13- Las facturas de mi vida

"Es injusto!" Kenny dio una calada a su cigarro y soltó el humo con enfado, mientras miraba abajo, hacia las pocas personas que caminaban ya por la calle a esas horas de la noche "Me llamó prácticamente puta, me grita, me habla con borderias, me pone cachondo cada vez que quiere… Y Kenny McKormick es el jodido malo del cuento!"

"Y dices que todo fue por Pete?" me sorprendí. Conocía a aquel tipo, ya que era el único de la cafetería que hacia el café como a mi me gustaba. "Pero si es un tio cojonudo."

"Sí, cojonudo y gay." Siguió él. Le miré alucinando."Y parece que le gusta mi trasero."

No pude evitar reirme como un cabrón ante los problemas de mi amigo y él me miró molesto y siguió fumando, esta vez alzando la vista hacia el cielo.

"Y…te gusta a ti?" bromeé. McKormick no era de los que decían que no a una noche de sexo segura.

"Psé. No está mal." Murmuró Kenny. Le miré con una ceja alzada.

"Pensaba que estabas enamorado de Butters."

"Precisamente. Si tengo una oportunidad de quitarme a ese… súcubo de Satán de la cabeza, lo haré."

Me llevé el cigarro a la boca, pensativo ante aquello. Nunca había visto a Kenny tan molesto contra alguien en toda mi vida… Butters, qué demonios estás haciéndole?

La puerta corrediza del balcón se abrió y Kyle se asomó llevando unos cervezas.

"Butters y Cartman están durmiendo." Indicó acercándonos las bebidas. Cogí una y la abrí. El sabor de la cerveza apagó al instante el del tabaco. Kyle se apoyó de espaldas en la barandilla y cogió la suya con las dos manos, algo nervioso. Sí, definitivamente se avecinaba algo…

"He hablado con Butters sobre…lo de Acción de gracias." Comentó, sorprendiéndome y aliviándome al mismo tiempo. "Quiere pasarla aquí, él solo."

"Y que?" inquirió nuestro amigo, fingiendo desinterés pero claramente preocupado.

"Le he dicho que tú le invitabas a tu casa."

"Kyle!" se quejó Kenny. Yo no pude evitar sonreír un poco. "Como se te ha ocurrido pensar que será mejor para él pasar ese día con unos borrachos y una cena de tostadas frias?"

"También me encargué de eso." Kyle sacó su billetera del bolsillo trasero del pantalón y le entregó a Kenny un montón de dólares que no llegué a contar. "Llamé esta mañana a tus padres y les dije que tú te encargarías de la cena de este año." Sonrió travieso. Dios…adoraba a ese niño…

"No pienso coger tu dinero, Kyle, usaré el que estoy ganando."

"Ese dinero es para tus estudios. Coge el puto dinero McKormick, compra una buena cena, llévate a Butters a casa y hazle saber de una jodida vez lo que sientes y lo que te está haciendo." Masculló el pelirrojo.

"Por qué no te lo llevas tú a tu casa?" siguió Kenny como un crio pequeño.

"Porque no me da la jodida gana de seguir viéndote así." Exclamó Kyle, todavia tendiéndole el dinero.

"Si fuera tú lo cogería, tio. Ya es raro ver a un judío ofreciendo dinero sin nada a cambio." Bromeé. Kyle me miró ofendido y divertido.

"A lo mejor le pido una mamada a cambio." Se picó.

"A lo mejor yo te la hago gratis." Le sonreí.

"Está bien, lo cojo, pero dejadlo ya, pervertidos!" se quejó Kenny rodando los ojos y quitándole el dinero de las manos por fin.

"Eso es muy irónico por tu parte, no crees?" le dije yo divertido. Kyle fue el primero en empezar a reir ante aquello y yo le seguí. Kenny nos miró como si estuviésemos locos y poco a poco empezó a contagiarse de nuestras risas.

No sé exactamente cuanto más tiempo estuvimos allí, riendo sin parar. El caso es que empezamos a hablar de más tonterías y a recordar cosas del pasado mientras bebíamos cerveza. Una cosa absurda nos llevaba a otra peor y el recuerdo de los buenos tiempo se quedó en el aire sobre aquel balcón.

….

