...aquellos ojos verdes la miraban fijamente, Kirigaya no tenía idea de que debía hacer pues sabía que cualquier movimiento en falso le resultaría fatal, esa tonta chica no podía matarla usando veneno, no a ella, no a Angel Trumpet, sin embargo miro el arma de Asahi ¿Qué clase de veneno tendría? Ni siquiera ella podía identificarlo con solo mirar ya que muchos venenos se parecían en apariencia pero no en efecto eso tan solo dificultaba aún más las cosas, su mente trabajaba con toda velocidad intentando hallar una manera de escapar o vencer a su oponente, sujeto con fuerza su oso rosado lo que tenía dentro de él era la única manera

-¿Qué se siente?- pregunto Asahi

-¿qué?-

-¿Qué se siente que Angel Trumpet sea asesinada con su misma arma?-

-¿Por qué haces esto Asahi? ¿Es solo por Chitaru?-

-Bueno, sí, yo deseo a Namatame-san, desde que la conocí quede enamorada de ella, pero ahora que tú has aparecido en su vida me lo has arruinado todo-

-Para ella eres tan solo una amiga, nada más que una amiga-

-Lo sé, pero también sé que si te borro del mapa ella será mía-

-estás muy segura de ello ¿no te parece?-

-bueno ya que te mataré no creo que haya nada malo en decírtelo, veras su senpai me pidió hacer esto, solo tengo que matarte y Namatame-san será para mí, la linda Chitaru Namatame será mi recompensa-

-ya entiendo, así que esa mujer es quién está detrás de esto-

-si…tú mataste a su hija, ella solo quiere venganza, por cierto ¿por qué mataste a su hija?- Kirigaya sintió algo extraño dentro de sí misma, algo frío que se clavaba en su corazón

-eso no es asunto tuyo- respondió secamente

-es gracioso, de todas las personas que podría culpar de asesinos tu eres la menos indicada, digo, mírate eres tan solo una niña, poca cosa-

-¡cállate!-

-es más, no comprendo siquiera como Namatame-san puede fijarse en ti, creo que esa chica es una idiota, o tal vez es ciega, no lo sé, porque mírate y mírame, me veo mil veces mejor que tú y soy un millón de veces más linda que tú y como te dije antes, tú tan solo eres una niña, deberías seguir en el jardín de niños- la chica comenzó a reír, aquello era demasiado para Hitsugi, ella siempre había odiado que se burlaran de ella por su apariencia infantil, con la mano derecha intento bajar la cremallera del oso de felpa pero esta última justo en el peor momento se quedó atorada, no podía sacar su única arma, estaba en problemas, puso mayor empeño en hacer que su escondite se abriera pero era complicado ya que no quería que Asahi se diera cuenta de lo que hacía

-bueno, basta de charla creo que es hora de acabar con esto…adiós Hitsugi-chan- sin pensarlo siquiera Asahi jalo el gatillo, la detonación hizo eco en el sótano, Kirigaya se quedó paralizada unos segundos, aguardando el impacto pero esto no sucedió, la inexperiencia de Etsu como asesina se hizo presente ya que no dio a su blanco, de hecho la aguja envenenada paso a varios centímetros de Kirigaya, al ver fallido su primer intento volvió a disparar, pero su puntería era increíblemente mala, Hitsugi podía esquivar aquellas letales agujas con suma facilidad, sin embargo la peli azul no podía confiarse de la incompetencia de la chica así que siguió intentando abrir su oso pero nada funcionaba, entonces hizo algo que sería su último recurso, le lanzo el animal de felpa al rostro de su atacante, aprovecho este momento de confusión para huir del lugar, subió las escaleras a toda velocidad ya que Asahi iba siguiéndola y no había dejado de disparar, recorrió los pasillos hasta la salida entonces se dirigió a la parte trasera del edificio

-¡Deja de escapar Hitsugi-chan es inútil igual te matare!- grito Asahi pues tenía a la pequeña chica en la mira, disparo un par de veces más pero volvió a fallar, se alejaban cada vez más del edificio, habían ya llegado hasta un oscuro callejón, esta vez no había sitio a donde huir ni nada para defenderse y para asegurar que su disparo sería certero Asahi se acercó hasta quedar a un par de pasos de la chica entonces le apunto

