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11. Evasión.

Kirian se dio media vuelta y comenzó a caminar a paso veloz, buscando alejarse del chico que anteriormente había sido su hermano.

- ¡Harry! - exclamó Kevin y corrió siguiendo al moreno, alcanzándolo con rapidez. - ¡Espera! - dijo al tiempo que agarraba su brazo, haciendo que Kirian se detuviera bruscamente, girando de golpe para enfrentarse con aquel molesto adolescente.

- ¿Qué quieres? - le espetó Kirian de mal humor, esa misma mañana había salido de la enfermería y ahora lo único que tenía ganas de hacer era irse a su cuarto y dormir unas cuantas horas, después de todo ese había sido un largo día.

- Que me expliques por que no quieres quedarte con nosotros, mamá y papá me contaron hoy que tú te perdiste en Roma cuando ellos estaban escapando de unos mortifagos y que no pudieron encontrarte… y ahora apareces, un montón de años después y no quieres saber nada de nosotros, no lo comprendo. - dijo Kevin con el ceño fruncido.

- … - Kirian se quedó en silencio, incrédulo ante lo que había escuchado, ante la versión de los hechos que les habían dado los Potter a Kevin. - Suéltame. - dijo en un gélido susurró que, combinado con lo helada que se volvió su piel, le dio escalofríos a Kevin.

Kirian se soltó de golpe del agarre ya no tan fuerte de Kevin y se desvaneció de allí ante la sorprendida mirada de su hermano, utilizando un hechizo para volverse invisible y echándose después uno para no hacer ruido mientras se alejaba de allí casi corriendo.

Corrió tanto como sus piernas se lo permitieron, lo cual era bastante considerando su estado físico, así que para cuando dejó de correr no se sorprendió en absoluto al notar que se encontraba bien lejos de Hogwarts e incluso de Hosmeade.

Una vez lejos de todo humano hizo algo que no hacía desde hacía mucho y que normalmente lo relajaba, dejó que parte del poder que mantenía escondido todo el tiempo se manifestara a su alrededor, haciendo que se formara una gran trozo desigual de frío hielo.

Cerró los ojos y comenzó a mover sus manos en el aire, a penas rozando el trozo de helado hielo, dibujando en el aire formas que sólo él podía ver.

El hielo perdió su forma a penas el muchacho comenzó a hacer esos extraños movimientos con sus manos, pequeños trocitos comenzaron a caer al piso y antes de que alguien pudiera advertirlo, en donde antes lo único que se veía era un trozo desigual de hielo, paso a haber una hermosa figura de hielo, de apariencia tallada a mano, que mostraba una imagen casi realista de Nyx.

Una vez que el hielo ya parecía realmente una Nyx en miniatura, Kirian bajó sus manos de golpe y la figurilla se estrelló contra el piso tan fuerte que se deshizo en innumerables pedazos.

Suspiró sintiéndose más relajado que minutos antes, no tanto, pero al menos ya no se sentía con ganas de apuñalar a los Potter con infinitas finas y heladas cuchillas de duro hielo.

Kirian se tomó unos cuantos segundos más antes de abrir los ojos de nuevo, y contrario a lo que pensó hacer la primera vez que descubrió en donde estaba, comenzó a caminar en dirección contraria al pueblo, dirigiéndose a un pequeño bosquecillo nevado cercano en donde se perdió entre los árboles, recostándose contra en el primer tronco tirado que se le cruzó, disponiéndose a pasar la noche entre la nieve que era tan fría como su piel en esos momentos, sintiéndose confortado entre ella, sintiéndose mucho más seguro entre la helada nieve de lo que se sentiría jamás con los Potter, por mucho que estos se lo exigieran

Se durmió no mucho después, recostado contra aquel árbol, sin sentir realmente el frío que cualquier mago, muggle y demás seres sí sentirían de están en su situación.

El apenas notable brillo del sol despertó a Kirian, quien había dormido tan bien durante la noche que esa mañana se levantó con una pequeña sonrisa en sus labios, casi olvidando la pequeña disputa que tuvo con su hermano en la noche.

Bostezó sonoramente y se giró sobre lo que él sentía como un cómodo colchón, a pesar del hecho de que la nueve se encontrara ligeramente congelada, descubrió a su dragona descansando a unos pocos metros de él y no pudo evitar sonreír.

- Nyx. - llamó a su dragona todavía desde su posición, negándose a levantarse de aquel cómodo lugar.

La dragona levantó su cabeza ligeramente y abrió sus ojos, observando a Kirian desde su posición. El muchacho sonrió aun más al ver que su dragona se encontraba ese día tan perezosa como él.

- ¿No tienes ganas de volver? - le preguntó a la dragona con cierta nostalgia, recordando como en ocasiones se quedaban varios días perdidos en los tranquilos bosques, viviendo a la intemperie y entrenándose en soledad, sin la molesta mirada de los profesores de la academia a la que había asistido Kirian con su dragona, para que ambos aprendieran a trabajar más coordinados y a luchar.

La dragona gruñó por lo bajo al tiempo que asentía con la cabeza varias veces, sólo para resoplar después, echando algo de humo.

