24/10/10

10: 00 PM

El viento corría un poco fuerte, moviendo los árboles de un lado a otro, al igual que las ramas sueltas.

-¿Qué es esto? -Se preguntó a sí misma la muchacha una vez que se levantó del suelo.

Volteo a todos lados observando árboles por doquier, pequeñas piedras, y plantas que se movían por el viento. También se podía vislumbrar tres senderos, apenas y se miraban por la oscuridad. Metió su mano en su bolsillo para sacar su varita y observó que venía una pequeña nota junto con ella.

Aleshka, está es la primera prueba, encuentra uno de los tres trasladores que colocaron para la salida. Tienes una hora. Draco Malfoy.

-Desgraciado, pudo haberme avisado desde antes en vez de dejarme inconsciente en el suelo.- Susurra molesta. Agarró su varita para limpiar su pantalón y su blusa, se deshizo de la nota dejándola en el suelo.

-"Lumus".- invocó una luz con su varita para observar mejor los caminos.

Había uno del lado izquierdo, otro del derecho y uno que estaba entre medio de ellos. Una línea vertical, recta, a diferencia de los otros que se miraban en zigzag.

-Buscar un traslador...que estupidez. Cómo demonios sabré cuál es, si hay miles de cosas que pueden ser uno.- Dijo en voz alta la muchacha, patentando las pequeñas piedras que estaban cerca de ella. Miro los tres caminos pensando en cuál elegiría, se decidió ir primero por el del lado izquierdo.

Siguió a paso lento, después empezó a trotar suavemente. No le afectaba mucho, ya que hacía ejercicio, siguió trotando, parándose de vez en cuando e iluminando el lugar, observando los árboles, o cualquier cosa que pudiera ser un traslador pero no lo encontraba.

-Esto me llevara horas.-Exclamó frustrada la ojiverde. Aceleró un poco más sus pasos cuando dejó de sentir el viento para sentir el suelo. En uno de sus pasos unas raíces del suelo, habían empezado a salir haciendo que se tropezara. Quiso volver a levantarse pero las ramas amarraron sus dos pies, miro el lugar desesperada.

-ypokatastimata.-Susurro.- Era un árbol ypokatastimata. Estos árboles raros de ver, eran de un pequeño tamaño, característicos por sus hojas azules y sus raíces que estaban distribuidas entre el exterior e interior del suelo, si te llegabas a tropezar con una de sus raíces, están en modo de defensa empezaban aprisionarte hasta la muerte. La única forma de liberarse de ellas era incendiar el hermoso árbol de hojas azules.

-Estúpida.- Se dijo a sí misma. Estiró su brazo para intentar alcanzar su varita pero había rodado un poco lejos después de su caída.

Sentía la presión en sus piernas, el ruido del suelo donde las raíces empezaban a salir, sintió como una enorme rama, la aprisionó por su abdomen y otras por sus muslos.

-Suéltame.-Gritó inútilmente. Estiró más su brazo derecho, pero otra raíz agarro su muñeca de la mano izquierda y de un movimiento brusco se la fracturó.

Trac, fue lo que escucho al momento de su fractura. Soltó otro grito desgarrador, intentando contener las lágrimas.

Se sentía atrapada, vulnerable, y con mucho dolor. Las raíces no la soltaban y sabía que no lo harían hasta incendiar al árbol de donde procedían las raíces. Su única esperanza era su varita que no alcanzaba.

-Accio.-Gritó intentando que la varita fuera a su mano derecha. Hacer magia sin su varita era algo que había intentado aprender hacer el año pasado. Había leído los libros antiguos de la librería de su mansión, muy pocos magos podían hacerlo, solo si se esforzaban lo suficiente podían llegar a dominar esa clase de magia, a ella le costaba mucho y aún no había podido realizar ni uno solo.

-Accio.-volvió a gritar, miro como su varita empezó a temblar pero no se movió. Tenía que apresurarse, sentía que apenas y podía respirar.

