-Podrías al menos peinarte, Potter. La gente usa unos artefactos llamados cepillos, aunque no creo que los conozcas...-Harry alzó una ceja divertido ante el comentario de su novio mientras este se miraba al espejo del baño que compartían. El moreno, apoyado en el marco de la puerta miraba el ritual de acicalamiento del Slytherin, el cual, ya recuperado e instalado en la habitación que compartían desde el día anterior, se había negado en rotundo a dormir un poco más si con ello tendría que parecerse a "un mono despeinado como tú, Potter".

-Sí, y los rubios y excéntricos Slytherin también usan litros y litros de gel fijador para el pelo.-Draco le lanzó una amenazadora mirada desde el espejo mientras intentaba atarse la corbata. Bufó con desesperación al no poder realizar el nudo correctamente debido a la venda que cubría su mano derecha. El Gryffindor se acercó a él y le agarró del brazo para girarle y así poder encararle. Draco iba a replicarle que podía el solo, muchas gracias, pero el suave beso que el moreno depositó en sus labios lo dejó lo suficientemente atontado como para si quiera quejarse. Harry, con una pequeña sonrisa triunfal, aprovechó el despiste del Slytherin para anudarle la corbata bien.

- Y para que lo sepas, sí se que es un cepillo. Y ya me peiné, pero mi pelo siempre vuelve a su estado inicial.

-¿Con estado inicial te refieres a ser un nido de ratas?- Harry le golpeó suavemente el hombro, alejando al divertido rubio de su lado y caminando hacia su cama, dispuesto a coger su mochila para bajar al comedor.

-Si no te gusta, no me mires.-el moreno se encogió de hombros mientras se colgaba al hombro las cosas. Draco, ya con su mochila en la mano, pasó la que le quedaba libre por la nuca de Harry, enredando sus dedos en el sedoso pelo azabache antes de pagarle a él, juntando sus labios en apenas un roce.

-Sería una estupidez no mirarte, Potter.-susurró contra su boca en voz baja y grave, provocando que un escalofrío recorriese a Harry antes de que le besase lentamente, de aquella manera en la que conseguía derretir al niño que sobrevivió.

-Te…Tenemos que ir…Desayuno Draco. Desayuno. –jadeó el moreno contra los labios del otro, con la poca cordura que le quedaba. Malfoy le mordió el labio inferior, para después chasquear la lengua y soltarle con una pequeña sonrisa socarrona.

-Cierto, que si no el héroe mágico no rinde.-Harry negó con la cabeza no pudiendo evitar sonreír ante el comentario. Lejos de molestarle como antiguamente, aquellos piques entre él y el rubio solo lograban divertirlo y que quisiese aún más a aquel Slytherin mimado.

-Recuérdame otra vez porqué te soporto y salgo contigo…-le pidió bromeando mientras salían de la torre de Gryffindor y se encaminaban al Gran Comedor. Draco a su lado se encogió de hombros y empezó a enumerar con su mano lastimada frente a Harry.

-Primero, soy un Malfoy, y como tal debes adorarme sí o sí. –rodamiento de ojos por parte de Harry el cual Draco omitió.-Segundo, no puedes vivir sin mi asombrosa manera de ser. Tercero, soy demasiado irresisti…-Harry soltó una carcajada mientras buscaban un asiento libre entre las mesas.

-Creo que me ha quedado claro, gracias.-Malfoy se quejó, asegurando que aún tenía muchas razones más que podría enumerarle, pero dejó el tema a un lado en cuanto vio que el desayuno de aquella mañana eran nada más y nada menos que tortitas con sirope de chocolate. Se sentaron frente a Luna, la cual tenía una revista del revés entre sus manos, y se dedicaba a rellenar un cuestionario con la ayuda de su varita.

-Oh, hola chicos. –la rubia sonrió alegre y soñadora a los muchachos cuando se sentaron.-¿Qué tal te encuentras Draco? Jack me contó lo sucedido...-su sonrisa la cual se había ido apagando mientras hablaba, volvió cuando Draco cogió su mano y se la besó en un caballeroso gesto.

-Ya estoy perfectamente mademoiselle. –la rubia asintió y miró en dirección de la puerta, por la que venía corriendo Axel junto a su pequeña amiga.

-¡Draco!-el susodicho se levantó del asiento para ver que quería el niño. Su cara fue todo un poema cuando el pequeño se abalanzó a abrazarle fuertemente. Aún en shock, Draco atinó a devolverle el abrazo torpemente. Harry que los miraba desde el banco sonreía de lado. Estaba claro que la cariñosa acción del niño había sorprendido y mucho a su novio.