-¿algo que decir Hitsugi-chan?... ¿Nada?...bueno no te preocupes yo amare a Namatame-san en tu lugar…- sin embargo la pequeña no planeaba rendirse ni mucho menos dejar a Chitaru con esa insoportable tipa, en un desesperado intento por evitar aquello se lanzó a los pies de Asahi consiguiendo que la chica callera al suelo, se incorporó y trato de quitarle el arma pero Etsu no la soltó sino que la cubrió casi en su totalidad con sus manos, ambas forcejeaban tratando de apoderarse de aquel veneno Kirigaya tratando de apartar las manos de la chica del arma y Etsu sin ceder ni un solo centímetro, fue una "pelea" confusa hasta entre sus manos sintieron el arma dispar cuatro veces seguidas, sus manos se quedaron estáticas, ambas chicas se miraron a los ojos por unos instantes entonces los ojos de aquella quien había recibido las letales agujas se cerraron mientras que la que había quedado ilesa la miro sin saber qué hacer, Asahi Etsu yacía ahora tendida en el suelo de aquel solitario lugar, Hitsugi temblaba de pies a cabeza aun sentía en miedo dentro de sí pues en la confusión del forcejeo no sabía si había sido ella quien acciono el arma, entonces dando un último vistazo a Asahi la pequeña chica se marchó a toda prisa del lugar solo deteniéndose unos momentos frente a un teléfono público para llamar a una ambulancia y dar la ubicación de Etsu tal vez aun había tiempo de salvar a esa chica ya que aunque ella la despreciaba no podía dejarla morir de aquella manera.

Tal vez era el miedo que sentía o las ansiosas ganas que tenía de volver pero le sorprendió verse llegar al apartamento de Chitaru sin haberse perdido, antes de pasar se tomó unos minutos para pensar en lo que había sucedido, está vez el "ataque" por parte de la profesora de Chitaru había sido inesperado y a decir verdad muy descuidado ¿en qué pensaba esa mujer? Enviar a una persona común y corriente a asesinar a alguien era por demás una estupidez y más tratándose de alguien como Kirigaya que como bien sabía la profesora era una verdadera asesina, primero Takechi, después Azuma ambas asesinas y ahora enviaba a una tonta como Asahi ¿Qué pretendía realmente la demente senpai? La pequeña chica no tenía idea, estaba cansada y tenía un fuerte dolor de cabeza lo único que ella deseaba era dormir, abrió la puerta del departamento y encontró algo que no esperaba, Namatame ya había despertado y parecía preocupada, en cuanto la vio entrar se acercó a ella

-Kirigaya ¿dónde estabas? Estaba muy preocupada por ti-

-Lo lamento Chitaru-san es solo que, deseaba salir a caminar un poco- sin embargo Chitaru noto que algo andaba mal con Kirigaya pues en su rostro había una expresión nerviosa además de que evitaba mirarla a los ojos

-¿Por qué no me dices que te pasa?-

-No es nada Chitaru-san, tan solo estoy cansada, quiero irme a dormir- sin decir nada más la chica se marchó dejando a Namatame muy confundida, aquello no era normal en Kirigaya ¿Qué le había sucedido?, la pelirroja estaba aún más preocupada por ella, después de un rato decidió ir a ver como se encontraba, tal parecía que ya estaba dormida así que ella decidió dejarla descansar, a pesar de ser ya muy tarde la pelirroja no tenía ni pizca de sueño esto debido a que recién había despertado, quien tampoco podía conciliar el sueño era Kirigaya, solo había fingido dormir cuando Chitaru apareció en la habitación, se sentía muy cansada pero sus pensamientos eran quienes la mantenían despierta, pues no dejaba de preguntarse si acaso había sido ella quien acciono el gatillo, también se preguntaba cómo estaba Asahi, ella no quería que la chica muriera aun después de lo que hizo y lo que menos quería era saberse la responsable de su muerte, pero, ¿Por qué una asesina como Angel Trumpet tenía esos pensamientos? Había una sencilla razón, y esta era que Hitsugi había prometido a Namatame no volver a matar y la peli azul no quería por nada del mundo romper esa promesa pues aunque pareciera increíble a ella en realidad no le gustaba asesinar, su pasado como asesina así como su pertenencia al grupo Datura guardaban un gran secreto, un secreto que hasta ese día seguía lastimándola. Un par de horas más tarde Chitaru se fue a la cama, miro a su dulce chica "dormir" entonces le dio un beso en la frente

-Buenas noches…Hitsugi- Kirigaya no se movió pero de sus ojos se escaparon un par de lágrimas, pues se sentía mal ocultando lo ocurrido a Chitaru.