-¡Accio!-Gritó por última vez lo más fuerte que pudo, pero fue inútil, así que con mucha fuerza intento mover su torso unos centímetros hacia enfrente y estirando su mano derecha la alcanzo a tomar, la apretó fuertemente entre sus dedos y susurro.- ¡Lumus máxima!

El lugar se iluminó y a lo lejos pudo divisar al hermoso pero malvado árbol de hojas azules.

-Incendio.-De su varita salieron pequeñas flamas que llegaron al árbol, después de unos segundos se empezó a incendiar rápidamente y Aleshka sintió como las raíces la iban soltando rápidamente, inmediatamente se levantó del suelo y corrió siguiendo el sendero, después de unos metros se dio cuenta que llegó al mismo lugar donde estaba anteriormente.

-Maldita sea.-Sentía el dolor de su muñeca fracturada. Con su varita golpeó suavemente su muñeca y volvió a escuchar cómo sus huesos se acomodaban en su lugar. Descanso unos minutos, inhalo y exhalo, tratando de calmarse.

Inicio sus pasos hacia el camino derecho, esta vez de forma lenta observando detalladamente cada cosa, para no caer en una trampa como la anterior.

-Donde estás, donde estás.-hablaba desesperada cansándose de buscar. No dejo de avanzar ni de buscar ni de preguntarse cómo estarían los demás. Esperaba que Alex e Isis estuvieran bien.

El piso se miraba normal, ninguna rama, ningún animal, solo más árboles y viento. Dio unos pasos, derecho, izquierdo, derecho, izquierdo y hasta ahí llego.

El suelo que estaba pisando paso de estar duro y firme a convertirse en una tierra sumergible y movediza que la hundió rápidamente la mitad de su cuerpo, la tierra le escocía la piel, como si empezara a quemarla levemente y cada segundo que pasaba el dolor se tornaba más intenso.

-¡¿Es enserio?!-Exclamó incrédula. "Estúpida prueba, nunca serás más que yo" fue lo que pensó para darse ánimos a sí misma.

-¡Ascendió!-Alzó su varita esperando sentir el jalón que la llevaría hacia arriba pero nada de eso sucedió. "Arde, Arde!" Pensaba para sí misma, mientras más tiempo estaba en contacto con esa tierra, más sentía que le empezaba a escocer.

Al ver que su hechizo no funcionó, probó con otra cosa. Desde su varita salió una cuerda que se amarró al árbol más cercano.

Empezó hacer fuerza con sus brazos, poco a poco sintió como iba a saliendo de la tierra movediza. Utilizo toda la fuerza que le quedaba, sintió dolor en sus brazos por el esfuerzo hasta que finalmente logro salir e inmediatamente se alejó un poco de ese pedazo de tierra. La competidora de Slytherin siguió avanzando hasta terminar el sendero. Una vez que llego se dio cuenta que la había llevado al mismo lugar.

Se dejó caer de rodillas en el suelo, agotada, lastimada y sucia por la tierra.- ¡Maldita sea!-Pego puñetazos al suelo. Lo único que quería era darse un buen baño y estar acostada en su cama. Se acostó sobre el suelo, observando el cielo estrellado, esa noche brillaba más que nunca al igual que la hermosa luna. Cerró los ojos deseando poder dormir.

-Ya casi.-hablo para sí misma.-Abrió sus ojos y el hermoso cielo aparte de las estrellas y la luna, destacaba un enorme cronometro, el tiempo que restaba era 30 minutos. Con las pocas fuerzas que le quedaban se levantó inmediatamente del suelo, mirando el último camino "Este es el bueno" Pensó, con pasos firmes se dirigió al camino del lado derecho.

10:30 PM

A un kilómetro de ahí se encontraba otra muchacha corriendo por el bosque con su varita en lo alto, iluminando su camino. Había despertado asustada y confusa media hora antes. Lo último que recordaba era como todo se había vuelto negro después de observar Aleshka quedar inconsciente. La pasada media hora se la había pasado resolviendo un acertijo para poder salir de las cuatro paredes que la tienen encerrada, se había estresado mucho ya que por cada cinco minutos las paredes la iban acorralando más. Una vez que lo resolvió la pared se deslizo para dar paso al bosque donde se encontraba corriendo como loca para encontrar el traslador que la llevaría a la salida.

