Epílogo.

— ¿Recuerdas cuando te dije que España fue amable con nosotros? , bueno, realmente pensé que lo seria así, pero me equivoque. Esta resentido contigo porque todos sus hijos murieron y te culpa por eso.

— Desátame. –

—Escucha primero; no intento quitarme a culpa al decirte esto, ya que lo sabrás de todos modos— argumento sin más.— Cuando me encomendaste a Julián dijiste que debía de enviarlo a casa, a un lugar seguro. Bien yo iba en plan de eso, pero como ya lo sabes nos siguieron. Quizá porque Nicaragua te seguía la pista desde hace ya tiempo y eso ya lo sabemos.

—Desátame, Francisco—

—Pero entiende que yo no quería que las cosas tomaran ese camino. Si le habían disparado a Julián y de verdad podía morir.

David arrugo sus cejas.

—No había muerto, estaba inconsciente o eso creí, de verdad. –

David parpadeo lentamente.

—Le dispararon en el brazo y se golpeó la cabeza contra el pavimento. Sabes lo que es morirte inconsciente, es quizá la muerta más amable que una persona puede llegar a tener, como morir dormido. Julián iba a morir dormido y yo no tenía la manera de evitarlo, pensé en dejarlo morir ¿sabe?. Pero como reaccionaria usted si se moría.

—…

—Estaba completamente seguro que si Julián ya no existía ya nada te detendría, nada. Tú verdaderamente no temías por nosotros, ni por Norkris, ni por Rosaura, a ti, Colombia, nunca te importo nada realmente. Eres terco, cruel y estaba seguro que si tienes que matar al papa para conseguir lo que querías, lo harías.

—Al igual que tú.

—No, yo solo quería que todo se terminara ¿acaso piensas que el único atormentado eras tú?, quería que te movieras, que nada te limitara, quería que mataras a Nicaragua. España también lo quería, todo lo queríamos, pero tu maldito Julián era un impedimento ¿y por qué? ¿Me vas a decir por qué?

—…

—Porque después de años de odio y sufrimiento te permitiste sentir algo por alguien, porque era lindo ¿verdad? ¿Por qué no dejarte permitir algo así? Querías volver a sentirte libre y cómodo con una persona, querías distraerte. Yo sé que pensabas que tú y el podían tener una vida tranquilo juntos.

Pero te voy a decir una cosa; tú lo secuestraste, lo maltrataste, lo retuviste por no sé cuantos meses y le hiciste la vida una mierda de plomo y fuego y una venganza que ni siquiera era su puto problema. ¡Felicidades! ¿y cómo termino tu maldito capricho?, Julián muriendo en la inconciencia –

— ¿Qué fue lo que hiciste, Francisco? –

—No podía ir a un hospital, estaban buscándolo por toda la ciudad, así que …

—Llamaste a Rusia ¿verdad?—David le pregunto – oh, sí, tu buen amigo, el ruso, el jamás te decepcionaría ¿verdad? ¿Qué fue lo que hiciste?

—Solo le pedí ayuda.

—Y el vino corriendo a ayudarte

—Era eso o que Julián terminara en estado vegetal—

—No me mientas –

—Puedes preguntarle por ti mismo. Rusia nos ayudó a ambos.

Hubo un pequeño silencio. Y fue cuando David pregunto

—¿Qué le diste a cambio?

México se acercó a él. David estaba amarrado a una silla de madera, estaba tieso en ella y la simple cercanía de su custodio le irrito.

— ¿tú qué crees? … — Le pregunto— Iván es muy caprichoso.

—¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué tenías que dárselo?

—Tenía que hacerlo. –

David se exaspero

— ¡Por que! ¿Por qué no me lo dijiste? lo hubiera hecho si me lo hubieras dicho. —

—No podía decírtelo. —

— ¿Quién te dijo que no me lo dijeras…?... ¿acaso fue España…?...ah, sí, ¡claro que fue el! ¡No puedes desobedecer una orden de él, pero si puedes engañarme a mi ¿verdad? ¿Y que es todo esto? Una especie de castigo de papá hacia sus hijos.

