HOLA ^^
Bueno... creo que ni siquiera vale la pena excusarme con ustedes, lo siento u.u mucho tiempo sin actualizar, lose, pero la universidad estuvo mas agresiva de lo que pensé este semestre! pasaba mas de 9 horas recluida en esa carcel semanal :'c pero aqui esta el nuevo capítulo. Ya estoy escribiendo el próximo aunque no se cuando lo publicare, pero tengan por seguro que no tardare horrores como esta vez xD Aun así les comunicare a traves de facebook como va el avance de las cosas ;)
Sin mas que decir... QUE LO DISFRUTEN! si les gusto dejen reviews y si no pues... tambien xD quejas, sugerencias, todo es bienvenido ;)
"Sé que no es tu culpa esto que sientes… sé que no es tu culpa sentir tanta furia hacia mí. Eso que sientes disfraza tu amor con odio, lo sé, lo sé… quiero creerlo"
"Todo está bien"
(POV: Sasuke Uchiha)
El día por fin había llegado: lunes, primer día de clases. No tenía ganas de pensar en nada, no quería moverme, no quería salir, solo algo me impulsaba a hacerlo… el hecho de regresar a la rutina junto con el dobe.
Me levanté como pude y me metí a la ducha. Al salir tomé el primer uniforme que vi, limpio pero sin planchar, y lo vestí. Me puse los zapatos escolares que seguían entierrados desde el último día de escuela, tomé mi antigua mochila con todo y los cuadernos ya usados y me la colgué en el hombro. Ni siquiera me tomé la molestia de buscar nuevos útiles. Esta es la primera vez que hago algo como esto, y para colmo no tuve ánimos siquiera de arreglarme un poco el embarañado cabello que me cargaba.
Salí de mi cuarto con todo este pesar sobre mis hombros, sin saber qué hacer. Aunque intente convencerme de que todo está bien... ¿Cómo puedo ir tranquilamente a la escuela cuando me siento así? Suspiré, lo mejor era tratar de que todo saliera bien en el primer día.
En cuanto desayuné un pan tostado con mermelada y una taza de café salí sin ganas hacia la calle. En el fondo, muy en el fondo, esperaba a que Naruto no apareciera. Por alguna razón me sentía inquieto. Recordé lo que me dijo la última vez que lo vi, que "se le declararía a la persona que ama". ¿Será por eso que sufría tanto la otra vez? Eso aún me intriga y me desconcierta. Y el solo pensar en la declaración de Naruto me causaba un dolor agudo en el pecho, pues sabía que sus sentimientos no eran para mí.
No quiero verlo hacer eso, confesarse. No quiero verlo frente a su persona preciada mientras le profesa todo su amor. Eso solo podría afectarme.
Sin darme cuenta ya caminaba hacia la salida del barrio. En verdad estuve tan inmerso en mis pensamientos que ni me tomé la libertad de esperar al dobe. Tenía miedo, aunque el idiota ese dijo que todo estaba bien y que podía estar tranquilo, aún así… no sé porqué no le creo nada.
Seguí caminando hasta que escuché una voz chillona resonar a mis espaldas. Voltee y se trataba de Naruto, justo como pensé. En cuanto lo vi no pude evitar sentirme inquieto. Sonreía como muchas veces lo había visto, pero aún así… su sonrisa provocaba tristeza. Él se acercó con velocidad mientras agitaba la mano en señal de saludo. Mi pecho se comprimió al verlo acercarse más.
Me duele… el no poder hacer nada por él… duele mucho.
— ¡Sasuke! —gritaba con la voz entre cortada por la agitación.
Ese dobe… no abras la boca mientras corres, te sentirás mal después… tonto.
— ¡Ya te escuché! Así que deja de gritar, idiota.
—Tú siempre tan malo… ¡ni siquiera me esperaste! Tan cruel… eres tan… cruel… —lloriqueaba fingidamente.
—Lo siento, no me di cuenta y comencé a caminar sin rumbo.
—Pues parecía como si supieras perfectamente hacia dónde ir —se quejó inflando las mejillas con enfado.
— ¿Desde cuándo me estas siguiendo?
—Desde que saliste de tu casa, ¡TEME! —me dio un ligero golpe en la cabeza, lo que me hizo retroceder un poco.
— ¡Auch! —me quejé alto— Lo siento, pero no estoy acostumbrado a esperar a nadie.
— ¿Hacer eso es mucho sacrificio para ti?
— ¡No! Pero… yo… emmm… sólo olvídalo. ¿No puedes dejar de ser tan molesto? —el hecho de estar hablando así los dos… me hace sentir un poco mejor, después de que estuviera ignorándome hace poco.
