Hola! dejenme contarles que este semestre ha sido muy pesado . mas que cualquier otro, e irónicamente tuve menos materias :S. Pero aproveché el puente que hubo y aquí está el capítulo... Sorry es probable que me desaparezca por otro tiempo... :(


Capítulo 12: Ichiru

-Gracias Ren-le agradecí sin despegar mi vista de la pantalla, tomé un sorbo de café y volví a teclear tranquilamente en la computadora.

Era un día común y corriente, demasiado tranquilo para mi gusto. Llevaba días sintiendo que algo no andaba bien. Yuuki se había marchado hace algunas semanas y no había escuchado ninguna noticia de ella. Me preocupaba demasiado.

Alcé mi vista para ver el escritorio vacío frente a mi. Sonreí al notar lo decorado que estaba su lugar de trabajo, había fotos de ella y Zero en un mural, y una de sus padres en su escritorio, todo estaba perfectamente ordenado.

Apenas había sido una semana que trabajó aquí y se marchó. Zero quedó a mi cuidado, he ido a visitarlo un par de veces. Una vez me acompañó Hikari, y otra mi hermano. A veces me pregunto como es que Yuuki le hace para quedarse todo el día con el, cuando estoy frente a el no soy capaz de mirarlo, me causa tanta tristeza verlo en ese estado.

-Takaishi-una voz me sacó de mis pensamientos. Giré mi vista y encontré a mi jefe de brazos cruzados en la puerta-

-Lo siento señor yo…-

-Está bien, solo pasé por una taza de café al comedor, y quería avisarte que la oficina de Yuuki ya está lista, pero como no está pensé que sería bueno que le avisaras.

Guardé silencio unos segundos. Nada venía a mi mente, hace semanas que no sé nada de ella.

-¿Le dijo a donde iba?-le pregunté-

-Solo dijo que tenía un asunto familiar muy urgente ¿No te dijo nada a ti?-me extrañó escuchar su respuesta, pues hasta donde yo sabía Yuuki no tenía familia.

-Nada, no dijo a donde iba—le respondí-tampoco cuando regresaba y me preocupa. Ella no suele desaparecerse de esta forma, y la Yuuki que yo conozco no sería capaz de dejar a Zero en ese estado.

-¿Crees que algo malo le haya pasado?-

Aquella pregunta llevaba días dando vueltas en mi cabeza, porque esa posibilidad existía. Y si eso era cierto Zero sería capaz de despertar del coma solo para matarme, prometí que la cuidaría. Pero pareciese que estuviera jugando a las escondidas. Siempre fui malo en ese juego.

-Espero que no-le contesté-

-Bueno, intenta comunicarte con ella. Ya ha pasado mucho tiempo-carraspeó un poco y salió de mi oficina.

Suspiré pesadamente, y escuché que algo caía al piso. Giré mi vista y noté que el viento había volado las fotos de Yuuki. Me levanté con cuidado para no golpearme, el espacio entre ambos escritorios era muy poco. Las recogí todas y las vi cuidadosamente.

-Parece que fue ayer que estuvimos en la universidad-me hablé a mi mismo al ver una foto de los tres. Yo estaba en el medio abrazándolos a ambos. Recordé aquella vez que Zero nos salvó la vida-Te debo la vida, de alguna forma tengo que regresarte el favor-

Decidí guardarlas en el cajón para evitar que se volaran de nuevo. Lo abrí y noté que había algunas facturas y papeles de mas, pero logré distinguir algo que llamó mi atención. Un recibo, dejé las fotos a un lado para verlo mejor. Había cargado un boleto de avión a Europa en su tarjeta de crédito.

-¿Europa? ¿Qué hace Yuuki en Europa?-me pregunté a mi mismo, vi la fecha del recibo y efectivamente era de unas semanas atrás.

Guardé todo y regresé a mi escritorio, tomé el celular y marqué su número una y otra vez pero me mandaba a buzón. Me molesté y decidí dejarle un mensaje.

Espero que me conteste. De repente una idea aterradora cruzó por mi cabeza. ¿Podría ser que a Yuuki la secuestraran? Estuve a punto de morir debido a aquellos matones, y no he sabido nada de ellos en casi dos meses, ni si quiera sé si el tipo de la cicatriz está vivo, lo único que sé es que me querían a mi muerto.