Los siguientes días fueron como un sueño para nosotros. Como si fuésemos los protagonistas de una película Disney, que estábamos retenidos en ese fotograma donde todo ha terminado y sonreímos felices, sabiendo que todo irá bien. Esperando a que llegue la carroza que nos llevará al final de nuestro cuento feliz. Una carroza que no llegaba nunca…

"Tengo ganas de que llegue Acción de Gracias" comentó Kyle tumbado sobre mi espalda desnuda mientras me hacia jueguecitos en el pelo que me tenían medio drogado.

"En serio? A mi no me apetece nada volver a South Park." sonreí, todavía con los ojos cerrados. Kyle bajó las manos hasta mi cintura y empezó a besarme el cuello, haciendo que me estremeciera y me diese la vuelta para tenerlo de cara. Él me sonreía complacido, pero de repente su sonrisa se apagó.

"Que pasa?" pregunté, temiéndome algo malo.

"Es que…he estado pensando…" dijo él apartando la mirada. Oh, Dios…Cuando Kyle se ponía a pensar no sacábamos nada bueno….

"Qué pensabas?"

"Hola, perras!" saludó la voz de Cartman entrando en casa. "He traído sushi!"

Ambos saltamos de la cama y empezamos a vestirnos a toda prisa, pasándonos calcetines, camisetas, todo lo que encontrábamos por el suelo.

"Kinny?" siguió llamando el gordo.

Kyle se miró en el pequeño espejo que tenia colgado en su pared y se arregló un poco el pelo con los dedos y yo me apresuré en colocar la habitación como el escenario de una tarde pasada entre amigos, con revistas, videojuegos y demás.

Cartman irrumpió en el cuarto sin llamar siquiera y nos miró con expresión sombría y desconfiada. Si mis nervios no me estuvieran provocando arcadas podría hasta haberme reído.

"He traído la cena." Dijo.

"Ya te escuchamos." Contesté yo sin poder evitarlo. Cartman me miró de arriba abajo, estudiándome atentamente y luego cuando pareció comprender que no llevaba un arma nuclear encima, se marchó de nuevo.

Pero la expresión triste de Kyle momentos atrás solo fue una alerta de que el cuento se terminaba ya y la carroza seguía sin venir.

….

Esa noche, el cuento de hadas se ensombreció. Desde el salón, Kenny, Butters y yo escuchamos como Cartman y Kyle discutían en la habitación de Eric. Intercambié una mirada nerviosa con mi amigo, quien simplemente se relamió incómodo los labios y subió el volumen de la televisión, para evitar que Butters escuchase las desagradables palabras que se decían aquellos dos. Me dediqué a prestarle atención al programa que veíamos de preguntas estúpidas mientras me mordía la uña del pulgar. Cartman quería acostarse con Kyle otra vez y Kyle se estaba negando con la misma escusa de siempre de que no le apetecía. Cerré los ojos con fuerza al escuchar a Kyle pedirle a Cartman que le soltase y llamarle pervertido. Kenny volvió a mirarme, seguramente temiendo que estallase.

Y lo habria hecho si en aquel momento Kyle no hubiese salido de la habitación de Eric dando un fuerte portazo, para encerrarse en su cuarto momentos después. Después de lanzar otra mirada desesperada a Kenny me levanté y fui hasta allí.

Llamé un par de veces y abrí con cuidado. Kyle estaba sentado en su escritorio con ambas manos hundidas en su pelo, cerca de la nuca, y miraba a la nada con la misma expresión que me había asustado aquella mañana.

Me acerqué a él y le abracé por detrás, besándole en la mejilla.

"No me gusta verte así." Murmuré.

"No sé que hacer, Stan…Es que….La culpabilidad me está matando y he estado pensando…" susurró. "Quiero hacer algo por él, al menos…Para compensarle…"

"Hace un momento estabas peleando con él y ahora te da pena?" fruncí el ceño. Kyle me miró con odio.

"Cartman solo estaba buscando lo que ya le di, no es su culpa, no puedo quejarme por eso." Dijo ofendido. Que defendiese al gordo era algo que todavía me cabreaba sobremanera. Vale, nosotros éramos los amantes traicioneros, pero…

Kyle suspiró y abrió su cajón para sacar una agenda electrónica.

