¡Aclaración!: Los personajes de Dragon Ball, Z y Gt NO ME PERTENECEN EN ABSOLUTO, el señor Akira Toriyama es su dueño.
Tuya por siempre
Salvar a Pan
Mirai se había sentado en el techo de la casa mirando hacia el cielo junto a las estrellas que hoy, brillaban más que nunca.
Estaba desvelado y había estado dando vueltas en la habitación toda la noche pensando en el futuro. Echaba de menos a su pequeño hijo, aunque todo el tiempo que llevaba en el presente para el futuro, no era más que unos minutos más.
Siempre acostumbraba a entrenar o a jugar con su único hijo. Era lo único que quedaba del recuerdo de su difunta esposa.
La sonrisa de Veggie, como él lo llamaba, había sido heredada de su madre. La sonrisa más adorable y reconfortante del mundo, según Mirai.
Estaba muy orgulloso de su hijo.
Lo quería tanto. También lo echaba de menos.
Recordó muy emotivamente el nacimiento de Vegeta. Él estaba asustado y más nervioso de lo que alguien se pudiera imaginar.
¿Quién lo diría que el único y último guerrero más fuerte de la tierra estuviese temeroso por el nacimiento de su hijo?
Nunca antes había tratado con bebés, no sabía cómo podría sostenerlo.
Hasta que aquel momento llegó…
— ¡No puedo más! —Gritó adolorida Mirai Pan tomando fuerte la mano de Mirai Trunks quien, estaba totalmente paralizado—. ¿Trunks? ¡TRUNKS!
— ¿Qué? —Reaccionó ante el grito de su mujer.
— ¡ESTA POR NACER NUESTRO HIJO!
— Calma, cariño —Bulma estaba junto con Pan trabajando con el doctor de la familia—. Sólo haz un esfuerzo más y verás que ya todo terminará.
Luego de cinco minutos, un pequeño bulto se asomó haciendo que, Pan diera su último grito de dolor.
Él pequeño bebé ya había nacido.
Pan lloraba mientras que pedía de inmediato que le dejen ver a su hijo. Trunks inmóvil reaccionó cuando Bulma emocionada le entregó a Pan su bebe luego, abrazó a su hijo y lo felicitó. Él estaba conmocionado, se acercó a su hijo y comprobó que estuviera bien. Tocó su manita pequeña y pudo observar que era un bebé fuerte. Le besó en la frente y le acarició su carita.
— Es mejor de lo que esperaba, él es precioso —Pan miró a Trunks y él solo pudo besarla y susurrarle un "Te amo" en su oído—. ¿Cómo le llamaremos?
— Me prometí que llevaría, si tú aceptas, el nombre de mi padre, Vegeta.
— Me gustaría que mi hijo se llame así —Ella le sonrió—, también quisiera agregarle como segundo nombre Goku, como mi abuelo que jamás llegué a conocerlo.
— Vegeta Goku… —Trunks dijo embobado mirando a su pequeño saiyan.
— Briefs…
— Son —Terminó Trunks chocando su cabeza contra ella y abrazando al pequeño en sus brazos.
Lo recordaba como si hubiese sido ayer.
Pan y su hijo era todo lo que él quería. Era tan feliz.
Otro recuerdo le vino a su mente: el día dónde él y Pan le enseñaron a volar.
— Vamos Veggie, sabemos que puedes hacerlo —Pan abrazó a su pequeño de dos años y le sonrió—. Ven aquí, amor.
Vegeta saltaba de alegría y sonreía, se había puesto sólo en su posición sin ayuda de sus padres, tal y como Trunks lo recordaba se parecía a su padre de orgulloso. Trunks se quedó frente a él y le indicó lo que tenía que hacer.
— Ya sabes lo que tienes que hacer, hijo. A la cuenta de tres levitarás un poco, ¿entendido?
— ¡Sí, papá!
— Uno… —Pan comenzó divertida.
— Dos... —Trunks rió al ver la cara de emoción que llevaba su hijo.
— ¡TRES! —El niño gritó y comenzó a elevarse más de lo esperado de sus padres. Logró volar sin ninguna dificultad a lo largo de todo el jardín. Trunks y Pan quedaron sorprendidos y se miraron uno al otro.
— Es increíble, solo tiene dos años —Trunks sonrió orgulloso de su hijo.
— Es nieto de los mejores guerreros del mundo, claro que le iba hacer fácil —Ella se pegó a Trunks riendo mientras observaban como su hijo se desplazaba bien alto por encima de la casa.
