¡Buenas! Aquí vengo de nuevo con una actualización. Espero que les guste! Estaba pensando hacer un fic especial para San Valentín, ¿Ustedes que opinan?.

Disclaimer: Naruto no es de mi propiedad. Pertenece a Masashi Kishimoto, yo solo tomo prestados sus personajes para que nos divirtamos un rato.


"Mes Naruhina"

Día 12: Meet the Grandparents

Era un día frío en la aldea de Konoha, podía verse a la familia Uzumaki reunida junta frente a la chimenea, estaban revisando cajas con cosas viejas y algunas fotografías de cuando Naruto y Hinata eran jóvenes.

—Papi ¿Y esta bufanda? ¿También la tejió mami?—preguntó la pequeña Himawari tendiéndole a su padre una bufanda de color azulada a cuadros.

—Esa bufanda la tejió mi madre, es uno de los pocos recuerdos que tengo de ella—murmuró el actual Hokage con cierta nostalgia en su voz.

Hinata se acercó a su esposo y lo tomó de la mano, el le sonrió y luego de doblarla volvió a guardar la bufanda en su lugar. Bolt hizo una mueca al ver la mirada triste que tenía su padre en esos momentos, si bien le gustaba gastarle bromas y hacerlo quedar mal frente a otros kages, no quería verlo afligido.

—Y dime papi…—continuó Himawari ansiosa—¿Cómo era mi abuela?

—Ella era una mujer muy buena y alegre, aunque tenía un gran temperamento. Nunca se rindió ante nada y se sacrificó para proteger a los que quiso.

—Ya veo… ¡Me hubiera gustado mucho conocerla!—sonrió la niña, Naruto acarició la cabeza de su hija y continuó buscando cosas en las cajas

—Oye viejo…Nuestro abuelo era el cuarto Hokage ¿Cierto?—preguntó Bolt viendo de reojo el monumento a los Hokages de Konoha, aquel que tantas veces había pintado y dibujado

—Así es, mi padre fue uno de los Hokages más fuertes de la aldea—comentó Naruto orgulloso

Bolt no dijo nada, simplemente pensó que hubiera sido genial conocer a su abuelo y aprender muchas técnicas de él. Vio como su padre sonreía como acostumbraba, aunque aún había un dejo de tristeza en su mirada. Por un momento se sintió culpable de causarle problemas siempre, se preguntó que tan solitaria había sido la niñez de su padre al no tener a los suyos.

—¡Oh no!—murmuró Hinata de repente, observando el cielo que comenzaba a oscurecer—Hemos pasado gran parte del día acomodando cajas, así que no tuve tiempo de hacer la cena…

—¡No te preocupes Hinata! Podemos comprar ramen—comentó Naruto mirando a su esposa con una sonrisa.

—¡Ramen! ¡Sii!—Himawari saltó de la alegría, otro día que comería de su comida favorita

—iré a la tienda y…

—Viejo tú quédate aquí con mamá que yo iré a comprar—dijo Bolt mirando hacia otro lado algo sonrojado

El resto de su familia se lo quedo mirando sorprendido, era muy raro que el niño quisiera hacer las compras.

—Ven conmigo Himawari…

—¡Si! ¡De compras con onii-chan!—canturreó la pequeña entre risitas

—¿Estás seguro Bolt?—preguntó Hinata algo preocupada—Pronto se hará de noche…

—No te preocupes mamá, sé donde está la tienda… volveremos rápido…—tomó a su hermanita de la mano—Puedes estar tranquila que cuidaré a Hima-chan

Hinata asintió y besó a sus dos hijos en la mejilla, les dio el dinero para que vayan a comprar el ramen , una vez que desaparecieron de su vista cerró la puerta y se acercó a su esposo.

—Se nota que Bolt te quiere mucho—rió bajito

—¿Eh? ¿Por qué lo dices?

