Los personajes pertenecen a Suzanne , la Historia es 100% original; cualquier parecido con alguna otra es mera coincidencia.
Capítulo 12
— Ayer fui a buscarte a tu departamento y Portia me dijo que fuiste el sábado solo unos minutos. — Gale esta impecable en su traje a medida y cabello bien peinado, viste la habitual camisa blanca y corbata verde de los lunes. De repente se dibuja una sonrisa burlona en su rostro. — ¿Se puede saber en dónde te secuestro tu "amigo" con el cual huiste el viernes? — Dice Amigo en un tono socarrón.
Me sonrojo ante ese comentario y me encojo de hombros.
— Alguien me dijo que el que callaba otorga. Y tu Katnip…— Me escanea de arriba abajo y suelta una risita insolente. —Parece que te portaste muy mal este fin de semana. ¿Me equivoco?
— No tengo porque contarte. — Le digo tajante mientras enciendo mi máquina para empezar a trabajar.
— Por favor Katnip, en estos meses hemos compartido muchas alegrías y penas, te conozco lo suficiente para saber qué hiciste a solas con un hombre a su total merced un fin de semana entero.
— Entonces no tengo porque contarte mucho. ¿O sí? — Mi ironía no puede ser mayor. Gale achica los ojos y descansa su peso sobre una pierna.
— Mas te vale que lo de tengas con tu amigo haya sido pasajero y que no sigas pensando en él; porque vas a tener que ir mañana con el ogro de Shrek, a Empresas Mellark a la entrevista de requerimientos y necesidades de usuario. — Lo había olvidado por completo. ¿Cómo se supone que voy a concentrarme teniendo enfrente de mí al hombre que me provoco seis orgasmos en un fin de semana?
— No puede ir alguien más, es decir; Flavius o Venia. Ellos son buenos Analistas también.
— Van a ir contigo, mientras tú te entrevistas con Mellark, ellos van a checar máquinas y requerimientos adicionales. — Despues de escuchar eso mi cuerpo se relaja. Por lo menos no voy sola. — Y recuerda que hay que grabar todas las entrevistas.
— ¿Porque?
— Nuevas políticas, Esta tarde habrá una junta.
— Gracias por la información, Redactaré las minutas de las primera entrevista y se las enviare a Flavius y Venia para que estén al tanto del Proyecto.
— Perfecto. Yo voy a salir con cliente, la junta es después de la hora de comida.
— Gracias.
— Por nada. — Coge su maletín y sale por la puerta por la que entre hace unos minutos.
Empiezo a trabajar y de repente mi móvil suena. Hay un mensaje de Peeta.
De: Peeta Mellark
Asunto: El lunes más productivo de mi vida…
Fecha: 2 Marzo 2015 8: 40
Para: Katniss Everdeen
Katniss:
Gracias por regalarme el fin de semana más concurrido de mi vida, y gracias por hacer que el lunes sea bastante productivo, he recibido correos preguntando si me habían secuestrado… desaparecer por dos días fue bastante malo para los demás. ;)
Te repito que debes ir con el ginecólogo, tu cita es a las 13:00 horas con el Dr. Tresh, es en el Hospital Rue, séptimo piso, consultorio 23. Cinna sabe la dirección, por favor se puntual. Y sigue el itinerario de hoy. Cualquier situación estoy en el móvil. Se cuidadosa. Tu seguridad es ahora mi prioridad.
Saludos…
Peeta Mellark
Presidente, Empresas Mellark.
Decido contestar _
De: Katniss Everdeen
Asunto: RE El lunes más productivo de mi vida…
Fecha: 2 Marzo 2015 8: 56
Para: Peeta Mellark
Apreciable Señor Mellark:
Primero que nada qué bueno que convertí su inicio de semana en un día productivo, me alegro por usted, en serio. Por lo de la cita estoy consciente de que debo ser puntual, no se preocupe por ese aspecto, le aseguro que a más tardar a las 14:00 horas ya tendré la inyección puesta. En cuanto a lo de Cinna llevándome a todos lados… no me gusta. Ya sé que mi seguridad es ahora tu prioridad pero puedo ir sola al hospital en serio. Y te recuerdo que tus correos son monitoreados…solo recuérdalo y se prudente… :)
Katniss E
Y justo cuando empiezo a trabajar mi celular empieza a vibrar de nuevo.
