Capítulo 13 "Saga Lyon Bastia [Prólogo]"

Por: Lightkey27

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Juvia vivía en su pueblo natal aquí, en Magnolia, todos conocían a Juvia y Juvia los conocía a todos, pero un día ella iba caminando de regreso a casa y pudo ver que había un camión de mudanza al lado de su hogar, decidió acercarse y saludar ya que su madre le había enseñado a ser amable con los vecinos, aunque estos no lo fueran, saludó a un señor aparentemente mayor pero de espíritu joven ya que lucía y actuaba como si los años no le cayeran.

Buenas tardes, soy Juvia Loxar su vecina de al lado—Juvia había saludado a aquel aparentemente amable y jovial señor que estaba terminando de hablar con uno de los que trabajaban en la mudanza haciendo una linda reverencia.

¡Oh! Pero que niña más educada, así que ¿eres mi vecina?— se inclinó para quedar a la altura de Juvia— Soy Metalicana Redfox, tu nuevo vecino, es un gusto— le extendió la mano amablemente la cual fue apretada por la pequeña manito de Juvia —Es un gusto para Juvia también— respondió sonriente.

Un frisbee iba a toda velocidad hacia la pequeña peliazul impactando a la mencionada haciendo que cayera al suelo y se quejara de dolor.

¡Mocoso!— gritó Metalicana colocándose de rodillas para atender a la niña quien había comenzado a llorar a causa del golpe.

Lo siento viejo, ella estaba en el camino—dijo descortésmente el niño quien sólo se acercó para recoger su juguete, al momento de hacerlo miró de reojo a la niña, realmente no era su intención, pero él no se iba a disculpar con una mocosa que ni siquiera conocía, así no es Gajeel Redfox, sin embargo cuando vio los ojos lagrimosos de la pequeña algo dentro de él se rompió, cómo era posible que hace unos instantes tenía el rostro sonriente y alegre y ahora estaba llorando, la culpa lo impulsó a hablar.

Yo...lo...siento—dijo mirando hacia otro lado y tendiéndole una mano para ayudarla.

Su padre quedó impresionado, era la primera vez que su hijo actuaba de esa forma, se sintió feliz y orgulloso, mudarse a ese vecindario había sido una buena idea.

Cariño ¿lo estás viendo? nuestro pequeño tiene corazón— pensó Metalicana.

Juvia aceptó la mano que le ofrecía y se levantó del pasto.

Juvia lo perdona sólo porque se disculpó— sus manos restregaban su rostro en un intento de limpiarlo, Gajeel se sintió feliz al escuchar esas palabras y la sensación de culpa desapareció, sin embargo el ver los raspones que Juvia se hizo al caer en el pasto con piedras lo obligó a actuar nuevamente.

Viejo ¿tienes algo para quitar los raspones de ella?— se acercó a su padre quien lloraba por dentro al escuchar a su hijo hablar, si bien seguía siendo tosco, pero se preocupaba por sus acciones y aquello lo hacía feliz.

Tenemos el botiquín afuera ya que recién nos mudamos, quizás también unas galletas y leche la hagan sentir mejor ¿cierto Gajeel?— preguntó ansioso por la respuesta.

Si ...eso creo... si ella no tiene problemas— dijo ayudando a Juvia a incorporarse por completo.

A Juvia le encantaría Gajeel-kun, muchas gracias— y desde ese momento una hermosa, pero rara amistad comenzó.

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Una vez Juvia regresaba del colegio cargando unos libros muy pesados pues ella iba adelantada y tenía que leer mucho, faltando poco para llegar dos tipos raros comenzaron a molestar a Juvia, pero ella los ignoró, Juvia cree que fue aquello lo que más les molestó porque se acercaron a ella y le tiraron los libros.

¿Con que haciéndote la que no nos ves?— preguntó uno de los tipos y si Juvia no conociera a Gajeel diría que daban miedo, pero estos ni siquiera le llegaban a los talones.

Juvia se arrodilló a recoger los libros y al momento de estirar su mano un fuerte pisón estaba sobre ella, pero Juvia no les dio el gusto de gritar o llorar frente a ellos, intentó quitar su mano pero el otro tipo ponía más fuerza en la acción.

¡Hey! A ella no le duele, no ha soltado ni una lágrima— una patada en las costillas de Juvia la hizo desplomarse en el suelo mientras el otro aplicaba más fuerza sobre sus manos.

Creo que nos divertiremos un rato— dijo el chico mientras recogía los pesados libros y los tiraba sobre Juvia desde lo más alto que podía.

Creo que no saben lo que hacen—dijo una voz detrás de ellos, quienes al girar a ver quién era perdieron el color del rostro de inmediato.

