Hola
Kung fu panda no me pertenece, de ser así no tendría que escribirlo al principio de cada capítulo
Doceavo acto
Mono salió de la carpa principal con las mejillas rojas, ardiendo de vergüenza al haber sido víctima de las burlas de Tigresa. Su boca se torcía en una sonrisa apenada mientras se dirigía hacia el campamento.
Hacia algo de frio en la noche, pero a Mono no le molestaba el viento, el solo pensaba en llegar a su tienda, comer galletas de plátano como si no hubiera mañana, ignorar a Mantis y caer en su cama, dormir durante unos dos meses quizás.
El primate iba caminando tan sumido en sus propios planes que no se percato del par de ojos que lo observaban desde la oscuridad. Eran cafés, penetrantes y feroces, y no se perdían ningún movimiento del indefenso mono.
Escucho el sonido de algo cortando el aire, y logro agacharse para esquivar una daga.
-¡¿Qué rayos…?!-exclamo el asustado payaso.
Un sombra en la oscuridad hizo un ademan con sus manos, colocándose el índice en los labios le indico al primate que guardara silencio, o sino las cosas se pondrían feas.
Mono no tenía miedo de lo que ese sujeto pudiera hacerle… en realidad si, estaba un poco asustado… bueno, casi se hacía en los pantalones, pero no tenía miedo.
-¿Qué quieres?-pregunto Mono fingiendo valentía.
El extraño no respondió, de su capa oscura saco una gran vara de un metro y medio, que solo Oogway sabe como logro meter ahí.
Se acerco a Mono con paso lento, calculado. Mono intentaba no retroceder, intentaba mantener la pose, recordar aquellas lecciones que su hermano solía darle sobre defensa personal, pero el miedo le nublaba la vista, le era dificil no dar uno que otro paso hacia atrás.
Y entonces sintió un dolor en la pantorrilla. Luego otro en el costado. Un gran golpe le saco el aire. Mono se movía frenéticamente, en un intento por evitar aquellos golpes, pero aunque logro esquivar algunos, le era casi imposible.
Finalmente, con fuerza y velocidad impacto contra su cráneo y le dejo inconsciente.
-¿Dónde está?-pregunto Song abriéndose paso entre las varias docenas de animales que se habían reunido fuera de la carpa de los payasos.
La leopardo pasaba entre los empleados dándoles empujones, pisando uno que otro pie. Intentaba acercarse más, ver algo, ver a Mono. Detrás de ella Ikki y Opal también intentaban entrar, esquivar a todos aquellos que querían interrogarlas sobre lo que le había pasado a Mono.
-¿Quién eres?-escucho Song cuando logro llegar a la entrada. Bajo la vista y encontró al otro payaso…. Mantis.
-Soy Song- respondió ella. Mantis asintió con una mueca de pesar, se hizo a un lado y dejo que la felina moteada entrara a su tienda.
Mantis también dejo ingresar a las dos jóvenes que habían encontrado a Mono después de su… ¿Accidente?
Ikki, Opal y Song pasaron por la lona y vieron a un joven primate de pelaje dorado y piel oscura tendido en la cama, mostrando una sonrisa y un brillo en sus ojos azules al ver llegar a las tres bailarinas.
-Hola- dijo Mono con un gesto de su mano.
Song le respondió y se acerco a él. Se incoó junto a su cama.
-¿Te encuentras bien?-pregunto la felina intentando no sonar muy asustada.
-Claro, solo fueron unos golpes-entonces el primate señaló con su dedo los múltiples moretones que tenia.
Las felinas pudieron notar que no solo tenía moretones, también tenía el labio roto y los puños mallugados, parecía que se hubiera peleado con alguien.
-¿Qué fue lo que te pasó?-pregunto una de las gemelas.
-Me alegra que preguntaras-dijo sarcástico el primate, se incorporo un poco en la cama, se recargo la espalda contra unas almohadas y luego agrego:- fue hace un rato.
