A causa de las fiestas que había organizado su hermana para cada acontecimiento, el secuestro de Mina, los exámentes y otras infinidades de cosas, la joven pareja no había tenido tiempo para ir al médico. Después de un par de semanas, Darien sacó turno con su amiga, la doctora Mizuno. Se levantaron más temprano de lo habitual y se dirigieron al hospital, al llegar fueron directo a la recepción.
-Sí, la doctora Mizuno los llamará en un momento.-
Serena estaba nerviosa, y su novio lo notó.
-Tranquila amor, es solo un control.
-Lo sé, pero odio los hospitales..
-¿Srta. Tsukino?- Llamó la doctora Mizuno- Por aquí por favor.
-¡Hola Amy!- Saludó ya estando en confianza Darien-
-¿Quien lo diría? Jamás pensé en verte acá.-
-Son cosas de la vida, te presento ella es mi prometida Serena Tsukino-
-Puedes llamarme sólo Serena, es un gusto- Dijo con una tierna sonrisa.
-El gusto es mío, y bien... ¿Qué los trae por aquí?- Pregunto la peli azul.
-Queríamos ver a nuestro nuevo integrante.
-¡Por supuesto! Serena, ve a ponerte esto allá atrás del biombo y luego acuéstate en esa camilla.-
Serena obedeció, terminó de vestirse y se acostó, tal como lo había dicho la doctora.
-Bueno, comencemos...-Dijo la peliazul.
-¡Mira Serena! ¡Nuestro bichito!- Darien se encontraba muy emocionado.
Amy los aconsejó, les dio vitaminas a Serena y todo lo necesario para que se queden tranquilos. Se despidieron y los jóvenes se dirigieron al auto, ambos estaban muy emocionados, sobretodo Darien, quien no podía creerlo..
Ya habían pasado dos meses, por lo cual Serena iba entrando a su tercer mes de embarazo, tenía el vientre un poco hinchado. Pero podía pasar desapercibido.
-¿Cómo estás mis amores?- Preguntó Darien mientras despertaba a la rubia y colocaba su mano en el vientre de ella.
-Mmmm, queremos dormir- Decía Serena.
-Vamos amor, solo te faltan 3 meses para terminar, no decaigas ahora.- La animaba su futuro esposo.
-Mmm, creo que lo mejor será no ir y retomar cuando me sienta mejor.-
-Está bien, como quieras princesa. Yo ahora me voy a clases, por suerte termino de rendir el mes que viene así podré acompañarlos día y noche. Te amo bebé, descansa-
-Te amo Darien- Se dieron un tierno beso, Serena permaneció acostada ya que no le costó mucho conciliar el sueño.
El pelinegro se dirigió a la universidad con su hermana mientras hablaban de todo, en especial en el nuevo integrante.
-Creo que lo mejor será buscarme algún departamento para no estorbar.
-Ah no, eso no te lo permito hermanita. Aparte nos serías de gran ayuda para cuidar de nuestro bichito...
-¿Solo para eso?- Mina se hacía la ofendida con el comentario de su hermano.
-¡Oh vamos hermanita!- Dijo Darien abrazándola por el hombro mientras reían.
El día transcurrió normal para los jóvenes universitarios. Cuando llegaron a casa se preocuparon por el silencio que había. Darien subió a su habitación y allí encontró a la rubia, plácidamente dormida.
-Sere, amor despierta, ya es muy tarde.
-¡Un rato más!
-¿Estas loca? Ya son las 4 de la tarde y tú sigues durmiendo.
-Es que somos dos, recuerda...
-¡Esa no es escusa!
-Está bien- Serena se había rendido. Se levantó y bajó a encontrarse con su amiga.
Mientras las dos rubias amigas charlaban, Darien se disponía a sacar un nuevo turno al médico, el cual sería para el próximo...
CUARTO MES
Darien y Serena se dirigían al hospital, ya que por fin podrían conocer el sexo de su bichito. Llegaron al hospital, fueron a recepción, le dijeron que en un momento lo llamaban, tomaron asiento y esperaron. Esa era su ya familiar rutina. Pero por suerte Amy era muy puntual y los hacía pasar rápido.
-¿Ansiosos por saber que viene?- Preguntaba la doctora.
-Demasiado-Comentaba Darien entre risas.
Como Serena ya sabía lo que tenía que hacer hizo todo en cuestión de un par de minutos. Estaba ansiosa, nerviosa y con muchas ganas de conocer mejor a su bebé. Se recostó en la camilla y enfocó sus ojos en la pantalla. Aunque no entendía nada de lo que veía, estaba feliz por ver aunque sea el garabato de su bebé.
-¡Felicidades, es una niña!- Dijo Amy con una gran sonrisa.
-¡Soy el padre más afortunado! Voy a tener otra princesa- Unas lágrimas corrían por su mejilla, le dio un beso a su novia y volvió a enfocar la vista en la pantalla.
Cuando acabaron con el turno, salieron a cenar para celebrar la gran noticia. Darien estaba muy feliz porque sea una niña, aunque le hubiese gustado que sea su campeón, pero otra princesa... Ahora serían sus princesas, definitivamente era el hombre más afortunado de todos.