- Yo también quiero ir a casa, los magos ingleses son insoportables y… - Kirian no pudo seguir ya que se vio interrumpido por un bufido de su dragona, la cual lo miraba fijamente, de tal forma que consiguió que se sonrojara. - De acuerdo, tal vez no todos los magos ingleses sean insoportables. - aceptó algo avergonzado ante su dragona, ella era una de las pocas criaturas en ese mundo que de verdad podían leerlo, para el moreno era una gran amiga y hablar con ella de ese tema él lo consideraba casi como hablar con una adolescente de su misma edad de los chicos que le gustaban, algo que definitivamente lograba avergonzarlo como pocas cosas. - Pero sólo es un mago ingles al que soporto, así que no cuenta como tal. - le dijo, sacándole la lengua en una actitud infantil que de vez en cuando lograba pegársele de Electra.

Nyx emitió un sonido que bien podría haber pasado por una risa al tiempo que se ponía de pie y se acercaba a Kirian, dejándose caer a su lado después, restregando lentamente su cabeza contra el pecho del adolescente.

- No, pequeña, todavía no lo quiero más que a ti. - le sonrió el moreno a su dragona, una sonrisa que poco después se tornó ligeramente forzada. - Todavía no, y espero que eso quede así, no quiero enamorarme de ningún estúpido mago ingles, son insoportables, demasiado arrogantes.- dijo el adolescente y la dragona levantó su cabeza de golpe ante sus palabras. - Eso también lo sé, pequeña, sé que mi repulsión hacia ellos no tiene demasiado sentido en realidad, sólo por una mala experiencia no se puede meter a todos en el mismo paquete, pero realmente no los soporto. - dijo Kirian, sonriéndole tristemente a su dragona, la cual pocos segundos antes había apoyado su cabeza nuevamente en su pecho.

Se quedaron en esa misma posición unas cuantas horas, descansando de todos sus actuales problemas un rato, hasta que se hizo el medio día y Kirian ya no pudo retrasar más el ir a Hogwarts, así que se levantó y junto con su dragona comenzaron a caminar por el bosque, que no era otro que el bosque prohibido.

Lograron llegar a Hogwarts una hora después, la dragona apenas llegaron a los terrenos se fue directa hacia donde estaban todos los demás dragones, a descansar un rato, y el moreno, sin darle importancia a su ropa mojada, se adentró en el colegio y fue directo hacia el gran comedor, ya que por la hora todos debían estar almorzando.

- Estúpidos magos ingleses y su maldita manía de comer a horario. - mascullaba el chico mientras caminaba hacia el gran comedor, cuando estaba en su casa el llegaba a cualquier hora y se preparaba la comida en cuanto llegaba a su casa, como todos en su casa estaban trabajando o entrenando gran parte del tiempo las únicas comidas que compartían era el desayuno, a las seis de la madrugada, y la cena que normalmente era alrededor de las once de la noche aunque a veces podía ser a la una o dos de la madrugada, dependiendo de que tan atareado hubiera estado el día. - Malditos pasillos todos iguales. - masculló mientras pasaba pasillo tras pasillo, toda la tranquilidad que consiguió en el bosque se evaporaba rápidamente gracias a recordad que los Potter estarían en el gran comedor junto con sus padres.

Finalmente, para desgracia del moreno, llegó al gran comedor y lamentablemente tuvo que ingresar a él, siendo observado por todos los alumnos que allí se encontraban, quienes comenzaron a cuchichear en cuanto notaron su ropa empapada y la poca nieve que aun le quedaba sobre la cabeza, ya que había nevado durante la noche y el chico no se había dado cuenta todavía.

En silencio y evitando ver a los Potter para no descontrolarse, caminó hasta el asiento vacío que estaba al lado de Juliet, la única que siempre sería su madre, y se sentó en él con un veloz y elegante movimiento.

- Kirian, estás todo mojado. - se quejó Brian, sentado al otro lado de Kirian, antes de echarle un hechizo que dejó la ropa del moreno seca antes de que él pudiera decirle algo.

- ¿Pasaste la noche fuera? - preguntó Juliet una vez que los cuchicheos fueron tan altos que ya no podían ser escuchados por nadie más que los que se encontraban en la mesa de los profesores.

- Sí, necesitaba calmarme un poco así que pasé la noche en el bosque. - dijo Kirian comenzando a comer con desgana, alcanzando a escuchar un pequeño gritito horrorizado antes de que Lily Potter volteara a verlo bruscamente.

- ¿¡Cómo que pasaste la noche afuera¡Con el frío que hace! - exclamó la mujer asustada, pensando que quizá su hijo podría llegar a tener una hipotermia o algo así.

- Sra. Potter, estoy en perfecto estado, gracias por preocuparse. - masculló el chico con bastante sarcasmo, por lo bajo, tan bajo que Lily casi no llegó a oírlo.

- ¿Estás seguro que te encuentras bien¿No deberías ir a la enfermería? - preguntó la mujer, quien se veía con claras intenciones de arrastrarlo hasta la enfermería si era necesario.

