La Fragilidad de la Flor Lunar

Gloria de la mañana: Promesas caprichosas

El equipo Yamato había regresado con una larga historia del templo del fuego y un chico llamado Sora, la verdad es que no había prestado toda su atención a las andanzas de los miembros del equipo, más preocupado estaba por el silencio del chico, Sai. En si mismo era alguien en quien no terminaba de confiar, sabía que era el guardián emocional de Sakura o mejor dicho, su compañero aunque no en términos románticos. Por otro lado, el haber logrado que pasaran tanto tiempo separados era un milagro.

Por eso es que cuando salieron de dar su reporte con Tsunade intervino en el camino de los tres con su habitual pose relajada pero sin dejarles avanzar para que prestaran atención.

"Sai, Shimura mandó a Sakura a una misión en el castillo del Daimyo." Dijo en voz alta mirando directo a la persona para quien iba el mensaje, los otros dos sin terminar de entender, aunque 'Yamato' parecía poder comprender todo lo que podría llegar a implicar ese accionar de Danzo, mandando a la chica del equipo mientras el resto no se encontraba.

"¿Cuando se supone que regrese?" Preguntó sin perder paso, por el contrario, apretándolo como si deseara regresar a su casa con urgencia, los otros le seguían algo confusos pero tratando de hilar la charla que se desarrollaba.

"2 días a partir de este. Su equipo genin está con ella, uno de ellos es médico en entrenamiento." Explicó moviéndose a la par mientras el chico sacaba uno de sus pergaminos y lo colocaba entre sus labios, buscando tinta y dibujando aun en movimiento un ave que se desprendió del papel para emprender vuelo alejándose de la ciudad. Al mismo tiempo, Kakashi le pasó otro pergamino que era una autorización para salir de la ciudad, pero lo tomó del brazo en un gesto amenazante para detenerlo y obligarle a verlo. "Ya la charla de que no tienen emociones me la dio Sakura suficientes veces, pero sé que lo sientes, es tu compañera. Estoy confiando en ti para que la traigas de regreso, ¿comprendes?"

"¡Kakashi-sensei!" Exclamó el Uzumaki cuando los alcanzó para verlo con confusión. "¿Que le pasó a Sakura-chan?"

Podía ver en los ojos del otro joven como se desarmaba tratando de encontrar respuestas a toda esta charla secreta y el apuro de Sai por salir del lugar, corriendo en dirección a la zona residencial Shinobi donde se encontraba el departamento en el que convivía con la tokubetsu. Probablemente para buscar si ella dejó algo de información y colocarse la armadura ANBU antes de partir.

"La mandaron en una misión... complicada. Este no es lugar para hablar." Aclaró indicando que le siguieran por las calles a paso de civil con rumbo a su casa. Allí, los dos acompañantes pudieron notar que las cosas estaban curiosamente ordenadas, sin parecer el hogar de un soltero, por el contrario, dos tazas se encontraban en el seca-plato, dos platos, un pantalón standar mucho más pequeño que el tamaño del Hatake colgado junto a otro de tamaño correcto, en una mesa junto a la ventana unas flores acompañaban tres fotos, una del equipo Minato, una del equipo Kakashi y otra de dos personas, una mujer rubia y un hombre con cabello en forma de estrella o flor, era incierto por el tono rosa-morado que poseía.

Indicó que se sentaran en los almohadones en torno al kotatsu mientras servía té para los tres.

"Aquí es seguro pero no confiaría demasiado." Aclaró tomando asiento también. "Pude sacar los datos de la tarea de Sakura con un poco de complicaciones. Unos mercaderes de Kumo están haciendo tratos con el daimyo, la fiesta atraerá a varios conflictivos, así que los asesores del señor contrataron un asesinato contra todo el grupo de mercantes y los shinobi que les acompañaban. Como es en una zona tan expuesta contrataron a una mujer de infiltración que fue escoltada por un grupo genin. Diga lo que diga, sé que no los expondrá a la peor parte, pero... estoy preocupado, ella está sola, según tengo entendido, siempre funcionó principalmente como distracción, actuando en conjunto con Sai por lo que esta misión tiene el potencial de salir mal..."

Al decir esto, rodó su mirada para posarla en 'Yamato' el cual se encontraba pensativo.

"Es una misión suicida... Alguien la está preparando para morir, la dejaron sola contra un grupo de shinobi de Kumo. Probablemente si sale con vida será habiendo asesinado a los ninjas de Kumogakure y llevándonos a conflicto con ellos en un momento en que tenemos una amenaza tan grande como Akatsuki entre manos. Eso forzaría la mano para destituir a Tsunade-sama."