Aquella mañana para Namatame estaba resultando muy extraña pues Kirigaya no había dicho casi nada salvo un "buenos días", la niña se notaba preocupada y en su rostro había señales de cansancio, además de que seguía evitando a toda costa mirarla a los ojos, la pelirroja le había preguntado más de una vez si todo estaba bien, la respuesta siempre era un "si" muy poco convincente, si tan solo hubiese una forma de que Hitsugi dijera la verdad tal vez así podría ayudarla, pero entonces mientras miraba la tv

"…el nombre de la víctima era Asahi Estu de 19 años de edad, aparentemente la causa de la muerte fueron cuatro agujas impregnadas con veneno, esto se sabe ya que el mismo fue encontrado junto al cadáver de la víctima, el cuerpo fue encontrado a altas horas de la noche gracias a una llamada a los servicios de emergencia lamentablemente cuando estos arribaron al lugar ya nada se pudo hacer pues la joven había ya fallecido…"

Un escalofrío recorrió su cuerpo después de escuchar aquello, no podía ser cierto, Asahi había sido asesinada…y con veneno, "Angel Trumpet" fue lo primero que se le vino a la cabeza, entonces se puso de pie y con la sola mirada encontró lo que buscaba, a la pequeña Kirigaya, quien también había escuchado aquella noticia se quedó petrificada en su sitio, su rostro había palidecido y sus manos temblaban, lo que tanto le había costado ocultarle a Chitaru le había sido revelado de la peor manera, entonces se atrevió a mirar el rostro de Namatame pero lo que vio solo empeoro el cómo se sentía pues la amable expresión de aquellos ojos escarlata había desaparecido por completo, lo que ahora veía era una mirada fría, un par de ojos llenos de furia

-Kirigaya… ¿qué fue lo que hiciste?- la peli azul no sabía que decir

-Chitaru-san…yo…yo no…- se quedó en silencio

-¿Dónde estabas anoche Kirigaya? ¿Qué hiciste?- la niña no sabía que responder, pues seguía dudando acerca de su culpabilidad por la muerte de Asahi

-yo no…no es lo que piensas…-

-¡Entonces responde! ¡¿Qué fue lo que hiciste anoche?!- el enfurecido tono de su voz asustaba a Kirigaya

-Chitaru-san…-

-¡Asahi fue envenenada eso…eso solo pudiste haberlo hecho tú!-

-por favor tienes que escucharme…-pero Namatame estaba muy moleta, más que nunca

-¡No quiero escuchar excusas! Sé que tú lo hiciste ¡¿Por qué demonios lo hiciste Kirigaya?! ¡¿Qué demonios pasa contigo?!-

-déjame explicarte, por favor…-

-¡Hiciste esto por tus estúpidos celos! ¡Mataste a Asahi solo por celos…-

-No es así tienes que escucharme…- pero Namatame estaba perdida en su propia furia, lo que Kirigaya había hecho era imperdonable, había asesinado a alguien tan solo por celos, aquello era más de lo que ella podía soportar, entonces dejo de pensar y de sentir y se dejó guiar únicamente por aquel salvaje instinto que solo se hacía presente cuando debía matar, camino lentamente hasta la puerta y tomo la espada que descansaba junto a esta, la saco de su funda y se acercó a Kirigaya quien al ver aquello tan solo retrocedió, parecía un mal sueño, la peor de sus pesadillas, la chica que tanto amaba parecía querer matarla, Chitaru apunto la espada hacia ella, por la mente de la pelirroja nada pasaba salvo el solo pensamiento de acabar con aquella despiadada asesina, pero cuando iba a dar aquella estocada final algo la detuvo, algo que no supo que fue, sus manos temblaron mientras sostenía la espada bajo la mirada e intentando controlar su rabia miro a la chica quien asustada se había encogido en un rincón de la habitación

-Kirigaya… ¡vete! Vete antes de que haga algo de lo que me arrepienta… ¡VETE!- Hitsugi se puso de pie, si, aquello era una pesadilla, nada más que eso

-Chitaru-san…-

-No Kirigaya, no digas nada, tan solo márchate y no vuelvas más…tal vez senpai tenía razón…los asesinos como tú no tienen corazón-…