Desearía volver el tiempo atrás y revivir todo aquello sólo una vez más.
Si pudiese sacrificarse para que Pan volviese a la vida, lo haría sin pensarlo.
Su hijo crecería sin su madre y eso le dolía en el alma.
.
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Abrió los ojos al notar la claridad del día, aún se podía apreciar el majestuoso amanecer.
Se refregó los ojos creyendo que todo había sido un delirio pero la realidad golpeó su cabeza.
No había sido un sueño, ni un delirio… había hecho el amor con Trunks. Pegó su mano derecha contra su frente. Acto seguido Trunks despertó.
— Debo estar loca… —Pan maldijo para sí—. Y lo más triste es que no bebí anoche.
— Pan —La abraza—, ¿te arrepientes?
— Si me lo sigues preguntando de seguro harás que me arrepienta —Trunks se calló y agachó la cabeza—. Es broma —Rió—, aunque debo aceptar que bajé la guardia. Fui débil.
— No tienes por qué mostrarte fuerte delante de mí.
— Dije cosas que debí pensarlo antes de responder.
— ¿Acaso cambiarás de opinión acerca de la propuesta? —Trunks preguntó con voz ronca.
— Creo que te estás apresurando, Trunks. Aún no todo está dicho...
—… pero si hecho —concluyó el con una sonrisa.
— Quizás fue un error — ¿Por qué lo seguía negando?
— Se sincera contigo y conmigo, ¿aún me amas? —Trunks la miró a los ojos y ella no pudo esquivar su mirada. Por unos segundos agachó su cabeza y jugó con sus dedos.
La respuesta era sencilla y correcta: sí.
Aún lo amaba y de hecho más que antes. Aquel orgullo que poseía le hacía pensar que podría ser hija de Vegeta, ¿o acaso de quien lo había heredado?
Decidió mirar a Trunks tomando aire, se encontró con la mirada profunda del muchacho y no le hizo esperar ni un minuto más.
— Sí, aunque no lo crea o tal vez no lo quiera creer, sí, aún te amo.
— ¿Podrás darme una segunda oportunidad? —Tomó su mejilla y le acarició con su pulgar—, prometo no decepcionarte, pase lo que pase no me alejaré de ti, lo juro.
— Por favor, no hagas promesas ni juramentos, son tonterías… no digo que no las cumplirás pero… no lo hagas, deja que la corriente te lleve. Probaremos de nuevo esto y si… no va… pues quizás el destino no nos querrá juntos y tendremos que aceptarlo, tarde o temprano.
— Al igual de aquello, lo que digo lo cumpliré de todas formas, sea una promesa o no. Pienso que esta será mi última oportunidad porque no dejaré que te separe de mí otra vez.
— No pienses en eso, ya… olvídate del pasado.
— No puedo Pan, aún soy culpable de las veces que trataste de quitarte la vida y no creas que no me enteré de aquello —Pan se apenó y bajó la cabeza—. Fue mi culpa y si te hubiera perdido te hubiese seguido. Jamás lo vuelvas hacer, esta vez promételo.
— Ya termina con aquello, dejemos de pensar en el ayer, Trunks —El la miró y volvió a repetir las últimas palabras—. No me gustan que me hagan promesas pero si te quedas tranquilo y no vuelves a tocar el tema te lo prometeré.
— Dilo, Pan, por favor
— No haré más ninguna de aquellas locuras, perdóname
Trunks se acercó a ella y la abrazó cálidamente, tenía su palabra y se encontraba tranquilo. Le besó en la boca con un suave beso y luego, ambos se sonrojaron.
— Seguimos desnudos —Apenada Pan tomó su vestido y se tapó—. ¡Por Dende! No me di cuenta —Susurró mientras que Trunks también estaba como un tomate y se dispuso a juntar de su ropa—. Tú date vuelta y vístete, yo haré lo mismo.
Él obedeció y ambos comenzaron a vestirse a espaldas del otro.
Pan ya había terminado y de pronto se acordó que debía ir al entrenamiento con Mirai.
— ¡Mierda, me matará!
— ¿Quién, Pan? —Trunks se había dado vuelta ya listo y la vio alterada.
— Se me hace tarde para ir al entrenamiento de Mirai —Tomó sus zapatos y quiso volar pero el saiyan la detuvo—. ¿Qué haces, Trunks?
— Pan, se sincera, ¿a ti te gusta Mirai?
Aquello le tomó de sorpresa a Pan, aún no se había dado vuelta y Trunks sólo la miraba de espaldas. Ella suspiró y dio media vuelta hasta encontrarse con el rostro de él.
