Nada me pertenece, todo es de JKRowlin y la Warner, solo agradezco por tan emocionante historia y porque ellos no prohíben que se escriba fic's basados en el Potterverso.

La desgracia del príncipe Capítulo 11.

Amor a primera vista:

Hermione vio como la puerta se abrió de par en par, ahí estaba ni más ni menos que madame Pomfrey, lanzando cuanto hechizo conocía a la puerta y las paredes aledañas.

Pomfrey al nomas entrar dirigió la vista hacia los personajes que estaban antes que ella en la escena: Hermione y en sus brazos, una imposible versión de Severus de entre los doce y trece años de edad, pálido, no tan delgado, exactamente como lo recordaba cuando lo había defendido de Albus y de Abraxas Malfoy, Poppy sintió ganas de correr a levantarlo, pero en ese instante recordó que Severus siempre le dijo que había soñado con un ángel, de ojos entre la miel y la avellaná, cuyos hermosos cabellos castaños lo hacían suspirar siendo un niño, antes de que perdiera la cabeza por Lily, trato de entender la escena cuando sintió un desbalance en la magia, de seguro Albus trataba de entrar al área de las mazmorras.

Estaba tan ida en sus cavilaciones que solo fue sacada de ellas cuando Hermione se atrevió a hablar.

-madame Pomfrey, no sé qué paso con el profesor Snape, él desapareció y este niño apareció en su lugar, la poción que hice para la profesora Trelawney, yo tuve la culpa –decía una alterada Hermione entre sollozos, muy impactada por lo que había visto suceder ante sus ojos, hablando tan rápido que Pomfrey no sabía muy bien que había dicho, solo entendió las palabras poción y Trelawney.

-tranquila Hermione, dame al niño, debemos llevarlo a la enfermería, pero iremos por la red flu, así que ven conmigo –dijo mientras tomaba a Severus en sus brazos, y a duras penas con una mano arrojo los polvos flu a la vez que decía –enfermería de Hogwarts –partiendo así, luego Hermione repitió el proceso y desapareció antes que Albus lograra entrara al aula de Pociones.

Severus siempre había sido celoso de su entorno, así que el aula de pociones tenia mecanismos o hechizos de magia para que Albus no pudiera rastrear nada, así que aunque Albus quiso averiguar quién había usado la chimenea (porque estaba seguro que alguien la había utilizado, más al sentir esencia de flores en el ambiente cerca de la chimenea) no pudo lograrlo, entonces, quiso averiguar quién había hechizado la puerta, así que busco la huella mágica, pero recordó que había en Hogwarts 4 personas capaces de esconder su huella mágica y eso lo frustro, por un lado estaba Minerva, que no estaba presente, por el otro estaba uno de los gemelos Weasley y por el otro lado el par que más problemas le daba desde hace más de un par de décadas: Severus y Pomfrey.

Ya estaba por darse por vencido cuando encontró un rastro que le pareció interesante: la capa invisible del señor Potter.

Al aparecerse en la chimenea de la enfermería, Hermione primero trato de no caer de rodillas ya que nunca había utilizado la red flu, luego que el mareo la dejo, se volteó hacia el frente y vio a madame Pomfrey llevar al niño a sus aposentos privados, algo que a pesar del aturdimiento por los hechos recientes le pareció sospechoso a la pequeña leona, pero decidida a satisfacer su curiosidad y sus ansias de conocimiento (ella aceptaba que cuando el profesor Snape le decía insufrible sabelotodo era por lo mismo que estaba haciendo ahora: querer saberlo todo)

-¿Qué cree que pasó, madame Pomfrey? ¿Cree que el profesor Snape este bien? ¿Quién es ese niño? ¿Es pariente de Manfred Prince?-fueron algunas preguntas que Hermione alcanzo a dejar salir de su boca (y corazón) al ver que madame Pomfrey salía de su habitación privada y cerraba la puerta dejando a Hermione sin ver al chiquillo que yacía ahí dentro.

Poppy no se preocupó de las primeras preguntas, pero cuando ella hizo mención de Manfred Prince su semblante palideció, sus labios se estrujaron entre ellos hasta volverse casi de un color morado y su ceño se frunció como nunca Hermione habría visto antes, pero que a partir de ahora sería muy común cada vez que llegara a la enfermería.

