Lovino llegó a la casa de España, aún no había tocado el timbre, le diría a él la noticia y luego se iría de ahí. No se demoraría nada, no daría explicaciones ni tampoco se desplomaría en llanto. Debía aceptar que ahora solo había un representante de Italia. Y eso sería todo lo que hiciera en esa casa. Armándose de valor tocó el timbre para su sorpresa Francis abrió la puerta.
‒ ¡Lovino que sorpresa! ‒ dijo intentando abrazarlo pero como siempre Romano lo esquivo.
‒ ¿qué haces aquí? ‒ dijo Lovino secamente mientras entraba.
‒ Vino a ayudarme un poco, aún no me recupero del resfriado Lovi‒ dijo Antonio quien estaba sentado en un sofá con unos papeles en sus manos.
‒ tengo que hablar contigo... ‒
‒ mon cher, parece que no has comido en días, te traeré algo de comer‒
Lovino no se percató de lo que dijo Francis ni como él se dirigía a la cocina a servir un plato del fabuloso almuerzo que había preparado.
‒ ¿qué pasa Lovi? ‒
‒ tengo que hablar contigo... acerca de Feliciano... ‒
‒ De seguro que él está bien... ‒
Lovino no pudo resistir más, no pudo contener ese sentimiento de dolor en su pecho, tomando todo el aire a su alrededor, gritó con toda su fuerza.
‒ FELICIANO ESTA MUERTO‒
TRASH
Francis POV
‒ ve~ fratello Francia, ayúdame, Sacro Imperio me está molestando‒ dijo un pequeño Veneziano escondiéndose tras Francia.
‒ Oi. Ya te he dicho que te alejes de mon petite freré‒
‒ Tú no te metas... Italia ven conmigo para volver a crear el Imperio Romano‒
‒ NO‒
‒ Ya lo oíste, aléjate de él‒
No. Esto no está pasando. Mon petite frerè no puede estar muerto. Lo ví hace unos días, hablamos, le hice cosquillas no puede ser posible.
‒ Francia... perdóname por haberte contagiado‒dijo un pequeño Veneziano mientras se acomodaba en la cama compartida.
‒ no te preocupes... no fue tu culpa... ‒
‒ Pero si no hubiera... la peste no... ‒
‒ Sh. Petite freré... no nos pasara nada... lo prometo... ven... vamos a descansar un rato ¿oui? ‒
‒ Sí... grazie... fratello‒ dijo cerrando sus ojitos y permitiéndose descansar.
Siempre estuvo conmigo, por más errores que ambos cometíamos, siempre estuvo conmigo. No pudo haberse ido. No así como así.
‒ Fratello Francis, vine de visita‒
‒ Pero mira nada más, has crecido mucho‒
‒ Sí, ya no parezco un niño... ‒
‒ Pero seguirás siendo mon petite freré, ¿verdad? ‒
‒ ve~ por supuesto, fratello Francis es muy importante para mí‒
Petite freré siempre estaba sonriendo, siempre tuvo motivos para sonreír. Nadie jamás pudo apagar su sonrisa. Bueno tal vez yo, le cause daño, una vez, pero... jamás lo haría de nuevo ni siquiera en las últimas guerras fui capaz de hacerle daño a Feliciano. A pesar de que fui uno de los que lo hacía sufrir y mucho.
‒ él ya no va a volver... deja de esperarlo‒
‒ ¿por qué? ‒
‒ Porque fui yo quien acabo con él‒
‒ ¡mientes! Fratellone, tu jamás serias capaz de hacerle daño, porque tú sabes lo que siento por él... ‒
‒ es la verdad... Sacro Imperio no va a volver jamás‒
‒ no lo creo, no lo creo‒
‒ espera petite freré, regresa‒
Pero mi mente no lo estaba asimilando, mi mente no estaba pensando. Solo veía imágenes de mi pasado, de los cortos momentos en los cuales escuche a Feliciano llamarme hermano mayor.
‒ ¡Francis! Reacciona por favor‒ gritó Antonio el cual tenía a Lovino en un fuerte abrazo intentando calmarlo.
¿Qué ocurrirá ahora? Yo no soy capaz de decir nada. Fui uno de los causantes para que esto pasara, de seguro es mi culpa. Se vengara desde allá arriba, de seguro hará que el cielo caiga sobre mi cabeza, como mama solía decir.