-Menos mal que estás bien…Quise ir a visitarte pero la profesora McGonagall dijo que debía esperar a que te recuperases. –el rubio se sonrojó levemente ante el cariño que demostraba el niño hacia él, como le daba igual lo que hubiese sido antaño.

-Gracias por preocuparte por mí Axel.- el niño sonrió enormemente mientras se separaba y se sentaba junto a su amiga, al otro lado de Harry.

-Vosotros me cuidasteis cuando ese tipo me hechizó.-dijo el niño como si eso aclarase todo. Harry le revolvió el pelo riendo, empezando a desayunar.

-No íbamos a dejar que un maniaco pirado te hiciese nada malo. –le dijo agarrando un plato lleno de bacon. Draco le miró de reojo mientras bebía su té. ¿Dónde narices metía el moreno lo que comía?

-Por cierto, ¿habéis visto a Jack y a Will? No los veo desde ayer…-comentó Luna mientras enrollaba la revista y la guardaba en su bolso junto con sus libros.

-Hace media hora estaban en un pasillo inspeccionándose las gargantas el uno al otro, no sé si me entiendes…-los niños miraron extrañados a Draco quien rió levemente dando un mordisco a una manzana extremadamente verde que acababa de coger. Harry lo vio relamerse los labios y sintió como se le secaba la boca. ¿Es que el maldito Slytherin no se daba cuenta de lo sensual que era, comiendo una maldita manzana? Se obligó a sí mismo a centrarse en el desayuno o estaba seguro de que no llegarían a la primera clase. Ni a la segunda, y probablemente a la tercera tampoco. Centrado como estaba en su comida no pudo fijarse en la sonrisa traviesa que atravesaba los labios del rubio mientras se comía la manzana. Pero en lo que sí se fijó fue en la lechuza que aterrizó frente a su novio, la cual extendió su pata hacia este para entregarle una carta y marcharse volando tras recibir una golosina.

El Slytherin leyó la carta en silencio para luego guardársela dentro de la túnica.

-Era mi madre. Los del ministerio son unos incompetentes y no las dejan salir ni a ella ni a Andrómeda del refugio hasta que se cercioren de que el tipo que nos secuestró actuaba en solitario. Está hecha un basilisco por no haber podido venir a verme. Dice que si no le permiten salir que vayamos por Red Flú a hacerles una visita para que así vean que estamos bien.-el pelinegro asintió, entendiendo lo enfadada que debía de estar Narcisa al ver que no le permitían visitar a su hijo.

-Mañana es Sábado. Podríamos comer todos juntos en casa de Andrómeda, e invitar también a Ron y hermione. Podrías venir también Luna. –la chica asintió feliz. Iba a contestar cuando la voz de la directora resonó por el Gran Comedor.

-Alumnos y alumnas. Como ya sabréis, en unos pocos días tendrá lugar será Halloween, y como todos los años se celebrará una fiesta. Aviso a todos los gamberros que no intenten hechizar de nuevo las arañas para que atrapen a los de primer curso, ni molesten a las armaduras llenándolas de ratones para asustar a los demás….

Draco miró de reojo a Harry quien revolvía pensativo su desayuno. Se maldijo internamente al no haber recordado que los padres del moreno habían muerto un 31 de Octubre. Deslizó su mano bajo la mesa lo justo para coger la de Harry y acariciarla con cariño para hacerle ver que estaba ahí con él. El chico sonrió ante el gesto, suspirando levemente. Draco se dijo a sí mismo que debía pensar en algo para distraer a su chico aquél día. Para que viese que aunque había perdido mucho, allí estaba él para sostenerle.

Y ya sabía exactamente lo que haría.


NA: Aquí están mis chicos de nuevo juas juas juas. Sé que es un capítulo cortísimo, pero lo necesitaba para introducir todo lo que viene a continuación jaja. También sé que me he tardado en actualizar, pero mi vida de estudiante no me da para más. Espero que os siga gustando la historia y ya veremos que pasará a continuación.

¿Qué hará Draco el 31?¿Le gustará a Harry? ¿No piensan que Draco y una manzana, deberñian ser ilegales por demasiada sexicidad? Dejen sus opiniones en un bonito review de esos que me encantan. Y un besote enorme de Avengirl.