Pero si se tratara de ellos, ¿Por qué la agarrarían contra Yuuki? En todo caso, le harían daño a mi hermano o incluso a Hikari, o a alguno de los digidestinados.

-Me estoy volviendo paranoico-revolví mi cabello y desajusté mi corbata.

Ahora que lo pienso… ¿Qué habrá pasado con Willis? ¿Seguirá con la investigación?... sería demasiado pronto. Seguramente está preparándose para ser policía.

-Por Dios, ya deja de pensar tonterías Takeru-dije entre dientes, revisé la hora y ya me había pasado la hora de salida-¡mierda!-me levanté recogiendo mis cosas y salí como alma que lleva al diablo.

Le había prometido a Matt que escogeríamos los smokings juntos.

En menos de 20 minutos llegué a la tienda, donde se encontraban Matt, Tai y Sora, viendo una infinidad de diseños, aunque personalmente me parecían todos iguales.

-Llegas tarde-me reprochó-

-lo siento, tuve algunos problemas-

-¿Porqué no te pruebas este amor?-le sugirió Sora-

-Si amor porque no?-se burló Tai-

-cállate marica-Matt se fue al vestidor mientras Tai y yo escogíamos otros modelos.

-No sé porque las mujeres se toman tanta molestia para escoger ropa, bien podría usar mi traje de oficina y nadie lo notaría-

-Yo lo notaría-le dijo Sora-

-Ohh claro, olvidaba con quien hablaba, la gran diseñadora de Tokio-

-El padrino debe ir bien vestido y ese eres tú Taichi-

-¿Y por qué no le haces el traje a Matt y nos ahorras todo esto?-decía Tai fastidiado-

-Porque estoy haciendo mi vestido, y eso toma mas tiempo que hacer un traje, es mas fácil rentar uno-Sora sonrió triunfante-

-Siempre tienes una respuesta para todo-

-Y tu siempre tienes una queja para todo-

-oigan ¿Cómo me veo?-regresó Matt en un traje completamente blanco, Tai soltó una carcajada-

- Mírate todo de blanco, eres una linda novia virgen-

Yo me uní a su risa y casi me ahogo, Matt estaba todo rojo pero también se rió. Ciertamente esas palabras no definían a mi hermano "novio virgen", aunque era algo simbólico porque todos sabemos que si Matt no es virgen tampoco lo era Sora. La ceremonia era estilo americana, la novia va de blanco pero no necesariamente el novio.

Estuvimos alrededor de dos horas, hasta que al fin se decidieron por un smoking negro. Yo hacía 1 hora y media que había escogido el mío, y estaba ansioso por llegar a casa.

-¿Qué te pasa?-me preguntó mi hermano-

-¿eeh?-

-Te siento distante—mencionó mirándome de reojo- y la última vez que pasó eso terminaste en el hospital-

Me limité a ver el suelo unos instantes, a veces simplemente no deseo hablar de lo que sucede.

-No te preocupes por eso, solo estoy cansado, como Yuuki no ha regresado he tenido que hacer todo yo de nuevo-le dije tratando de desviar la conversación.

-Antes lo hacías si ningún problema-comentó-

-Antes no tenía a Hikari-

-Es verdad. Por cierto ¿Dónde está ella? Creí que vendría-

-Fue a cenar con Mimi y a comprar zapatos. Cosas de mujeres-

-Parece que te salvé, ir de compras con Mimi es la muerte… la muerte segura de tus pies y brazos-

Me habría reído de no ser porque lo que dijo era muy cierto.

-y que lo digas, a veces voy con Hikari y no me la acabo.

-y ustedes dos que tanto hablan-se acercó Sora curiosa-

-Cosas de hombres amor-

Finalmente nos separamos, conduje de regreso a Odaiba, al fin llegué a mi departamento y me tiré en el sofá. Era tarde, y decidí que por primera vez en meses me prepararía la cena.

Me levanté y me quité el saco y la corbata, me arremangué la camisa y preparé espagueti. No era un experto cocinando, pero sabía defenderme después de todo sobreviví la universidad sin mi madre.

Mientras preparaba la ensalada me sorprendí al sentir que me abrazaban por la espalda.