"No te preocupes, Stan. Sé como solucionar esto." Murmuró mientras buscaba un número o una dirección. "Cartman tiene algunos asuntos pendientes que le puede interesar recuperar… y…Quizas en la inauguración del Coffee&Books …" Kyle cambió su determinación por una sonrisa emocionada que me hizo reír un poco.

"Si tú lo dices…" murmuré. "Pero…Kyle…No quiero que te precipites con eso. Cartman…puede hacer cualquier cosa…"

El recuerdo de aquella tarde de verano cruzó mi mente al momento y me estremecí. De repente, el sentimiento de que iba a perder a Kyle provocó un escalofrío en mi espalda, mientras él me miraba con el ceño fruncido.

"Stan… Hay algo que quieras contarme?" preguntó lentamente.

Es un chico listo. Siempre lo fue…

…..

"Y bueno…creo que eso es todo." Craig alzó su copa tras terminar su discurso de inauguración.

Los invitados aplaudieron. Los Tucker y los Tweak no tardaron en acercarse a sus hijos para felicitarles por su éxito y todo el mundo se envolvió en conversaciones banales mientras comían los aperitivos y bebían de sus copas de champange.

Busqué a Kyle con la mirada pero no le encontré. Por instinto hice lo mismo con Cartman y un horrible presentimiento me recorrió al no verle tampoco.

"Que te parece?" preguntó Butters por detrás de mi, sobresaltándome. Me volví para encontrarle con el uniforme oficial del Coffee&Books. "Aunque estoy nervioso, no sé si podré hacerlo bien…" bajó la cabeza sonrojado y le sonreí.

"Seguro que lo harás bien. Tweek es un maestro para preparar café." Asentí todavía preguntándome donde estarían aquellos dos.

"Gah! Gritó Tweek lejos de nosotros, empezando a servir con nerviosismo los primeros pedidos mientras los clientes paseaban por la librería.

"Bueno… lo intenta." añadí finalmente, haciendo que a Butters se le escapase la risa. No sabía porqué, pero aquello y toda la gente de mi alrededor riendo y divirtiéndose me provocó otro sofoco. Necesitaba tomar el aire…

"Voy a ver si me necesitan." Dijo, mirando a su alrededor. Sabia perfectamente a quien estaba buscando.

"No ha podido venir. Trabajaba esta tarde." Le recordé, alzando una ceja. Butters me miró sonrojado y nervioso.

"U-uh…ya lo se, pero es que…" bajó la cabeza, totalmente acalorado mientras se removía las manos nerviosamente. Sabia que era egoísta por mi parte, pero no podía hacer otra cosa que desear que se marchase y me dejase buscar a Kyle.

Butters lo hizo finalmente y conseguí deslizarme hacia la salida de la tienda mientras me deshacía la corbata algo sofocado por los nervios.

Fue una estupidez, ya que había olvidado que estábamos en un maldito centro comercial y no solo había clientela en la tienda recién inaugurada. Miré hacia todas partes con la esperanza de ver un destello de cabello rojo mientras me mordía el labio. Y si Kyle había decidido sincerarse con Cartman y ahora mismo aquel secreto horrible de verano estaba saliendo a la luz? Y si Cartman se había cansado de esperar y estaba abusando de Kyle?

Y si…? Bajé los hombros. Y si era un idiota y Kyle caminaba tranquilamente hacia mi?

"Donde estabas?" dije corriendo a su encuentro mientras él se miraba el reloj con el ceño fruncido. "Te perdiste el discurso de Craig." Kyle abrió la boca decepcionado.

"Oh, dime que no lo terminó enseñándoles el dedo a todos o de verdad me arrepentiré!" exclamó, haciéndome reir "Fui a buscar a alguien pero…." No le dejé terminar y le besé de repente, demasiado feliz de que no hubiese pasado nada y sin importarme demasiado estar en un lugar tan concurrido.

"Stan, idiota! Cartman podría…!" empezó Kyle apartándome sonrojado.

Me separé al momento al pensar en aquello pero fue demasiado tarde. Aquella voz tan conocida me sorprendió por la espalda.

"Qué demonios…?"

Kyle se sobresaltó y se llevó al momento las manos a la boca, horrorizado. Yo cerré los ojos con fuerza y deseé no ser la persona más idiota del planeta. Me giré lentamente para encontrarme con la mirada de Cartman fija en Kyle.