Song arqueo la ceja.
-Llego alguien y comenzó a golpearme, no le pude ver la cara, pero tenía ojos cafés y casi era tan alto como tu- señaló Mono.
-¿Algo más?-cuestiono la leopardo con la mano acariciando su barbilla.
Mono negó con la cabeza.
-¿estarás bien si nos vamos unos minutos?-pregunto Song.
-Hasta ahora he sobrevivido-respondió el primate con una sonrisa.
Las gemelas y Song salieron de la tienda y se apartaron de aquel tumulto de compañeros curiosos. Fueron directo a la tienda del vestuario, el único lugar en donde podrían hablar en privado, sin que nadie les interrumpiera pues Song tenía algunas cosas que pedirle a sus hermanas.
Llegaron. Las felinas se escondieron entre los ganchos y vestidos coloridos, esperando que nadie las viera.
-¿Qué hacemos aquí?-cuestiono Opal.
-Fue mi padre-grito Song sin podérselo callar un segundo más.- hace unas horas Mi padre y... Suyin estaban hablando sobre recorte de personal.
-No-razono Ikki- no pudo haber sido él.
-¿Por qué?-exclamo Song, a la defensiva- El decía que ya no hay presupuesto, de hecho pensaba colocar a Po de payaso y sacar a Mono, entrenar a Tigresa, hacer de este circo un…
-Tranquila-Opal tomo a su amiga de los hombros y la sacudió para tranquilizarla- tal vez tu padre quisiera eliminar a Mono, pero no fue el.
-¿Pueden hablar en chino?-dijo fastidiada la felina de ojos azules.
Opal continúo hablando:
-Nos referimos a que tu padre tiene ojos color anaranjado, Mono dijo que había sido alguien de ojos cafés y casi de tu estatura, y tu padre es mucho más alto que tu, al igual que tu madre.
Song gruño ante eso.
-Perdón, pero Su tampoco pudo haber sido.
-Fue un leopardo-sentencio la bailarina de ojos azules- aquí no hay nadie que se nos parezca, tal vez no fueron mis padres, pero lo más seguro es que fuera una dama de las sombras.
-¿Eso crees?-dijo dudosa la joven Ikki.
-Estoy segura.-contesto Song.
Las tres bailarinas percibieron un sonido, el inconfundible susurro de las ropas. Había alguien más ahí. Las felinas sintieron como se tensaban con cada nuevo arrastrar de prendas… Les ponía los pelos de punta.
-¿Hay alguien ahí?-pregunto una de las gemelas.
-¿Quién esta ahí?-exclamo Song al unísono.
-Nadie-respondió víbora, golpeándose la frente con la cola.
La serpiente había estado ahí desde hacía horas. Estaba buscando su vestuario para el próximo acto, sin percatarse de la hora o de todas las cosas que estaban ocurriendo en el exterior. No era su intención escuchar cada palabra de la conversación de las felinas, pero le fue imposible resistirlo y todo iba bien, pero todo cambio cuando escucho la parte en que Mono casi fue eliminado…
La noticia le llego de sorpresa. Víbora sentía como si un frio viento la golpeara de repente ¡Alguien había intentado eliminar a Mono! Eso le causaba a Víbora una profunda angustia, no es que fuera alguien muy cercana al primate, pero si Tai y Su pensaban eliminar personal de esa manera…
-¿Quién dijo eso?-Víbora sentía que su corazón brincaba al oír esa voz.
Esta vez, la serpiente no respondió. Comenzó a reptar nuevamente, intentando no mover los vestuarios ni hacer ruido.
-Vi algo ahí- exclamo una de las gemelas. Víbora se enrosco debajo de un sombrero de paja, intentando no ser vista. En la oscuridad respiraba, intentaba calmar su pulso. Y entonces escucho unos pasos, más pasos, más cerca de ella.
-Podría jurar que la vi venir hacia acá- dijo la voz de una joven leopardo.
