Objetivo 4: Nami
Nami y Robin estaban paseando por la avenida principal, Cuando a Nami le vino cierto olor:
-"Huele a...¡Perritos calientes!"
¿Que te pasa?-le preguntó la morena.
-Es que tengo antojo de un perrito caliente...
-¡Ja, ja!-se rió la Nico Robin-¡Con los banquetes que nos prepara el cocinero y a ti te da por un perrito caliente!
-Pues si...no se por que..."Debe ser porque a veces también apetece comer algo normal, supongo"...en fin ¿Quieres uno?-le preguntó a Robin.
-Esta bien, navegante.
-¡Genial! ¡Pagas tu!¿No?-le dijo en plan de broma.
Vio como Robin suspiraba y se sacaba el monedero para darle los berries.
-"¡Que tonta!¡Se lo ha tragado!"¡Era broma!¡Espera aquí, que hoy pago yo!
Fue hacia el puesto de perritos calientes y como no habían mas que dos niños antes que ella, enseguida tuvo la comida en sus manos, y al girarse vio a Robin (tranquila como siempre) rodeada por tres tipos que parecían querer ligar con ella.
Se dirigió hacia allí bastante "enfadada" y les gritó sin pensárselo 2 veces:
-¡¿Se puede saber que le hacéis a mi novia?
-¿Tu novia?-murmuraron los ligones "mirándolo" de arriba a abajo con desprecio.
-¡Oye, preciosa!-comenzó a decirle uno de ellos a Robin-¡¿Por qué no dejas a este "baby" y te vienes a divertir con nosotros?
-¿"Baby"? "Estos no saben con quien se están metiendo..."
Entonces cogió a los dos de las puntas por la cabeza y los hizo chocar entre ellos dejándolos KO en un instante.
Y luego se giró hacia Robin y resoplando se quejó:
-¡¿Pero quien se han creído para llamarme a mi "baby"?
Robin, que parecía pensar en otra cosa, le sonrió maliciosamente y le preguntó:
-¿Tu novia?
Nami, se acerco sensualmente a Robin diciéndole:
-Solo temporal...
Y luego pensó:
-"¡Oxtia!¡Esto de ser un tío me debe estar afectando!¡Estoy intentando ligar con Robin!
Así que se corrigió:
-ja,ja,ja...esto...¡era broma! Pero si que es cierto que no dejaría que esos te molestasen, ni siendo chico, ni siendo chica.
-Venga...ya sabes que podría haberme desecho de ellos en un santiamén.-Dijo la otra tranquilamente.
-"¡Pero sera...!"¡Si que lo se!¡Por eso me pregunto que hacías ahí parada!
-Te esperaba-le sonrió Robin -Por cierto ¿Y los perritos?
Nami miró las caras de los moribundos maleantes y vio, que en efecto, allí aplastados estaban los perritos calientes.
-"¡NOOO!¡Ahora tendré que volver a gastar dinero para comprar otros!"
Pero no hubo problema, porqué los acosadores no pusieron objeción alguna a que Nami les cojiera las carteras.
Compraron los perritos y después fueron a comprar ropa.
Al salir de una de las tiendas, tuvieron un breve encuentro con Zoro que parecía muy nervioso buscando su "honor".
Y unas calles mas tarde, vieron pasar a Sanji, corriendo calle arriba, practicando su hobby preferido: espantar mujeres.
-Este Sanji...-suspiró Nami- "¿No se supone que esta enamorado de mi?
-Oye navegante...-Comenzó a preguntarle Robin-¿"El cocinero" no había ido a comprar provisiones con Luffy?
-"¡Un momento!" Si Sanji está ahí "solo" significa que...¡Luffy se ha quedado a solas con la comida!
-Eso si aún queda algo...
-¡COMO SE AYA COMIDO LAS PROVISIONES DE TODO UN MES ME LO
CARGO!-gritó Nami echando a correr en la dirección contraria a la que llevaba Sanji.
Se recorrió toda la calle y cuando ya estaba llegando al puerto, vió una bolsa de patatas torada en el suelo, a la entrada de un callejón.