-Vamos Isis, tu puedes.- iba diciendo en voz baja. Ya se le hacía que había caminado mucho y no encontraba nada en especial que pudiera ser un traslador.- ¿Qué es eso?-Hablo para sí misma. Se detuvo y empezó a escuchar atentamente. Era una especie de zumbido que cada vez se iba intensificando más. Giro a la derecha y observo cientos de abejas u´amea dirigiéndose a toda potencia hacia ella.

-Sfaíra.- grito fuertemente convocando una gran esfera alrededor de ella haciendo que las abejas se estrellaran contra ella.

Isis estaba adentro de la esfera transparente observando como las abejas seguían intentando penetrar para poder atacarla.

-Gracias Hermione.-hablo mirando al cielo, agradeciendo internamente a su asesora por haberle dado información como una de las tareas. Ella sabía que era ese tipo de abejas porque su tamaño era un poco más grande de las abejas comunes y corrientes, aparte de su característico color de rojo y negro. Su picadura la podía adormecer por varias horas y si recibía varias de ellas, podían causar su muerte.

La muchacha siguió pensando en cómo hacerle para acabar con ellas, ya que su esfera protectora no duraría mucho tiempo ante el constante ataque de las abejas.

10:00PM

-auch.- Se quejó un joven rubio tirado en la tierra. Se llevó ambas manos a la cabeza, ya que le dolía. -¿Qué demonios?-Observo el lugar donde se encontraba, sin duda no era Hogsmeade. Las calles de ese pueblo era lo último que recordaba antes de que todo se volviera negro.

Cerca de él miro su varita envuelta en un pequeño papel, la tomo y lo desdoblo. La nota decía que era la primera prueba y que tenía una hora para encontrar el traslador.

-Que estafa, y nos hicieron creer que todavía faltaba. Bastardos- Exclamo con enojo.

Se levantó y camino unos metros hasta que se topó con un hermoso lago que brillaba bajo la luz de la luna, deicidio caminar sobre el para no darle la vuelta.

-Lumus máxima.- Susurro para observar que no hubiera ningún animal cerca. Una vez que estuvo seguro siguió su recorrido. Camino lentamente para ir observando el paisaje y así no ser sorprendido. Siguió caminando hasta que se desesperó y empezó a trotar, apenas iba por la mitad y no parecía que estuviera avanzando.

-Maldita sea.-Acelero su paso, sintiendo como se iba cansando, acelero lo más rápido que pudo y el lago solo se hacía más y más infinito.

Se detuvo soltando jadeos de cansancio y preguntándose en qué tipo de hechizo era donde estaba parado.

-ahhh.-grito antes de ser sumergido al lago y pensó que era una criatura. Derek intento abrir los ojos debajo del agua para observar que era lo que lo estaba sumergiendo pero no miro nada. El aire se le iba de los pulmones, se desesperó y pataleo pero solo sentía que iba más profundo. Los pulmones le empezaron arder, abrió la boca desesperado haciendo que solo tragara agua. Pensó que iba a morir, abrió los ojos para intentar visualizar algo, ya que su orgullo podía más que lo que se estaba enfrentando. Lo único que miro fue unos ojos amarillos en el fondo del lago y de inmediato su cerebro reacciono. "Blindness" conjuro con su mente quedando totalmente a oscuras.

Dejo de sentir el agua en sus pulmones y la presión en su pecho, agarro una bocanada larga de aíre y se sintió fuera de peligro. Sus pies tocaban la firmeza del suelo y no se encontraba mojado en lo absoluto. Mentalmente agradeció su propia audacia de haberle robado las notas a la Gryffindor. Se había enfrentado a una criatura que mirándola a los ojos te hacia alucinar hasta al punto de sentirlo todo real hasta que rompieras el contacto, claro esto solo pasaba si sabías a lo que te enfrentabas.

