Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, salvo los que yo cree para esta historia. La historia es mía.
Capítulo 13
Pov Bella
La puerta de mi habitación se abrió despacio, Effie entró primero con pasos pequeños tomada de la mano de Edward, éste último sonreía por la forma de caminar de la niña. Effie levantó la mirada hacia mi cama y una sonrisa deslumbrante se formó en su carita.
–¡Bella!– gritó soltándose de Edward y corriendo hacia mí.
–¡Hola preciosa!– grité en un tono más bajo abriendo los brazos para recibirla.
La abracé como pude, su cabello estaba más ondulado que de costumbre y vestía un vestido celeste con medias blancas y zapatos de charol negros.
–Bella…–sollozó en nuestro pequeño abrazo. Edward se acercó y la alzó para sentarla en mi cama. Acaricié su rostro aniñado con mejillas sonrosadas y ella esbozó una sonrisa.– ¿estás mejor? ¿te van a dar el alta?
–Pequeña… me alegra mucho verte, estás hermosa– sonreí.
–Gracias– se ruborizó y trató de ocultar su sonrisa para luego mirarme fijo de nuevo– ¿no estás mejor?
–Un poquito, no lo suficiente.– sus labios formaron un pequeño puchero– pero con tu visita seguro me pondré mucho mejor.
–Vendré a verte todos los días entonces– sonrió entusiasmada– ¡papá dice que soy una excelen-te doctora! – me reí de su pequeño tartamudeo al decir la palabra.
–Ya lo creo que sí.– observé a Edward sentarse al pie de la cama observándonos.
–Bella, tu y Edward son mis papás de verdad, ¿no es así?– asentí mirando con detenimiento cada una de sus expresiones tratando de adivinar qué pensaba realmente.
Sostuve sus manitos viéndola sonreír a la vez que me miraba. Ella levantó la mirada hacia Edward y luego volvió a mí.
– ¿Entonces ahora tengo que llamarlos mamá y papá? – amaba su tono inocente. Ella ya sabía que éramos sus padres, Edward me lo había comentado.
Solté sus manos y acomodé un mechón de cabello detrás de su oreja.
–Sólo si tú quieres. –Contesté– No tienes que sentirte presionada a decirlo, nena. – Effie sonrió y se acercó para abrazarme lo más delicado posible.
–Bella...– habló segundos después, con su cabecita acunada en mi cuello.
– ¿Si? –vi a Edward observarnos anonado. Le sonreí apenas también anonada con la situación.
– ¿Estás muy enferma? ¿Te puedes morir?– sus preguntas me pusieron nerviosa. No sabía que debía responderle, pero sabía lo que ella quería escuchar.
–Estoy enferma. Pero no voy a dejarte, ¿de acuerdo? – Ella se apartó de nuestro abrazo y me miró con sus ojos tristes, llenos de lágrimas. – Mi amor...–sequé sus lágrimas con delicadeza.
– ¿Lo prometes?
–Lo prometo. – Más que una promesa que me sentía obligada a cumplir, lo sentí como una obligación.
– ¿También me prometes no alejarme de Leia, papá y mamá?–sonreí.
–También, nena. Lo prometo. – Ella sonrió y se acercó a darme un beso en la frente. – Gracias bebé.
Effie se despidió de mí cuando Edward dijo que ya era hora de irse, la pequeña se fue con la cabeza gacha saludándome con su pequeña mano y tratando de sonreírme. La saludé con el mismo gesto y esperé a que Edward regresara, en su lugar, entró Alice.
–Hola…– habló susurrando.
–Hola.– saludé.
–¿Cómo estás?– la vi dudar si acercarse o no a mi lado– ¿puedo sentarme?– señaló la silla que se encontraba al lado de mi cama. Asentí y ella avanzó hasta tomar asiento.
–¿Cómo crees que estoy?– reí un poco histérica.
–Tienes razón.– suspiró– Yo, este…
–Está bien, Alice. Fue mi culpa.– la frené– yo aparecí de la nada reclamando algo que ya no me correspondía. No puedo enojarme contigo por haberte enojado y tomado cartas en el asunto.– ella se rió.
– Lo reconoces… De todas formas quiero pedirte disculpas por no haberte creído y por haberte faltado el respeto. También por actuar a tus espaldas adoptando a tu hija.
–Hiciste lo que creías que tenías que hacer. Me buscaste y captaste que no quería ser encontrada, supiste en el momento justo que yo no iba a volver e hiciste lo que tenías que hacer. Teniendo o no mi consentimiento, Effie no estaría aquí de no ser por ti.
–Entonces…
–Quiero decir que… yo hubiera actuado de la misma manera.– tomo un poco de aire y luego lo suelto para seguir hablando– Effie es una niña maravillosa gracias a ti, aunque hay cosas que en mi opinión has hecho mal… No puedo juzgarte. Ella ahora es tu hija. Sigue siendo mía pero ella te considera a ti su madre y eso es algo que no puedo revocar.
–Me considera su madre porque fue lo que yo escribí en su vida, Bella. Elegí ser su madre porque al igual que tu sé lo que es ser ignorada por tu familia.
–No metas a nuestra familia en esto. No tenemos que pasar por eso de nuevo, no cometamos los mismos errores.– Alice iba a volver a hablar pero la atajé con un gesto– No voy a quitarte a Effie, dejaré de pelear por su custodia. No se lo merece. De todas formas me gustaría llegar a un arreglo contigo.
–¿Qué tipo de arreglo?– preguntó con más seriedad.
–
Pov Alice
Salgo de la cocina luego de terminar los casos y el juego de té usado esa tarde. Escucho el sonido de la televisión a un volumen bastante alto, suspiro y me encamino hacia el living. Effie estaba de espaldas a mí, tenía su pijama blanco con corazones rosas puesto y los rizos de su cabello esparcidos por su espalda, en sus manos sostenía el control remoto con más fuerza de la necesaria.