-Hola amor-me dijo seductoramente-

-Casi me matas del susto-me giré para verla

-así tendrás la conciencia-decía antes de plantarme un beso en los labios-veo que tienes hambre-

-No te escuché entrar, creí que te quedarías con Mimi-

-Quería sorprenderte-recargó su mentón en mi pecho.

-Misión cumplida-le di un beso en la mejilla

-¿Cómo te fue hoy?-

-Tuve un día pesado en la oficina, y después fui a escoger el traje con Matt.

-Te extrañé todo el día-me abrazó con fuerza-

Recargué mi cabeza en su hombro, y en ese momento sentí el peso del mundo desaparecer. Qué bien se sentía estar en sus brazos, su perfume inundaba mis sentidos.

-¿Estás bien?-me preguntó alzando su vista-

-¿Porqué lo preguntas?-

-No me engañas T.K. llevas días extraño-se separó para verme-

-Estoy cansado-le acaricié el cabello-

-¿Por qué no tomas un baño y yo terminaré lo demás?-

-¿Segura?-ella me contestó con un beso-

-Ve-

Fui por ropa al cuarto y me metí a bañar. El agua caliente me relajó un poco, no tenía deseos de salir. Pero Hikari me avisó que la cena estaba lista.

De repente me vi envuelto en una linda rutina, ya llevábamos dos semanas viviendo juntos. Según Tai era demasiado apresurado, pero ¿Qué caso tenía gastar en dos departamentos si solo nos llevábamos en el mío? Ningún caso, y ya estábamos bastantes grandecitos como para dar explicaciones.

Salí un poco somnoliento, me puse la pijama y regresé a la cocina.

-Se ve delicioso-me senté dando la gracias-¿Cómo estuvo tu día?-

-Normal, fui a tomar algunas fotos al acuario y regresé para editarlas al diario. Fue algo aburrido.

-ooh ya veo-le observé de reojo, estaba checando las fotos de su cámara, y como siempre me cachó espiándola y me guiñó un ojo.

Terminé de cenar y lavé los trastes. Nos sentamos en la sala para ver T.V.

Aunque el sonido de la tele se oía tan distante. Mi mente estaba definitivamente en otro lado. ¿Cuándo demonios se pensaba reportar Yuuki? ¿Y qué hacía en Europa? ¿Y por qué no me lo contó?

-T.K. ¿Qué te sucede?-me preguntó Hikari, se levantó un poco para abrazar mi espalda-

-Es la segunda vez que me preguntan eso-le dije acariciando sus manos

-Estás mas serio que de costumbre-me besó el cuello-

-He tenido mucho trabajo en la oficina, y… estoy preocupado por Yuuki, lleva semanas desaparecida-

-¿no te ha llamado?-

-No… aunque creo que está en Europa. Si le pasa algo, Zero no me lo perdonará.-

-Estoy segura que está bien, las malas noticias son las primeras en saberse ¿no?-me decía mientras me daba un masaje en los hombros-estás demasiado tenso-me susurró al oído y una serie de caricias y besos me recorrían el cuello. Nos recostamos y ella quedó sobre mi.

-¿y qué tal si…

-Shh… no pienses en eso… -acarició mi rostro y me perdí en sus labios.

Me dejé envolver por las caricias que sus labios emitían. Me dejé amar. Y el mundo dejó de existir. Sus besos eran la mejor medicina a cualquier mal que me acechara.


Unas noches después

Desperté en medio de la noche, sentí la cabeza de Hikari en mi pecho. Un molesto sonido se escuchaba desde la sala. Me levanté con cuidado de no despertarla y me puse mi ropa interior.

Me golpeé con la orilla de la cama y reprimí el quejido, aunque de todos modos se escuchó.

-hija de su… aah-dije en voz baja sobándome el pie-

Llegué a la puerta, y la abrí con cuidado y… niiii! Rechinó fuerte.

¡Estúpida puerta del demonio vas a despertar a Hikari!

Finalmente puse un pie fuera del cuarto y.

-para que lo sepas he estado despierta todo el tiempo…-

-¡Dios mio casi me matas del susto, creí que dormías!-

-ve a contestar o dejará de sonar-decía riéndose-

Rolé ojos y caminé a la sala bostezando.

-hola-contesté sin molestarme en ver el identificador.

