Cap. 12: La plantada y la sala Multipropósito.
Hermione despertó sobresaltada. Le tardo varios minutos darse cuenta en donde estaba. "¿Qué hora serán?" E instantáneamente apareció un gran reloj colgado en la pared, por encima de la chimenea que todavía estaba prendida. Las 10.20. salio presurosa de la habitación. Al entrar de lleno en el frió y silencioso pasillo, la puerta desapareció tras ella. Camino a paso rápido por los deshabitados pasillos con la luna como simple iluminación. Llego al retrato que protegía la sala común. Tardo bastante rato en despertar al hada que dormitaba placidamente sobre el unicornio. Tenía mucho miedo de entrar en la sala común y encontrarse con un malhumorado, ofendido y furioso Malfoy, pero suspiro aliviada al ver que se encontraba sola. Subió presurosa las escaleras y solamente cuando cerro su puerta y le echo cerrojo se sintió a salvo. No había comido paro tampoco sentía hambre. Se apoyo en la puerta con la vista perdida en el suelo. Que pasaba con Malfoy? Le gustaba? A ella, Hermione Granger, le gustaba Malfoy? Draco Malfoy? Sonaba tan irreal que ahogo una risita espontánea ante semejante estupidez. Ella no podía estar enamorada de Malfoy. Un momento. Quien hablo de enamorada? Hablábamos de gustar, no enamorar. Definitivamente esto se estaba yendo de control. Movió su cabeza en forma negativa. Se cambio y se acostó en su cama. Lo mejor seria dormir. Tendría que estar preparada para enfrentarse a un Malfoy furibundo por la plantada. No tardo mucho en dormirse, mientras sus pensamientos divagan entre cierto rubio que la tenia consternada.
Mientras Hermione se acostaba placidamente en su cama, un rubio volvía con paso pesado y molesto. Plantado. Draco Malfoy plantado. Por una sangre sucia. El mundo definitivamente se había vuelto loco. Era Él, Él tenía que tener el control de la situación. Era Él el único de los dos que podía plantar al otro. Era inconcebible la atrevicion de la castaña. Que haría? Primero que todo, que mierda le pasaba? Estaba obsesionado. Sí, era eso. Estaba encaprichado con una sangre sucia, nada más. Era simplemente un experiencia nueva. Experimentaba, nada más. Nada más… no? Un escalofrió corrió su espalda al pensar que podía ser algo mas… pero… que podía ser ese algo mas? Tenia que ser algo que nunca había experimentado, definitivamente, pero… que era? Se sentía totalmente desorientado y perdido. Se sentía débil y vulnerable. Eso lo enfurecía. Lo volvía loco. Como ella, una sangre sucia, hija de muggles, amiga de San Potter, y ex novia del pobretón, podía producir semejantes sentimientos desconocidos para él? Llego a la sala común, y le sorprendió encontrarse con un hada totalmente molesta.
- Vos también? – le dijo furibunda – como puede ser que los premios anuales lleguen tan tarde? se suponen que tiene que dar el ejemplo! –
- De que hablas? – le pregunto el rubio con brusquedad
- La Srta. Granger acaba de llegar, también. Como puede ser que… - pero Draco, la interrumpió, le dijo la contraseña y el hada, enojada, lo dejo pasar. El rubio irrumpió en la sala común. La registro con los ojos de manera rápida. No había nadie allí. Seguramente Granger debía estar durmiendo. Mañana arreglaría cuentas con ella. Nadie dejaba a Draco Malfoy plantado y salía ileso. Sin más, subió hacia su habitación. Miro de reojo la escalera de la castaña como esperando que ella apareciera de momento a otro, y, enfurecido consigo mismo ante semejante pensamiento, entro rápidamente a su pieza, se cambio y se acostó. No tardo mucho en dormirse, pensando con furia, y por última vez, que lo habían dejado plantado.