¡G-Gajeel-sama!—gritaron asustados.

Hoy les haré recordar la primera ropa que les compró su madre— dijo mientras golpeaba a los tipos dejándolos casi inconscientes y a Gajeel con una sonrisa de victoria en el rostro.

Una batita blanca—dijo en un intento de hablar uno de los atacantes.

Un camisón azul—lloriqueó el otro, satisfaciendo a Gajeel quien había cumplido su promesa, se alejó y rápidamente fue a atender a Juvia.

¿Estás bien mujer?— cuestionó ayudándola a levantarse.

G-gracias Gajeel-kun, Juvia no sabe qué hubiese sido de ella si no llegas— una mueca de dolor salió de su rostro acompañado de un poco de sangre en su mano.

¡Por eso te dije que deberías entrenar conmigo! Este vecindario se ha vuelto muy peligroso no debes andar sola por aquí— recogió los libros y los metió como pudo en la bolsa colocándosela para luego cargar a Juvia al estilo nupcial dirigiéndose al hospital, el cual no estaba tan lejos, pues era un pueblo pequeño y todo estaba relativamente cerca.

Juvia no lo considera necesario, Juvia iba distraída no exageres Gajeel-kun— le dijo respondiendo a su reclamo.

Uno de estos días algo más grave sucederá y te arrepentirás de haberme dicho eso, pero por ahora sólo preocúpate por recuperarte, llamaré a tu madre para avisarle de seguro está angustiada de que su pequeña no haya vuelto a casa — una vez habían atendido a Juvia no sin antes ella evitara la destrucción de la recepción cuando le dijeron a Gajeel que debía esperar cinco minutos para ser atendida, finalmente le hicieron unas radiografías a Juvia y le dieron pastillas para el dolor y pomada para los moretones, Gajeel se había calmado y se quedó todo el tiempo con ella.

Juvia te lo agradece Gajeel-kun— dijo con una sonrisa que le partió el alma a Gajeel pues su rostro estaba con raspones debido a la caída, realmente se preocupaba por Juvia desde que la conoció ella despertó ese sentimiento de protección en él y la llegó a considerar su hermana

Descansa—le dijo mientras ella asentía y cerraba los ojos para quedarse dormida.

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¡Juvia necesita que la entrenes Gajeel-kun!— la peliazul con una reverencia algo exagerada le gritaba con lágrimas en los ojos a un Gajeel preocupado por la actitud de la que consideraba su hermana.

¿Por qué tan repentinamente quieres que te entrene mujer?—le preguntó curioso por su respuesta, sabía que Juvia la estaba pasando mal pues desde que su madre murió se había ido a trabajar con el que consideraba un cretino ,su tío José Porla, quien le do empleo, pero solamente para ahorrarse dinero ya que Juvia tenía una memoria excelente y el bastardo aprovechó eso para explotarla en su empresa, sabía que la secuestraron él mismo había empezado la búsqueda pues la policía le dijo que debía esperar cuarenta y ocho horas para iniciar una búsqueda, como no tenía tiempo para destruir la estación de policía, emprendió su investigación afortunadamente llamaron, pero exigían un rescate y fue él quien amenazó a Porla con que tenía que pagarlo ya que si no la explotara como si fuera un animal la pobre no se hubiese quedado hasta tarde trabajando; finalmente, después de hacer el intercambio la volvió a ver, estaba feliz de que siguiera con vida después de todo lo que había ocurrido, pero no contaba con que José actuara y diera un golpe tan bajo, diciéndole a sus empleados que había gastado toda su fortuna en el rescate por lo que se vio obligado a cerrar la empresa, aquello hizo sentir a Juvia culpable y eso él no lo podía arreglar, días después una multitud estaba en casa de la peliazul insultándola y reprochándole por hacer que Porla perdiese su dinero, si no fuese porque él estaba allí y en un santiamén se deshizo de la gente Juvia hubiese sido nuevamente atacada

Él había ingresado en una agencia que se encargaba de capturar a los peores criminales del país, teniendo mayor rango que la policía local a quienes les dejaban los criminales de menor grado, tuvo que pasar por un duro entrenamiento, pero todo lo hacía por su padre, aquel que mataron cuando sólo tenía alrededor de diecisiete o dieciocho años, dejándolo sólo con una carta del lugar al cual tenía que ir si llegase a morir

Pero nunca imaginó que Juvia estaría frente de él pidiéndole que la entrenara, hubiese esperado que la ayudara a irse del país o que le prestara dinero, pero nunca eso.

Juvia necesita volverse fuerte para arreglar su vida y sólo confía en Gajeel-kun para hacerlo— dijo con una mirada de decisión que hasta a él le sorprendió pues nunca la había visto.

