CAPITULO TRECE
Se despertó con eso completamente despierto, después de una noche plagada de sueños… con mucha piel, sudor y besos, se miró y tenía una verdadera tienda de campaña en su pijama, y ahora que se estaba reconociendo con esa parte de su anatomía… su… okey tenía que decirlo, su pene, oh rayos era parte de él, una parte muy satisfactoria al parecer… se fue a duchar y le pareció que no podía volver a hacerlo, pero su mano se dirigió por si sola hasta su entrepiernas, y su mente evoco otra vez a Blaine, oh mi dios se iba a volver adicto a esto… esperaba que fuera solo la novedad, movió su mano de principio a fin y ahogo un grito al sentir el vértigo en su vientre, sabía lo que venía, aumento el ritmo de las sacudidas y tuvo que afirmarse con una mano sobre la pared, cuando llego al clímax apretó los dientes pero sabía que estaba soltando gruñidos y eso lo impresionaba y lo llenaba de satisfacción, algo que no fuera tan… lady… era genial, estaba orgulloso de ser una lady pero ver a Blaine tan masculino le provocaba celosos, envidia… y no era algo que pudiera controlar, él era un lady, lady Hummel como le solia decir Santana, pero en esto no, esto era natural, natural y super masculino, le gustaba. Ahora que era consciente de que era sentirse frustrado sexualmente descubrió que lo había sentido mucho últimamente…-Kurt ¿eres tú?- corrió la puerta de su ducha que aunque era de vidrio no podías ver a través de ella y hay estaba Finn mirándolo completamente divertido, apenas y aguantaba la carcajada, el por su parte estaba completamente rojo…- a ti no te enseñaron a no entrar en baños que están ocupados… sal de aquí maldita sea- entonces Finn levanto una mano como hacen los artistas sobre el escenario para calmar a su público. –Burt me envió a apresurarte que ya es tarde.- y salió del cuarto, el por su parte estaba furioso, que lo pillaran corriéndosela era horrible y muy vergonzoso, lo peor es que nunca lo hizo y cuando empieza… la segunda vez que lo hace lo atrapa su hermano, estaba jodido, alguien le hizo algún mal de ojo o algo, bajo a desayunar aunque ya solo alcanzaba a llevarse lo que fuera y comerlo en el coche, Finn lo miraba aguantando la risa y eso lo puso más furioso.
-Kurt… no quiero inmiscuirme en tus cosas…- Finn no podía estar intentando hablar de… de… -no quiero hablar de eso… o en realidad si, desde ahora tienes prohibida la entrada en mi cuarto y mucho más en mi baño, no quiero que…- entonces su hermanastro alzo una mano como antes… -no voy a hablar de tus actividades matutinas aunque se escuchen por toda la casa… Kurt la verdad no pensé…- ahora le tocaba a él, levanto un dedo y lo apunto enérgicamente. –dijiste que no hablarías.- pero entonces el se rio un poco –Kurt relájate, también lo hago… todos lo hacemos así que relájate…- realmente Finn lo estaba haciendo muy dificil –yo no okey, yo nunca… es repulsivo y solo queria probar… yo no hago estas cosas okey… tu solo olvidalo y no digas nada mas maldita sea.- de pronto se vio así mismo completamente alterado y conto hasta diez, cuando termino noto que estaban detenidos, Finn lo miraba tranquilo, sin muecas de risa ni nada. –Kurt quizas es un poco asqueroso porque te… es normal, no deberias sentirte mal por hacerlo…- respiro hondo –Finn dejemos el tema- entonces su hermanastro encendio el auto y siguio su camino. Pero no en silencio. -si sabes que Blaine es mi mejor amigo… y sé que sabes que a él también le gustan los chicos… diablos esto es difícil… por una parte Blaine es mi mejor amigo… nos conocemos desde los siete años y nos decimos todo y por otra ahora tu eres mi hermano… solo… ustedes…- pero se quedó callado y no volvió a abrir la boca, estaban a unas manzanas del colegio y no quería perder la oportunidad.
-es complicado en este momento decir algo Finn… yo… me gusta Blaine y creo que yo le gusto pero… no estoy seguro si no quiere salir del closet o no quiere estar conmigo en público… así están las cosas.- quizás la intervención de Finn les ayudara… okey no debía utilizar a Finn por mas utilizable que fuera, respiro hondo para decirle que lo olvidara.