-no es momento de hablar de eso, más tarde aclararemos las dudas, por de pronto debe evitar que el señor director sepa algo del asunto –decía Pomfrey a la vez que sacaba un pensadero y le hacía señas a Hermione para que se acercara, Hermione nunca había utilizado uno, pero había leído como y para que servían –no se preocupe niña, solo quiero ver sus recuerdos antes de borrarlos, más tarde dejare que usted los vea, cuando el director haya olvidado el asunto, pues él es capaz de meterse en tu mente y creeme, no quieres que eso pase, mas viendo cómo se preocupa usted por el profesor Snape señorita Granger, espero que entienda que hago esto con el fin de ayudarla a devolver al profesor a nuestro lado –dijo viendo como los ojos de la castaña se iluminaban al enterarse que el profesor Snape podía volver, no es que le hiciera mucha ilusión recibir su castigo, pero prefería mil veces eso a perder al que consideraba el mejor profesor de Hogwarts.

Albus por su parte seguía inquieto, no sabía que hacia la capa de invisibilidad de Potter en el despacho de Snape, realmente esa capa era una cuarta parte de la original, una parte la tenía Albus, la otra ojo loco, la otra Potter y precisaba saber si había sido cierto eso que Sirius le dijo una vez, que la parte que Albus le entrego a él, se la habían robado durante un enfrentamiento contra mortífagos, si era así y esa que encontró en el despacho de Snape no era la de Potter, quería decir que Severus le había mentido durante más de 15 años.

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Severus, estaba despertando cuando lo primero que vio fueron los ojos curiosos de una niña castaña, una hermosa y curiosa niña castaña, ella no parecía tener más de 15 años, era linda, aun mas que Lily, por supuesto que no era una belleza física, mas parecía provenir de su dulce mirada esa belleza, porque físicamente Lily era mejor, pero algo en esta niña lo estaba volviendo adicto a sus ojos.

Hermione no lo podía creer, fuera quien fuera ese niño, se parecía de manera enorme al profesor Severus, incluso llego a pensar que la poción lo había rejuvenecido, pero al ver esa mirada dulce, esos ojos negros con un brillo especial y la manera en que se dirigió a ella, eso la hizo dudar que el profesor y ese niño fueran la misma persona, ella era inteligente pero en ese momento el choque de emociones la abrumo.

-¿los ángeles son mudos? –preguntaba Severus a la niña en cuestión (Hermione) pues llevaba cinco intentos de hablar con ella y ella parecía ida, tan embelesada con la inocencia que de él emanaba que no prestaba atención a sus preguntas. De pronto Severus vio a Pomfrey acercarse a él y decirle al oído:

-Severus, pase lo que pase, solo les dirás que te llamas Tobías Prince, jamás digas que te llamas Severus, por favor, es por tu bien –dijo, segundos después Severus asintió, ella le hizo señas de que siguiera intentando comunicarse con la castaña en cuestión.

-insisto, ¿los ángeles son mudos?

-yo… este, ahhhh. No sé de qué ángeles hablas, ¿has visto alguno? –pregunto inocentemente Hermione cuando al fin pudo salir de su trance.

-pues el ángel del que hablo eres tú, o ¿acaso ves a alguien más? –pregunto algo fastidiado por su respuesta que le parecido tonta "los ángeles son hermosos pero tontos" pensó para si mismo.

La respuesta del chico la hizo enrojecer sus mejillas a causa del rubor que las invadió, aunque le pareció linda la respuesta, pudo notar cierta "suficiencia y superioridad" en la respuesta del niño, que seguramente era menor que ella.

-no soy un ángel, pero gracias, ¿Cómo te llamas?-pregunto mi amada castaña.

-que decepción, esperaba que fueras un ángel de verdad, ¿estas segura de no serlo? -insistió un curioso y a la vez envalentonado Severus, mientras ignoraba la pregunta hecha por ella, sin despegar su mirada de los ojos de la castaña, haciendo que esta por segunda vez en medio minuto se sonrojara.

-ya te dije que no soy un ángel, ¿tú has visto alguno? –pregunto Hermione inconscientemente haciendo que el niño la viera algo molesto y se alterara.

-no eres muy inteligente para ser un ángel, pero me alegro que seas mi ángel de la guarda, ¿Por qué eres mi ángel de la guarda, verdad? –dijo Severus de mal modo, haciendo que Hermione se sonrojara por tercera vez, aunque despertando esa vena gryffindor que haría que ella se pusiera a la defensiva.

-ya te dije que no soy un ángel, ¿te cuesta entenderlo o eres tú quien realmente no es muy inteligente? –diciendo esto hizo que Severus se sonrojara, mas por sentirse agredido que por que le gusto la forma en que esa castaña se defendió.

