Descarga de Responsabilidad: My Hero Academia/Boku no Hero Academia no me pertenece, solamente estoy usando sus personajes y algo de la trama para esta historia.
Evolution 12
–Eres Oyuki Shiro, ¿cierto?–preguntó una heronina detrás de un mostrador mirando a la susodicha, la cual dio un asentimiento como confirmación.
–Oh que bien, Lady-sama nos notifico para llevarte a su oficina cuando llegaras. Siguiente por favor–termino diciendo saliendo de su asiento y empezar a caminar pasando por unos cuantos pasillos y la albina recibía un pequeño saludo de cada héroe que se cruzaba en el camino.
Se detuvieron enfrenten de una gran puerta doble hecha de algún tipo de madera oscura, la heroína abrió la puerta entrando con la estudiante de Yuuei atrás suyo–Lady-sama, traigo a Oyuki Shiro cómo me pidió–termino la heroína y enfrenten suya había un gran escritorio en medio de la habitación, tenía un gran ventanal tras suyo mostrando unos cuantos edificios una parte del cielo azul, en ambos lados del lugar había unos estantes donde parecían tener una enorme cantidad de documentos y en el suelo había una inmensa alfombra Birds que ocupaba completamente el piso de la habitación.
–Muchas gracias Anabelle, puedes retirarte–dijo una voz en un asiento que estaba dando la espalda a la puerta doble, la heroína ahora conocida como Anabelle dijo una pequeña disculpa y se retiró de la oficina dejando un silencio después de cerrar la enorme puerta de madera.
–Un gusto en conocerte, Oyuki Shiro–
Dicho está la la silla dio una vuelta de 180 grados mostrando a una mujer de más o menos en sus 20, tenía una piel como de porcelana, su largo cabello marrón anaranjado lo tenía lacio peinando para atrás y llegando hasta la cintura, unos ojos amatista con cierto brillo de realeza bajo un antifaz estilo carnaval de Venecia en un tono vino junto a un vestido ajustado del mismo color donde se visualizaba el corsé en forma de corazón con la falda larga con cola, y unos guantes largos.
Shiro dio una leve inclinación y sacando de alguna parte, una pizarra y marcado de color negro empezó a escribir algo antes de mostrárselo y cuando quiso mostrarle a Lady su contenido, no pudo al ver cómo la susodicha estaba demasiado cerca suyo sin decir nada agarro la pizarra y la dejo en el escritorio–Tranquila Oyuki, ahora que estás conmigo no tendrás que recurrir a cosas como esas para comunicarte durante esta semana mientras estás bajo mi cuidado. Eso es gracias a mi Mind Psychic–termino de decir dando una leve sonrisa de orgullo en sus características y sin más que decir empezó a moverse hacia la salida.
–Sígueme por favor, te llevaré al vestuario y luego de eso haremos una patrulla, y mientras hacemos eso te estaré explicando cómo será esta semana, ¿entendido?–pudo escuchar la albina la voz de Lady en su cabeza gracias a la peculiaridad de la heroína.
Mind Psychic
Le permite tener la capacidad de la telepatía y telequinesis.
La albina salió rápidamente de su confusión al escuchar la puerta abrirse y empezando a caminar a un ritmo elevado pudo alcanzar a la ojiamatista en poco tiempo, y sin sin que se diese cuenta un brillo de diversión apareció en los ojos de Lady al ver el un rostro de decisión en la cara de la chica.
–Esto va a ser interesante–
–¿¡En serio creen que se las voy a ser fácil!? ¡Salgan de aquí ahora mismo y cámbiense!–gritó una voz de un hombre en una oficina y de dicho lugar salieron los gemelos Hanbun hacia el vestidor–¡Y háganlo rápido! ¿¡Entendido!?–
–¡Si, señor!–gritaron al mismo tiempo recibiendo unas cuantas sonrisas de los empleados de los alrededores al ver cómo el dueño de la compañía hacia lo mismo una y otra vez cada año con cada estudiante que venía a la experiencia de trabajo.