De: Peeta Mellark
Asunto: ¿Alguna vez haces lo que se te ordena?
Fecha: 2 Marzo 2015 9: 03
Para: Katniss Everdeen
El itinerario se sigue al pie de la letra. Cinna trabaja para mí y más le vale que no te pierda de vista. Cinna te lleva al hospital y el mismo te regresa a tu trabajo. Recuerda que el Lincoln es localizable satelitalmente, no desobedezcas o atente a las consecuencias. En cuanto a mis correos… Recuerda que soy MI PROPIO JEFE. Yo decido que envió en mis correos y que no. La que debería cuidarse eres tú, a ti si te monitorean los correos que envías por medio de tu correo empresarial. Cuando quieras comunicarte conmigo a nivel personal utiliza tu iPhone, solo recuérdalo y se prudente…
Adiós Preciosa ;)
Peeta Mellark
Presidente, Empresas Mellark.
Mi enojo crece cada vez más, como se atreve a darme órdenes. Me copio mi propio correo y para colmo me dice Preciosa…
De: Katniss Everdeen
Asunto: RE ¿Alguna vez haces lo que se te ordena?
Fecha: 2 Marzo 2015 9: 12
Para: Peeta Mellark
No obedecía a mis padres cuando era niña, eso te debe de dar una idea de cuan obediente soy. Pero tendré piedad de usted Señor Mellark. Obedeceré sus órdenes, que tenga un excelente lunes Señor Gruñón.
Katniss E
De: Peeta Mellark
Asunto: Señor Gruñón
Fecha: 2 Marzo 2015 9:18
Para: Katniss Everdeen
Gracias por apiadarse de mi Señorita Desobediente, los castigos que suelo dar a las personas que no obedecen suelen ser rudos… Muy rudos
Peeta Mellark
Señor Gruñón y Presidente, Empresas Mellark.
De: Katniss Everdeen
Asunto: ¿Rudo?
Fecha: 2 Marzo 2015 9: 23
Para: Peeta Mellark
¿Qué tan rudos suelen ser los castigos?
Katniss E
De: Peeta Mellark
Asunto: RE ¿Rudo?
Fecha: 2 Marzo 2015 9:25
Para: Katniss Everdeen
La curiosidad mato al gato, Recuérdalo siempre Bonita…
Peeta Mellark
Presidente, Empresas Mellark.
Decido dar por terminada mi conversación con Mellark. Me podría pasar todo el día mensajeando con él y nunca me cansaría. La mañana pasa rápidamente y sobrevivo hasta el almuerzo con una taza de café y galletas. Cuando me doy cuenta son las 12:30 del día en media hora debo de estar en el consultorio del Dr. Tresh. Decido salir 5 minutos antes ya que el hospital está cerca.
A las 13:00 horas estoy entando al consultorio del Dr. Tresh, Cinna está esperando en el estacionamiento del Hospital. Y es cuando un recuerdo repentino viene a mi mente, yo estuve en el hospital hace 7 meses con la Dra. Mags, la dueña de este hospital. Mis nervios van en aumento y mi miedo se incrementa. Si ella me ve aquí llamara a mi madre y pensara que volví a estar mal…esta visita tiene que ser rápida. Ni el color blanco roto del hospital calma mi ansiedad.
Al entrar al consultorio de la Dra. Mags Mi ansiedad va disminuyendo. El doctor es un hombre de treinta y tantos años, moreno, guapo y alto. Tiene una voz suave capaz de calmar a cualquier paciente, su mirada refleja paciencia y comprensión; su consultorio en color gris y azul da masculinidad al lugar.
— Bien Señorita Everdeen, el Señor Mellark me llamo ayer y me suplico que te revisara. — Aparece una sonrisa en su boca y yo sonrió con él.
— A veces es muy persuasivo.
— Dímelo a mí. Me dijo que te habías decidido por la inyección.
