiga", le pareció escuchar risas al pasar cerca de la entrada de aquel salón y sin más logro cruzar el lumbral en busca de las portadoras de esas alegres carcajadas, adentrándose más y más a aquel lugar del que no tenía memoria, la oscuridad no era su mejor amiga pero la poca luz que se colaba de entre las grandes cortinas lo apoyaban a no querer huir, pero, ¿él huir?, cuando menos se lo espero, unos diminutos zapatos deslizaron por debajo de algo que parecía ser un piano, decidido levanto la sabana para observar a dos pequeñas y una dulce Marron que de inmediato le sonrió cortésmente, parecía que les seguía el juego.

Salieron de su escondite jalando a Marron consigo llevándola al centro del lugar donde entre brincos y pequeños pasos de baile repetían una y otra vez "él la besó, y vivieron felices para siempre" haciendo reír a la rubia quien también, después se unió al canto ignorando la presencia de Trunks, pero él seguía ahí a pesar de no ser tomado en cuenta, y era extraño para él, el recordarse así mismo en ese momento y no comportarse de la forma que solía hacerlo a esa edad, mas sin en cambio observaba con gran atención como las dos pillas y la rubia bailoteaban y cantaban, como si ignoraran su presencia.


Mientras tanto la rubia estaba hecha un manojo de nervios, pronto los invitados comenzaban a llegar entre ellos estaba su querido "Tío" Yamsha acompañado del Maestro Roshi y Oomlong quienes se veian algres por verla a ella y a sus padres con los que se encontraban en una plática muy divertida como es costumbre, se encontraban personas de quienes no tenía ni idea pero de pronto observo que la familia entera de los Son llegaba y en tan solo instantes, Bra salió de donde quiera que estuviera para recibir a la familia de su querido novio, Marron de inmediato comenzó a recorrer cada pequeño pasillo entre las mesas dando su mejor sonrisa ante los invitados que se mostraban encantados ante la hermosa hija de Dieciocho.

Llego a una mesa que al parecer era especialmente para ella, logro tranquilizarse y enfocarse en disfrutar del momento. Pronto vio llegar a una joven que muy bien conocía, haciéndola correr hasta donde esta se encontraba. La abrazo muy fuerte tan fuerte, hasta que la chica fue capaz de soltar un chillido de dolor, haciendo que Marron se separara

—Me alegra que vinieras— dijo la rubia con ojos llorosos

—No seas tonta, jamás te dejaría sola—respondió Susan con un brillo en sus ojos verdes

Minutos más tarde las palabras de ambas eran más fluidas haciendo una charla bastante agradable para las dos, de un minuto a otro Bra llego acompañada de Pan y con una multitud de jóvenes tras de ella, llegando justo donde las dos chicas se encontraban y al cabo de segundos olvidaron que se encontraban alrededor de adolescentes que bailaban y reían de una forma muy extraña para ella. Bra no tardó mucho en llamar al mesero para que trajera una botella

Goten no paraba de hablar después de tres cervezas. Llego el momento en el que jóvenes y no tan jóvenes se aventuraban a llegar al centro del jardín y bailar un poco, Marron rio con gracia al ver a Yamsha animado entre la multitud mostrando sus mejores pasos de baile

Pasaban ya de las nueve de la noche aún se sentía como un puberto al no poder decidirse en salir, seguía pensando en ella, y así su agonía era más dolorosa, detrás de él una frágil mano se posó en su hombro haciéndolo reaccionar de inmediato encontrándose con la presencia de su abuela

—Trunks hijo, ¿sigues aquí?— pregunto extrañada

—si abuela, aquí sigo— respondió cortes

—Tu madre llamo para preguntarte si iras a la fiesta de la hija de Krilin, pero te fui a buscar, y no estabas así que supuse que no te interesaba ir…— dijo cambiando la expresión de su rostro

—no te preocupes abuela, ahora me marcho— exclamo, mientras conducía a la mujer tomada de su brazo a la salida

—qué bueno hijo, me encanta verte tan guapo y feliz. ¡Anda vete ya!— dijo mientras terminaba de ajustar la fina corbata azul marino con pequeños lunares de un azul más claro, le dio un beso en la mejilla y pronto salió del lugar tomando vuelo rumbo a casa de Marron.

Miro su reloj, definitivamente iba más tarde de lo que tenía planeado, su plan era llegar en cuanto llegó de la oficina, pero, la ausencia de racionalidad en su cabeza, si se trata de Marron lo hicieron perderse en recuerdos una vez más…

Una vez más Goten insistía en ofrecerle un trago a Marron la cual fastidiada opto por darle gusto a su amigo de quien aunque no quisiera extrañaba sus impertinencias con influencia o no del alcohol

Era grató ver de nuevo a Marron junto a Bra y Goten quienes al parecer estaban disfrutando de la fiesta al igual que todos los demás presentes

Dos calles antes de la casa de Marron se detuvo y aterrizó prefiriendo caminar desde ahí, de inmediato notó que podía escuchar la vibración que hacían las grandes bocinas, debe estar muy divertida la fiesta, pesó obstante de eso no dio crédito hasta cuando se dio cuenta de que se encontraba ya frete a su casa, ubico en segundos a sus padres y los padres de Marron junto a Goku y Milk, un poco más apartados se encontraban Gohan y Videl. Se animó a entrar volando para evitar cualquier interferencia que lo apartara de Marron…su Marron.