-vale, no quiero pelear con mi ángel de la guarda, pero dime, ¿los ángeles tienen nombre? –insistió Severus, haciéndolo intencionalmente para descolocar a la castaña sin saber que serían interrumpidos por un barbudo conocido por ambos.

Albus llego corriendo hasta los aposentos privados de la enfermería, él, el mago más poderoso de toda Inglaterra, escocia y la parte occidental de Europa, podía aparecerse en casi todo Hogwarts según sus deseos, menos en la enfermería y en el área privada de Severus, tanto Poppy como él le habían bloqueado esa posibilidad.

Severus al ver al viejo cotilla recordó el incidente en la sala común de gryffindor y su posterior "castigo" así que decidió hacerse notar para amargarle el día al viejo.

-disculpe señor, madame Pomfrey no se encuentra, y según tengo entendido, se toca la puerta antes de entrar a los aposentos privados de una dama –dijo Severus haciendo que tanto Albus, el joven Harry Potter (que lo acompañaba) y Hermione, se sorprendieran de la forma tan descarada en que el niño se había dirigido al anciano y poderoso mago.

-no le hables así, ¿acaso no sabes quién es él? –contesto un mequetrefe Potter a Severus luego de eso.

-tranquilo señor Potter, la enfermería no es lugar para discusiones, y si, el joven Tobías tiene razón, Albus debió tocar antes de entrar –dijo una molesta Poppy Pomfrey al salir de quien sabe qué lugar y defender a Severus.

-¿Tobías? –Pregunto Albus sabiendo o mejor dicho presintiendo de que iba la cosa – ¿Tobías Prince?

-veo que aún lo recuerdas Albus, espero que no lo olvides, mi sobrino vino de visita, espero no le pongas pega al asunto, además de que Severus me comunico que estaría ausente por un tiempo, que tu sabias porque –mintió descaradamente madame Pomfrey haciendo que Albus se quedara mudo del asombro al ver que después de 14 años con las aguas quietas Poppy volvía a mostrar su disconformidad para con él.

Mientras tanto, Severus no dejaba de mirar a ese hermoso ángel que había encontrado tan solo al despertar, sin saberlo, se había enamorado de esa manera tan sublime llamada amor a primera vista.

-Hermione Granger –dijo Hermione en un susurro en respuesta a la pregunta que el chico le hizo antes de ser interrumpido por el binomio salvador del mundo mágico, para alegría de Severus.

Diferencias de opinión.

Albus seguía contrariado, el joven Potter no recordaba donde había dejado su capa de invisibilidad, Severus había vuelto a ser ese niño rebelde de su infancia y Poppy sabía algo, lo que no lograba entender es ¿Qué tenía que ver la señorita Granger en todo esto?

Por otro lado le preocupaba el hecho de que los mortífagos estaban en movimiento constante desde hace un par de semanas, es como si se prepararan para dar un golpe grande, aunado al hecho de los dos intentos de fuga de azkaban y una "pequeña" pero significativa fuga de un par de mortífagos del circulo interno del lord.

Caminaba tranquilamente hacia su oficina cuando se percató que alguien lo esperaba frente a la gárgola y le miraba con una centellante mirada, era Minerva McGonagall que estaba furiosa y él por primera vez estaba fuera de este mundo.

-Minerva, ¿Qué sucede? ¿Por qué esa cara? –pregunto de manera inconsciente el anciano dejándose ver vulnerable por primera vez desde que conoció a Minerva.

-Albus, te ves cansado –dijo la hechicera mientras tiraba de todo su autocontrol para no saltar sobre el viejo y darle un par de bofetadas a lo muggle –pero debo darte malas noticias, el contador de rubíes dice que gryffindor perdió 250 puntos mientras Slytherin los ganaba, ¿Qué demonios piensa Severus que está haciendo? ¿Acaso le has permitido robarle puntos a gryffindor? Dímelo ya de una vez antes que vaya y lo deje mudo un par de meses para que no pueda quitar puntos –dijo un amenazante pero aún bajo control Minerva al anciano que solo pudo abrir la boca dejando que cualquier insecto se le metiera ahí.

-Minerva, ¿Cuántos puntos le quite a Slytherin cuando Severus estaba en su segundo curso en los primeros 3 meses? –pregunto Albus aun perdido en sus ideas internas.

-250 ¿Por qué Albus? ¿Acaso crees que los robo como compensación? –pregunto Minerva mientras veía (o escuchaba al director decir algo así como "no puede ser posible, los `puntos lo buscaron a él"

-Minerva, tenemos un alumno temporal y quisiera que se quede en Slytherin mientras Severus regresa, ¿me haces el favor de pedirle a Slughorn que venga hoy mismo? –Dijo Albus mientras su cerebro empezaba a trabajar a todo tren –dile que Severus no está y necesito que lo cubra por unos días.