—Ya, ya… comienza a caminar o se hará tarde, teme.
—Ya voy, ya voy.
—Por cierto, luces terrible. ¿No te peinaste verdad?
—Cállate —al contrario de mí, él lucía tan radiante.
—No me odies por decir la verdad.
—Pfff olvídalo… oye, mañana esperaré por ti afuera de tu casa, así que más vale que estés listo a tiempo.
—Sí, sí, lo que digas, mamá Sasuke.
Suspiré. Este dobe sigue siendo el, mismo de antes. O por lo menos eso quiere hacerme creer. Debo admitir que es muy buen actor el tonto este. En menos de un abrir y cerrar de ojos ya habíamos dejado atrás las casas de la zona y caminábamos cerca de unos locales. Mi corazón no dejaba de latir como si hubiera corrido un maratón, y encima Naruto no decía nada, solo caminaba sonriente a mi lado.
— ¿Sasuke, te pasa algo? —se aventuró a preguntarme al verme tan pensativo.
— ¿Eh? Pues… —Naruto se acercó peligrosamente a mi rostro, por lo que bajé la vista para que no notara mi sonrojo— no, nada me pasa, no te preocupes.
—Está bien, te creeré, pero… —tomó mi barbilla, obligándome a verlo a los ojos— si te ocurre algo, no dudes en decírmelo, ¿de acuerdo?
De pronto el sonrojo de mi rostro pasó de ser un sonrojo de vergüenza, a ser uno de enojo.
— ¿Qué? ¡EH! ¡Eso debería decirlo yo! —aparté su mano con brusquedad—. Eras tú el que lloraba desconsoladamente la otra noche… eras tú el que me ignoraba sin cuidado… eres tú el que quiere pretender que todo está bien, cuando ambos sabemos que no lo está.
Naruto me miró serio, entonces esbozó una gran sonrisa.
—No sé de qué me hablas Sasuke —puso sus brazos detrás de su cabeza—. Todo está perfectamente bien, deja de alucinar, ¿quieres? Quizá no es buena idea que sigas bebiendo, siendo tan joven… ¡te está haciendo mal!
Yo solo le dediqué una mirada fulminante. Claro, esta es su manera de enmascarar el problema, dándome por loco y pretendiendo que nada anda mal. No me queda más que seguirle el juego, después de todo, fui yo el que le dije que me contara todo hasta que estuviera listo.
—Es verdad… todo ha vuelto a la normalidad… ¿no es así?
El dobe me dedicó una sonrisa de oreja a oreja. Con que a esto se refería con eso de que hoy volvería a ser el Naruto que yo conozco. Habla como si nada y se comporta tan fresco. Para él, nada malo ha ocurrido, y pretende que así sea para mí. Como dije antes, no me queda más que seguirle el juego.
Seguimos caminando en rumbo a la escuela, Naruto sonriendo y yo mirando el suelo, hasta que nos cruzamos con un vendedor ambulante. El hombre vendía variedad de cosas, en su mayoría joyería de fantasía, pero lo que llamó la atención del dobe fueron las hermosas rosas que vendía. Docenas y docenas de ellas. Un brillo se hizo ver en los ojos de Naruto, mientras rebuscaba algo en sus bolsillos.
— ¿Qué haces? —me aventuré a preguntar.
—Busco el dinero de mi almuerzo, ¿Qué no lo vez?
— ¿Para qué lo quieres?
—Para arrojarlo al aire —ironizó, rodando los ojos—. No preguntes tonterías, es obvio para qué lo quiero.
— ¿Quieres una chuchería? Entonces sí que estás tirando el dinero al aire.
—No, tonto. Rosas, quiero comprar rosas. Todas las que pueda.
— ¿Para qué rayos las quie…? —claro, hoy planea confesarse.
Duele, mi pecho… duele.
—Mmmm… déjame ver… debería comprar… —susurraba para sí mismo.
—Creo saber para quien son esas rosas.
— ¿Eh?
—Bueno, tu ya… —no, ahora que lo pienso, Naruto no recuerda aquella vez que nos embriagamos y me confesó su amor por Sakura.
— ¿Yo qué? Anda, dime Sasuke, ¿yo qué?
—Nada, olvídalo dobe.
—Entonces… según tú, ¿Quién me gusta, eh?
—Pues… —mierda, si acierto con el nombre, eso dará paso a una conversación realmente incómoda.
—Adelante… —me animó debido a mi larga pausa.
—Pues…Ino, estoy seguro que ella es la chica que te gusta.
— ¿Qué? ¡INO! Jajajaja, ¿es enserio? —se echó a reír a todo pulmón— ¡Claro que no!
— ¿Por qué no? Te la pasas con ella todo el día… todos los días.