Esta mañana Juvia fue al cementerio a ver a su madre y lo decidió, lucharía por ella para seguir adelante... Porque las cosas ocurren por alguna razón— Gajeel ignoró el tono dulce con que había dicho eso último y finalmente accedió a entrenarla.

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Metalicana fue uno de los fundadores de la agencia, por lo que durante la vida de Gajeel le dio un entrenamiento más difícil y más estratégico que el de la misma agencia, el cual no dudó en enseñarle a Juvia.

Durante el duro entrenamiento que tenían padre e hijo se le complicó mucho el aprender las técnicas básicas, meses aprender cómo atacar y pensar al mismo tiempo y varios años dominarla, y ahora esa chiquilla, a la que consideraba su hermana, en tan sólo un año dominó por completo cada uno de los movimientos, estrategias y técnicas de ataque.

Y por eso es que ella se encontraba sobre él haciéndole una llave, aquel era su entrenamiento decisivo y lo aprobó satisfactoriamente.

¡Mujer es suficiente!— dijo implorando subliminalmente que lo soltara lo cual hizo—Me parece increíble que hace sólo un año no sabías ni cómo dar un golpe y ahora me vences... Estoy orgulloso de ti, Juvia— le dijo abrazándola paternalmente lo cual conmovió a Juvia quien correspondió sin ninguna duda el abrazo.

Todo es gracias a ti Gajeel-kun, por no abandonar a Juvia, Juvia te agradece el que la apoyaras siempre...Muchas gracias Gajeel-kun— las lágrimas de emoción no dudaron en salir a flote por parte de la chica.

Siempre estaré cuando me necesites— dijo finalmente.

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Hola Gajeel—kun Juvia te vio pasar y cómo no la saludaste se acercó a hacerlo ¿cómo te ha ido?— preguntó amablemente a su casi hermano quien caminaba hacia su trabajo.

¿Quién eres? Aléjate de mi extraña— bufó antes de abandonar a la peliazul quien en ese momento se encontraba en shock y cuando reaccionó corrió detrás del chico.

¡Gajeel-kun! ¿Por qué actúas como si no conocieras a Juvia?— preguntó mientras el dolor la consumía por dentro.

Porque no estoy actuando— dijo secamente y saliendo de la vista de la peliazul, quién había caído de rodillas en el suelo y comenzó a llorar y cómo siempre ocurría cuando ella estaba triste y deprimida, comenzó a llover.

—Desde ese día Juvia no ha vuelto a ver a Gajeel—kun, pero ella sólo espera que esté bien y que por fin se haya enamorado, Juvia siempre le decía que debía conseguir novia— un peliazul aflojaba su agarre de un peliazabache para limpiar las traviesas lágrimas que habían escapado mientras le contaba a su acompañante quien era Gajeel para ella.

Por otra parte Gray estaba que no lo creía, cómo podía Gajeel haberle hecho eso a Juvia, definitivamente algo andaba mal y él lo descubriría.

— ¿Gray-sama? ¿Gray-sama?—sintió que alguien lo llamaba— ¿Está bien? Juvia lleva llamándolo varias veces

—Eh... si... estoy bien y Juvia—la miró atentamente— No tengo planeado salir de tu vida, así que prepárate, porque no te dejaré ir de mi vida— dicho esto se acercó y besó a una aturdida Juvia quien no dudó en corresponder.

— ¿Juvia estás ahí?— se escuchó una voz desde el pasillo

—Sí, Cana-san Juvia está en su recámara— gritó para informarle a su amiga

— ¿Pero qué rayos sucedió aquí?— gritó enojada la castaña pero luego suavizó su rostro al ver la posición en la que estaba la pareja

—Juvia me debes una explicación, cuando hayas terminado baja, tengo noticias para ti— y con una sonrisa se fue de la recámara dejando a Juvia sonrojada y a Gray con una sonrisa en su rostro.

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— ¿Cuál es la noticia Cana—san?— preguntó Juvia luego de haber arreglado los documentos que tenía pendiente, mientras que Gray le había preparado unos bocadillos, Cana sólo la miró pícaramente haciéndola sonrojar.

—Hacen linda pareja—dijo sin preocupaciones ruborizando más a Juvia

— Bien, hoy fui a la empresa y Rufus me informó que un nuevo accionista apareció, al parecer tiene un importante cinco por ciento de las acciones de la empresa, por lo que lo debemos integrar a la junta directiva, sin embargo no me ha dado el nombre ya que esta misteriosa persona ha estado haciendo todo bajo un seudónimo el cuál es Nylo Tiasba, raro—comentó— Así que mañana en la junta que tendremos será la primera vez que hará su aparición, realmente no me quiero llevar sorpresas por lo que convoqué la reunión lo más pronto posible no me imagino quien puede ser, de cualquier forma es a la una de la tarde.