"¡DE QUE HABLAN! ¡DEBEMOS IR A RESCATARLA!" El golpe en la mesa de Kakashi interrumpió la tirada del rubio que se debió dejar caer sin haberse dado cuenta que se puso de pie en primer lugar.

"No podemos hacer nada, lo mejor que pude lograr fue conseguir la misión para Sai él es su médico personal así que podrá ayudar. Si la conozco algo no fue a ciegas, sé que debe haber ordenado a Udon y Konohamaru de abrir una ruta de escape en caso de emergencia, así que lo mejor que podemos apostar es que las cosas no se hayan complicado demasiado. Pedí una misión de perímetro para mañana, nosotros tres iremos con un Hyuga a 'patrullar', Hokage-sama ya está al tanto así que trataremos de encontrar a mitad de camino a los chicos, es lo más que podemos hacer. Mañana 5am, sin falta, en las puertas de la ciudad, ¿entendido?" Preguntó sin darles más vueltas.

Cuando se separaron fue con una sensación de pesadez, preparandose para la siguiente mañana ir en su busqueda.

Claro que eso era más fácil decirlo que hacerlo cuando el Hyuga disponible en esta misión era precisamente Neji, un jonin recientemente promovido de la generación de Sakura y Naruto.

A su vez la ventaja fue precisamente que conocía quien era Sakura y podría reconocerla sin problema, lo complicado fue explicar que la Hokage en realidad los estaba cubriendo en una misión de recuperación, lo que llevó a varias discusiones no muy amables entre Naruto y Hyuga-san.

"Tres niños, hitai-ate de Konoha. Uno parece ser Sarutobi-san." Anunció el de ojos blancos, que corría unos pasos por detrás de Naruto y Yamato ya que Kakashi estaba demasiado apurado como para detenerse a ver donde se encontraba cada miembro del equipo. "Al este, debemos bajar de las ramas a 400 metros."

Siguiendo las instrucciones del chico bajaron de los árboles para ver a los tres más jóvenes hacer lo mismo. Eran realmente una visión bastante inquietante, de los tres el más golpeado parecía ser Konohamaru, pero a su vez era el único que no parecía reaccionar con desesperación, probablemente por el shock.

"Sakura-sensei está..." Tragó la chica mientras el otro genin trataba de invocar chakra sanador para usar un iryo-ninjutsu básico para aliviar el dolor en la pierna del nieto del Sandaime.

"¿Que pasó?" Increpó directo el líder del equipo observando a los alumnos de Sakura reaccionar inquietos. "¿Pueden decirme donde está Sakura?"

Todos parecían nerviosos, pero finalmente poniendo rostro de decisión Konohamaru se enderezó de pie como estaba, sus puños cerrados antes de indicar el sendero que se desdibujaba por los árboles.

"Hemos corrido cerca de una hora conmigo a cuestas así que a toda velocidad tardarán menos. La misión era una farsa, había ninjas renegados con la banda de Ame, el chico exhibicionista llegó para ayudar así que la maestra nos mandó en busca de ayuda." Lo dijo con cierta frialdad, sabía en el fondo que no estaba roto, pero era la primer misión que era... así. Que había estado tan cerca de morir, tan cerca de la acción, pero no era de esas peleas legendarias, si no, tan cerca del lado oscuro...

Así que trató de embotellarlo, al menos hasta poder conseguir respuestas, luego trataría de ver que hacía con todo eso, ahora solo podía enviar ayuda como había sido prometido.

"Naruto, Hyuga, llevenlos de regreso a Konoha, Yamato conmigo." Indicó comenzando a correr nuevamente, haciendo caso omiso de las protestas de Naruto. Aunque no lo entendiera el chico, era uno de los shinobis potencialmente más poderoso de todos, lo cual significaba que si este enfrentamiento se salía de control y él caía en manos enemigas podría significar la muerte de todos, más si aun no lograba controlar el chakra del kyubi. A si vez lo necesitaba en la defensa de Konohamaru, el silencio del chico no le había gustado en absoluto y temía la razón tras este.

Escuchó el sonido del metal chocando delante, era el único ruido que delataba la ubicación del combate, ni jutsus grandes o gritos de guerra, por el contrario, parecía estar casi silencioso de forma letal. Iba a abalanzarse a la defensa de su... ¿Compañera? Pero fue interrumpido en su paso por Tenzou, quien negó con la cabeza.