Estaba medio adormilado, pero el sonido del golpeteo de la ventana lo despertó completamente, ya era de día. Miro su reloj y se dio cuenta que a pesar de los rayos de sol que entraban, era temprano. Miro nuevamente el origen del golpeteo y se sorprendió al ver un lechuzon con una carta. Se levanto y rápidamente le abrió la ventana para dejar ingresar al animal que extendió una de sus patas para poder reemprender el viaje de regreso. Cuando Draco saco la carta, el lechuzon salio rápido de la habitación. Miro la carta. Escrita con una letra pulcra y estilizada. La tinta era verde oscuro y el sello del emblema Malfoy, que identificó inmediatamente, la dio a entender que era una carta de su familia. Pero… para que? Rompió la carta para poder leerla. Sus ojos se entrecerraron de furia e indignación ante la noticia recién leída:
"Draco:
Eh decidido, como tu padre, que lo mejor seria que iniciaras al terminar las clases. Es cuestión de no meterte en problemas. El ministerio ha estado evaluando seriamente el hecho de que pudiera haber jóvenes mortifagos como espías en el colegio. Me atrevería a pensar que Dumbledore también piensa esto. Por lo tanto, he comentado mi preocupación, y que lo más prudente seria que de ahora en adelante los próximos iniciados fueran al terminar el colegio, en caso de que se realice algún registro o algo por el estilo. El Lord, ah estado de acuerdo con mi sospecha. Avisa a los demás, la próxima reunión se cancela hasta nuevo aviso, y dile a Parkinson que no deje de realizar los informes. Que no estés iniciado, no significa que no puedas hacer tareas para el Señor Tenebroso, Draco. No te enfades. Se prudente y no te metas en problemas. Tu madre te manda saludos y te aconseja de igual manera que yo. Compórtate.
Lucius Malfoy.
Pd: no te preocupes, esta carta no será interceptada. Tengo métodos y contactos, igualmente no me respondas en la próxima salida a Hogsmade yo te buscare."
Se cambio rápidamente, se arreglo, fue al baño y bajo las escaleras enfadado. No había nadie en la sala común, igualmente lo que menos le importaba en ese momento era arreglar cuentas con Granger. Estaba indignado. Era el único del grupo que no había sido iniciado. Lo enfurecía. Salio de la sala común y bajo al Gran Comedor que estaba casi vació, salvo algunos alumnos que había madrugado como él. Se sentó pesadamente en su lugar de costumbre pero no tenia precisamente hambre. Simplemente se sentó a esperar a sus amigos, y así poder contarles las ultimas nuevas. Aunque pensándolo mejor, si Dumbledore creía que había mortifagos iniciados en Hogwarts, seria más prudente no hablar en el desayuno, en el Gran Salón, donde tenían a todos el colegio, incluido a los profesores, alrededor suyo. Por eso simplemente le avisaría que esa noche abría reunión en la dichosa sala multipropósito. Ya era hora de que fuera útil para los Slytherin.
Mientras tanto, una castaña se despertaba de entre un enredado desastre de sabanas. A Hermione la llevo varios minutos el entender porque se sentía mal. Y recordó el problema: había dejado plantado a Malfoy. Sabia que su orgullo lo haría tomar represarias bastantes desagradables y eso la aterraba. Le haría algo esa mañana? Por el momento pensó que lo mejor seria contener una prudente distancia del rubio. Aunque tarde o temprano lo tendría que enfrentar. Se vistió y bajo a la sala común. Desierta. Camino a paso rápido hacia el retrato rezando por que Draco no bajara. Salio al pasillo. Lo primero que se le ocurrió fue ir directamente al Gran Salón, pero la idea de tener que pasar por delante de la mesa de las serpientes sola, no le causaba ninguna gracia. Que Malfoy no estuviera en la sala común, no significaba que estuviera en su cuarto o en el baño si o si. Así que se decidió por ir a la sala común de Gryffindor y Slytherin, aunque eso tampoco le agradara mucho.
- Desde tan temprano te tengo que ver la fea cara, sangre sucia? – aguijoneo Parkinson al verla entrar. Hermione no le hizo caso y miro la sala común. Harry y Ron seguramente estarían durmiendo (tenían esa manía de despertarse veinte minutos antes para simplemente poder desayunar). Decidió subir las escaleras de las chicas de 6to año, en busca de Ginny. La encontró peinando su lacio y largo cabello frente a un espejo ovalado que compartía con sus compañeras. Saludo a todas con un simple 'hola' y camino derechito hacia su amiga.
- Hola Herms! – saludo Ginny con una sonrisa.
- Hola! – saludo secamente Hermione.
- Te pasa algo? – pregunto la pelirroja.
- No… bueno… si. – dijo con un suspiro de resignación la castaña – Malfoy – dijo en susurro. Vio como la sonrisa de su amiga se ensanchaba mas y le guiñaba un ojo picaramente. Hermione rodó los ojos – No es lo que crees! – le dijo indignada – es que… lo deje plantado – se sonrojo un poco.
- Que? – dijo incrédula su amiga.