-o podría ser por nuestro coreógrafo, Jesse.- pero Finn estaciono el coche, se lo quedo mirando, le había hecho abrir los ojos, Finn no era ni tan ingenuo ni tan manipulable como pensaba, y Blaine le decia más de lo que pensaba a su mejor amigo, siempre los vio como chicos súper hetero, la típica caricatura… torpes, no poder expresar sentimientos, si se hacen una herida le ponen tierra… cosas así pero al parecer no, y esa noche hablaría por largo tiempo con su hermanastro.
Busco a Blaine por los pasillos del colegio en el primer descanso, casi de manera impulsiva, lo encontró con Puck y Dave junto a su casillero, sintió una punzada de rabia al verlo con Dave, algo así como traición, pero era lógico que se hablaran, estaban en el mismo equipo y no se estaban riendo, como no tenía nada que hacer ahí fue hasta su casillero que estaba cinco más allá de Blaine, nada más abrir su casillero escucho un "hola tu" se volvió a mirarlo y aunque sentía su rostro arder le sonrió y le dijo hola, Blaine estiro su mano y ordeno el cuello de su camisa pero estaba ciento por ciento seguro de que estaba bien y el solo lo hizo para rosar con su pulgar su cuello… en una caricia que le hizo estremecer de los pies al pelo… roso un lugar enrojecido gracias a él –sé que es vulgar pero me gusta… llevas mi marca sobre ti, descuida seré más cuidadoso en el futuro.- Blaine tenía una sonrisa de zorro en su rostro mientras hablaba, él realmente estaba disfrutando incomodarlo, y por más extraño que fuera a él también le gustaba este… coqueteo abusivo, cerro su casillero y lo miro, estaba a punto de decirle algo picante y coqueto pero Finn llego junto a ellos.
-notas lo radiante que se ve Kurt esta mañana Blaine.- su hermano le dedico una sonrisa perversa a la que el solo pudo ponerse histérico, levanto un dedo en dirección a Finn –cierra tu boca o yo abriré la mía y entre tú y yo tienes mucho más que perder… muchas más cosas que ocultar ¿te quedo claro hermanito?- para empeorar las cosas Finn nunca dejó de sonreír –amigo creo que vas a tener que contarme algo…- fulmino a Blaine con la mirada pero este como Finn no dejo de sonreír, el giro con la barbilla alzada, pero antes de doblar por el pasillo los miro, Finn estaba inclinado secreteando a Blaine y este tenía una ceja alzada y sonreía en su dirección, y así lo vio hasta desaparecer, odiando a Finn entro en su siguiente clase, oh dios no podía creer que Finn le contara a Blaine, precisamente a Blaine… esto era tan vergonzoso, porque bueno estaban medio saliendo y el estaba siendo súper conservador, que lo pillaran en precisamente eso… entro a su siguiente clase y no pudo concentrarse, maldecía mentalmente a Finn por hacerle esto, él tenía un promedio sin manchas pero en las dos preguntas que le hicieron no supo que responder y todos se le quedaron mirando, al salir el señor Besser le pregunto si se sentía bien, incluso fingió estar mal del estómago, por puro orgullo.
Durante el resto del día cada vez que se encontró con Blaine por los pasillos él lo miraba con una sonrisilla juguetona en su hermoso rostro, sonrisa que le provocaba sonrojarse y hay el soltaba una risita divertido a su costa, se sentía horriblemente avergonzado pero a la vez le gustaba esas miradas, ese coqueteo, Mercedes lo noto pero él se negó a decirle nada, ya era suficiente que Finn le revelara sus acciones a Blaine como para ventilarlo con los demás. Estaba en la hora del almuerzo y fue por una ensalada, y un zumo de frutas, estaba esperando su pedido cuando escucho en su oído… -¿Cómo estuvo la ducha de esta mañana Kurt? Dímelo.- se giró, hay estaba su moreno y engominado amante, sintió que sus pulmones se llenaban de oxígeno y su rostro caliente, sabía que debía estar rojo como tomate, entonces Blaine estiro su mano con unos billetes y tomo una bandeja… con su pedido y otras cosas, no sabía en qué momento el hizo su pedido, ni cuánto tiempo paso simplemente hay estaba todo en la misma bandeja y él le hizo un gesto para que lo siguiera, lo hizo, Blaine salió y camino hasta las gradas de la cancha de futbol, habían más grupos pero muy dispersos, se sentó junto a él.
