Come with me now
El primer domingo después de iniciar la escuela fue arruinado por Leia quien lo obligo a vender sus estúpidas galletas de nuevo, Lemy podía aguantar eso, pero lo que lo hizo realmente difícil fue estar alerta y tratara de escapar de los avances de la pequeña rubia y además cuidarla de todos los posibles pedófilos a los que la niña engañaba para obligarlos a comprar su mercancía.
Hermano la mitad de los tipos que abren la puerta caen en la red de Leia, y aun asi ¿se sienten con derecho a llamar pervertida a mi familia?, aunque si eso te sorprende… siéntate hermano pues Leia también me ha usado a mi para hacer lo mismo con un montón de amas de casa, joder viejo que maldito miedo, la última me invitó a comer las galletas que le vendía y me pidió que yo pusiera la leche… mientras me guiñaba un ojo y me acariciaba la mejilla…
Leia por supuesto la detuvo a tiempo pero… mierda hermano creo que si le das la oportunidad a cualquier adulto, hombre o mujer, la mitad de ellos violarían a un infante sin dudarlo, malditos pedófilos….
Como sea eso ha terminado y si bien comenzar el "LEMY TYME" a las dos de la tarde de un domingo no es perfecto, al menos tengo lo que resta del día para dedicarlo a…. mí.
Por qué joder viejo, tú lo has visto esta semana ha sido demasiadooooo larga.
Entre soportar a Christina en la escuela, mantener la guerra fría en casa sin incidentes, cuidar a Lizy y tratar de no terminar en la cama de alguna de mis hermanas… parece todo una maldita vida.
Ni siquiera he podido tocar en el tren con Lina, ese viaje a Lollapalooza tal vez quede en solo una fantasía…
Aunque tocar la guitarra no es la única manera de ganar unos dólares… Vamos amigo es hora de una cacería de tesoros.
Recuerdas que te hable de este lugar, ¿el basurero municipal de Royal Woods?
Pues átate bien las agujetas, iremos de excursión.
Solo dame cinco minutos para quitarme esta estúpida ropa que hace que las mujeres maduras quieran comerme crudo y claro debo ir a la cocina por cierta… cosa.
Lemy Loud camina con las manos en los bolsillos mientras cruza los pequeños bosques que separan los barrios de su ciudad, tal vez odiaba a todas las estúpidas personas que habitaban aquel lugar, pero Royal Woods en sí mismo era un lugar agradable, con el equilibrio perfecto entre paisaje urbano y bosque natural.
Lemy disfrutaba de perderse entre los altos pinos de los pequeños y grandes bosques que le daban nombre a la ciudad, simplemente caminaba, caminaba, escuchaba música en sus audífonos y pensaba, y después de una o dos horas llegaba sin saber cómo al basurero municipal o al IHOP de la calle Roosevelt, en realidad asi es como encontró el basurero la primera vez.
Un terreno enorme y baldío escondido detrás de unas colinas a en las profundidades de cinco hectáreas de pinos.
Rodeado de una cerca de alambre con púas en la cima, el interior no era para nada algo digno de ver, montañas y montañas de desechos, aunque todos ellos eran maquinaria, electrodomésticos rotos y partes de autos viejas y rotas.
En realidad no era un basurero como tal… más que nada era una chatarrería.
Vamos hermano soy rudo pero tampoco voy a meterme en un monton de comida podrida, basura vieja, y desechos médicos, odio las malditas agujas.
El chico rodea la enorme cerca mientras arrastra los dedos por la cerca de alambre provocando un ruido metálico por la vibración que causa.
Y entonces mientras el chico sigue caminando un ladrido potente y ruidoso sale de lo profundo de aquellas colinas de chatarra.
Lemy dibuja media sonrisa en su rostro, y comienza a sacar el objeto que tiene escondido en el cinturón de su pantalón listo para lo que viene.
Y entonces un enorme Pitt Bull llega corriendo mientras sacude toda esa piel que le cuelga, anqué uno puede ver nítidamente sus músculos bien marcados tensarse por la carrera, el perro corre y ladra al mismo tiempo presumiendo sus terribles colmillos llenos de baba.
Y entonces Lemy abre los brazos preparado… y el enorme animal le brinca encima derribándolo dolorosamente al polvoriento suelo.