"Sé que le es urgente, sempai. Pero hasta ahora nadie los ha visto pelear en conjunto, hemos mantenido separado al par así que no estamos seguros de que pueden hacer por si mismos." Explicó su intervención, a lo que debió asentir. Hasta ahora había entrenado a Sakura en jutsus y había incrementado el rango de ilusiones con los que contaba ella, sin embargo, había sido claro desde el principio que no se enfrentarían o combatirían en prácticas.

Así que se escondieron, esperando por si haría falta reforzar a los dos en combate. Los ninjas que atacaban no pertenecían a los libros Bingo, por lo que supondría rango menor al S, pero la habilidad le decía que al menos tendrían una habilidad de un tokubetsu jonin.

En el centro, como una maquinaria bien aceitada, las dos personas que buscaba se encontraban peleando. Era interesante ver la extraña dinámica. Sakura se colocaba en peligro, Sai parecía que había colocado hilos de chakra en ella, manipulándola cuando era incapaz de ver un ataque de alguno de los ninjas que les rodeaban. Ella tenía una forma muy conocida para él de emplear el Shunshin, parecía mucho al de Uchiha Shisui, pero sin la capacidad de parecer físico, al contrario, simulaba un Bushin de alta velocidad que se enredaba con un genjutsu.

Lo del genjutsu lo identificó en el momento que abrió uno de los tessen para reflejar un manojo de armas que iban dirijidas a la espalda de Sai seguido de un golpe con el segundo abanico cerrado justo en la cojuntura del cuello antes de usarlo de peldaño y así ponerse a la altura de uno que esperaba en la copa de los árboles, el artista por su lado había dado un salto también para esquivar un ataque, apenas notando por sobre el hombro la ubicación de su compañera.

En ese momento es que entendió algo que nunca se le hubiera ocurrido como un estilo de pelea, fuera del tradicional tessen Sakura y Sai estaban usando la técnica de marionetas, los hilos de chakra en un ida y vuelta, estaban usando el control del chakra para extender y acortar el largo para permitirse mover libremente, pero con un solo movimiento de las extremidades se sacaban del camino del peligro no tan diferente al Kagemane del clan Nara pero con una unión de ambos sentidos.

Cuando uno se acercó a Sai demasiado, Sakura abrió uno de los abanicos extendiendo los filos de sus extremos y pateó la unión, creando el disparo de los cuchillos a gran velocidad que se clavaron en la espalda del atacante, demasiado cerca de la columna como para permitir que se volviera a poner de pie, y a su vez destruyendo el arma por lo que solo quedó con un solo tessen y una mano desnuda para defenderse.

"Espera..." Susurró Tenzou, sosteniendole por un hombro para evitar que saliera a defender a su protegida. "Aun no nos muestra todo."

"No uses la invocación, tenemos poco espacio. Ya los genin están a distancia segura, despáchalos de la forma más rápida." Ordenó el chico por sobre las palabras y respiraciones agitadas del resto, ignorando las palabras antagónicas de los ninjas que seguían a su alrededor. La única respuesta fue un silbido largo que indicaba la comprensión antes de que pusiera distancia, deteniéndose sobre la rama de un árbol, viendo como finalmente uno lograba tomar por detrás a Sai, inmovilizando sus brazos en una posición incómoda.

Abrió un pergamino delante de ella, su gesto impasivo delatando el nuevo objetivo...

Del papel salieron disparados varios kunai especiales, con sellos en las empuñaduras que no necesitaba verlos de cerca para reconocerlos. Una cosa era saber que Sakura podía usar una habilidad, pero otra muy diferente era verla en acción en el momento que el abanico que aún poseía se abría dibujando un círculo que escondía los sellos que realizaba con sus manos antes de que todo en ese pequeño claro se volviera borroso.

Y es que solo tomó un segundo para que tomara un senbon del que colgaba un sello y lo arrojara en dirección a Sai, el cual apenas se inclinó para eludir ser rozado, causando que el que se encontraba detrás suyo hiciera lo mismo, solo para encontrarse con un corte en la carótida, cayendo sin fuerza casi de inmediato. Al mismo tiempo los cuatro que seguían de pie colapsaron, la kunoichi se encontraba de pie en el mismo lugar en que había empezado, en la rama de un árbol, observando a Sai que solo estaba quitando uno de los hitai-ate para observarlos de cerca.