-Hola T.K.-

-¡Yuuki!-me tapé la boca al recordar que era muy noche- ¡llevo días intentando hablarte! Estaba preocupado. ¿Por qué no me dijiste que te irías tanto tiempo?-

-lo siento T.K. no tuve tiempo de explicarte antes de irme, pero lo que el jefe te dijo es verdad, es un asunto familiar-

-pero tú no…-

-No son familiares cercanos, ni si quiera los conocía-

-Entiendo… ¿es algo grave?

-No, en realidad es acerca del testamento de mis padres—dijo en un tono cansado- Al parecer me dejaron una mansión en Inglaterra. Desde hace mucho que lo sabía, pero no pensé que quisieran quitármela.

-Ya veo, entonces quieres recuperarla.

-Así es, vale mucho dinero, planeo venderla y así podré pagar…-

-la operación de Zero-dije sorprendido y alegre-Pero… es la casa de tus padres Yuuki, ¿estás bien si te deshaces de ella?—traté de ser prudente-

-Es solo una casa, ni si quiera tengo recuerdos de ella. Los verdaderos recuerdos los llevo en mi corazón—escuché tristeza en su voz-es verdad que era de mis padres… pero Zero es mas importante, y si tengo que vender lo único que me dejaron para salvarlo lo haré-dijo firmemente-

-entiendo, sabes que te apoyaré en lo que decidas—dije- aunque no soy un gran apoyo, he sido un inútil todo es tiempo, todo el trabajo lo has hecho tu.

Sentí una mano en mi hombro, Hikari se había levantado y se sentó a mi lado.

-no hables así Takeru, sabes que no es cierto has hecho lo que has podido. La verdadera forma de ayudar a Zero es ayudarte a ti mismo. Además, te has desvelado buscando médicos en América, no digas que no es nada.

-Es verdad. Por cierto te tengo una noticia. Ya está lista tu oficina-

-¿de verdad? De seguro estás mas feliz que yo-rió ligeramente-

-Solo un poco-admití- un hombre necesita su espacio-

-No seas ridículo, solo es una oficina. La cual déjame decirte necesita decoración.

-yo creo que con la tuya sobra y basta-

-vamos ¿ni si quiera una foto de Hikari?-me puse rojo al escucharla y vi de reojo a Hikari quien me veía sin entender-

-Ya tengo una-

-¡en una cajón!-

-¡si la pongo a mi vista me distraigo!-me tapé la boca rápidamente-

Hikari sonrió pícaramente, había logrado escuchar parte de la conversación.

-Esas son fuertes declaraciones Takeru, ¿Pues qué clase de fotos tienes?-

-¡normales, de las normales!-a veces Yuuki me sacaba de quicio con sus bromas, escuché su descarada risa y bufé molesto-

-Sabes que bromeo, pero por si acaso le preguntaré a Hikari-

-¿Cuándo regresas?-

-No lo sé espero que pronto, debo buscar un comprador pero no creo tarde mucho, éstas casas se venden muy rápido-

-Buena suerte, llámame cuando llegues y te recogeré.

-¡Ok, ya duérmete bye!- colgó y arrojé mi celular al sillón.

-¿Qué fue lo que te dijo?-

-Dijo que está arreglando un asunto familiar, quiere vender una casa que pertenecía a sus padres y con ese dinero pagar la operación de Zero.

-Increíble todo se va a arreglar muy pronto, te dije que todo estaría bien-

-si todo va a estar bien a partir de ahora- alcé a Hikari y la besé.

-así que… ¿tienes fotos mías en tu cajón?-pasó sus brazos alrededor de mi cuello-

-¿ahora tu también?-le dije caminando al cuarto-les encanta hacerme sufrir ¿verdad?- nos acostamos en la cama y la abracé besando su hombro.

-Eso jamás-

-vamos a dormir.

-No respondiste la pregunta-

Rolé mis ojos. No sé porque presiento que si no la respondo va a ser una larga noche.


Unos días después.

-No, ya te dije que no, ese color está horrible-

-¿Quién es la diseñadora tu o yo?

Sora y Mimi se encontraban discutiendo el color de los vestidos de las damas de honor.