"Qué demonios estáis haciendo?"

"Te-tenia sucia la mejilla." Mintió Kyle con la esperanza de que Eric no lo hubiese visto todo tan claro.

"Crees que soy idiota, Kahl?" siguió él molesto, hablándole con voz dulzona pero amenazante.

No había marcha atrás. Nos había pillado.

"Cartman…escucha." Empecé dando un paso hacia él temeroso.

"Cuanto tiempo hace que te dejas follar por él?" gritó mirando a Kyle aun y señalándome con odio. "Pensaba que estabas intentando olvidarle!"

Los gritos de Cartman llamaron la atención de los compradores del lugar, que nos miraron. Algunos invitados a la inauguración salieron del local de Craig y Tweek, asombrados. Vi como el rostro de Kyle se volvia igual de rojo que su cabello.

"Cartman, joder, no te pongas así, vamos a un sitio privado" intenté calmarle.

"Eres una perra, Kyle! Igual que el hijo de puta de tu 'super mejor' amigo! Sois tal para cual, no sé qué carajo vi en ti!"

Me quedé paralizado ante aquello. Cartman apartó la mirada con rabia y apretó los dientes. Miré lentamente a Kyle y noté que estaba igual de sorprendido que yo, mientras la culpabilidad se dibujaba en su rostro.

"Cartman…yo…te gustaba de verdad?" consiguió murmurar él.

"Es que pensabas que solo estaba contigo por joder a ese cabrón?" le contestó él con fuego en los ojos.

Yo sí lo pensaba. Lo había pensado desde que empezó a acercarse a Kyle.

Dios… Soy el mayor gilipollas de la historia.

"Eric…Yo…" Kyle ya no sabía como reaccionar. Parecía que el hecho de haberle hecho tanto daño a Cartman se lo estaba haciendo a él mismo también.

Y si las cosas podían empeorar, se aseguraron muy bien de que así fuese…

"Eric? Eric Cartman?"

Aquella voz dulce nos sacó de nuestro mundo a los tres. Un sentimiento de miedo y horror empezó a subirme lentamente por la columna vertebral mientras me giraba a mirarla.

Patty Nelson estaba de pie frente a nosotros, agarrando su bolso con ambas manos y mirando sonrojada a Cartman, sin acabar de creerse lo que estaba viendo.

"Patty…" murmuró Cartman igual de sorprendido que yo.

Ella dio un paso atrás y por fin su mirada se encontró con la mia, azotándonos a los dos como un cubo de agua helada. Se llevó una mano a la boca sonrojada y finalmente lanzó una furiosa mirada a Kyle.

"Qué demonios crees que haces, Broflovski?" gritó ofendida. "Es que te querías burlar de mi?

"Burlarme? No!" Kyle parecía al borde de los nervios. Se llevó las manos a la cabeza, confuso mientras observaba a todos nuestros espectadores curiosos. "Por Abraham que solo queria ayudar!" exclamó a la desesperada.

Y por fin entendí lo que estaba pasando.

'Cartman tiene algunos asuntos pendientes que le puede interesar recuperar'

Me llevé los dedos al puente de la nariz mientras notaba la penetrante mirada de Tucker sobre mi, como si el muy cabrón supiese que todo aquello llevase escrito mi nombre.

No tenia salida. Ya era demasiado tarde para echarse atrás.

Cartman soltó una carcajada enloquecida hacia mi y finalmente sonrió a Kyle.

"No…no entiendo nada…" consiguió murmurar Nelson.

"Yo te diré lo que pasa, Patty." Explicó Cartman, haciendo que su voz se mezclase con mi aliento y se apretase fuertemente en mi tráquea, cortándome la respiración. "Kyle se sentía culpable por haberme engañado con el bueno de Stanley y decidió compensármelo organizando un reencuentro con una vieja amistad que había perdido 'sin motivos aparentes'" siguió poniendo suficiente énfasis e ironía en las últimas palabras.

Yo miraba hacia el suelo, esperando el golpe final del gordo, pero este se dio la vuelta y se fue por donde vino, dejándome bien claro que él era mucho mejor persona que yo.

O sabiendo que no necesitaba vengarse con aquel secreto porque mi sentencia ya estaba firmada.