- Si… nos íbamos a ver, pero me molesto que fuera tan arrogante, y me decidí por dejarlo plantado, igualmente me quede dormida, así que si hubiera querido ir, no hubiese podido – y sonrió apenada – el caso es que conozco a Malfoy, aunque sea un poco. Y no te voy a mentir. Lo de ayer seguro fue una herida profunda a su orgullo y le tengo miedo –
- Ay, Hermione, déjate de decir pavadas! Como le vas a tener miedo? – le dijo la chica mientras ponía unos libros en su mochila (Hermione pudo ver lo que le costo encontrarlos debido al desastre que había en esa habitación).
- Pues si! – le dijo media irritada Hermione – pensé que algo lo conocías! Es muy probable que se vengue de alguna manera y si no lo hace, me preocuparía muy seriamente por su salud mental! – Ginny alzo una ceja con ironía.
- Creo que ya escuche suficiente… bajemos, tengo hambre – las dos amigas se encontraron Harry y Ron en la sala común, que se sorprendieron de ver a Hermione ahí. Cuando los cuatro amigos llegaron a las puertas del Gran Salón, Harry y Ron se preguntaron por que repentinamente Hermione se había parado, y Ginny le había susurrado algo al oído para luego agarrarla del brazo y llevarla casi a la rastra. Pasaron por la mesa de Slytherin, Hermione se sorprendió al no escuchar ningún insulto de parte de Malfoy, y se sorprendió aun mas al ver (cuando ya estaba sentada en la mesa) que en realidad el no se encontraba allí. "Le habrá pasado algo?" se pregunto mordiéndose el labio inferior con preocupación. Ginny, noto ese gesto y la ausencia del rubio y le pregunto con la mirada a Hermione que pasaba, y porque el no estaba allí. Y Hermione le respondió de la misma forma, haciéndole entender que no tenia idea. Harry y Ron, también notaron la ausencia de Draco.
- Se dieron cuenta? No esta Malfoy, ni Parkinson, ni Zabinni, diría que los mas importantes del grupo no están… esperen! No esta ninguno de los de 7mo! – dijo Harry repentinamente. Hermione y Ginny cayeron de la cuenta de que era verdad. Y no podían esperar nada bueno de ello. Terminaron de desayunar, y se despidieron de Ginny, caminando hacia el aula de DCLAO. En su camino no se encontraron con ninguno de los de Slytherin.
- Mi padre, me ah enviado una carta – dijo Malfoy a un grupo de Slytherin en un aula vacía – no puedo decir mas que se cancela la próxima reunión – hubo un murmullo de protestas y de curiosidad – explicare todo hoy en la noche, nos reuniremos en la famosa sala multipropósito. A las diez. Esta bien? avisen a los que no se encuentran aquí, ahora. Salgan de a grupos chicos, mas que nunca no podemos levantar sospechas – y de a uno fueron saliendo.
Hermione se despidió de Harry, Ron y Ginny en el vestíbulo. Subió la escalera camino a su sala común, y rogando para sus adentro que él no estuviera allí. Tenía miedo. Mucho, pero bueno... No podía esconderse de el para siempre. El día había pasado tan rápido. Demasiado para su gusto. No había visto a Malfoy en todo el día. Igualmente ese día no compartían clase con Slytherin pero no lo había visto ni en el desayuno, ni en el almuerzo. No se lo había cruzado en los pasillos. Camino por un corredor solitario, y una voz la detuvo:
- … Me ha enviado una carta – esa voz le sonaba tan familiar… - no puedo decir mas que se cancela la próxima reunión – escucho murmullos, y para su terror, pudo notar que había bastantes personas allí. No se atrevió a abrir la puerta del aula – explicare todo hoy en la noche, nos reuniremos en la famosa sala multipropósito. A las diez, esta bien? avisen a los que no se encuentran aquí, ahora. Salgan… - Hermione no escucho mas y se fue corriendo. Había identificado la voz. Era Malfoy. ¿Qué se juntarían el sala multipropósito? ¿Reunión cancelada? ¿Quién le había mandado la carta? Para ser honesta, nunca había creído mucho la idea de mortifagos en el colegio. Pero… y si ellos los eran? ¿para que harían una reunión? "Tengo que hablar en este momento con Harry" bruscamente se dio vuelta y empezó a correr hacia la Sala Común de Gryffindor y Slytherin. Doblo una esquina y para su horror choco con un chico castaño, muy familiar y desagradable al mismo tiempo.