Ni ella sabía lo que pasaba con Mirai. Admitía que sí la atraía un poco, quizás… un poco mucho, tal vez por ser igual a Trunks aunque Mirai era más amable y su carácter era distinto, algo que le atrajo de manera inmediata. Aunque se mezclaran todos esos sentimientos tenía bien en claro con quién ella quería estar.
— Por más confundida que haya estado, sé que no estoy enamorada de él, sino que de ti. Sí… él me agrada y mucho pero amará por siempre a su difunta esposa.
— ¿Acaso no lo entiendes, Pan? La esposa de Mirai fuiste tu Pan… y ambos tuvieron aquel niño.
Pan abrió los ojos y quedó boquiabierta, trataba de pensar en todas las veces que Mirai le habló de su esposa, ella había muerto y él también había contado que Pan del futuro murió y que se sentía muy culpable de ello, también de su esposa. Ambas eran la misma persona y ella hasta el día de hoy no lo había notado.
Trunks sacó de su bolsillo la foto del niño pues, siempre la llevaba con él. De todas formas también era su hijo. Pan se acercó lentamente y con su mano temblorosa la tomó. Ella nunca antes había observado bien la foto, sólo la había ojeado.
Y ahí estaba, claramente podía ver que aquel niño era suyo también. La sonrisa era de su abuelito difunto, jamás la olvidaría, era la sonrisa hereditaria de los Son.
Pan se conmovió y acercó a su pecho la foto mientras miraba a Trunks, sus ojos se humedecieron y lo menos que quería Trunks es verla llorar, la abrazó fuerte pero sólo hizo que Pan se largase a llorar sobre su pecho.
— Todo este tiempo pude observar como se destruía Mirai por su esposa… y él estaba al lado mío. Debo haberlo lastimado sólo con mi presencia.
— No, Pan… él sabía que al venir te iba a encontrar a ti, además él esta dispuesto a estar a tu lado para protegerte y entrenarte, lo quiere hacer por ti, para que cuando aquellos insectos lleguen tú estés a salvo, recuerda que su misión es esa, salvarte.
— Pero me siento culpable, de alguna forma u otra…
— No sabías nada, no es tu culpa, Pan
— ¿Y desde cuando tu lo sabes? —Ella se alejó de él.
— Él no me lo dijo pero lo deduje cuando encontré esa foto, el otro día más bien fue donde me terminó de cerrar todo. Tuve una charla con Mirai y habló de que yo era un idiota por perder a la madre del niño… él hablaba de ti.
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En Corporación Cápsula, Mirai no había podido pegar un ojo en toda la noche pero aún así no tenía sueño, había estado esperando a Pan para su entrenamiento pero pasó más de una hora y creyó que se había quedado dormida luego de la fiesta pero, recordó que su hermana dijo que Pan se quedaría en la casa toda la noche mas no sintió su ki… Tampoco pude sentir el de Trunks… ¿Acaso…? No… era imposible que ambos estén juntos, ella se habría negado a estar con él, quizás Trunks había salido con Goten luego de la fiesta.
Mirai decidió entrar a la cocina y tomar algo para el desayuno, al llegar a la cocina se encontró con su madre preparando un rico y variado desayuno.
— Buenos días, mamá —Ella le sonrió y lo saludó.
— ¿Hoy no entrenan? —Le preguntó la peliazul al ver a su hijo a estas horas.
— Veo que Pan se quedó dormida, luego si no viene entrenaré yo solo.
— Es mejor que te tomes un día, hijo.
— Pero mamá…
— ¿Sabes qué? Ya sé, me acompañarás a la compañía y me ayudarás a trabajar en unos cuantos papeles. Trunks es el presidente pero al abandonar por un tiempo la oficina, el trabajo se ha acumulado de forma increíble y las personas de allí necesitan de una mano.
— Pero… yo no sé nada de negocios, ¡solo sé trabajar en laboratorios! Arreglando máquinas e inventando cosas… —Nunca pensó en ser un hombre de negocios.
— Descuida, no estarás solo, mandaré una secretaria que te ayude…
— Prefiero hacerlo solo —Mirai se puso serio.
— ¿Sabes, hijo? Me pregunto... ¿por qué en el futuro no fuiste hasta Namekusein en busca de las esferas? Podrían haber revivido a todos —Preguntó Bulma intrigada. La verdad que siempre se preguntó aquello y dudaba si su contraparte futura no había pensado aquella posibilidad.