"Son falsos... pero tenían una capacidad de un chunin alto o incluso un tokubetsu. Algo no está bien en esto." Habló el frío chico antes de girar su mirada de ébano a los dos jonin que finalmente se dejaron ver. "Hora de regresar, baja del árbol, no puedes saltar así."

De cerca, Kakashi pudo ver que el peso de ella estaba recargado sobre la pierna izquierda, algo de sangre escurriendo por el costado de su labio inferior además de muchos cortes que habían arruinado la ropa externa dejando ver la camiseta de red metálica debajo que servía precisamente para evitar pasar a mayores durante combate, no era mucho pero era mejor que ir sin ningún tipo de armadura.

"Los cuerpos del otro equipo se encuentra a 20Km." Explicó el más joven de los hombres mientras recibía el peso muerto de su compañera en sus brazos antes de comenzar a usar iryo-ninjutsu para aliviar las molestias hasta que pudieran llegar a la villa. "Tiene sangrado menor interno y probablemente colapse por agotamiento de chakra, sería mejor que alguien la cargara."

Cuando lo dijo sus ojos expresaron cierta ambigüedad, viendo a Kakashi con desconfianza pero a su vez siendo a él quien le entregó el cuerpo herido de la pelirrosa, confiando expresamente en él para resguardarla. Evidentemente ya tendrían tiempo para tener esta discusión en privado o quizá nunca, realmente al líder del equipo no le agradaba la idea de intervenir en la locura de sus subordinados, prefería solo contemplar la locura de su alumna estrella... considerando que era la única que le quedaba ya que uno salió corriendo de la ciudad y el otro... Era Naruto, Minato-sensei se tomaría de los cabellos si viera que era un mini-Kushina, por mucho que amara a esa mujer, los Uzumaki tenían demasiada energía para gusto de cualquier ninja respetable.

"Realizó 5 saltos en menos de 10 segundos y ya había usado el chakra de los dos sellos menores de almacenamiento." Explicó apenas mirando hacia atrás a los cuerpos caídos antes de tomar las copas de los árboles sin preocuparse si los otros dos hombres le seguían.


"¿Que pasó?" Le dolía la cabeza y se sentía tensa al tratar de sentarse, aunque salvo por esos detalles se sentía perfectamente, nada que explicara su razón para estar en ese lugar cerrado que era la habitación privada de hospital.

En la ventana podía ver nubes de lluvia alejarse, pero no recordaba que estuviera lloviendo en primer lugar cuando estaba en la misión, se encontraba sola, pero podía sentir el chakra de al menos unas cuatro personas fuera de su puerta, aunque tenía esperanza que no todos estuvieran allí por ella, no creía tener tanta suerte.

"¡La próxima vez que deba reconstruir tu cuerpo te voy matar yo misma para revivirte y volver a matarte!" Llegó el grito de la rubia Hokage a sus oídos. Allí, abriendo la puerta, estaba Tsunade, las manos en sus caderas y viéndola con todo el peso de su mirada ámbar. "Tienes suerte, niña. Por una vez no era tu sistema reproductivo el colapsado, solo el riñón y una úlcera en la pared del estómago. Eso sin contar tu vaciamiento de chakra, porque a alguien se le ocurrió despertar el sello de Fuerza de un Centenar AUNQUE se estuviera muriendo. ¡La próxima vez que te vea aquí te deportaré a Suna a que se hagan cargo ellos de esta mierda! Estoy segura que estarán FELICES de tener a la nueva sasori-hime entre ellos."

No sabía de donde había sacado esa información por lo que solo hizo un ademán doloroso sin poder negar que realmente tenía la invocación de los escorpiones en su poder, la misma invocación que el Akasuna no Sasori original había poseído, algo no tan conocido a través de las naciones. Odiaba admitir que el original y ella poseían una característica en común y era que no iban usando invocaciones a diestra y siniestra, contrario a los sannin, pero que ese pergamino fácilmente podría abrirle las puertas de las fuerzas armadas de Sunagakure ya que era una invocación originaria de esas tierras. No sabía si era el Shodai Kazekage o uno de sus consejeros fue el primero en firmarlo, pero luego había bajado entre generaciones hasta estar en manos de Chiyo quien se lo entregó a Sasori de la Arena Roja.

"Dejaré que Hatake se encargue de ti, tengo cosas más importantes que atender que quedarme aquí a jugar a la enfermera."