—Debemos ser precavidos, muchos han intentado desbancar a los demás accionistas presionándolos para que vendan su parte, por suerte ahora sólo estamos nosotros tres, bueno más el nuevo— dijo Juvia un tanto pensativa.

—¿Tres?— preguntó Gray integrándose a la conversación y brindándole una taza en un platito a Juvia.

—Sí, Rufus-san, Cana-san y Juvia son los accionistas mayoritarios siendo Rufus quien tiene menos entre los tres y Juvia con la mayor cantidad— le informó a Gray mientras recibía la taza de té

—¿Cuánto tienes?— preguntó curioso.

—Juvia es dueña del sesenta por ciento de las acciones, Cana-san del dieciocho y Rufus del catorce por ciento restante, siempre dejamos acciones para vender al mejor y más confiable postor que al parecer a sabido cómo ganarlo casi todo, aún queda un dos por ciento libre.

— ¿Estás diciendo que el nuevo accionista buscó la forma de reunir la mayoría de las acciones que ustedes dejaron libre? Gray tomó asiento y las miraba con intriga.

—Al parecer así es— dijo Cana pensando en las palabras de Gray.

—¿Y eso te parece confiable?— le preguntó a Juvia el peliazabache.

—Por eso hemos hecho la reunión Gray-sama no es normal que eso suceda algo anda mal.

—No confío en ese fulano— dijo Cana.

—Juvia sólo espera que no traiga problemas.

—¿No se te ocurre alguien?— le preguntó Cana.

—No, Juvia no puede pensar en alguien que quisiera un ocho por ciento de las acciones de la compañía sin que dé la cara, además no puede pensar en alguien tan persuasivo como para conseguirlo.

—¿De quién es el dos por ciento que queda?—preguntó Gray.

—Es de Freed—san, pero nada es seguro el podría cambiar de opinión y venderlas como han hecho los demás.

—¿Por qué estás tan segura?—le preguntó intrigado.

—Te dije que Freed está interesado en ti, así que no querrá perderse la oportunidad de estar contigo—le dijo Cana pícaramente a Gray quien palideció por lo que escuchó.

—Rival de amor—susurró Juvia.

—Bien, bien, veremos que sucede mañana, por ahora vamos a descansar— dijo Gray quién guiaba a Juvia a su recámara por el pasillo mientras Cana les lanzabas miradas pícaras, no pudo evitar sonrojarse al ver la puerta tirada de la habitación de la peliazul.

—Lamento lo de la puerta, lo arreglaré mañana, pero ahora debes descansar— dijo mientras la dejaba en la cama y le pasaba la frazada para arroparla.

— ¿Dormirá con Juvia?— le preguntó tiernamente.

—Bu—bueno... si no te molesta— dijo apenado.

— ¡Claro que no le molesta!— gritó Cana desde su habitación.

— ¡Cana-san!— gritó apenada Juvia lo cual hizo reír a Gray.

— ¡Recuerda que escucho todo! ¡Buenas noches!— gritó nuevamente.

—Vamos a dormir— invitó Gray a Juvia mientras esta se hacía a un lado para darle espacio para quedarse dormida instantáneamente.

—Buenas noches princesa— le dio un beso y se acomodó para rodear su cintura con su brazo a lo que inconscientemente ella lo rodeó con el suyo.

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—"Juvia, iré a buscar a alguien de confianza para que arregle la nueva puerta, por favor no salgas de casa mientras no esté, te llamaré cuando llegue, lamento no desayunar contigo, lo siento"— y ese fue el mensaje que recibió luego de que Gray saliera mientras ella desayunaba.

—"Está bien Gray—sama Juvia esperará por usted 3" — le respondió mientras comía de su cereal y se preparaba para la reunión en la tarde, tenía tiempo suficiente por lo que se dio un largo baño

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Ese mensaje fue la excusa perfecta para poder ir a la agencia y hablar con Gajeel claramente, ciertamente había algo que no cuadraba y Gray se percató de ello.

—Él sabe que trabajo con Juvia, hasta vino a buscarme a su casa ¿Por qué no quiere hablar con ella?— decía en susurros Gray mientras después de varias maniobras para despistar a cualquiera que lo estuviera siguiendo se estacionaba en las instalaciones de la agencia y se dirigía al ascensor específicamente en busca de un pelinegro.

Las puertas del ascensor abrieron mostrando un día normal de trabajo, salió y comenzó su búsqueda

— ¿Gray?— una voz le hizo detenerse y girarse para responder.

— ¡Levy!— perfecto ella debe saber dónde está Gajeel, pensó Gray.