— Era nuestro único objetivo, pensamos miles de veces en ello, pero era imposible, madre. Cuando los androides destruyeron el laboratorio de Corporación Cápsula, todos los documentos se perdieron, en ellos estaban las coordenadas de Namekusein. Pensé en buscar un Ki igual al de Piccolo e ir hasta allá volando, pero era una idea totalmente absurda, no sobreviviría volar por el espacio. Si hubiésemos tenido la oportunidad de ir hasta allá, mi padre y los demás guerreros estarían convida —Sonrió a medias con un aire melancólico.
— ¡Pero como no se me ocurrió antes!, ¡Trunks, tengo los documentos en donde guardan las coordenadas de Namekusein! Mandaré la nave espacial que mi padre construyó hace muchos años para que Milk y los demás fueran hacia allá —Bulma estaba feliz, ¿Cómo no se le podía haber ocurrido antes? Mirai quedó perplejo y sonrió tomando a su madre de la mano—.Trunks, debes viajar a Namekusein, hablar con Dende para que sea el nuevo Kamisama de la tierra, dile lo sucedido, él te entenderá y te ayudará, llévalo al templo y pídele que vuelvan las esferas del dragón de la tierra. Luego revive a todos. Incluso puedes revivir a Pan.
Mirai sintió un escalofrío por dentro, con la ayuda de su madre podría viajar hasta Namekusein y volver a poseer las esferas para revivir a su padre, a Gohan, a Pan y a todos los guerreros Z.
— Gracias mamá —Abrazó a su madre con todas sus fuerzas, estaba feliz, iba a poder recuperar a todas las personas que fueron su vida para él.
Estaba conmocionado, feliz.
Aún la esperanza no estaba del todo perdida.
Él podría ver de nuevo a su Panny.
Deseaba marcharse ahora, en aquel momento… pero no olvidaría su misión: debía salvar a Pan.
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Trunks y Pan volaron en silencio hasta la Capital del Oeste. Aquel silencio era incómodo para ambos, Pan aún seguía sumisa entre lo que acababa de escuchar.
¿Por qué Mirai no se lo había dicho? Ella debía saberlo…
Ahora entendía por qué Mirai quería que ella se arreglase con Trunks, él ya sabía todo.
Cuando apenas pudo reaccionar ya se encontraban en el patio trasero de Corporación Cápsula.
Guiada por el ki de Mirai, se marchó hacia la cocina cuando vio que estaba con Bulma hablando.
Ella lo miró de lejos y pudo observar que esta vez, Mirai estaba distinto.
Sonreía a más no poder, sus ojos… había un brillo especial.
De todos los momentos que estuvo con él, en ninguno se lo vio así.
Lentamente fue acercándose a él con la mirada perdida. Bulma vio entrar a Pan y pudo notar sus ojos, estaban demasiado tristes. Sabía que no debía intervenir en aquello pero más tarde lo haría. Se levantó de la silla y abrazó tiernamente a Pan para luego disponerse a salir de la habitación.
Mirai dejó de sonreír y se levantó al ver el estado de Pan.
— Pan… estuve esperándote para entrenar… ¿Qué te sucede, Pan?
— ¿Por qué no me contaste la verdad?
— ¿De que hablas? ¿Cuál verdad? —Pensaba en una pero era totalmente absurda que ella se enterase, a no ser que… — Trunks… —Susurró casi para sí mismo.
— Yo soy tu difunta esposa, ¿no es verdad?
— No podías saber nada del futuro, Pan…
— ¡Al diablo con ello! —gritó—. Me siento culpable de cuando estás conmigo te sientas mal…
— ¿Sentirme mal? Pan, no eres la culpable de nada, no sientas que eres un fantasma de mi Pan, porque no lo eres… de verdad. Vine al pasado por ti, tu eras mi misión y por eso sabía que me encontraría contigo, luego de un tiempo estaba listo para afrontarte. Sí, muchas veces al mirarte me siento mal, eres exactamente como ella pero, no debes sentir culpa de ello, si alguien es culpable ese soy yo, porque si hubiese estado a su lado en el momento en que aquel maldito desvainó su espada para matarla nada de esto estaría pasando y yo estaría viviendo una vida feliz con mi esposa y mi hijo. Estoy bien… y más aún que gracias a mi madre, podré viajar a Namekusein en busca de las esferas y finalmente podré revivir a todos y a ella también.
— ¿De veras? Eso es… me alegro mucho por ti, Mirai —Pan le tomó de la mano— y lo siento si hice sentirte mal, digas lo que digas siento que debo disculparme contigo, disculpa por el episodio de la otra vez, ahora entiendo por qué decías que no me enamorara de ti.