— ¿Estás celoso?
—Claro que no… —traté de sonar lo más sereno posible, si me alteraba se daría cuenta de que muero de celos.
— ¿Entonces? Has hecho una conclusión muy tonta, ¿Qué te pasa? Jajaja.
— ¿Por qué tonta?
—Ino sale con Shikamaru, y estoy seguro de que ya lo sabías, jajaja.
— ¡Deja de reírte, idiota!
—Perdón, perdón, jajajajaja…
—Tsk… ¿Entonces es…? ¿Hinata Hyuuga?
— ¿Hinata? —su expresión se volvió seria.
— ¿Es ella, he acertado? —he intentado sonar impresionado, pues ya sé que no es ella la mujer a la que él quiere.
—Hinata es… una chica muy linda, pero definitivamente no es ella… por desgracia —esto último lo susurró, pero aún así pude escucharlo.
— ¿Qué quieres decir?
—Es solo que… ella es tan linda y buena… quisiera corresponderla, pero… en el corazón no se manda.
—Sí, ese es un gran inconveniente. El no ser capaz de dominar los sentimientos.
Ambos suspiramos al mismo tiempo. Al parecer él también quisiera poder amar a alguien más. Pero claro, ¿Quién podría desear enamorarse de Sakura Haruno?
— ¿Sabes? Hinata se me confesó una vez… y me sentí muy mal al verla llorar por mi rechazo.
—Claro, me lo imagino —he rechazado a tantas chicas en mi vida que ya no es algo que pueda afectarme.
Aún así… yo nunca he sido rechazado en mi vida, por el simple hecho de que nunca he tenido una persona a la cuál confesar mis sentimientos.
—No quisiera pasar nunca por un rechazo tan doloroso como el que provoqué en Hinata, pero supongo que es algo inevitable al tratarse de alguien como yo.
Intenté contrarrestar su frase tan autodestructiva, pero me vi interrumpido al ver que el vendedor ambulante le dio un ligero golpecito al dobe en la espalda.
—Anda chico, decide rápido, ¿quieres comprar algo sí o no?
— ¡Es verdad! —se excusaba inclinando ligeramente la cabeza— me distraje un poco por culpa de mi tonto amigo, jeje.
Yo solo lo fulminé con la mirada.
— ¿Quieres comprar rosas, jovencito?
—Si, por favor.
— ¿Cuántas serán?
—Veamos… ¿Cuántas puedo comprar con 250 yens?*
Tanto el vendedor como yo nos quedamos anonadados ante la minúscula cantidad de dinero que Naruto pretendía ofrecer.
—Emmm… chico… te alcanza a lo sumo 1 flor y media.
— ¡QUE! —parecía no creérsela. Este dobe inútil.
—Cuestan 150 yens cada flor, jovencito.
— ¿Por qué tanto? Es solo una inútil rosa que en cualquier lugar puede crecer.
—Pues sal a buscar un rosal si se te hace tan fácil, muchacho.
— ¿No puede darme aunque sea 2? ¡Por favor! Las necesito…
El vendedor lanzó un gran suspiro al aire y le extendió dos rosas en la mano.
—La próxima vez no deambules con tan poco dinero en tus bolsillos, niño tacaño.
— ¡No soy tacaño!, por ella daría todo lo que tengo… pero esto es lo que tengo ahora.
—Esté bien, solo tómalas y vete antes de que me arrepienta… de veras, estos chicos y sus cosas, no puedo creerlo, aprovechándose así de la bondad de un hombre…
Ambos nos alejamos dejando al vendedor y sus reproches solos. Aún así Naruto agitaba su mano a lo lejos mientras le agradecía en un par de gritos.
—Que agradable señor, ¿no crees? —Naruto lucía tan feliz. Mientras nosotros seguimos caminando hacia la escuela.
—Le diste lástima, eso es todo. ¿Cómo se te ocurre gastarte lo del almuerzo en eso?
—No le di lástima, las personas no podemos dar lástima, tonto.
—No ignores mi pregunta, ¿Qué planeas comer? ¿Aire?
—No seas tonto… una persona no puede morir solo por no alimentarse un día.
— ¿No planeas comer ni siquiera en tu casa?
—Estoy seguro que no me dará hambre… sin importar que pase estoy seguro que habrá ese efecto en mí de no tener apetito.
—Eres tan idiota… comerás conmigo, y punto.
—Pues claro que planeaba ir contigo pero…
—No, quiero decir que comerás de mi almuerzo, tonto.
De pronto se detuvo, haciendo que me detuviera yo también.
— ¿Harías eso, Sasuke? ¿Por mí?