—Hola Gray etto... ¿no deberías estar con Juvia?— le preguntó intrigada obviamente por el hecho de que se encuentre frente a ella.

—Si...bueno estaba buscando a Gajeel, debo hablar con él de un asunto— le dijo esperando que le diera la ubicación del rebelde con piercings.

—Gajeel tiene el día libre hoy, debe estar en su casa ¿sabes dónde vive?— amablemente le contestó y dio las gracias a ello.

—Sí, lo sé, gracias Levy— se despidió e inmediatamente se dirigió a la casa de su amigo.

—Gajeel, resolveré esto a como dé lugar— una vez en su auto pisó el acelerador y emprendió su camino, nuevamente realizando varias maniobras para evitar cualquier idiota que lo siguiera, antes de bajarse frente al edificio donde vivía el susodicho.

Subió las escaleras pues había un letrero en el elevador que indicaba que estaba fuera de servicio, afortunadamente Gajeel no vivía en un piso alto y finalmente llegó al cercano quinto piso caminó por el pasillo en busca del departamento.

—5 A, 5B, 5C, ¡5D! aquí es— gritó entusiasmado, tocó la puerta y recibió un "¿quién es?" como respuesta.

—Gajeel soy Gray, necesito hablar contigo — le dijo a la puerta en un tono audible para que llegara a su amigo.

La puerta de abrió dejando ver a un Gajeel con ropa deportiva, era obvio que había estado ejercitándose pues el sudor y su cabello despeinado lo comprobaban.

—¡Gray! Bastardo qué haces aquí ¿qué sucede? Pasa — se hizo a un lado y le dio espacio a Gray para que entrara en su hogar, Gray se sorprendió al ver su departamento, el chico tenía una obsesión con el tono metálico pues la barra de la cocina así como la mayoría de los cuadros que tenía estaban adornadas con ese estilo, sin embargo lo pasó por alto, cada quien con sus gustos, el chico le indicó que tomara asiento y así lo hizo.

—¿Qué te trae por aquí? No es normal que vengas a visitarme...¿Sucedió algo grave? Si necesitamos ir a un lugar me cambiaré de inmediato— le dijo en cierta forma disculpándose por sus fachas en que lo encontró.

—No te preocupes no saldremos, además fui yo quien llegó sin avisar, en realidad quiero hablar contigo acerca de un tema en específico— la cara que Gray tenía en ese momento hizo entender que era un tema serio.

—Adelante dime de qué se trata de una buena vez— y ahí estaba el lado gruñón de Gajeel.

—Se trata de Juvia, Juvia Lockser— dijo esperando una reacción al mencionar a la chica, pero sólo obtuvo una mirada confusa.

—¿La chica que cuidas? ¿Qué con ella?— dijo indiferente lo que molestó un poco a Gray, pero no iba a enfadarse necesitaba saber con certeza cómo son las cosas.

—Bien yo... quería saber si sabes algo de ella—Gajeel lo seguía mirando confusamente.

—No tengo nada nuevo que decirte, sé que es un chica, no la he visto ni en pintura, sé que es tu trabajo cuidarla ya que ella posee unos códigos importantes, no sé más del asunto y a todo esto ¿Por qué me preguntas a mí? Si quieres saber algo acerca de ella puedes preguntarle a Levy...te será de más ayuda que yo— bien aquello colmó su paciencia.

—¿Por qué?— dijo Gray ganando la atención de Gajeel— ¿Por qué me dices que no la conoces? Cuando ella lo sabe todo de ti— la mirada estupefacta de Gajeel lo hizo enojar más.

—¡Eras su mejor amigo, su amigo de la infancia, ella te quiere como a un hermano y estoy seguro que tú la querías igual! Por qué no la quieres ver ¿Qué te hizo para que actúes cómo si no la conocieras?— la rabia desbordaba por su rostro y Gajeel lo notó.

—¿Has hablado con ella sobre eso? Yo no la conozco...no sé de qué hablas, te diré lo mismo que le dije cuando intentó acercarme yo no estoy actuando, en verdad no la conozco, no sé nada acerca de ella— lo último lo dijo en un tono más bajo haciendo que Gray comenzara a formular varias teorías del por qué el sujeto frente a él no recuerda a su casi hermana.

—Gajeel ¿Qué sucedió? Has tenido un accidente o algo te hizo Juvia para que la estés evitando— preguntó finalmente viendo la expresión pensativa de Gajeel.

—Gray lamento no poder ayudarte, pero no la conozco y el único accidente que he tenido ha sido...—una expresión de sorpresa estaba en su rostro y corrió rápidamente a su cuarto seguido por Gray quien al llegar pudo ver como revolvía los cajones que tenía y buscaba cómo podía entre sus cosas lanzándolas a lo loco.