–¡Los estaré esperando en la salida! ¡Ni se les ocurra tardar!–
Ese grito vino desde la puerta de la oficina y de ahí salía un hombre alrededor de sus cuarenta, una cabellera roja con los pelos erizados, unos ojos ambarinos con características de reptil, unos dientes como de tiburón, unas alas y cola de un tono rojo oscuro junto a toda su piel cubierta de escamas del mismo color. Llevaba puesto lo que parecía ser un saco largo negro con las mangas arrancadas, unos pantalones oscuros y arriba de ellas tenía unas botas igual a unos guantes sin dedos que dejaban ver unas garras en sus manos.
–Maldicion Akuma, ¿como me convenciste para venir con este tipo?–exclamó Tenshi tratando de llegar lo más rápido posible hacia los vestidores masculinos y recibiendo una risa de parte de su hermana.
–Jajajaja, por lo menos no nos aburriremos durante esta semana, ¿no?–dijo dejando ver sus intenciones sin remordimiento alguno.
–Si claro, esto será una semana en el infierno por culpa de cierta demodio–decía al mismo tiempo que daba una mirada de odio a la susodicha y Akuma sin imutarse se fue hacia la derecha luego de ver un cartel que decía que en ese lado estaba el vestuario para mujeres.
Tenshi giró obviamente hacia la izquierda para cambiarse–Nos vemos en la salida–dicho esto aumentó un poco más el ritmo y viendo la puerta del vestidor cerca suyo no pudo evitar pensar ciertas palabras.
–Espero que Red Dragon-san, no nos trate tan mal como ya lo está haciendo… ahora que me pregunto, ¿Cómo les estará yendo a los otros?... espero que a Ken-kun, le vaya mucho mejor que a mí–
–¿¡Que diablos es esto!?–exclamó mentalmente Ken viendo la estructura enfrente suya luego de que su viejo lo dejara a un par de cuadras con las siguientes palabras.
–Lo siento Ken, pero hasta acá es donde puedo llegar. Prefiero que Fenrir no sepa que estuve por este lugar, ten cuidado–esas fueran las palabras y cerrando rápidamente la puerta aceleró hasta el límite de velocidad dejando a su hijo con una cara de confusión y un papel con la dirección de la corporación en ella.
Enfrente suyo había lo que parecía ser una casa de un solo piso, un techo de tejas rojas que se podían ver varios lugares cubiertos con madera mal puesta dejando ver su tiempo en ellas, unas ventanas con rejas en forma cruz con los cristales sucios no dejando ver lo que había adentro, las paredes desde afuera tenían un destiñó por el pasar de los años y por la falta de mano de pintura y una puerta común de roble que pudo notarse la falta de cuidado que tenían al abrirla.
–Maldito viejo, la próxima vez vendré en tren y será mucho más fácil–esto y unas cuantas maldiciones más de parte del castaño fueron dichas por él pero cesaron cuando abrió la puerta deteriorada con un chillido incómodo que generó al hacer eso.
Se quedo sin palabras al ver la sorpresa que tenía adentro, a diferencia del exterior lo que había adentro no era lo que se podía esperar, era como si hubiera pasado de una choza mal construida y descuidada a una base secreta de alguna agencia internacional de ultimo modelo con todo incluido, la puerta se cerró sola al entrar por completo al lugar y enfrente de ella había un escritorio de metal con sola una mujer morena que no quito su vista de la computadora enfrente suya al escuchar el abrir y cerrar de la puerta. Ken acercándose a ella trató de decir algo pero fue interrumpido por la adulta detrás enfrente suya.
–Debe ser Funka Ken, Fenrir-san lo está esperando en su sala de entrenamiento–señaló un pasillo de la izquierda con una de sus manos–Siga ese recorrido y luego de pasar dos puertas gire a la derecha, llegue al final del pasillo y la tercera puerta a la izquierda es donde debe llegar, por favor no tarde mucho y no haga esperar a Fenrir-san, gracias–termino rápidamente dejando sin palabras a nuestro protagonista.