-¿y me vas a contar?- le pregunto mientras el preparaba sus cosas. Tomo su zumo y bebió un largo trago.
-no, eso es privado.- observo la bandeja, Blaine tenía una ensalada de frutas y una coca-cola, estaba seguro que eso no era suficiente para él, lo había visto comer demasiadas veces para saber que comía solo un poco menos que Finn, Blaine estaba masticando un trozo de durazno…
-¿Vas a comer solo eso? ¿Estas enfermo?- su amante miro sus frutas y luego a él. –en realidad comí pizza mientras te esperaba, esto es mi postre… me gusta que te preocupes… espera un segundo tu comes como pajarito esto debería ser normal- entonces le frunció el ceño, y fulmino su ensalada.
-yo como menos y soy mucho más delgado… pero tú haces deportes de alto impacto, si comes menos podrías enfermar…- bebió de su zumo porque no sabía que más decir y él lo miraba como si estuviera molesto.
-¿te parezco gordo?- casi escupió al escucharlo, eso era ridículo pero él lo miraba serio. –diablos no, eres… es decir… creo que normal, yo no dije gordo… eres normal- entonces el parecía mucho más molesto.
-¿solo normal? ¿Tú me encuentras normal? ¿Promedio? Me siento indignado, tú entre todos… ¿si sabes que para la mayoría soy una delicia? Me adoran y dicen que soy perfecto.- se reacomodo en su lugar, antes estaba inclinado hacia él, ahora miraba de frente la cancha, y masticaba violentamente su fruta, de hasta tres trozos a la vez, no podía creer lo engreído que era, oh por todos los cielos parecía un niñito haciendo berrinche, era tan divertido que incluso tuvo que reprimir una risa.
-Blaine tu eres increíblemente guapo y un regalo de los dioses, es necesario que lo escuches también de mi.- el asintió y volvía a inclinarse en su dirección.
Pero ahora volvió a preguntarle sobre la ducha, incluso le tomo la mano. –Si lo que me dijiste es verdad esta fue tu primera vez ¿cierto?- le grito que se callara mientras miro hacia todos lados, las personas más cercanas eran tres chicas a unos cuatro metros pero una de ellas lloraba y las otras la consolaban por lo que no les prestaban atención y tampoco podían escuchar.
-¿Son fantasías o recuerdos?- no podía ponerse más rojo así que estaba tomando un tomo un poco morado, lo miro furioso –basta, ¿es que no podemos hablar de otra cosa?- y el muy descarado movió su cabeza negando.
-siento curiosidad y me parece fascinante… además eres adorable cuando te sonrojas… yo no podría hablarte de mi primera vez porque honestamente no lo recuerdo, pero ahora para mí son fantasías… también recuerdos pero por lo general fantasías. Tu turno.- apretó los labios y miro hacia el pasto de la cancha, se quedó en silencio varios minutos y Blaine en vez de volverse odiable se mantuvo en silencio, de vez en cuando le ofrecía trozos de piña, él sabía que era su favorita, y él la comía directamente de su tenedor.
-okey lo diré, son más bien recuerdos.- Blaine dijo okey y estuvieron en silencio unos segundos antes de que él volviera a decir cosas que lo ponían rojo.
-de mí, recuerdos de nosotros ¿piensas en mi Kurt?- maldijo cuando levanto su cara y lo miro a los ojos, fue instintivo y sorpresivo, no pudo evitarlo y se delato estaba seguro. –no respondas, ya se la respuestas.- le dijo con tremenda sonrisa en el rostro.
-¿es que tu no piensas en mí?- Blaine primero lo miro sorprendido porque él nunca alzaba la voz ni tenia esos arrebatos, pero a medida que formulaba la pregunta él puso una expresión tan… desvergonzada que se arrepintió inmediatamente.
-¿quieres los detalles, hasta los más sucios?- se acercó un poco y puso una mano sobre su pierna, en su muslo, el prácticamente salto del lugar mientras le decía olvídalo. Y Blaine ya no pudo divertirse a su costa porque llego Finn con Rachel y se sentaron junto a ellos.