David escupió odio mientras se sacudía en la silla, sintió un hervor correr por sus venas.

—España jamás será mi padre…—Le espeto el colombiano con odio – no después de esto. ¡Jamás lo fue!

—David, el plan era que se enterara de la muerte de Julián antes de la posible tregua… —

— ¡pero fue inútil! …¿Acaso tu…¿acaso tú le contaste a España sobre lo de Nicaragua?...claro…por eso apareció esa vez, por eso apareció esa vez. ¡Por eso sabía todo! ¡México tú le dijiste todo y por eso el apareció!...

México se alejó un poco de él, y dejo que la silla se agitara una vez más. Colombia estaba consternado y furioso a la vez. México sello sus labios dando a interpretación su silencio como una afirmación.

— ¡Maldito traidor!

— ¿Traidor? ¿Yo? – México lo vio intensamente con clara indignación– siempre te he sido fiel, siempre te he seguido y ayudado en todo ¿soy traidor por querer que toda esta mierda se terminara? ¡Tu trabajo, desde el principio había sido matar a ese desgraciado! ¡Haití murió, tu hermana, Ecuador, Brasil, mi madre! ¡¿Acaso los olvidaste?! ¡Pensabas tener una vida tranquila con la tregua y ellos muertos!. ¿Quién los vengaría?

México fue a pasos largo hacia él.

— ¿Quién es el traidor? ¿Qué ibas a hacer si te decía que Julián aún vivía? Apuesto a que lo buscarías y te irías con el algún lugar a pasar una buena vida ¿verdad? Luego de completar el negocio con Nicaragua ¿aun tendrías las ganas de matarlo?

Colombia apretó la mandibulada hasta que dolió

—…Además de que engañar a España era bastante malo para nosotros…¿de verdad pensabas que no se enteraría?, indiferentemente que yo le dijera o no, a él nada se le escapa. Le dije todo, absolutamente todo…por eso el apareció, por eso Iván también apareció.

— ¿Qué intentas decir?

—España sabía que Julián estaba con Rusia y este último quería hacer un trato contigo por él, pero cuando se encontró con España este no se lo permitió. ¡Perfecto para Rusia!

— ¿que?

—Rusia no quería devolverle a Julián a nadie.

— ¡Julián no es una cosa! –

—Jajaja, oh, ahora es una persona ¿verdad?— México parecía divertido— El punto es que, sin Julián en el camino era más propenso a que tú te concentraras en el trabajo que tenías que haber hecho hace tres años ya…

—Hablas como el – Le dijo el colombino con repulsión –

—Muchos de nosotros se habían perdido, España no veía bueno eso para el negocio

—El puto negocio. ¿Sabes lo que puedes hacer con tu puto negocio? Métetelo por donde no te pegue el sol—

— ¡Lo dices ahora, por que no estás en el! ¿Verdad? ¡Ahora eres un honrado hacendado! –

— ¡Me vale tres hectáreas de huevo tu opinión! –

—Debería valerte más. Por qué te estoy diciendo la verdad, maldito, así que escucha: España le dijo a Iván que debía quedarse con Julián, hasta que despertara, dijo que sería tu castigo por tratar de engañarlo, además de casi expulsarte del negocio… ¿verdad que fue amable? Tú solo sabias que te había expulsado del negocio, pero a ti no te importa el negocio, tú no tienes ambición por el dinero o el poder…

David fulmino a México con sus ásperos, ojos de oliva y por qué todo aquello era verdad.

—….a ti no te importa el dinero, ni el poder, ni siquiera la droga, podría tomar todo eso y pegarle un ancla al lanzarlo al mar, tu querías a Julián…querías conocerlo, saber qué cosas le gustaban, que odiaba, cosas como esas…

—…Eres un maldito traidor, Francisco y cuando me desate de aquí, espero que se te haya olvidado conseguir un seguro…—

—…pero cuando España se enteró de Julián, vio la oportunidad perfecta para castigarte, ¿Qué querías que hiciera?, le pedí que no lo hiciera que entendiera que estabas bajo mucha presión. Incluso le conté que tenías alucinaciones…pero él se negó. Me dijo que cuando Julián despertara del coma de alguna manera te lo haría saber.