E inmediatamente la enorme bestia comienza a lamerlo desesperadamente, y litros y litros de apestosa saliva cubren el rostro del castaño.
Lemy manotea y trata de sacarse al animal de encima pero sus esfuerzos son fútiles, el gordo perro lo tiene completamente a su merced.
— ¡Déjame! ¡Detente!, largo estúpido perro, ¡lárgate Juco! ¡Lárgate!
Pero es imposible el amistoso perro sigue lamiendo y rasguñando al muchacho loco de felicidad.
Lemy entonces busca en la bolsa de su chaqueta y saca una dona cubierta de blanco glaseado y moviéndola en el aire la arroja lejos de ahí.
Juco detiene su constante ataque y después de ver a donde voló el delicioso postre sale corriendo tras el pan.
Lemy se levanta maldiciendo pero riendo entre dientes.
Y aunque esta asqueado por la enorme cantidad de fluidos que ahora lo cubren, no puede dejar de sonreír.
Ese estúpido animal lo adora y Lemy no puede negar que Juco le cae bien, a pesar de ser un perro con cerebro de conejo.
El castaño termina de limpiarse la suciedad que el gran Pitt Bull le ha causado, y admira las torres y montañas de chatarra autos abandonados y metal oxidado que le rodea, la pilas son tantas y tan altas que Lemy siempre siente que entra a un laberinto cuando se interna en aquel lugar, uno de los pocos en Royal Woods que siente como suyos.
Y es que aquí estoy en mi elemento hermano, sé que es raro decir eso de un basurero lleno cosas viejas e inservibles, y de metal afilado que puede matarte de tétanos en cualquier momento. Pero de verdad que me siento cómodo… tal vez es porque al igual que todas estas cosas abandonadas y viejas, fueron dejadas atrás y ocultadas en el bosque, al igual que él mismo y su familia ellos eran el sucio secreto de Royal Woods, la basura que debía ser escondida de los pocos turistas que pasaban por la pequeña ciudad atraídos por los bosquecillos y arroyos dispersos en sus zonas más rurales. ¿Pero sabes qué? Que se jodan todos ellos, a la mierda su puritanismo, si querían tratarlos como mierda bien por ellos, por que las cosas no son lo que la gente dice, al igual que un motón de la cosas que tiraban en aquel lugar eran tesoros ignorados solo por su apariencia vieja o descolorida, la familia de Lemy eras joyas enterradas bajo la suciedad del pecado y la inmundicia del incesto.
¿Por qué sabes hermano? Mi hogar cuenta con varios diamantes en bruto, ahí tienes a Liby tan tímida como un ratón asustado, pero con el ingenio y la perspicacia de Sherlock Holmes. Sabías que se dedica a resolver pequeños crímenes en internet, y que algunas personas de esta asquerosa ciudad la contratan para descubrir fraudes infidelidades y cosas como esas… hipócritas todos ellos no somos lo suficientemente buenos para ser sus amigos, o inclusive para compartir asiento en el bus… pero los adolescentes que se burlan de mí y mis hermanas se vuelven locos cuando Mamá toca en uno de los bares de los barrios bajos, y cuando hay que resolver el problema sobre el plomo en el agua, la alcaldesa por supuesto recurre a Lisa la genio del lugar, y asi mismo muchos contratan los servicios de Luan para sus fiestas y de Liby para rebuscar en sus sucios secretos.
Como dije, malditos hipócritas, pero en fin, no vine a mi sitio especial para divagar y maldecir a los habitantes de esta ciudad olvidada de Dios, hoy estamos relajándonos, matando el tiempo y cazando tesoros, sep, esa es la agenda de hoy.
Asi que comencemos, lo primero es encontrar a una pila nueva de chatarra o un viejo monton que haya sido removido por la excavadora recientemente.
Siempre es bueno dar una segunda mirada a estas cosas…
El castaño entonces comienza su tranquilo paseo por entre aquellas colinas de metal oxidado e infinidad de electrodomésticos abandonados.