- ¿Qué clase de padres dejan que su hijo se quede fuera durante una noche de invierno¡Para colmo con nevada! - dijo James en un susurró para si, aunque evidentemente lo dijo en voz alta para que los Beck lo escucharan.

Kirian se paró de golpe, sin haber alcanzado a ingerir más que un par de bocados de alimento.

- Deténgase, Sr. Potter, o yo lo detendré. - le espetó Kirian a su padre biológico, con un tono helado que le mandó escalofríos a varios profesores. - Mamá, - tanto Lily como Juliet voltearon a escuchar aquel llamado. - me voy a entrenar, vuelvo en unos días. - dijo Kirian, después de fulminar a Lily con la mirada, dándole a entender que el llamado no era para ella.

- Espera, Kirian. - dijo Constantine con tranquilidad desde su lugar en la mesa. - No puedes evadir el problema para siempre y en caso de que quieras hacerlo deja que mi primo te acompañe, no vaya a ser que termines con hipotermia. - comentó con un tono sarcástico que le sacó una risita a Brian, quien se encontraba sentado a su lado.

Kirian le sonrió ligeramente a su compañero por tratar de hacerlo sentir mejor, decidió que lo mejor sería calmarse un poco, terminar de comer y después marcharse a su entrenamiento junto con Rómulo.

Se dejó caer en la silla y se tomó un largo tiempo para serenarse antes de comenzar a comer de nuevo.

No había alcanzado a comer ni medio plato cuando las puertas del gran comedor se abrieron de nuevo y entró una persona que se dirigió directo hacia la mesa gryffindor, una persona que para disgusto de Kirian no le sacó los ojos de encima en ningún momento.

- Kirian. - susurró su hermano antes de tocarle ligeramente la mano, enviándole un mensaje sin palabras, algo que había alcanzado a leer en la mente de Kevin cuando este lo miró a los ojos unos instantes, le contó con lujo de detalles como planeaba emboscarlo el chico después de comer, para que 'charlaran' como hermanos que eran y aclararan todo lo que no habían podido aclarar el día anterior.

- Genial, como no tenía suficiente con los padres ahora viene el hijo. - masculló Kirian, cortando la carne con fuerza, desquitándose con ella, dejándola hecha trizas en su plato, el cual después miró con desgana, sin sentir hambre realmente.

- Kirian¿nos vamos? - preguntó Rómulo al acabar su comida, pocos minutos después.

- Sí, cuando más rápido mejor. - dijo dirigiéndole una mirada a Constantine, quien sonrió ante lo que dijo.

- Llévense a los dragones, nunca saben cuando podrían necesitarlos. - dijo Constantine sin dejar de comer, con una elegancia innata propia de todos los integrantes de su prestigiosa familia, una forma de comer casi idéntica a la que el propio Rómulo poseía.

- No es como si pudiéramos dejarlos atrás. - murmuró Kirian al tiempo que se ponía de pie, ligeramente divertido al recordar como su dragona lo había encontrado durante la noche y se había quedado con él.

- Vamos de una vez, necesitamos pasar antes por la sala a buscar nuestras armas. - dijo Rómulo al ver el aspecto desganado del chico, buscando en su mente alguna manera rápida de alegrarlo.

Mientras Rómulo y Kirian se dirigían hacia la puerta del gran comedor, el adolescente no pudo evitar dirigir una mirada hacia un lugar en la mesa de los slytherins que había estado evitando observar por el simple hecho de ver algo que no le gustara, como el ver unos ojos grises enojados, cosa que evidentemente fue lo que vio.

Draco lo miraba enfurecido, en parte por haberlo tirado del dragón, en parte por que no fue a hablarle en toda la noche ni en la mañana.

Y Kirian al ver esa mirada enfadada simplemente desvió la mirada y salió de aquel lugar tras su amigo, pensando que quizás podría olvidarse al menos del rubio mientras estuviera entrenando.

Después de todo, a veces era mejor evadir los problemas que enfrentarlos cara a cara.

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Bueeeeenoooo, ya sé que no es lo que esperaban (y que tardé mucho más en hacerlo de lo normal), pero es que últimamente no tengo lo que se dice mucha inspiración y era o este cap o nada, además en lo personal me gustó bastante mostrar a Kirian/Harry de esta manera, lo mostré más como un adolescente, tratando de evadir problemas que no quiere ni puede evitar n.nU

No me maten por tardar tanto, recuerden que me quieren n.nU y que es año nuevo, estamos de fiestas, no pueden matarme así como así... ¿o sí? u.ú

Como sea, espero que tanto a Kaye como a Taly (las dos personas que me insistieron muuuuucho por el cap por msn) estén conformes con el cap XD después de todo este cap va por ellas ;) mis bonitas amigas, como regalo de navidad atrasado XD ya les subiré otro de Cambio de Dimensiones como regalito para Reyes ;)

Bye, beshossss mis lectores, y pliiiis no me mateeeennn!!!! que soy muy joven para morirrrrr!!! T.T

P.D.: ¡¡¡¡¡FELICES FIESTASSSS!!!!! LES DESEO LO MEJOR PARA ESTE NUEVO AÑO!!! n.n Disfruten, que la vida es corta ;)