—Eres mi amigo, estúpido… así que déjate de tonterías y comienza a caminar de nuevo, que llegaremos tarde.
—Bien.
—Pues bien.
Seguimos caminando en silencio, hasta que Naruto decidió romper esa aparente paz que nos embargaba.
— ¿Quién te dice que no comeré con ella, eh?
— ¿Con quién, con tu amada secreta de la cual no quieres hablarme?
—Se trata de Sakura Haruno, la hermosa y genial Sakura Haruno.
Algo dentro de mí se quebró al escuchar ese nombre, causando un gran alboroto. Ese fue mi estúpido corazón, estoy seguro.
—Vaya, con que se trataba de ella.
— ¡Sí! —no hacía más que babear cuando pensaba en ella. ¿Pero qué rayos le veía de atractivo? Es una plana amargada aduladora… lo sé porque siempre anda revoloteando a mi alrededor.
—Vaya gustos que te cargas, dobe.
—No suenas muy feliz… ¿acaso ella te gusta y la quieres para ti?
—Jajajajaja, por favor, no hagas bromas de mal gusto, te lo pido.
—Está bien, solo quería comprobarlo. Como ella siempre está detrás de ti…
—Eso no significa nada.
—Lo sé, no te preocupes, yo… lo sé.
Estábamos a solo una cuadra de la escuela y no podía esperar a ver en qué grupo nos había tocado estar a ambos.
—Debemos darnos prisa, dobe. No puedo llegar tarde a la junta de delegados.
— ¡Es verdad! Se me había olvidado que eras el delegado. Entonces apresuremos el paso.
—Sí.
Esta junta de delegados se realizaba el primer día de clases, después de la ceremonia de entrada. Servía para hablar por última vez sobre las necesidades del aula al inicio del curso y cómo logramos sustentarlas a lo largo del periodo. Es la última vez que nos reunimos los actuales delegados, pues con el cambio de grupos habrá nuevos elegidos para el puesto, y quizá algunos de nosotros no estemos más en ese cargo. También se discuten los posibles nuevos candidatos y hacemos una breve planeación de propuestas para nuestra actual aula, siendo este nuestro último dictado como líderes. Aunque es la primera vez que asisto a este tipo de juntas, llamadas juntas de entrada, aún así conozco el procedimiento de algunos sempais que me lo han contado. Incluso Itachi me ha hablado sobre eso, ya que él fue delegado de su clase durante los 3 años completos.
Una vez estuvimos delante de la puerta de la escuela nos detuvimos en seco.
—Naruto…
— ¿Sí?
—Pase lo que pase, ya sea que quedemos en el mismo grupo o no, ya sea que te rechacen o no… estaré esperándote en la azotea para comer el almuerzo. ¿Entendido?
—Sasuke, yo…
—No quiero peros. Es una promesa.
Pude notar un ligero sonrojo en sus mejillas, seguido de una amplia y cálida sonrisa.
—De acuerdo.
Imité su sonrisa por un momento, lo que provocó que algunas personas se nos quedaran viendo raro. Supongo que también influye el hecho de que llegáramos juntos. Pero sinceramente eso no me importa en lo absoluto.
Tomé un respiro hondo y me encaminé a las pizarras que estaban más adelante. Naruto caminaba a mi lado y lucía tan nervioso como yo. Estábamos a sólo unos metros de saber si estaríamos juntos o no.
— ¿Estás listo, dobe?
—No, no lo estoy.
—No importa, camina.
Nos acercamos más y más al cúmulo de gente estancada enfrente de la pizarra. En cuanto me vieron aproximarme algunos de ellos se hicieron a un lado, como sintiéndose intimidados. Comencé a recorrer la pizarra con los ojos en busca de mi nombre, y ahí estaba, en la lista correspondiente al grupo "A", igual que el ciclo pasado. En seguida busqué el nombre de Naruto encontrándolo en cuestión de segundos. Lo que vi me dejó anonadado. Sentí la respiración de Naruto cerca de mi rostro. Él también lo había visto, donde se encuentra su nombre y donde se encuentra el mío.
Continuará…
*250 yens = 2.50 dls aprox.
Muchisimas gracias queridos lectores, a los que dejan reviews les mando un gran beso y un abrazo. Por favor disculpen mi tardanza u.u intentaré que esta historia avance perfectamente para deleite de sus pupilas ;)
hinatamesias18Echizen
nozomi-NN-chan
Kage no Tori
KudoShuri
MiyukiShirahimeUzumaki
Fairy Amaterasu
Hikari Susumi
KitsuneKyubi10
MariEliSekai
Muchas gracias por su apoyo :3 y por darme ánimos mediante sus comentarios, los aprecio demasiado ^^