La bolsa en sí, no tenia nada de especial, pero Nami tuvo un presentimiento.
Se adentró en el callejón y...
En efecto, ahí estaba Luffy, "rodeado" por tres hombres (N/A: ¡¿Porque los maleantes casi siempre van de 3 en 3? Es un misterio sin resolver...) y con los pantalones y la ropa interiór bajada, sonriendo tranquilamente y diciéndoles:
-¿Veis? ¡Ya os dije que no tenia "colita"!
Nami se puso "roja".
-"¡¿Pero se puede saber que coño hace?" ¡Luffy idiota!-se le escapó.
Los tres hombres se giraron con cara de mala leche y miraron a Nami.
-"¡O, no!¡Abran visto lo preciosa que soy y ahora querrán violarme a mi!"
-¡Hey, chico!-dijo uno que llevaba un tatoo en la parte derecha de la cara.-¿Quieres algo?
-Esto..."¡Mierda!¡En menudo follón me he metido!...Bueno, es hora de usar...¡la estrategia Usuff!"...que va...pasaba por aquí y...
-¿Conoces a la chica?-le preguntó otro que llevaba como 10 pendientes en la misma oreja, señalando a Luffy.
-¿Yo?¡Que va!¡Si ya me iba!-dijo caminando hacia afuera del callejón, apresuradamente.
Y cuando estaba a punto de salir, Luffy le gritó:
-¡Hola navegante!¡Te estaba buscando!
-"¡Estupido!" Pero si yo no...
-¡Nos has engañado!-se mosquearon los otros tres.
-Yo...esto...¡Adiós!-y echó a correr.
Al salir, se topó con un hombre (que al menos mediría 3 metros) haciendo que este perdiera el equilibrio, pero tampoco se paró a disculparse y fue "directa" a esconderse detrás de unos barriles.
Desde allí vio como los tres maleantes, se tropezaban con ese tipo, cayendo encima de el.
Unos segundos mas tarde, ya se estaban peleando.
-"¡Wow!¡A esto se le llama lucha de titanes!"
Entonces vió salir a un desorientado Luffy (con la ropa en su sitio).
-¡Hey Luffy!¡Por aquí!¡Vámonos!
Luffy fue corriendo hacia donde estaba Nami, quién le cogió de la mano y echaron a correr en dirección al puerto.
-Nami, eres muy valiente...
-¿Porque?
-Porque has distraído a esos tipos para salvarme.
-¡Si, claro, no ha sido nada! ¡Ja, ja!..."¡Un momento!¡Esto debe ser un efecto secundario de la estrategia Usuff!" Pero si no he echo nada...¡¿Y tu, se puede saber que hacías ahí con esos tipos?
-Pues, es que me dijeron que si les acompañaba, me darian muchas joyas bonitas...
Nami paró en seco y lo miró fijamente a los ojos.
-¿Y para que quieres tu joyas bonitas?
-No, si eran para ti...¡Claro que con lo guapa que eres no necesitas joyas!-sonrió inocentemente.
Nami se sonrojó.
-"¡¿Lo hacia por mi?"...Luffy...¿tu sabes lo que pretendían hacerte esos tipos?
-Ni idea...
-Bueno, es igual...por cierto...-dijo suavizando peligrosamente la voz-¡¿DONDE ESTA LA COMIDA?-y dicho esto, le metió a Luffy uno de sus famosos puñetazos.
-¡Hay!¡¿Porque me pegas?¡La comida la fue a comprar Sanji!
-¿A si?...ups...lo siento..."Pobre, siempre pago mi mal humor con el"
-Si claro...pero ya me has atizado...-dijo Luffy poniendo morritos.
-...¿Me perdonas Luffy? Yo...lo siento de verdad...
-¡No pasa nada!-dijo sonriéndole-¡Vamos, que tengo hambre!
-Si, vamos-dijo "ella" sonriendo también.
Al llegar al puerto, Nami vio a tres tipos sospechosos, que cargaban en un bote unos sacos que a "ella" le resultaron muy familiares.
-¡Hey!¡Ese es mi tesoro!