SLAP
Antonio POV
Hacía mucho tiempo que no golpeaba alguien así, darle a Francis un golpe en la cara se sintió horrible, al menos en esta situación. Logré al fin que Lovi se calmará, y ahora estaba descansando en mi habitación. Pero me demore dos horas en hacerlo, y todo este tiempo Francis a estado inmóvil en el mismo lugar en el cual tiró la bandeja de comida que traía para todos. Ni con gritos y zarandeadas logré hacer que reaccionará, mucho menos se dio cuenta que lo llevé hasta uno de los sillones para que se tranquilizara.
Nunca lo había visto así, aunque yo hubiera podido reaccionar igual, pero mi deber de hermano mayor reclama que no colapse al menos no por el momento. Debo ser fuerte.
‒ Francis, se lo que sientes, pero no es la forma de reaccionar‒ dije intentando calmarlo. Intentando hacerle ver que todos estamos sufriendo.
‒ es mi culpa... ‒
‒ No, no es tu culpa ni de nadie... él ya sabía lo que pasaría, él ya estaba listo, es por eso que se despidió de ti‒
‒ Pero... no hice nada para ayudar... ‒
‒ Ni yo tampoco, pero no teníamos la manera de ayudarlo‒
‒ Antonio, ¿él me odiaba? ‒ dijo Francis con lágrimas en los ojos.
‒ No. Sabes que no. ‒
‒ Entonces porque siento que esto es un castigo... si él ahora es feliz, porque siento que es un castigo‒ sus lágrimas bajaban por sus mejillas, y me rompían el corazón.
‒ Porque lo querías mucho, y te es difícil aceptar que él ya no estará gritándote que le devuelvas sus pinturas‒
‒ se las devolveré, lo prometo, solo quiero escucharlo una vez más‒
‒lo sé, yo también‒ Y con eso Francis se desplomó en llanto en mis hombros, lloró por él y por mí. Se calmó unos minutos después pero no se atrevió a dejar de abrazarme, y sabía que por el momento era lo único que él necesitaba.
Me pregunto cómo se lo dirán al resto. Aunque no tuve que esperar mucho, la puerta se abrió de golpe. Y hablando de un mal momento, Gilbert entraba con botellas de licor en sus manos.
‒ ¿qué pasa? ‒
fue lo único que atino decir Gilbert, al verme a Francis y a mí abrazados en el sillón, sin decir absolutamente nada.
Gilbert POV
Algo andaba mal, por lo general cuando entraba así, Antonio siempre me gritaba que no lo hiciera, pero siempre supe que no le importaba, Francis diría que es un momento oportuno para reunirnos. Pero ahora, el ambiente era deprimente. No era el mismo ambiente, se respiraba a muerte. Un escalofrío corrió por mi espalda, me recordó el día en que Francis me dijo que Sacro Imperio se había ido para siempre.
Sabía que Francis era sentimental pero... nunca lo había visto tan desolado, no me regresó a ver; ni siquiera alzó su vista.
‒ no es el momento... estamos... ‒
Se veía claramente que Antonio intentaba mantenerse fuerte, eso era de mala espina mucha mala espina, y créanme hay dos cosas nadie quiere ver, la primera es a Ludwig consentir a sus cachorros, y la segunda es a Antonio enojado, y/o triste, esa es la peor combinación.
‒ oh vamos, ¿qué tan malo es? ‒
Antonio puso una mirada de tristeza, no era nada bueno lo que vendría después.
‒ Feli... esta muerto... ‒
Scheiβe
‒ Toni... maldita sea... no es una buena broma... si querían asustarme deben decir como que... ‒
‒ es en serio... Venecia esta caput... finito... Feliciano murió esta madrugada... desapareció... se hundió... esta ASQUEROSAMENTE MUERTO MIERDA... GILBERT... ME TIENES HASTA LOS COJONES ERES UN JILIPOLLAS POR PREGUNTAR ESE TIPO DE COSAS... OSTIA... ‒
Genial ahora hice que Antonio se enojara.