— Sí.
— ¿Sabes los efectos secundarios? — Me da una explicación detallada de consecuencias y efectos secundarios. Cuando llega la hora de la inyección levanto mi manga del brazo y soporto el dolor.
En menos de treinta minutos estoy camino a mi trabajo con un subway en mi mano. Decido hacer una escala en mi antiguo departamento. Y le suplico a Cinna que no le diga nada a Peeta.
Al llegar a la torre de departamentos Portia me saluda con su peculiar sonrisa, una señora de cuarenta años, pequeña y delgada, con piel morena, y ojos negros, vestida con su habitual pantalón negro y chaqueta morada me invita a pasar a su departamento. Nos sentamos en la pequeña sala y comienza a hablar.
— Katniss ayer vino a buscarte Gale pero le dije que no estabas.
— Me lo dijo hoy en la mañana.
— Bueno, era mi deber decirte quien vino mientras no estabas.
— Portia quisiera preguntarle una cosa.
— Adelante hija.
— Quiero cancelar el contrato que tengo con la torre de Departamentos porque me quiero cambiar a otro lugar.
Portia abre mucho los ojos, y se humedece los labios para empezar a hablar.
— Hija el contrato es por seis meses y llevas cubierto solo la mitad. Tendrías que pagar una multa del 5% por cada mes que no vas a vivir aquí para que no tengas problemas.
¿5% más? Es más de mi salario y me faltaría muchísimo dinero. Definitivamente no puedo cancelar.
— En todo caso, muchas gracias Portia, nos vemos después.
— De nada hija, cuídate mucho.
Camino con paso firme hacia el Lincoln donde esta Cinna al volante y le indico que vamos devuelta a Beetee Solutions. En el camino le envió un correo a Peeta, tiene derecho a saber cuánto voy a pagar por cancelar.
De: Katniss Everdeen
Asunto: Creo que tengo que hablar
Fecha: 2 Marzo 2015 13: 47
Para: Peeta Mellark
Houston… Tenemos un problema
Katniss E
Decido esperar para la respuesta inmediata pero no llega. Ni siquiera llega cuando entro a la Torre Beetee Solutions y me indican que pase a la junta que el Señor Beetee va a presidir.
La junta se desarrolla en la sala de juntas principal y casi toda la empresa está presente. Tomamos nuestros lugares y el Señor Beetee empieza a hablar, viste un traje azul marino con camisa blanca y corbata roja, su cabello negro - grisáceo y su porte de gerente de una empresa no pasa desapercibido. Su piel morena lo hace parecer un hombre interesante, aunque ya es algo viejo pues ronda los casi cincuenta años es muy inteligente y perspicaz, sus ojos miel con su mirada comprensiva lo hacen el mejor hombre del mundo.
La junta inicia con las nuevas políticas de la empresa y demás cosas. Pero esta se pone interesante cuando el Señor Beetee menciona el Veinte Aniversario de Beetee Solutions como empresa fundadora.
— Como ya saben la fiesta se llevara a cabo el día 31 del mes en curso en un hotel que después diremos cuál es, toda la empresa está invitada. Asi como los clientes que hemos conseguido hasta estos momentos, desde los más antiguos hasta el más reciente como es el caso de Empresas Mellark. — Mi respiración se vuelve más rápida asi como mis palpitaciones. ¿Cómo puede ser que Peeta asista a la fiesta de Aniversario de la empresa donde trabajo? — Y no solo el Señor Mellark asistirá como invitado. Como cada año se hace una aportación monetaria a una fundación que ayude a la sociedad sin ningún beneficio. Y este año decidimos donar a la fundación Mellark fundada por la Señora Annie Mellark, madre del Señor Mellark que murió hace un año. La familia Mellark recibirá a nombre de la señora el cheque representativo. Pero no lo voy a dar yo solo; sino que me acompañaran los Licenciados Gale Hawthorne y Katniss Everdeen a entregar el cheque en representación de toda la empresa Beetee Solutions.
