Hello!
MARUVTA: Hey! Yo ame el capítulo anterior :D este es más Harry/Daphne jejeje Besos, tarde un poquito pero aquí está el capítulo. BESOS
Pistas
P. O. V Harry Potter
- Un hombre ha hablado con Sirius esta mañana, según el testimonio del hombre, la ultima vez que viernon a Theodore estaba con una mujer. No me la describió muy bien, pero mencionó que vestía de negro. Tengo el testimonio aquí conmigo ¿Dónde estas? - cuestioné por medio de la red flu
- Estoy en mi apartamento. - escuche la voz de Hermione, me pareció escuchar otra voz familiar del otro lado, además de la de Hermione, pero es algo imposible.
- ¿Estas enferma? Deberías haber llegado hace horas. - cuestione algo intrigado, mi amiga jamás llegaba tarde al trabajo.
- Estoy bien...solo se me hizo tarde. No podré llegar al departamento...- me dijo Hermione, parecía estar consultando con alguien en voz casi inaudible, no se entendía lo que decía.
- ¿Estas sola? - cuestione arrugando el entrecejo.
- Ehh, no exactamente. - respondió.
- ¿No exactamente? - cuestioné ligeramente confundido.
- Guarda el informe, lo leere mañana.- escuché decir a Hermione.
- Esta bien pero... ¿Con quién estas? - insistí
- Tengo que irme. - contesto Hermy evasivamente.
-Pero...
- Hablamos luego, Harry. - y se corto de golpe la comunicación. Me preocupaba su actitud, era bastante similar a la actitud que tomaba cuando salia a escondidas a reunirse con Malfoy. Me preocupaba mucho mi amiga, estos últimos días la he notado más distraída que nunca.
-Espero que sepas lo que haces. - susurre moviendo descuidadamente los pergaminos que reposaban sobre mi escritorio.
- ¡Harry! - Daphne abrió la puerta de mi oficina consiguiendo sobresaltarme, me levante de inmediato. ¡En parte preocupado en parte sorprendido! Debía estar aconteciendo algo sumamente importante para que la rubia atravesase de aquella manera la puerta de mi oficina.
- ¿Qué ocurre? - cuestioné acercándome a la rubia, esta cerro la puerta tras de sí y me tendió un pergamino, lo abri de inmediato y comence a leer.
Astoria,
Reunámonos en Hyde Park a las 4:20...en el castillo de cristal.
Es importante
- ¿Qué es esto? - cuestione confundido.
-No lo se, estaba en el cuarto de Astoria. Estaba acomodando unas camisas en su armario cuando vi ese pergamino en el suelo. Tiene la fecha del día que desapareció. - me comentó Daphne señalando el borde del pergamino.
- ¿Que loco coloca la fecha en una carta de este tipo? - cuestioné incrédulo, la rubia no tardo en encogerse de hombros.
- No lo sé, y creo que es irrelevante...- comentó Greengrass rodando los ojos, podría ser irrelevante, pero era bastante extraño en realidad.
- Esta carta no tiene remitente, pudo enviarla cualquiera. - comenté dejándola caer sobre el escritorio y tomando asiento.
- Astoria se reunió con él en Hyde Park, quizas alguien vio algo. - me comentó Greengrass sentándose en la silla delante de mi escritorio, ella tenía razon.
-Llamare a Hermione para ir al parque.- sentencie elevando mi varita.
- No hace falta, podemos ir nosotros y luego le informas...no debemos perder tiempo. - sentenció Daphne poniéndose en pie.
- Esta bien, pero estoy al mando. No haras nada indebido, ni arriesgado ¿De acuerdo? - le advertí señalándole con mi dedo índice .
- Esta bien, solo mueve esas piernas. - me dijo apresurándose a salir de la oficina. Tome mi tunica, mi varita y me dispuse a seguirla. Ella apresuro sus pasos directamente hacía las escaleras, pero le detuve señalando el elevador, lanzo una mirada de desagrado. Tras algunos segundos de vacilación, la rubia simplemente siguió mis pasos entrando al ascensor detras de mi, alli estaba un extraño hombre escribiendo despistadamente en un pergamino.
- Esta maquina no es de fiar. - comentó Greengrass mientras miraba impaciente como el ascensor marcaba los pisos.