—Decidió ir a comprar por sí mismo para que levantes tu animo—acarició la mejilla de su esposo—te notó triste cuando hablaste de tus padres y quiso alegrarte

Naruto miró a Hinata sorprendido y luego la abrazó, no pudo evitar que algunas lágrimas cayeran de sus mejillas. Sus hijos y su esposa le daban la calidez que necesitaba para ser feliz de verdad, aunque por supuesto nunca olvidaría a sus padres y el gran sacrificio que habían hecho por él.


—¡Mira onii-chan! ¡Hay algo brillante allí!—Himawari señaló hacia donde estaba el bosque de la muerte donde solían hacerse las pruebas para los exámenes chuunin, se soltó de la mano de su hermano y fue corriendo hacia ahí

—¡Himawari! ¡Regresa aquí! ¡Ese lugar es peligroso!—gritó el mini-rubio pero la pequeña no lo escuchó, masculló una maldición y corrió tras su hermanita

La pequeña Uzumaki se adentró en el bosque, corrió un poco y finalmente encontró una extraña piedra de colores que brillaba, era tan bonita, se la regalaría a su papi cuando llegara a casa así se ponía contento.

Escuchó unos ruidos extraños provenientes de unos arbustos que estaban detrás de ella, se giró algo asustada, especialmente al darse cuenta que se había separado de su onii-chan, ahora estaba sola…sentía ganas de llorar.

Un animal salvaje salió de aquellos arbustos, la niña retrocedió asustada y tropezó con una roca cayendo al suelo, el animal gruño fuertemente dispuesto a atacarla. Ahora si Himawari comenzó a llorar…

—¡Himawari!—gritó Bolt llegando hacia donde estaba su hermana, se colocó delante de ella protegiéndola y le arrojó un kunai al animal, lo que les dio tiempo a escapar.

—L-Lo siento onii-chan…solo quería darle la piedra bonita a papi—habló Himawari corriendo de la mano de su hermano mayor…

—Lo sé… si salimos vivos de esta mamá nos castigará…

Bolt sentía los pasos del animal cerca, debía proteger a su hermanita, sintió como el animal rugia y se impulsaba sobre sus patas para saltar sobre ellos. Ambos niños cerraron sus ojos temiendo lo peor…

Cuando de repente una extraña figura se paró frente a ellos y con una impresionante fuerza y rapidez derrotó a la bestia con un rasengan….¿rasengan? ¿Su padre había venido a salvarlos? Pero ese tipo era más alto…su cara le sonaba familiar ¿Dónde lo había visto antes?

—¿Quién eres?—preguntó Bolt mirándolo con una ceja arqueda

El desconocido sonrió y se acercó a ellos. Los ojos de Bolt se abrieron como platos ¡Ese era el cuarto Hokage!

—¿Abuelito?—se atrevió a preguntar Himawari

El hombre asintió aún sonriéndoles y le hizo señas a alguien para que se acercara, una bella mujer de largos cabellos rojos entró en escena. Miró a ambos pequeños emocionada y antes de que Bolt o Himawari pudieran decir algo, la mujer ya había corrido a su lado y los estaba abrazando

—¡Mis nietos! ¡Son una lindura!—Kushina frotó su mejilla contra la de Himawari

La niña rió

—Me haces cosquillas…Gracias por salvarnos

—Lo haremos siempre que podamos…Nosotros los estamos vigilando desde allí—señaló el cielo.

—Eso es verdad—continuó Kushina y luego se giró hacia Bolt, tan parecido a su adorado hijo—¡Hay algo que he querido hacer desde hace tiempo!—se acercó hasta el niño y le dio un golpe en la cabeza—¡Eso ha sido por ensuciar la estatua de los Hokage, manchar el nombre de tu abuelo y causarle problemas a tu padre-ttebane!

—¡Auch! ¡Eso dolió-ttebasa!—Bolt suspiró—Esta bien…no lo volveré a hacer, lo siento.

