Pensaba dejar el fic en 13 capitulos, pero veo que seria muy rapido? o ustedes que opinan? hehe, bno veremos que pasa en este capitulo ¿va?, primeramente, muchas GRACIAS (Arigato) por sus reviews! uufas casi 20 (un record para mi), hehe, no se si sea mi fanfic que es realmente malo o son ustedes ¬¬, ahaha a unque le voy mas a la teoria de que mi fic es malo hahaha no se preocupen entiendo xD, pero si me gustaria que dejaran su opinion, criticas (siempre y cuando sean constructivas) no quiero que me insulten haha, en fin. gracias de nuevo! mil gracias! Y AGARREN SUS PALOMITAS POR QUE PRETENDO ENTRETENERLOs POR UN BUEN RATO, POR LO MENOS LLEGAR A MAS DE 3000 LETRAS :P XD .CHAIITO!

ATTE: KAT-CHAN.


CAP 13. Te invito a pasar a los rincones...

Luego de mas de un día para llegar a su nuevo destino, (por que le parecio demasiado), llego bajando su equipaje con algunas maletas extras que le asian tropezar torpemente frente a las personas, buscando ese tal Mushin. Contenta por que al fin se sentia liberada de aquella gran francia, (como ella regularmente solio llamarle "Ciudad de los sueños rotos"), Siguio habria por que explicar el por que de ese apodo tan extraño. Ya casi todo mundo conocia su historia, pero aqui en New York Estados Unidos, nadie sabia asi que...

-¿Señor Mushin?.- Miro fijamente al hombre de mirada perdida, mejillas sonrojadas (diria que por el alcohol), y que sostenia un pequeño cartel en blanco gravado con su nombre.

-Ha, ¿tu eres la señorita?...- Hizo memoria .- Lin Hachirobei.- rasco una parte de sus cienes con el dedo indice, Según Miroku se trataba de una mujer no una niña.

-Asi es Señor, Mucho gusto.- Reverencio al estilo tradicional Japones.

-Vaya, eres muy joven...- Lin guardo silencio, ¿Eso que tenia que ver?, El hombre movio su cabeza a los lados al ver el rostro de ingenuidad en la chica.

-Bueno, eso no viene al caso, disculpa mi Atarantes, como sabes, uno ya no es el mismo de viejo.- carcajeo asiendo que Lin hisiera lo mismo mientras caminaban a la salida. - Te hospedare en un pequeño apartamento, sera muy chico pero es de buen gusto y acogedor, Miroku me hablo acerca de tus problemas, No te preocupes por ello, soy muy flexible, ademas el trabajo que te han encomendado no esta lejos, ¿Tendras inconvenientes?.- arqueo las cejas.

-N-no señor, Vera que no sere una carga, y le pagare todo tan puntual como pueda.

Mushin rio, - Querida niña, tan inocente.-

Lin se congelo al escucharlo, ¿Ella inocente?, pero que barbaridades decía ese anciano, se concideraba todo menos inocente. tal vez seria por se sentia sucia al carga el hijo de engendrar un hijo ella sola. Mushin noto al instante la incomodidad de la joven, mejor guardo silencio apresurando el paso, en cuanto antes llegaran mejor.

Los apartamentos era exactamente como los describio, no eran grandes pero si lo espontaneos y limpios para vivir dos personas, muy decorados y representados al estilo japones. Pues el señor trabaja como sacerdote en los establecimientos de algun lugar en la ciudad.

-Estas son las llaves, solo hay una copia asi que cuídalas mucho, Tambien, si deseas algo puedes pedirlo, no tengas verguenza.- entrego el seguro bajo la custodia de Lin, llevando su mano al mentón para buscar en su mente si algo se le fuera a olvidar, al ver que no faltaba nada, hablo. -Es todo, que disfrutes tu estancia.- reverencio y se dio a la fuga. Antes, la diseñadora dio un ligero gracias y cerro la puerta tras de si, hechando un vistaso centrifugo, Todo era tan finamente acomodado, cada cosa en su lugar, las cortinas claras, el sofa, televisor, estufa, comedor, recamara, baño y...

-"Un vacio inmenso, No cabe duda que sera muy duro".- Recargo su cabeza en la puerta a medio suspirar, ¿Con quien charlaria?, No conocia absolutamente a nadie, y nimodo de hacerlo con ese monje que despidia un fuerte olor a alcohol, apenas y cruzo palabras esta tarde. Dio otro suspiro mas largo.

-Ni hablar Lin, tu misma aceptaste, asi que es hora de hacerlo.- junto sus palmas en señal de determinacion. - Primero lo primero, acomodar mis pertenencias.- pero rapido cayo de espaldas, eran demasiadas maletas, una gota resbalo por su cabeza. -He he Sera mejor mañana .- sonrio ante su propio comentario.