- Creo que es bastante mejor que subir escaleras. - comente saliendo del ascensor, Greengrass apresuro sus paso detras de mi, no tardamos en desaparecernos cuando llegamos al área indicada.
Aparecimos en un callejón cercano a Hyde Park, sentí el mismo vértigo que sentía siempre que me desaparecía y el vacío en mi estomago se hizo presente inmediatamente. Mi compañera tiro de mi brazo para que me apresurase, ni siquiera me dejo recomponerme de mi mareo. Los pasos de Greengrass eran rápidas y seguros, parecía realmente convencida de que encontrariamos algo en aquel parque. Pronto el parque se alzo delante de nuestros ojos, personas entraban y salían con parsimonia, al igual que todos los días en aquel lugar.
- ¿Realmente crees que alguien le haya visto? - cuestione rascando mi cabeza nerviosamente. Mucha gente entraba y salía de Hyde Park todos los días.
- Es mi última esperanza.- comentó Daphne caminando apresuradamente hacia dentro del parque.
- Astoria aparecerá, te lo seguro. - le dije sujetando su mano mientras caminábamos rápidamente hacía el castillo de cristal. Allí se había reunido Astoria con aquella persona, era muy probable que alguno de los empleados o policias les hubiese visto. ¡No podían pasar completamente desapercibidos! ¿O si?
- Ven preguntemos en el bar. - me dijo Daphne, al llegar allí vimos a un hombre alto, sin cabello y con una sonrisa; el mismo, caminaba de lado a lado sirviendo las bebidas que le pedían.
-Disculpa...- comenté intentando capturar su atención. El hombre dejo de lado la copa que había servido, pero no me hizo mucho caso, siguió preparando otra bebida. ¡Falta de consideración!
-Deja, yo me encargo. - me dijo Greengrass pasando una mano por mi brazo para que guardase silencio.
-Todo tuyo. - comente suspirando y haciéndome a un lado.
-Permiso...- hablo Daphne, el muchacho giro el rostro y esbozo una enorme sonrisa mientras le daba su copa a un cliente. ¡Menudo cambio!
- ¿Qué desea señorita? - cuestiono todas el muchacho inclinándose del mostrador, acercándose demasiado a mi chica. ¡Tendría que intervenir si se seguía acercado!
- Solo hacer una pregunta. Hace unos días atras, de casualidad, usted no vio a una chica parecida a mi, pero un tanto mas joven, con el cabello mas oscuro. Clar, no tan guapa. - interrogo Daphne con cierta modestia, el mozo rio con el chiste de la rubia. Por un momento, solo pude rodar los ojos ante la sonrisa tonta que tenía aquel chico.
- Realmente no, no olvidaría a alguien con esa descripción. - respondió él sonriendo
- Que lastima. - comento Daphne, estaba por girarse cuando el chico la interrumpió.
- Oye, ahora que lo pienso...creo haber visto a alguien con esa descripción hace unos días. Era una chica muy bonita, vino con un hombre extraño que vestía de negro. - le comentó el mozo rascándose la cabeza mientras intentaba recordar.
- ¿Recuerdas al hombre que venía con ella? ¿O si ella menciono su nombre? - insistió Daph
- Creo que el nombre de ella era ¿Ana? ¿Anastacia? - el chico parecía inseguro.
- No sera ¿Astoria? - cuestiono mi rubia. Al parecer se le daba bien eso de conseguir información, quizás después de todo, algo había aprendido en el tiempo que vivió como mortifaga.
- ¡Astoria! Ese era. Me dijo su nombre cuando le entregue su bebida. - comentó el chico
- ¿Y el hombre que la acompañaba? - insistió Daphne.
- No lo recuerdo, realmente no cruce palabra con él... no deseo beber nada. - sentenció el chico justo cuando le llamaron para que sirviera otra bebida.
-Asi que nuestro sospechoso...viste de negro y coloca la fecha en sus cartas. - comente pensativo cuando le dimos la espalda al mostrador, Daphne parecía pensativa.
- Eso no nos dice nada...- susurró Daphne ubicándose en una mesa, me senté junto a ella con el fin de animarla un poco.
- No pierdas la esperanza. - susurre sujetando una de sus manos.
