¡Gracias por los reviews! ¿A que fue bello el detalle del chocolate? Se me ocurrió y no pude evitar escribirlo ^^

Disclaimer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima.

Capítulo 12- Boxeo.

A finales de agosto, Lucy recibió la noticia.

-¡Tienes un combate para el próximo sábado!- Hibiki la asaltó nada más entró al gimnasio. Por un momento no supo reaccionar, hasta que sonrió ampliamente y, en un ataque de felicidad, abrazó al rubio.- Es contra una chica que se apoda Flame. Si te entrenas duro estos días, ten por seguro que vas a ganar.

-¡Muchisimas gracias por conseguirme este combate!- Agradeció ella, animada y excitada a la vez por la idea de poder competir. Hacia un año que no tenia un combate, y sin duda se moría por uno. El que Hibiki se lo haya conseguido fue lo mejor que pudo haberle pasado ese dia.

-Entrena duro.

-Tenlo por seguro.- Se dirigió a los vestuarios y se cambió con prisas, ansiosa por golpear sacos y practicar toda la tarde. Aquello tenía que decírselo a sus amigos. Tenían que presenciar su segundo combate en el ring.

...

-Me temo que no va a ser posible.- Dijo Levy apenada.- Gajeel ya me habia invitado antes a ir ese fin de semana a la playa. ¡Lo siento mucho!.

-Oh, no pasa nada, lo entiendo.- La verdad era que algo de rabia sí que le hacía, pero lo aceptaba. Más tarde les preguntó a Gray y a Juvia, pero tampoco podían venir por no sé qué asunto del hermano del pelinegro, todo un drama al parecer, y cuando se lo preguntó a Erza, ésta dijo que habia un concurso de pasteles en el que ya se habia inscrito.

-Oh, ya veo.- Dijo triste.- Otra vez será.

-¡Lo siento, Lucy! Pero que eso no te quite la motivación: tienes que ganarlo, cueste lo que cueste, para que puedas tener otro pronto.- Y colgó. La verdad era que no esperaba que ellos fueran a verla. Habia sido bastante repentino, y más cuando era finales de verano y la mayoría de la gente aprovechaba para ir por última vez de vacaciones.

Había sido egoísta de su parte que fueran todos a verla, tan sólo tenía que haberlo dejado caer, a ver si iban o no, no forzarlos. Porque ahora realmente no tenía tanta motivación.

-Voy a ir.- Dijo una voz a sus espaldas. Se giró bruscamente y se encontró con la cara de un Natsu recién levantado, semidesnudo, con una toalla colgando de su cuello y con la voz algo rara, al estar cepillándose los dientes. Se habia olvidado de que la ventana de su cocina daba a la ventana de su cuarto de baño. Y que estaban algo cerca.- ¿Cuándo es?

-¿Cómo es eso de que vas a ir?

-Pues lo que oyes: que voy a ir. Eso debería alegrarte, ¿no?- Escupió la pasta de dientes y se enjuagó la boca. Lucy se sonrojó al fijarse más en su torso desnudo. Era sexy... ¿¡Pero en qué estoy pensando!? Teniendo en cuenta cómo actuaron las mariposas en su estómago, era tarde para alterarse por eso.

-Si...

-Entonces, ¿a qué hora es?

-A las ocho de la tarde. Pero no es necesario que vayas, ya sabes, tendrás otras cosas que hacer...

-No realmente.- Se apoyó en el alféizar de la ventana para estar más cómodo.- Happy está con Charle de vacaciones, Gajeel está muy ocupado con Levy este verano y Gray no parece estar diferente con Juvia. Tampoco quiero quedar con otra gente, y estar todo el día con los videojuegos me molesta.

La rubia lo observó, recordando entonces que aún no le habia agradecido por el chocolate que le dejó en la mesa la última vez.

-N-no tienes que agradecerme por eso.- Enseguida apartó la mirada, puesto que estaba sonrojado hasta las orejas.- Lo hice porque quise, nada más. Pensé que... pensé que si un idiota te hace algo como eso no estaría mal tener algo para pasar la pena.

Sonrió.

-Entonces, te veré el sábado en el ring.

...

Y el sábado finalmente llegó. Lucy habia salido a correr todos los días más temprano de lo habitual, pasando las mañanas en el gimnasio y saliendo apenas para comer y dormir. Estaba nerviosa. No conocía a la chica que se hacia llamar "Flame", pero sin duda le agradecería por el combate.

Cuando Natsu llegó en el lugar que le indicó su vecina, encontró menos gente de la que se esperaba. Ciertamente, el combate de Lucy no debía tener nada de especial. Y casi nadie en Magnolia se interesaba por el boxeo, así que apenas habia un par de aficionados con demasiado tiempo libre un 27 de agosto por la tarde.

El combate comenzó. Lucy estaba muy seria. Natsu pensó que aquello molaba. Se notaba que era fuerte, aunque no tuviera la tableta demasiado marcada. Lo justo. Además, sus cabellos rubios estaban alborotados por esa especie de casco que la protegía.

-Mola...- Dijo. Nunca se habia imaginado que vería a una Lucy tan decidida, era en cierta forma sorprendente.- Espero que gane.

Antes de empezar, Lucy busco entre la poca gente que habia una mata de cabellos rosas. Sonrió en su interior al encontrarlo sentado en uno de los bancos que habian dispuesto. Era agradable saber que habría alguien para presenciar su combate.

El combate en sí fue reñido. Tanto, que Lucy empezaba a desesperarse. No era algo que soliera ocurrirle ni en los combates no-oficiales con Hibiki quien, por cierto, no dejaba de animarla. Pensó que seria gracioso que Natsu sintiera celos. Aunque descartó es pensamiento y, enfadada consigo misma, le asestó un fuerte golpe a la chica Flame.

-¡... 9, 10! ¡La contrincante Lucy gana el combate!- Y ella quedó estupefacta por eso. Miró a Hibiki y sonrió, avalanzándose contra él agradeciéndole el combate. Sin embargo se dirigió hacia Flame y le dió las gracias apropiadamente.

-Tsk...- Pero parecía estar molesta, así que se limitó a quedarse allí.

Se duchó y vistió en el vestuario y salió por la puerta trasera con el cabello totalmente mojado. Respiró hondo, puesto que se sentía de algun modo...

-Libre...- Susurró, justo cuando una suave brisa sopló en su dirección. Ese era, sin duda, el momento perfecto. Era una pena que sus amigos no estuvieran allí con ella, pero lo mismo daba.

-Ey.- Salió de su arco de pensamientos cuando vió a Natsu al otro lado de la acera.- Buen combate.- La esperó para que lo alcanzara y caminaron juntos hacia casa. Ahora, de algún modo, ella le habia cogido gran confianza. Todo habia sucedido de un modo tan extraño...- he encargado comida china. ¿Quieres cenar en mi casa hoy?

-¿Está bien si lo hago?

-De hecho, debes hacerlo. Ya la he encargado y no pienso comérmela toda yo solo.

-Gracias.- Era un gracias sincero. Un "Gracias por invitarme a cenar". Un "Gracias por venir a ver mi combate". Un "Gracias por el chocolate". Un "Gracias por estar aquí".

-Ey...- Dijo él algo inseguro.- ¿Quién era ese chico rubio que estaba contigo en el ring?- Lucy abrió los ojos de par en par y le dijo que era algo así como su entrenador.- ¿Por qué sonríes así?

-Estaba pensando en algo gracioso.