Sin decir nada y confundido empezó a caminar hacia supuestamente tenía que ir siguiendo las indicaciones de la mujer no tardó mucho en llegar a susodicha puerta viendo que era una de esas que se deslizaban, tratando duro al sentir viniendo de esa puerta trató de ignorar las advertencias que recibía en su cabeza por Savage dio un paso y la puerta se deslizó automáticamente al pasar se cerró tan rápido como se habría tensando a nuestro protagonista.
–Así que te eres el hijo de Ryu, ¿cierto?–habló una voz grave y tenebrosa que sonó por todo el cuarto y haciendo que el castaño se fijara el lugar para tratar de buscar la fuente de dicha voz.
Pudo ver que todo el lugar estaba completamente lleno de máquinas de ejercicio, entre ellas pesas, barras, bicicletas, caminadoras y más máquinas para fortalecer alguna parte del cuerpo humano. Pero lo que le sorprendió fue de la nada algo o más bien alguien cubrió su visión para poder ver más en detalle toda la habitación y levantándola vio quien era el que lo hizo.
En frente suya había lo que se le podía definir como un verdadero, en carne y hueso un hombre lobo o para otros un licántropo de dos metros de altura cubierto por todo el cuerpo de un pelo gris oscuro con cierto toque de azul, unas garras en las mano y pies que parecían estar echas para despedazar la carne de una presa, una boca en forma de hocico fruncido dejando ver unos afilados y toscos dientes junto a unos ojos rojos que mostraban una fiereza en ellos. También se pudo notar como vestía unos pantalones grises que le llegaban hasta antes de la rodilla y una camisa blanca sin mangas que se mantenía ajustada por el cuerpo musculoso que tenía. Dicha persona o animal era conocido por ahora como Fenrir.
–Si, ¿tiene algún problema?–preguntó Ken frunciendo levemente el ceño al ver cómo el licántropo estaba cubierto por un olor que pudo identificar como sudor y notando como en la camisa sin mangas había en varios sectores algunas manchas de dicha sustancia.
De la nada una mano o pata le agarro del cuello levantándolo del suelo y soltando sus cosas para tratar de zafarse vio como tenía a escasos centímetros los dientes, tratando e suprimir una mueca por el olor que salía de su aliento pudo escuchar como el héroe le decía unas cuantas palabras antes de soltarlo.
–La verdad si, por culpa tuya perdí uno de los mejores héroes que podían seguirme el ritmo y ahora que Ryu está retirado y su hijo esta aquí luego de ver cómo perdías patéticamente en el festival. decidí dejarte venir para probar cuan fuerte eres y ver si por lo menos si el hijo del Héroe Blindado pude resistir un golpe de mi parte, ¿no crees?–agarrando una toalla que había en una de las máquinas de ejercicio cercanas empezó a limpiarse un poco el sudor de la cara camino hasta una de las varias puertas que había en la habitación dejándole con las siguientes palabras–hay un vestidor tras una de las puertas que ahí aquí, cámbiate y te espero en campo de entrenamiento. Ni siquiera se te ocurra escapar porque sino veras que puedo hacerte en menos de cinco segundos–
Ken dio un suspiro luego de escuchar el cerrar de la puerta y trató de encontrar la susodicha puerta y al encontrarla camino hacia ella, al abrirla pudo ver que era uno de esos vestidores con un sector de duchas con varios casilleros con las paredes en un tono blanco. Encontrando un casillero libre que pudiera meter sus cosas, abrió la maleta que contenía su traje de heroe y al sacarlo no pudo evitar que apareciera una sonrisa disimulada para antes empezar a cambiarse recordando algo qué pasó unas semanas antes.
-Flashback-
–Aizawa-sensei puede esperar un momento–habló el castaño llamando la atención de su profesor en uno de los pasillos de Yuuei.
–¿Qué quieres, Ken?–dijo Aizawa algo irritado y dándole una mirada de poco interesado a su alumno.