- No lo hago, es solo que intento pensar en alguien cercano que cumpla esas dos cualidades y no le hallo. - susurro ella arrugando el entrecejo.
- Sé que estas preocupada, pero te vendría bien despejarte un rato. Venden unos helados deliciosos a poca distancia. - le comenté poniéndome en pie, la rubia suspiro y extendió su mano para sujetar la mia.
- Un helado suena bien. - comentó Greengrass comenzando a andar. Trazamos con cierta rapidez aquel camino, Daphne suele caminar a prisa aún cuando no está en peligro; por ese motivo llegamos a los helados antes de lo pensado.
- ¿Qué sabor lo deseas?- cuestione buscando en mis bolsillos algo de dinero muggle; Astoria miro el puesto con cierto recelo durante algunos segundos.
- Tenemos fresa, chocolate, piña, coco, vainilla, pistacho...- comentaba el hombre de los helados.
- Fresa.- me dijo Daph observando al hombre que servía los helados con curiosidad; el hombre pareció no darse cuanta, porque siguió sirviendo los helados sin ningún tipo de nervios o desconfianza.
- Dame uno de fresa y una piña.- le dije al hombre, nos tendió los helados y nos sentamos en uno de los muchos sillones que estaban en medio del parque. De vez en cuando algunos niños pasaban corriendo entre risas, otros lloraban porque debían irse, y una parte caminaban agarrados de sus padres.
- Está delicioso.- comentó Greengrass, sonreí, sabía que le agradaría, eran realmente los mejores helados que hubiese yo probado anteriormente.
-Así es...- susurre paseando mis ojos por las ceras pulgras y largas que se extendían en muchas direcciones.
-Los niños de ven felices.- comentó Daph
- Lo son.- susurre siguiendo con mi mirada a un grupo que corría entre risas.
- Harry ¿Que piensas del departamento?- me cuestiono la rubia girando el rostro para mirarme directamente a los ojos.
- Que los que trabajan ahí, son de las pocas personas confiables que quedan.- respondí pasando una mano por mi cabello en un intento de tranquilizarlo.
-Imagine que dirías eso.- susurró Daphne antes de sacar sus ojos de mí y recorrer con los mismos la arboleda que reposaba a algunos metros de distancia.
- ¿Por qué me preguntas?- interrogué buscando su mirada, no la halle en ningún momento. Me acerqué un poco mas, sin hacer ruido alguno.
- Por nada, es solo que los tienes en un pedestal y no estoy muy de acuerdo con tu opinión.- susurró ella girando el rostro hacia dónde me encontraba sentado. En la efusividad de su movimiento termino a pocos centímetros de mi rostro.
- Podemos diferir en algunos puntos, es algo irrelevante.- comente mojando mis labios y encogiéndome de hombros.
- Según tu, todo es irrelevante.- comentó la rubia rodando los ojos y terminando su helado.
- No todo, pero el departamento es irrelevante.- sentencie moviendo mi mano hasta colocarla sobre la mano izquierda de la rubia; la misma estaba sobre su muslo.
- Harry, confió en ti ¿Lo sabes?- me interrogó Daph observando mi mano.
- También confió en ti, plenamente.- respondí dejando escapar una sonrisa, Greengrass levantó la mirada y llevó su otra mano a mi mejilla. El toque suave de su tersa mano se sentía cálido sobre mi piel, un suspiro involuntario se escapó de mis labios y Greengrass sonrió.
- ¿Seguro que confías en mí?- cuestionó, abrí mis ojos encontrándome con aquella mirada fija, penetrante.
- Completamente, te amo.- susurre acercándome hacía ella. Cerré los ojos en el preciso instante en que sus labios tocaron los míos. Era un beso dulce, lento, suave, conscientes de que no estábamos solos en aquel parque. Nos separamos y Daphne dejó escapar una sonrisa antes de sujetar mi mano.
- ¿A dónde vamos?- interrogue mientras ella me arrastraba fuera de Hyde Park, en ningún momento se detuvo, tampoco se borro la sonrisa que recorría su rostro. No tardamos mucho en llegar a un callejón desierto, Daphne se giró a mirarme cuando llegamos allí.