— Esta todo bien, Pan. Ya no importa lo que haya pasado —Le sonrió. No se había percatado de que Pan aún vestía como anoche—. ¿No te has quedado anoche a dormir?
— Ah… eh… —Ella se puso roja y comenzó a jugar los sus dedos—. Es raro contarte esto a ti pero… charlando toda la noche con Trunks… y nada más que eso.
Mirai rió por debajo, ya se hacía raro que ambos no se encontrasen en la casa. Estaba feliz por ellos, pensó que todo se estaba marchando a la perfección, ellos dos juntos y él aún con la esperanza de volver a la vida a su amada Pan.
— ¿Entrenamos? —Pan preguntó.
— Tómate el día, descansa un poco y mañana seguiremos entrenando, confío en que esta vez podamos ganarles, tú y todos los demás han incrementado su poder de forma increíble, podremos vencerlos… o al menos eso espero —Pan sonrió.
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Trunks estaba en su habitación tomando una ducha en cuanto su hermana entró de golpe sin tocar la puerta. Este se sobresaltó y la regañó pero Bra lo ignoró y se sentó en su cama ansiosa de saber todo lo que había pasado con Pan.
— Sé que estás esperando que cuente, Bra —Gritó desde el baño, Bra rió divertida y se acercó un poco más.
— ¿Pasó lo que creo que pasó? —Ella sonrió.
— Aún no está dicho del todo, cuando sepa bien lo que sucede, descuida, te lo contaré.
— ¡Al menos dí algo!
— ¿Qué quieres que te cuente? ¿Qué le dije que la amaba? ¿Qué la besé? Claro que pasó eso —Trunks había salido de la ducha envuelto en una toalla y se dirigía hacia dónde estaba su hermana.
Bra estaba apunto de hablar pero el sonido de la puerta la interrumpió.
Era Pan.
Bra le abrió la puerta felizmente y la abrazó. Su amiga se sonrojó, creía que se había enterado todo lo que había pasado y no sabía como mirar a su amiga. Pero Bra se fue sin preguntarle ni decirle nada, Pan suspiró y entró al cuarto de Trunks.
Él le sonreía mientras se acercaba a ella.
— ¿No irás a entrenar? —Trunks le acarició la mejilla.
— Mirai me dio el día libre, le conté que supe la verdad y ya pude tranquilizarme.
— Eso es bueno. Entonces, si tienes el día libre, ¿podemos ir a dar un paseo?
Pan asintió. Esperó unos minutos hasta que Trunks se cambiara y luego salieron a dar un paseo por las afueras de la cuidad.
Aún había mucho de que hablar.
Y éste era el momento oportuno para ello.
— Creo que todavía no aclaramos mucho de las cosas.
— Sí, es cierto, bueno no sé lo más importante ya lo hemos dicho… así que… —Pan estaba nerviosa.
— Me gustaría que todo vuelva hacer como antes, quiero que seas mi pareja y también quiero que te cases conmigo.
— Trunks, quiero ser tu pareja, pero… ¿casarnos? Deberíamos esperar un poco para ver como va funcionando la relación, no quiero casarme y poco después separarme —Pan negaba la cabeza.
— Entiendo, al menos estaremos juntos de ahora en adelante, ¿no?
Ella se acercó a él y lo tomó por el cuello depositando suavemente sus labios contra lo de Trunks, dulcemente le besaba hasta que él a tomó por la cintura acercándola a su cuerpo y se encargó de hacer más pasional el beso y embriagador.
Todo estaba marchando bien… por ahora.
Nadie sabía lo que iría a pasar mañana o tal vez en unos instantes.
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— Señor, han llegado —Parado como un general, el hombre vestido de capa le informó a su jefe, dónde se encontraba sentado frente a una gran pantalla—. Por fin, Señor, estamos todos listos.
— Preparen las naves, en tres horas despegaremos hacia ese insignificante planeta. Espero que los saiyans nos estén esperando, será un lindo encuentro con mis viejos enemigos.
Continuara
Nota de la autora:
Hola a todos! La semana pasada volví de mi viaje y la pasé increíble! Además funcionó para pensar nuevas ideas para esta historia, tengo que decirles que el capítulo 15 es el último lamentablemente y, ahora se me va a complicar un poco más escribir y actualizar así que no se cuando será la próxima vez que suba. Hoy les dejo un capítulo largo que lo iba a cortar pero no podía dejarlo para el próximo capítulo así que bueno lo subo hoy. Espero que hayan disfrutado del capítulo!
Saludos!