-¿Y bien, como la llamaremos?- Preguntó la rubia muy emosionada.
-Mmmm, ¿que tal Serena?.
-¿Igual que yo?.- Preguntó con cierta sorpresa.
-¡Me encanta la idea!.- Gritó Mina con emosión.
-Está bien, no se piensa más. Nuestra pequeña se llamará Serena.- Dijo Darien dandole un abrazo a su novia.
-¿Te gusta pequeña?.- Dijo Serena tocando su vientre cariñosamente.
-Será mejor ir a dormir, ya es demasiado tarde y mis dos amores deben descansar.
-¿!Cómo qué dos Darien Chiba!- Dijo Mina finjiendo enojo.
-Lo siento, mis TRES amores deben descansar mucho.
-Así está mejor.- Todos empezaron a reir por las ocurrencias de la rubia.
QUINTO, SEXTO Y SEPTIMO MES.
El vientre de Serena era ya más evidente. Crecía y crecía, pero no dejaba de verse hermosa. Ya habían decidido el nombre de la niña, no les costó mucho, ya que a los tres les había gustado la idea, pero como Mina tenía una mente muy abierta, la comenzó a llamar Rini cariñosamente para así diferenciar a la madre de su hija.
Todas las noches era lo mismo, ella se despertaba con uno de sus antojos, los cuales el pelinegro los atendía gustoso, ya que el mayor trabajo lo haría su amada. El único problema era que siempre cambiaba, y en más de una ocasión tenía que salir a buscar lo que Serena quería. A veces eran chocolates, otras helado y de vez en cuando algo salado... Pero nunca eran dos noches el mismo antojo.
Últimamente la rubia pasaba mayor tiempo en la cama, ya que tenía mucho dolor de espalda y las piernas inflamadas, pero se tomaba sus tiempos para ir a clases de yoga, Mina se encargaba de las tareas del hogar y Darien de atender a sus princesas...
OCTAVO MES
Los dolores no cedían, y como era de esperar cada vez aumentaban más. El vientre de Serena era ya muy grande, "estoy hecha una vaca" se decía mentalmente mientras se miraba al espejo.
-Te ves hermosa- Dijo Darien muy seductoramente, que le había leído la mente a la rubia.
-No mientas, me veo horrible con esta panza- Decía Serena con su ya familiar pucherito.
-Claro que no, ven aquí- Dijo el pelinegro abrazándola y dándole un beso.-Es hora de dormir, necesitas descansar, recuerda que mañana saldremos por tu cumpleaños...
-Te amo Darien- Dijo la rubia con una gran sonrisa y dándole un fugaz beso. En cuestión de segundos ambos quedaron dormidos.
Eran las 5 de la mañana y Serena se despertó por una fuerte puntada en su vientre.
-¡Ahh! – Gimió de dolor, Darien se despertó rápidamente.
-¿Qué te ocurre?
-Me duele, ¡auch!
-Tranquila respira como aprendimos en las clases... Yo iré por un vaso de agua- Antes que pudiera bajar las escaleras el grito de Serena lo detuvo...
-¡Ah!¡Darieeen! ¡La pequeña Rini viene en camino!- Gritaba Serena, estaba asustada y muy adolorida.
Los gritos de la rubia despertaron a Mina, quien rápidamente preparó todo para llevar al hospital. Los tres marcharon rápidamente en su auto. Llegaron al hospital, rápidamente la sentaron en una silla con ruedas y la llevaron a la sala de partos.
Por suerte fue un parto normal y sin complicaciones. La pequeña Rini había nacido el 30 de junio a las 10 de la mañana y pesaba tan sólo 2 kilos y medio. Era una bebé muy saludable a pesar de haber nacido antes de lo previsto.
Serena se encontraba en la habitación, estaba exhausta. De repente Darien ingresó a la habitación con su pequeña en brazos...
-Feliz cumple princesa- Dijo el pelinegro dándole un beso a su amada.- Dijo la enfermera que era hora de comer.
Serena la acomodó en su pecho. Al principio sintió una molestia y su cara lo demostró. La enfermera le sonrió y le dijo que al principio era normal, pero que ya se acostumbraría. Darien estaba muy emocionado y no paraba de llorar. Ver esa escena lo conmovía más que nada. Estaba feliz de que su sueño se hiciera realidad poco a poco. Ya que aún le faltaba una cosa... Casarse con el amor de su vida y hacer una ceremonia inolvidable...
Bueno, mi ideea era contar algo del mes a mes de Serena, me hubiese encantado hacerlo mas largo y mas lindo, con mas detalles y esas cosas. Pero es que en la realidad jamás estuve embarazada, tengo 17 recien ! jajajaj pero bueno, con un poco de conocimiento del cole (qe tuvimos que ver algo de esto) y con lo qe he leido me fui guiando un poco.
Espero que a pesar de estos detalles les guste! :D
Lamento decir qe ya llegamos al final :(
El lunes quizás suba el Epilogo ya que me esta costando un poco y no las quiero decepcionaar! :D
Muchas gracias por los rw y los alertas! me hacen feliz !
Eli