Juco lo sigue trotando alrededor de él como si fuese un animal amaestrado, la adoración que tiene en la mirada le recuerda a Lizy, es increíble que él, el patético Lemy Loud sea tan importante para algunos, Lizy lo adoraba, para ella él era su héroe su hermano, su protector y guía, su amigo de juegos… para este tonto perro Lemy era algo parecido a Dios benevolente lleno de comida deliciosa, y ambos Lizy y Juco lo seguirían hasta el fin del mundo, y eso hermano es una carga muy pesada, no la del perro… pero Lizy, Lemy se esforzaba tanto en ser alguien bueno para ella, en merecer todo ese amor y admiración que ella le profesaba, y siempre creía que estaba fallando en ello, era una carga y una bendición al mismo tiempo.
En realidad Lizy era una de las razones más fuertes para no caer en el incesto, ¿sabes?
Quiero que tenga al menos un buen ejemplo, espero que ella no crezca pensando que está bien enamorarse de su hermano, espero que ella pueda ver más allá de nuestra loca casa, y que siga su propio camino y no el que su madre escogió.
Porque ¿sabes hermano…? te contare algo, acércate, ¿prometes no decirle a nadie?
Si Lizy me pidiera… "eso" creo que no podría negarme, no podría soportarla verla llorar o estar triste, por ello debo enseñarle que lo que hace su padre con su mamá está mal.
Porque si esa pequeña me lo pide… caeré.
Sí viejo, Lizy es mi favorita, demándame.
Dos horas después Lemy se había quitado la camisa y con el torso desnudo cargaba pesados pedazos de chatarra y partes varias de antiguos electrodomésticos de un monton a otro mientras buscaba posibles aparatos para vender en Amazon, estaba decidido a juntar el dinero para Lollapalooza.
El muchacho paro un momento usando su muñeca para secarse el sudor de la frente, mientras mira con una media sonrisa lo que parece una vieja motocicleta llena de polvo y oxido.
Lemy piensa que si el motor no está demasiado jodido puede quitar algunas piezas limpiarlas aceitarlas y venderlas por internet.
Por ejemplo el faro se ve en muy buen estado, si enciende cualquier dueño de un taller especializado pagara buena plata por un faro original de una Harley.
Pero en con un suspiro nota que se muere de sed, y mientras se cubre la vista con la mano mira hacia el cielo para ver que el astro rey se encuentra ya a punto de esconderse tras las colinas que forman el valle en donde esa chatarrería descansa.
El niño calcula que deben ser las cinco de la tarde o algo asi. Pero su atención es llamada con un lametón de Juco que lo mira mientras jadea con la lengua fuera.
— ¿También tienes sed amigo?—Lemy le acaricia la enorme cabeza y el perro cierra sus ojos extasiado.
Juntos se dirigen a una de las esquinas de aquel lugar donde el joven sabe que hay una toma de agua. Y también está la vieja Bertha.
Tía Lana tenía un destapa caños con ese nombre cuando era una bonita niña como Lizy pero todo por servir se acaba asi que un día Bertha simplemente paso a mejor vida… o algo asi hermano, la verdad es que si se sobre esto es porque Tía Lana siempre cuenta como lloró el día del "funeral" de La Gran Bertha. Una maldita locura lo sé.
Gracias al cielo tía Lana se dedicó a los animales o seguramente sería una recogedora de basura o una fontanera para el drenaje de la ciudad o algo asi de asqueroso.
Como sea viejo, tomé "prestado" ese nombre… no se lo digas.
Pero es que es perfecto… perfecto para… esto de aquí.
Lemy y su fiel escudero llegan al rincón sur del basurero donde descansa sobre tabiques de hormigón una enorme y vieja vagoneta Volkswagen 1967, más vieja que el tiempo y con la pintura tan desgastada que en realidad no podría decirse que color era.
Ese era uno de sus pocos lugares felices, el niño había limpiado y acomodado el interior del vehículo para que sirviera de madriguera, de fumadero y escondite para revistas porno. La gran Berta era genial seria el sitio donde Lemy y sus amigos podrían pasar la tarde fumando y hablando guarradas sobre las chicas, viendo porno, y golpeándose amistosamente unos a los otros… claro si Lemy tuviese amigos.
Como sea… quien los necesita…
Para salir de su aturdimiento Lemy se acercó al grifo e agua que brotaba del suelo de tierra como si de una extraña y metálica flor se tratase.