Sin decir nada el castaño le entregó un papel con las siguientes palabras–Bueno, es que quería saber si podía darle estas modificaciones a la compañía que hicieron mi traje ya que aún está en reparación y quisiera que le hagan unos cuantos cambios–terminó rascándose la cabeza un poco avergonzado antes de sentir cómo el trozo de pasó de sus manos se le escaban y al ver al adulto enfrente suya vio que le dio unas cuantas ojeadas antes de volver su vista hacia el ojirubí.
–Tratare de hacer algo pero solo será por esta vez, ¿entendido?–dicho esto se dio media vuelta y siguió con su recorrido.
–Si–
-Fin del Flashback-
–La próxima vez tengo que lo vea tendré que agradecerle a Aizawa-sensei por eso–se decía para sí mismo antes de cambiarse y justo antes del salir del vestuario pudo verse en un espejo que había ahí con su nueva vestimenta.
Su nuevo traje era algo parecido al anterior, en la parte baja era un pantalón que le llegaban justo antes de las rodillas de un color marrón con unas líneas negros que estaba a los lados en forma vertical sujetados por un cinturón negro que tenía una hebilla con su nombre de heroe en el, la parte de arriba parecía ser componía por una remera sin mangas ajustada del mismo color arena con un chaleco también sin mangas de un negro azabache. Sigo al principio de sus brazos en los hombres había unos aros sujetados firmemente que parecían estar pegadas al chaleco de un tono bordo dejando ver unos brazos sin construidos desnudos y mantuvo sus pies completamente descalzos dejando que tocara el frío piso del lugar. Pero lo que más cambio que su antiguo antifaz que fue sustituido por lo que parecía ser un visor rojo que no dejaba ver los ojos que cubría la mayor parte del rostro superior en forma de tres picos que dos iban a los lados de la cara y el último por arriba dejando ver algo de su cabello castaño por los lados.
–Espero que le hayan puesto mis especificaciones o sino todo este trabajo se echaría a perder–fue lo ultimo que dijo antes de caminar hacia donde estaba supuestamente el héroe con apariencia de lobo y al abrir la puerta fue capturado y arrojado hacia algún lado chocando con la que parecía ser una enorme roca.
Levantándose con una queja de dolor y al escuchar como una puerta se cerraba dio una rápidos mirada a sus alrededores encontrando que el campo de entrenamiento era lo que parecía ser una gran zona rocosa con varios lugares que parecían estar destrozados por diferentes quirk, pudo ver quién lo había arrojado era Fenrir que estaba esperando cerca de la puerta y pudo escuchar cómo le gritaba a todo pulmón algo que resonaba en forma de eco seguramente por el lugar.
–¡Espero que estés preparado porque hoy entrenaras conmigo hasta que se acabe el dia! ¡¿Entendido?!–exclamó no un tono algo salvaje antes de que nuestro protagonista desapareciera de donde estaba antes de que el héroe golpeara en un instante generando un pequeño cráter en el impacto.
–Parece que tienes unos decentes reflejos por lo menos–dijo mirando a Ken, que tomó la mismo apariencia que usó contra Shiro en el festival deportivo.
Por unos momentos Ken se quedo quieto esperando algo pero de la nada empezo a aparecer su una sonrisa en sus rasgos diciendo las siguientes palabras con un poco de euforia en su voz y teletransportándose a las espaldas de Fenrir siendo bloqueado con facilidad por el susodicho.
–Veamos cuánto tiempo puedo durar, Fenrir-sensei–
…Continuará...
Lo siento por la tardanza, me agarro un pequeño bloqueo y no he podido escribir mucho para este capítulo. Espero que les haya gustado y no se olviden de comentar.
PD: Díganme que les parece y si le está gustando la historia sean malos a buenos sus comentarios. Y quería avisarles a los que estés leyendo esta historia qué tal vez empiezo otra de My Hero Academia/Boku no Hero Academia. Nos leemos después. Bye Bye.