Lo malo era que el hechizo que había conjurado era el mismo ataque que se había enfrentado en su día de entrenamiento. Se quedaría a ciegas por unos 30 minutos, hasta que el efecto pasara, lanzo sus brazos al aire como si quisiera golpear a alguien, se sentía frustrado, pero fue la única solución que había encontrado.

Cerca de ahí se encontraba el joven Hufflepuff sentado en la tierra, debatiéndose entre cual camino debería tomar. Había despertado unos minutos antes y estaba confuso hasta que encontró la nota con la información necesaria.

-Lumus máxima.- Susurro convocando una luz de la varita y caminandmo hacia el norte. Todo se miraba calmado y bonito. Excepto a veces que se escuchaba el sonido de los animales. Siguió caminando varios minutos hasta que escuche dos sonidos: Un grito y el ruido de un ave. Apresuro sus pasos para ver qué pasaba hasta que llego y lo que encontró lo tomo por sorpresa.

Era Derek moviéndose a su alrededor desesperado, como si no mirara nada y un fénix volaba cerca de él como si estuviera esperando a alguien.

-¿Quien anda ahí?-Grito fuertemente el joven rubio.

-Soy yo.-Se revelo Alex.

-No puedo ver animal, pero por tu tono asumo que eres tú, Alex.- Derek hablo del lado izquierdo como si estuviera ahí, pero realmente se encontraba del otro lado.- ¿Que es ese ruido que se escucha?

-Es un fénix. ¿Cómo es que no puedes ver? ¿Qué te paso?-Cuestiono el Hufflepuff curioso.

-Nada que no tenga solución.-Respondió secamente.

Alex solo lo miro y pensó en que no estaría mal atacarlo estando tan vulnerable, pero decidió que no, ya que no se le hacía algo justo. Él era una persona con honor.

Observo al ave que cada vez volaba más cerca de ellos, era precioso. El fénix más hermoso que había mirado, sus plumas rojas deslumbraban a pesar de la oscuridad y sus ojos grandes y preciosos. Fue cuando hizo contacto visual con el que se dio cuenta de lo que colgaba del cuello. Era una cadena con un medallón en el. Entonces lo supo, era un traslador. Era la única explicación de que porque el fénix tendría una cadena en su cuello.

-¿Qué pasa? ¿Porque tan callado Kadar?-Escucho la voz de Derek cerca de él.

-Nada, solo observaba el paisaje.-Contesto simplemente. Con Wood vulnerable, él tenía ventaja de tomar primero el colgante. A pasos lentos se fue acercando al animal, que cuando lo vio decidió posar sobre el suelo. Se fue acercando lentamente, mostrando respeto hacia el ave para no asustarlo.

El fénix agacho lo suficientemente su cuello como para que el colgante cayera al suelo, una vez hizo eso, salió volando alto y perdiéndose en el suelo. Alex sonrió, eso había sido más fácil de lo pensado. Acerco su brazo al medallón y antes de tomarlo sintió su cuerpo ser expulsado a unos metros de ahí, alguien lo había atacado.

-Expelliarmus.- Su varita salió volando de su mano derecha.

-Vaya, al parecer ya paso la media hora. Gracias por tus servicios Kadar, este medallón me pertenece.- Derek le dio una sonrisa arrogante, se había distraído y no se dio cuenta de que estaba siendo observado por el arrogante muchacho.

-¡Ese traslador es mío! Me lo dejo a mi.-Grito con mucho coraje.

-No veo tu nombre escrito en él. Sé más audaz para la otra. Nos vemos.- Eso fue lo último que dijo antes de correr hacia el colgante y desaparecer en unos segundos frente a él.

-¡Estúpido!-Se gritó así mismo. Una oportunidad para demostrar que podía ganar, se había perdido, así que se prometió así mismo no dejarse vencer en la próxima oportunidad que tuviera.

10:40 PM

Lejos de ahí Isis seguía encerrada en su hechizo protector para evitar que las abejas la atacaran, ya sabía la solución a sus problemas, el único detalle era como llevarlo a cabo.