Escucho los aplausos al fondo, pero yo solo siento como la sangre abandona mi cuerpo, no creo poder hacerlo. Si tan solo el Señor Beetee supiera el tipo de relación que tengo con Peeta, estoy segura que lo mataría y de paso me despide.
La junta trata otros temas menos redundantes pero no logro concentrarme. Solo pienso en el momento en que tendré a todos los Mellark frente a mí sonriéndome y recibiendo el cheque sin saber que tengo sexo con Peeta.
La junta termina una hora y media después y camino hacia mi lugar. Pero cuando abro la puerta el hombre de ojos azules furiosos y cabello rubio alborotado me dan la bienvenida.
Peeta está frente a mí con la respiración pesada y fulminándome con la mirada.
— ¿Se puede saber porque no contestas tu móvil?
— Lo siento estaba en una junta. — Respondo titubeando.
— ¿Y tú móvil?
— En mi cajón. — Me dedica una sonrisa torcida y se acerca a mí. Me abraza y al hacerlo siento como suelta la respiración que estaba conteniendo, yo abrazo su cintura y huelo su peculiar aroma.
— Me preocupaste, creí que algo malo te había pasado. — Me dice todo esto muy cerca de mi oído, y su aliento contra él hace que todo mi cuerpo vibre extrañamente.
— No me paso nada. — Cierro los ojos mientras aspiro el aroma que poco a poco se está convirtiendo en mi favorito.
— Ese mensaje, ¿Qué problemas tenemos? — Suspiro y me alejo de él a regañadientes.
— Fui a tratar de cancelar el contrato del departamento en el que estoy viviendo y me dijeron que tenía que pagar 5% más de lo que pago por cada mes que no voy a vivir allí como multa por romper dicho contrato.
— ¿Cuál es el problema?
— No tengo el dinero para pagar.
— No te preocupes que yo me hago cargo. — Mi boca cae abierta, ¿Esto es parte del trato?
— Pero… — Me besa posesivamente metiendo su lengua en mi boca y me dejo llevar. Si no estuviéramos en mi oficina estaría más que dispuesta a coger con Peeta como él quiera. Rompemos el beso pero seguimos abrazados y mirándonos el uno al otro.
— ¿Te pusiste la inyección son Tresh?
— Si y me dijo que teníamos que esperar una semana para tener sexo.
— O podemos tenerlo con protección. — Me dice ronroneando y besando el lóbulo de mi oreja.
— Creo que es mejor abstenernos.
— No lo creo, seremos cuidadosos lo prometo. Pero no me pidas que me contenga contigo. Estoy haciendo uso de todo mi autocontrol para no cogerte sobre la mesa de tu escritorio. — Logro sonreír con su comentario, pero a la vez siento mis mejillas arder. Peeta lo nota y me sonríe de medio lado a la vez que se muerde el labio inferior deliciosamente. — Bien. No te angusties, confía en mí. Tus problemas son minoría para mí y si puedo resolverlos lo hare con mucho gusto. — Me da un casto beso. — Nos vemos luego hermosa.
— Hasta luego. — Me besa por última vez, y sale de mi oficina. Me quedo hechizada por un momento. ¿Cómo puede ser que un hombre ejerza esa fuerza de voluntad sobre mí?
Cuando reviso mi móvil tengo 26 llamadas perdidas de Peeta y un correo.
De: Peeta Mellark
Asunto: RE Creo que tengo que hablar
Fecha: 2 Marzo 2015 14: 18
Para: Katniss Everdeen
¿Qué clase de problema? Te recuerdo que tus problemas ahora son míos. Te llamare para que hablemos. Te recuerdo que me cuesta mucho mantenerme alejado de ti, y si tu problema tiene que ver con esto te aseguro que usare todos mis medios a mi alcance para resolverlos.
Peeta Mellark
Presidente, Empresas Mellark.
Estaba desesperado y las 26 llamadas perdidas lo demuestran.
La tarde pasa rápidamente y más pronto de lo que imagine estoy frente a Sae comiendo mi cena, esta mujer cocina delicioso y creo que me acostumbrare a comer puntualmente mientras este con Peeta. Sae me indica que tiene instrucciones para prepararme una tina caliente y hacer pasar a la persona de la manicura a mí recamara en cuanto llegue.