‒ esto no es asombroso... ‒
‒ ¿eso es todo lo que vas a decir? ¡MIERDA! NO TA DAS CUENTA QUE TODO EL MUNDO ESTA SUFRIENDO‒
Sí me doy cuenta, no soy un estúpido, pero no se me ocurre nada, no se me ocurre nada que decir. Sé que Francis está acabado, Antonio esta irritado, Lovino debe estar peor que estos dos. Y si Ludwig supiera... Mein Gott... eso será difícil.
‒ lo siento... sé lo que se siente... y también se cómo es... no tener ya nada... solo que a diferencia de todos, yo... ni siquiera sé porque estoy en este mundo... debería haberme ido hace tanto... ‒
‒ *suspiro* perdón... de verdad... yo... ambos... es una noticia sorprendente... a pesar de que ya lo sabía... ‒
‒ ¿ya lo sabias? ‒
‒ Feli se despidió de todos sus amigos antes de irse, se despidió de mi hace unos días... ‒
‒ ¿Quién le dirá al resto? ‒
‒ No lo sé‒
Fue lo único que pudo responderme Antonio, Francis aún tenía lágrimas bajándole por las mejillas. No había hablado en ningún momento de mi conversación con Antonio. De verdad estaba sufriendo y ahora como informar al resto.
Lovino se mantuvo firme en la entrada de una junta de la UE, el vestía de negro, al igual que Francis y Antonio, ambos lo estaban acompañando. Daría la noticia y eso sería todo. Seguramente no le darían importancia, tal vez le dieran un pésame, y continuarían con las juntas.
Las puertas se abrieron y todas las naciones ingresaron a la sala. Se sentaron en sus respectivos asientos. Ludwig en la cabeza, vio con cierta sorpresa que el primer punto del día era una comunicación de Italia hacia los demás. Pero lo más sorprendente según Ludwig es que solo estaba Romano, Veneziano no estaba, y por qué Romano vestía de negro. Le dio la palabra de inmediato para averiguar que había pasado.
‒ Este... mmhhh... bueno debo decirles algo. La semana pasada, Venecia se hundió definitivamente. ‒
Varias naciones empezaron a murmurar algo, como lastima o sorpresa. Algunas incluso ya sospechaban lo que pasaba, Austria empezó a ponerse nervioso.
‒ Y eso significa que desde ahora en adelante, solo habrá una representación de Italia, y ese seré yo‒
Todas las naciones presentes empezaron a temer lo peor. Lo veían con los ojos bien abiertos y los oídos claros a escuchar lo que ya sabían, pero querían confirmarlo con las propias palabras de Lovino. Aunque ninguno estaba preparado para lo que vendría.
‒ Porque... mi hermano falleció la semana pasada. Sin Venecia no hay Veneziano. ‒
‒ ¿QUÉ? ‒ fue la reacción unánime de todas las naciones presentes.
Ludwig POV
Esto no puede ser posible... Italia no puede estar muerto... No...
Scheiβe.
Entonces... eso quiere decir que el entrenamiento de hace unas semanas atrás era... ¿una despedida?... ¿por qué?... ¿por qué?... maldita sea... ¿por qué no me pidió ayuda?
Verdammt.
Elizabetha POV
El pequeño Italia al que solía vestir con mi ropa ya no estaba... es decir... creció... pero siempre estaba ahí... siempre sonriente... siempre... acordándose de los buenos momentos y tratando de olvidar los malos. Siempre ayudándome a causar problemas, o a solucionarlos.
El... no está más... no puede ser... Quise buscar consuelo con Roderich pero... vi que ahora él esta incluso peor que yo. Nuestro adorado niño ya no estaría más con nosotros. En ese momento sentí que tenía que gritar, acabar con el culpable, darle una lección.
Pero no era alguien sino la naturaleza misma lo reclamo. No puedo reclamarle a la naturaleza. ¿Pero porqué con él? Él ya había sufrido mucho. Mi niño no.
Roderich POV
Elizabetha ya había empezado a llorar, y yo intenté ser lo más fuerte e inexpresivo posible. Pero no podía. Mi niño precioso no. ¿Por qué demonios no puede hacer nada? Soy un completo inútil. Debí haber hecho algo. Debí haberle dicho que lo sentía, por haberle hecho sufrir.
Scheiβe.