Dejándose caer en su cama sin mucha fuerza, después de tomar un baño y ponerse su pijama favorita de cuadritos, hizo una cara de disgusto al olfatear un olor característico en su ropa.

-Huele a el...- levanto su blusa y volvió a inhalar... ¿Hace cuanto que no lavaba su pijama?

Flash Back

Era Domingo, y usualmente echaba una lavadora esos días en la mañana, para adelantar tan siquiera algo de sus deberes domésticos. Inclinada, separaba cuidadosamente los atuendos claros con los claros y oscuros con oscuros, no quería que su ropa terminara con tonos entre mezclados, Las personas se burlarían de ella.

-"¿Usare jabón liquido o en polvo?".- miro los dos productos en sus manos, - "Sera liquido"..- eligió el que menos batalloso, odiaba que los jabones en polvo.

No pasaron nis dos segundos para que el sonido del timbre le dijese que alguien llamaba a la puerta, dejo los detergentes sobre la lavadora y corrió entusiasmada en abrir, seguro seria el lechero de las mañanas que dejaba las botellas cristalinas enfrente de la puerta.

-¡Ya voy!.- acomodo su cabello desaliñado y atendió. -Buenos días...- se desvanecieron las palabras en cuanto miro al individuo enfrente. - Sessh.- murmuro, y ahí estaba, con su traje elegante, su portafolios, una coleta ninja sujetando su hermoso cabello platinado...

-¿No me vas a dar el pase?.-

-Ha si, adelante.- se movió de lado apenada. -Pudiste haberme avisado, es demasiado temprano no crees.- se cruzo de brazos.

-Me iré si te molesta mi presencia.- hablo como si Lin insinuara que se fuera, Que dramático era el hombre.

-No no me molesta, es solo que no lo esperaba...- volteo su cara.

-Linda Pijama.- agrego burlón esperando que la joven se sonrojara, adoraba verla en tonos carmesí.

Lin razono demasiado tarde, -¡"Dios, estoy en pijama!".- grito tan fuerte en su mente que creería que todo el universo la escucharía, -"¡Kami!".- una nube negra a su alrededor se formo. -"¡Por que siempre soy tan desaliñada!"-

Pero un beso latente calmaron sus sentidos, Sesshomaru había logrado su objetivo de humillarla (de cierta manera) que ahora merecía una regalía, así continuaron besándose hasta que un ligero ruido de un motor, rompió la pasión.

-¿Que es ese sonido?.- hablo entre besos, La chica abrió los ojos parando el oído.

-¡La ropa!.- corrió al instante abriendo la puerta con fuerza, encontro a su paso la lavadora llena de espuma, escurriendo en el piso y las paredes manchadas. Seguro el detergente cayo por accidente dentro del lavado.

-¿¡Donde esta el enchufe?! - nado en el mar de espuma que le llegaba hasta la cintura, para ser solo dos paquetes de liquido, era muy exagerado. - ¡No lo encuentro! - busco desesperada.

El sonido del artefacto dejo de sonar, Era Sesshomaru quien llego al rescate, Lin se puso de pie tanto como se lo permitían sus debiluchas piernas.

-Tienes que tener mas cuidado.- aventó el conector, La chica dio un paso en falso y se dejo balancear con el peso de su cuerpo contra el Albino cayendo los dos al suelo, ella encima de el.

-Lo siento,.-

-Descuida, los zapatos son nuevos.- excuso la caída, sintiendo pena por su infantil compañera.

-Arigato...- acaricio la mejilla de Sesshomaru, agarrando valor para incrustarle un hermoso beso y tierno rose de sus agasajos sintiendo como se impregnaba ese exquisito perfume varonil en su pijama...

Fin del Flash Back

-Ya recuerdo...- cerro sus ojos cafés, velando su propio sueño, tenia que reposar lo suficiente para gastar energías el día de mañana.

...

Exactamente un mes transcurrió después de que Lin llegase a Estados Unidos. Las cosas iban de maravilla, Tenia un empleo "bien" pagado por decirlo así. Trabajaba como "secretaria o sub-asistente" de la importante diseñadora "Yura Sakasaguami", una mujer razonable e inteligente de gusto gótico sensual, callada pero sobre todo muy egocéntrica e irónica, a un así fuera de eso, nunca faltaba el respeto a los empleados, a Lin le resultaba muy fácil trabajar para ella, Yura la comprendía en cuanto se tratase de su embarazo.