Y no se equivocó. Cuando alcé la cabeza Kyle y Patty me miraban. Ella algo sonrojada todavia pero muy indignada por tenerme delante y Kyle con una expresión de dolor extraña, como si siguiese confuso pero ya estuviese anticipando que la explicación no iba a ser buena.

Ella suspiró.

"Broflovski, me trajiste aquí por Cartman o por Marsh?"

"Por Stan? Por qué?" siguió él cada vez más confundido. La miré y ella me devolvió una mirada tímida antes de colocarse mejor su bolso y darse la vuelta para irse.

"Nelson!" exclamé agarrándola de un brazo. Se giró mientras se mordía el labio, haciendo muchos esfuerzos para no llorar. "Te juro que Kenny y yo sentimos muchísimo lo que pasó. Estábamos borrachos, no pensábamos… Tienes que creerme cuando te digo que cada dia me arrepiento más de lo que te hicimos…"

"Stan…Qué está pasando?" por la voz trémula de Kyle, sabía que estaba empezando a llorar. Patty negó con la cabeza y le miró, antes de volver a centrarse en mi como si ahora fuese ella quien se sentía culpable por lo que estaba sucediendo.

Craig se acercó a Kyle y le puso una mano en el hombro.

"Creo que ya habéis dado bastante espectáculo aquí. Venid conmigo. Podéis terminar de hablar en el almacén de la librería, sin las miradas ajenas." Dijo con tacto. Asentí lentamente y se lo agradecí.

….

Una vez más, perdí la noción del tiempo. Solo era consciente de que hablaba sin parar de aquello que tantas veces quise esconder frente a Kyle, mientras él me miraba cada vez más asombrado y Patty Nelson de vez en cuando me ayudaba con la historia sin rencores ni nada parecido. Simplemente necesitábamos hablar de cada detalle desde el punto de vista correcto. Hacia el final, Patty empezó a llorar también silenciosamente, humillada y sonrojada. Kyle ya ni me miraba a mi. Tenia la vista clavada en su café, el cual agarraba con las dos manos a pesar de que lo tenia todavía intacto.

Terminamos y hubo un pequeño silencio que Kyle cortó en seguida para preguntar lo que yo sabía que le estaba preocupando más en aquellos momentos.

"Por qué no le pedisteis perdón a Cartman?" murmuró, sin mirarnos todavía.

"Lo intenté, pero no quiso escucharme. Para él ya era muy humillante que la chica que le gustaba hubiese…bueno…hubiese estado con dos de sus amigos." Patty soltó una carcajada nerviosa y se llevó dos dedos a los ojos, para evitar seguir llorando.

"No fue tu culpa." Le dijo él.

"Tú podrías mirar con los mismos ojos a la persona que quieres si la has visto en plena orgia con dos personas a las que frecuentas normalmente?" preguntó ella lentamente.

Yo seguía callado, escuchando aquella extraña conversación mientras miraba atentamente a una estantería llena de cajas. Nunca había echado tanto de menos a Kenny como en aquel momento. Le necesitaba. Necesitaba que me dijese que todo saldría bien o que intentase aligerar las cosas con alguna tontería. Necesitaba su mirada significativa que tantos animos me daba… Necesitaba al único amigo que me quedaba ya…

Sabía que estaba en esa pequeña calma que predecía a algo horrible y se alargaba de una manera desesperante para hacerlo más doloroso después.

….

En el aparcamiento del centro comercial, la puesta de sol daba un falso ambiente de paz al momento y alargaba nuestras sombras como si pretendiesen escapar de nuestros cuerpos.

"Bueno, ha sido…embarazoso volver a verte." Me sonrió Patty con cierta ironía mientras me tendía la mano. No pude soportarlo más y la envolví en un fuerte abrazo, haciendo que se sonrojara más todavía.

"Lo siento." Murmuré simplemente a su oído antes de soltarla. Ella se mordió el labio de nuevo y asintió, antes de girarse bruscamente y meterse en su coche para irse.

Notaba la mirada de Kyle sobre mi espalda, pero no tenia el suficiente valor como para girarme y enfrentarme a su dolor. Nos quedamos en silencio mientras ella arrancaba su coche y se iba.

