Los personajes de la siguiente historia no me pertenecen. Alguno de ellos son propiedad de Disney y otros son propiedad de Dreamworks.

Considerando el hecho de que tengo que hacer un trabajo sobre la historia del arte este sábado más el estreno de Once Upon a Time este domingo, además de que los hice esperar demasiado tiempo y que la historia tiene más de diez mil visitas, y casi hace que me desmaye, me puse las pilas y decidí terminar este capítulo que hace días que lo estaba escribiendo.

Le dedicare este capítulo a mi prima, por estar a mi lado todo este tiempo y por despertarse a las ocho de la mañana para acompañarme a ver las notas XD.

Bien, arrojare una bomba en este capítulo…creo…La verdad, no sé si será una bomba, ustedes juzguen.

CAPITULO 11

El doctor retiro el termómetro de la boca de Elsa, la temperatura no era tan alta. Luego se dedicó a revisarle la garganta y controlo si sentía algún dolor en alguna parte. Al finalizar metió todo sus instrumentos en su valija y se puso de pie. Escribió unas cosas en un anotador.

"Bueno" dijo arrancando la el papel del anotador donde estaba escribiendo para luego acercárselo a Bella y Aurora "no es nada serio, solo tiene que tomar el medicamento que le indique aquí, descansar, comer suave y para mañana ya estará bien."

"Gracias" le agradecieron las tres.

"No hay de qué. Ahora, si me disculpan, tengo que irme, hay otro paciente que debo ver en este hotel."

Las dos mejores amigas de Elsa tuvieron que contener la risa. Aurora acompaño al doctor hacia la puerta, después volvió hacia donde estaba las demás.

"Ya escuchaste al médico" le recalco.

"Ya sé, no me moveré de aquí" respondió Elsa cruzándose de brazos.

Esto de estar enferma no le gustaba para nada, ahora sus dos amigas iban a controlarla para asegurarse de que haga lo que el médico le indico.

"Bien, por lo que escuche la lluvia seguirá hasta mañana" comenzó a hablar Bella "así que pensé que a lo mejor podríamos…" puso cara de perrito suplicante al igual que su compañera rubia dorada.

"De acuerdo, iremos al centro comercial" acepto Elsa levantando las manos.

Bella y Aurora festejaron por la respuesta.

"Esta decidido" continuo hablando la castaña "iremos por tu medicina ahora"

Tanto ella como la otra joven se pusieron de pie para ir hacia la puerta.

"Esperen muchachas" las detuvo Elsa antes de que salieran, lo que logro que ambas se voltearan a verla. "Yo quería…quiero…darles las gracias por todo lo que están haciendo y lamento mucho los problemas que les estoy causando."

Ella recibió dos sonrisas de parte de sus amigas como respuesta al comentario.

"No tienes que agradecernos" le dijo Bella.

"Si, somos tus amigas y te ayudaremos siempre que lo necesites" completo Aurora guiñándole el ojo.

Sin más que decir las dos chicas salieron de la habitación. Elsa giro su cabeza hacia la venta del cuarto para observar el cielo gris oscuro y las fuertes gotas de lluvia cayendo de él.

FLASH BACK

Otro terrible día de escuela había terminado. Había pasado dos semanas en casa para recuperarse de la nariz y el regreso a clases fue peor de lo que esperaba. En un momento sintió ganas de levantarse de su silla del salón y correr hacia donde fuera para estar lejos, pero no lo hizo por miedo a meterse en problemas. Para empeorar más las cosas estaba lloviendo y no había traído paraguas, así que no tenía más opción que caminar bajo la lluvia.

Elsa subió la capucha de su chaqueta azul oscura y metió sus manos en los bolsillos de la misma. Dio unos pasos hacia delante, dejando que las gotas de lluvia estrellaran contra su cuerpo. Algo detiene el agua que caía del cielo, la rubia mira hacia arriba y se da cuenta de que un paragua la estaba protegiendo. Se giró a un lado, vio a Aurora sonriéndole ampliamente y no pudo evitar ponerse nerviosa, tuvo que mirar hacia abajo al notar que Bella estaba a escasos centímetros de ellas debajo de su propio paraguas.

"Te vas a enfermar si te mojas" le dijo Aurora.

Elsa no respondió, sintió la necesidad de salir corriendo. Después de la pelea que tuvieron no habían vuelto hablar, había tratado de evadirlas en todo el día y aun no se sentía lista para entablar una conversación.

Al notar que Elsa se aferró, con sus dos manos, más a la mochila que colgaba en su hombro, Aurora se animó a enredar su brazo en el de ella. Belle se animó a hacer lo mismo con el otro brazo.