-Es ahora o nunca Harris.- Se dio valor así misma. Tomo fuertemente su varita e hizo explotar la esfera en la que se encontraba envuelta. Aprovecho el momento exacto en que las abejas se habían dispersado por la explosión para con el encantamiento aguamenti ataco a las abejas para dejarlas inmóvil. Ya que con eso, no podían volar.

Recibió varias picaduras dejándola agotada, medio adormecida y con unas ronchas en sus brazos y cuello.

"Por lo menos sigo viva" pensó. El problema era intentar no ceder ante las picaduras y no quedarse desmayada. Tenía que continuar.

zzzzzz. Siguió escuchando cerca, era el sonido de más abejas cerca de ella. Miro hacia arriba y observo el panel de abejas. Sintió escalofríos de seguir siendo atacada. El panal era grande y seguía habiendo muchas abejas cerca de él. Visualizo que alrededor de él había una soga que sostenía un medallón con una H en el medio.

-Tiene que ser el traslador.- Se lamentó por las pobres abejas y porque sabía que si lo atacaba no se libraría de unas cuantas picaduras más. Convoco el mismo hechizo haciendo que panal se cayera del árbol y las abejas junto con él, unas cuantas abejas la habían alcanzado a picar.

Isis corrió rápidamente ante el medallón que estaba en el suelo. Siguió escuchando unos zumbidos cerca pero no miro hacia atrás, sentía su cuerpo adormecerse cada vez más y antes de perder la conciencia, lo alcanzo a tocar, sintiendo el tirón que la llevo lejos de ahí.

Aleshka había seguido caminando después de haber escogido correctamente, no se había encontrado con ningún contratiempo. Lo único malo era que cada vez se le iba acabando más el tiempo de concluir exitosamente la primera prueba.

-¡Ale!-Escucho su nombre cerca de ahí. Volteo hacia la izquierda y se encontró a su hermano corriendo desesperadamente hacia ella. Se detuvo unos momentos para recuperar el aliento.

-Alex.- Lo saludo la muchacha con una pequeña sonrisa.- Veo que estas bien.- Dijo lo último aliviada.

-Sí, estoy bien.-Contesto y miro a su hermana detalladamente.- Tu pareces que te arrastraste por todo el suelo.-Le dijo un poco preocupado.

-Contratiempos.- Dijo simplemente.

-Derek ya salió de donde sea que estemos.-Le informo molesto.

Aleshka se sorprendió y molesto instantáneamente. No quería que se volviera más arrogante de lo que ya era. Tenía la esperanza de que todavía siguiera atrapada junto con todos.

-¿Y tu amiga?-Pregunto curiosa.

-No sé nada de Isis, solo tuve la mala suerte de encontrarme con Derek.

Alex le explico todo lo ocurrió mientras seguían caminando y observando cualquier cosa en la que se pudiera encontrar el traslador. Ahora que ya sabían que era lo que estaban buscando, facilitaría la búsqueda por el bosque.

-No sé qué tanto tiempo ha pasado, pero me parece que no nos queda mucho.-Alex hablo preocupado.

-Pienso lo mismo…Mira.-Señalo con su mano una cueva que estaba a unos metros de ellos.

-No me gusta.- Dijo Alex inmediatamente.

-Tengo el presentimiento de que ahí está lo que buscamos… ¿Vienes o te quedas?- Le pregunto la ojiverde mirándolo fijamente.

-Creo que no tengo de otra.-Le respondió resignado.

Ambos hermanos se adentraron a la cueva, los dos con la varita en alto por si algo llegaba a ocurrir.

La cueva era más grande de lo que aparentemente, estaba totalmente oscura, de no ser por sus varitas no hubieran podido mirar absolutamente nada.

Sintieron como algo se movía cerca de sus pies. Los dos bajaron sus varitas y miraron como pequeñas arañas corrían rápidamente lejos de ellos.

-Creo que tengo una idea de lo que es. Es mejor que salgamos Aleshka.- Hablo más preocupado su hermano.

-No, debe de estar aquí.-Se negó la muchacha.-Camina rápido.- Le ordeno.

-Estoy totalmente en contra de esto.-Volvió a quejarse.