-¿Pudiste ver quien era?-pregunto otra voz.
-No sé, tal vez…. No sé, creo que solo alcance a ver su cola….-respondió apenada una voz más aguda.
-¿Su cola?-cuestiono alguien.
Víbora sentía el sudor frio bajar por su columna vertebral. No quería ser descubierta, no por la hija del monstruo que estaba a cargo del circo. Escucho los pasos detenerse, un suspiro de derrota, tal vez, solo tal vez, ya estaba a salvo.
-Maestra Víbora-la reptil se congelo al escuchar su nombre- sabemos que está aquí, salga, no le haremos daño.
Pero Víbora no saldría de ahí, no aun. Justo cuando la bailarina estaba comenzando a maquinar su plan de escape sintió como si la hubieran dejado desnuda, la luz la hizo perder la vista por unos segundos, después de parpadear lo primero que vio fueron tres rostros moteados con el seño fruncido.
-Hola chicas-saludo Víbora con la voz temblorosa, se notaba a kilómetros lo nerviosa que estaba la serpiente- ¿Qué hacen aquí tan tarde?
-Nosotras nos preguntábamos lo mismo sobre ti-dijo Song, quien tenía los brazos cruzados dirigiéndole una mirada acusadora a Víbora, una de las pocas ocasiones en que realmente se notaba como la hija de Tai Lung.
-estoy aquí desde hace horas-intento justificarse la maestra de baile.
-¿escuchaste algo interesante?-se adelanto Ikki señalando a la testigo con su dedo índice.
-No nada…-intento parecer indiferente, pero la curiosidad le gano a la reptil- ¡Excepto que casi matan a Mono!
Song callo, al igual que las gemelas. En ese momento las tres felinas de pelaje gris se miraron unas a otras, como decidiendo en silencio si iban a hablar o no. AL final Song lanzo un suspiro.
-Sí, fue alguien… posiblemente una dama de las sombras- explico Song- eso pensamos por la descripción que Mono dio de su atacante.
-¿El está bien?-exclamo la preocupada serpiente.
-Claro, solo unos golpes, pero pudo ser peor.-
-¿Piensas que en realidad quisieron eliminarlo?-dijo Víbora en voz baja, como un tímido susurro.
-Mi padre y Su dijeron que pensaban recortar el personal-dicho esto, Song procedió a platicarle a Víbora toda la charla que tuvo con sus padres.
-Las damas de las sombras no son solo bailarinas, y eso lo sabes. Creo que Su tuvo algo que ver con eso-razono la maestra.
Song asintió.
-Esto está mal, podrían intentar eliminarnos a todos-Víbora comenzaba a respirar con fuerza, sus ojos abiertos de par en par- que tal si no me necesitan más.
-No digas eso, aun eres muy necesaria-Opal intento tranquilizar a la serpiente, pero Víbora ya se estaba poniendo paranoica.
-¿Sabes? Había un hombre que se quejaba de no tener zapatos, hasta el día que conoció uno sin pies-dijo la leopardo.
-No tiene sentido, ¿sabes?-expreso Víbora- nadie en este circo podría tener una vida peor que la mía, ni un pasado más oscuro.
-¿Quieres apostar?- Song alzo la ceja de forma desafiante.
-Claro-respondió la reptil.
Song se dirigió a las gemelas:
-¿Me acompañan a conocer al único ser mas desdichado que Víbora?
Las dos felinas asintieron al unísono. Luego, las cuatro bailarinas salieron de la bodega de vestuarios y se dirigieron a la carpa principal. Song estaba a punto de abrir la puerta.
-¿A caso estás loca?-exclamo Víbora horrorizada- Ahí está el monstruo.
-Tu querías conocer a alguien con una vida peor ¿no?- Song le dio la espalda a Víbora con una enorme sonrisa triunfante en el rostro, mientras que giraba la perilla de la puerta.