-Repíteme porque estoy aquí-le pedí a mi novia

-Porque me amas y no quieres dejarme sola con esas dos-

Suspiré pesadamente y miré la hora.

-¿Cuánto tiempo les va a tomar?

-Solo Dios sabe-

Después de un rato llegó Yolei y se unió a la discusión diciendo que el verde era el nuevo rosa, desde luego que no entendía de que rayos hablaba. El verde es verde, y el rosa es rosa ¿Porqué las mujeres se complican la vida?

Entre Sora, Mimi, Yolei y la encargada tenían un santo habladero.

-Tengo irme amor, los chicos me esperan en el bar-la besé en la mejilla-

-Ten cuidado, no manejes ebrio.

-Te hablaré cuando salga-salí apresurado, no quería estar un minuto mas en ese lugar.

Entré al bar, y ahí estaban todos en una mesa. Necesitaba una noche hombres.

-miren quien llegó, la hada madrina ¿Cómo te fue acompañando a las chicas?-se burló Davis-

-Salí literalmente corriendo-tomé asiento y pedí una cerveza.

-Te lo advertí, nunca "jamás"-enfatizó Matt- vayas solo a una tienda de ropa, y si está Mimi "menos"-

-Todos hemos pasado por ahí, cuando yo me casé lo viví todo. Estuve en cada maldita tienda acompañando a Cathy-decía Tai-

-Porque eres un idiota mandilón, yo he puesto límites con Sora. La amo, sí. Pero no soy su esclavo.

-Y sin embargo te casarás-Joe entró a la conversación- a decir verdad, jamás creí que eso llegaría a pasar.

-Es verdad, Matt Ishida el eterno soltero-Davis se empinó su copa-

-Yo creí que Sora te dejaría algún día, las mujeres no esperan por siempre. Y ella sí que tuvo paciencia-admití viendo mi hermano-

-hubo una vez en que terminamos—su vista se perdió en la nada- Fue una pelea muy fuerte. Creí que volviera al día siguiente como usualmente pasa. Pero los días pasaban, y ella no volvía, no me llamaba. No me contestaba… Un día llegué del trabajo y sus cosas ya no estaban. Entonces me di cuenta que realmente había metido la pata.

-¿Tu meter la pata?-decía Tai irónico-no lo creo.

-Tuve que dejar mi orgullo a un lado, la busqué y le pedí que se casara conmigo-Matt decía serio-

-¿En serio?-preguntó Joe incrédulo- ¿Y de qué pelearon?-

-No lo recuerdo, pero no fue por la pelea. Puede decirse que se le agotó la paciencia como ustedes dicen, me dijo que ya no tenía sentido en seguir en una relación a la que ya no le veía futuro.

-Eres un idiota-le reclamé- Todas las mujeres desean casarse algún día, y no necesitan saber una fecha de cuando sucederá, solo la seguridad de que va a pasar-

-Concuerdo con tu hermano-Tai comentó- a mi me pasó lo mismo con mi ex, pero yo no entendí en ese momento, terminamos y un año después se casó. Me dejó porque no le ofrecí algo que muchos otros hombres si podían y querían.

-No solo se trata de conquistar mujeres, ellas pueden amarnos profundamente pero todas tienen un límite. Quieren formar un hogar, tener hijos… siempre están un paso delante de nosotros-dijo Joe-Quizá por eso dicen que maduran antes que nosotros, y terminan fijándose en hombres mas grandes.

-O nosotros en mas chicas-dijo Davis-

-Bueno, la única conclusión a la que he llegado es que a pesar de todo las amamos y terminamos cediendo ante sus deseos, incluso tu Matt-me dirigí a el-al final le pediste que se casara contigo para estar con ella. Y creo todos haríamos lo mismo.

-Salud por ellas-

-¡salud!-

La noche pasó rápido, ya era bastante tarde y decidí que era hora de regresar al departamento. Me despedí y salí sin recordar donde rayos había estacionado el auto.

Caminé por la acera tranquilamente mientras lo buscaba con la mirada, estaba totalmente oscuro. Y de la nada sentí que me empujaban contra la pared.

-¡El dinero!-sentí un arma en mi pecho.