— Gracias por la cena Sae estuvo deliciosa. — La mujer se sonroja por mi cumplido.
— Estoy para servirla señorita Katniss.
— Puedes llamarme solo por mi nombre, no tengo ningún problema.
— Creo que es difícil acostumbrarme. Es la primera vez que pasa esto.
— ¿Pasar qué?, ¿Nunca habías llamado a alguien por su nombre?
— No Señorita, nunca me había tocado atender a una novia del señor Mellark. — Dice esto y se va escaleras arriba dejándome aturdida.
¿Novia?, realmente podemos ser eso… NO; no puedo pensar asi. Por esa razón es que termine en Chicago y con este absurdo trato.
Me relajo de más en la bañera de mi recamara; el cuarto de baño es casi igual que la de Peeta, excepto que la regadera no es tan sofisticada y la bañera es más pequeña. Todo lo demás es muy parecido. Cuando salgo de la bañera el sueño casi me vence pero todavía tengo que hacerme la manicura. Me enredo en una toalla y entro en lo que parece es el armario, igual que en el de Peeta inmediatamente se ilumina y ante mi está el armario que siempre soñé tener, son cuatro paredes y dos de ellas tienen filas de trajes, jeans, blusas, gabardinas, abrigos, vestidos para toda ocasión… en fin pareciera que entre a una tienda departamental no recuerdo tener tanta ropa, y cuando me acerco a un vestido color coral me doy cuenta de todo. El armario entero tiene ropa completamente nueva… mi boca cae abierta, como se atrevió… una sola pared está llena de zapatos de todo tipo, más de veinte pares entre los que destacan tacones, tanto abiertos como cerrados, botas, botas plásticas, tenis, mocasines, zapatos para andar, hasta pantuflas… esto esta increíble, ni en mi sueño más locos me imagine tener un guardarropa asi de grande y completo. Lo que más me gusto del armario de Peeta fue una puerta con un tocador dentro con un espejo y luces alrededor; en cuanto abro la única puerta que hay me siento vuelvo a sentir como una artista de cine, pues mi armario también tiene un espejo con luces alrededor y dos cajones más, abro el primero y guardan utensilios básicos de belleza para mujer, peines, cepillos, cera para cabello, perfume, maquillaje, y lo más sorprendente es que es exacto mi tono. El segundo guarda una pistola de aire, plancha para cabello, tenazas, y todo tipo de cosas extrañas para el cabello. A un lado de este increíble tocador hay un mueble de cuatro cajones; el primero tiene mi ropa vieja, realmente comparada con la ropa de todo este armario mi ropa es nada; el segundo guarda lo que Peeta prometió: ropa interior, la curiosidad me gana y saco un conjunto de bragas y sostén que no deberían llamarse asi, la tela es completamente transparente y no deja nada a la imaginación, si me la pongo fácilmente se pueden ver mis pezones y eso no es lo peor, la braga no cubre absolutamente nada lo que debería de tapar lo deja completamente expuesto, a Peeta debe de gustarle esta ropa ya que toda es casi igual, tangas, encajes y transparencias guarda ese cajón; el tercero tiene la ropa realmente extraña, contiene corsets y las más diminutas tangas que he visto en mi vida; el cuatro cajón guarda medias y ligeros, demasiados a mi punto de vista y el ultimo tiene pijamas de seda, batas en conjuntos, ropa demasiado sexy para mí.
Me decido por ponerme una camiseta más grande que mi menudo cuerpo y un mini – short. En cuanto salgo del armario la manicurista está en mi habitación todo listo para mi última orden del día.
Casi a media noche la manicurista termina con mis manos y en las uñas tengo una delicada línea blanca, lo que dice dinero con todas sus letras. Peeta no ha llegado y mi cansancio se hace presente, me meto en la cama de mi habitación rentada y mis ojos se cierran al instante llevándome a un profundo sueño.