Acomode mis espejuelos y con un gesto de rostro pregunte qué hacíamos allí. La única contestación fue una sonrisa antes de que las manos de la rubia me acercaran a ella tirando de mi saco. Quedamos a pocos centímetros de distancia, lleve mis manos a su rostro y con mis pulgares acaricie sus mejillas.
- ¿Enloqueciste?- interrogue sonriendo.
- Quería hacer esto.- susurró ella antes de atrapar intensamente mis labios, la urgencia de ese beso contrastaba enormemente con el que habíamos compartido en el parque. Respondí con la misma intensidad, tomábamos apenas uno o dos segundos para respirar antes de continuar besándonos hasta que el beso se volvió lento y delicado.
- No sabes cuánto te extrañe cuando nos alejamos.- susurre con los ojos cerrados y acercándola más hacia mi, aún cuando no quedaba espacio intermedio.
- Cuando te alejaste.- me corrigió ella, quedaba un rastro de enojo en sus sílabas pero su gesto era tranquilo e incluso parecía haberlo superado.
- Tu entendiste.- susurre bajando la mirada.
- Yo te necesitaba...- susurró mi rubia en contra casi imperceptible, levante la mirada dispuesto a encontrarme con aquellos ojos pero ella me dio la espalda rápidamente. Sentí una presión en el pecho al interpretar sus palabras. Me acerqué y la rodee con mis brazos.
- Pase noches preguntándome si estarías vivo o muerto.- susurro Daphne.
- Ya eso paso .- susurre
- No ha pasado, Harry. Ahora paso las noches preguntándome si Astoria está viva o muerta.- susurró ella volviéndose a mirarme, sus ojos chocaron con los míos y una lágrima rodó por su mejilla y murió en sus labios.
- Hey, no digas eso...ella está viva...te lo aseguro.- le dije acariciando su mejilla.
- ¿Como lo sabes? ¡Podría estar en cualquier sitio! ¡Viva o muerta!- sentenció ella con la mirada perdida.
- He decidido creer que esta viva.- sentencie abrazándola, respondió mi abrazo y se escondio en mi pecho.
- También quiero creerlo...- susurró sin alejarse.
- Cuando encontremos a Astoria...recordaremos este día.- susurre acariciando su cabello.
-¿Draco?- cuestionó Daphne, me aleje confundido.
- No soy Draco...- susurre divertido.
- No, allá frente a aquella tienda.- me dijo Greengrass señalando, me giré y sorprendido vi al rubio sentando en una mesa.
Malfoy tenía unos jeans desgastados, cosa anormal en él, para que negarlo. Y aún más extraño fue ver que traía una camisa blanca. Estaba sentado en la parte de afuera de lo que debía ser una cafetería muggle, al parecer esperaba a alguien.
- No le vi por el departamento. ¿Que estará haciendo?- cuestione
- No lo sé, es su vida. Vamanos.- sentenció Daph, me pareció nerviosa, sujeto mi mano y con un movimiento de su varita nos desaparecíamos hasta aparecer nuevamente en el departamento, nos apresuramos rápidamente a la oficina de la rubia. Ese mismo día en la tarde recibí una carta que me intrigó.
Potter,
Necesito verte en la cafetería del departamento. A las 6:20.
Drago Malfoy
A simple vista parecía ser una simple nota pero me intrigó ver que traía la fecha en el borde. Sería pura coincidencia quizás, pero no muchas personas colocaban la fecha en una carta informal. Arrugando el entrecejo volví a leer la carta, una mirada rápida a mi reloj fue lo único que hice antes de tomar mis cosas y bajar apresuradamente hacia la cafetería.
Atravesé las puertas buscando al rubio con mi mirada, me sorprendí al verle sentado junto a Mione, no me habían visto llegar y estaban en una posición extraña. Hermione le estaba acariciando la mejilla, inconscientemente recordé aquel día cuando la halle sentada sobre en rubio en mi oficina, quitándole una paja según ella.
- Hola.- salude al llegar a sus mesas, Hermy ya había apartado su mano cuando me vio acercarme a ellos; probablemente ella sabía que me había percatado de aquella extraña cercanía.
- Llegaste rápido.- comentó Malfoy dándole un sorbo a su chocolate caliente.
- Parecía urgente.- comente tomando asiento.