Se detuvo un instante para observarla lucía un lindo vestido azul que le llegaba por debajo de las rodillas; estaba ahí, reluciente, hermosa, encantadora solo para él

Temió por completo, un escalofrió lo recorrió, se sintió estúpido ¿Cómo puede ser posible que ella aun tenga ese efecto en él?, mientras caminaba hacia ella pensó en acercarse a ella como si se tratara de cualquier persona, pero al estar frete a ella, las palabras simplemente, no fluyeron, se quedaron estancadas a escasos milímetros de salir de su boca

El pánico en Marron fue total, un golpe, al presenciar de un segundo a otro a Trunks delante suyo sin siquiera hablar, los nervios volvieron y de una manera no vista en ella, tomo la cerveza a medio tomar de Goten y así alejarse de la escena, Trunks como siempre, la dejo ir. Bra lo miro extrañada al igual que todos los que se encontraban en la mesa, pero no fue hasta que Goten pudo salir de su trance, se levantó y corrió tras de Trunks quien ya había comenzado a caminar en dirección contraria de Marron

—hey, Trunks espera ¿Qué pasa?—

—No lo sé, se supone ¿Que ella tendría que reaccionar así?— dijo indignado frotándose la cien con ambas manos

—relájate, tal vez la impresiono verte aquí—

— ¿tú crees?, aun así porque se comporta de esa forma tan, tan necia— dijo en un grito desesperado

Marron salió corriendo por que la presencia de Trunks la fulmino en un instante y en un movimiento de tratar de rechazarlo una vez más logro huir de él nuevamente.

Caminaba ya en círculos mirando el piso y sin dejar de darle grandes tragos amargos a la botella que sostenía se repetía una y otra vez el porqué de venir de Trunks pero también se cuestionaba a si misma el porqué de su necedad al quererlo apartar de ella.

Dejo a Goten hablando solo, se dirigió convencido hacia donde había corrido hace unos instantes Marron

La observo sentada en el peldaño de su casa con la mirada perdida y con los brazos entre sus piernas

—Trunks...— dijo sin mirarlo, al parecer se dio cuenta de su presencia

—Marron, ¿qué te sucede?— pregunto tratando de encontrar una distancia adecuada entre Marron y él

—No lo sé— soltó casi en un susurro

—Me haces pensar, en que tú no me tomas en serio— soltó con un poco de tristeza en sus ojos al ver que la rubia no trataba de encontrar su mirada

—Me es difícil— exclamo aun sin mirarlo

—Difícil, Marron estás en tu mundo tan lejos de mí, ya no lo aguanto, te necesito conmigo— dijo en un intento de tratar de entender algo que la rubia parecía o quería ignorar — ¿porque no me miras?— hablo de nuevo

Algo dentro de Marron volvía a destrozarse, por un momento dejo de oír a Trunks y se perdió en su nostalgia de querer con todo su ser a Trunks pero de nuevo se lo impedía una vez más. La voz de Trunks la despertó y de nuevo escucho su voz que trata de transmitirle tranquilidad

—yo quiero tratar de entender pero no puedo lo que siento por ti es real, eres para mí lo mejor que me podría haber pasado, por favor entiende que siempre serás solo tú— Trunks se quebraba en cada palabra, todas y cada una eran verdad, lo que sentía, siempre seria ella, solo ella pero, Marron solo seguía ahí sin moverse sin siquiera mirarlo a los ojos —que tengo que hacer, para tener de nuevo a esa Marron dulce, llena de amor, que con gracia se movía por el mundo, esa Marron de quien me enamore—

Marron no supo en que momento por fin lo miró y se enterneció al oír más de lo que esperaba escuchar de él, Trunks capturo su mirada, se acercó un poco pero ella se levantó y él fue de tras imitándola, tomó su mano, ella se ruborizo haciéndola ver ante él aún más tentadora. La atrajo hacia él golpeándola contra su pecho sin quitarle la mirada que cada vez más la intimidaba, atrajo su rostro a milímetros de distancia de sus labios, podía inhalar su aliento podía sentir su palpitar y su respiración cada vez más alterada, Marron dio un paso hacia atrás se agarró una muñeca como si la estuviera sobando mientras se mordía el labio inferior, dio delicadamente media vuelta

Trunks frunció el ceño pero ella solo se alejaba regresando a la fiestas, confundido fue tras de ella quien ya se encontraba de nuevo en la mesa pidiendo a Goten que llenara de nuevo su copa, era raro verla comportarse de esa manera, no tenía idea del porqué del comportamiento tan repentino de la rubia pero decidió dejarlo a un lado ya que el encuentro tan excitante que tuvieron momentos antes hizo que dejaran las cosa por la paz

Era la tercera cerveza del primogénito y la cuarta copa de la rubia quien parecía estar bien, platicaba y reía de una forma tan normal que él siguió en voz baja charlando con Goten que parecía ya un poco pasado de copas, sus madres solo se limitaban a ver a sus hijos divertirse un rato, que a decir verdad ellas junto a sus maridos comenzaban a sentirse mareados. El amenizaje había comenzado. Pronto Bulma saco a la pista a su gruñón esposo quien seguía su mirada burlona de ella, Milk no tardó mucho en seguirla y así uno a uno comenzaron a llenar la pista al igual que Goten y Bra, los compañeros de Bra sacaron a Pan y a Susan quienes se veian incomodas pero más la joven Son

Trunks y Marron no podían evitar miradas que eran más que eso, Marron se levantó de la mesa no dijo nada, solo se metió de nuevo a su casa; pasaron más de diez minutos, y él ya estaba comenzando a desesperarse decidido se levantó y entro. Al parecer ya en ese momento nadie estaba en sus cinco sentidos ni siquiera Marron.


Bueno hasta aquí. Espero les haya gustado y pronto subiré el resto por el momento me despido no sin antes desear un muy feliz y alegre año nuevo 2016. XD