¡Holaaa!

Antes de contestar a los reviews, he de anunciaros que ... ¡ESTOY DE VACACIONES! Por fin una servidora acabó exámenes y hasta el 9 de setiembre no volverá a aparecer por la universidad para presentarse a un exam.... así que a disfrutaar! Que estrés este mes y el anterior... es odioso estar estudiando hasta el 3 de julio...

Ahora si, os contesto:

alumna: ¿genial? No has leido nada aun... te voy a impresionar cada vez más, hasta que te quedes sin palabras... jaja ¿Que teoria tienes sobre el problema de Kazuha? Dímela. Lo de los dos personajes, creo que alguien ya lo podría haber deducido si estuviera metido bien en le manganime, pero me temo que no es así. Sigue leyendo... xd

satoshi-taicho: si tu tenis escuela, lo mio ni te cuento... mejor ni hablo de mi selección, porque vaya ridículo en la Copa... enfin... espero que sigas comentando, se agradeceee!

Guardiana Peque: tu sigue con tus teorias sobre el problema de Kazuha... que yo no te diré naaa xd Y tranquila, no se iran la pareja de Osaka, tengo mucho juego con ellos xd Vaya bilingüismo que tienes xd

A los que no han comentado pero si han leido, gracias pero dignaros a comentar, que no muerdo.

Ahora si, os dejo con el capi, que no deja nada mas que ser un capítulo más de este fic que cada vez se va alargando mas y mas xd No os digo nada sobre cuando volveré a colgar, ya que el lunes empiezo mi curso de monitora de ocio y solo apareceré por casita por la noche. así que poco time tendré.

Leed, comentad y recordad que que este fic es ÚNICO de su creadora y que está prohibido PLAGIARLO!!

Muchos besos y... siempre hay una verdad!

Detalles para entender el fic:

* ... * significa pensando

" ... " son los textos en la mensageria instantanea.

(...) son acciones que efectuan los personajes.

Los personajes no son mios, pertenecen exclusivamente a Gosho Aoyama, un gran creador de un gran manganime.


Capítulo 13. Un vuelo con sensaciones.

Los dos taxis llegaron puntuales a Narita. Los cuatro descargaron las maletas y bolsas pagaron los trayectos y se internaron a la terminal A (N/A siento poner este nombre a la terminal, pero para que os hagais una idea hay más de 3 terminales. Hay que contar que Tokyo tiene 2 aeropuertos), la de los vuelos internos. Se acercaron al mostrador, facturaron y fueron directos al control.

Ran: Han endurecido las medidas de seguridad. La última vez me tuve que quitar los zapatos.

Conan: Pues mejor que no lleveis nada de metal.

En cuanto dijo es Conan, se dieron cuenta que ya estaban a punto de llegar al detector. Los cuatro se quitaron relojes, anillos, bolsos, móviles, zapatos, pulseras, etc. Y lo dejaron en las bandejas. Conan pasó el detector y recogió sus pertenencias, Ran también pasó limpia, Kazuha lo mismo. Llegó el turno de Heiji, pasó y pitó. Le hicieron ir hacia atrás porque no se había quitado el cinturón. Volvió a pasar y volvió a pitar. Lo chequearon y le dijeron que se quitara la camiseta. Se la quitó y Kazuha y Ran se quedaron embobadas con ese cuerpo. Era tan moreno y había señales de que hacía deporte (N/A imagináoslo… mmm… xD). Las dos enrojecieron al instante.

La policía le devolvió la camiseta y él se la puso. Cogió sus pertenencias y fue hacia el lugar donde estaban los tres.

Heiji: Vamos chicas, que se nos va a escapar el avión – dicho esto se encaminaron hacia la puerta de embarque - ¿Mouri, cómo estamos colocados en el avión?

Ran (un poco más repuesta de esa visión): mira, Kazuha irá con Conan y tú irás conmigo. Si quieres, cambiamos los sitios.

Kazuha: No te molestes, Ran. Así puedo dormir.

Conan: Vamos, que no entramos de la cola que hay.

Y era verdad, llegaron a la puerta del avión y habían unas 25 personas delante suyo. Al cabo de 10 minutos entraron y se sentaron en la zona delantera: Conan y Kazuha en la fila 1 y Ran y Heiji en la misma fila pero en el otro lado. Kazuha se durmió namás sentarse y Conan se puso a observar como el avión despegaba. Aburrido se acabó rindiendo ante el sueño. Mientras, Heiji miraba las nubes y Ran lo observaba detalladamente. Ese cuerpo, esos ojos azules, esa sonrisa… Empezó a sentir una sensación que nunca había sentido con nadie: una atracción intensa.