-¿Cómo que no está en el castillo? Ósea que se roba los puntos y huye como un cobarde –dijo Minerva algo indignada.

-Severus esta, pero, creo que mejor te sirvo un té y te sientas antes de recibir la noticia, no quiero que te desmayes –dijo Albus mientras la gárgola se quitaba de su camino dejando al descubierto el pasadizo de la escalera de caracol que llevaba a su despacho.

Minerva lo siguió indignada mientras seguía preguntándose qué era lo que tenía tan distraído al poderoso director al que nada había perturbado desde la época en que don Manfred Prince junto a Pomfrey le habían hecho frente para evitar que Albus leyera la mente de Severus.

El director la vio a los ojos y dando un profundo suspiro dijo: - Severus está aquí, pero no el Severus que conocemos, sino el que conocimos, ese mismo que se coló a la sala común de gryffindor, el Severus de trece años.

-pero Albus, como es eso posible, ¿Cómo puede volver a ser un niño teniendo ya más de 30 años? ¿Estás loco? –dijo una aterrada Minerva mientras recordaba los dolores de cabeza que Severus les causo, especialmente después de volver de las vacaciones navideñas de su segundo curso (que irónicamente son las mismas vacaciones en las que paso el incidente que tiene a Severus niño en este tiempo) y había causado grandes problemas especialmente a gryffindor.

-Minerva, debes entender que al igual que tú, yo no sé qué paso, pero Poppy y posiblemente la señorita Granger si lo saben, necesito que obtengas la información y me la traigas, así debas decirle a la señorita Granger que será expulsada por no colaborar –decía un Albus ya más fuera de control que en los últimos años.

-¿expulsar a Hermione? Eso sería una locura, estoy seguro que ella solo tiene que ver con algún asunto contingencial y no con el caso como tú crees Albus, te lo demostrare ¿Dónde está Hermione?

-en la enfermería con Pomfrey y Severus –dijo Albus causando una cara de conmoción en Minerva.

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Severus miraba extrañado como Pomfrey revisaba a la niña que estaba delante de él. La revisaba minuciosamente, tratando de encontrar un poco de los restos de la magia que se había utilizado para volver a Severus un niño. Por más que había tratado, sus esfuerzos parecían ser en vano, ella estaba limpia, lo único que la acompañaba era un hechizo de protección como los que ella ponía a Severus de niño, pero ella no se lo había puesto a la niña ¿habría sido Severus el de eso? Probablemente sí, pero él jamás admitiría que alguien le simpatizaba, eso estaba lejos de su forma de ser y no se acoplaba a los estándares de sucio mortífago que tenía, una opinión muy diferente a la suya.

Desde que Severus había asistido a esa cena con Abraxas ella había puesto mucho más cuidado en sus acciones, le había puesto muchos hechizos ocultos que su tío Manfred le había enseñado, para protegerse ella y proteger a Severus, aunque este desde chico rompía cualquier hechizo protector con suma facilidad…

Hermione estaba algo sonrojada, pues el niño que había aparecido en lugar de su profesor de pociones era intrigante, había insistido en que ella era un ángel, su ángel de la guardia decía él; además de que resulto tosco y seco como su profesor, si, no había dudas, ese niño era igual que él aunque con marcadas diferencias, mientras su profesor tenía una opinión de ella algo turbia (insufrible sabelotodo) ese niño al contrario, la consideraba un ángel, su ángel de la guarda. Dos opiniones muy diferentes.

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Harry estaba que echaba chispas, ¿Cómo se atrevía ese niño a tratar así al director? Y lo que es peor aún, ¿Qué pinta tenia Hermione en el asunto?

-es increíble Ron, Hermione estaba ahí y no le dijo nada por la forma en la que él trato al profesor Dumbledore, no entiendo que pasa –decía un aún conmocionado Harry a su amigo en su sala común.

-no se Harry, últimamente la he visto demasiado preocupada cada vez que ve al profesor Snape, es como si ese bastardo le hubiera hecho algo, solo quisiera saber qué demonios fue lo que le hizo –decía Ron Weasley al momento de mover durante su turno de ajedrez mágico.

-de seguro fue por la humillación que sufrió cuando Hermione hablo de Draco y las mellizas de Hufflepuff, Alice y Vicky si mal no recuerdo, esas que solo estarán tres meses ya que volverán a América –dijo Harry tratando de recordar si era ese motivo por el que Hermione podría estar sufriendo secuelas y eso explicara el motivo de su presencia en la enfermería.