No otra vez. ¿Otro asaltante? Este tipo tenía una máscara cubriéndole el rostro. Estaba a punto de darle mi billetera, cuando estaba por tomarla lo empujé ocasionando a que el arma cayera lejos, lo tiré al suelo y forcejeamos, la máscara que usaba se le cayó. Y al ver su rostro me espanté.

-¡aah!-grité-no puede ser-

Me alejé de el hasta topar con pared.

-¿Zero?-pregunté tembloroso-

Un tipo igual a él estaba frente a mi. Todo era igual, su rostro, su cabello, a excepción de su ropa todo era casi igual. La única diferencia era que este tenía una cicatriz en el rostro.

-Vaya, vaya. ¿Así que conocías a mi hermano?-

-¿Hermano?-pregunté asustado, de repente un recuerdo me vino a la mente.

"¿Sabías que tengo un hermano gemelo?... su nombre es Ichiru, hace años que no nos hablamos"

-Ichiru…-

-Si sabes lo que te conviene mantendrás tu boca cerrada-recogió su arma apuntándome nuevamente-

-Zero estaría muy decepcionado, si el supiera lo que eres ahora… cuando el se entere…

-El no puede enterarse, el está muerto…

-Muerto en vida tal vez…

Su rostro parecía sorprendido.

-¿Qué quieres decir con eso? Pensé que había…

-El está vivo, está en coma… pero vivo…-contesté extrañado-

-Pensé que estaría muerto…

-Un momento, ¿Cómo sabes lo que le pasó?

El hombre que lucía igual a Zero guardó silencio y desvió la mirada.

-Yo estuve ahí…-respondió-

-¿y no hiciste nada para detenerlo?-pregunté molesto-Un tipo le disparó ¿Qué acaso no sabes quien fue?-

-Claro que lo sé…

-¿y?

-Esa persona soy yo…

Lo miré horrorizado. ¿Su propio hermano le había disparado?

-¿Qué?-un hilo de voz me salió, un sentimiento de odio creció en mi- Tu le disparaste… ¡a tu propio hermano!-me acerqué ignorando el arma que portaba, lo tomé de la camisa que llevaba causando que el arma cayera nuevamente-¡ERES UN DESGRACIADO! ¡¿COMO PUDISTE?!-lo sacudí-

-¡Fue un accidente! Yo no quería…-dijo con su mirada en el suelo- el intentaba quitarme el arma, pero yo no quería dársela-contaba con lágrimas en sus ojos- Forcejeamos y la pistola se disparó… él solo quería que regresara, y que dejara ésta vida…

Lo solté azotándolo contra la pared. Me revolví el cabello desesperado, no podía creerlo.

Aunque había algo que no encajaba.

-¿Si tú le disparaste porque dijo que el culpable era otro?... Estuve semanas rastreando a ese tipo… ¡EN VANO!-grité molesto-¿me involucré con gente peligrosa solo para nada?

-Cuando dijo que era el culpable… no se estaba refiriendo al disparo-

Flashback…


-¡El dinero!-le amenacé con la pistola, le apunte a su espalda-

-tranquilo, aquí está-poco a poco fue sacando la billetera, y cuando se volteó casi juré que me veía en el espejo.

-Zero…-

-¿¡Ichiru!?-gritó sorprendido-

-Ha pasado tanto tiempo hermano-sonreí burlón- ¿Qué ha sido de tu patética vida? ¿Ya le confesaste a Yuuki lo que sentías o sigues siendo el mismo cobarde?-

-No tan patética como para convertirme en un ladronzuelo-

-No tuve muchas opciones, era solo un niño… Era esto o morirme de hambre-

-¡Si las tuviste! Y elegiste huir… ¿Quién es el cobarde ahora?-

-¡Cállate!-le grité-

-¿Te crees muy poderoso con un arma no es así?-

-Me ha protegido de muchas cosas-

-No va a protegerte de mi-se puse delante de la pistola-

-Siempre tan presumido ¿No Zero?... tan fuerte y tan valiente—recalqué irónicamente-… y yo el débil, el inútil hermano menor que dependía de ti ¡pero ya no es así!-

-a mí nunca me importó eso-

-A nuestros padres sí, siempre fuiste el favorito, del que siempre presumían ante los demás. Pero de Ichiru Kiryu nunca se sintieron orgullosos.

-No me importa… no me importa lo que nuestros padres pensaban, soy tu hermano—me dijo tomando mi nuca con su mano- y te quiero.