—Así esta mejor—Kushina le sonrió y le guiño un ojo

—Ya es hora que regresemos, Kushina—susurró Minato a su esposa, quien lo miró con lágrimas en los ojos, no quería alejarse de sus nietitos pero no le quedaba otra opción.

—¡No pueden irse aún! ¡A papi lo hará muy feliz verlos!

Minato sonrió ante las palabras de Himawari, y acarició con cariño la cabeza de su nieta.

—Solo ustedes pueden vernos por ahora…pero díganle algo a su padre ¿sí?—ambos niños asintieron—Que estamos muy orgullosos de él, por haber cumplido sus sueños. Que lo querremos siempre, velaremos por su felicidad y la de ustedes.

—Y también díganle a su madre…—interrumpió Kushina, a punto de llorar, odiaba las despedidas—Que le estoy muy agradecida por hacer feliz a mi hijo. Los queremos mucho a los cuatro—abrazó por última vez a sus nietos.

Las figuras de Minato y Kushina se disiparon en el aire, los niños se entristecieron, les hubiera gustado pasar más tiempo junto a dos abuelos tan geniales como ellos. Salieron rápidamente del bosque y corrieron hacia la tienda, ya se había hecho bastante tarde.

Naruto y Hinata ya estaban a punto de salir de la casa a buscar a los niños, había pasado más de una hora, y estaban muy preocupados. Al abrir la puerta suspiraron aliviados al ver a Bolt y Himawari correr hacia ellos con dos bolsas llenas de ramen y una sonrisa en el rostro

Ambos niños se abalanzaron sobre su padre y lo abrazaron fuertemente

—¡Viejo siento la demora! ¡Pero…!

—¡Conocimos al abuelito Minato y a la abuelita Kushina!—exclamó Himawari interrumpiendo a Bolt

—¿Cómo?—preguntó Hinata sorprendida—¿Estas segura Hima-chan?

Y así los niños les relataron a sus padres todo lo que habían vivido en el bosque de la muerte, Naruto no pudo evitar reír cuando Himawari contó el golpe en la cabeza que Kushina le dio a Bolt y luego Hinata se emocionó por las palabras que le había dedicado su suegra.

Naruto sonrió feliz al saber que sus padres estaban orgullosos de él y que desde donde sea que estuvieran ahora, lo ayudarían a proteger a su familia. A esa familia que tanto amaba.

—Papá, Mamá. Gracias—susurró el Hokage mirando hacia el cielo.

Omake

—¡Ah! ¡Nuestros nietos son hermosos! ¿No lo crees Minato?—preguntó Kushina a su esposo, observando desde el cielo como Naruto y su familia se disponía cenar ramen

—Así es. Bolt es tan parecido a nuestro Naruto y Himawari es una dulzura, al igual que su madre—sonrió

Kushina lo miró con una ceja arqueada, su mirada indicaba claramente que estaba disgustada.

—¿Q-Que sucede, Kushina?—preguntó intimidado ante las miradas de su esposa

—Ahora que lo recuerdo, ¡Estoy enfadada contigo Minato!

—¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué hice ahora?

—¡No puedo creer que apoyes el Narusaku!

—¡Te equivocas Kushina! Esa vez le pregunté a la chica de pelo rosado si era la novia de Naruto, porque me recordó a ti…era bastante violenta

—¿Me estás diciendo violenta-ttebane?

Kushina lo miró furiosa, un aura roja la rodeó y su pelo se infló…la Habanera Sangrienta había despertado de nuevo…

A Minato lo recorrió un escalofrío a pesar de estar muerto.

Porque algunas cosas no cambiaban, ni siquiera en el cielo.

Fin


¿Qué les pareció? ¿Les gustó? a mi me emocionó ;_; Minato y Kushina seguramente serían un amor con sus nietos. ¡Dejen reviews!

Y diganme que les parece lo del fic de San Valentin ¿Lo hago o no? pensaba incluir otras parejas también pero lo dejo a su criterio...

Nos leemos el dia 13 ;)

Ja ne!~~