Fui yo quien le enseñe a tocar el piano. Gracias a mí tomaba sus siestas, me aseguraba de que lo hiciera, me aseguraba de que estuviera caliente. Porque tuve que comportarme así; porque no hice lo que mi corazón dictaba, lo cual era hacerlo feliz.
Convertirlo en un hombre fuerte y de bien. ¿Por qué fui un Idiota? Ahora es tarde. Mi niño precioso ya no está.
Por favor espero que se haya encontrado con Sacro Imperio, por lo menos sé que ahora es feliz. Me hubiera gustado cambiar de lugar.
Pero ya es tarde.
DEMASIADO TARDE.
Al ver que nadie podía con esa noticia Inglaterra sugirió parar la reunión y continuar otro día. Antes de que todo el mundo se fuera Polonia gritó al cielo.
‒ Como que, Feliciano no estaría feliz si nos viera así, como que le hubiera gustado que lo recordemos como era, ¿no creen? ‒
Al escuchar eso casi todas las naciones dejaron de llorar. Y con lágrimas bajándole por las mejillas, Feliks continuo.
‒ como que, sugiero que podemos hacer una, como que, ceremonia en su memoria, para decirle, como que, lo que sentíamos por él, como que, ¿Quién me apoya? ‒
Todas las naciones alzaron su mano. Incluyendo las que no estaban tan afectadas.
‒ Entonces, como que, yo me encargo, de eso no se preocupen‒
En cuanto todos se estaban yendo, no duraron en darle un abrazo a Lovino. Se notaba a leguas que él lo necesitaba, mucho más que nadie.
Inglaterra se encargaría de dar la noticia a las otras naciones.
Kikou POV
‒ entiendo... Igirisu-san... ‒
Sentir los brazos de las demás naciones asiáticas reconfortándome era para mí extraño.
No era la misma sensación que cuando sentí que Italia-kun me abrazó. Le dije que debía responsabilizarse de sus actos. Luego el me explico que así el saludaba a sus amigos. Fue la primera vez que alguien me consideraba su amigo de la nación que todo el mundo desea hacer tratos, injustos para mí, beneficiosos para ellos.
Nunca dije lo alegre que me sentía cuando él estaba cerca, con esa sonrisa, siempre me considero su amigo. Explicándome todo para que yo entendiera, en cuanto se trataba de diferencias culturales, porque del resto yo le explicaba.
Siempre me hacía sonreír cuando salía corriendo para evitar el entrenamiento de Doitsu-san. Creo que lo voy a extrañar. De verdad que lo voy a extrañar. Debo recordar pedir por él. Para que siempre este con nosotros cuidándonos. Como solía hacerlo siempre. Lamento no haberle dicho que para mí también era un excelente amigo.
‒ kikou, deja de llorar... ‒
Eso escuche de Yong soo-san... no me había dado cuenta que estaba llorando. No podía evitarlo. Simplemente no podía. Deje que mis lágrimas cayeran un poco más antes de calmarme. Antes de volver a ser el mismo.
Alfred POV
FUCK
No es justo, él no tenía por qué irse. Tenía todo el derecho, como todos nosotros de permanecer en este mundo, que nos ha causado problemas, disgustos, y complicaciones pero... él siempre había visto todo lo bueno.
Jamás lo vi hacer algo malo por su propia voluntad. O al menos eso es lo que creía, lo considere mi amigo, era ese tipo de persona que jamás te juzga por lo que hicieras, era el tipo de persona que le cuentas un secreto y jamás lo divulgaría. Y al parecer así será.
Conocía todo de mi. Pero a veces siento que me faltaba conocerlo. Pero ¿Quién dice qué se necesita conocer por completo a una persona para ser su amigo?... me hubiera gustado ayudar, ser el héroe. Pero no pude. Y eso me frustra.
NO ES JUSTO.
Vash POV
Verla así, me hace sufrir. En cuanto ese idiota ingles vino a nuestro territorio a molestar. A dar esa mala noticia, ella no ha sido la misma.
Sus ojos se llenaron de lágrimas, intentó mantenerse calmada hasta que ese sujeto se fue. En cuanto lo hizo, se encerró en su habitación. Se podía escuchar sus sollozos desde la planta baja. Estoy completamente seguro que pasará dos días ahí dentro. Sin comer. Me empecé a preocupar.