–Está bastante fuerte, qué tal si le bajamos un poco el volumen–dije tranquila, quitándole el control de las manos. Sus ojitos estaban cansados y fruncía el ceño enojada.
–¿Cariño, que sucede? ¿Quieres hablar con mamá?– le pregunté acariciando su cabello. Effie levantó la vista hacia mi confundida. Algo le pasaba, la había notado rara desde que regresó esa tarde, luego de haber estado con Edward y Bella.
–Mentiste. – Dice enojada. –Mentiste. ¡Mentiste!–grita y patalea para que me aparte. Me asusto de ver a mi hijita así, Effie nunca ha actuado de esa forma conmigo. Sostengo sus piernas para que me escuche.
– ¿En qué te mentí bebe?
– ¡No me digas bebe! ¡No soy tu bebé!– al ver que no puede seguir dando patadas, comienza a usar sus manos.
–Effie, tranquila. Cálmate, no podemos hablar así. Por favor...–le hablo en vano, sus ojos están rojos y ya no sé si es a causa del enojo o el cansancio. Ella sigue luchando con sus brazos para golpearme.
Jasper aparece en el marco de la puerta y se acerca.
– ¿Qué sucede?– pregunta tranquilo. Generalmente cuando una de las niñas no quiere obedecernos, Jasper habla pacifico y aún no entiendo cómo hace para tener ese efecto en ellas, de calmarlas con solo una mirada.
Effie levanta la mirada en su dirección, luego vuelve la vista hacia mí y comienza a golpearme de nuevo.
–No sé que tiene, no quiere hablar conmigo. –le informo. Effie grita y yo le agarro las manos, para que vuelva a patalear.
Jasper se impacienta y la levanta, dejándola en el aire. Cualquier movimiento que ella haga no le hace daño a nadie.
–Effie, no toleraré esa conducta de tu parte. Espero que te calmes para así poder hablar como personas normales. Quiero que dejes de patear y gritar. A la una... a las dos... – Effie no para. Sigue con su berrinche hasta el punto que se da cuenta que no está yendo a ningún lado. Cansada, suspira y se larga a llorar. Miro a Jasper preocupada, dispuesta a tomarla en brazos pero él me dice que no me acerque. La voltea y ella se aferra a su cuello; Jasper se la lleva.
–Tráeme mi maletín, está caliente– más preocupada que antes, corro a buscar su maletín para llevárselo.
–Mami... –Leia aparece a mi lado con su jirafa de peluche y sus cabellos rubios enredados.
–Mi amor, ¿estás bien? –pregunto acercándome y tomándola en brazos, ella esconde su cabecita en la base de mi cuello y asiente.
–Escuché ruidos.
–Effie está enfermita, papá la está curando – beso su frente – vamos a la cama ¿de acuerdo? – ella asiente y cuando la dejo en su cama ya está profundamente dormida. Suspiro y voy a llevarle el maletín a Jasper.
–Está más tranquila… Supongo que la situación la tiene nerviosa.
–Está preocupada por Bella.– me siento al otro lado de nuestra cama observando a nuestra pequeña dormir profundamente, aferrando la mano de su padre en su pecho.
–Lo sé. Estoy preocupado…
–Ya te conté lo que hablé con Bella, ella iba a hablar con Edward después.
–No es por eso, Al, es por nuestra hija. Effie está confundida. Está estresada. Le hemos demostrado que no nos agrada la idea de que Bella y Edward sean sus padres y eso la tiene molesta, ella no sabe cómo actuar con ellos.
–No la estamos privando de nada…
–Pero tiene seis años, tal vez lo sienta así. – Jasper suspira a la vez que acaricia su cabello– voy a darle el medicamento aunque odie tener que despertarla.
–No podemos dejar que siga así– digo a la vez que le paso su maletín y el comienza a buscar el medicamento.
–Vamos a encontrar una solución, vamos a hablar de nuevo con ella. – con cuidado, lo ayudo a sostenerla y entre sueños logramos que beba el medicamento. Effie apenas es consciente, siempre ha sido muy dormilona. Beso su cabeza y la arropo en la cama.
–Iré a buscar a su muñeca– sonrío y beso a Jasper antes de salir de la habitación.
Esa noche dormimos con nuestra pequeña en el medio, su respiración cansada me inflaba el pecho de amor, la amaba con locura y estaba muy aliviada de no tener que temer más por perderla. Aunque haya asuntos por arreglar todavía, Bella me había asegurado que legalmente Effie seguiría siendo nuestra y nada más que eso importaba.
Ahora lo que me preocupaba era la salud de mi hermana, al fin las cosas estaban comenzando a arreglarse y tenía miedo por lo que fuera a pasar. Esperaba ponerme al tanto de su situación y ver maneras de ayudarla pronto. También tenía que ver cómo ayudar a mi hija con su confusión, odiaba verla triste o enferma por todo lo que estaba pasando.
Soñé con las risas de mis niñas esa noche y la felicidad que me provocaba el amor de la familia que había formado con Jasper.
Hola! Tanto tiempo jaaaa. Las cosas poco a poco van poniéndose en su lugar. ¿Qué le pidió Bella a Alice? ¿Qué decisión tomarán los adultos con respecto a la pequeña? Lo sabremos en la próxima. Gracias por haber llegado hasta acá.
Saben que si quieren pueden unirse a mi grupo de fb donde subo adelantos e imágenes de la historia (link en mi perfil de fanfiction) Muchas gracias por leer, las leo a todas, sus reviews son mi paga de cada palabra escrita :p Nos leemos!