—¡Gajeel ¿Qué estás haciendo?!— le gritó intentado saber el por qué de la actitud de su amigo.

—¿Dónde está? ¿Dónde está?— su amigo revolvía todo desesperadamente y una caja cayó desde lo alto del armario siendo recogida por Gray.

—¿Buscabas esto? — le preguntó mostrándole una caja vieja y al parecer quemada en su superficie, Gajeel miró en dirección de Gray y casi le arranca el brazo al tomar la caja, las lágrimas comenzaron a caer y Gray se sintió mal por su amigo pues no era su intención presionarlo.

—Yo...Gajeel...no era mi intención— ¡Callete Gray!— le gritó Gajeel.

—¿Sabes lo que hay en esta caja?—Gray negó moviendo su cabeza, estaba impresionado por el repentino cambio de humor de su amigo.

Gajeel tiró todo lo que tenía en su cama y una vez limpia abrió la caja y espació su contenido en la caja siendo pulseras hechas a mano y cartas lo que más abundaba.

—Esta caja la llevaba siempre conmigo ¡A todas partes! Si tenía que ir a un viaje la maldita caja no podía faltar, cuando me dieron mi oficina la tenía siempre conmigo...la tenía todo el tiempo...incluso cuando la agencia fue atacada—aquella confesión enmudeció a Gray ¿acaso estaba el ataque y el hecho que no recuerde a Juvia relacionado?

—El día que salí del coma no recordaba nada, el doctor dijo que era temporal y que mi memoria regresaría posteriormente y así fue, todos mis recuerdos volvieron, mi padre, el día que entré a la agencia, mis compañeros, todo o al menos eso creía...Cuando las pocas pertenencias que se salvaron en la maldita explosión estaban siendo regresadas me dieron esta caja, les dije que no me pertenecía y que a lo mejor se habían equivocado, pero mi nombre estaba inscrito en la parte de abajo junto con otro— tomó la caja y le dio la vuelta dónde se podía apreciar una inscripción "J&G hermanos por siempre, lo prometo . Gajeel Redfox" — y finalmente la acepté aún desconociendo cómo había llegado a mí o el por qué decía eso decidí revisar su contenido y me encontré con esto— señaló su cama— cartas, pulseras, pagarés, las leí todas pero no recordaba nada acerca de ellas, cómo llegaron a mí y lo más importante ¿Quién las había escrito?, esa persona al parecer me tenía un gran afecto, pero ¿Qué significaba eso? No lo sé y aún sigo sin saberlo, creí que quizás aún no recuperaba mi memoria del todo y fue al médico a que me revisaran pero todo estaba en orden así que no tuve más remedio que vivir con esta caja y sus misterios y ahora llegas tú diciéndome que hay una chica que dice que me considera como su hermano... ¿Qué significa eso Gray? ¿Tú lo sabes?

Claro que lo sabía, lo sabía y le dolía, le dolía saber que él es el responsable de todo lo que está sucediendo, él es el responsable de la explosión que mató a sus amigos hace dos años en la agencia, él es el responsable de que Gajeel no recuerde y él es el responsable del dolor de Juvia debido a que Gajeel no la haya reconocido. Presionó sus puños y con la cabeza baja se arrodilló ante Gajeel , no pudo evitar que las lágrimas salieran finalmente sabe qué sucedió y quién es el responsable.

—¡Oe Oe ¿Qué estás haciendo?!— cuestionó Gajeel ante la actitud de su amigo.

—Gajeel todo es mi culpa... el accidente en la agencia... la pérdida de tu memoria...el que ella esté sufriendo... si no hubiese dejado que Urtear me engañara nada de esto estaría pasando ¡Juvia...Juvia es casi tu hermana! Ustedes dos se conocen desde la infancia, tú la habías ayudado siempre y le prometiste que estarías siempre con ella, pero ahora ella está dolida porque cree que hizo algo mal para que tú no la quieras volver a ver y todo eso ¡Es mi culpa! Gajeel lo siento yo...— se cayó al sentir una mano sobre su hombro y al levantar la vista pudo ver como las lágrimas caían por el rostro de Gajeel.

—Levántate idiota...nada de esto es tu culpa o es que fuiste tú quien hizo la explosión en la agencia—Gray negó con la cabeza —Pero Gajeel yo…

—Estabas enamorado, no es un pecado enamorarse, esa mujer te utilizó pero tú no sabías sus intenciones o ¿sí?—Gray volvió a negar con su cabeza —Pero si yo no… —Lo que ocurrió es muy triste, cierto, pero no es tu culpa, esa mujer está muerta y seguramente está pagando por todas las cosas malas que te hizo, pero nosotros estamos aquí y podemos corregir nuestros errores, nunca es demasiado tarde...ahora llévame con la chiquilla, necesito conocerla— le sonrió y limpió sus lágrimas.