- Vaya, vaya… que tenemos aquí.. – Zabinni decía – una sangre sucia. Que haces por acá a estas horas, impura? – Hermione tomo todo el valor que pudo. Y aunque se notaba que temblaba de pies a cabeza dijo con voz desafiante:
- Nada que te importe, Zabinni! – se alejo unos pasos, pero el chico, enojado ante la impertinencia de la castaña, la agarro de los pelos y la acerco a él.
- Quien te crees que eres, sangre sucia, para hablarme así? – le dijo en un susurro en uno de los oídos. A pesar del dolor que sentía, Hermione no dejo escapar un solo quejido. Roja de furia, trato de apartarlo pegándole, pero era demasiado fuerte.
- Que esta pasando acá? – Malfoy. Lo ultimo que le faltaba.
Draco analizo la escena: Granger, agarrada de los pelos con la cara roja, muy cerca de Zabinni (eso lo enfureció) que tenia cara de triunfo y odio.
- encontré a la come libros, sangre sucia espiando en los corredores –
- Yo no espiaba nadie, estupido. Al contrario de vos, yo si tengo una vida, y cosas mas importantes que hacer que espiarte – dijo malhumorada, Draco sonrió ante la audacia de la chica. Quien se atrevería a desafiar a dos Slytherins en un corredor vació? Malfoy alzo una ceja.
- Que dijiste? – pregunto colérico Zabinni. Draco sonrió para sus adentros.
- Suéltala Zabinni, de esta me encargo yo mas tarde… - y sonrió con crueldad. Hermione enmudeció de repente. Lo sabía. Sabía que Malfoy se vengaría y encima se lo estaba confirmando. Sus ojos se vidriaron, y con un violento movimiento se soltó de Zabinni. Y antes de empezar a llorar con todas sus fuerzas se fue corriendo, alejándose lo más posible de los dos chicos. corrió. corrió sin rumbo fijo. Antes de darse cuenta estaba enfrente de las puertas del colegio. No había nadie. Todos estarían en la cena. Sin pensarlo dos veces salio a los terrenos desiertos del colegio. Otra vez acá. Llorando otra vez, desconsoladamente, en los terrenos de Hogwarts. Que tenían para atraerla y calmarla cada vez se sentía tan mal? Camino con la vista perdida y se dio cuenta de que estaba muy cerca del campo de quidich. Los últimos rayos dorados del sol golpeaban las gradas. Se sentó en la más apartada del colegio (las de Revenclaw) en una esquina. Se abrazo las rodillas y lloro, como si nunca en su vida hubiese llorado. Se sentía desdichada. Y ni siquiera tenía una razón suficiente. Solo ponía excusas para llorar, y ahí. En ese preciso instante se dio cuenta de la verdad. Estaba enamorada. Enamorada de Draco Malfoy. No gastaría más tiempo. Sabía la verdad. Tenia que hacer algo. Alejarse de el. Alejarse de todo. Sus amigos la odiarían. Ron… Ron nunca le volvería a hablar. Harry lo sentiría como una traición, una horrible y desagradable traición. Y Malfoy… Malfoy solo jugaba con ella, y para colmo, era mortifago. Bueno… no estaba confirmado pero eran sospechas justificadas.
rápidamente el cielo oscureció y la luna aparecía entre las estrellas. Una noche perfecta. Que, obviamente, no reflejaba su estado de ánimo. Se abrazo mas a si misma, empezaba a correr una fresca (muy fresca) brisa. Tiritó un poco.
- Llorando por tu infeliz vida, Granger? – Hermione levanto la cabeza para encontrarse con una alto chico de rubios pelos, iluminado sutilmente por la luna. parecía un ángel. Un endemoniado ángel. Hermione no dijo nada. Se paro, levanto su cara de manera digna. No dejaría que él la volviera a ver llorar. De ahora en más seria la persona más cruel, e indiferente con la persona que mas amaba. Seria lo mejor para ella, para ella y sus amigos. Paso por al lado de el con la frente bien en alto. Mirando al frente. Pero antes de poder alejarse lo suficiente un fuerte brazo la agarro por el codo.
- Te hice una pregunta, sangre sucia – dijo de manera sutil, pero cargada de odio, Draco. Hermione ni siquiera lo miro. Trato de soltarse, pero solo logro que el pusiera mas presión haciéndole daño pero mantuvo su cara apacible y sin ningún gesto de dolor, que enfureció mas a Draco.
- Estabas pensando, acaso? Digo… para variar – aguijoneo irónicamente el rubio.