Bueno, era evidente que Senju Tsunade hacía justicia a su fama, no le había dejado hablar ni articular nada, solo entró, le gritó y finalmente se fue. Al abrir la puerta pudo notar al otro lado a Kakashi junto a Yamato y Sai. Sin embargo los dos últimos se quedaron fuera mientras el hombre de expresión aburrida y cabello que desafiaba la gravedad entraba, perdiendo la expresión aburrida una vez se hubiera cerrado la puerta.

De repente se vió ante un hombre de casi 30 años cansado, como si el mundo se hubiera venido encima en solo unos minutos.

"¿Kakashi?" Antes de que pudiera decir más, él levantó una mano para que no hablara, últimamente parecía que lo hacía muy a menudo, pero realmente necesitaba ser escuchado.

"Déjame hablar, ¿si?" Nuevamente ese gesto de confusión, aun con el cabello largo y desarreglado que le recordaba a una mezcla de una medusa y Kushina cuando se enojaba con Minato-sensei, en una bata de hospital que se transparentaba, echada en cama, con vendajes en los brazos y el cuello, aun tras llegar cansada y herida de su misión, esa expresión le parecía adorable.

"Vale, ¿que pasó?"

"Tu misión fue exitosa, la información que consiguieron fue entregada por Konohamaru a Tsunade-sama. Tiene relación directa con movimientos de Amegakure sospechosos, probablemente despachen a otros para obtener más detalles de las fuentes. Konohamaru, Udon y Moegi están bien, entre los tres despacharon uno de los shinobi y se abrieron paso para pedir ayuda, los interceptamos a mitad de camino, te trajimos al hospital de inmediato, pero has estado en coma por las últimas dos semanas. Sarutobi Asuma está muerto. Varios equipos estuvieron trabajando en la seguridad del país, su equipo cruzó camino con dos Akatsuki, los cuales se dice son inmortales."

Dudando sobre como actuar solo extendió una mano y la posó sobre él. A veces desearía poder ser más empática, realmente estaba trabajando en eso, aunque sabía que ella tenía más posibilidades que Sai el cual había recurrido a libros en el tiempo que tuvieran libre con ella explicándole los detalles de lo que no entendiera.

"Podrías haber sido tú... podría haber sido yo." Explicó tras una corta espera de su parte a que se explicara. "Esto, lo que sea que tengamos, podría haber terminado de la misma forma que mi equipo." La miró por su costado antes de tomarse el rostro con una mano mientras sacaba un objeto pequeño de un bolsillo, jugando con él entre sus dedos. "Debo estar loco, solo tienes 16 años, pero no quiero que si algún día..." Pausó un momento deseando alejar la idea de la muerte de su cabeza. "Solo no quiero que esto quede en un juego, yo no juego, Sakura. Estoy muy grande para esas cosas, por eso... si realmente piensas en mi de esa forma, me gustaría que usaras este anillo."

Extendió la mano a ella, mostrándole un anillo parecido al de promesa que le había dado meses antes, una simple banda con una sola piedra preciosa pequeña en medio. Era el anillo de compromiso de su madre, no era extravagante, especialmente considerando que su padre era el último de su clan hasta su propio nacimiento por lo que la joyería la había comprado con su duro esfuerzo, pero cuando pensó esto... en realidad no había pensado mucho, no había ido a una joyería, solo había ido a buscar en la vieja casa que solía pertenecer a su familia por las pertenencias de su madre y había estado sentado esperando que despertara al fin mientras consideraba como abordar el tema.

El plan era simple, ya que le parecía un poco absurdo eso de las declaraciones de amor románticas de las novelas, aunque pensándolo bien, si tenía suerte, algún día la convencería de actuar en privado algunas de las mejores escenas de Icha Icha... después de todo ella finalmente había decidido robar su ICHA ICHA Baiorensu, así que le diría sus intenciones y dejaría el anillo en su mesa de luz para que lo pensara.

Lo que no esperaba es que ella simplemente tomara el anillo y tras mover el otro a la mano derecha simplemente se lo colocara donde correspondía.

"Siempre creí que antes del compromiso había algo más... aunque fuera un beso." Comentó la chica, cuya mirada curiosa ahora estaba posada en el nuevo anillo con un pequeño diamante en el centro, esto causó las risas del Hatake, el cual se puso de pie y se bajó un poco la máscara para posar los labios en la frente de ella antes de volver a subirla sin permitir que nadie viera su rostro. "Comienzo a creer que no sabemos ordenar las cosas... Ni tenemos un aniversario."

"Tranquila, no nos casaremos mañana, solo... quería que supieras cual era mi intensión."