—¡Claro que sí!— respondió Gray entusiasmado.

—Gajeel ¿sabes reparar puertas?—su amigo lo miró confuso ante la pregunta, pero él sólo se echó a reír.

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—¡Juvia! menos mal que llegaste la reunión está a punto de comenzar, pero el nuevo accionista no ha llegado, le dije a Virgo que si llegaba lo guiara ella misma a la oficina de juntas, vamos, Rufus quiere hablar contigo — Cana la había estado esperando y cuando la vio cruzar por la puerta inmediatamente la abordó con sus palabras para luego llevársela a la oficina.

—Juvia, justo a tiempo, estamos esperando al nuevo accionista— le informó el rubio.

—Sí, Cana-san ya le adelantó algo acerca de ello ¿comenzamos en 15 minutos, verdad?

—Así es, sólo espero no nos llevamos una sorpresa.

—Juvia también lo espera así.

—Iré a buscar algo fuerte para beber, todo esto me da mala espina ¿quieren algo?—le preguntó a sus acompañante.

—Un vaso de agua por favor —dijo Juvia—Un wisky para mí por favor — pidió Rufus viendo como la castaña se alejaba y en un segundo volvía con las bebidas.

El celular de Juvia sonó indicando que tenía un mensaje

—Permiso— pidió para poder leerlo, desbloqueó su celular y sonrió al ver quien le había enviado el mensaje.

"Te tengo una sorpresa cuando acabes la reunión, estoy en camino a tu oficina

Gray"

No pudo evitar sonreír al leer esas líneas y aquello no pasó desapercibido por sus dos acompañantes.

—Parece que alguien está feliz— dijo Cana bebiendo directamente de la botella, por su parte Rufus no dijo nada.

—Oh es sólo que Gray-sama está por llegar—las puertas de la oficina son automáticas y a Juvia le alegró ver quien estaba en ellas, pero su cara cambió inmediatamente al ver quién estaba detrás de su amado, Gray pudo notarlo y giró sólo para encontrarse con...

—¡Lyon!—gritó Gray alertando a Cana quien no lo había visto.

—¿Qué estás haciendo aquí bastardo?—le gruñó la castaña pero al ver que Virgo estaba a su lado se detuvo.

—No puede ser...—dijo impresionada.

—¿Así es cómo tratan a su nuevo socio?— dijo arrogante el peliblanco.

—No puede ser ¿Usted es el nuevo accionista?— preguntó cómo pudo una aturdida Juvia.

—Desde luego que sí y estoy ansioso por trabajar con ustedes— le dedicó una mirada seductora a Juvia a quien sólo le causó náuseas, Gray por su parte estaba a punto de caerle encima al recién llegado, pero Rufus intervino antes de que sucediera.

—Caballeros,damas, no mostremos una actitud salvaje y demos inicio a la reunión— un calmado Rufus logró que todos tomaran asiento, incómodos por la situación aceptaron pero.

—Me parce que hay alguien demás en esta oficina— dijo antipáticamente Lyon.

—¿A qué se refiere?— preguntó Juvia.

—A él—señaló a Gray—Es una reunión para los accionistas de la empresa, no veo razón para que él esté aquí.

—¡Gray-sama es el guardaespaldas de Juvia!—gritó la peliazul enojada.

—Sigo sin ver la razón para que él se encuentre aquí—espetó el albino.

Gray buscó ayuda con la mirada a Cana pero esta hizo un gesto que decía "No puedo hacer nada, él tiene razón", lo mismo con Rufus.

—Está bien Juvia, me retiraré estaré cerca por cualquier evento—miró seriamente a Lyon—sólo grita y en un segundo estaré aquí—dicho esto se retiró dejando a Lyon con una sonrisa de victoria y arrogancia.

—Bien comencemos con esto ¿cómo es que conseguiste todas las acciones que dejamos libre?— preguntó desafiante Cana.

—Usé varias técnicas para conseguirlas, les traje los informes—se levantó y comenzó a repartir las carpetas, cuando llegó el turno de Juvia logró que sus manos se tocaran, pero Juvia le arrebató la carpeta inmediatamente

—Pueden ver que los antiguos dueños no tuvieron inconveniente alguno en venderlas, aunque debo reconocer que fue difícil conseguirlo.

—¿Y por qué todas? ¿Por qué no sólo un porcentaje? ¿Cuál es el objetivo de alcanzarlas todas?— le preguntó igual o más de desafiante Rufus a Lyon, quién lo recibió con una mirada de molestia.