"Lo prometiste." Murmuró él. Cerré los ojos con fuerza y me volví lentamente. Kyle miraba hacia la lejanía, como si hablase más para sí mismo que para mí. "Prometiste que no me volverías a hacer daño…"

"Kyle…aquello fue un error, he cambiado y lo sabes." Expliqué a la desesperada cogiéndole de los hombros. Él negó con la cabeza mientras me apartaba.

"Ya lo se. No estoy enfadado porque te hayas tirado a otra tia. Qué más da una más o a una tia menos? Pero me doy cuenta… esto me hace pensar… Stan… simplemente no puedo estar contigo."

"Qué coño estás diciendo?" me horroricé.

"Estoy diciendo que no has cambiado! Da igual lo bien que estemos! Hoy ha sido Patty, mañana será otra historia! Por mucho que me duela reconocerlo, siempre te las apañarás para hacerme daño!" Kyle me dio la espalda y miró hacia el cielo mientras se pasaba las manos por el pelo" Es… no sé… es como un mal presentimiento que me ha dejado todo esto… Simplemente sé que no funcionará. No puede funcionar."

"Kyle, por Dios… Como puedes pensar que…?"

"Me mentiste!" me gritó "Me sedujiste mientras me estabas ocultando tu lado más miserable! Por qué no me contaste aquello antes? Pensaba que éramos amigos!"

"Tenia miedo de perderte, vale?" conseguí decir cada vez más asustado y horrorizado.

"No, Stanley! Tú nunca has tenido miedo de perderme! Siempre fuiste a tu ritmo! Nunca te importé yo hasta ahora, que por alguna gracia del destino decidiste que había llegado la hora de meterme en tu cama! Y yo como un gilipollas te creí!" la voz de Kyle se quebró y se llevó las manos a la cara. "Siempre…siempre he estado pendiente de ti, sabiendo que tú te alejabas cada vez más…"

"Kyle, por favor…" rogué intentando abrazarle antes de que volviese a apartarse.

"No lo entiendes, Stan? No puedo est…No QUIERO estar contigo! Tú… Tú no me mereces!"

Aquella losa cayó sobre mi provocando de una sentada que me pecho se quebrase y mi aliento se olvidase de cómo seguir hacia adelante.

"Como puedes decirme eso?" murmuré con voz quebraba "Como puedes por un momento pensar que solo tú te preocupabas de mi? Qué sabes tú de lo que yo he pasado hasta ahora?"

Kyle suspiró y me miró de cerca. Se quedó unos instantes pensativo y por fin empezó.

"Desde que entramos en el instituto, empezaste a evitar repetir demasiadas veces la misma camiseta aunque te gustase mucho." Contó. "Todas las mañanas lo primero que haces cuando te miras al espejo es comprobar si tienes alguna caries. De pequeño odiabas los macarrones con atún y ahora te encantan. En tu ipod llevas una media de 200 canciones porque una cantidad mayor te agobia…"

Kyle observó mi rostro aturdido y asombrado ante aquella detallada explicación de las manías y aficiones de mi vida.

"Ahora, nómbrame alguna de mis nuevas manías adquiridas con el tiempo, con ese tiempo que tú dedicaste a alzarte sobre los demás y a perderlo de fiesta en fiesta y trago con trago." Pidió en voz baja.

Tenia la boca seca. Una fuerte ráfaga de viento nos sacudió ligeramente mientras yo le miraba sin saber qué añadir. Sin recordar nada sobre él….

"Eso supuse." Sentenció antes de marcharse.

….

…..

…..

A las once de la madrugada un coche paró frente a mí mientras me fumaba un cigarro más en aquel aparcamiento ya vacio, sin el ánimo ni el valor de volver a casa.

"Stan…" murmuró Kenny con voz apagada y triste, bajando del taxi. "Vámonos a casa, por favor…"

Asentí lentamente y me dejé arrastrar por él hacia el auto.

Habia llegado el final del cuento, pero aquella no era la carroza que tanto había esperado…

….

Ante todo, siento muchísimo este retraso! A este capítulo le ha costado llegar hasta aquí por un bloqueo que tuve D:

Feliz año nuevo a todos, por cierto!^^

Estamos en la recta final por fin! Jejeje XDD

Gracias por los reviews y por seguirme hasta aquí! ;_;

South Park no me pertenece.