Primero entro Song, luego Víbora y las gemelas al final. El lugar estaba oscuro salvo por unas cuantas velas al borde del total derretimiento. Song guiaba a sus amigas por la carpa hasta llegar a la zona más oscura, en donde el brillo de las flamas apenas llegaba a rozar las sombras.
-Aquí esta-Song se acerco un poco mas, donde se veían las insinuaciones de barrotes. Abrió la puerta, un chasquido retumbo en el pecho de sus compañeras que, ansiosas, esperaban a conocer a la amiga de Song.
-Hola- dijo la leopardo mientras abría, para terror de sus acompañantes, la jaula del monstruo.
En medio de la oscuridad surgieron dos luces, leves, pero brillantes como reflectores. Un gruñido ahogado se escucho mientras las chicas veían con terror como salía de la jaula una gran tigresa del sur de china.
Las gemelas se abrazaron e intentaron controlar los temblores que el miedo les causaba. Song, por su parte, solo reprimía la risa, pensando en que su primera vez debió verse así. Sin embargo Víbora no estaba asustada, no temblaba, ni balbuceaba, ni quería salir corriendo. No, la reptil solo estaba ahí, congelada en su lugar, observando a la felina salvaje que caminaba fuera de su encierro.
No sabía que era, esa mancha en la frente, esos lunares debajo de los parpados. No, eran sus ojos, rojos, brillantes, como un par de rubíes, hermosos, los ojos de los que siempre había estado celosa…
-¿Tigresa?-dijo la reptil en un susurro.
Todas las presentes vieron como la felina anaranjada erguía las orejas y ladeaba la cabeza ante la mención de su nombre.
-¿Tigresa? ¿Eres tú?-Las gemelas se aterrorizaron al ver como Víbora se acercaba reptando a la felina, como si estuviera hipnotizada.
-¿Víbora?-pregunto la joven felina sentándose a cuatro patas.
-¡Tigresa!-exclamo Víbora con el corazón lleno de emoción, se lanzo contra la felina y la rodeo desde el estomago hasta los hombros.- ¡esto es increíble!
-Lo mismo digo- y Tigresa correspondió el abrazo, rodeo a la serpiente con sus brazos.
-esperen- la voz de una confundida Song hizo que las dos voltearan- No quiero arruinar el momento, pero ¿Desde cuándo se conocen ustedes?
La tigresa y la víbora se miraron de manera cómplice, al unísono respondieron:
-Es una larga historia.
Continuara...
Bueno, hemos llegado al final de este capítulo :D
Personalmente creo que no me tarde tanto esta vez en subir el capitulo :B
Espero que les haya gustado. Para el siguiente prometo un poco más de drama, esto del circo ya va a ponerse serio, lo prometo.
De momento contesto reviews:
Leonard Kenway: Hola :D Muchas gracias, me alegra mucho saber que cuento con tu apoyo y en serio te agradezco por todo. Hmmm eso lo he pensado, y habrá mucho de TiPo, pero después, lo prometo ;)
AlienHeart1915: eso es bueno, y…. No ese lugar es demasiado bueno para alguien como Tai Lung.
Nalaks: Muchas gracias :D Y si, ya pronto la voy a buscar por internet XD Espero que te haya gustado este capítulo :D
TiPofanforever: ¿en serio? Lo siento, yo también ya me estaba poniendo un poco sentimental en esa parte :'( Y Sip, Tai Lung lo sabía TODO, espero este capítulo te haya gustado, y Sip jajaja Mono princesa, eso si me hizo reír Jejeje.
Como siempre, un saludo a todos los fantasmitas :D Gracias por estar al pendiente de la historia :)
Bueno, espero les haya gustado, el siguiente capítulo no creo que tarde, al fin y al cabo ya son vacaciones XD y ahora tengo tiempo para escribir :D
Ya saben, aquí todos los reviews son bien recibidos, dudas, sugerencias, cualquier comentario que tengan para esta historia :)
Hasta luego.