"Creo que las tres debemos hablar como personas decentes y no estaría mal si al mismo tiempo tomamos una tasa de chocolate" sugirió Bella.

"Yo…n-no se…"

"Vamos" le insistió Aurora "ya no tienes por qué tener miedo y sabes que puedes contar con nosotras siempre que lo necesites."

"Pero…"

"¿Acaso sigues dudando de nosotras?" le interrumpió la castaña.

Elsa lo medito, algo que no tendría que hacer, porque Bella le había dejado muy en claro que no tenía porqué volver a dudar de ellas.

"No, ya no dudo de ustedes."

FIN DEL FLASH BACK

"Les debo mucho" pensó.

A pesar de haberse portado mal con ellas, Belle y a Aurora permanecían a su lado. De alguna manera debía recompensarlas, aunque no sabía cómo.

Ya que estaba sola y aburrida Elsa aprovecho ese momento para levantarse e ir hacia donde estaba su mochila para sacar su computadora portátil. Volvió a recostarse en la cama y la encendió. Cuando entro a su cuenta de Skype encontró conectada a la persona con la que más quería hablar en estos momentos, se trataba de su amigo. Felipe fue más rápido que ella y la llamo primero y Elsa no tardo en aceptar.

"¿Te acordaste de que tienes a un amigo en alguna parte del mundo?" pegunto el joven del otro lado de la pantalla.

"Perdón amigo" se disculpó la rubia acomodando su espalda más contra el respaldo de la cama "es que últimamente he tenido la cabeza en otra parte."

"¿Te refieres a esa chica Anna?"

"¿Aurora ya anduvo de chismosa?"

"Ella y yo no tenemos secretos y también sé que Bella ha estado simpatizando con un chico llamado Jack… ¿Qué tal es él por cierto?"

"No está mal" respondió encogiéndose de hombros "es mejor que ese chico de intercambio francés con el que salía antes."

Elsa desvió la mirada unos minutos, pasándose la mano por el brazo. Por esto Felipe levanto una ceja de curiosidad.

"¿Hay algo de lo que quieras hablarme?"

"Si" respondió Elsa volviendo su vista hacia él. "¿Recuerdas que antes de irme a Inglaterra me dijiste que estoy encerrada en una burbuja de cristal?"

Felipe asintió con la cabeza.

"Bueno, creo que Anna puede romperla pero…"

"¿Pero?" le insistió.

"Pero creo que estoy apresurando las cosas. Le conté algunas cosas mía, ella también lo hizo, aun siento que no es suficiente."

"¿Sabe sobre tu adicción a los videojuegos?"

"No…Oye, te hago responsable por eso."

"¿A mí? ¿Por qué?" cuestiono riendo.

"Si no me hubieras enseñado el Tomb Raider cuando tenía 12 año jamás me habrían interesado los videojuego."

"Oh es verdad, y ahora eres toda una experta jugando Assassin's Creed."

"Como sea, Anna no tiene idea sobre mi adicción a los videojuegos."

"¿Sabe que aun te gusta el duelo de monstruos, los comics, los mangas, el anime?"

"No… ¡Felipe, también eres responsable de eso!" dijo Elsa exasperada colocando las dos manos en ambos lados de la pantalla.

"¿Sabe lo que paso con Hans?" cambio repentinamente de tema el muchacho como si no hubiera escuchado el comentario anterior.

Elsa volvió a agachar la cabeza.

"¿Amiga, que sabe esa chica de sobre ti?"

No mucho en realidad, para empezar, cuando hablaban, Anna se la pasaba divagando y eso hacia difícil contarle sobre ciertas cosas. Sabía que su gran amor era el Skate, sabia sobre sus gustos de helado, sabia de donde venía su apodo, sabía del gran vínculo con sus amigos debido a historias que había vivido con ellas en su infancia y por supuesto sabía algo de Felipe y del romance que él tenía con Aurora. Pero no le había contado nada acerca de su familia, no tenía idea de cuáles eran sus libros favoritos, sus películas o sus series, tampoco sabía por la tortura que había pasado el último año escolar, no sabía de donde venían sus ataques de pánico, aunque ella solo había visto uno, y por supuesto no tenía algún tipo de conocimiento de la pelea a golpes que tuvo con Bella.

"Se lo tendrás que contar en algún momento" continuo hablando Felipe.

"Y cuando sea el momento se lo diré, pero no ahora."

"Okey, como tú quieras, es tu decisión. ¿Le has sonreído al menos?"

La mirada de Elsa volvió a caer, mostrando claramente su tristeza, y esto no paso desapercibido para Felipe.

"Eii vamos" le ánimo "¿Lo intentaste, verdad?"