— ¿Por eso me convocaste a esta reunión? Querías que viera a Julián…Seguro España te dijo que lo hicieras.

—No. de hecho no. Esta reunión era de rutina. No sabía del nuevo socio sino hasta esta mañana y realmente no sospeche nada al respecto del traductor. Iván me dijo que enviaría a una de sus hermanas que sabía español. Pero al verlo a él y a Julián en la puerta del salón pude entenderlo todo.

—Estas mintiendo.

—No, te estoy diciendo la verdad.

—… ¿quieres callarte por un momento?

—Julián no va a reconocerte, no debe. No sé qué cosas ha hecho los rusos con él.

—…

—pero dudo que este a tu alcance. Esa gente es bastante radical.

—…

—Piensa que es mitad ruso y mitad español.

—Eso ya lo sé, me lo dijo. —Respondió David con odiosidad— Son unas mierdas, de verdad son de lo peor. ¿Ahora qué? ¿Qué quiere España que haga?

—Nada, solo quiere que vivas con eso

— ¿Quiere que viva con eso? ¿Quiere que viva con eso? ¿Quiere viva sabiendo que Julián está vivo y que yo jamás, jamás, podre verlo? – Le escupió consternado.

México no respondió, la mirada de David quemaba, pero el mexicano esta completamente impenetrable.

— ¿Qué crees que deba hacer?

— ¿Hum?

— ¿Qué crees que deba hacer?

—¿Respecto a qué?

—Respecto a Julián, maldita sea. –Dijo exasperado— ¿De qué coño estamos hablando?

—Tu castigo consiste en no tenerlo.

David chasqueo la lengua frustrado.

—Y si intentas tenerlo de alguna forma, estoy seguro que Rusia no le gustara, sabes, la cuida bien de sus cosas.

—Vuelves a decirle cosa a Julián, me voy a desatar solo para romperte los dientes.

México guardo silencio.

—Le están mintiendo, Julián no es mitad nada, es venezolano rajado y tiene derecho saber la verdad.

México se encogió en hombros.

— ¿Quién se la dirá? ¿ tú? ¿Quieres que Rusia te mate? Por qué no le temblara el pulso en hacerlo, te dejo inconsciente de un golpe.

—…Humm...

—Además, ¿Qué le dirás a Julián? Que tú lo secuéstrate, lo torturaste y amenazaste y ahora quieres ser su amigo…, estas frito. Aquí entre nos, frito. Estoy seguro que te va a mandar a comer mierda.

—entonces quieres que me rinda.

—…Te van a matar—

—Pero no sabes lo he pasado ¡todo lo que he pasado al saber que Julián murió por mi culpa! He tenido pesadillas horribles…insomnio, mis nervios estaban a flor de piel los primeros meses, tuve que tomar esas pastillas locas para los nervios, pero no se iba, Julián no se iba de mi cabeza, está allí, siempre estaba allí…cuando menos lo esperaba aparecía en mi mente, me acusaba… ¿piensas que eso no es suficiente castigo? …

—No soy yo quien lo piensa así.

— ¿Y QUE COÑO TE HA HECHO A TI? ¿AH? , no veo que estés sufriendo. Claroooo que no, porque España te quiere como a su hijo predilecto ¿verdad?..

—Ya no tiene as hijos. Tú se los has matado todos—

—No te he matado a ti ¿Qué tal si lo hago ahora?...vamos a hacer que España me odie más… ¡luego pensare en las consecuencias y tendré toda Europa buscado mi cabeza ¡qué te parece eso!

—Creo que te estas delirando—

—Jajajaja, no estas ni cerca.

—Es mejor que te olvides de eso, como dices toda Europa estará sobre ti, solo hace falta que hagas una estupidez y España estará sobre ti. Lo mejor será que te resignes.

—Es muy fácil decirlo para alguien que esta tan cómodo como tu…

David observo a México por unos segundos, una mirada parecida a la lastima, entre genuina confusión.

— ¿Cómo puedes vivir así, Francisco?—Le pregunto — ¿Cómo puedes vivir contigo?...