Me abrazó, no tenía idea de que hacer… no me esperaba esa reacción de mi hermano.

-eres un idiota, y siempre te envidié-me sorprendí de sus palabras-Tu siempre tuviste la habilidad de relacionarte con los demás, siempre fuiste capaz de decir cómo te sentías y yo quería ser como tú…

Se separó y me miró.

-Tal vez tú me odies… pero yo te admiro. La única razón por la que nuestros padres me preferían era porque los obedecía al pie de la letra… tu podías hacer lo que querías y yo no.

-Estás loco-le dije-

-Regresa Ichiru, ésta vida no es para ti-me pidió poniendo una mano en mi hombro-

-Eres tan ingenuo Zero-le dije retirando su mano- ¿De verdad crees que uno renuncia a ésta vida tan fácilmente?... Tú no sabes quién soy. Ni las cosas horribles que he hecho.

-Estoy dispuesto a olvidar cualquier cosa, pero antes quiero que me digas ¿Qué te pasó en la cara?-

Yo sonreí irónico.

-Esta—puse una mano en la cicatriz- fue una advertencia. Una vez que entras a este medio es imposible salirse.

-¿Quién te hizo esto?-me preguntó molesto-

-Hay cosas que no te convienen saber hermano, ese hombre me alimentó cuando era un niño, y a cambio yo hacía lo que el ordenara. Robar, asaltar… vender droga… y muchas cosas que no quieres saber-

-Dime quien es-

-Nadie sabe su nombre, lo llamamos Bossu, lleva una enorme cicatriz en el rostro.

-¡Ichiru!-escuché que me gritaban-

-Vete de aquí Zero, ya es tarde para mí. No puedo salirme, si lo hago me matarán, y pueden confundirte conmigo. Así que lo mejor es que no nos volvamos a ver.

-No… no voy a dejar que regreses con ellos. ¡Mira el daño que te han hecho!-me gritó intentando quitarme el arma- ¡eres la única familia que me queda!

-¡Suéltala! ¡Es mejor así!-

Forcejeamos con las manos.

-¡Yo te salvaré te juro que lo haré!-me dijo. Y de repente se escuchó un disparo.

No… el arma se disparó. Y Zero cayó al suelo.

-Zero…-lo atrapé en mis brazos- perdóname, no fue mi intención… perdóname-abracé su cuerpo…

-Yo te voy a salvar hermano… yo lo haré. Volveremos a ser una familia y…

-No digas tonterías, ya es tarde para mi-

-Nunca es tarde para volver a empezar…-me tomó la mano.

-¡Ichiru!—gritó Bossu a lo lejos-¡Que rayos estás haciendo!-

-No lo hagas Ichiru, no vayas… ese hombre es mal…

Sus ojos se cerraron.

-No… Zero… ¡Zero!-

Maté a mi hermano…

Las sirenas se escuchaban a lo lejos. Bossu se acercaba.

-perdóname-lloré en su cuerpo-

Bossu me separó de su cuerpo, y tuve que abandonarlo ahí. Salí corriendo antes de la policía apareciera.


Fin del flasback

-No lo hice a propósito-dijo Ichiru apretando sus puños-si pudiera borrar ese día…

-No puedes… pero deberías de pensar en lo que Zero te dijo-le decía acomodándome la camisa-El quería que te salieras de esa vida.

-Lo he intentado, llevo meses ocultándome de Bossu y su gente. Pero es difícil vivir oculto. Debo cuidarme de la policía y de ellos. Hay días en los que no tengo que comer-

-Zero despertará muy pronto, y lo primero que hará es ir a buscarte, donde sea que te ocultes te aseguro que te encontrará-

-Es un necio…

-Me llamo Takeru por cierto-

-Si, te conozco. Le causaste muchos problemas a Bossu.

-Y el me los causó a mi… ¿Tienes hambre?-

Llevé a Ichiru a cenar, y recordé que no le había hablado a Hikari, le mandé un mensaje y me disculpé.

-Dime Takeru ¿Por qué me estás ayudando?

-porque eres el hermano de Zero, y el quería ayudarte.

-Nadie puede ayudarme, es muy peligroso.

-Tal vez yo pueda…

…continuará…