"En más de una ocasión y en más de una vez estuve por hacerlo pero…siempre me detengo cuando estoy por lograrlo."

"Elsa, tu sonrisa es hermosa. Lo que ese idiota te dijo no es verdad."

"Lo sé, pero sus palabras me afectaron demasiado y las únicas que han podido verme sonreír, muy pocas veces, son Bella y Aurora. Supongo que es porque me conocen mejor que nadie y sé que son incapaces de hacerme daño."

"Gracias por la parte que me toca" comento Felipe ofendido.

Elsa puso los ojos en blanco. Felipe era su amigo, sabía todo sobre ella, la había apoyado varias veces y él también era incapaz de hacer algo que la lastimase. Cerró los ojos y al abrirlos le dedico una media sonrisa.

Felipe llevo las manos a su cabello y sonrió emocionado, como si hubiera cumplido el mayor objetivo de su vida.

"¡Oh dios!"

Tan pronto escucho eso Elsa se apresuró a borrar su sonrisa.

"¡Nooo…!" se quejó Felipe "deja me verla un poco más."

"Olvídalo, ya la viste."

"Mala."

"Basta, confórmate con eso."

Renegaron bastante tiempo hasta que Felipe decidió darse por vencido. Si su novia y su otra amiga solo la habían visto sonreír una vez en todo ese tiempo que llevaban juntas era imposible que él pudiera hacer alguna diferencia.

"Tengo una idea." afirmo el castaño.

"¿Cuál es?"

"Mándale a Anna una foto de tu sonrisa."

"Ni de chiste."

"Elsa, si enserio estas enamorada de ella debes demostrárselo. Así sabrá que le importas."

"Pero querrá que le sonría todo el tiempo y no quiero."

"Te comportas como una niña y conociéndote cómo eres no le sonreirás así de fácil de nuevo, así que por lo menos envíale esa foto para dar un paso adelante aunque sea."

"Odio cuando tienes razón."

Elsa estiro su brazo hacia la mesita que estaba al lado de su cama para tomar su celular y activo la cámara de foto que tenía incorporada. Se quedó mirando la pantalla tratando de sonreír pero algo se lo impedía.

"Vamos Elsa, sé que puede" le ánimo.

Sonrió apenas y se apresuró a tomar la foto para luego enviársela a Anna.

"Lo lograste, Elsa." festejo su amigo.

"No sé porque siento que voy a arrepentirme de esto."

"¿Y en que pensaste para que saliera esa sonrisa?"

"En cuando la vi por primera vez."


Hacía rato que el medico había terminado de revisar a Anna. Rapunzel y Eugene decidieron salir para pasar un tiempo a solas, ya que desde que llegaron ellos no había tenido tiempo para hacerlo, y sus otros amigos iban por las medicinas que necesitaba. Ya que estaba sola y no podía moverse de la cama Anna decidió encender su computadora portátil para matar el aburrimiento y llevaba un largo momento hablando con su amiga Ceny.

"De verdad" dijo Anna "es una chica linda y agradable…pero, como ya te dije antes, no quiere sonreír, o no le gusta."

Cenicienta pensaba, pasándose la mano por su barbilla, tratado encontrar alguna respuesta que explicara el extraño comportamiento de la chica de la que Anna no paraba de hablar.

"Creo que tiene miedo" comento.

"¿Miedo? ¿Por qué tendría miedo?"

Cenicienta se encogió de hombros.

"No lo sé Anna, no la conozco y ni siquiera la he visto. Solo lo supongo porque si se pone nerviosa cada vez que le hablan de sonreír quiere decir que tiene miedo."

Anna coloco las manos detrás de su cabeza y miro el techo blanco de la habitación pensativamente. Elsa no parecía exactamente una chica con miedo, siempre se mostraba ruda y fuerte. Solo la vio temerosa la vez que había entrado en pánico y cuando no se animaba a hablar con sus amigas.

"Si es verdad lo que dices me gustaría saber a qué le teme."

"¿Por qué no se lo preguntas?" pregunto la rubia de ojos celestes.

"¿Bromeas? Ceny, esa chica apenas me tiene confianza y no parece que sea un asunto del que le guste hablar.

"Entonces te sugiero que le des algo de tiempo para que entre en confianza y te diga la razón."

"Si, si es que todo sale bien y le siga gustando una vez que se vaya a Inglaterra" afirmo con ironía.

Ceny soltó un suspiro de decepción. La situación era complicada, si las cosas salían bien entre Anna y Elsa las dos tendrían que buscar la forma de que su relación sobreviva a larga distancia y muchas veces esas relaciones no terminaban bien y lo que Anna no podría soportar seria otra infidelidad.