¿De verdad ese tipo era tan importante? Al parecer sí. Y
me parte el corazón que ella este así. Pero no se puede nadar contra la corriente.
Una vez que se marca tu destino no se da marcha atrás.
Tino POV
Aún recuerdo lo que me dijo la última vez que nos vimos, fue hace unas semanas, dos días antes de noche buena.
‒ ve~ Tino... necesito que me hagas un favor‒
‒ Por su puesto Italia ¿Qué se te ofrece? ‒
‒ me preguntaba si... ¿cómo te lo digo?... supongamos que tengo un amigo que morirá pronto, y él quiere que siempre lo recuerden... ‒
‒ eso es algo difícil, puede ser que haya hecho algo bueno para que le hagan un monumento‒
‒ Este... no exactamente... él quiere que sus amigos lo recuerden y me preguntaba... tal vez tú puedas dar regalos en su nombre. Cada año... por un tiempo claro esta... ‒
‒ mmm... regalos que el daría... déjame pensarlo, depende si sus amigos están mi lista de niños buenos... ‒
‒ Independientemente de eso, ¿podrías hacerlo? ‒
‒ Por supuesto que sí. Dame una lista con los nombres de sus amigos, y unos cuantos regalos posibles, para no regalar lo mismo. ‒
‒ grazie, te la enviare por correo. ‒ Italia sonrió‒ ah... y Tino... cuando veas el tuyo finge sorpresa... cuando recibas el mío... Por favor... ‒
‒ ¿Claro...? ‒
Ahora lo entiendo, y sí daré tus regalos cada año. Durante un largo tiempo. Italia... cuando reciba cada año mi regalo, prometo reír todo el tiempo. Es la mejor forma que tengo para recordarte. Gracias por considerarme tu amigo. Gracias por hacer que en momentos tristes siempre esté la alegría. Se supone que ese es el trabajo de Santa. Desde ahora cumpliré con mi responsabilidad.
Lovino no hablaba, si antes era distante ahora estaba aislado de todo. No hablaba a menos de que fuera absolutamente necesario. Era obvio que estaba deprimido. Permanecía mucho tiempo en su antigua habitación de la casa de Antonio. Y casi no probaba bocado.
Mathew intentaba consolarlo, pero tenía a varias personas más que consolar, entre ellas Francis y Alfred. Pero por el momento los esfuerzos de Mathew eran en vano. Y cualquiera sabría por qué. Mathew no sabía lo que era perder a alguien cercano, mucho menos dos veces. Lovino agradecía la compañía de Mathew y de todos pero pensaba que era mejor estar solo por el momento. Y esos momentos era los que más preocupaban a Antonio. Temía que Lovino pudiera hacer algo malo, como intentar lastimarse u otra cosa peor.
Antonio no sabía tampoco que alguien estaba preocupado por él. Y en esos momentos a ella le dolía mucho esa situación.
‒ Antonio... ¿todo está bien? ‒ preguntó Bel, quien estaba sentada a su lado.
‒ sí... bueno estoy algo preocupado por Lovi es todo‒
‒ Pero y tú cómo estas‒
‒ ¿eh? Estoy bien... no es que no este triste pero estoy bien... debo ser fuerte por el resto... ‒
De pronto Antonio recibió un abrazo de la mujer que adoraba con toda su vida.
‒ no lo guardes... suéltalo... o luego no podrás salir del dolor... ‒
En ese momento Antonio sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas. Abrazó muy fuerte a Bel y lloró en su hombro.