México apretó un poco los labios, y una sensación pesada se instaló en su estómago. Ignoro todos aquellos síntomas que querían embriagar su razón con sentimientos y miro firmemente a Colombia, su amigo y compañero.

—Ya no sé si estoy viviendo –

Colombia afilo la mirada de oliva con duda y curiosidad. Luego de que México saliera de la habitación este relajo todos los músculos de su cuerpo. Aun amarrado en la silla vio a Julián desaparecer de sus cercanías, porque aunque no estuviera muerto, sabía que estaría más ausente que nunca.

Rusia no traficaba drogas, ni estupefacientes como algunos de los que estaban allí, era bien conocido por su mercado de armas, como también de su mafia, no podía haber mafia más misteriosa que el parecía liderar. Actualmente había unido lazos con España y algunos otros países de Europa para una posible alianza y la creación de nuevos convenio que beneficiaran a todos. España era la salida de la mercancía a América y la Entrada de la misma, igual que Portugal. Mientras de Bielorrusia y Ucrania eran quienes suministraban la mercancía a Europa proveniente de Rusia.

David nunca pensó que la suerte existirá, pero si exista, si existía alguna fuerza que moviera las piezas para cumplir o no ciertas acciones, era la fuerza más hijo de puta del mundo y lo detestaba.

Venezuela no podía haber caído en otro lugar sino en Rusia y en cualquier otra persona, sino con Iván Braginsky

No había escuchado muchas cosas sobre él, pero si sobre los rusos, así que tenía ciertas nociones no muy bonitas, Rusia no era muy conocido en América, pero deseaba serlo y por ello aquella reunión, recientemente había cogido un interés especial con los puestos vacíos de varios "Hijos de España", que ahora escasos.

La razón por la cual España y casi toda Europa estaban apoyando esta unión era simplemente por culpa de David. Oh sí, eso era lo que el sentía.

España casi no tenía hijos en América del sur, eso quería decir que había una gran desocupación, Perú no iba a dejar su neutralidad una vez muerto Nicaragua, por supuesto que no, Chile y Argentina habían salido definitivamente de esas aguas.

Cuba, Puerto Rico y República Dominicana estaban presentes también. Colombia no había socializado mucho con ellos, Centroamérica le parecía a primera vista una mala cosa, desde que Haití murió.

Uruguay y Paraguay eran los más tranquilos de todos, pero igual de peligrosos y Colombia se esforzó al máximo de no tener ningún tipo de mal contacto con ellos dos, que relajados en sus sillas parecían examinar el panorama con inescrutables expresiones.

La única razón por la cual Colombia seguía en esa silla, con sus cinco sentidos intactos, era quizá porque España no quería perder a nadie más –o solo quería hacerlo sufrir— preferiblemente la última por obvias razones que el ya conocía. Colombia no quiso hacer un escándalo en ese preciso lugar, porque había muchas personas que no conocía y muchas personalidades que solo con verla, eran intimidantes,…bueno está bien, la mafia Italiana no se veía tan intimidante con aquellos dos hermanos.

Colombia intento hacerse lo más invisible y aunque nadie notara su presencia, podía estar seguro que cada uno de los que allí había tenía claro, quien era él, que había hecho y lo que había estado haciendo, se preguntó al pasear los ojos por el extremo de la sala, si Julián también pensaba igual que muchos de los que estaban allí.

Julián parecía carecer de malicia, esa malicia que se adquiría a lo largo del negocio, David pensó entonces, lo duro que la tenía comparado con los que tenían más tiempo en aquellas aguas, sobre todo en las aguas frías de Rusia.

Eso era su culpa.

Daria lo que fuera para alejarlo de este ambiente.

Daria lo que fuera por no haberse encontrado con aquel vehículo, por no haberle apuntado y obligado a permanecer con él, en sus ambivalente sentimientos.

David suspiro profundamente en su invisible campo de presencia.

Julián estaba sonriendo sin mostrar los dientes, ahora que lo pensaba, jamás lo había visto tan sonriente, de hecho, nunca. ¿O sí?, no recordaba haberlo visto tan sonriente, Oh que miserable se sentía en ese momento.