-odio a ese Malfoy, mira que suerte de conseguirse ese par de bellezas, pero no tardan en irse y en que Pansy y Astoria le hagan un drama –dijo Ron recordando las gélidas miradas que ambas Slytherin le dirigían al hijo de Lucius, pero pensando en el motivo que había llevado al Slytherin a buscar a dos chicas que no eran de la alta alcurnia de los magos del reino unido.

-disculpen, no pude evitar escucharlos, ¿sabían que ambas chicas son mestizas? Eso lo sé porque ellas son amigas de una amiga mía, al parecer Draco no tiene problemas con los mestizos, también sé que ellas vinieron acá por los negocios de sus padres, y el director les autorizo estudiar acá para que no perdieran el tiempo, aunque según me dijo la chica en cuestión, ellas prefieren estudiar Pociones y tiene clases privadas con el profesor Snape, un "conocido de la familia" según ellas lo llaman –decía otro que no era nadie más que Neville Longbottom.

-¿en serio? ¿Snape conocidos en América? Eso está sospechoso, ¿habrá mortífagos en América? –pregunto Harry a Neville.

-no creo, los americanos son menos tolerantes que nosotros, especialmente en las escuelas de magia de Ipswich en Estados Unidos, Guanajuato en México, las dos de Centro América y la de San Carlos en Venezuela, en ninguno de esos países se permite disidentes, los ministerios de la magia regionales los suprimen sin miramientos –decía Neville mientras Harry y Ron lo miraban de la misma manera que miraban a Hermione cuando esta daba información importante pero aburrida.

-¿y que me dices de las escuelas brasileras Neville? -pregunto una joven pelirroja que no era otra que Ginny, quien andaba buscando un pretexto para acercarse a Harry sin que Ron la asesinara con su mirada.

-esas son escuelas más liberales, según el profeta, los mortífagos han dado conferencias ahí, pero al no haber tratados entre los ministerios de la magia de ambas naciones, es imposible extraditarlos –contesto casi inaudiblemente el aludido.

-aun no lo entiendo –dijo Ron en voz alta.

-¿el que no entiendes? –pregunto una voz que ninguno de ellos reconoció por mirar fijamente a Ronald.

-no entiendo como Neville sabe tanto de América pero jamás logra sacar ni siquiera un aceptable en Pociones –dijo ron logrando que Neville se sonrojara por el señalamiento –si en las demás materias es capaz de decir las cosas casi con el mismo nivel de aburrimiento que Hermione, parece que no tienen más diversión que devorar libros, es lo único de verdadero en todo lo que dice Snape –concluyo, sin darse cuenta que quien le había preguntado había sido la misma chica a la que él había llamado aburrida devoradora de libros (o traga libros en palabras de Snape) en pocas palabras.

-¡RONALD! –grito furibunda Hermione al escuchar esto último, haciendo que sus amigos notaran su presencia -¿Cómo te atreves a decir semejante barbaridad de Neville y de mí? ¡Sabes que mi insistencia en tragar libros es para aprender y no dejar que mi origen muggle deje cuestionar si puedo ser o no una buena bruja! ¡Además, gracias a esos conocimientos hemos logrado sobrevivir en varias oportunidades! –rugió mas que furiosa pero sería interrumpida por alguien más.

-Hermione, ¿Qué ocurre? ¿Por qué gritas como histérica? –preguntaba una contrariada Minerva que llego a tiempo para ver la escenita montada por Hermione pero no lo suficientemente a tiempo para escuchar a Ron, Neville o Harry y sus conjeturas sobre América, los ministerios de la magia de cada nación ni de cierto par de mellizas de Hufflepuff que andaban muy "amigables" con cierto chico rubio de Slytherin.

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Muy lejos de ahí. En un área oculta de los pasillos de Hogwarts, un trio corría alegremente después de escapar de la señora Norris y Argus Filch, eran Alice, Vicky y un jovial Draco Malfoy, estaban tratando de evitar a toda costa ser descubiertos, pero aunque quisieran evitarlo alguien les observaba desde las sombras.

Esa noche pintaba para ser emocionante en muchos lugares a la vez.

Hola mi gente, he vuelto, el Capítulo estaba súper largo, así que lo dividí en tres partes, esta es la primera, el próximo Capítulo conoceremos a ese par de mellizas que tienen furibundas a Pansy y Astoria, espero les guste, no se lo di a una beta porque se desapareció un par de días, así que trate de autocorregirme, espero sus comentarios o sus consejos, se aceptan tomates para hacer ensaladas...

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