‒ no es justo... no es justo... él no se lo merecía... Roma de seguro está muy molesto conmigo, me encargó a sus nietos, y yo no pude cuidarlos... soy el peor hermano mayor del mundo... ‒
‒ te equivocas, España, eres el mejor. Lovino es fuerte gracias a ti. Francis te tiene miedo cuando te enojas... eso es bueno porque puedes disciplinarlo... ‒ dijo Bel ahogando risas ‒ Feliciano sabia lo excelente que eras. Es por eso que él confiaba en ti para cuidar de Lovino, ¿verdad? ‒
‒ sí... pero... no lo pude proteger... no pude ayudarlo... ni siquiera pude evitar que sintiera dolor... Bel... ‒
‒ sh. De seguro él se pondrá triste si piensas así. Tienes razón eres fuerte. Debes ser fuerte para poder sacar tus sentimientos a flote y dar calma al resto... y eso debemos hacer los dos para ayudar a Lovi... ‒
Antonio ya no tenía más que decir, Bel siempre tenía la razón. Siguió llorando por unos instantes más hasta que se calmó por completo. Y ahora acostado en el regazo de Bel, intentaba descansar un poco, no había dormido muy bien esos días, y sentía que lo necesitaba. Lentamente sus ojos empezaron a cerrarse y en pocos minutos se durmió por completo, con Bel a su lado eso siempre era fácil de hacer.
En cuanto terminó el descanso, Antonio y Bel subieron a la habitación de Lovino, el cuál fingía dormir. Ellos entraron sigilosamente, y se sentaron en uno de los extremos de la cama.
‒ Lovi, Bel y yo tenemos algo que decirte ‒
‒ a pesar de que sabemos que está demasiado triste... tienes que saber que Feliciano desea que sigas adelante. ‒
‒ De seguro, está preocupado por ti, y si eso fuera así, Feli no podrá descansar en paz ‒
‒ lo sé... ‒ dijo una voz algo ronca y muy sufrida ‒ pero no puedo evitar extrañarlo ‒
‒ Lovi, amorcito, él ahora está junto con tu abuelo, y de seguro se encontró con todos sus amigos que murieron hace tiempo. ‒ dijo Bel acariciando la cabeza del italiano.
‒ Él y tu abuelo estarán siempre contigo, a pesar de que físicamente no lo estén más ‒
‒ lo sé, de eso estoy seguro. Grazie. ¿Quieren quedarse hasta que me duerma? ‒
‒ Por supuesto ‒ dijeron ambos
‒ en cuanto despiertes comerás unos ricos Waffles de chocolate ‒ dijo Bel. ‒
Y una rica paella ‒ dijo Antonio.
Ambos acariciaron la cabeza de Lovino quien se durmió rápidamente. Pero para cuando despertó, ya era relativamente el Lovino que todo el mundo conocía. Ahora solo debían pasar la ceremonia y todo el mundo continuaría con su vida.
Polonia había organizado una muy emotiva reunión. Todos subidos en góndolas estaban flotando sobre las ruinas de Venecia, después de que Lovino dijera unas palabras de despedida.
Ahora cada quien dejaría flores y diría un pensamiento, si lo deseaba.
El primero fue Lovino ‒ FRATELLINO IDIOTA, MÁS TE VALE QUE ESTES CONMIGO COMO PROMETISTE, ¿OISTE? ‒ dijo depositando las flores favoritas de Feliciano en el agua.
Francis y Antonio fueron los siguientes ‒ que estés feliz, petite frerè ‒ dijo Francia, y España solo se limitó a observar como las flores flotaban en el agua.
Ludwig, Roderich y Elizabetha fueron los siguientes ‒ te vamos a extrañar ‒ fue lo que dijo Elizabetha. Prusia, solo se mantuvo parado, alegando que no es nada asombroso hacer ese tipo de cosas.
Lily se tomó su tiempo. ‒ Sr. Sacro Imperio, no le haga daño a mein Liebe ‒ lo dijo tan bajito que nadie la escuchó. Depositó flores, las mismas que él alguna vez le había regalado, poco después de conocerse.
Poco a poco el resto de naciones fue depositando flores, Kikou también colocó una lámpara flotante que iluminó el camino a los ramilletes, todos se mantuvieron en silencio unos minutos. Hasta que todos regresaron a la orilla y mientras lo hacían, un viento les soplaba en la cara. Todos entendieron que Veneziano les estaba agradeciendo. Y para Lovino era un nos veremos pronto.
FIN
como dije en el anterior, tenía que acabarlo ya, espero que les haya gustado y agradezco de verdad todo su apoyo y su interés en leer mi fanfic. MUCHAS GRACIAS. Y si tengo suerte nos volveremos a leer muy pronto con otra historia. Nos vemos.
Traducción llega a ustedes gracias a Daniel y Claudia.
MIERDA= Scheiβe
Mein Gott = dios mio
Verdammt= maldición