México estaba a su lado, pero este no sonreirá, de hecho, tenía un semblante serio. Casi molesto.

Ninguno de los dos se había hablado una vez México le escupió toda la verdad, y al saberla, podría estar aliviado pero eso estaba muy lejos de la realidad. Estaba totalmente cabreado, no podía mirar a España que era casi indiferente ante su presencia, porque se emputaba cada vez más. Hizo el esfuerzo súper humano para permanecer en su sitio, sintiéndose además, más solo que nunca.

Espero impaciente.

Cuando todos creyeron estar claros del nuevo orden de las cosas se estrecharon las manos, y deliberaron, a los pocas horas comenzaron a hablar de trivialidades.

Colombia se quedó una hora más antes de debatirse si retirarse o no. No tenía ánimos de escuchar a nadie, mucho menos a España, mucho menos de mirar a México, y la única persona que quería realmente escuchar y mirar, estaba totalmente distraído hablando con Cuba y parecía realmente entretenido.

Colombia se levantó de su puesto, sin que nadie lo supiera y se trasladó al pasillo, donde abrió la ventana y más próxima a él, sacó un cigarrillo, se buscó en los bolsillos algún encendedor pero no lo encontró. Rebusco nuevamente, aun con el cigarrillo en los labios y fue entonces que escuchó un chasquido.

Volvió el rostro y se encontró con México y un encendedor. Colombia lo vio con indiferencia, México en cambio se lo ofreció, hubo un duelo de mirada corto entre ambos, pero al final, Colombia se inclinó hacia la llama y encendió el cigarro, acto seguido volvió a ver al mexicano sin más y soltó el humo por la nariz profundamente.

El humo corrió hacia la ventana, al exterior, la brisa parecía entrar y llevarse la nicotina, Colombia no dijo nada, y apoyó las manos en el marco de la ventana, estaba en el octavo piso de un edificio, el viento le movió algunos cabellos en la frente, golpeaba continuamente la punta encendida del tabaco. Bajo de ellos un estacionamiento amplio para los residentes de ese lugar.

Permaneció allí, fumando su cigarro dejando que el humo fuera expulsado por la ventana. No sintió a México ni tampoco el mismo dio indicios de querer hablarle al mexicano, el había sido muy claro en eso. México a su vez tampoco dio indicio de querer hablar con él.

—Lo mejor no ha comenzado… — Escucho decir David al poco tiempo, realmente no sabe si lo escucho o solo fue su imaginación. De hecho al volver el rostro hacia atrás no encontró a México en el pasillo ni a nadie en particular, estaba solo. Entonces decidió pensar que aquello era producto de sus pensamientos que le atormentaban con tanta insistencia esa tarde.

No fue hasta la última calada de su cigarrillo que se dio cuenta de que el pasillo se había inundado de pasos y personas, seguramente aquella reunión había terminado y viendo que todos estaban de acuerdo con los términos y el nuevo orden de las cosas no vieron más la necesidad de seguir allí.

David se sentía más muerto que nunca y una fugaz idea de saltar por la ventana lo sedujo al ver como la ceniza restante del cigarrillo se desprendía sin poder llegar al suelo. Sin embargo así como vino se fue, dejo la colilla caer por la ventana en cambio.

Deseando desaparecer al igual que el humo del cigarro contra el viento, si existía alguna fuerza o cualquier otra cosa deseaba que se lo tragara, no quería ver a España, ni a México…ni a Julián.

Julián...

Julián…

Venezuela...

Pronto se dio cuenta que había quedado solo nuevamente. No.

Alguien más estaba allí con él, ¿sería México? ¿Acaso no sabía que no quería tener ningún tipo de contacto con él?, Odiaba a México, lo suficiente como para no hablarle, pero poco como para matarle.

David se volvió lentamente, y fue cuando se encontró con un solo ojo observándolo, estaba pegado a la pared y en cuanto David lo encaro, Julián se había despegado de la pared para estar de pie frente a él.

Una extraña e inevitable ansiedad recorrió el cuerpo de David para cuando los ojos se cruzaron, pasaron unos minutos de silencio donde pensó que se iba a asfixiar. A enloquecer, o que simplemente su mente y cuerpo dejarían de responderle.