"Dudo que esa chica sea igual al idiota de Hans."

Anna rió sin gracias. Había sido novia de ese tarado unos seis meses hasta que descubrió que le fue infiel con otra chica. Ceny lo había visto en la fiesta de un amigo suyo besándose con otra muchacha. Para asegurarse de que su amiga le creyera le tomo una foto. La imagen no había salido del todo bien, se notaba que Hans estaba besando a alguien más pero no se podía ver claramente a la chica que estaba besando. Pero si Ceny se encontrara nuevamente con esa misteriosa joven sabría que era ella. Anna termino con Hans de inmediato, sin dar explicaciones, y él la termino mandando al demonio y le dijo otro tipo de groserías, contradiciendo las cosas amables que alguna vez le había dicho, lo que dejo a la pecosa lastimada y con el corazón roto. A causa de esto, Hans recibió tres palizas, la primera fue por parte de Eugene, la segunda por parte de Jack y la tercera, y la más dolorosa, por parte de Kristoff. Tuvo suerte de no recibir una cuarta paliza por parte de la sartén de Rapunzel solo porque Anna se apresuró a impedirlo, ni siquiera había considerado necesarias las primeras tres palizas.

"Eso paso hace años y ya lo supere." dijo Anna acomodándose para ver mejor a su amiga.

"¿Si es así, porque rechazaste a más de uno que intento acercarse?" preguntó Ceny.

La respuesta era obvia, Anna tenía miedo de volver a salir lastimada. Supero a Hans pero no se había animado a formar una relación hasta ahora. Elsa le había llegado a tocar el corazón a diferencia de otras personas, es por eso que decidió probar algo con ella.

"Volviendo al tema de Inglaterra" hablo la rubia para olvidar el asunto de Hans "lo único que puedo decirte por ahora es que tengas fe."

"Necesito escuchar algo que no sea tener fe." dijo Anna agarrándose su cabello.

"Lo siento, descuida Anna todo saldrá bien. Elsa renunciara a la Universidad y regresara contigo a Nueva York para vivir felices por siempre" comento con ironía.

"Yo no dije que quiero que Elsa renuncie a la Universidad."

"¿Y entonces que es lo que quieres?"

"No lo sé…" sacudió la cabeza "solo quiero que salga todo bien de cualquier manera."

"Mi último concejo es que utilices este tiempo para seguir conociéndose y ver qué pasa."

"Si no hay más opción."

La conversación se vio interrumpida cuando Anna escucho el sonido de su celular indicándole que tenía un nuevo mensaje. Se tapó la boca para no soltar un grito de emoción.

"Okey, necesito saber que está sucediendo" exclamo Ceny al notar reacción de su compañera.

Elsa le había enviado una foto de ella sonriendo. No era una gran sonrisa, pero era perfecta y Ann no podía dejar de mirarla. Uno pensaría que había mejores sonrisas y que no había mucho esfuerzo por parte de Elsa, pero para Anna era un gesto dulce, hermoso, y podía estar horas mirando esa imagen.

"¿Me vas a decir que es lo que sucede?" insistió la chica que estaba del otro lado de la pantalla casi desesperada por no tener una respuesta.

Anna miro a la rubia mordiéndose el labio y llevándose el celular a su pecho, donde estaba su corazón.

"Me envió una foto sonriendo" le respondió al fin.

Para Cenicienta también fue emocionante ese gesto, eso quería decir que Elsa estaba entrando más en confianza con Anna.

"Excelente ¿Puedo verla?"

"No"

"¿Por qué no?" pregunto extrañada.

"Porque ella no debe querer que se la enseñe a todo el mundo y hasta que no esté segura no pienso mostrársela a nadie."

"Mala."

"Heeyy, la decidió es mía y hasta que no sepa que ella quiere que la muestre no pienso enseñársela a nadie.

"Bueno, pero si te da permiso me la muestras."

"Está bien" dijo entre risa.

Anna volvió su atención a su celular para enviarle un mensaje a Elsa.

Anna: Eres muy linda, gracias.

Elsa tardo varios minutos en contestar.

Elsa: No tanto como tú, también te agradezco.

Bueno, creo que ya he dicho demasiado.

Lamento mucho haberme demorado y les agradecería que sigan siendo pacientes porque mi vida aún sigue siendo un despelote. Les agradezco mucho el apoyo que me dieron, ustedes son geniales y no sé qué más puedo decirles para agradecerles.

De vez en cuando entren a mi perfil por si llego a subir algún aviso. Otra cosa, quiero ofrecerles este fanfiction Elsanna: Frió verano, cálido invierno de ArekuLovesYuri

Saludos, nos vemos en el próximo capi. Espero sus comentarios :)