-No seas llorón, camina más rápido.-Le dijo molesta.

Los dos escucharon como el suelo empezó a temblar un poco, ya que algo se estaba levantando enfrente de ellos. Aumentaron la luz con sus varitas y pudieron observar muchos ojos mirándolas, arañas pequeñas, medianas y grandes. Pero sobretodo había una que destacaba sobre todas ellas. Una acromantula. Era enorme, tenía tanto ocho ojos como patas. Era terriblemente horrible.

-Vaya, los estaba esperando.-Hablo la araña sorprendiéndolos a ambos.-Creí que solo sería uno pero comerme a dos está mejor.

-Vámonos de aquí.-Le susurro su hermano nuevamente.

-Me parece que tienes algo que nos pertenece.-Aleshka hablo valientemente.

-oh si, está justo detrás de mí. Pero me parece que no alcanzaran a llegar a él antes de que me los coma.- Les dijo malévolamente.

-Arania exumai

-Desmaius

Lazaron ambos hermanos al mismo tiempo, aturdiendo un poco a la gigante araña.

-Corre.-Le grito Alex.

-¡NO!- Ayudame, encárgate de las pequeñas arañas. Le exigió Aleshka mientras seguia atacando a las pequeñas arañas.

-¡Estás loca!-Su hermano camino hacia atrás atacando a las arañas.

-Bombarda máxima.-Lanzo Aleshka a las arañas que se le iban acumulando, ocasionando una explosión y dispersando a las arañas.

-Desmaius.- seguía lanzándole después a la araña gigante que empezó a perseguirlos a ambos haciendo que salieran corriendo.

Los hermanos Kadar siguieron corriendo mientras lanzaban hechizos a diestra y siniestra para intentar protegerse, cuando ambos salieron de ahí, la acromantula también, al igual que sus pequeñas hijas e hijos, acorralándolos a ambos.

-Creo que ya no tienen escapatoria.-Les dijo burlonamente.

-Creo que tú no tienes escapatoria.-Aleshka le sonrió de igual manera. Alzo su varita rápidamente y grito:

-Diffindo.-Señalo a un enorme árbol que estaba aún lado de la malévola araña. El árbol se cortó en dos y con un estruendo cayó sobre la araña, haciendo que quedara aplastada e inmovilizada.

Las demás arañas los atacaron inmediatamente y ellos correspondieron el ataque ganándoles a la mayoría, el resto huyo despavorida, muy lejos de ellos.

-Eso fue… ¡fue genial! Un gran plan, si me lo hubieras dicho no hubiera estado tan asustado.-Hablo alegremente Alex.

-Ambos sabemos que de todos modos lo hubieras estado, hermano.-Aleshka le sonrió y ambos entraron nuevamente a la cueva pero sin correr peligro.

Una vez que llegaron nuevamente a la profundidad de la cueva, pudieron observar un medallón en el suelo.

-Gracias, no lo hubiera hecho sin ti.- Alex agradeció a su hermana dándole un fuerte abrazo.

-Tú me ayudaste también, así que no te preocupes.-Le correspondió el abrazo.

-Al mismo tiempo, antes de que sea demasiado tarde.- Alex asintió y a la cuenta de tres tocaron el medallón. Pero nada paso. Siguieron en el mismo lugar.

-¡¿Qué?! Ya se nos acabó el tiempo.- El Hufflepuff grito indignado.

-No lo sueltes Alex. Me parece que esta hechizado solo para trasladar a una persona. Lo voy a soltar, para que salgas de aquí.

-¡No! Tú te mereces esto, tú lo ganaste, yo solo tuve suerte de haberme encontrado contigo.- Le dijo el joven desesperado.

-No necesito ganar este torneo para saber que soy superior a ustedes Alex.- Le dijo arrogantemente. Sabía que solo de esa forma haría que su hermano le hiciera caso.- Luchaste valientemente, demuéstrale a Derek quien es el mejor. Te mereces esto. Nos vemos hermano.- Eso fue lo último que escucho Alex antes de ser arrastrado por el traslador. Pensando en lo mucho que admiraba a su hermana.