— ¿Es usted Colombia? ¿No? –

—…Si.

— ¿Tienes un momento?, me gustaría hablarle del negocio.

— ¿Negocios? – David arrugo el entrecejo.

—Si. ¿Es Colombia? ¿No?. Yo soy Venezuela ahora. Creo que nos conviene ponernos de acuerdo en algunas cosas…

David arqueo ambas cejas algo sorprendido, no esperaba que Julián se le acercara, de hecho luego del incidente anteriormente ocurrido pensaba que jamás se le atrevería a acercarse.

— ¿Solo eso?—Pregunto David al venezolano que arrugo el entrecejo con extrañeza

— ¿de qué más?—

Colombia se atrevió a acortar la distancia entre ellos, y fue cuando Julián lo vio con seriedad con su único ojo azul. Como una advertencia silenciosa.

—No lo sé, seremos socios ¿no?, sería conveniente que nos conozcamos un poco ¿no crees?

—No se acerque demasiado –advirtió Venezuela con sequedad—

— ¿Por qué? ¿ me tiene miedo? –

—No, solo no me gusta golpear a trastornados…

David aqueo las cejas y sonrió felizmente, aquello le había provocado una risa pero se contuvo. Se contuvo porque en parte tenía algo de razón, solo un poco, David estaba algo inestable.

—…Creo que hay un restaurante cerca de aquí, allí podremos hablar, no sé cómo es la comida pero supongo que buena. Tiene una fachada muy bien cuidada. — Menciono al tiempo que sonreía y se relamía los labios pues estos se habían secado por la ansiedad y el cigarro. –

Julián aun lo estaba observando con atención como si buscara apuñalarlo con su ojo azul un gran peligro, un cuchillo azul.

—Hay dos personas que se tienen que limpiar primero, quizás tres… —

—'¿Hablas de policías?

Julián asintió escuetamente.

— ¿No puedes comprarlos?

—No todo es dinero… —Le dijo el venezolano, David sonrió de lado como si se sintiera identificado de alguna extraña manera, manera que Julián desconocía, por supuesto. –

— ¿Entonces, son más buenos que el pan? –

—Ujum…y si quiere que este negocio se de, habrá que hacer algo con ellos. – Julián le dijo sin más, secamente, sin dejar de sonreír David asintió estando de acuerdo.

¿Qué era aquello?, Julián hablando de un asesinato premeditado con tanta familiaridad. Fríamente. Como si lo hubiera hecho antes. No sabía por qué le gustaba.

—Tal vez debamos de hacer algo discreto. – Le sugirió David con algo de malicia —…Creo que aún vive un amigo mío…

— ¿y es confiable? –

—….Bueno, jamás dieron con él o conmigo en estos años, así que eso es un sí. –

David emitió una risita, se encontraba de buen humor. Julián no le sonrió, ni se rio, al parecer aun no confiaba del todo en aquel colombiano trastornado.

— ¿Se tomó la pastilla hoy?—Pregunto Venezuela con seriedad

—Eres divertido, Vene…—Comento Colombia sonriéndole, sus ojos oliva le observaron atentamente y soporto el impulso de tocarle el rostro que parecía más hermoso que la última vez. ..

Ah, cierto, Colombia era un completo extraño.

Cayó en cuenta, de que, aquel encuentro no era casualidad, que, Julián estaba allí por una razón, aunque el propio Julián no lo supiera, aunque él no supiera nada. Estaba allí para hacerlo saber que, no importa lo tan cerca que esté de él, no importa lo tan cercano que se vuelvan, Julián nunca podrá ser suyo.

Nunca.

Lo mejor aún no comienza. Eso dijo México, y serían las últimas palabras que cruzaría con el colombiano.

Si definitivamente. Lo mejor aún no comenzaba.


Gracias a todos por seguir esta historia desde el año 2013, de verdad, deberían de quemarse por tardar tanto con esto, pero ¡Ya está terminado! me divertí, fue chevere y espero que este final des satsfaja a todos. Nos vemos en otro fic~

DamistaH.