- No te sientes, iremos a mi apartamento.- me dijo Hermione poniéndose en pie.
- ¿A tu apartamento?- cuestione arrugando el entrecejo.
- Si, no preguntes, te explico allá.- me dijo Hermione, Draco la imito dejando al caer algo de dinero sobre la mesa.
Nos aparecimos en el apartamento de mi amiga, me senté en uno de los sillones y salude a Croonkshank, el gato no tardó en mostrar sus uñas. Me sorprendí cuando Malfoy le acarició y este no intento devorarle los dedos. Hermione se sentó a mi lado y tomo una gran respiración. Malfoy se sentó delante de nosotros, parecía estar muy cómodo.
- ¡Vas a pensar que estoy loca pero, necesito que me ayudes a robar un expediente del departamento!- exclamó Hermione, abrí mis ojos enormemente.
- ¿De que hablas?- cuestione confundido.
- Creemos qué hay un hombre en el departamento que está relacionado con las desapariciones de los mortifagos. Probablemente, bajo el mando de otra persona.- me dijo Hermione.
- ¿Qué te hace pensar eso?- interrogue
- Draco le vio hablando con unos hombres sobre mortifagos, queremos saber de dónde viene y hace cuanto trabaja en el departamento. Además, esta mañana, le hemos seguido hasta un callejón donde se encontró con una mujer...no conseguimos verla porque cuando íbamos a acercarnos ella se percató y se desaparecieron.- explicó Hermione.
- Espera ¿Estabas con Malfoy esta mañana?- cuestione sorprendido, mire al rubio y le vi rodar los ojos.
- Ese es otro asunto.- comentó Hermy sonrojada.
- Pero ¿Robar un expediente? Podría ser arriesgado.- susurre pensativo.
- Lo se, hay seguridad mágica en todas las puertas y cajones...y los celadores se pasan rodeando los pasillos.- comentó Hermione pensativa.
- ¿Podríamos hablar un momento solos?- interrogue lanzando una mirada hacia Draco, el rubio lanzó un suspiro, se puso de pie y sin esperar respuesta camino hacia el pasillo que llevaba al baño y al cuarto de Hermione. ¡Demasiada confianza! ¡Estos dos tienen algo!
- ¿Qué ocurre, Harry?- interrogo Hermy.
- ¿Confías en Malfoy?- cuestione arrugando el entrecejo.
- Confió en él con mi vida, Harry.- susurró ella con firmeza, no quería pensar que solo confiaba en él porque seguía completamente enamorada.
- ¿Sabes que si nos pillan sacando ese expediente nos expulsaran de departamento y a Draco lo enviaran directamente a Azkaban de por vida?- interrogue.
- Lo se, pero no nos atraparan si trabajamos juntos ¿Cuando hemos cometido un error?- me preguntó ella animadamente. Me quedé pensativo e iba a hablar cuando ella levantó su dedo índice advirtiéndome que no fuese a comentar nada sobre los desastres que Ronald solía crear.
- Tienes razón, te ayudaré. Pero mantendré a Malfoy vigilado.- le advertí a mi amiga, Hermione rodó los ojos y luego me dio un beso en la mejilla.
- Iré a buscarle, no vendrá hasta que esté seguro que nuestra conversación termino.- me dijo Hermione poniéndose en pie y sacudiendo su camisa.
- Hermy ¿Tu y...Draco...tienen algo?- cuestione arrugando el gesto.
- ¿Algo?- me preguntó nerviosamente.
- Algo romántico...- comencé a decir.
- No exactamente...- susurró Hermi sonrojada.
-Solo ten cuidado. ¿Si?- le dije sujetando su mano, ella asintió y trazó el mismo camino que anteriormente el rubio había trazado. Solo deseaba creer que el rubio había cambiado y no lastimaría a mi castaña.
"La vida es eso que va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."
Jonh Lennon
Estare tardando un poco en actualizar porque empecé a estudiar, pero intentaré no tardar más de una semana y media jejeje
¿Qué les pareció el capítulo? ¿Podrán entrar al departamento sin ser atrapados? ¡Habrá Dramione en el siguiente capítulo! Jajaja besos
PD: Si te gusto el capítulo no olvides comentar y seguir la historia, besos y gracias a los que le han dado a follow!