…
Suaves carisias me despiertan de mi profundo sueño, Peeta está detrás de mí y sus manos exploran cada rincón de mi cuerpo, su boca está en mi lóbulo torturándolo, una mano acaricia mi pezón derecho mientras que la otra explora entre los pliegues de mi sexo. Mis manos estas por encima de las suyas tratando de evitar la cruel tortura pero es inútil, el placer que siento es demasiado agradable para evitarlo, de mi boca ya salen gemidos que llegan a los oídos de Peeta y su hombría choca con mi espalda baja. Más pronto de lo que imaginaba mi entrepierna late de necesidad. Un dedo entra y sale de mi interior haciendo que mi espalda se arque en contra de mi torturador. Mi trasero siente cada vez más la necesidad de mi arrendador y mis gemidos ya son gritos de placer. La respiración de Peeta es cada vez más rápida lo que provoca que mis caderas empiecen un ritmo delicioso, los dedos de Peeta en mi interior y su erección en mi trasero.
— Katniss no tienes bragas… — Me dice mordiendo mi lóbulo y torturando y pellizcando mi pezón.
— La que había se veía muy incómoda… haaa. — No termino la frase.
— Déjame estar dentro de ti… ahora. — Asiento y sus manos se alejan de mi cuerpo. Desgarra un condón, se baja el pantalón de pijama y se lo coloca en su erección. — La camiseta, fuera. — Me ordena mientras se acaricia. Obedezco sin rechistar y mi torso desnudo esta frente a él. Sonríe al ver que se cumplió su orden. — Yo te ayudo con esto. — Poco a poco desciende por mis piernas la única prenda que tengo. Al estar desnuda ante él abra mis piernas al máximo y acaricia con la cabeza de su erección mi botón del placer. — Esto va a ser un poco brusco y rápido, prometo que lo compensare pero llevo horas empalmado. — Mis caderas siguen su brutal ritmo, cada vez que su erección está a punto de introducirse en mi Peeta aleja su pene del que debe ser el objetivo, cada vez me frustro más y él lo nota. Cuando miro su cara está sonriendo socarronamente. Cuando logro gritar de frustración este estalla en una carcajada y se introduce de golpe en mí. Sube mi pierna derecha hacia su hombro y esto logra que llegue más adentro de lo que imaginaba. Mi interior tiembla con cada embestida, Peeta coloca sus manos en mis hombros y es mi perdición, mis gemidos ya son gritos y mi respiración se acelera cada vez más. Dentro, fuera, dentro fuera, la hombría de Peeta llega a un punto que me provoca convulsiones cada vez que lo toca, los golpes de nuestras caderas es lo que escucho de fondo, nuestras respiraciones son cada vez más agitadas, rápido, duro y sin piedad; dentro, fuera; hasta el fondo y completamente afuera, asi me está cogiendo Peeta en mi habitación rentada. Mi cabeza empieza a dar vueltas y mi explosión pronto va a llegar.
La mandíbula de Peeta esta tensa y su ceño fruncido lo hacen parecer otra persona. Esta vez no hay permisos ni consentimientos, esto es solo sexo. La explosión que pone el fin a esto está a punto de llegar y Peeta lo nota.
— Vamos Schatzy, estoy a punto también. — Y como si fuera la persona más obediente de todo el mundo exploto ruidosamente, después de mi orgasmo Peeta ahoga su grito en mi boca y explota enseguida de mí. Se deja caer encima de mí, mientras saca su pene de mi interior y baja mi pierna de su hombro.
Anuda el condón y lo tira a un lado de la cama. Mis ojos se cierran y vuelvo a dormir plácidamente, pero ahora es diferente. Unos fuertes y musculosos brazos me envuelven calurosamente y me protegen de mis pesadillas nocturnas.
Hola de nuevo. Hago entrega oficial de un nuevo capítulo. Estoy muy contenta, ya que el primer capitulo tiene mas de 1000 visitas y los demás ya pasan cifras que me sorprende mucho de verlas. La historia continu, muchas gracias por todo su apoyo, les juro que leo los review y trato de tomar en cuenta todos y cada uno de ellos; la hisoria no queda solo en Katniss y Peeta, pronto conoceremos a los miembros de la familia Mellark, .. Saludos y como siempre espero sus comentarios.