Lin mantenía disimulado su vientre de cuatro meses con holgadas blusas muy al estilo de los 70s y 80s, No por que le causara vergüenza o quisiera ocultarlo, simplemente por su mismo gusto. la mayor parte del tiempo se dedicaba a diseñar a la hora del almuerzo, Nada mas para no perder el estilo, sabia que nunca tendría la oportunidad de diseñar, pero hacerlo como antes, le demostraba satisfacción. La única persona que sabia al respecto de ello era su nueva compañera de escritorio. Souten Thunder, La chica mas extraña que conoció, tenia finta de ser un chico cuando osaba recogerse el cabello asía atrás, pero siempre se distinguía llevándolo suelto, era muy déspota y a la vez graciosa, pero con el tiempo logro llevarse bien con ella.

-Hachirobei, Entrega esto por favor al Señor Hullox.-

-Enseguida Señora Sakasaguami. - tomo los dibujos con delicadeza y se dirigió a la oficina de un hombre que provenía del extranjero. Subió el ultimo piso del edificio y trago aire.

-Señor Hullox, aqui están los diseños que le ha mandando la Señora Yura.-

-Bien.- los recibio dándoles una hojeada instantánea. -Espere señorita,- le hablo antes de que cruzara por la puerta. -Estos diseños no son de Yura, aquí dice..; Lin Hachirobei.-

-C-como..-

-Si, ¿me puede decir quien es?, son realmente fantásticos. ¿La conoce?-

-S-soy yo señor...- se encogió de hombros.

-¿¡tu!? Pero si eres una secretaria, me dices que "tu" hiciste esto.- golpeo con su palma el delgado papel.

Lin asintió. -Así es,.-

-Eres muy joven, pero si dices hacerlos tu, te creo.- se puso de pie.

-¿Has trabajado en esto antes?-

-Si, para Kagura Izumi.-

El señor de canas abrió los ojos sorprendido,- ¿Que hace una ex-empleada de tan importante mujer, en estos aposentos,?.- pregunto aturdido, no había duda que los mejores talentos se hayan en los escondites. Hizo que la misma Yura subiera hasta su oficina y le diera explicaciones acerca del nuevo talento que ya se hablaba en la empresa. La jefa sonrió de lado y le explico que otra empleada hablo personalmente con ella acerca de Lin y su talento, pero que la muchacha se había negado a publicarlo, ¿por que?, no lo sabían.

-Felicidades Señorita Lin, se ha ganado un buen puesto en mis méritos, a un que en su expediente diga que es una mal empleada, yo aquí veo lo contrario. - profundizo su voz para tornarla alegre, - Desde ahora tendrás tu propia oficina, y ganaras muy bien, pronto aparecerás en la revistas y eventos sociales.- se hecho una risa contagiosa.

-Bienvenida Hachirobei.-

-G-gracias.- las emociones se atoraban en su garganta, giro sobre sus talones y salio con la vista abajo, las lagrimas comenzaron a brotar de felicidad y logro, hasta perderse en los pasillos, mirar arriba y levantar sus manos en señal de triunfo, después las bajo y se miro agraciada a travez de una ventana, su abultadito vientre resaltaba por la fina tela de algodón, muy apenas pronunciado.

-Lo logramos bebe,- sonrió. - Lo lo gramos,-

Lin no sabia explicar que fue lo que sintió o paso después de ese día, simplemente tenia esa sensación de felicidad y realización como mujer, por que siempre fue una chica ordinaria y común, sin nada en especial, como tantas otras, solo que ella no tenia familia, solo amigos y limosnas de la vida, siempre viéndoselas a su propia cuenta.

-Felicidades "Nueva Diseñadora".-

-Souten...-

-Creo que merezco por lo menos un gracias.- soltó un gesto de suspicacia con las manos a los lados, Lin sonrió de oreja a oreja y le dio un fuerte abrazo, a sabiendas que su amiga no eran de las personas mas cariñosas sobre la faz de la tierra. -Ya, ya suéltame.-

-Ho, gracias, gracias, gracias,- siguio así por media hora.

-De nada, pero suéltame.- se libero de la fastidiante rutina de Lin, que consistía una dosis de abrazos y una serie de cursiladas. pero debía decir que le gustaba la actitud de su amiga, era la única que la soportaba y estaba feliz de hacerle un favor, claro, después de haber escuchado una y otra vez la misma triste historia que la diseñadora le contaba en sus días de desahogo, era tiempo de hacer algo, suerte que no contaba con una camilla y una libreta. No quería hacerse llamar "Psicóloga". - ¿Y ahora cual es el siguiente paso "Diseñadora"?-

-Nada.- sonrió.

-¿Nada?.-

-Si, dejare que las cosas marchen a su ritmo.- empezaron a dirigirse a la salida.