- Pensando? En que podría estar pensando? – dijo haciéndose la tonta.
- En que te enamoraste de mí – dijo cruelmente, Draco. Hermione dejo caer algunas lágrimas. Lo miro con odio.
- Yo? Enamorada de vos? De un mortifago? – Draco se quedo de piedra. Inmóvil y sorprendido. Hermione se soltó y comenzó a caminar. Se había alejado unos pasos cuando escucho a Draco:
- No soy mortifago, por si te interesa saber, Granger –
- No, no me interesa saber. Y tampoco te creo. Déjame en paz Malfoy, conseguite una vida y aléjate de mí. Aunque igualmente no existís más para mí – dijo la chica con voz fría, muy digna de un Malfoy – y yo que vos me apuro, podrías llegar tarde a tu reunión en la sala multipropósito – y sin más se fue, a paso normal. Supuso que Draco estaría muy sorprendido ante semejante comentario porque no la alcanzo. Camino a paso lento y resignado hasta el vestíbulo, al llegar ahí no pudo evitar que algunas lagrimas cayeran y antes de que alguien se percatara de cómo se encontraba ella, corrió hasta su habitación y se encerro allí.
Draco se quedo parado, veía como se alejaba. Como se había enterado? Entonces después de todo Zabinni sí tenía razón. Una estupida sangre sucia sabia de las reuniones. Había estado espiando.
Una rabia incontrolable se apodero del cuerpo de Draco. Decidió que arreglaría cuentas después ya que ella tenia razón (siempre tenia la maldita razón) y llegaría tarde a la reunión. Granger no iba a delatarlo, estaba seguro. Al entrar en el vestíbulo miro a todos lados pero estaba vació. Camino hasta la sala multipropósito y al pasar tres veces se materializo una puerta y de allí salían algunos murmullos y supuso que ya estaría todos esperándolo. Entro y las serpientes se dieron vuelta para mirar al príncipe. Este camino con paso arrogante hasta el centro donde había un pequeño escenario donde se subió y hablo:
- Tenemos muchos problemas, mi padre me envió una lechuza. Dumbledore y el ministerio están sospechando de mortifagos jóvenes dentro del colegio. El Señor Tenebroso mando a decir que se pararían las iniciaciones – al decir eso Draco apretó la mandíbula con bronca, cosa de la que todos se dieron cuenta - … hasta que termine el colegio. Parkinson – Pansy lo miro fijo – el Lord dijo que siguieras con los informes – las chica asintió con la cabeza – También fui informado que en la próxima salida a Hogsmade, mi padre me buscara para nuevas ordenes y cuando será la nueva reunión. Mas que nunca necesitamos ser discretos – con esto miro a Crabe y Goyle que habían sido participes de alardear sobre poseer la marca tenebrosa y así crear un gran revuelo que, gracias a Lucius, fue solucionado sin investigaciones – debemos mantenernos al margen. No crear discusiones. Por el momento dejemos de lado las peleas con los otros entupidos estudiantes, no queremos darles una razón para que nos mantengan controlados. Alguna pregunta? –
Un chica levanto la mano. Draco asintió con la cabeza fríamente, y así permitiendo que la chica hablara.
- No hay alguna novedad sobre los planes del Lord? – hubo unos murmullos.
- No, por ahora no se nada – contesto secamente Draco – alguna pregunta mas? – al ver que nadie tenia ninguna duda mas – Bueno, creo que esto es todo, pueden irse, de a pequeños grupos, y recuerden. Pasar desapercibidos, porque si no, no solo recibirán un castigo mío, si no también de mi padre, y les aseguro que no es nada gratificante – con esto, la sala se fue vaciando hasta que solo quedaron Draco, Crabe y Goyle – Ustedes, ya dije, no hagan desastres – en voz tan amenazadora que ambos mastodontes se fueron con miedo.
Draco salio de la sala bastante enojado, todavía tenía el gusto amargo que le había dejado Granger. Llego a la sala común y rápidamente subió los escalones de la habitación de Hermione. Al llegar a la puerta no escucho ningún ruido, supuso que estaría dormida, mejor, la ahogaría con la almohada (algo muy tentador). Ni se preocupo en llamar y entro con un movimiento brusco. Para su sorpresa la habitación estaba vacía, pero la puerta del baño también estaba cerrada. Una sonrisa cruel se dibujo en la cara del rubio y decidió que su venganza seria bastante dulce. Pero nadie hubiese estado preparado para lo que es se encontró. Ni la persona mas fría.