El muchacho arrojo su camisa al lado, giró el grifo y ayudándose con sus manos bebió como un desquiciado la fresca y fría agua, cuando su sed se hubo calmado metió su cabeza debajo del chorro de agua, mojando su largo cabello y limpiándose el rostro de la mugre.
Jugo también se había acercado al lugar y daba lametones en el aire tratando de beber el agua que escurría de la melena del chico.
—Esto es vida…—Lemy se estira mientras siente un placer perverso al notar el agua escurriendo por su desnudo y acalorado torso y espalda.
Después de agitar su cabeza para sacudirse exceso de agua, Lemy se queda de pie viendo como el inevitable ocaso se acerca cada vez más.
Y aunque quiere sacar la vieja Harley de aquella montaña de metal, se siente cansado.
"A la mierda hermano ya será otro día, quiero estar bajo la sombra, y por qué no, fumarme un porro, la gran Bertha no solo esconde Play Boys en la guantera, también tiene un compartimiento secreto… mi yerba de emergencia viejo, siempre hay que tener un par de gramos escondidos, claro que sí."
Asi que decidido abre la parte trasera de la van y…
Lupa esta recargada al fondo casi acostada, en una mano tiene una revista Hustler, sus mejillas sonrosadas esconden una sonrisa vampírica, pero esta vez no son los sexys y obscenos labios de Lupa lo que atraen la atención del niño, es La parte inferior de Lupa.
Mientras que la chica sigue usando una de sus enormes sudaderas negras con un dibujo de una cruz invertida, sus lechosas piernas están totalmente expuestas, su falda esta justo frente a Lemy donde se nota fue arrojada sin ningún cuidado, y aunque lupa aun lleva unas sexys pantis a rayas blancas y negras, que combinan con unos calcetines hasta medio muslo del mismo estampado, su mano está dentro de su tanga… acariciando su parte más privada, su secreto, su flor…. Su jodido coño.
La peliblanca levanta la vista por el ruido y se queda viendo a su hermano, congelada, descubierta mientras se masturba, y el olor de sus jugos satura el pequeño lugar mareando a Lemy "¿Cómo mierda puede oler tan bien? Dios… asi deben oler las perras en celo para los perros.
Lupa también puede oler el sudor almizclado de Lemy, su hermano, que lleva el cabello húmedo, lo cual provoca que se le rice en las puntas, su hermano que lleva el torso desnudo, adornado con gotas de sudor que brillan ante el moribundo sol de la tarde, su hermano que gracias a Lynn ahora puede lucir unos cuantos músculos ahí donde la última vez que Lupa vio solo había huesos y piel.
Ambos se quedan viendo durante un tiempo que parece eterno, Lemy demasiado aturdido por la coincidencia de encontrar a su hermana ahí en su refugio… pero después recuerda que fue él quien le enseño el lugar. Incluso su escondite para marihuana… antes cuando aún se hablaban, antes cuando ambos se besaban los labios cien veces al día.
Lupa también parece asombrada, pero su vista no se despega de la piel expuesta de su hermanito, ahora le parece completamente diferente a la última vez que se bañaron juntos hace apenas un par de años… la chica se lame los labios sin siquiera saberlo, y termina con morderse el labio inferior con esos afiladísimos colmillos.
Lupa entonces abre sus piernas logrando que sus blanquísimas piernas se expongan indecorosamente, Lemy pasa saliva, o lo haría, pero aunque acaba de beber agua tiene la boca seca.
La chica deja la revista a lado y entonces hace a un lado su panty, mostrando su húmedo secreto.
Lemy jadea, como si hubiese recibido un golpe físico.
"Lárgate Lemy, lárgate de aquí… vamos estúpido lárgate ahora"
Pero su cuerpo no responde, bueno una parte de él sí que responde, sus pantalones de repente están demasiado apretados, y lupa lo nota viendo asombrada aun de lejos el enorme contorno que se dibuja contra los ajustados pantalones de su hermanito.
"Por Dios, casi le llega a la rodilla" Piensa extasiada.
—Ven conmigo ahora. —le ordena y le suplica al mismo tiempo la chica de dorados ojos, su voz tiembla de deseo.
Y Lemy entra…
Come with me now
Kongos