—Ser dueño de todas las acciones que Fairy Tail deja libre es un desafío que acepté y lo logré— dijo orgulloso y presumido.

—Eso no es cierto—las frías palabras de Juvia lo sacaron de su fantasía

—Aún queda el dos por ciento libre y no lo conseguirá, como miembro de la junta directiva deberá presentarse cada vez que se le notifique, si sus acciones presentan una baja considerable deberá venderlas inmediatamente para ahorrarse problemas en el futuro, Juvia no ve buenas intenciones en lo que hace por lo que no se extrañe de la desconfianza que esta empresa le tendrá, la reunión ha culminado así que podemos irnos— Cana y Rufus no podían creer en cómo la dulce Juvia de hace unos minutos ahora era fría, pero para evitar problemas hicieron lo que dijo.

—¿Juvia vamos a la cafetería? Necesitas más que un vaso de agua—le dijo Cana.

—Tiene razón Cana-san, pero Juvia no bebe alcohol por lo que optará por un frappé de oreo—caminaban hasta la cafetería pero estaba muy llena, por lo que se fueron a la que estaba cerca de los estacionamientos.

—Bueno después de todo es tu favorito, realmente me impresioné al ver que Lyon es el nuevo accionista Nylo Tiasva, ahora que lo veo es un anagrama de Lyon Vastia ¡Rayos! por qué de todas las personas tuvo que ser él— decía Cana pensativa.

—Juvia tampoco lo sabe, pero evitará el mayor contacto posible con él— con su frappé en mano y Cana con dos botellas fueron a tomar asiento pero una visita inesperada llegó.

— ¡Juvia! Qué casualidad— dijo el albino.

— ¡Atrás bastardo no dejaré que te acerques!—le gritó Cana enojada.

—Vengo en son de paz—dijo intentando calmar a la castaña.

—Cana-san disculpe a Juvia pero irá a buscar algo— dijo fríamente Juvia dirigiéndose a estacionamiento cabizbaja bebiendo de su frappé, Lyon intentó seguirla pero Cana se lo impidió.

—Te atreves a estar a menos de dos metros cerca de ella y lo pagarás— le advirtió antes de salir de la cafetería pues no quiso ir con Juvia ya que sabía que necesitaba un tiempo para pensar, pero por si a caso.

—¡¿Por qué me vas arrastrando contigo?!—gritó enojado Lyon a quien Cana llevaba sujetado de la camisa arrastrándolo por todo el pasillo.

—Por si acaso— contestó sin más con una sonrisa de victoria y satisfacción.

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—¿Por qué tuvo que ser él?—se preguntaba Juvia quien iba distraída por el estacionamiento.

—¿Por qué a Juvia le suceden estas cosas?—no notó cuando un auto estaba saliendo de su sitio e iba hacia ella.

—¡Cuidado!—gritó alguien mientras que se lanzaba contra la peliazul y la salvaba de ser atropellada.

—¿Qué no ves imbécil?—le gritó la persona misteriosa al conductor quien salió asustado a ver lo que ocurría.

—Lo...siento, los retrovisores están dañados y no la vi ¿está bien?— preguntó un tanto asustado al ver al tipo.

—Sí, ya lárgate— le dijo como orden a lo cual el conductor obedeció antes de que mojara sus pantalones por el miedo.

Juvia aún tenía los ojos cerrados pero ese "Lárgate" lo reconocería en cualquiera parte, abrió los ojos inmediatamente y ahí estaba él, frente a ella.

—¿Gajeel-kun?— preguntó dudosa.

—Debes fijarte por dónde vas mocosa— le dijo con una sonrisa a lo cual Juvia no pudo evitar llorar, era él su amigo de la infancia era él justo en frente de ella.

—Oe Oe no llores, estoy aquí y yo...lo lamento—dijo cabizbajo pero sintió que unas manos se apoyaban en sus hombros para luego abrazarlo.

—Juvia se alegra que estés bien Gajeel-kun— dijo cariñosamente aún con lágrimas, lo cual conmovió a Gajeel quien correspondió el abrazo y comenzó a llora, mientras Juvia pasaba sus manos por la espalda para consolarlo.

—Lo siento Juvia.

—No hay nada que sentir, gracias por salvar a Juvia...siempre.

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Awwwwww ¿Les gustó? Juvia tuvo una vida difícil, creo que sobreexploté el Brotp Gajeel x Juvia, pero no importa, me encanta su relación de hermanos.

Gray bebé no es tu culpa uwu

¿Lyon el nuevo accionista? ¿Qué creen que sucederá?

Muchas gracias por leer y por sus sensuales reviews, me alegran mi alma de escritora cuando recibo uno, gracias.

—Lightkey27