En ese momento, Heiji giró su cara y sus miradas quedaron conectadas. Ran, avergonzada, desvió su mirada al instante. Heiji, extrañado por la mirada de la morena, cogió un libro de Elery Queen y se puso a leer.

Ran, cansada de solo mirarle, intentó entablar una conversación.

Ran: ¿Hattori, podríamos hablar un momento?

Heiji: Sí claro, como quieras, Mouri. – cerró el libro – dime, ¿Qué te hace entablar una conversación conmigo?

Ran: verás – empezó a ponerse nerviosa – me preguntaba como un joven como tú puede tener – no podía mirarle a la cara y su voz se entrecortaba – tener un cuerpo… - no podía continuar porque temblaba tanto que Heiji se asustó y la cogió de las manos.

Heiji: ¿Tener un cuerpo como el que has visto antes en el control?

Ran asintió pero temblaba mucho. Heiji llamó a la azafata y le mandó que trajeran una tila doble y una limonada (N/A me encantan las tilas y las tomo para los nervios, por eso insisto tanto). Al minuto se las trajeron.

Heiji: ten, Mouri, tómatela. Verás, respondiendo a tu pregunta esto se basa en horas en el gimnasio y kendo. ¿Pero por qué te interesas tanto?

Ran (tomándose la tila y dejándola en la bandeja delantera): Hattori, nose como explicártelo pero… - su mirada se volvió a perder en los ojos de él, que se dio cuenta – me estoy dando cuenta que… no puedo continuar hablándote… no puedo – desvió la mirada y se entristeció.

Heiji: Mouri, mírame a los ojos y dímelo – dicho esto cogió la barbilla de ella y la obligó a mirarle a la cara – dime lo que me tengas que decir.

Ran: Hattori, no puedo, es superior a mí – sus ojos se empezaron a humedecer – se que esto que me pasa no es normal – su voz se cortó por el llanto.

Heiji se acercó a ella y la abrazó, dándole su apoyo, su confianza.

Heiji: Mouri…

Ran: llámame Ran, por favor – le dijo entre los brazos de éste.

Heiji: está bien, Ran. Sabes que soy tu amigo – Ran aun lloraba más pero no emitía ningún sonido – Ran, no te quiero ver llorar, se fuerte. Se que lo que vives es difícil, lo se, pero no te derrumbes, no ante mí.

Ran: Hattori – dijo secándose las lágrimas – muchas gracias, gracias por ser como eres, gracias por apoyarme en los momentos difíciles, por comprenderme, por saber que ahora no te lo puedo decir, no tengo valor…

Heiji: No sigas, no me halagues tanto y descansa.

Ran: Hattori, gracias – dicho esto se quedó dormida en los brazos de él, su cabeza apoyada en su hombro.

Heiji la deposita en su respaldo del asiento y la observa como duerme, tranquila, sin moverse. Sonríe, se acerca a ella y le da un beso en la mejilla, pero cuando sus labios están a punto de tocar su tez clara, ella se gira y sus labios se conectan fugazmente. Él siente una como si hubiera una descarga eléctrica en su cuerpo, los latidos de su corazón son más rápidos. Nunca antes se había sentido así. *Solo es una amiga* pensaó cuando se hubo separado de ella. Ella ni se había imutado del beso, seguía en su mundo de sueños *Porque me he puesto tan nervioso, yo, que he aprendido a mantener la calma en todas las situaciones comprometidas… * pensaba Heiji mientras mriaba a Conan y Kazuha, que dormian plácidamente.

Tan embobado estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que por megafonia estaban diciendo que en unos momentos aterrizarían en Sapporo. La azafata se paseó por todo el avión y cuando llegó, Heiji salió del trance y se dispuso a despertar a Ran.

Heiji: Ran – dijo susrrándole al oido – Ran, estamos a punto de llegar.

Ran (abriéndo los ojos y encontrándose con los ojos de Heiji muy cerca) - ¿Ya? ¡Que rápido!

Heiji: Ran, respecto a la conversación anterior a tu sueño, cuando creas que estás preparada la retomamos.

Ran: vale, Hattori.

El avión aterrizó y los cuatro salieron de allí, cogieron el equipaje y entraron en un taxi en dirección al hotel.

En la cadena de equipajes del aeropuerto aun estaban dos jóvenes que esperaban sus maletas.

Chico: A ver si sale ya d euna puñetera vez mi maleta.

Chica: Es que eres gafe. ¿De que color era?

Chico: Negra… venga y encima sale bollada.

Chica: No te quejes tanto y cógela, que el taxi nos espera.

Los dos cogieron el taxi en dirección al hotel, sin saber que el chico se iba a reencontrar con un viejo conocido.