-No tienes remedio Lin, eres una fantasiosa diseñadora.- cruzada de brazos, mirando de reojo a una chica que no se le borraba ese ridículo expresionismo infantil.

-Eso es lo que me ha llevado hasta donde estoy.- respondió orgullosa de sus mismas experiencias. Souten diría algo improvisado, mejor guardo silencio, este era el momento de su amiga y no quería arruinarlo.

...

Sesshomaru iba caminando directo al departamento de su futura "cuñada" después de varios meses desde la ultima visita, e iba al tiempo para llegar a la cena donde Inuyasha presentaría como esposa a la diseñadora, guardo en su chaleco un delicado dije de diamantes para dárselo a Kagura, justamente hoy se celebraba su aniversario, pero dejo de darle importancia, al igual que muchas cosas, desde que su amada se fue.

Al pasar por las tiendas de ropa se topo con una nueva que acababan de abrir hace días atrás. Cercas de los maniquíes franceses, se podían ver en las paredes adornadas con el nombre de Lin Hachirobei y varias imágenes representando su hermoso rostro junto a sus diseños y una plataforma de chicas modelos levantando la manos. Llevándose la sorpresa de que la frustrada diseñadora ya era ahora muy reconocida y exitosa. Dudando unos minutos si en preguntar era factible. convencido, entro a la tienda recortando al bulto de mujeres "compradoras compulsivas" que asían tremendas filas para pagar.

-¿Disculpe Puedo ayudarle en algo?.- sonrió una chica de acento francés, - como lo hacen todas.- y lo miro de forma coqueta, creyendo ganar terreno a ese hombre extremadamente apuesto.

-¿Quien patrocina este lugar?.- fue al grano.

-¿Bromea?.- se mofo, - Es una nueva diseñadora que salio al aire hace unos meses, su estilo revoluciono los medios en la moda, jamas habíamos tenido tanta clientela.- lo dijo emocionada, se notaba que usaba las prendas de la tienda.

Sesshomaru paso de largo, ya sabia sus sospechas y Cuando salio estaba aun aturdido por la sorpresa y furia, Lin había consegido triunfar, eso explicaba por que su departamento se encontraba vació y ya no la miraba en el café, ¿Pero como?, eso era algo que quisiera saber. quiera o no, de vez en cuando se echaba sus vueltas para ver como seguía la mujer que le robo el conocimiento.

Con los pies puestos en la entrada, Kagome lo recibió secamente y lo invito a formar parte de la reunión donde el ambiente estaba demasiado festivo (para su gusto), al no ver indicios de socializar, mejor se recargo en la pared mas lejana, esperando y acabara la estúpida anunciación de matrimonio. Obviamente mientras transcurría la celebración, Noto como la amiga de Lin se acerco despaciosamente a contestar el teléfono que estaba detrás de la pared donde el se encontraba, sin tomar en cuenta que el seguía ahí y podría escuchar cada frase de la conversación.

-¡Que gusto que has llamado!, estaba con el remordimiento, ha pasado casi un mes...- paro, dejando hablar a la segunda persona. -Que bueno que todo este bien, ¿Como sigues del embarazo?.-

Sesshomaru se le abrieron los ojos como dos faros sin su consentimiento. ¡Quien es con la que esta hablando Kagome!, Necesitaba saberlo.

-Si, eso no es todo, Inuyasha me pidió matrimonio, la boda esta planeada, te enviare la invitación...;- pauso de nuevo por un lapso corto. - Ha se encuentra bien, regreso a Japon demasiado triste, no encontró la copia del reporte, ni idea donde haya quedado.- retomo tiempo para que la otra terminara de hablar.- Ok, mañana me vuelves hablar y me sigues contando cada detalle, estoy impaciente que nazca el niño, hasta luego, cuídate mucho, te extraño-. colgó y se fue de lo mas natural. El Oji dorado manifestó una serie de revoltillo en el estomago que prefirió despedirse e irse al hotel donde pasaría una noche de bodas. Necesitaba sacarse a Lin de la cabeza y los extraños comentarios de su cuñada.

Luego de que las horas se le pasaran como fetichismo junto a su esposa, tomo de la mesita de noche, su computador personal, ahi empezó a divagar en las famosas redes sociales, buscando acerca de Lin, desde su vida, comentarios, frustrada, solitaria... etc. etc., (palabras comerciales), pero eso el lo sabia al derecho y al reverso. A unos escasos milímetros de terminar los últimos párrafos importantes donde ella narraba su vida, decidió dejar de leer y cerro el computador, solo se estaba martirizando.

Era momento de decir "Basta" al igual que ella lo hizo, por que seguro, Lin ni se acordaba de el, y de estúpido, seguía usando el shampoo que la recordaba...

...